sábado, 24 de noviembre de 2012

CONSOLIDACION DEL MODELO NEO SOMOCISTA EN NICARAGUA


No importa lo que tengamos que hacer,
el error más grande seria perder el poder
aquí habrá Frente Sandinista Ayer, Hoy y Siempre.
Tomas Borge Martínez


Las últimas acciones represivas del orteguismo en contra del pueblo, que reclama desde diferentes lugares del país sus derechos políticos conculcados, evidencia una vez más la consolidación del modelo neo somocista, implantado a partir del 10 de Enero del 2007. El fenómeno vivido en estos pocos meses, antes, durante y después de las elecciones municipales, es la continuación de la violencia institucionalizada que se presentó después de las elecciones nacionales del 2011. En los meses de Noviembre y Diciembre del año pasado, el orteguismo hizo gala de los grupos paramilitares armados que gozaron de la protección de las fuerzas policiales, así como de la movilización de grandes contingentes de trabajadores del estado junto a grupos de pandilleros y antisociales, para aplacar las denuncias y reclamos de pequeños grupos de opositores en contra del fraude electoral del pasado 4 de Noviembre. Siuna, Cusmapa, Jinotepe y La Concha,  fueron algunos de los lugares donde se demostró la “fortaleza” del partido de gobierno, apaleando y abatiendo opositores desarmados con la colaboración, o al menos “la neutralidad activa” de las fuerzas del orden público.


Esta vez, el régimen ha escalado el nivel de violencia en contra de la población a niveles nunca vistos en el tiempo que lleva en el poder, tal como es el caso de Nueva Guinea, cuya población reclama con justa razón el robo de la alcaldía. El mensaje parece ser claro, el modelo neo somocista que representa el orteguismo, se consolidará cueste lo que cueste. Muy dados a los juegos de imágenes, consideran que la masividad de la represión ejecutada en este municipio calmará los ánimos del resto del país y no se repetirá el ejemplo de rebeldía en otros municipios. Es un hecho que las fuerzas desplegadas han sido desproporcionadas, tanto en número de efectivos policiales, como, según aseguran fuentes del propio municipio, el involucramiento del Ejercito Nacional con desembarco de destacamentos de paracaidistas en las afueras del pueblo. No confirmado, pero el rumor de los lugareños es suficiente como para dejar la preocupación planteada. 
 Valdría la pena analizar tal despliegue de fuerzas, ya que la relación entre Ortega y Alemán se supone que dan el suficiente margen para mantener en calma a las bases liberales de Nueva Guinea. Sin embargo, la realidad es otra, el candidato liberal estuvo huérfano de apoyo de sus dirigentes nacionales y la solidaridad vino de otras fuerzas políticas. Solo a última hora y como para contrarrestar esto último, la dirigencia del PLC se hizo presente, aunque el silencio y la pasividad mostrada durante una semana es harto elocuente. Luego está el asunto de si el municipio de Nueva Guinea representa, en términos estratégicos electorales, una gran conquista como para echar a andar la maquinaria represiva con el fin de conservarlo. Es un municipio más, de aproximadamente 70 que se han definido por parte de Ética y Transparencia, en los que hubieron serios señalamientos de irregularidades y que ponen en duda la veracidad de los números anunciados por el “Hacedor de Milagros”, el Magistrado de Facto Roberto Rivas Reyes. 

El candidato liberal demostró, actas en mano, que el triunfo le correspondió y por amplio margen. Lo que se hizo por parte del CSE, de la mano de sus estructuras municipales y departamentales, es lo mismo que hacia Modesto Salmerón en tiempos de Somoza García, cambiar las cifras de votos, dándole al dictador los votos de los conservadores y a estos los votos de los somocistas. Demás está decir que la desvergüenza de estos señores del Consejo queda fuera de toda discusión, pero arriesgar tanto por un municipio que está en la profundidad de la montaña, en un rincón casi olvidado del territorio nacional, entre la RAAN, Chontales y Rio San Juan, pareciera una locura. Pero no lo es. Precisamente su ubicación geográfica es la razón estratégica de semejante asalto a la voluntad popular. El municipio de Nueva Guinea se encuentra casi en línea recta con Monkey Point, el Puerto de Aguas Profundas a construirse una vez que se empiece a desarrollar el proyecto del Gran Canal. 

El estudio presentado por el gobierno para la construcción del Canal Seco define dos rutas alternativas y la línea del ferrocarril, que “coincidentemente” pasan por el territorio que al día de hoy se encuentra en disputa con las fuerzas del orteguismo. Controlar políticamente el municipio de Nueva Guinea, con mayoría oficialista en el Concejo Municipal, facilitaría las cosas para los interesados en la construcción del Canal, que para nadie resultaría extraño, si además del capital de inversionistas de China Continental, aparece plata nacional proveniente de las empresas de la familia presidencial, el pulpo de los mil brazos, las ALBA BUSSINES. 

