sábado, 7 de mayo de 2011

MITO 2: DANIEL ORTEGA ES EL PRESIDENTE DE LOS POBRES DE NICARAGUA

“Arriba los pobres del mundo
En pie los esclavos sin pan…”
El populismo ha sido a través de la historia, el recurso de los líderes tanto de izquierda como de derecha, para conseguir la aceptación de las masas populares, entendiendo estas como las clases sociales bajas, sin privilegios políticos y económicos.  Su fórmula es bien sencilla y se basa en la denuncia de los males de los pobres, los que son achacados a la clase dominante o como en el caso que nos ocupa, a la que estuvo en el poder durante los famosos 16 años de gobiernos neo liberales de la post guerra.
De acuerdo a la definición de la enciclopedia digital Wikipedia, “El populismo (del latín populus "pueblo") es un término político usado para designar corrientes heterogéneas pero caracterizadas por su aversión discursiva o real a las élites económicas e intelectuales, su rechazo de los partidos tradicionales, su denuncia de la corrupción política por parte de las clases privilegiadas y su constante apelación al pueblo como fuente del poder”.

La definición anterior ha sido calcada casi en su totalidad y de forma mecánica por el partido en el poder y sobre todo por su caudillo, el Presidente Daniel Ortega, quien después de la derrota electoral de 1989 se había presentado sostenidamente como el defensor exclusivo de los pobres de Nicaragua y enemigo acérrimo de las clases dominantes que dirigieron los destinos del país hasta el 2006.

Fue precisamente durante todo este periodo que, manipulando a la población que salía de un conflicto bélico y que adicionalmente sufría las consecuencias de una profunda crisis económica, derivada precisamente de la guerra, se olvidaba de su parte de culpa y endosaba toda ella a los nuevos gobernantes, en una actitud por demás irresponsable, que solamente perseguía mantener su posicionamiento como el líder que velaba a tiempo completo por los intereses de la inmensa mayoría de los nicaragüenses, quienes se debatían en un nuevo entorno político, social y económico en las peores condiciones de pobreza.

Lo que desconocían los pobres de la tierra y los de Nicaragua en particular, es que mientras se lanzaban a estos últimos a las calles en las constantes asonadas para poner de rodillas a los gobiernos de Violeta Barrios de Chamorro y de Arnoldo Alemán, Ortega utilizaba estas medidas violentas con el único objetivo de tratar de consolidar un poderío  económico, quizás siguiendo a pie juntillas las “sabias enseñanzas” del político mexicano Carlos Hank González, “El Profesor”, quien acuñó la frase de que “un político pobre es un pobre político”.   

Primero fue mediante la creación de un Holding de Empresas, que bajo el eufemismo de Patrimonio del Partido, se esfumó de la noche a la mañana, unas quebradas por su mala administración y otras por las manos pachonas que abundaban en aquellos días. Luego fueron  las empresas y propiedades obtenidas en el “Proceso de Concertación”, que con la experiencia fallida referida anteriormente, mejor fueron repartidas a título personal entre los nuevos líderes de un partido que colapsaba por inanición moral. Algunos capitales sobrevivieron y se desarrollaron exitosamente, otros sencillamente desaparecieron por la escasa habilidad empresarial de sus propietarios y algunos pocos mantuvieron a buen recaudo vastas propiedades, que después han ido vendiendo a excelentes precios en las nuevas condiciones económicas del país. El enriquecimiento personal se convertía en un fin, el que se debía de conquistar a cualquier costo. A la frase del mentado Hank González, se le agregó la otra famosa frase: El que tiene plata platica.

A partir de su ascenso al poder en Enero del 2007, Daniel Ortega consolidaba su figura como el presidente de los pobres. Fue en este año en que reiteradamente se entonaban en todos los actos de gobierno la música del Himno de La Internacional, tratando de identificarlo como el nuevo líder latinoamericano y mundial, que encarnaba no solo a los pobres de Nicaragua, sino a todos los pobres de la tierra. Parece ser que, abrumados por semejante herejía, desistieron de la misma en los años subsiguientes, para presentarlo únicamente como el líder de la Segunda Etapa de la Revolución, revolución que le ha permitido acumular un capital que ronda ya los 1,500 millones de dólares, de acuerdo a estimaciones de fuentes del Congreso Venezolano.

Atrás quedaron los días de pobreza, si alguna vez la hubo. Ahora, a tono con las nuevas condiciones económicas, el “Presidente de los Pobres” se codea con lo más selecto de la clase capitalista nacional y centroamericana. Poder y capital son usados para establecer las nuevas reglas del juego económico en el país, reglas que no por casualidad benefician ampliamente a sus empresas. Privatización de la cooperación venezolana, apropiamiento ilegal de las plantas de generación eléctrica donadas por Taiwán y Venezuela, comercio millonario y exclusivo con este último país para sus ALBA - empresas, información privilegiada del estado y tráfico de influencias son, entre otras, las causas de tan descomunal riqueza. Los nuevos amigos del Presidente Ortega no están precisamente entre las clases más bajas. La lección de los 90´s fue aprendida con prontitud y esmero.

Sin embargo, para los pobres siempre habrá el premio para seguir siendo pobres y no aspirar a más. Dadivas de las migajas del festín, disfrazadas de programas sociales, para mantenerlos con la mano siempre estirada, lo que equivale a reproducir el ciclo de pobreza que se alimenta de sí mismo. Gratuidad de una pésima educación pública, que con la disminución progresiva de su presupuesto, mantiene a los pobres en los niveles de ignorancia perpetua y los condena a seguir siendo pobres. Gratuidad de un sistema de salud que ofrece recetas a manos llenas, no así las medicinas necesarias para los cada vez más numerosos enfermos. Empleo solamente para los que aceptan someterse “voluntariamente” al catecismo orteguista y están dispuestos a rebajar su propia dignidad en rotondas, desfiles y marchas. 

La receta somocista llevada a un mayor nivel de refinamiento, para que no quepa duda que los días de pobreza terminaron, desgraciadamente solo para la casta que detenta el poder y disfruta de sus inagotables mieles, las que sacan del panal al menor descuido de las abejas que la producen día a día a costa de sudor y sacrificios. Para los pobres, la ilusión de que su Presidente vela por ellos, como un modernizado Robin Hood que vive de ellos.

