http://tunein.com/embed/player/s85715/ (Enlace con Radio Stereo Romance para escuchar el programa radial "Renovación en Marcha" los sábados de 8 - 9 AM y Radio Revista "Libre Pensamiento" los lunes, miércoles y viernes de 8 - 9:30 AM)

lunes, 5 de noviembre de 2018

LA QUINTA FASE DE LA REPRESIÓN ORTEGUISTA: EL ESTADO FASCISTA


Rápidamente, Ortega y su camarilla gobernante se encaminan a una quinta etapa del proceso represivo que desarrollan en nuestro país, en un vano intento por establecer sus propias condiciones ante el escenario de una eventual negociación de la que no podrá escapar, por mucho que su aparato propagandístico nos quiera vender una supuesta normalización de la situación en Nicaragua.

De la Represión Inicial Generalizada durante los meses de Abril a Junio, pasó a la fatídica “Operación Limpieza” de los tranques en el mes de Julio, rememorando y superando con creces las famosas operaciones limpiezas hechas por Somoza y la Guardia Nacional luego de la insurrección de Septiembre del 78, en donde, igual que en el 2018, se cometieron crímenes execrables en contra de la población civil, muchos de ellos dentro de la categorización de Crímenes de Lesa Humanidad. Luego pasó a ejecutar la Represión Selectiva, sobre todo de los jóvenes, como una medida de castigo y lección para todos aquellos que se “atrevieron” a atentar contra la estabilidad del modelo de país que ellos venían construyendo para la familia en el poder, su camarilla política y militar y demás cómplices. Posteriormente vendría la etapa de la Criminalización de la Protesta Ciudadana, para evitar que la población nicaragüense continúe cívicamente en las calles exigiendo Justicia, Democracia y Paz, contradiciendo la propaganda oficial de “normalización” que afanosamente el régimen trata de vender al exterior. Ahora, la represión orteguista se transforma en lo que podría considerarse la etapa final, la Construcción y Consolidación de un Estado Fascista, en donde la mayoría de sus características están presentes.

Desde su llegada al poder en el año 2007, el binomio gobernante impulsó el Totalitarismo como forma de gobierno. Poco a poco eliminó las voces disidentes a su gobierno, unos por la vía de la cooptación económica, otros mediante el chantaje y la amenaza y otros por el cierre de todos sus espacios políticos. La retórica oficial era que vivíamos en un país de buen gobierno, con un modelo económico y social de absoluto consenso, en el que no era necesario cuestionarlo porque todos estábamos bajo el manto del estado protector. El partido sandinista, devenido en una secta política y religioso - esotérica, el Orteguismo, se convirtió en omnipresente y todopoderoso, acaparando todos los espacios políticos y sociales posibles, eliminando por las vías de hecho los mecanismos de expresión y participación ciudadana ajenos al gobierno. A partir de abril, amparados en la represión armada, intentan culminar la obra y con todo cinismo se esfuerzan en convertir al estado orteguista en la única vía de expresión valida, en el interlocutor único, en el canalizador de todas las aspiraciones del ciudadano de a pie, una versión aumentada y corregida del modelo cubano, reduciendo la libertad individual a la mínima expresión. El ciudadano ha desaparecido, lo han convertido en un cliente político afín al gobierno si se adapta al sistema o en un enemigo al que hay que “exterminar” si se opone a los designios de la pareja gobernante. El totalitarismo y el verticalismo será el modelo a impulsar, como la etapa previa de lo que ya vienen adelantando, la imposición de una mentalidad Militarista que aplaste a la sociedad nicaragüense, la consecuencia más visible de la consolidación del estado fascista.

Los cuadros políticos que funcionaban a nivel departamental y municipal, poco a poco vienen siendo sustituidos por las viejas figuras de la guerrilla sandinista que ensangrentaron sus manos en estos meses de represión. Ortega culpa a los primeros de ser los responsables de la destrucción de la burbuja en que vivían, del “País de las Maravillas”, el país de mentiras que gobernaban a sus anchas. Los señalan de no advertir a tiempo lo que se venía, que hicieron un mal trabajo con las bases, que desgranaron al partido y por increíble que parezca, los acusa de no involucrarse con más firmeza en la represión durante estos meses aciagos.

Por eso, en el nuevo estado no hay cabida para remilgos morales, lo único que vale es la lealtad al Caudillo. Los escogidos son los que están  dispuestos a matar por él, los que están dispuestos a dar la vida por él, los que están hasta la coronilla con los crímenes, los que están en el mismo barco que Ortega y por consiguiente ocupando la misma tabla de salvación. Los nuevos jerarcas intermedios, el segundo escalón de mando del orteguismo en los territorios, antiguos cuadros guerrilleros, achacosos, enfermos, alcohólicos, eternos fantasmas de las nóminas estatales, los que durante once años disfrutaron de las prebendas y bondades de la pareja presidencial, son la nueva correa de transmisión del Estado Fascista que recién se estrena. Son los elegidos del caudillo para intentar prolongar la agonía. Han comprado totalmente la propaganda oficial del “Golpe de Estado a la Segunda Etapa de la Revolución” y son peligrosos por ser los primeros fanáticos que defenderán a sangre y fuego el nuevo fascismo orteguista que ya se vislumbra en nuestro sufrido país.

lunes, 29 de octubre de 2018

DANIEL ORTEGA Y LA IGLESIA CATÓLICA. UN REPASO DE CINISMO Y MALDAD


Históricamente, la relación de Daniel Ortega con la Iglesia Católica ha sido una continuada historia de oportunismo, parasitismo y agresiones, sobre todo de oportunismo, si tomamos en cuenta el sacrificio que no pocos de sus miembros dieron antes, durante y después del proceso revolucionario. En diferentes épocas de su agitada vida política ha intentado someterla a sus intereses personales: en los años 80’s como líder del sandinismo; en los años 90’s hasta el 2006 como caudillo del orteguismo y candidato presidencial en tres ocasiones; a partir del 2007 como presidente del país construyendo el andamiaje de una dictadura familiar dinástica. Sin embargo es importante conocer la historia previa, ya que al parecer el comandante padece de amnesia selectiva.

Desde antes del triunfo de la Revolución, muchos de los cuadros que figuraron en la lucha contra el somocismo fueron influenciados por los grupos pastorales que hacían su labor en los barrios más pobres. Religiosos, sobre todo Jesuitas, se incorporaron a la lucha armada del FSLN, regando con su sangre generosa el camino de la victoria contra el sistema somocista o dando el ejemplo de compromiso militante de predicar con los hechos, aun si estuviera en riesgo la vida misma. Uno de ellos, Gaspar García Laviana, "Martin", sintetiza ese compromiso militante de un cura revolucionario, que refrenda con su vida las ideas que predicaba. Otro, José Antonio Sanjinés, “Goyito”, Jesuita Vasco expulsado del país por Somoza en 1971, se integró a la lucha desde el Frente Sur “Benjamín Zeledón”, cumpliendo su promesa de: “Volveré!”, hecha desde el aeropuerto el día de su salida forzosa del país. Regresó triunfante el 19 de Julio integrando las filas guerrilleras, para posteriormente dedicar parte de su vida a la formación del Ejército Popular Sandinista, dando en todo momento ejemplo de entereza, honradez y humildad.

