sábado, 6 de julio de 2013

CAUSAS Y CONSECUENCIAS DEL PLAN “B”

"El poder corrompe
y el poder absoluto, corrompe absolutamente" 
Platon

Con el asunto del Canal, mucho se ha hablado de la entrega incondicional de nuestra soberanía nacional a un personaje hasta hace poco desconocido en el mundo de los negocios globales, por llamarle de alguna manera, a alguien que piensa acometer una empresa de nada más y nada menos que 40 mil millones de dólares, un proyecto que puede extenderse hasta los 10 años en su construcción y de acuerdo a experiencias similares en otras partes del mundo, con una dudosa Viabilidad Financiera.

Se habla de lo peligroso que podría ser para nuestra reserva estratégica de agua potable, el Lago de Nicaragua, la construcción del Canal Interoceánico a través de sus aguas, y no solamente en términos de la exposición a un hipotético derrame petrolero, sino de la cantidad inmensa de material que tendrían que extraer del lecho del lago, más de 800 millones de toneladas de lodo arenoso, según las estimaciones del Profesor Salvador Montenegro Guillen, del CIRA – UNAN, sin incluir las que saldrían de la enorme zanja que abrirían en tierra firme.

En los últimos días, también se está hablando de la sospechosa renuncia a la inmunidad soberana del Banco Central de Nicaragua, quedando prácticamente a merced de la famosa empresa de maletín, concesionaria del proyecto, las reservas internacionales y la estabilidad del Sistema Financiero Nacional. Según el Diputado del MRS Enrique Sáenz, “hasta los dolaritos” de los cuentahabientes depositados en los bancos nacionales estarían en peligro por cualquier demanda que interponga el chinito Jing… o el que está detrás de él,  en caso de incumplimiento del Estado de Nicaragua a los términos del Tratado Ortega – Wang.

Como es sabido y se ha explicado hasta la saciedad, el Estado nicaragüense se auto impuso la onerosa e inexplicable para muchos, cláusula de no poder demandar al chinito Jing… o al que está detrás de él, si son ellos los que incumplen, en todo o en parte, el famoso acuerdo. Si algo podía graficar fielmente aquello de “pleito de tigre suelto contra burro amarrado” es precisamente este acuerdo firmado por Ortega y el chinito. El estado nicaragüense y todos los que vivimos en él, estamos literalmente con las manos arriba y los pantalones abajo, ante la empresa concesionaria del Proyecto. Y muchos se preguntan al analizar semejante acción, si el comandante Ortega tenía una pistola en la sien a la hora de firmar el acuerdo, o si estaba fuera de sus cabales, bajo tratamiento, o fue suplantado por algún impostor en una súper conspiración al mejor estilo de Dan Brown. Nada más alejado de la realidad, como decía Chespirito, estos movimientos estaban fríamente calculados.

LAS CAUSAS.

Todo inicia con la recaída de Hugo Chávez, que a medida que su salud se va deteriorando, empieza a dejar, como se dice popularmente, colgados de la brocha, a muchos que repitiendo los errores del pasado, pusieron todos los huevos en una sola canasta: la ayuda petrolera venezolana. Su muerte permite al pueblo de Venezuela despertar de la borrachera de los millones regalados, el populismo más caro que haya vivido cualquier país de Latinoamérica, y desayunarse con una situación económica insostenible, el aparato productivo colapsado, debido a las irracionales confiscaciones de empresas en manos de la clase empresarial que no comulgaba con Chávez y con una escasez de alimentos como nunca antes se había vivido. Paralelo a esto, una enorme deuda de los países que recibían la ayuda petrolera, cifrada en más de 20 mil millones de dólares, con muy poca voluntad o capacidad de pago de estos mismos países.  

Ante tal situación, la primera medida tomada por los nuevos gobernantes de Venezuela, es empezar a cobrar tamaña deuda y reformar las condiciones de los acuerdos petroleros, mismos que afectan severamente las cuentas internas. La migración de votantes en las últimas elecciones fue una clara muestra de lo que se puede venir, si las condiciones de inseguridad alimentaria se mantienen. Ni China ni Rusia envían plata fresca a las arcas venezolanas, ya que todo el petróleo que se les entrega es para abonar a la deuda que se tiene con ellos, 50 mil millones por un lado y 17 mil millones por el otro. A esto hay que agregar un colosal error de Chávez y que está golpeando fuertemente las reservas internacionales: haber apostado el 70 % de dichas reservas en la compra de oro, y que con la pérdida del 25 % del precio del metal en los mercados internacionales, estas se han visto reducidas en cerca de 5 mil millones de dólares en unos pocos meses. El modelo rentista del petróleo está llegando a su fin y la única posibilidad de supervivencia del régimen de Maduro es rezar a que los precios del petróleo suban muy por encima de los 100 dólares, poder reactivar el aparato productivo nacional, cobrar las deudas de los países con quienes se tienen acuerdos petroleros y recomponer dichos acuerdos en términos que favorezcan más a Venezuela.  

LAS CONSECUENCIAS.