sábado, 16 de abril de 2011

MEDIDAS DESESPERADAS

A finales del año 2010, la cúpula orteguista tomó la decisión de realizar una operación limpieza en las delegaciones municipales y departamentales del FSLN, así como en las instancias del gobierno, con el objetivo de limpiar el feo rostro del partido, sus candidatos y su desfasada oferta electoral, de cara a las elecciones del próximo 6 de Noviembre.
En el caso de las primeras, la orden es empoderar a los jóvenes dentro de las estructuras partidarias, para que sean ellos los que asuman el peso fundamental de la campaña, habida cuenta que la población en edades entre los 16 a 25 años serán el segmento de votantes mayoritarios y por lo tanto, la pretensión de mostrar la novel faceta juvenil del partido se hace imprescindible para poder enamorarlos con una propuesta política a cargo de caras jóvenes y frescas, pero que no hace más que camuflar el espíritu y la mentalidad caudillesca, somociana y fascistoide que se esconde tras bambalinas.
El partido requiere en esta jornada electoral de jóvenes fanáticos, ansiosos por alcanzar lo que siempre han ambicionado: una posición económica más o menos cómoda, diversión asegurada y la oportunidad de escalar dentro de las filas partidarias, lo que les garantizaría acceder a lo que los más viejos gozan desde muchos años atrás. Pero para lograr esto se requiere de la juventud orteguista sometimiento, acción sin discusión alguna, cumplir las orientaciones sin cuestionamientos de ningún tipo y hacer lo que se tenga que hacer sin chistar; ya sea marchar, garrotear, rotondear, rebajar la propia dignidad o chivatear al vecindario. 
El cambio de señas va, por supuesto, en detrimento de los viejos militantes, quienes hasta hace apenas un año habían asumido todas las “tareas revolucionarias”, pero que ahora, desgastados, sin liderazgo visible ante las nuevas generaciones de los militantes “carnet – express”, cuestionados en su integridad y con una lealtad puesta en duda, son carne de descarte por los jerarcas del partido. Como siempre, mal paga el diablo a quien bien le sirve.
En las estructuras de gobierno la cosa pinta más o menos igual, solo que la motivación es diferente, ya que la ola de corrupción que se ha venido acumulando desde que tomó posesión el Presidente Ortega, es inaguantable y bien da para crear un tsunami de ilícitos. Cuesta creer, hasta para el observador más inocente y desprevenido, que de repente la pareja presidencial ha sido asaltada por un arrebato de decencia, moralidad, honradez, transparencia, recato verbal, probidad, incorruptibilidad e integridad, precisamente cuatro años después de haberse dedicado, con especial ahínco, a acumular una monumental riqueza que los analistas más conservadores calculan ya en más de 1,500 Millones de Dólares y el rancho ardiendo, con los precios del combustible aumentando semana a semana.
La ruta de la corrupción inició desde el mismo 2007, con la privatización de la cooperación petrolera venezolana, un acuerdo que permitía gozar a Nicaragua de precios y plazos preferenciales en la importación de los 10 millones de barriles de crudo anuales que demanda el país. 25 % donado, 25 % pagadero a 25 años y el restante 50 % pagadero de contado a 90 días. Sin embargo, la interpretación dada al convenio por la familia gobernante, al tenor del slogan “El Pueblo Presidente”, es que el beneficio es exclusivo del comandante Ortega, en tanto este encarna, al mejor estilo de Benito Mussolini, “El Duce”, al pueblo. Pueblo y Presidente son uno y ese uno no es otro que Daniel Ortega, “El Gallo Ennavajado”.
Pero la voracidad no se quedo aquí, sino que se extendió a la privatización amañada y descarada de las plantas generadoras de energía eléctricas donadas al pueblo nicaragüense por Venezuela y Taiwán. Esta operación dejaría al mandatario y a su familia, la módica suma de US $  631, 584,000 en 15 años, en tanto sean 250 Megavatios la capacidad de generación. A mayor generación, mas plata para los bolsillos de la Cristiana, Solidaria y Socialista familia gobernante.
Con semejante ejemplo, era lógico suponer lo que se nos venía encima, ya que según el decir de nuestros abuelos, “A como camina el cangrejo grande caminan los cangrejos chiquitos”. Y para desgracia del pueblo, los cangrejitos salieron muy avezados en las artes del enriquecimiento ilícito. Los casos denunciados son muchos: INATEC, Consejo Supremo Electoral, Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Alcaldía de Managua, Aeropuerto, Consulado de Miami y últimamente la Dirección General de Ingresos, DGI, una bomba en plena Cuarezma, como anunciando al Barrabas que esta vez sí será crucificado en la Judea muy particular de la pareja gobernante y de paso dejar el mensaje a la gleba, que este gobierno no tolera la corrupción ni a los corruptos.
Medidas tardías, falsas e hipócritas, pues el tumor está a todos los niveles y entre más se sube, mas pus echa la yaga. Medidas que se ceban con el becerro designado al sacrificio, sin importar cuánto se doblegue y cuanto suplique el perdón que nunca llegará. Se trata de dar el ejemplo. Un ejemplo que no toca, todavía, a los Roberto Rivas, a los Alberto Guevara, a los Fidel Moreno,  a los Dámaso Vargas, a los Francisco López y a otros tantos que han llenado cientos de páginas de los periódicos, que demuestran día a día, los sucios actos de corrupción de este gobierno.
Sin embargo, la lección dada con la última medida tomada por la pareja presidencial no hace más que confirmar los temores de la inmensa mayoría de los funcionarios estatales que no entran en el circulo más alto de la cúpula gubernamental y partidaria: que todos ellos son descartables y en cualquier momento serán expuestos a la peor de las humillaciones con tal de lavar un rostro, que por lo permanente y profunda de sus manchas, no admite ningún tipo de limpieza posible.
Así que ya todos están advertidos, se acabó la robadera, pero la de abajo por supuesto. Estamos en campaña y a los nicaragüenses que gustan comer atol con el dedo habrá que hacerles saber que además de cristiano, socialista y solidario, este gobierno también es honrado.  

sábado, 9 de abril de 2011

UNA INSTITUCIONALIDAD HECHA AÑICOS



Si hay algo que ha quedado plenamente evidenciado con la actuación de la Policía Nacional durante los días previos y el propio día de la Marcha Contra la Reelección Inconstitucional del Presidente Daniel Ortega el pasado 2 de Abril, es que su Institucionalidad quedó prácticamente en escombros, al ceder sus más altos mandos, Primera Comisionada incluida, a los caprichos no solo del mismo Presidente Ortega, sino también del grupo de facinerosos que desde fuera de la institución se han apoderado de la misma, pasando inclusive por encima de la cadena de mando superior, que deberían ser por lógica los que comanden y tomen las decisiones de carácter estratégico en todo en lo relacionado con el orden interno, la  seguridad de los ciudadanos, la prevención y persecución del delito y sobre todo en garantizar el respeto a los derechos de toda la población y no solo de una parte de ella.

De lo anterior se ha hablado mucho, pero poco se ha dicho en torno a dos elementos, uno real y otro ficticio, que estuvieron presentes en las ya famosas marchas. El primero de ellos, real, fue la movilización en los alrededores de la Plaza del Fraude, de un grupo armado que se movilizaba en motocicletas perteneciente a las fuerzas paramilitares que son dirigidas desde la Secretaria del FSLN. Esto fue expresado por la propia Primer Comisionada Aminta Granera y fue grabado por todos los medios que estuvieron presentes, durante su intento frustrado de diálogo con algunos representantes de los marchistas.

Lo anterior debería de ser motivo de alarma para todos los nicaragüenses, ya que si la misma Jefa de la Policía Nacional lo reconoció el mismo día de la marcha y hasta ubicó los lugares donde estos se desplazaban, el no haber tomado medidas drásticas, urgentes e inmediatas para “evitar el baño de sangre” que ella misma pronosticaba si se dejaba pasar a los opositores al gobierno, deja en muy mal predicado no solo a su persona, sino que a la institución misma. El Artículo 95 de nuestra Constitución Política establece que: “No pueden existir mas cuerpos armados en el territorio nacional ni rangos militares que los establecidos por la ley”. El grupo de paramilitares armados y motorizados que denunció la Comisionada Granera está claramente al margen de la ley, independientemente de que gocen de la venia y protección de quienes quieren someter al país a un proyecto fascistoide.
El otro elemento, ficticio, fue la trasnochada denuncia de los corifeos del orteguismo, que se estaba gestando una conspiración para derrocar al gobierno del Presidente Ortega aprovechando la marcha. Posiblemente, el llamado hecho a la ciudadanía el día anterior por los Militares Patrióticos Retirados del EPS y Comandantes de la Resistencia Nicaragüense para participar cívicamente en la marcha, haya sido interpretado por los cabezas calientes de siempre, como un llamado a la insurrección. En el colmo de la estupidez, hasta denunciaron que la Policía Nacional tenía información de supuestas “fuentes de inteligencia”, que se estaba fraguando un levantamiento al estilo de Túnez o Egipto. Ni lo uno ni lo otro. El llamado fue público, a través de los principales medios de comunicación y respaldado por el Artículo 54 de nuestra Constitución Política, que literalmente refiere: “Se reconoce el derecho de concentración, manifestación, movilización pública de conformidad con la ley”. De la conspiración, la única que se hizo patente fue la de los motorizados – armados - orteguistas, quienes, de acuerdo a lo dicho por la Comisionada Granera, estaban prestos a provocar un baño de sangre, si los marchistas opuestos a la reelección ilegal e inconstitucional del presidente Ortega rebasaban la última línea de contención de las fuerzas del orden. 

La actuación de la Policía Nacional, “cuerpo armado de naturaleza civil”, según reza la Constitución, ha dejado mucho que desear durante este caso y muchos otros anteriores a este. Para muestra tres botones. El primero: Se ha denunciado hasta la saciedad la repentina aparición de asaltantes motorizados, ¡vaya coincidencia!, en todas partes del país. Motos sin placas, viajando en parejas, armados y con cascos para no ser reconocidos. Algunos conocedores del tema plantean que el súbito boom de este tipo de delincuencia, tiene la finalidad de acostumbrar rápidamente a la población en esta modalidad de delito y que pronto la misma degenerará en el sicariato político, toda vez que las ambiciones reeleccionistas del Presidente Ortega peligren.
El segundo: Varios días lleva ya el asalto, por dos tipos armados de pistolas, a la residencia de Monseñor Silvio Báez, cuyas escuetas revelaciones del hecho hacen suponer una de dos cosas: O que intentaban asesinarlo o al menos amenazarlo para que “baje el tono de sus declaraciones” en contra de la ilegal e inconstitucional reelección del Presidente Ortega. La feligresía católica que quiere y respeta a Monseñor Báez, no conoce todavía de capturado alguno o de investigación en curso. Muchos suspicaces consideran que si este asalto hubiera sido en la casa del Magistrado de Facto Roberto José Rivas Reyes, los perpetradores no solo estuvieran presos, sino condenados a cadena perpetua.