La tensión entre Ortega y el clero católico data de inicios de los años 80’s, cuando se percibió al liderazgo de la iglesia como potenciales enemigos del proceso revolucionario que recién iniciaba. La modalidad fue el ataque frontal y directo, antes que el dialogo y la negociación, la vieja escuela estalinista del caudillo criollo. Eso conllevó a los casos harto conocidos de Monseñor Salvador Schaeffler, dirigiendo el éxodo de miles de indígenas misquitos hacia Honduras; el del Padre Bismark Carballo, siendo vejado y humillado públicamente por agentes de la Seguridad del Estado; el del Padre Amado Peña, al que involucraron en una trama conspirativa armada por la misma Seguridad del Estado, todos estos casos en el año 1982. En 1984, Monseñor Pablo Antonio Vega, Obispo de la Diócesis de Chontales, fue expulsado del país, siendo transportado a la fuerza hasta territorio hondureño en helicóptero, casi en pijamas y en horas de la madrugada. Monseñor Obando y Bravo, en aquel entonces máximo jerarca de la Iglesia Católica, fue perseguido, espiado, humillado y boicoteado a más no poder.

El periodo posterior a la Revolución encontró a Daniel Ortega enfrascado en asumir el control total del FSLN y en tratar de recomponer su tan deteriorada imagen, la que evocaba guerra, escasez y persecución. Era vital establecer un nuevo estilo para desarrollar todas las alianzas posibles, sobre todo con aquellos sectores que tanto le adversaron. Los 16 años de gobiernos posteriores a la revolución hicieron difícil que disminuyera la desconfianza de la Iglesia hacia  el eterno candidato presidencial. Fueron los años del blanco angelical, los arrepentimientos en plaza pública, las pedideras de perdón a los ultrajados años atrás, los discursos prometiendo la Paz, renegando de la guerra y jurando hasta con los dedos de los pies que nunca más volverían el luto, la sangre y el dolor en nuestra patria. Sin embargo, una vez instalado en el poder en el 2007, los viejos planes, tan afanosamente disimulados, salieron nuevamente a flote. Gracias a la persistencia, a un golpe de suerte y a los pecados ajenos, pusieron en bandeja de plata la cabeza de quien Ortega con tanto afán había buscado por muchos años. COPROSA y las raterías de Roberto Rivas, convirtieron al finado Cardenal en un rehén más, después de que tantas veces, vana e infructuosamente, intentó sentarlo a su lado. Ahora simplemente lo sometería a sus caprichos, esta vez en calidad de cooperador necesario, silencioso y silenciado. Utilizando distintos niveles de presión, los planes se echaron a andar: dividir a la Iglesia Católica, enfrentar al pueblo contra sus guías espirituales, fracturar la cohesión de la Conferencia Episcopal.

El primer nivel fue la Cooptación. Primero optaron por ofrecer ayuda para reparar templos y casas curales. La orden dada a los comisarios políticos era participar en todos los eventos religiosos, infiltrarse en cuanto comité de las iglesias se formara y dar la plata que fuera necesaria para cooptar a los religiosos. Como la Jerarquía no cayó en la trampa pasaron al siguiente nivel: La Difamación.  Despuntaron con el famoso episodio del “Hacker de Lujo”, una filtración hecha por ellos mismos, que acusaba a algunos sacerdotes de ser aficionados al alcohol, dinero y mujeres. Con la vieja enseñanza de Maquiavelo, que de la calumnia hecha algo queda, se dio rienda suelta a la campaña de ultraje y descrédito dirigido en contra del entonces Monseñor Leopoldo Brenes, Monseñor René Sándigo, Monseñor Abelardo Mata y Monseñor Hombach
.
Dado que ni la Conferencia Episcopal aflojó en sus justas críticas al gobierno, ni la inmensa mayoría de católicos se alejó de sus pastores, tuvieron que pasar a un nivel mayor de presión: La Intimidación. En el 2010, un año después de su llegada al país, el blanco fue Monseñor Silvio José Báez,  primero mediante el robo de su maletín personal, el que había dejado en el vehículo, toda una práctica con “marca de la casa” reconocida, para recolectar información directa de computadoras y documentos escritos, luego la amenaza de sujetos armados cuando se movilizaba en su vehículo por la carretera norte y posteriormente, en abril del 2011, dos sujetos armados entraron al Seminario Mayor, su lugar habitual de residencia, con obvias intenciones de asaltarlo y vejarlo.

Dado que ninguna de las presiones tuvo éxito, pasaron al máximo nivel: El Asesinato. La primera administración de Ortega finalizó con el deleznable crimen del Padre Marlon Pupiro, cura párroco del municipio de La Concha. El 20 de Agosto del 2011, a escasos dos meses y medio de las elecciones de Noviembre de ese año, se perpetraba el asesinato del Padre Pupiro, un tenaz e incansable critico de Ortega y si bien no fue ejecutado en el pulpito durante la misa dominical, a como lo fue Monseñor Oscar Arnulfo Romero, sus últimas homilías recuerdan precisamente al Mártir y ahora Santo Salvadoreño. Su “NO TENGAN MIEDO!” resonaba estrepitosamente en los oídos de sus verdugos. Se pretendió dar una lección al clero católico de que meterse en política y sobre todo, en contra de Ortega, tiene sus riesgos…y a veces mortales.

Luego llegaríamos al 21 de mayo del 2014, posterior al fraude electoral del 2011, con la entrega de la Conferencia Episcopal del histórico documento “En búsqueda de nuevos Horizontes para una Nicaragua mejor, en el que se sentaba la posición oficial de la Iglesia Católica, en la voz de sus Obispos, respecto a la situación política, social y económica de Nicaragua después de siete años de gobierno de Ortega. Era un documento demoledor del cual el comandante no podría alegar ignorancia, cuando cuatro años después, pidió a la misma Conferencia Episcopal le ayudara a sacar las castañas del fuego, luego de la Insurrección de Abril.