Luego de la visita de Maduro y la reunión de los países que conforman Petrocaribe, aunque lo nieguen o quieran mantenerlo en secreto, los términos han cambiado y Venezuela requiere de estos países el pago de los más de 20 mil millones de dólares adeudados, y lo quiere ahora y lo quiere en suministros alimenticios. Esto significa, en pocas palabras, el fin de la subvención del petróleo a 25 años, el fin del regalo del 50 % de la factura petrolera, el fin de las tasas de interés del 2 %, el fin de las más de 20 refinerías prometidas en Latinoamérica por Chávez y el fin de todos los proyectos faraónicos, en los que solo se pusieron las primeras piedras en muchos países. Por razones obvias, Cuba será el único país que gozará de las mismas condicionalidades de la ayuda petrolera y económica que tenía antes.

El cambio repentino de las reglas de juego, en alguna medida no sorprendieron al régimen de  Ortega, quien ya estaba preparando el Plan “B”, las mega - inversiones chinas, como la salida ante el colapso venezolano. Sin embargo, los flujos que venían antes de la muerte de Chávez ya no seguirán viniendo, independientemente de que aun mantengan el monopolio petrolero en nuestro país. Hay que pagar a Venezuela los 3 mil millones que se le adeudan con comida, de ahí el interés del cambio de la matriz productiva del frijol, con las proyectadas 10 mil manzanas para cultivar frijol negro; la anunciada inversión de una enorme planta lechera en la zona de mayor producción láctea del país y del matadero en la zona ganadera de Chontales. En cuanto al azúcar, el otro socio se encargará de suministrarla.  

EL PORQUÉ DEL ONEROSO ACUERDO CANALERO?

Ante tan compleja situación, no es difícil deducir los temores del comandante ante la posibilidad de perder el poder, ya que el mismo se ha sustentado durante 7 años, en la compra de conciencias, la cooptación, el populismo, el prebendarismo y el clientelismo. Ortega sabe que su alianza con los empresarios está basada en el interés, de él por la legitimación y de los otros por compartir el pastel. Sabe a ciencia cierta que una vez que no haya nada que dar, el amor llegará a su fin. No está tan convencido de que la situación de la oposición se mantenga en las condiciones actuales de atomización. Sabe que Somoza se encargó de unir a los opositores en su momento, e indefectiblemente él hará lo mismo, una muestra de ello fue el asunto del Canal, cuando 21 organizaciones que hasta hace poco caminaban en aceras y hasta en barrios diferentes, se juntaron para repudiar la entrega del país al chinito Jing... y al que está detrás de él.   

Por eso quiere estar varios pasos adelante, ante la eventualidad que el momento de salir del gobierno llegue y nada mejor que mantener una parte del poder y someter a los gobiernos que sigan después de él, mediante un acuerdo lo más oneroso posible al Estado, que le permita prevalecer en el tiempo, asegurando no solo su permanencia y la de su familia, sino también la capacidad de poder influir en los eventos políticos y económicos futuros del país. La idea es mantener una parte importante del poder político y una cuota aun mayor de poder económico, a través de los monopolios estratégicos que han logrado consolidar. El acuerdo le facilita que nadie pueda hacer ni canal seco ni húmedo, ni puertos de aguas profundas, ni nada que se parezca a los restantes sub proyectos que han sido definidos en el mismo. Se asegura que pueda incumplirle al estado, sin que nadie lo pueda acusar por este hecho, pero también se asegura de que si el estado no le cumple, poderlo demandar casi sin derecho a la defensa, teniendo las reservas del Banco Central de Nicaragua como garantía de dichas demandas. Y se ha asegurado un "testafelo" hecho a la medida de sus intereses. 

Al igual que cuando estaba en la oposición gobernando desde abajo y vetaba las leyes que buscaban como incrementar las inversiones en generación de energía, limitándolas a solamente 5 MW, o cuando se oponía a la firma del DR CAFTA, o cuando sometía a sus caprichos a los nuevos gobiernos usando las turbas divinas, hoy solamente ha cambiado de método, este es más sofisticado, aunque no menos burdo, revestido de una cuestionada legalidad, con empresas de maletín incluidas, con lobby internacional de alto nivel. Sin embargo es mucho más perverso que antes. Ya no son turbas ni fuerzas de choque, ahora son abogados extranjeros que tienen en sus manos a todo el país, con derecho a expropiar impunemente, con autorización a comprar lo que quieran y al precio que ellos quieran pagar y con las reservas del Banco Central de Nicaragua como garantía de que sus fechorías estarán aseguradas. Veremos hasta donde llega esto.  


sábado, 8 de junio de 2013

EL CANAL: EL NEGOCIO DEL SIGLO O NEGOCIO PARA UN SIGLO?


Corrían los primeros meses del año 1914 y se encontraba al frente de la presidencia en Nicaragua el conservador Adolfo Díaz, impuesto por la intervención yanqui luego de haber depuesto al General José Santos Zelaya, entre otras cosas por oponerse a conceder el derecho a los Estados Unidos de construir un canal interoceánico en nuestras tierras. Díaz nombró en el cargo de Embajador en Washington al General Emiliano Chamorro, quien siguiendo instrucciones de su jefe, negoció con el entonces Secretario de Estado norteamericano Williams Jennings Bryan, la concesión por 99 años de los derechos a construir un canal interoceánico a través del Rio San Juan, la cesión de las Islas del Maíz en el Atlántico y la construcción de una base militar en el Golfo de Fonseca. Esta venta de la soberanía nacional fue tasada en… 3 Millones de Dólares! Eran los dorados tiempos de las Bannana Republics. El tratado se firmaba el mismo año en que iniciaba sus operaciones el Canal de Panamá.