El famoso “Plan B” que se anunciaba previo a las elecciones en Venezuela, cuando se dudaba hasta el último momento de la victoria de Hugo Chávez por parte de sus socios minoritarios nicaragüenses, es precisamente el amarre de la inversión China en nuestro país como sustituto de la venezolana. Inversión en Tele Comunicaciones, llevando como estandarte el Satélite mandarín, comprometido con empresarios de la gran nación asiática a un costo de aproximadamente 250 Millones de Dólares. Inversión china programada en la manufactura de partes electrónicas, por valor de Un Mil Ochocientos Millones de Dólares.  La construcción de la refinería “El Supremo Sueño de Bolívar”, a un costo de aproximadamente Seis Mil Setecientos Millones de dólares contratada con empresas  chinas.  La más que probable inversión china para la construcción del Puerto de Aguas Profundas en Monkey Point, un proyecto estimado en unos 300 Millones de Dólares y que fue “desestimado” por inversionistas brasileños. 
De acuerdo al mismo Ortega, en declaraciones de Agosto del año pasado, planteaba que: “la construcción del puerto permitiría que el país contará con dos canales secos que conectarían Monkey Point con el puerto de Corinto, en el océano Pacífico. Uno de esos canales es la carretera Corinto – Managua – Nueva Guinea – Monkey Point, de los que sólo falta construir el último tramo que tiene entre 70 a 75 kilómetros, según el comandante, mientras que para el otro habría que construir una vía férrea de 510 kilómetros que uniría ambos puntos, sólo que rodeando el Lago de Managua por su borde noreste, con lo que evitaría pasar por la ciudad de Managua”. La construcción del Gran Canal de Nicaragua está estimada por el mismo gobierno en aproximadamente Treinta Mil Millones de Dólares. De acuerdo a todas estas previsiones, poco faltará para que la sustitución del gallo pinto por el chop suey sea un hecho. 
 
Todos estos negocios que se proyectan alegremente entre la cúpula del partido – gobierno, el Gran Capital Nacional y el sector empresarial parasitario del país, pasan forzosamente por la consolidación del modelo neo somocista implantado por el orteguismo. Un modelo que privilegia a los poderosos en detrimento de las grandes mayorías, como se demuestra fehacientemente con la reciente aprobación de la Ley de Concertación Tributaria, que benefician a un reducido sector que acapara la mayor parte de las riquezas generadas en el país. Un modelo excluyente, con la misma inequidad económica del régimen somocista; que persigue el hegemonismo político para continuar disfrutando de los beneficios del poder; con una estructura social que en la base de la pirámide se encuentra el 85 % de la población en condiciones de pobreza y pobreza severa y que sostiene al restante 15 % que disfruta de esta inequidad social y económica. Un modelo que enriquece desmedidamente a la cúpula gubernamental y partidaria, lo que hace que ésta pretenda mantenerse a cualquier costo en el poder, según palabras de un difunto personaje, para continuar la obscena danza millonaria. Un modelo que a partir de ahora, y por la víspera se saca el día, el uso de la fuerza represiva institucionalizada para pacificar el país y consolidar el modelo, será la constante de cada día. Igualito al somocismo, cometiendo los mismos errores, partiendo de las mismas premisas y que casi seguro, recogerá más temprano que tarde, los mismos resultados. 
(Todas las fotos son tomadas del Diario La Prensa).

 

domingo, 18 de noviembre de 2012

LA PACIFICACION DEL PAIS DESPUES DEL NUEVO FRAUDE ELECTORAL



 

"El hombre que de su patria no exige
ni siquiera un palmo de tierra para su sepultura,
merece no solo ser oido, sino tambien creido" 
A. C Sandino

Próximos a escuchar los “resultados” finales del recién concluido proceso electoral municipal, el quinto fraude consecutivo, en boca del Magistrado Presidente (a como le gusta que le llamen) Roberto José Rivas Reyes, El Hacedor de Milagros, será muy difícil que el orteguismo retroceda en lo andado, 154 alcaldías apropiadas por obra y arte de quien cambia a su gusto y antojo los votos depositados en las urnas. De acuerdo a lo señalado por Ética y Transparencia, en 70 municipios se vivieron situaciones anómalas, por decirlo de manera elegante, lo que significa que el triunfo del oficialismo en todas ellas es más que dudoso y lo mínimo que se puede pensar es que se hizo todo lo posible por burlar la voluntad popular de elegir a los candidatos, que la mayoría de la población en cada uno de estos municipios, deseaba elegir. 

Los casos emblemáticos en estos comicios, como lo fue Managua y León en el 2006, son Nueva Guinea, Matiguás, El Almendro y Ciudad Darío. Tres de estos municipios se encuentran en lo que se conoce como el Corredor de la Guerra, llamado así por ese extenso tramo de la geografía nacional que abarca los territorios de Jinotega, Matagalpa, Boaco, Chontales y parte de la RAAS donde se escenificaron los más cruentos combates del último conflicto bélico que enlutó a nuestra Patria y la presencia de la contra fue permanente, con una gran base social. Un mensaje perverso dirigido a todos estos ciudadanos y a la nación entera, para que entiendan que lo que una vez fueran bastiones de la contra, hoy son “territorios liberados” por el orteguismo. La liberación llegó, por supuesto, de la mano de Roberto Rivas, quien obrando un nuevo milagro más, “voltea” los resultados dando a los perdedores una victoria aplastante sobre los que habían ganado en buena lid. Un mensaje dirigido también a todo el país: La Paz Viene y Nadie la Detiene. 