Fue una solicitud con todo el cálculo maquiavélico de un viejo zorro de la política sucia, acostumbrado a avasallar o ganar tiempo para seguir avasallando, según sus propias consideraciones y necesidades coyunturales. Una vez logrado el objetivo de haber desmontado los tranques a sangre y fuego y mantener en el país un virtual Estado de Sitio, el dialogo a lo interno se vuelve innecesario y por consiguiente los mediadores también. Vuelve entonces Ortega con las viejas tácticas de guerra,  la de los años 80’s, la amenaza, el chantaje y la intimidación a quienes llamó en un momento de desesperación y desconcierto. Recrudecen de nuevo los ataques a los principales voceros de la Iglesia Católica. Vuelve nuevamente a fijar su blanco en la persona de Monseñor Silvio José Báez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua y una de las voces críticas más respetadas de Nicaragua, quizás la más respetada. Es la piedra en el zapato que le impide doblegar a la Jerarquía Católica, según sus propias cuentas. En el colmo del cinismo, envían “solicitudes” al Papa Francisco para que exilie a Monseñor Báez y entre más largo, mejor. Solicitudes firmadas por los trabajadores del estado, manipulados y chantajeados. Solicitudes encabezadas por las letanías absurdas de quien ha tratado por todos los medios de dividir a la Iglesia.  Sin embargo, ignorante por conveniencia de la historia, se resiste a entender que en los años 80’s no pudo, tampoco en los 90’s y menos ahora, luego de tanta sangre inocente derramada, producto de un demencial y malévolo apego al poder y a riquezas mal habidas.



martes, 23 de octubre de 2018

LA SALIDA DE ORTEGA


Contrario a lo que Ortega insiste en vender, tanto a lo interno como a lo externo, la supuesta “normalidad” en la que estaría entrando el país, la realidad es que el régimen atraviesa los tiempos más duros de todos estos años que han “gobernado” Nicaragua. Cada día que pasa, el cerco se cierra, lenta pero inexorablemente, alrededor de él, su familia y sus allegados. El sistema orteguista, el orteguismo, demuestra en todos los ámbitos de la vida nacional y en el contexto internacional, una fecha de caducidad, una fecha de vencimiento.

Nicaragua está, hoy por hoy, inmersa en una crisis económica, política y social que lejos de disminuir, cada día que pasa se acrecienta más y más. El país ha entrado en una recesión económica, con dos trimestres consecutivos de “crecimiento” negativo; continúa la fuga de capitales, fundamentalmente el capital acumulado en base a la cooperación petrolera venezolana y se habla ya de cifras aproximadas a los 1,200 Millones de Dólares; las pérdidas económicas motivadas por toda la crisis política se acerca a los 1,000 Millones de Dólares; el sistema financiero nacional no vive sus mejores momentos y se sostiene aun por el voto de confianza que la población nicaragüense le da, siempre y cuando demuestre más beligerancia en su posición ante la crisis; el sector agrícola no demuestra tener la confianza necesaria para invertir y cultivar, sobre todo cuando el régimen usa a los toma tierras como arma de intimidación para doblegar voluntades y restar apoyo a la lucha popular y finalmente, todos los municipios del país están tomados por las fuerzas paramilitares, convertidas ahora en fuerzas para -  policiales, donde se vive un virtual Toque de Queda que rige a partir de las 6, 8 o 10 de la noche, dependiendo de las necesidades propagandísticas del gobierno. Managua, cada vez que se llama a marchar, es sometida a un Estado de Sitio, donde la policía, las fuerzas de choque motorizadas y las fuerzas para – policiales pretenden inmovilizar a la población en base al terror.

Puestas así las cosas, Ortega se ha quedado únicamente con la represión como principal soporte de un gobierno que cada vez es más débil. Ejército, Policía y paramilitares son sus acompañantes en este trecho de vida que le queda, que será más corto o más largo en dependencia de tres factores que veremos más adelante. Ni siquiera cuenta con los trabajadores del estado, quienes tienen que tomar el trago amargo de “rotondear” ahora dos veces por semana bajo amenaza de perder sus empleos, sumado a la decisión “voluntaria” de rechazar el treceavo mes (aguinaldo navideño). Sin embargo, tenemos que comprender que esta “soledad” lo vuelve más peligroso aun, Ortega no dejará fácilmente el poder, entiende que no sabe hacer otra cosa más que “gobernar”, ya sea desde arriba, desde abajo o desde en medio y tratará por todos los medios de mantenerse el mayor tiempo posible. Entiende que administrar los tiempos es vital para sus intenciones, que el cansancio, el derrotismo y la desunión son su ventaja. Nosotros tenemos que entender también las nuestras.

Una economía quebrada, la presión internacional asfixiante y la presión nacional constante son las tres pinzas de la cual Ortega no podrá escapar. No podrá gobernar sobre un país en la ruina económica, ruina que no es culpa del pueblo, hay que aclararlo. No podrá gobernar con la presión internacional, que cada día que pasa le cierra las llaves en todos los foros internacionales y que muy pronto tendrá que afrontar el peso de las sanciones norteamericanas, fundamentalmente económicas, provocadas por el mismo, también hay que aclararlo. Y no podrá gobernar a un pueblo que a partir del 18 de Abril decidió poner fin a 11 años de saqueo indiscriminado de los Recursos Naturales y el Erario Público, un pueblo que marcha, que protesta, que se organiza adentro y afuera del país y que entiende que mantenerse unido es la palada de tierra final para sepultar y para siempre, al orteguismo en nuestra sufrida patria.

LA CUARTA FASE DE LA REPRESIÓN DEL RÉGIMEN ORTEGA / MURILLO


El día de hoy, domingo 14 de Octubre del año 2018, Año del Despertar del Pueblo, Daniel Ortega ha hecho realidad su amenaza de no permitir más protestas de la oposición cívica en las calles de nuestro país. La Cuarta Fase de la Represión ha desnudado su cara amarga y violenta, Criminalizar la Protesta Ciudadana, sacando a las huestes policiales y parapoliciales en contra de la ciudadanía, golpeando y secuestrando a todos aquellos que han identificado como líderes de las movilizaciones.

Están lejos de entender que de nada sirve la amenaza, la cárcel y la represión indiscriminada cuando el Pueblo ya despertó, cuando el Pueblo ya decidió salir de esta Dictadura, cuando el Pueblo inicio su largo caminar hacia la Libertad, la Justicia y la Democracia. Ortega trata desesperadamente de aferrarse a lo poco que le queda como soporte de su régimen criminal: la policía y los paramilitares, ahora convertidos por decreto personal en fuerzas para-policiales. Está plenamente convencido que todos aquellos que ahorita mismo están en las rotondas son empleados públicos obligados, amenazados con el despido, denigrados por la necesidad de mantener a sus familias. Con ellos no cuenta ni para el mediano ni para el largo plazo, este último casi inexistente toda vez que el cerco internacional se cierra, lenta pero inexorablemente.

Ortega está más que claro que su única salida es una negociación y si es internacional, mejor. Ortega sabe que no le queda más alternativa que salvarse el, su familia y el círculo más cercano y solo la comunidad internacional puede garantizarlo. Ortega sabe que no podrá salvar el capital acumulado a base del saqueo, si no entrega al resto de sus compinches que han asesinado, torturado, secuestrado y encarcelado. Llegado ese momento, NADIE importara más que su círculo. Ni Avellán, ni Porras, ni Moreno, absolutamente NADIE será más importante que los escogidos por él y su mujer.