El tercero: Recientemente se denunció la paliza que un joven opositor leonés sufrió a manos de los escoltas del Ex Coronel Lenin Cerna ante la mirada impasible, cómplice y complaciente de oficiales de la Policía que estaban presentes junto a Cerna. Ninguno de ellos ayudó al muchacho.

Finalmente, los incisos III y IV de la parte correspondiente a los Principales Lineamientos del documento “Proyecto Socialismo del Siglo XXI, Hermandad Revolucionaria” elaborado en la Secretaría del FSLN en Enero del 2009, dejan absolutamente claras las pretensiones del orteguismo en relación a la Policía y al Ejército, de este enfermizo proyecto hegemónico, totalitario y dictatorial en una supuesta Nicaragua Cristiana, Solidaria y Socialista. Ambos plantean textualmente lo siguiente: “Transformar a las instituciones del estado en bastiones inexpugnables del sandinismo, cumplirlo lo más secreto posible, incluyendo a las Fuerzas Armadas: Policía y Ejército, vinculándolos directamente con el partido y sus organizaciones del Poder Ciudadano. Rápidamente se tiene que volver a sentir entre el pueblo a las Fuerzas Armadas del Poder Ciudadano. Para esto implementar jornadas revolucionarias nacionales, en donde participen juntos sin ninguna delación, militantes, militares y policías junto al pueblo”. “Romper el vínculo que pueda existir de los miembros de las Fuerzas Armadas con la derecha y adoctrinarlos en nuevos conceptos revolucionarios, bajo la cooperación de nuestros hermanos venezolanos y cubanos”.

Así que todos los nicaragüenses quedamos claros de lo que se viene para que después nadie se llame a engaño, inclusive aquellos que desde una supuesta inocencia o silencio cómplice dan todavía su voto de confianza al Presidente Ortega, pues a como dice el viejo refrán: “En guerra avisada no mueren soldados”.

sábado, 26 de marzo de 2011

LAS HIPOCRECIAS DEL ORTEGUISMO

En nuestro Editorial anterior, mencionábamos que la historia moderna de nuestro país recoge dos ciclos de violencia que han sido desatados por la terquedad de los gobernantes de pretender la continuidad de sus mandatos o la hegemonía sobre el resto de la sociedad, ya sea mediante el uso de la fuerza, a como lo fue en el somocismo o respaldado por el argumento de que la Revolución era fuente de derecho, como lo fue durante la Revolución Sandinista. Fueron en total 55 años de levantamientos armados, guerras declaradas, luto, dolor y muerte, que causó no menos de 150 mil muertos, miles de heridos, viudas,  huérfanos y millones y millones de dólares en pérdidas materiales. Decíamos además que posterior al conflicto bélico, se mantuvo una relativa estabilidad social, la que duró 16 años y en el contexto en que mencionábamos esto, lo referíamos a que esa relativa estabilidad se debió a que las contradicciones durante este periodo no se resolvieron mediante la confrontación armada, como fue en el caso de los periodos somocista y sandinista.
Sin embargo, un fiel lector nuestro, identificado con el orteguismo, mas por inercia que por convicción, nos señalaba que “por cuestión de urbanidad no olvidáramos el plan de reconversión ocupacional que impuso el gobierno neoliberal de Violeta Barrios, la liquidación del aparato industrial que con mucho sacrificio las obreras nicaragüenses habían logrado mantener trabajando a pesar del embargo de los Estados Unidos, el caso de las vaquillas, narco jet, canal 6, guaca 1, Guaca 2, Chinampa, Helipuerto, etc.” Y nos señalaba además de que “la culpa no es de los ausentes, sino de los que no tienen memoria”.  
Nuestro querido amigo tiene razón en casi todo, solamente que se olvida de algo sumamente importante y es que para que todo esto pasara, los gobiernos de la post revolución siempre requirieron de un cómplice, ayudante o como se dice en el argot policíaco, de un “cooperador necesario” y este no fue otro que Daniel Ortega, como jefe de la oposición a doña Violeta Barrios de Chamorro, al Dr. Arnoldo Alemán y al Ing. Enrique Bolaños.
Durante el primero de los tres gobiernos citados, con el fin de mantener privilegios y propiedades usurpadas en los meses en que se ejecutó la famosa piñata, se desataron una serie de asonadas que mantuvieron prácticamente de rodillas al nuevo gobierno. Fue durante este período en el que, a través del Protocolo de Transición, se legalizó lo actuado en los escasos tres meses que transcurrieron entre la derrota electoral y el traspaso del poder a la Sra. Chamorro. Fue en este mismo período en que el famoso 25 % de las empresas y fábricas del sector estatal (FANATEX entre ellas y que seguramente nuestro apreciable lector hacía referencia), que habían sido otorgadas en un principio a los trabajadores, fueron canibaleadas o usurpadas por los “líderes revolucionarios” y algunos “dirigentes de la clase obrera”. Era el intercambio entre las empresas de la CORNAP y las del Área Propiedad de los Trabajadores, la famosa “Concertación” en la que repartían, igual que entre mafiosos, el botín del estado o más bien el Estado Botín. El somocismo resucitado o que se resistía a morir.
La reducción del aparato estatal, que llegó a tener más de 100 mil empleados en la década de los 80´s, sin incluir los más de 100 mil miembros del ejército, entre permanentes, milicianos y reservistas, fue aplicado por los nuevos gobernantes mediante el famoso Plan de Reconversión Ocupacional, una variante menos ingrata y dolorosa que el plan implementado en las postrimerías de la Revolución, mismo que fue conocido como la “Compactación”, donde la principal alternativa ofrecida a los “compactados” era ir a colonizar las tierras que habían quedado abandonadas por causa de la guerra.
Pero a todo esto, durante la ejecución del Plan de Reconversión mencionado, Daniel Ortega y su partido en la oposición siempre miró olímpicamente hacia otro lado. Mantener las propiedades, fábricas, ingenios azucareros, camaroneras, fincas, empresas y un largo etcétera, era mucho más importante y prioritario. Los miles de trabajadores corridos fueron abandonados a su suerte por quienes se decían sus abanderados. Fue el período del Gobierno de Abajo.
Durante el gobierno siguiente, el de las “Obras no Palabras”, le tocó al líder de la oposición gobernar desde en medio. La inmensa corrupción de esta administración no pudo pasar desapercibida por Ortega y Cía. quienes se aprovecharon de ella, al extremo de que ya casi al finalizar su período, el Dr. Alemán, conocido ahora como “El Arrepentido”, firmó con su contraparte opositora el famoso Pacto que tiene al país sumido en la crisis moral, política, social y económica en que se encuentra. Gracias a él, fue sobreseído de casi todos los cargos que se le acusaban y hasta el día de hoy continua siendo el socio número uno del Presidente Ortega para controlar la Asamblea Nacional, el Consejo Supremo Electoral, la Contraloría General de la Republica, la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la Republica y la Procuraduría de los Derechos Humanos. Una vez más, el “pragmatismo y los negocios” se impusieron a los valores y principios revolucionarios que se dicen sustentar.
Y finalmente, durante el gobierno del Ing. Enrique Bolaños, la historia fue casi una comedia.  Primero una alianza del opositor Ortega con Bolaños para llevar a la cárcel al Dr. Alemán; luego la ruptura de esa alianza sacando a Alemán de la cárcel; después la recomposición de los daños causados al “reo valetudinario” y nuevamente alianza con éste para someter por la fuerza al gobierno de Bolaños. En este relajo, al final los dos quedaron a merced de Ortega, quien ya para entonces disponía del control de la Corte Suprema de Justicia.
Y en estos famosos 16 años de gobiernos neo- liberales-democráticos, ni el opositor FSLN ni su líder Daniel Ortega dijeron nada de las privatizaciones de las telecomunicaciones, de la generación y distribución de la energía eléctrica, de la aprobación del Tratado de Libre Comercio con el “odiado” Imperialismo Norteamericano, mucho menos de la quiebra del INTERBANK. Todo transcurrió como en un baile de máscaras, donde la mentira es de verdad y la verdad es de mentira.
Por todo esto y muchísimo más, a la par que le agradecemos a nuestro fiel lector recordarnos “parte” de la historia,  le aconsejamos a su vez leerla completa, para que en estos tiempos de Cuaresma no vaya a creer en santos que orinan.