Primero serán los territorios que una vez fueron la cuna de la rebelión a comienzos de los años 80’s. No hay contras que valgan, parece decir Ortega. Una parte está en sus bolsillos, otra esta acéfala, sin dirección y otra se debate entre seguir su propio rumbo o continuar de furgón de cola de políticos sin escrúpulos. Una fuerza formidable que bien podría representar un sector más que necesario en la lucha por restablecer la Democracia en Nicaragua. Miles de ciudadanos que, habiendo luchado con el fusil en la mano por sus ideales, tienen arraigo en sus territorios, liderazgo entre las bases campesinas y lo más importante, la inmensa mayoría de ellos no se han vendido por las migajas del festín. Desde las alturas del poder se conocen estas cosas y la hoja de ruta de la pacificación del país pasa por silenciar, domesticar y doblegar el famoso Corredor de la Guerra del que hablamos. La fuerza desplegada en los municipios que se resisten a entregarse al fraude es desproporcionada. Las noticias y fotos que aparecen en los medios de comunicación son más que elocuentes y solo traen a la memoria cuando en los estertores del somocismo, la Guardia Nacional (GN) bajaba pasajeros de los buses a la entrada de las ciudades para registrarlos, apartaba a los jóvenes para ficharlos, en el mejor de los casos, y torturarlos y asesinarlos ante la más leve sospecha de estar involucrados con los “Sandino – comunistas” en el peor de los casos.  Las escenas del somocismo se repiten. Los errores del somocismo se repiten. Invariablemente, las consecuencias que cosechó el somocismo se repetirán también.  

Luego la pacificación se extenderá al resto del país, solo que de la mano de un nuevo arreglo. Con la zona conflictiva “tranquilizada” y mostrada como ejemplo de lo que pasa a quienes se resisten a aceptar el nuevo orden orteguista, empujado por el Gran Capital y los sectores empresariales que parasitan a la sombra del gobierno y sus siempre tentadoras arcas presupuestarias, vendrá un nuevo pacto político. Repartición de magistraturas y cargos en las instituciones del estado. La estabilidad temporal comprada como en los mejores tiempos del somocismo, solo que antes eran únicamente los conservadores zancudos, ahora hay más comensales en la mesa, pululan moscas, zancudos, chayules y bocones y todos quieren lo que ellos piensan que les corresponde. Todos reclamaran su parte por el trabajo realizado en estos días. De nada servirán los reclamos por favores prestados en las pasadas elecciones: movilizaciones mediatizadas, préstamo de tendidos electorales, ceguera durante el conteo de los votos en las JRV y la nueva enfermedad del zancudismo, amnesia temporal ante los reclamos de las bases de cumplir las promesas de defender el voto robado. Al final se les darán las cuotas que el que parte y reparte considere “justo”. Y a partir de aquí, todos a hablar maravillas del futuro luminoso que nos espera con los grandes proyectos que se empezarán a ejecutar, donde los invitados comelones también tendrán cabida para hacer sus pinches negocios, porque es parte de la estrategia de cooptación: comed y comamos.   

Borrón y cuenta nueva, porque el país necesita vivir en paz para que los negocios prosperen y estos no serán pocos. Nuevos negocios llevados de la mano del Gran Pulpo Económico: ALBA BUSSINES. Inversiones en energía eólica, en energía hidroeléctrica, en energía geo térmica, en chino - comunicaciones, en mataderos, plantas procesadoras de leche y maíz, coincidentemente estas tres últimas en el Corredor de la Guerra, la zona donde la pacificación se está llevando a cabo. Muchos cientos de millones de dólares de la cooperación venezolana al servicio de una familia y una ínfima parte de ella para comprar las conciencias y voluntades que sean necesario comprar para mantener una supuesta estabilidad social en el país. Una estabilidad social que no puede ser alcanzada nunca, en tanto las condiciones de desigualdad que se mantienen desde el somocismo, continúen. Una estabilidad social imposible con un sistema económico excluyente, que beneficia a una cúpula reducida en perjuicio de la inmensa mayoría de la población. 

Las enseñanzas de la historia son contundentes. No puede haber paz cuando la población está siendo atacada, asaltada, vulnerada, violentada. La paz no llega por decreto para que unos pocos continúen en su carrera desenfrenada por acumular más riquezas. No puede haber paz cuando la mayoría de la gente se empobrece cada día más, sin empleos y salarios que permitan prosperar a las familias nicaragüenses con dignidad. La paz no es mantener a la población haciendo fila para estirar la mano y ver que se le ocurrió a la doña regalar ahora. La paz no se alcanza robando elecciones, mucho menos comprando políticos cobardes, deshonestos y sin escrúpulos. No habrá paz mientras no haya democracia en el país.  No habrá paz mientras no exista Patria y Libertad para todos. Se podrá intentar la pacificación del país, pero eso no es paz. Eso es el caldo de cultivo para que el pueblo se decida por recuperar lo que le han confiscado: Justicia, Democracia y Paz.