Por eso las acciones como las de hoy, encarcelando, golpeando, secuestrando, sometiendo a la capital a un virtual Estado de Sitio, con una fuerza de ocupación uniformada, actuando ilegalmente. Ortega quiere imperiosamente obligar a que el pueblo acepte sus condiciones para negociar, sobre miles de encarcelados, líderes y lideresas de la protesta ciudadana. Se sabe acorralado y quiere tener que ofrecer en una negociación, algo que es sensible para el pueblo, sus presos políticos. Quiere Amnistía a cambio de Libertad. Libertad para nuestros presos políticos, los capturados antes y los capturados hoy, a cambio de Impunidad.  

El cerco se cierra para Ortega, lo sabe él y lo sabemos nosotros.

domingo, 13 de mayo de 2018

NEGOCIA Y COMBATE


No se necesitaba ser un pitoniso o devanarse los sesos para advertir lo que nos esperaba este fin de semana, que aún no termina. Incrementar al máximo la represión desde la tarde del sábado para desmontar todos los focos de resistencia icónicos de esta jornada de lucha: UPOLI, UNAN y Masaya. Quizás muchos no esperaban la furia criminal que el gobierno desataría sobre esta última, pero todo presagiaba una noche de cuchillos largos. Se habla de dos muertos, uno de ellos un niño de apenas 14 años y más de 150 heridos. Un saldo brutal para un solo día.

Los cálculos de la Rosario eran llegar mañana lunes a las 12 am con las cabezas sangrantes de Monimbo, la UPOLI y la UNAN y arrojarlas sobre la mesa de negociación. Negociar en posición de fuerza, de ventaja, nunca de debilidad, sin embargo será muy difícil hacerlo de hoy a mañana. La imponente marcha de vehículos hacia Masaya, para brindar la verdadera SOLIDARIDAD con un pueblo heroico, significa una aplastante VICTORIA de quienes enarbolamos las banderas de Paz, Justicia y Democracia. Entendámoslo con toda claridad, ellos nunca han negociado en desventaja, siempre al borde del abismo, siempre al filo de la navaja, siempre empujando violentos y esperando que el miedo del contrario lo obligue a rendirse. Hoy ya no es así, mañana tendrán que sentarse sin nada con que intimidar, únicamente con los ríos de sangre que chorrean de sus manos.

Mi opinión es que Hoy es clave y Mañana más aún. Masaya debe mantenerse erguida, victoriosa, combativa. Catarina, Niquinohomo y Masatepe deben resguardar las espaldas de Monimbo. La UNAN y la UPOLI deben ser protegidas de los embates que pudieran llegar hoy por la noche. Protegidas con todo el pueblo cercano. La creatividad es esencial. El país entero debe ver en el “Repliegue Ciudadano” de Managua a Masaya el día de hoy, el ejemplo de lo que se necesita en nuestro país para alcanzar la Paz. Mucha Solidaridad, Decisión y Fortaleza del pueblo.

No me queda claro hasta donde están las negociaciones que a espaldas de todos se vienen dando, pero de lo que si debemos estar claros, es que tenemos que obligar al régimen a responder al plazo fatal dado por la Conferencia Episcopal para iniciar el Dialogo Nacional. Que sean ellos y no nosotros los que se levanten y quiebren la mesa, que sean ellos los que abandonen las negociaciones que pudieran iniciarse, que sean ellos quienes queden en evidencia de su incapacidad de gobernar este país y buscar soluciones a la crisis que ellos mismos crearon. Que sean ellos quienes queden mal ante sus “aliados”, ante la comunidad internacional, ante la OEA, ante los Estados Unidos, ante la Unión Europea. Que sean ellos los que se pongan la soga al cuello. Hoy más que nunca tenemos que hacer acopio de paciencia, pero no de la resignada, sino de la paciencia “activa”.  

Creo, y es mi opinión, que al plazo fatal hay que ponerle presión, si no, no responderán. Ellos quisieron aplacar a sangre y fuego Masaya anoche, no pudieron. No han podido con la UPOLI y se les atraganta la pérdida de la UNAN. Están más que conscientes que van en desventaja, que la llevan perdida. Creo que mañana el país entero debe decirle al gobierno que solo ellos atrasan y la mejor forma de hacerlo es a como se lo están diciendo en Chontales y en Nueva Guinea. Es el único lenguaje que escuchan. A unos les preocupan las pérdidas económicas, a otros nos preocupan la sangre y los muertos. Es el pueblo el que pone a partir de ahora los plazos y el plazo es mañana.  

sábado, 12 de mayo de 2018

NUNCA CONFÍES EN LOS QUE MIENTEN Y ASESINAN


El día de ayer, viernes 11 de Mayo, hubo un giro inesperado en la Guerra de Baja Intensidad que libra el gobierno en contra del pueblo nicaragüense. Luego de la conferencia de los voceros estudiantiles, la Sociedad Civil y el COSEP y posterior a la demanda de la Conferencia Episcopal de iniciar el Dialogo Nacional, poniendo como plazo a más tardar el próximo lunes 14 a las 12:00 del mediodía para que se pronuncien, la Rosario hablo en nombre del gobierno, aceptando dicha demanda. Como ya se ha vuelto tradición en estos monólogos, abundó en glorificaciones a Dios, a Jesús, al Niño Dios de Praga, a las 11 mil Vírgenes y al Santo Entierro, para en la tarde y noche soltar a su jauría de JS, turbas, presos liberados y recién entrenados y policías de civil a atacar los tranques en varios puntos del país. Una de Paz y otra de Plomo, en lugar de una de cal y otra de arena.

Ahora bien, por qué la aceptación al llamado de la Conferencia Episcopal? Analicemos:

Primero: Lo más importante ha sido el pueblo en las calles, expresándose en pequeñas movilizaciones alrededor de las parroquias, marchas numerosas municipales y departamentales, marchas multitudinarias nacionales, tranques y movilizaciones de rechazo a las turbas, JS, policías y antimotines y que cada vez se van sumando nuevos sectores, como las dueños de caponeras y taxistas reclamando por las continuas alzas en los combustibles. De seguir así, en pocos dias tendríamos un Paro Nacional Autoconvocado, con todos los costos políticos, sociales y económicos que representa.

Segundo: La presión de los sectores aliados y la Vieja Guardia Sandinista, para no llegar a los extremos de enfrentar un Paro Nacional. Para el COSEP está más que claro que una semana más en estas condiciones el país entero estaría paralizado. Para la vieja guardia sandinista, liderada por el cuñadísimo, llegar a un dialogo con el país alzado no es lo más ideal. Al aceptar la demanda de la contraparte y de los testigos y garantes, Rosario cede ante las presiones del COSEP, intenta demostrar un poco de sensatez de cara al exterior y se adelanta a los otros, que están pidiendo su cabeza y ser ellos los que estén en la mesa de las negociaciones. Esto, no es tema de consideración por parte de la doña.