Los Estados Unidos en realidad nunca quisieron construir un canal por Nicaragua, pero la concesión les daba el derecho a que nadie más lo pudiese construir, ya que su verdadero interés era evitar la intromisión de Inglaterra en tierras americanas y que los ingleses pusieran en riesgo la inversión hecha en Panamá. No lo hago, pero evito que nadie más lo haga, parecía ser la mentalidad de los gobernantes gringos de aquella época, quienes habían cercenado el territorio panameño a Colombia, precisamente para construir el gran proyecto canalero. La concesión además impedía a terceros, la construcción de un oleoducto que transportara el petróleo desde la Costa Caribe hasta el Pacifico, algo que era del interés de un personaje que pasó raudo en la historia nacional, el multimillonario Howard Hughes, quien en alianza con Anastasio Somoza Debayle pretendía desarrollar dicha obra.

La historia convierte en héroes a los villanos y a estos en héroes, en determinados episodios del devenir histórico de las naciones. Es así que el dictador Somoza Debayle se transforma, aunque parezca increíble, en el personaje que logró la tercera independencia de Nicaragua, con la abolición del Tratado Chamorro – Bryan en 1972, 56 años después de su oprobiosa firma. Los billetes de 20 córdobas de la época recogerían para la posteridad este episodio. Sin embargo el terremoto de este año, dio al traste con los planes inversionistas del misterioso Hughes y su socio Tachito. Rubén Darío, nuestro inmortal panida, calificó a Adolfo Díaz y a Emiliano Chamorro como VENDEPATRIAS por haber vendido la soberanía nacional por Tres Millones de Dólares.

Augusto Cesar Sandino, el General de Hombres Libres y supuestamente santo y seña de quienes usufructúan el poder en nuestro país, uno de los cuales dice que habla todos los días con él, se refería en los siguientes términos a quienes entregaban la soberanía nacional, en su carta a Juan Bautista Sacasa, con fecha 7 de Agosto de 1933: “… sale sobrando en esta Suprema Proclama de Unión Centroamericana, referir lo que han hecho nuestros traidores gobernantes, concertando criminales e ilegales Tratados, Pactos y Convenios, como los Bryan – Chamorro…”.

99 años después de la firma del tratado indigno y entreguista, la historia se repite en nuestra sufrida nación, victima recurrente de gobernantes inescrupulosos, quienes disfrazados de conservadores, de liberales o de sandinistas, siempre están dispuestos a enajenar al país siguiendo sus propias ambiciones. Nuevamente se entrega la soberanía nacional, solo que esta vez aumentaron su precio, ahora la venta se estaría haciendo por 10 millones de dólares anuales y no por los tres millones que recibieron Adolfo Díaz y Emiliano Chamorro.

Pretenden, mediante la aprobación de una ley oprobiosa, conceder por 50 años, prorrogables por 50 más, a discreción y voluntad de la misteriosa empresa creada para este fin, la soberanía de todo el país, para la construcción de una serie de proyectos, denominados eufemísticamente “sub proyectos”, y que comprenden: un canal interoceánico tradicional para naves que atravesaría el Lago de Nicaragua; un canal seco para construir una línea férrea de transporte de carga que una el Atlántico con el Pacifico; un puerto de aguas profundas en el Atlántico y otro en el Pacifico; un oleoducto desde el Atlántico hasta el Pacifico; dos zonas de libre comercio que se establecerán en las terminales del canal interoceánico; dos aeropuertos, uno en cada zona de libre comercio y la infraestructura que el inversionista considere necesaria para desarrollar los sub proyectos mencionados. Difícilmente Adolfo Díaz y Emiliano Chamorro lo habrían redactado en términos más ignominiosos para al país. Pero apartando las digresiones históricas,  conviene reflexionar profundamente en lo que estos prestidigitadores nos quieren endosar.

Lo primero es que la soberanía nacional tiene ahora un solo dueño, y no es el pueblo nicaragüense, es la “Empresa Desarrolladora de Grandes Infraestructuras S. A.”. Como no existe ninguna ruta especificada, ni para el canal interoceánico, ni para el canal seco, ni para el oleoducto, ni para los restantes “sub proyectos”, el país entero estaría a disposición de estos modernos filibusteros y ninguna ley en el país, ni siquiera la Constitución Política podría oponérseles.

Lo segundo es que esta misteriosa empresa, a quien le otorgan “el derecho de ceder, novar, transferir o gravar todos o cualquiera de sus derechos u obligaciones respecto a todos o cualquiera de los subproyectos…” se convierte en una concesionaria exclusiva de derechos, con la facultad de hacer con ellos lo que le plazca. Una variante de lo que hizo el gobierno norteamericano en 1914, cuando se otorgó la exclusividad de la construcción del canal interoceánico, lo cual le permitía no hacerlo  ni dejarlo hacer. Esto amarra por 100 años al país entero con la Empresa Desarrolladora de Grandes Infraestructuras S.A., quienes, si no encuentran socios que inviertan en todos estos “sub proyectos”, tampoco dejarían a futuros gobiernos que los busquen. Todo tendría que pasar por ellos necesaria y obligatoriamente. Cálculo perverso, propio de mentes retorcidas.  