martes, 15 de marzo de 2011

JUSTICIA, DEMOCRACIA Y PAZ

 Los firmantes de este documento queremos llamar la atención de las autoridades electas, de los poderes del estado, de las fuerzas armadas, de las instituciones políticas, organizaciones de la sociedad y de la población en general, por cuanto, se están dando  condiciones que pueden llevar al país a un callejón sin salida. Amando la Libertad, llamamos a la reflexión que las violaciones a la Constitución Política, la desarticulación del Estado de Derecho y el irrespeto a la institucionalidad democrática, nos pueden conducir una vez más a la violencia.
La Constitución Política fue escrita con tinta por la razón de los representantes del pueblo, pero su espíritu, sus fines y objetivos obedecen al sacrificio y al dolor de los nicaragüenses. En fin, nuestra Carta Magna responde a la sangre y a los intereses de nuestra sufrida gente. Citamos:   La Soberanía Nacional reside en el pueblo y la ejerce a través de instrumentos democráticos, decidiendo y participando a través de sus representantes Libremente elegidos “. Entendemos que La Soberanía Popular, El Mandante Soberano, está refrendado como categoría constitucional,  así como la soberanía del Estado y los derechos Territoriales Soberanos del País.
La imposición de la reelección del Presidente Daniel Ortega, mediante artificios que pretenden ser legales, violan flagrantemente la constitución en su artículo 147 acápite a), y otros relacionados: 51, 130, 132, 138, 147, 182, 183 y 187 y por tanto, desdice los derechos de su Mandante, el Pueblo Soberano. La pretendida resolución espuria de la Corte Suprema de Justicia  es ilegal, inexistente e inmoral. Se expone en la declaración de principios constitucionales que: “Cualquier Intento de menoscabo de los derechos atenta contra la vida del Pueblo. Es nuestro deber preservar y defender estos derechos “. También expresa que: “El pluralismo político asegura la existencia y participación de todas las organizaciones políticas en los asuntos económicos, políticos y sociales del País, sin restricciones ideológicas, excepto aquellas que pretenden el restablecimiento de todo tipo de dictadura o de cualquier sistema antidemocrático “. En consecuencia vemos con profunda tristeza que existen claros signos autoritarios, totalitarios e imposiciones de hecho que apuntan en esta dirección.
Somos un grupo de ciudadanos que participamos activamente en las dos últimas guerras civiles que se desataron al final del  siglo recién pasado. Fuimos testigos de los horrores de la guerra, primero combatiendo a la Guardia Nacional de la dinastía somocista, para derrocar esa oprobiosa dictadura que nos costó más de 50 Mil vidas. Después, como oficiales del EPS enfrentamos militarmente a la Resistencia Nicaragüense. Esa guerra contó con el respaldo de potencias extranjeras y en ella nos enfrentamos los nicaragüenses, como una extensión del conflicto Este-Oeste, produciendo un saldo de más de 100 mil muertos. De ellos estimados; alrededor de 25 Mil reclutas, casi 30 Mil reservistas y Milicianos y un poco mas de 3 Mil miembros permanentes del Ejército. La guerra nos dejó, además pérdidas materiales y morales incalculables.
De parte de los comandos de la resistencia se estima perdieron la vida más de 20 Mil combatientes y  miembros de sus bases de apoyo. En los teatros de operaciones se dio la desaparición de miles de campesinos y de víctimas inocentes de la población civil. Se cuentan también decenas de miles de heridos en ambos bandos, muchos de ellos lisiados de guerra, quedaron inhabilitados al perder capacidades físicas o psicológicas. Madres de caídos y huérfanos son también parte irreparable de las secuelas atroces que no podemos permitir se repitan. Varios miles de retirados del ejército y desmovilizados de la contra, esperan aun lograr su reinserción a la vida productiva del país y demandan la efectividad de programas de asistencia. Miles de Retirados de las Fuerzas Armadas reclaman el derecho de pensiones dignas, que 21 años después aun se les niegan.
Honor y gloria a los Héroes caídos por conquistar la democracia. Expresamos admiración por el valiente guerrero y aun más, debemos rendir respeto  por las víctimas inocentes. Pero mayor es el mérito que debemos reconocer  al pacífico ciudadano, que con fe en el porvenir y la paz, vive producto de su trabajo honrado y confía en el beneficio de vivir en democracia. Tres generaciones de nicaragüenses traicionados han perdido riqueza espiritual y material así como centenares de miles de compatriotas se han visto obligados a emigrar. La esperanza de los jóvenes se ha desvanecido ante la corrupción o es manipulada por el populismo clientelista.
Los casi dos siglos de independencia, de nuestra joven Republica, han sido de sufrimiento por el flagelo de constantes pugnas políticas que devinieron en violencia y atraso a nuestro desarrollo institucional, social y económico. Apenas hemos tenido unas pocas décadas de justicia, democracia y paz, para dar prosperidad y  bienestar a nuestra Nación. Una vez más se cumple un ciclo agónico producto del capricho reeleccionista de un caudillo  que demanda más tiempo para seguir cumpliendo sus designios egoístas. Intenta así,  confundir Elección de Autoridades, con Referéndum y con el Plebiscito para manipular el Sistema Político. Es inconcebible que el Frente Sandinista de Liberación Nacional, como partido de larga trayectoria, no cuente en sus filas y en su institucionalidad con hombres y procedimientos incluyentes, para nombrar un candidato que los represente, habiendo numerosos hombres y mujeres destacados que cuentan con trayectoria, formación, prestigio y éxitos en la vida pública del País.
La inminente solución de esta crisis de legitimidad y del conflicto político-legal tiene que ser resuelta en los cauces civilistas. El mecanismo sagrado de la elección debe ser asegurado para hacer valer el voto ciudadano. Preocupan los estándares dudosos de los dos últimos procesos, sobre todo los reclamos de fraude en las elecciones municipales del 2008. La observación electoral tiene que ser garantizada, debe legitimarse el Consejo y nombrarse  magistrados electorales honorables y creíbles. Queremos alertar que nuevos intentos de burlar la voluntad popular en las próximas elecciones generará la profundización de la crisis, se aumente el malestar en la Sociedad y desencadene la ira popular.
Acentuamos que el pueblo tiene pleno derecho de expresarse, protestar y exigir sus demandas. En este contexto es loable que el Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército, Julio Cesar Avilés Castillo haya expresado, recientemente, que  la institución castrense no es represora y “que jamás disparará contra su pueblo”. Sería del agrado de los ciudadanos oír lo mismo de la Policía Nacional. No obstante, de la fuerza pública garante del orden interno y de la seguridad de los ciudadanos, deploramos que no se mantenga como observadora parcializada de la violencia callejera. Es público el actuar de bandas paramilitares que han golpeado, garroteado, lapidado, lacerado, baleado y mortereado a ciudadanos, manifestantes o representantes de signos políticos contrarios al partido de gobierno. Esas fuerzas de choque también han destruido propiedad privada ante la mirada pasiva y complaciente de las autoridades policiales.  
Recordamos que no está sujeto a interpretaciones constitucionales el que “El Ejército de Nicaragua es la institución armada para la defensa de la soberanía, de la independencia y la integridad territorial. Solo en casos excepcionales el Presidente de la República, en Consejo de Ministros podrá, en apoyo a la Policía Nacional, ordenar la intervención del Ejército de Nicaragua cuando la estabilidad de la Republica estuviere amenazada por grandes desordenes internos, calamidades o desastres naturales. …” (Art. 92 CN);  El Ejército de Nicaragua;…”es una institución nacional, de carácter profesional, apartidista, apolítica, obediente y no deliberante. … “(art. 93 CN); “… se regirá en estricto apego a la Constitución Política, a la que guardará respeto y obediencia. Estará sometido a la autoridad civil que será ejercida directamente por el Presidente de la Republica, en su carácter de Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, o a través del ministerio correspondiente. No pueden existir más cuerpos armados en el territorio nacional, ni rangos militares que los establecidos por la ley. “(art.  95 CN).
Finalmente exhortamos a reflexionar acerca de los temas que se imponen en el mundo moderno sobre la credibilidad, legalidad y legitimidad de los gobiernos. Y como gobernados nos preguntamos: ¿Quien es el soberano? ; ¿Que soberanía es la que se defiende?; ¿A quién deberán sujetarse las Fuerzas Armadas en orden de autoridad si el Presidente persiste en irrespetar la Constitución?; ¿Debe El Presidente renunciar con antelación y asumir su Vicepresidente?; ¿Guardar Respeto y Obediencia a la Constitución, en ilegalidad e ilegitimidad? ¿Se abrió el debate para  interpretaciones de lo mandatado? Queda claro que estamos frente a una crisis institucional y de legitimidad que divide a la Nación y pone en riesgo la Paz.
Queremos reafirmar que en la Sociedad hay suficiente carácter, autoridad, reserva moral y dignidad para demandar se exija respeto al orden constitucional y sean advertidas las consecuencias de su ruptura. En 1979, TODOS LOS NICARAGUENSES sacamos al último  dictador descendiente de la estirpe sangrienta que asesino a Sandino. Aun con esa historia reciente, persistimos en abusos y errores en los ochenta y conquistamos justicia, democracia y paz en 1990.  No tropecemos con la misma piedra, no permitamos una nueva dictadura.     
FIRMAMOS