Tercero: La posición del Ejército ha sido crucial para, en apariencia, ceder. Aunque muchos digan lo contrario, el Ejército no está en las calles reprimiendo a la población civil. Cosa distinta es verlos “resguardando objetivos estratégicos”, situación contemplada en la nueva Ley de Seguridad Soberana. Creo justo reconocer la posición, hasta ahora ponderada, del Gral. Avilés y esperemos que continúe así.

Cuarto: El cansancio de la Policía. No sé cuántos dias llevarán sin dormir o durmiendo mal, pero es un hecho que hay un acumulado de desvelo, cansancio y tensión que está pasando factura en las filas policiales. Adonde llegan hay respuesta de la población, hay morteros, bombas, cocteles molotov, lluvias de piedras y la ira y el rechazo del pueblo. Por eso necesitan tomar aire. Por eso la utilización de presos recién entrenados, JS y turbas del orteguismo para que puedan descansar. 

Quinto: La desarticulación de las estructuras partidarias en varios lugares, sobre todo en donde se les quemaron las casas del partido. Fue como si se destruyó la colmena y las avispas no saben qué hacer. En muchos lugares están escondidos, agazapados, intentando recomponerse, pero en condiciones muy difíciles. El pueblo los busca y con razón, para hacerles pagar muchas cuentas pendientes.

Sexto: La presión internacional. Poco a poco despierta la presión internacional, ya no es solamente un grupo de congresistas y senadores norteamericanos, ahora las voces que reclaman por los crímenes en Nicaragua se escuchan por todos lados. A los que asumieron la tarea de ir a cabildear a Estados Unidos no les ha ido tan bien, la represión del orteguismo los deja sin argumentos convincentes y el mayor temor es que a la ola de protesta se sume la aprobación de la Ley Nica Act. Sería un golpe demoledor para Ortega, Murillo y sus aliados.  

Que hacer en estas condiciones? Historiemos un poco.

Cuando los vietnamitas estaban negociando con Francia durante la Guerra de Indochina, libraron la batalla del Dien Bien Phu, derrotando estrepitosamente a los franceses y obligándolos a firmar el fin de la guerra. Cuando los mismos vietnamitas estaban en las negociaciones en París con el gobierno de los Estados Unidos, desataron la Ofensiva de la Primavera, derrotando al gobierno títere de Vietnam del Sur, lo que obligó a los norteamericanos a salir apresuradamente de ese país. Cuando se hablaba de las reuniones en Sapoa con la Resistencia Nicaragüense (Contras), el alto mando del EPS planificó la “Operación Danto 88”, para lograr una victoria estratégica y negociar en posición de fuerza. Nunca se negocia en posición de debilidad. Por eso la ofensiva del orteguismo estos últimos días para tratar de destruir la resistencia popular y llegar al lunes con mayor soberbia y la sensación de victoria.

Creo, y es mi opinión personal, que tenemos que consolidar lo alcanzado hasta el día de hoy. Si ayer fueron 8 tranques en las carreteras en distintos puntos del país, el fin de semana deben ser el doble o el triple. Masaya debe continuar siendo el bastión de lucha que siempre ha sido, inexpugnable y sobre todo, creativo. Acordémonos de su creatividad durante la lucha contra el somocismo. Lo mejor que se ha hecho por parte de la población para resguardar a nuestros estudiantes fue la barrera de vehículos alrededor de la universidad. Igual debería de ser en la UPOLI. Cortar los accesos en vehículos a la Universidad, que los antisociales caminen y sean más vulnerables. En los lugares donde están desarticulados, no permitirles que se reagrupen, impedirles que marchen motorizados, hay tantas cosas que se pueden hacer, es un asunto de creatividad. No confiarse este fin de semana, hay que mantener las protestas, las marchas, los plantones. Hay que mantener la vigilancia sobre los JS, antisociales, turbas motorizadas. En el pueblo, en el barrio todos nos conocemos. Hay que estar pendientes de elementos desconocidos. Me informan que han liberado una considerable cantidad de presos y los están utilizando para saqueos e incendios. Probablemente el fin de semana intenten atacar el comercio en varios lugares, en el Oriental no les fue tan bien, por eso hay que estar alerta. En estos momentos, el que se confía pierde. Y creatividad, mucha creatividad. Contra las turbas, paramilitares, JS y demás “civiles” que nos ataquen, habrá que ir con TODO.

jueves, 10 de mayo de 2018

UN ALTO EN EL CAMINO PARA CONTINUAR LA LUCHA


 “Disciplinado y calmado, a la espera de la aparición de alboroto
y desorden entre el enemigo; ese es el arte de mantener el auto control”
Sun Tzu

Vistos los resultados de la marcha de ayer 9 de Mayo, se puede asegurar que poco a poco se van creando las condiciones para pasar a niveles superiores en la lucha por la democratización, la re-institucionalización y la reimplantación del estado de derecho en nuestro país. La lucha por restablecer el estado nicaragüense que ha sido cooptado, capturado y reconfigurado por el orteguismo, para poder saquearlo a sus anchas durante estos once años de hegemonía y control partidario y familiar. A los que, desde la posición de militantes crédulos y ciegos, dudan de esto, solo pregúntense de donde surgieron tantos capitales.

Si atendemos a las redes sociales, que es donde la opinión de un amplio sector de la sociedad se está manifestando sin ningún tipo de censura, hasta ahora, podemos observar una suerte de desesperación en dos sentidos, uno de ellos, por la descalificación absoluta del dialogo nacional y el otro por la urgencia de que inicie ayer. Como decía en el artículo anterior, la situación inédita en que nos encontramos, nos induce a plantear los extremos, pues es lo más fácil. Creo, y es mi opinión personal, lo aclaro, que deberíamos tomarnos un minuto para reflexionar acerca del camino recorrido hasta hoy y lo que nos falta recorrer.

Primero, a partir del 19/4, hace 22 dias apenas, inicio la retoma del control de las calles por parte del pueblo nicaragüense, calles que habían estado en poder del orteguismo desde 1990, 28 años!, que ni el mismísimo Carlos Gardel podría decir que 28 años no es nada. Podrán correr ríos de tinta para analizar sobre las causas, la verdad es que nadie pudo hacer lo que los chavalos hicieron en 22 días, con su “inexperiencia política”, sin una conducción visible, sin organización y sin lo que ustedes quieran, pero NADIE pudo hacer lo que ellos provocaron en tres semanas. 
Segundo, el cambio en la correlación de fuerzas en las calles, indujo a que nos podamos manifestar masivamente en Managua y el resto de municipios del país casi con total libertad. 
El tercer elemento que tenemos que considerar, es la desarticulación, en muchos lugares del país, de las estructuras partidarias del orteguismo, JS, turbas y motorizados, por lo que el régimen ha tenido que recurrir con mayor profusión al proletariado lumpen y a las fuerzas policiales, que cada vez se parecen más entre sí. 
Un cuarto elemento y quizás el más importante que ha ocurrido en estos pocos días, es el sentimiento de UNIDAD que se ha logrado alcanzar en una gran cantidad de sectores, porque todos tienen un factor en común, el rechazo a los 64 muertos producto de la represión ciega e indiscriminada.