Lo tercero, uno de los “sub proyectos”, el Canal Interoceánico, condena a muerte al Lago de Nicaragua. Cualquiera con tres dedos de frente, sabe que un proyecto de tal magnitud en la principal y estratégica reserva de agua del país y posiblemente de Centro América, tendría tal afectación en el mediano plazo que haría inviable su aprovechamiento como fuente de agua potable. El Gran Lago resiste  heroicamente el cambio climático, el despale, la desaparición de los ríos que desembocan en sus aguas, el uso indiscriminado de sus aguas para la agricultura, la contaminación, la sedimentación, entre otros males, pero sería incapaz de resistir la construcción de un Canal que traslade barcos de gran calado desde el Atlántico hacia el Pacifico.

Cuarto y final, el dueño de la empresa que aparece como firmante del “Tratado Ortega – Wang”, (aunque hayan puesto a firmar al inefable Coronel Kautz, el del “paisucho”), el inversionista chino Wang Jing, es también el Presidente de la empresa Xinwei Telecom Enterprise Group, la misma que autorizaron para operar en Nicaragua la telefonía celular y que construirá el famoso “satélite mandarín”. En esta última concesión, es vox populi que la Fammilia tiene no menos del 40 % de participación. La pregunta del millón es: Cuál es el porcentaje que nuestros avezados gobernantes – empresarios, tienen en la nueva empresa formada para llevar a cabo los “sub proyectos” que se señalan en la Ley Especial para el Desarrollo de Infraestructura y Transporte Nicaragüense atingente a El Canal, Zonas de Libre Comercio e Infraestructuras Asociadas???????

sábado, 25 de mayo de 2013

PREVISIONES ANTE EL DESPLOME DEL “SOCIALISMO DEL SIGLO XXI”




En nuestro Editorial del sábado 9 de Marzo del año en curso, hacíamos un repaso de las vicisitudes que iba a afrontar el presidente – sucesor – designado – candidato Nicolás Maduro en el escenario de una Venezuela post Chaves, luego de la desaparición del caudillo. Mencionábamos la lucha que se entablaría entre los diferentes grupos fácticos, identificados como clanes, por hacerse de una mayor cuota del poder que dejaba con su muerte el Presidente Chávez, ya que ninguno de los representantes de estos grupos tuvo más preeminencia que otro,  dado el esquema utilizado por los caudillos en todas partes; mientras todos se consideran los delfines  y se desangran en pugnas intestinas por el favor del Líder, este reina con tranquilidad sabiendo que es el único que los controla. 

Lo que ya se intuía venir, se hizo oficial con el destape de la grabación entre uno de los plumíferos más connotados del chavismo, Mario Silva, y el miembro de la inteligencia cubana, el Coronel Aramis Palacios, cuyo nombre real no debe ser este, tomando en cuenta las obvias medidas de seguridad que toma la agentura cubana en el exterior. Sin embargo, lo que revela la plática entre ambos y que ha acaparado la atención de la prensa internacional, es la profunda división entre dos de los tres grupos que dominan la escena política venezolana, división que puede llegar a límites insospechados, si el tercer grupo no pone las reglas claras, nos referimos al grupo de los militares, quienes serían los árbitros en esta disputa interna, aunque también tienen sus propias contradicciones, sobre todo por su rechazo casi unánime al actual Ministro de Defensa, Almirante Diego Molero. 

El gran problema que se avecina, no es solo la implosión del chavismo a lo interno de Venezuela, sino que también estaría en juego la subsistencia misma del modelo del “Socialismo del Siglo XXI”, construido pacientemente durante 14 largos años por su máximo valedor, el difunto Hugo Chávez. Un modelo construido, a nivel externo, sobre la diplomacia del petróleo, cuyo esquema básico es tener influencia política a cambio de petróleo. Un esquema que supone aprovecharse de la necesidad de los pueblos latinoamericanos, quienes dependen del petróleo como el pez del agua. A nivel interno, un modelo basado en el clientelismo político, el colapso del sistema democrático y el estado de derecho, la agitación enfermiza de la lucha de clases, la hegemonía de la  sacrosanta “Revolución” contra todo lo que se oponga a ella y sus dirigentes, y una corrupción generalizada en el aparato estatal, partidario y militar, para tener a todos contentos. 

La desaparición de Chávez y la manifiesta carencia de liderazgo de su sucesor para poder llevar a cabo los sueños del Líder, construir el socialismo en Latinoamérica y guiar la nueva revolución mundial antiimperialista, han empezado a reflejar las previsibles consecuencias: la lenta pero segura desaparición de un modelo que jamás tuvo un sustento ideológico y político sólido, únicamente el padrinazgo oportunista de los caudillos cubanos y el apoyo, aun mas oportunista, de quienes se sumaron al proyecto. Tanto el ALBA, como el CELAC  y por supuesto el Sucre, tienen los días contados y todos lo saben, aunque no lo dicen. Muchos esperan sacar el máximo de beneficios posibles, mientras duren los actuales dirigentes venezolanos en el poder. Y nuestro país no es la excepción. 

Sabedores de primera mano que la llave del grifo del que han gozado durante casi 7 años está próxima a cerrarse, el orteguismo pretende venderle al pueblo lo de siempre, ilusiones de una repentina bonanza que llegará de la mano de los mega proyectos. Nuevamente se desempolva el Gran Canal Interoceánico, como la panacea para alcanzar el desarrollo y salir del inframundo. Atrás están quedando los proyectos de la Represa Tumarín, la Súper Refinería “El Supremo Sueño de Bolívar”, el Satélite Mandarín, la irrigación de cientos de miles de manzanas de tierra cultivable con el agua del Lago de Nicaragua, y otros muchos que en su momento fueron anunciados con mucha pompa y no menos ruido. Sin embargo, la realidad es otra. Lo que en realidad se cuece, es la consolidación de los negocios del Holding Presidencial, en una calculada previsión del cierre de la fuente de los recursos de la cooperación venezolana. 