Carlos Ramón Brenes Sánchez, Coronel (R).         
Irving René Dávila Escobar, Teniente Coronel (R).
Francisco Antonio Henríquez Torrentes, Teniente Coronel (R).
Roberto Danilo Samcam Ruiz, Mayor (R).
Sergio Rafael Martínez Vega, Capitán (R).
Pedro Rivas Guatemala, Capitán (R).
Sergio Benito Cabrales Pérez, Teniente Primero (R).


sábado, 12 de marzo de 2011

LO QUE EL PRESIDENTE ORTEGA NO PUEDE DAR A LOS NICARAGUENSES

Esta semana se dio a conocer la última encuesta realizada por la prestigiosa firma M & R Consultores, misma que abarca el periodo del 18 al 28 de Febrero del año en curso y elaborada bajo el método de entrevista en línea, es decir vía correo electrónico, lo que supone que la muestra identificada son ciudadanos de clase media, mayoritariamente del área del Pacífico, con un nivel de educación que varía entre secundaria y universitaria, acceso a los medios de comunicación, lo que implica que es un segmento bien informado y aunque no lo dice la ficha técnica, se puede deducir que de acuerdo a las características señaladas anteriormente, pertenecen en su mayoría al llamado sector de los independientes o que no se identifican claramente con un partido político, pero constituyen al momento del sufragio electoral el grupo de electores que pueden inclinar la balanza a favor de quien tiene mayor oportunidad de derrotar al candidato del orteguismo.
La encuesta gira en torno a dos elementos fundamentales: los problemas del país y los valores de  los nicaragüenses, ambos distribuidos en dos grandes apartados: nivel de preocupación y orden de importancia. Para este caso, se puede definir un problema como la discrepancia entre el estado actual en que se encuentran los entrevistados y el estado en el cual desearían estar, lo que significa que los problemas identificados constituyen la carencia de determinados elementos que les impiden estar mejor. En cambio los valores son el  conjunto de normas o principios morales e ideológicos que dirigen el comportamiento de la persona o de la sociedad. De parte de las personas encuestadas, asumen como valores las guías que debieran orientar tanto la propia conducta, como la de la sociedad en su conjunto.
En relación a los tres principales Problemas del País, las  preocupaciones giran en torno al Desempleo (83.6 %), la Pobreza (83 %) y las Oportunidades Laborales para los nuevos profesionales (80.7 %). Dado que esta última tiene estrecha vinculación con la primera y se puede considerar una consecuencia directa de ella, el siguiente problema que preocupa es la Corrupción de la Clase Política (79.7 %). En orden de importancia, los entrevistados plantean el Desempleo, la Corrupción de la Clase Política y la Pobreza. Son los tres grandes flagelos que padece el país desde hace muchos años, pero que, lejos de disminuir, se han incrementado de manera alarmante a partir del 2007.
A pesar de que hace unos pocos días nos desayunábamos, durante una comparecencia pública del Presidente Ortega, que Nicaragua gozaba de Pleno Empleo (el pleno empleo es un concepto económico que hace referencia a la situación en la cual todos los ciudadanos en edad laboral productiva, y que desean hacerlo, tienen trabajo), la triste realidad de los nicaragüenses es que la inmensa mayoría no dispone de un trabajo digno para poder llevar el sustento a sus hogares y muchos de ellos tienen que marcharse del país rumbo al exilio  económico, para poder salir de la estadística que condena a cerca del 80 % de nuestros conciudadanos a vivir en situación de pobreza o pobreza extrema, con dos dólares o menos al día. Se ha disparado la delincuencia, la inseguridad ciudadana, la prostitución, la drogadicción, el alcoholismo entre jóvenes de ambos sexos, lacras sociales que son hijas legítimas del desempleo, la corrupción y la pobreza, aunque se pretenda ocultar las cifras reales con discursos demagógicos y estadísticas falsas.
Y mientras todo esto sucede, el pueblo contempla inerme la infame corrupción que se pasea alegremente en las instituciones del estado, en los más altos círculos del partido de gobierno y en una parte importante de la clase política nacional que ha perdido el decoro, la vergüenza y la dignidad. Pactos, re pactos, compra de conciencias, transfuguismo, compra – venta de votos, entre otras, son la tónica oficial de la relación entre los gobernantes y los que falsamente se auto proclaman de oposición. Son estos los verdaderos causantes de que la gente haya perdido la fe en la mayoría de los políticos.
Por otra parte, en cuanto a los valores y en grado de importancia, Trabajo, Salud y Familia son los que se ubican en los tres primeros lugares y en orden de importancia, Familia, Preparación Académica y la Relación con Dios. Familia es el común denominador entre ambas categorías evaluadas, la que entendemos como el núcleo vital de la sociedad y la fuente misma de generación y reafirmación de valores entre los ciudadanos. Pero el problema es que mientras unos la entienden bajo estos conceptos, otros tienen como referencia de familia la que se identifica en la magistral obra de Mario Puzzo: “El Padrino”, el grupo mafioso que con Don Vito Corleone al frente,  actúa encima de la ley, de la sociedad y además tiene sus propios códigos de conducta.
Trabajo, salud y educación es la aspiración de todos los nicaragüenses para poder crecer dignamente, con un presente asegurado y un futuro sin sobresaltos e incertidumbres. Están consignados en nuestra Constitución Política como parte de nuestros derechos sociales y por tanto no son un regalo o una dádiva del gobernante. Es obligación de este proporcionarlos, pero además con calidad y pertinencia. Son la base para el desarrollo actual y futuro del país y cada córdoba del erario público que se esfuma ilícitamente y va a parar a los bolsillos de los mafiosos, es un córdoba menos para que los nicaragüenses podamos tener acceso a un mejor empleo, a mejor atención en los hospitales, a una educación de calidad. Trabajo, salud y educación que deberían estar entre los temas mejor evaluados a nivel centroamericano, si los más de 500 Millones de Dólares anuales provenientes de la cooperación venezolana pasaran al presupuesto nacional, no a los bolsillos de la cúpula gobernante.
Finalmente, los encuestados plantean su relación con Dios como el tercer valor en orden de importancia. Fuera de cualquier discusión religiosa sobre si este debería ser o no el lugar de prioridad, lo que demuestra el estudio es que en el sector entrevistado está siempre presente el elemento espiritual. No es cierto que los gobernantes han apartado a los nicaragüenses de su amor a Dios, de la fidelidad a sus guías, sean estos sacerdotes o pastores evangélicos o que los hayan enredado en el sincretismo religioso que practican, una rara mezcla de cristianismo primitivo, esoterismo medieval y un desfasado hipismo de los años 60´s. Por más que intenten hacer creer que ya pronto les saldrán alas y ascenderán a los cielos, la población religiosa intuye que algo huele mal, mas a azufre que a incienso.

sábado, 5 de marzo de 2011

CORRUPCION Y POBREZA CAMINAN ALEGREMENTE TOMADAS DE LA MANO

Consistentemente, la población ha manifestado a través de las diferentes encuestas que se han venido realizando en el país, sobre todo a partir del año 2008, que los principales problemas que le aquejan son la falta de empleo, la pobreza, la inseguridad ciudadana, altos precios de la canasta básica, atención en salud, educación y casi al final ubican la corrupción gubernamental. Pareciera ser que los nicaragüenses no logran percibir que corrupción y pobreza van de la mano como hermanas gemelas y aunque un país libre del flagelo de la corrupción puede ser igualmente pobre, lo que sí es un hecho es de que los recursos al menos estarán bien empleados y dispuestos al servicio de sus habitantes para mejorar la calidad de vida de estos.