Pareciera sencillo enumerar estas cosas, pero sentarse a analizarlas viendo retrospectivamente al año 1990 son pasos de gigantes y en solo 22 días. Ahora bien, me parece, y nuevamente repito, es mi opinión, que lo que hemos ganado tenemos que preservarlo, pues el adversario y sus comparsas, se están moviendo muy rápidamente para mediatizar la lucha, tanto a nivel nacional como internacional. El “Soft Landing” y el “orteguismo sin Daniel” trabajan incesantemente y a contra marcha para evitar la caída del Régimen. El factor tiempo es crucial para todos, sin embargo para el gobierno es mortal, en la medida que se alargue la situación y no imponga el control de las calles, ni restablezca la correlación de fuerzas, ni se recomponga a nivel de partido. El esfuerzo desplegado por los “Cuadros Histéricos” no ha dado el resultado esperado pues llegaron muy tarde, cada vez se suman más ciudadanos a las marchas y plantones, ya ni siquiera funciona la campaña sucia en los medios de comunicación estatales, puesto que la población más bien satiriza y vulgarea dicha campaña. Y como las malas noticias no caminan solas, las Universidades Públicas, otrora bastiones y retaguardia orteguista, se han sumado a la lucha popular.  

En el caso del pueblo nicaragüense, que esta decididamente levantado para alcanzar su libertad, el tiempo tenemos que saber aprovecharlo, ya que obra a favor nuestro. Mientras el gobierno se decide por iniciar el dialogo o a darle largas, nosotros tenemos que mejorar los niveles organizativos a nivel de calle, barrio, municipio, departamento y a nivel nacional. Tenemos que mejorar los niveles de coordinación entre barrios, municipios y departamentos. Organización y Coordinación es clave en estos momentos. No se trata de llamar a un paro nacional indefinido porque a alguien con calentura se le ocurrió. Esta acción, que debemos estar claros, es el penúltimo recurso en la lucha, no es en este momento. Organización y Coordinación. Para qué? Para tomar control verdadero de calles, carreteras, municipios y departamentos. Para poder demostrarle al gobierno que estamos hablando en serio cuando decimos QUE SE VAYAN! Para poder hacer paros escalonados, temporales, pero TOTALES. Es la fuerza y el respaldo que en determinado momento van a necesitar nuestros delegados al dialogo, si es que al final el gobierno se decide iniciarlo.

domingo, 6 de mayo de 2018

ABRIL HEROICO

Se nos va el mes de Abril y nos deja un hermoso despertar, el de una juventud heroica, el de un pueblo generoso y valiente, nos deja un hito en la historia de nuestra sufrida Nicaragua, nos deja un antes y un después. Otro abril que se recordara por siempre, como aquel 4 de Abril del 54, heroico, sangriento, de luto y dolor.
Coincidencias de la vida, nos deja marcado en el calendario de la nación otro 19, también con aires de liberación, de ruptura de cadenas auto impuestas, de apertura de calabozos mentales en que nosotros mismos nos habíamos recluido, de perdida del miedo que de manera colectiva incubamos, interiorizamos y creímos. Nos deja las calles, que empezamos a perder el 10 de enero del 2007, después que muchos escucharon y creyeron en cantos de sirenas.
Estamos a las puertas de Mayo, el mes que tradicionalmente trae las lluvias que todo lo reverdece, que todo lo lava, menos la sangre de los mártires. Mayo inicia con una efemérides mundial, el Día de los Trabajadores, efemérides que nos recuerdan a otra matanza, la de Chicago.
En Nicaragua, hasta eso nos había confiscado el régimen. Nos cambiaron las tradicionales marchas de los trabajadores de los sindicatos independientes por las marchas de los afiliados a los sindicatos blancos, los sindicatos que habían castrado la voluntad de la clase trabajadora nicaragüense. Marchas organizadas desde el poder para alabar al poder. Marchas hechas a punta de presión por los comisarios políticos de las oficinas publicas, transformados ahora en los CLS, quienes lista en mano, pisotearon la dignidad del trabajador del estado durante todos estos años.
El régimen, golpeado animicamente, moribundo tras perder la exclusividad de las calles, desconcertado al ver símbolos e ignominiosos afiches en el suelo y de nuevo, mas no derrotado, llama para el 30 de abril y no el primero de mayo, a una marcha en Managua. Una marcha que pretende moralizar a una grey lacerada en su moral, una marcha con fondo de banderitas blancas y sones de paz y amor, igual a las campañas de los 90's, que nos vendían al lobo de Gubia disfrazado de una inocente oveja, una marcha en la que harán lo imposible para traer gente de todo el país y mostrar un musculo, que al día de hoy se ve flácido y desnudo, ante la mirada vigilante de un pueblo que dijo Basta Ya!.
No se cuantos trabajadores del estado se prestaran a ir a corearle al dictador No te Vas, te Quedas! Cuantos empleados públicos empeñaran su dignidad en momentos cruciales de nuestra Patria. Podrán correrlos a todos? No lo creo, pero la decisión esta en manos de ellos.

DONDE ESTÁN LOS EX MILITARES?


Me preguntaban el día de ayer algunos amigos a través del “feis”, que ¿Dónde estaban los retirados del Ejercito y los desmovilizados del SMP, que en algunas ocasiones habían salido a protestar por sus pensiones o alguna que otra reivindicación? Que siempre decían que irían con todo y hasta las últimas consecuencias y que siempre los había apaleado la policía me agregaban, con la intención manifiesta de meter puya. Incluso, me decían, hasta huelga de hambre hicieron y a Daniel le valió madre, porque además eso es lo que le han valido todos los muertos de estos días.  

Realmente es complicado explicarle a la gente lo que debe estar pasando por la cabeza de tantos ex militares y desmovilizados del Servicio Militar, porque solo estando en sus carnes uno puede saber lo que en sus vidas ocurre. Los dos casos, retirados y desmovilizados, son distintos. Unos fueron oficiales y los otros fueron soldados que combatieron en virtud de una ley, la Ley del SMP. Los primeros, los oficiales que salieran antes del 94, fecha en que se fundó el Instituto de Previsión Social Militar, IPSM, no tienen (tenemos y me agrego) derecho ni siquiera a ser reconocidos como trabajadores del estado sandinista de aquella época y por consiguiente no hay derecho a pensión y ahora con el clavo del INSS, eso se antoja más difícil que sacarse el premio mayor navideño sin comprar la lotería. Los desmovilizados no tienen ni siquiera derechos, pues les dicen ahora, que ellos “solo” estuvieron dos años y fue por una Ley de la República. Sobre estos últimos fue que recayó todo el peso de la guerra de los años 80 y fueron los que pusieron los muertos. Habrase visto!