Ya se consolidó, y más rápido que ligero, el cuasi monopolio energético. La empresa distribuidora TSK, de la noche a la mañana se ha hecho merecedora de un tratamiento especial, solo dado a las empresas de la Fammilia. El monopolio petrolero se consolida cada día más y amplían la capacidad de distribución de combustible en el país, con las enormes inversiones familiares en las nuevas gasolineras de Petronic. Ahora encaminan sus pasos hacia la industria de las comunicaciones. Es un secreto a voces que van por una de las dos empresas de telefonía que operan en el país y que tendrían no menos del 40 % de participación en la empresa de comunicaciones china, Xinwei, próxima a instalarse en Nicaragua. Todos los movimientos en la Asamblea Nacional, relacionados con la Ley de Antenas para beneficiar a esta ultima, son el preludio de lo que está por venir. 

Petróleo, energía y comunicaciones son tres industrias estratégicas y altamente sensibles para un país tan pobre como el nuestro. Que estén en manos de un grupo familiar es excesivamente riesgoso y peligroso para los intereses nacionales. Por algo en la vecina Costa Rica, cuyo nivel de vida y desarrollo estamos lejos de alcanzar, las tres se encuentran en manos del Estado y los ticos están aun más lejos de ser Socialistas, Cristianos y Solidarios. Ah! Y sin tanta retorica populista y demagógica, resistieron las presiones del FMI para privatizarlas.

sábado, 11 de mayo de 2013

EL EFECTO DE LAS CORTINAS DE HUMO


Si hay algo indiscutible en la trayectoria política del comandante Ortega, es el uso exitoso de las cortinas de humo para enfrascar a sus críticos, oponentes y a la población en general, en la discusión apasionada de temas que a él le interesa que discutan, apartándolos de los temas que no le interesa ni conviene que se pongan en el tapete público. Basta que sus asesores y operadores políticos filtren alguna noticia o la pongan en los medios de comunicación, y casi al unísono todos muerden el anzuelo para poner en agenda nacional lo que el quiere que se discuta, dejando lejos del foco de atención lo verdaderamente importante de la agenda particular que maneja.


Estas habilidades no se improvisan de la noche a la mañana, se aprenden, se desarrollan con el tiempo, y con los años de experiencia en manipular a la opinión pública ha llegado a convertirse en maestro. Sun Tzu, el famoso estratega militar chino, plantea en su obra El Arte de la Guerra, que “Aquel que domina el artificio de la diversión saldrá victorioso”. Y el artificio de la diversión empieza con tener la capacidad de armar la sonda que distraiga y luego difundirla  a escala nacional.  

Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda nazi, mencionaba en su famoso Decálogo el Principio de la Renovación: “Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones”. Con el dinero de la cooperación petrolera venezolana, la cúpula orteguista ha construido un enorme aparato de comunicación, que les permite fijar la agenda noticiosa nacional, difundiendo las noticias y eventos de interés para la Fammilia, no lo que es de interés para el país. 


Acaso alguien ha escuchado en estos medios la grita ciudadana por el alza en los precios del combustible, aun cuando los precios del petróleo bajan? O las quejas de la población por el alza de la tarifa energética, cuando es el monopolio familiar quien dispone de la mayor capacidad de generación de energía en el país? O las noticias de la lucha diaria de las amas de casa porque alcance el presupuesto familiar, ante la subida incontenible de los precios de la canasta básica? O de las sospechas de que agentes vinculados al Holding Presidencial fueron los compradores, a precio de saldo, el frijol a los pequeños productores del norte, precios que ni siquiera alcanzan para cubrir los costos de producción? Han hablado de la tragedia que están atravesando miles de productores de café? De estas noticias nada. Silencio absoluto. 

Bajo una inmensa cortina de humo ha quedado la consolidación del cuasi monopolio energético, mediante lo que ya es un secreto a voces, la participación de la empresa de la familia presidencial, Albanisa, en la nueva compañía distribuidora. Si algo les hacía falta, era precisamente este eslabón en la cadena monopólica. Tienen el control absoluto en la importación del petróleo, son los máximos generadores de energía y ahora, todo parece indicarlo, socios en la distribución. Y mientras el monopolio se consolida bajo las sombras, lo que dejaría a todo el país en manos de la familia presidencial durante muchísimos años, la población está enfrascada en la discusión bizantina de la Ley 779, dividiendo aun mas a la sociedad nicaragüense, con el agravante sospechoso de que hasta en la misma Corte Suprema de Justicia aparecen dos bandos, como para avivar la polémica y que nadie se percate de la soga económica que poco a poco se cierra sobre el cuello de todos los nicaragüenses.

Y para hacer más espeso el humo, dos noticias que tienen la misión de sustituir gradualmente la anterior: Bosawas y los nuevos reclamos al gobierno de grupos de ex militares. En relación a la primera, alguien tiene dudas de quienes están detrás de la depredación de Bosawas? Acaso alguien tomó en serio las palabras del procurador Estrada de que rodarían las cabezas de estos personajes? Creerá don Hernán que la madera sale por avión o helicóptero desde la Reserva y nadie se da cuenta de nada durante la enorme travesía que tiene que hacer ésta desde el bosque hasta el puerto, sea en el Atlántico o en el Pacifico? Y luego la enésima protesta del grupo de ex militares, acaso alguien se ha preguntado cuantas veces este grupo ha firmado acuerdos y cuantas veces ha sido burlado? Ahora la polémica para distraer y dividir es la Ley 830. Este evento será la noticia que todos den seguimiento la próxima semana, relegando poco a poco a Bosawas y la Ley 779, mientras, bajo el espeso humo se cuece lo que realmente a la cúpula le interesa que no se difunda.  