De acuerdo a las mediciones de corrupción que elaboran organismos especializados en el tema, los países con menores índices de corrupción son los que tienen mejores niveles de vida, gozan de más espacios democráticos, sus habitantes disponen de mayores niveles de educación y por consiguiente, las cifras de desempleo, inseguridad ciudadana y migración forzada por motivos económicos son mínimos. Finlandia, Islandia, Nueva Zelanda, Dinamarca, Singapur, Suecia, Suiza, Noruega, Australia y Holanda son los diez países donde la corrupción casi es inexistente. Coincidentemente, Finlandia, Suiza y Suecia son los que ocupan los tres primeros lugares entre los mejores países a nivel mundial, contemplando niveles de salud, educación, economía, política y calidad de vida. Ninguno de estos países nació rico, trabajaron de manera decidida explotando sus potencialidades y construyeron la riqueza de la que ahora gozan sus ciudadanos. Tampoco creyeron en fatalismos geográficos o climáticos y para variar, estuvieron en medio del peor conflicto armado de la historia de la humanidad, la Segunda Guerra Mundial.  

Comúnmente se dice que Nicaragua no es un país pobre sino un país empobrecido por la clase política que, desde el gobierno, se comporta como verdaderos depredadores del erario público. Excepción hecha de los treinta años de gobiernos conservadores que existieron a mediados del siglo antepasado y en alguna medida el periodo de José Santos Zelaya, el resto de gobiernos y gobernantes se dedicaron y se dedican a saquear el país en beneficio propio y de sus allegados.

Gobiernos títeres impuestos por la intervención norteamericana, dinastías sangrientas, revolución traicionada, gobiernos neo liberales de derecha, cleptocracias, hasta llegar al neo liberalismo autocrático y dictatorial de la mal llamada segunda etapa de la revolución, todos ellos han sido como cánceres enquistados en nuestro país, que lo único que han buscado no es el bienestar de la población, mayoritariamente pobre, sino el enriquecimiento fácil, rápido e ilícito.

Todo el dinero de las arcas públicas que por diferentes vías llega de manera subrepticia a los bolsillos privados, sean estos funcionarios gubernamentales, políticos inescrupulosos, empresarios corruptos o simples pasamanos comunes y silvestres, reduce la posibilidad que los pobres y la pobreza disminuyan en nuestro país. Son recursos malversados que deberían estar al servicio del desarrollo de la sociedad, de la generación de empleos dignos para los nicaragüenses, para mejorar el sistema educativo, el sistema de salud, el financiamiento a la actividad productiva que nos permita poder crear las riquezas que todos necesitamos, que podemos generar y que además, es la única vía para poder salir del ciclo de pobreza en que nos encontramos.

No hay recetas mágicas. Se sale de la pobreza trabajando, aprovechando al máximo nuestros recursos, con más y mejor educación, con habitantes saludables que incrementen sus niveles de productividad, produciendo lo que el mercado demanda, con productos de calidad, manteniendo relaciones dignas y respetuosas con todos los países que faciliten la apertura de sus mercados y que contribuyan, con su experiencia y ayuda económica, a salir del sub desarrollo.

Se sale de la pobreza con gobiernos responsables, que ven en la función pública la oportunidad de servir al país, no servirse de ella. De crear riqueza para que el pueblo salga de la triste estadística de mantener cerca del 80 % de sus habitantes en los niveles de pobreza y pobreza extrema. Casi 80 de cada 100 nicaragüenses viviendo con dos dólares o menos al día, mientras otros, al amparo de la corrupción que permite el poder y la impunidad, se dan el lujo de embolsarse 407 millones de córdobas, lo que hasta ahora se sabe, para poder tener mansiones en Costa Rica, comprar aviones, vehículos de lujo y un tren de vida ahogado en el derroche obsceno que lastima la dignidad de los nicaragüenses. O de aquellos que pueden mantener depositados en los bancos 17 mil millones de córdobas constantes y sonantes o poner al servicio de la usura 600 millones de dólares, ambas producto de la peor corrupción que  ha presenciado  nuestro sufrido país en toda su historia. O de los nuevos ricos que pretenden vivir como faraones, a costa no del trabajo propio, sino del robo descarado al erario público, mediante el tráfico de influencias y el uso de las instituciones públicas para cometer los ilícitos que día a día se denuncian.

Es contrastante que mientras algunos están empecinados en una desenfrenada carrera por enriquecerse a niveles que jamás ni siquiera lo soñaron, otros nicaragüenses, la gran mayoría, se debate en la incertidumbre económica, viendo como la canasta básica se vuelve cada vez mas inalcanzable, los recibos de los servicios públicos impagables, el combustible en una espiral alcista incomprensible, los salarios congelados y en los niveles reales del año 2003. Muchos compatriotas tomando la difícil y triste decisión de marcharse hacia otras tierras, buscando las oportunidades económicas y laborales que se les niega en la propia, sabiendo que su partida significa la desintegración de la unidad familiar. Muchos otros, 25,000 bachilleres anualmente, ante la imposibilidad de poder acceder a estudios técnicos o superiores, tienen que conformarse a ser carne de maquilas mal pagadas o pasar a formar parte de las estadísticas de la delincuencia o prostitución juvenil.

Triste presente y más triste aun el futuro que se nos muestra con gobernantes, que sin ningún empacho, nos pretenden poner en la encrucijada de que si no son ellos, queda el abismo de la pobreza de los gobiernos neoliberales, como si este no lo fuera, mas aplicado y descarado que los anteriores. Sin embargo, los nicaragüenses tenemos aun la oportunidad de oro de decir BASTA YA! a tanto cinismo, corrupción y desvergüenza. Esa oportunidad la tendremos el próximo 6 de Noviembre y tenemos que aprovecharla, cuando decidamos votar entre la continuidad de un  espejismo llamado “Segunda Etapa de la Robolución” o por una verdadera Revolución de la Honradez, donde los que gobiernan lo hagan sin bolsillos en sus pantalones y se dediquen a trabajar por sacar de la pobreza a nuestro país y no a hablar de los pobres para seguir viviendo de ellos.   

sábado, 26 de febrero de 2011

FABIO GADEA Y MUNDO JARQUIN: LA FORMULA DEL CAMBIO

El recién pasado martes 22 de Febrero, el candidato de consenso de la verdadera oposición en Nicaragua, don Fabio Gadea Mantilla, anunció formalmente la designación del Dr. Edmundo Jarquín Calderón como su Vicepresidente, en una fórmula que ha causado no solo un gran revuelo mediático, sino que la aceptación y tranquilidad de muchos sectores que venían pidiendo a gritos el nombramiento del acompañante de don Fabio, toda vez que este viene a definir, en gran parte, el cariz del tipo de gobierno que tendremos después de Enero del 20102. La otra parte la complementa el Programa de Gobierno y el Gabinete que llevará sobre sus hombros la gran tarea de hacer realidad ese programa.

Acostumbrados a ver que los Vicepresidentes a través de la historia han sido como la quinta llanta de un vehículo o que han llegado a esta posición producto de negociaciones con aliados, convirtiéndose en poco tiempo en adversarios del propio presidente por la ambición de aspirar a mas o por la frustración de ver truncadas esas mismas ambiciones, el caso del Dr. Jarquin es atípico, pues ha sido una designación producto de la confianza, cercanía e identificación de intereses políticos, sociales, culturales, pero sobre todo, por considerar don Fabio, que la persona designada a acompañarlo en los próximos cinco años de gobierno, representa y encarna la misma visión del futuro de nuestro país que él mismo manifiesta.

Una visión de Nicaragua con mejores instituciones y ministerios, donde el tráfico de influencias no sea el modus operandi de los pillos y aprovechados que se disfrazan de funcionarios públicos para beneficiar a los clanes, que plata en mano quieren torcer todo a su favor.
Una Nicaragua con un verdadero estado de derecho donde todos tengamos el mismo tratamiento y no sea la coima y el soborno los que encargados de dilucidar quién tiene la razón y quién no.

Una Nicaragua con más y mejor educación, que permita poder dar respuesta a los 25,000 bachilleres que se quedan año con año sin oportunidades de aspirar a una carrera técnica o universitaria, condenándolos a ser candidatos al exilio económico; con un sistema educativo que nos saque de la negra estadística de cuatro grados promedio nacional de escolaridad; donde el sub sistema de educación secundaria no revele su amarga cara de mediocridad en los exámenes de ingreso de las universidades estatales, que frustra a los mismos estudiantes y pone en riesgo el futuro del desarrollo del país. Un sistema educativo donde no sea la militancia partidaria quien determine el aprobado o el reprobado de los estudiantes.

Una Nicaragua con funcionarios públicos que no vean al estado como la fuente del enriquecimiento fácil, rápido e ilícito, como actualmente lo vemos entre estos que para desgracia nuestra tenemos, quienes sin ningún empacho y con el mayor descaro, arrojan en frente nuestro las plumas de las gallinas robadas a vista y paciencia de propios y extraños.
Una Nicaragua con un poder judicial limpio, transparente y confiable, sin bancadas partidarias y sin tanto desvergonzado, que con toda la desfachatez del mundo declaran, de por sí y ante sí, inconstitucional hasta la mismísima Constitución Política. 