Muchos ex oficiales abrigaron la esperanza de que con la llegada de Daniel al poder en el 2007 verían cristalizadas sus sueños de un buen trabajo, una buena pensión, atención médica gratuita y preferencial en el Hospital Militar y un buen paquete navideño, con pavo incluido, cada 24 de diciembre. Suponían que por haber sido la punta de lanza de las asonadas de los 16 años “neoliberales” lo tenían de sobra merecidos. Además, durante todos esos años, fueron los famosos “comandos electorales”  que garantizaban votos, legales o ilegales, robaban cédulas para que los de la “derecha” no pudieran votar, cambiaban boletas, preñaban urnas, etc, etc. Pero nada de esto pasó. Poco a poco se vieron relegados por un montón de chavalos de una nueva juventud sandinista y finalmente se volvieron indeseables e incómodos para la que estructuraba el país a su medida.

Nuestro hermano de lucha y de sangre, el Teniente Coronel Irving Dávila Escobar, logró llegar hasta muchos de ellos para explicarles las reformas a la ley que debería atender la situación de más de 12,000 oficiales retirados, reformas que el preparó con la diligencia y el entusiasmo que le caracterizaba. Se sentó con ex oficiales que no nos podían ver ni en pintura, pero los persuadió del engaño y el abandono al que aún, al día de hoy, están sometidos. Muchos lo oyeron y lo entendieron. Otros quizás prefirieron continuar bajo el alero del orteguismo, sin esperar nada a cambio (porque ya no hay nada que dar). No sé cuántos están todavía con Daniel y la Rosario ni si aún continúan con su pobreza. Por eso, cuando me cuestionaban que ¿dónde estaban los ex militares? solo atinaba a preguntarme: ¿Que podrán tener en común estos compañeros con una casta de multimillonarios “socialistas, cristianos y solidarios”, que visten trajes Armani, usan relojes Rolex, calzan zapatos de diseñador, andan en carros de lujo, muy escoltados y derrochando lo que nunca se ganaron trabajando? No sé cuantos han estado apoyando a los chavalos en su lucha, abrigo la esperanza de que sea la mayoría y que en donde estén alcen su voz y se pongan al lado del pueblo.   

LA GUERRA PSICOLÓGICA EN NICARAGUA


A partir del 19/4 en Nicaragua se libra una verdadera guerra, aunque muchos no lo quieran ver así. Por un lado están los que tratan de mantenerse en el poder (Ortega y el orteguismo) y por el otro, quienes tratamos de restablecer la democracia, el estado de derecho y la institucionalidad de este país. Esta guerra se libra en varios frentes, el primero de ellos es la lucha por el control de las calles Para nadie es un secreto que este lo ha perdido Ortega y el orteguismo, luego que la población nicaragüense se sacudió la modorra de once años y desplazo con la fuerza de su presencia a quienes las habían monopolizado por tanto tiempo. Más de una vez lo dijimos, si nos unimos todos se las quitamos. El pueblo perdió el miedo y la ira contenida durante años se desato, cuando contemplamos una verdadera carnicería cometida por la policía orteguista, las turbas motorizadas, la juventud “sandinista” y el sector lumpen al que siempre han recurrido. 63 muertos, cerca de quince desaparecidos y más de 400 heridos es el resultado de esta batalla. Una sangría innecesaria que solo fue posible por la intransigencia criminal del régimen, la obsesión de poder y la locura de mentes retorcidas que gobiernan este país.

Otro de los frentes de lucha a nivel nacional e internacional, y es al que me quiero referir en esta ocasión, es la mediática, aquella que trata de influir en el comportamiento, actitudes y conducta, no solo del otro contendiente, del adversario, sino que también de quienes podrían estar en posición neutral o no resueltamente del lado del pueblo nicaragüense. Algunos estudiosos la denominan “Guerra Psicológica”, partiendo del hecho de que la guerra, es un enfrentamiento psicológico entre dos bandos en disputas. En este sentido, de lo que se trata es de influir, desarmar, desanimar, desmoralizar, confundir y eventualmente derrotar a la otra parte. El objetivo inmediato es llegar al dialogo con mayor fuerza, demostrar a la comunidad internacional que el país está en completa calma y que son pequeños grupos vandálicos los que aun protestan. Se trata de minimizar un descontento nacional que ha pedido la salida de la familia Ortega – Murillo del poder. Se trata de rescatar y mantener la vigencia del consenso y la alianza con el sector empresarial. Se trata de preservar el poder, que es la fuente de tanta riqueza mal habida.

Con que cuenta el gobierno? En primer lugar, con todos los canales de televisión que a partir del 2007 fueron comprando con el dinero de la cooperación venezolana; en segundo lugar con todas las radios nacionales y locales, que igual que las televisoras, son producto del saqueo del erario público. En tercer lugar, una legión de informáticos, pagados con los impuestos de todos los nicaragüenses y al servicio de la pareja presidencial. Todos ellos tratan de transmitir a cada momento y hasta el cansancio, el mensaje del poder. Este mensaje es que ellos, el gobierno, están siendo víctimas de una conspiración internacional financiada por la CIA y el Imperialismo Norteamericano, dicha conspiración es  llevada a cabo por fuerzas tenebrosas internas, que el propio 19 eran minúsculas, minoritarias, insignificantes, pequeñitas, etc. Muy rápidamente comprendieron su error y rectificaron en la narrativa. Apuntaron al único enemigo de todos estos años, el MRS, que de pronto se volvió una fuerza nacional, incontenible, con una capacidad de coordinación extraordinaria y con millonarios recursos económicos (dólares americanos) que le ha permitido movilizar a miles y miles de ciudadanos en las marchas masivas que se han dado. Para los entendidos, esto resulta totalmente ridículo, pero para mentes no tan entendidas, más sencillas, siembra una duda y aquí es donde el terreno se vuelve fértil para desatar la campaña publicitaria que neutralice a esa persona, a esa familia, a ese grupo social.