Tanta conjunción de eventos resulta sospechosa, cuando lo verdaderamente importante para el orteguismo es consolidar el monopolio petrolero y energético, sobre todo si tomamos en cuenta que las cosas en Venezuela han cambiado totalmente, por mucho que se quiera afirmar lo contrario. El alza de la tarifa energética, sin ninguna justificación creíble, no es humo, a como tampoco lo es la continua alza en los precios del combustible. Ambas solo benefician a un grupo empresarial, en detrimento de toda la población. Pareciera ser, si a como se dice popularmente que todos los caminos llevan a Roma, en este manejo y manipulación mediática, toda la humalera lleva a Albanisa.

sábado, 20 de abril de 2013

14 DE ABRIL: INICIO DEL FIN DEL CHAVISMO












Terminó el proceso electoral formal en la Venezuela post chavista y lo previsto empieza a madurar, unas elecciones que han dejado más dudas que respuestas, un candidato declarado ganador con el estigma de perder más de un millón de votos que le había heredado su mentor y un candidato perdedor con una imagen de verdadero estadista y de legitimo vencedor. Hace un mes, nadie en su sano juicio, iba a predecir semejante descalabro del chavismo, cuando hasta las encuestas menos inclinadas al oficialismo, daban un margen de ventaja de más de 14 puntos al candidato Maduro, que al final salió mucho mas celeque de lo que se pensaba. Un resultado que viene a confirmar lo que tantas veces se dijo y muchos no lo creyeron: no hay chavismo sin Chávez. La copia quedó muy distante del original, tanto así, que si a como parece, los números no se han arreglado en el impase de la totalización del sufragio, a estas alturas el pajarito estaría afónico de tanto chillar de desesperación.

Entra Venezuela a un terreno ampliamente conocido por los nicaragüenses: el de la incertidumbre sobre si los resultados anunciados son reales o fraudulentos, la pérdida descarada de neutralidad por los árbitros, la desconfianza en el sistema electoral, las amenazas para no desprenderse de lo arrebatado, la sospecha de ilegitimidad por parte de un sector de la comunidad internacional hacia el proclamado vencedor, pero también el chavismo inicia el camino de la debacle moral, las luchas intestinas, las acusaciones, las purgas y las inevitables deserciones.  

Los acontecimientos que se han desencadenado en la patria de Bolívar luego de conocidos los resultados de la votación, la aceptación por parte de Maduro del reconteo que por ley está previsto, de la negativa posterior a hacerlo con el apoyo militante de los encargados de ejecutarlo, el Concejo Nacional Electoral, CNE y ahora con  la decisión anunciada de hacerlo, poniendo marcha atrás a sus posiciones iniciales, tienen en vilo al país y a la comunidad internacional, en la que se incluyen varios aliados sudamericanos, quienes también habrían presionado por un conteo de los votos que legitime el triunfo chavista. Ya no bastan por sí solas las amenazas del baño de sangre que prometen los Cabello, los Ramírez, los Molero y demás figuras representativas del oficialismo. Con toda razón los vecinos de Venezuela están altamente preocupados, pues conocen los peligros de una desestabilización a lo interno del país y las consecuencias que para ellos mismos tendría. La situación económica internacional no da para una locura de ese tipo, lo que no quita que algunos ya estén pensando tomar el lugar de Chávez en el liderazgo regional, pues están mas que convencidos de las enormes limitaciones del proclamado ganador. 

Las figuras más representativas del chavismo amenazan a diestra y siniestra a la oposición, aludiendo a que si antes no se había hecho es porque el mismísimo Chávez los contenía y, según estos, desaparecido el caudillo, pueden ejecutar “esas ideas locas” de las que tanto se ufanan. Ciertamente, heridos a como están, ya que conocen de primera mano los números reales de los comicios del pasado 14, son más peligrosos que nunca. El mayor peligro que se cierne sobre la oposición venezolana y sobre el país mismo, son las Milicias Nacionales Bolivarianas. Hugo Chávez, durante sus años de gobierno y siguiendo el guion cubano, muy conocido en Nicaragua, armó a miles de sus partidarios y conformó esta fuerza paralela al margen del Ejercito, por si acaso. Se habla actualmente de 150 mil milicianos armados de fusiles AK proporcionados por Rusia. Era su principal disuasivo para contener posibles traiciones dentro de las Fuerzas Armadas y ni siquiera responden a estas, obedecen al partido. La mayoría está aglutinada en el Frente Francisco de Miranda, cuyo dirigente máximo es el Canciller Elías Jaua, considerado el Talibán del Chavismo. 