Una Nicaragua con un poder legislativo convertido realmente en el foro de discusión política por excelencia y hacedor de las leyes para todos, no en el mercado persa que es hoy, donde el voto y las lealtades políticas, con honrosas excepciones, se compran y venden al gusto del gran comerciante de voluntades y conciencias.

Una Nicaragua donde no se hable de los pobres, sino que se trabaje por sacar a los pobres de su pobreza, donde los propios gobernantes sean los primeros en dar el ejemplo de probidad y honestidad y no quienes más se enriquezcan a costa del erario público, como actualmente los vemos con la ilegal privatización de la cooperación venezolana. Una Nicaragua totalmente distinta a la que actualmente tenemos. 

Con las credenciales de honestidad del Dr. Edmundo Jarquín, demostrada durante toda su vida política y profesional y reconocida hasta por sus mismos enemigos, nadie mejor para encabezar junto a don Fabio la Revolución de la Honradez que nos hemos planteado desarrollar en el próximo gobierno de la UNE. Es también un nombramiento que da la garantía necesaria a aquellos sectores de izquierda y de centro izquierda, que la población más desfavorecida y vulnerable serán reconocidos y atendidos con verdaderas políticas de estado anti pobreza, no con programas prebendarios y de beneficencia política, que solo pretenden mantener y extender la cantidad de pobres en Nicaragua para garantizar la lealtad partidaria hacia los repartidores de limosnas, hacia los repartidores de las migajas que caen de la mesa del gran festín. 

El Dr. Edmundo Jarquín es la garantía a los verdaderos sandinistas que todavía se mantienen en las filas del orteguismo, asqueados e indignados de tanta corrupción pero rehenes de un trabajo en el estado que les garantiza mantener a sus familias con una relativa estabilidad económica, y que después de la derrota del 6 de Noviembre no serán ni perseguidos ni humillados.  Es la garantía de que los gobiernos de abajo, de en medio o los co-gobiernos  llegarán a su fin después de enero del 2012. Es la garantía de poder atraer a los sectores independientes o sin partido, que se agrupan en los departamentos de la región del Pacifico de Nicaragua y que demandan calidad y honradez de los gobernantes, claridad de qué se va a hacer y cómo se van a hacer las cosas en un eventual gobierno. Sectores que son atraídos no por consignas sino por programas y por la capacidad de la gente que estará a cargo de hacer realidad esos programas.

Ha sido esta una escogencia afortunada, que si la medimos por la reacción de los enemigos de la democracia que se aglutinan en el pacto perverso que tiene a nuestro país en la ruina moral, es la fórmula que tiene asegurado el triunfo electoral en el próximo 6 de Noviembre. Ninguno de sus detractores ha podido hacer un planteamiento de peso que ponga en duda la credibilidad, honorabilidad y capacidad de sus integrantes. En una muestra de la máxima incapacidad política, el argumento de mayor peso que han encontrado los pactistas es decir, en un coro bien orquestado y sincronizado, como el pacto mismo, que uno es viejo y el otro es feo. Ante esto, dos verdades del tamaño de una catedral, la primera la dijo don Fabio en La Trinidad, Estelí: Mejor ser un viejo demócrata, que un joven dictador. La segunda la planteo Mundo en la campaña del 2006: Feo pero no Ladrón!
Al buen entendedor, con señas.

sábado, 19 de febrero de 2011

LAS PLANTAS ELECTRICAS: OTRA MÁS DE LA DANZA DE LA CORRUPCION

Decíamos en nuestro editorial de la semana pasada, que “La Familia” presidencial Ortega - Murillo había optado por desarrollar y fortalecer el proceso de acumulación de capital iniciado a finales de los años 80´s, aprovechando la oportunidad de oro brindada por el caudillo liberal Dr. Arnoldo Alemán de allanarle el camino para alcanzar la silla presidencial, al bajar al 35 % el porcentaje de los votos necesarios para poder ser electo presidente en el 2006. Decíamos también que “La Familia” Ortega – Murillo había utilizado la vieja fórmula de acumulación primitiva de capital: poder político, monopolios y privatizaciones amañadas.
El poder político les permitió privatizar la cooperación venezolana, la cual le facilita poder disponer de manera discrecional del 50 % de los recursos destinados para el pago de la factura petrolera, los que según el acuerdo son entregados en calidad de donación al país, solo que en este caso no van a las arcas del estado, sino a las arcas de “La Familia” presidencial y sus principales allegados. Dicho en términos más sencillos, de cada 100 dólares, 50 dólares van a Venezuela y los otros 50 dólares van a la bolsa del comandante y su grupo. Dado que la importación de petróleo es de 10 millones de barriles anuales y tienen el monopolio total de la importación del crudo venezolano, a un precio promedio de 80 dólares el barril dicha factura asciende a 800 millones de dólares. La cuenta es la misma, 400 millones para Venezuela y 400 millones para quién? Contestación de grupo…
Se le atribuye a Carlos Hank González la frase de que “Un político pobre es un pobre político”. Hank, político mexicano, pasó de ser un maestro normalista rural a uno de los políticos más acaudalados de México bajo la sombra y amparo del PRI. Prototipo del político-empresario, El Profesor a como se le conocía, construyó un vasto imperio económico basado en la preferencia que le daba el gobierno, al tráfico de influencias y a la información privilegiada a la que podía tener acceso. Los negocios, ahora a cargo de sus descendientes están fundamentalmente en la banca y la construcción y la forma de operar es muy sencilla: prestan a los gobiernos estatales para proyectos de construcción y luego les construyen a los mismos con la plata prestada. Negocio redondo. Mejor imposible.

En Nicaragua, el presidente Ortega no quiere pasar los apuros que tuvo que asumir luego de la derrota electoral del 90. Ha aprendido que en el capitalismo salvaje, donde se mueve a la perfección siempre que se tenga dinero o poder, el que  tiene plata platica. Analizó los errores de la Administración Alemán en la construcción del fallido grupo económico liberal que le permitiera influencia económica y política en el futuro y no piensa repetirlos. Hombre previsor al fin, por cualquier cosa que pase en las elecciones de Noviembre próximo, está construyendo un imperio económico que le permita prevalecer, sin ningún sobresalto, en el panorama nacional después del 2012, luego de una eventual derrota electoral.

Su poder económico tiene como piedra angular la importación del petróleo y la generación energética. A partir de aquí ha iniciado un proceso de expansión hacia otras áreas en las que siempre utiliza los resortes del estado y la información privilegiada de que disponen para comprar, obligar a vender o sencillamente crear nuevas empresas. Pesca, medios de comunicación radiales y televisivos, hoteles, construcción, banca, transporte, exclusividad en la exportación de alimentos a Venezuela, explotación maderera en el Caribe, ganado, mataderos, imprentas, proveeduría preferencial de todo tipo de materiales para el estado y un largo etcétera son algunas de las áreas en donde florecen los negocios de “La Familia”.