El aparato publicitario a cargo de la guerra psicológica opera también en las redes sociales, puesto que este ha sido el flanco más débil del gobierno. Han llevado la guerra a Facebook utilizando perfiles falsos, confundiendo, alarmando, tratando de dividir, denigrando, posteando noticias falsas, etc. El problema es que para ellos, también ya es una batalla perdida, las fotos y videos que se han compartido no se pueden borrar de la mente de la ciudadanía, ver policías saqueando no es invento de la gente, ni verlos disparando, golpeando, protegiendo grupos de antisociales, delinquiendo. Un simple teléfono ha sido el arma más efectiva para que la gente se convenza de quien tiene la razón en esta lucha. Los muertos están ahí, no los pueden esconder, ni siquiera el descaro de falsear las actas de defunción les ha dado resultado. Pero hay que estar alerta, trataran de recomponerse y revertir la derrota en el terreno de la propaganda, usaran métodos sucios, eso los caracteriza, lo llevan en su ADN, harán mayor uso del decálogo de Goebbels que tan buenos resultados les dio en estos once años de engaños, continuaran hablando de amor, paz, dialogo, rezando en las rotondas, hablando del país de mentira que se han construido y se han creído, mientras maquinan más maldad y más daño al pueblo que les dio la espalda para siempre.


SE ADELANTA 9ª TEMPORADA DE JUEGO DE TRONOS… EN NICARAGUA


Uno de los serios problemas que tenemos los nicaragüenses es que nos encanta irnos por las formas y no por el fondo. Cada vez nos volvemos más predecibles para quienes desde las alturas libran una verdadera lucha por su existencia misma. Que si el Hotel tenia letras azules, que si eran blancas. Que había un edificio que ya no existe. Que de repente apareció más gente de la nada. Nos encantan las banalidades y obviamos lo más importante, que estamos en medio de una lucha que tiene varios frentes abiertos y que tenemos que analizar para que a nadie lo agarren movido.

Primer Frente: La lucha por la supremacía de las calles. Todos sabemos que este régimen ha mantenido la tesis de que quien tiene las calles tiene el poder. Después de la derrota del 90, la famosa consigna de “Gobernaremos desde Abajo” se traducía e interpretaba, ni más ni menos, a que las calles son nuestras y ahí va a residir nuestro poder en contra del poder. Y desde el dominio de las calles pusieron de rodillas a tres gobiernos. A partir del 19/4, la correlación de fuerzas cambio bruscamente por el acumulado de agravios que se juntaron después de 11 años. La chispa que encendió la pradera fue Indio Maíz y el INSS. Por qué perdió las calles Ortega? Porque se quedó solo. Porque abdico en quien no debía, ni podía, como ya lo comprobamos, manejar una crisis de este nivel. Once años despreciando a la fuente del poder callejero tenía que pasar factura. Muchos de ellos estaban ahora del lado contrario. Once años repartiendo migajas y haciendo ostentación de una riqueza obscena pasaron factura.

Segundo Frente: La lucha intestina por el poder. Quizás más feroz que la librada en las calles. Dos bandos diametralmente opuestos en discordia y disputándose el derecho de estar en la toma de decisiones al más alto nivel. Saben que la salud de Ortega es precaria y uno de ellos considera que por historia y galones son los elegidos a ejercer la continuidad del poder. El otro ya lo tiene y no está dispuesto a perderlo. Uno sabe que en un escenario de lucha popular generalizada, paro nacional y paralización total del país, el sandinismo desaparecería irremediablemente como alternativa política ante la conciencia ciudadana, porque para mucha gente, la mayoría me atrevería a decir, no hay ninguna diferencia entre sandinismo y orteguismo. Este bando, un poco más racional y pensante, apuesta por un sandinismo sin Ortega, eso sí, desplazando al otro grupo y disputándose lo acumulado desde el 2007. La presencia de Víctor Tirado López, independientemente de su condición de salud, y de Edén Pastora, es el esfuerzo de quienes tras bambalinas se mueven rápidamente. Como ganancia colateral se asesta un golpe a la credibilidad del MRS, verdadero incordio para el poder.

Tercer Frente: El Dialogo Nacional. Ortega abrió la caja de Pandora con lo del dialogo, habida cuenta de que siempre que ha hecho uso de él ha sacado los mayores réditos. Toncontin, Sapoa,  La Concertación, El Pacto con Arnoldo, El Pacto con Bolaños, El Repacto con Arnoldo. En todos ha ganado y en todos su máxima ha sido “Firmar me Harás, Cumplir Jamás”. Esta vez hay una “pequeña” diferencia, no tiene las calles y cada día que pasa, aunque la expresión ciudadana se perciba tibia, el rechazo a su gobierno es casi generalizado. La Iglesia Católica, otrora dócil en la figura cardenalicia de Obando y Bravo, está abierta y resueltamente al lado del pueblo. La Empresa Privada, socios, aliados, “consensuados”, está en una difícil disyuntiva, hacia qué lado sentarse? La silla del gobierno es excesivamente espinosa y la otra es peligrosa de cara a los intereses que por 11 años han sabido explotar. El tercer invitado, los estudiantes, “los chavalos”, tienen un perfecto aliado, la población nicaragüense. Toda la ciudadanía ha sido lacerada en su conciencia por los asesinatos, algo que no se va ni a olvidar, ni a perdonar. Ortega tendrá que hilar muy fino, si reprime, a como le están sugiriendo los que creen que estarán a salvo, sería su más grande equivocación. En este escenario nadie, repito, nadie, estaría a salvo y un torrente de sangre es lo que le esperaría a Nicaragua. Si negocia en serio, sabe que la demanda de su salida es el objetivo principal y en este escenario, lo que se impone es garantizar la seguridad y el dinero. Penco es el llamado a sacar las castañas del fuego, pero este está más quemado que las mismas castañas. Lo más obvio seria tratar de enfriar la situación, dando largas a todo este asunto, algo a lo que está apostando seriamente.  

Cuarto Frente: La Presión Internacional. Aun no se ha hecho sentir con la fortaleza que se espera y hay dos causas: La primera de ellas es Almagro. Con una actitud timorata, impropia de alguien que acusa furiosamente a Nicolás Maduro por hacer lo que, curiosamente y a un nivel más bajo, está haciendo Ortega y Murillo, no se atreve a acusar al régimen con la misma vehemencia que lo hace con Venezuela. La OEA es clave para que la situación nacional capte la atención del mundo entero. La segunda es la posición de los Estados Unidos. A pesar de la lucha frontal de un grupo de Congresistas y Senadores en contra de Ortega, la Administración Trump no ve una alternativa política clara a Ortega dentro del país. Con una oposición desarticulada y casi totalmente desprestigiada y desnuda de bases, no arriesgara saltar al vacío. La clave es mostrar una opción clara, aceptable, limpia y respaldada por la población en general. El problema es que hablar de esto en estos momentos es casi un anatema.

Puestas así las cosas, no es de extrañar que muy pronto veamos una rápida recomposición de las filas del sandinismo histórico y todos al unísono pedir la cabeza de la Reina. Lo interesante y que queda por ver son los dos factores necesarios y determinantes en esta lucha por el poder: Ejército y Policía, pero esto es motivo de otro análisis. Por lo pronto, todo pareciera indicar que la 9ª temporada de Juego de Tronos se adelantó en Nicaragua.