Esto ha permitido que Venezuela, por la cantidad de gente armada existente y la impunidad que gozan como grupos paramilitares al servicio del gobierno, sea uno de los países más violentos del mundo, con una de las tasas de criminalidad más alta a nivel global. De acuerdo a las estadísticas, durante los 14 años de mandato de Chávez, se produjeron más de 150,000 crímenes violentos. No hay que devanarse mucho los sesos para saber quiénes llevarían la peor parte en caso de que se desate una lucha entre chavistas y opositores y solo un loco podría mandar al matadero a sus seguidores, lo que habla mucho de la prudencia de Capriles para evitar tener que darle las excusas al gobierno para ocasionar la guerra civil que estarían intentado provocar.  

Los resultados electorales no hacen más que confirmar lo que muchos sospechaban, el liderazgo minusválido que quedaba a la muerte de Chávez, dado que éste  jamás confió en nadie y los mantuvo a todos disputándose la gracia del líder. Ni Maduro, ni Cabello, ni Rafael Ramírez el Presidente de PDVSA, ni su yerno Jorge Arreaza, ahora Vicepresidente, ni el mismo Diego Molero, nombrado Ministro de Defensa a la carrera, tienen la capacidad de conducir a Venezuela hacia algo más que al despeñadero social, político y económico, al borde del cual la dejó el difunto. 

En estos momentos de calentura de parte del oficialismo, solo la violencia puede ocultar sus miserias, ya que la debacle presenciada el domingo pasado no es huérfana, tiene nombre y apellido y al menos el círculo de poder que ambiciona desplazar a Maduro, ya lo señala como el principal culpable. Independientemente del desenlace de la crisis política de Venezuela, moros y cristianos saben que ya nada será igual que antes. Si la muerte del caudillo marcó un antes y un después en el país, el 14 de Abril marcó el punto de ruptura del chavismo. Quedan muchas cosas encima de la mesa para ser analizadas y la capitalización de estas definirá la suerte de los venezolanos en el futuro cercano. 

Habrá que dar seguimiento al millón de votos que migró y se abstuvo, ya que seguirán muchos más cambiando de bando, esperando dar el golpe definitivo dentro de tres años cuando salgan a una nueva votación, el Referendo Revocatorio. Capriles es el candidato perdedor con una derrota con sabor a victoria y Maduro, el candidato ganador, se ha hecho de una victoria con sabor a derrota. Con 40 años, Henrique Capriles Radonsky se erige desde ahora como el próximo presidente de Venezuela y si la torpeza de Maduro lo empuja a encarcelarlo, es más que probable que de la cárcel salga directo al Palacio Miraflores. El chavismo comprobó que los votos no se heredan, algo que ya se sabía, pero que al gobierno le tocó comprobarlo de la peor forma. Nuevamente se reafirma la lección de que la micro economía, la economía de las familias, de los hogares, de la gente de a pie, es el principal motor que dirige la acción de la gente. Y finalmente, la lección más grande que queda para todos: las revoluciones de mentira tienen los días contados. Un movimiento político que se asienta sobre la dádiva, sobre la corrupción, sobre la cooptación y perversión de las instituciones, sobre el ventajismo y el enriquecimiento ilícito de las cúpulas, sobre el caudillismo, sobre la represión, eso es cualquier cosa menos Revolución. 

Asistimos entonces al ocaso del chavismo, un movimiento que nació de un golpe de estado fallido, con un líder cuyo legado más oscuro es el odio de clases que inculcó durante 14 años y que por ironías del destino, son los pobres de Venezuela los que le han dado el golpe mortal, del que difícilmente podrá recuperarse.

sábado, 13 de abril de 2013

CONTROL TOTAL Y ESPIONAJE, POR SI ACASO…



Primero fue la UAF y como no teníamos cuenta en los bancos, no nos importó. Luego fueron los CDS de la Familia, pero como nos dijeron que no iban a entrar a nuestras casas, no nos importó. Después fue el Acuerdo 005 – 2013, exigiendo el control de los puestos claves de las empresas de telecomunicaciones y como no trabajábamos ahí, tampoco nos importó. Cuando nos esclavizaron, ya nada importaba pues éramos esclavos desde hacia tiempo. Esta pareciera ser la crónica de un nicaragüense dentro de unos pocos años, en una reedición de las famosas palabras del pastor protestante Martín Niemoeller, quien dejara para la historia su poema: “Cuando los nazis vinieron por los comunistas”. 

Tarde aprendió la lección, pues según confesaría años más tarde, después de ser liberado del Campo de Concentración de Sachsenhausen en 1945, que había apoyado a Hitler pues él le había dado su palabra de honor de proteger a la Iglesia, no promulgar leyes anti eclesiásticas y no permitir linchamientos de judíos. La historia posterior de estas promesas es harto conocida. La autonomía de las  iglesias sería tolerada en tanto aceptaran la “sincronización”, que no era más que la alineación de la Iglesia en otras áreas de la sociedad con objetivos nazis. Los campos de exterminio de judíos forman parte de la historia del horror de la Alemania hitleriana, donde las cifras más o menos concuerdan en unos 15,000 campos de concentración, en donde se exterminaron más de 3 millones de judíos, comunistas, masones, gitanos, homosexuales, Pentecostales, Testigos de Jehová y discapacitados. 