La formula ha sido más sencilla aun que la utilizada por la familia Hank González – Rhon y el caso de las plantas de generación energética son una muestra palpable de esta sencillez.   Las plantas Hugo Chávez y Che Guevara, donadas por los venezolanos y las plantas donadas por la República de Taiwán, por obra y gracia de una privatización que nadie conoce, sin procesos de licitación pública y sobre todo sin el más mínimo pudor, fueron traspasadas a una de las empresas del grupo ALBA de “La Familia” presidencial.
La donación, con un costo aproximado de  250 millones de dólares, está siendo pagada por los usuarios nicaragüenses como si fuera una inversión privada del mencionado grupo económico, mediante un convenio de compra de potencia por 15 años entre el Ministerio de Energía y Minas, MEM, y ALBANISA, según el cual, por estas plantas cuya capacidad de generación es actualmente de 250 MW o sean 250,000 kw/h por mes, reciben un pago fijo mensual de US$ 14.0352 por cada kw/h de potencia instalada, generen o no energía, lo que significan US $ 3, 508,800.00 mensuales o lo que es lo mismo US$ 42,105,600.00 al año.
Según el convenio, las plantas serán “pagadas” a ALBANISA en los primeros 7 años, bajo el concepto de “recuperación de la inversión” realizada, lo que dejará la bicoca de US $ 294,739,200.00 libres de polvo y paja a nuestra cristiana, solidaria y socialista “Familia” presidencial y sus allegados más cercanos. Pero los siguientes 8 años del convenio también recibirán el mismo importe, ya en concepto de utilidades, lo que sumarian US $ 336, 844,800.00 mas, que sumados a los anteriores harían un total de US $  631, 584,000 en los 15 años del citado convenio. Se dice que al día de hoy, ALBANISA ha logrado ampliar la capacidad de potencia instalada a 300 MW, por lo que habría que sumar las ganancias de 50,000 kilowatt / hora por mes adicionales bajo la misma operación.
Volviendo la mirada al pasado, cuando el entonces guerrillero Daniel Ortega entraba triunfante a la Nicaragua liberada el 19 de Julio del 79, nadie pensó ni por un segundo que en asunto de dos décadas, el guerrillero pobre de aquellos días se convertiría en el multimillonario ex guerrillero que es ahora. El presidente Ortega aprendió bien la lección de Carlos Hank González y decidió dejar de ser el político pobre que asumía ser, si es que alguna vez lo fue. Hoy se da el lujo de tener depositados en tres bancos nacionales, la nada despreciable suma de 17 Mil Millones de Córdobas, algo así como 700 Millones de Dólares.
Definitivamente que la pobreza quedo atrás. Hoy encabeza una poderosa oligarquía de ex revolucionarios, la oligarquía orteguista. Y nadie discute su derecho a mejorar su condición económica y la de su familia, tampoco se discute su derecho a hacer negocios. Lo que se cuestiona y denuncia es que sea a través del uso y abuso del poder el método utilizado para amasar tan fabulosa fortuna. Lo que se cuestiona y denuncia es que al ser presidente – empresario, nadie sabe dónde termina lo público y donde empieza lo privado. Lo que se cuestiona y denuncia es que todavía pretendan engañar al pueblo llamándose  revolucionarios, cuando son y hacen totalmente lo contrario.

sábado, 12 de febrero de 2011

CÓMO HACERSE MILLONARIO AL AMPARO DEL PODER

Un importante porcentaje de los más grandes capitales latinoamericanos fueron construidos y desarrollados en base a una receta sencilla y altamente efectiva: poder político, privatizaciones y monopolios.  Bajo el amparo del poder, se privatizaron las empresas públicas  más grandes, las más eficientes y las que generaban mayores ganancias, en beneficio de los grupos económicos y familiares más cercanos a los gobernantes de turno, mediando por supuesto, las correspondientes mordidas y coimas millonarias que enriquecieron las arcas personales de presidentes y ministros. Bajo esta nefasta combinación, se crearon grandes monopolios empresariales que permitieron desarrollar los capitales originales.

Adicional a esto, pusieron en marcha otra terrible receta para mejorar la “competitividad” de los inmensos consorcios, siempre con el apoyo gubernamental: disminuir los salarios de los trabajadores, afectar en detrimento de estos sus beneficios sociales, la legislación laboral que los amparaba y la organización sindical. De norte a sur los ejemplos abundan: monopolios de las comunicaciones, del cemento, de los hidrocarburos, del estaño, del acero, etc. Todos ellos bajo la protección del estado a través de los resortes y facilidades que brinda el poder político, el tráfico de influencias y la colusión entre los intereses públicos y privados de quienes tienen la “suerte” de ser los escogidos para engrosar la reducida lista de multimillonarios latinoamericanos. 
Nicaragua no ha estado ajena a estas formas primitivas de hacer capital. La familia Somoza, durante los 45 años que gobernó al país, acumuló una riqueza calculada en unos 1,200 millones de dólares utilizando el poder político y los monopolios sobre determinadas industrias. Líneas aéreas, marítimas, pesca, tabaco, banca, cemento, entre otras, fueron las actividades sobre las que descansaron en gran medida los orígenes de dicha fortuna. Todas estaban protegidas por el gobierno y por el gobernante, operaban libre de impuestos y gozaban de la preferencia del estado en sus contratos millonarios. Demás decir que la condición indispensable para esta acumulación de capital la determinó el mantenimiento férreo del poder político en su forma más simple y rudimentaria, la dictadura militar.

Durante la década de los 80´s, la revolución fue la mampara que sirvió para que algunos dirigentes aprovecharan su paso por el estado e iniciaran sus particulares procesos de acumulación de capitales, a partir de la privatización o repartición de empresas que se decían eran propiedad del pueblo, de gran cantidad de propiedades urbanas y rurales, de dinero en efectivo que manejaban con total discrecionalidad, de maquinarias, industrias, armas, negocios y un largo etcétera, cuyo colofón fue lo que conocimos como “La Piñata”, pero que no necesariamente se dio al final del periodo revolucionario. Algunos, malos administradores, se diluyeron, otros, en el ocaso de sus vidas, han empezado a vender sus vastas propiedades, y otros más, asociados con empresarios legítimos y oportunistas, han crecido como la espuma y se conservan exitosos bajo el amparo del poder político de antes y de ahora.

Durante el periodo de la post revolución y de los gobiernos neo liberales, sobresalió el intento hecho durante la administración del Dr. Arnoldo Alemán de conformar un poderoso polo económico al amparo del gobierno. Se pretendió la recuperación del capital confiscado al somocismo y establecer un nuevo centro de poder con hegemonía liberal. Se calcula que pasaron a manos de este grupo no menos de 500 millones de dólares provenientes de las arcas públicas. Debido a la naturaleza depredadora de sus principales actores, no consolidaron sus capitales, sino que más bien optaron por sacar el dinero del país junto a sus familiares, dejando atrás al caudillo liberal quien no tuvo otro camino que negociar su libertad y buscar el perdón de sus compinches. 

La Nicaragua de hoy, Cristiana, Solidaria y Socialista nos encuentra con una casta gobernante, que sigue al pie de la letra la vieja receta para volverse millonario. Privatización de la cooperación venezolana, monopolio de la importación del petróleo y del comercio con el país del sur y el uso y abuso del poder político en beneficio propio. El acuerdo energético entre Venezuela y el Estado nicaragüense ha sido privatizado por la familia gobernante, lo que ha permitido que las empresas de dicha familia manejen con absoluta discrecionalidad ganancias que se calculan ya en más de 1,500 millones de dólares. La familia Ortega - Murillo a través de las empresas del ALBA, son los únicos importadores de petróleo en el país, los mayores distribuidores de combustible y por consiguiente los únicos receptores del concesional acuerdo de suministro del crudo venezolano, que otorga el 50 % de la factura petrolera anual de aproximadamente 10 millones de barriles, a un plazo de 23 años, mas dos de gracia y a un interés del 2 % anual. Estos 10 millones de barriles a un precio promedio de 80 dólares el barril, significan 400 millones de dólares libres de polvo y paja en las arcas privadas de nuestros cristianísimos  gobernantes, sin incluir los márgenes de ganancia por la comercialización del crudo. Adicional a esto, mantienen una suerte de Tratado de Libre Comercio privado con Venezuela, que les permite a sus empresas ser las únicas exportadoras hacia ese país. El volumen comercial de dichas exportaciones en el 2010 ascendió a casi 300 millones de dólares.

Son muchos millones de dólares que debieran estar beneficiando a casi 6 millones de nicaragüenses si pasaran por el presupuesto de la república y no solo a una cúpula familiar y partidaria, quienes para guardar las apariencias dejan caer migajas del festín en forma de “bonos solidarios” de menos de 600 córdobas mensuales para los trabajadores del estado. Millones de dólares que debieran estar subsidiando los precios del combustible, el segundo más caro de Centroamérica y que incide negativamente en casi toda la actividad económica del país. Un subsidio que podría estar beneficiando a miles de transportistas por la vía del congelamiento de los precios a niveles razonables, tal a como lo propuso recientemente la bancada del MRS en la Asamblea Nacional y que fue rechazado por el presidente de la Comisión Económica, el diputado diriambino Wálmaro Gutiérrez Mercado. 

Millones de dólares que debieran mantener bajos los precios de la energía eléctrica para toda la población, sobre todo si tomamos en cuenta que Venezuela y Taiwán donaron al pueblo de Nicaragua plantas eléctricas y que también fueron privatizadas por “La Familia”. Millones de dólares que dejan toneladas de plumas de un inmenso gallinero que es robado todos los días en nuestras propias narices, puesto que todos los días conocemos de las fechorías que hacen los funcionarios socialistas del estado cristiano y solidario a costa del erario público. Millones de dólares que tendrán que ser recuperados en un gobierno de hombres y mujeres honestos y firmes, que se den a la tarea de devolver a las futuras generaciones la dignidad y el honor perdidos por la sed insaciable de dinero fácil.