Si hay algo en lo que no podemos darnos el lujo de permitir, por los golpes que nos dan las enseñanzas de la historia, es creer en la palabra de los dictadores. Mienten obsesiva, compulsiva y enfermizamente, hasta conseguir sus fines y una vez conseguidos, no les importa seguir mintiendo o quitarse la máscara de la mentira, ante la mirada atónita del “engañado”, que como M. Niemoller, solo tendrá el recurso de decir para la posteridad, que él había creído en la palabra empeñada por el dictador. No basta ir muy lejos en la historia de nuestro país, para comprobar lo que decimos. Anastasio Somoza García edificó la dictadura familiar que duró 45 años en nuestro país a partir del asesinato de Sandino y el posterior exterminio de los sandinistas que lo seguían. Hasta fotos se tomaron juntos, prometiéndole el cielo y la tierra luego de la entrega de las armas. Días después, ordenaba su infame asesinato, utilizando como señuelo su presencia en Managua para la firma de los acuerdos de paz. Sandino creyó en la palabra empeñada. Tarde comprendería su error. 

Su sucesor, Anastasio Somoza Debayle construyó una alianza con el sector empresarial de Nicaragua durante los años de continuidad de la dictadura. Compartieron el pastel armoniosamente hasta que vino el terremoto del 72 y con él la cuantiosa ayuda internacional para la reconstrucción. Mucha plata en juego y a partir de aquí, la ambición por quedarse con todo, fue el parte aguas para truncar un matrimonio estable y duradero. Una vez más la palabra empeñada era sujeto de los intereses personales del dictador. Otra vez, los incautos comprenderían tarde su error. 

Enero del 2009: inicio del tercer año del primer gobierno de Daniel Ortega, el constitucional. Reunión  en la Secretaría del FSLN de un grupo de “valiosos cuadros” del Frente Sandinista coordinados por la compañera Rosario Murillo (cita textual). Objetivo: definir las líneas estratégicas de la implementación del Socialismo del Siglo XXI para asegurar la continuidad del gobierno de Ortega durante no menos de 15 años. El Lineamiento VI es bastante revelador: Impulsar una Alianza táctica con los empresarios, concentrando nuestros esfuerzos en el otorgamiento de prebendas y políticas que les generen ciertos espacios mínimos en la que se constituyan un aliado y no en un enemigo del FSLN. Concentrarse en las características de liderazgos personales para ganar su apoyo a nuestro sistema. Esto fue ampliamente documentado, por lo que muchos no podrán alegar desconocimiento.

Durante el periodo anterior y parte del actual, el régimen ha venido consolidando el poder total en todas las instituciones del Estado, al extremo que al día de hoy son pocos los estamentos del poder los que no están bajo la egida de la pareja presidencial. Algunas pocas alcaldías, que como la de Rancho Grande, pretenden someterla por inanición. A la par, han venido consolidando su relación con el sector empresarial de la mano de uno de los grupos de poder en el orteguismo, una relación en la que les han permitido ciertas libertades y cumplido algunas exigencias para llevar la fiesta en paz. Sin embargo, la diferencia de este periodo, inconstitucional, con el periodo anterior, el constitucional, es que los negocios de la familia presidencial han entrado en una etapa obligada y acelerada de consolidación debido a los acontecimientos de Venezuela y aquí es donde empieza a sentirse la presión, sin importar lo que piensen o digan los “aliados” empresarios. La incertidumbre de la continuidad de la ayuda venezolana, en los montos y términos que venían siendo manejados, han puesto en marcha el Plan B, que incluye, además de los mega proyectos con los chinos, la represión y el control total a nivel social, político y económico, por si las moscas. 

Sabido es por parte de la cúpula gobernante, que en las nuevas condiciones que se empiezan a vivir, la regaladera tiene plazos de vencimientos y una vez vencidos los mismos, la gente, como los gatitos a los quince días, abrirá los ojos y empezará a cuestionar, ya lo están haciendo, tímidamente al comienzo y con mayor fuerza a medida que aprete mas la faja, del enriquecimiento ilícito, de la vida ostentosa y de los nuevos millonarios que antes del 2007 no existían. Pero también de las duras condiciones económicas en las que se debaten miles y miles de nicaragüenses, muchos de ellos partidarios del sandinismo, a los que no han llegado las oleadas de los caudalosos ríos de leche y miel que bañan a la nueva oligarquía orteguista.  

Por eso, por que manejan en alguna medida las lecciones de la historia y saben lo que se les puede venir, se apresuran a buscar el control total de la sociedad nicaragüense: control de las finanzas personales poniendo a un militante uniformado orteguista al frente de la UAF; control de las familias en los barrios y comarcas a través de los nuevos CDS, los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida; y ahora, el control de las comunicaciones privadas de los ciudadanos nicaragüenses, mediante la Resolución Administrativa  005 – 2013 del Director de Telcor, a quien nadie en su sano juicio le concede la mas mínima autonomía para emitir semejante adefesio. Todos estamos convencidos de que esto proviene de “arriba”, de la obsesión enfermiza de la pareja presidencial de controlarlo todo y a todos. 

El acuerdo en cuestión va a permitir, a la corta o a la larga, el sueño dorado de todo dictador: el espionaje de la población mediante el control de las llamadas telefónicas fijas y de celulares, de los chats, de las cuentas corporativas y personales de internet, de los correos electrónicos y quien sabe cuántas otras cosas. Y luego irán por más, porque no se pueden dar el lujo de que la población no se sienta vigilada, no se sienta perseguida, no se sienta controlada. Una vez más repitiendo las viejas y conocidas recetas del pasado, sin que ahora se pueda poner como justificación “de que confiamos en la palabra empeñada y nos engañaron”. 

Ya sabemos como son, como piensan y como trabajan. Hay que recordar la máxima con la que actúan: Firmar me harás, Cumplir jamás!