viernes, 8 de mayo de 2015

NICARAGUA, UN PAIS EN FRANCO RETROCESO

El 29 de Enero del 2014 marca una de las fechas más aciagas en la historia de la Nicaragua post – revolucionaria, ya que es el día en que se aprobaron las Reformas Constitucionales que daban a Ortega el poder absoluto que día a día venia construyendo desde la derrota electoral de 1990 y que se fijaba como objetivos inmediatos: 1) Retomar el control de todo el aparato judicial, a partir de la infiltración de cientos de abogados que habían salido de las estructuras de la Dirección General de la Seguridad del Estado, DGSE, y del antiguo Ministerio del Interior, y 2) Apoderarse del Consejo Supremo Electoral, institución clave para poder controlar los votos de los nicaragüenses sin necesidad de estresarse más de la cuenta en las Juntas Receptoras de Votos, los Consejos Electorales Municipales, Departamentales y en el ya famoso Centro Nacional de Cómputos.

Ambos objetivos fueron cumplidos satisfactoriamente, en parte gracias a la voluntad de un sector de la oposición que se convirtió en cooperador necesario, ya sea por cobardía, por ambición y avaricia o simplemente por caer inocentemente en las trampas colocadas por los operadores de inteligencia del orteguismo. Faldas, pantalones, fotos, videos, dinero, chantajes, presión, amenazas fueron algunos de los “argumentos” que convencieron a muchos que hoy disfrutan de los míseros pesos que lograron o de los cargos que disfrutaron y disfrutan aun hoy en día, pero que dejaron en la estacada a todo un país que rápidamente retrocede hasta los peores días, no solo del somocismo, si no de las nefastas dictaduras militares que padeció el sub continente en los años 60’s y 70’s, aquellas que florecieron en los países del Triángulo del Norte de Centroamérica, Guatemala, El Salvador y Honduras o el cono sur latinoamericano, Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, República Dominicana, Venezuela y la Nicaragua de los Somoza y la Guardia Nacional.  

El 29 de enero del año pasado se abrían de par en par las puertas que dejarían pasar inmediatamente las reformas al Código de Organización Militar y a la Ley de la Policía Nacional, reformas que le daban a Ortega, a su partido y a su familia, el control y monopolio de las armas y de la represión, para consolidar un modelo dictatorial con el que ha soñado desde los años 80’s, en el que al menos le restringía el tener que convencer a ocho pares más, con iguales o casi iguales cuotas de poder en la dirección de la Revolución. Hombre acostumbrado a imponerse sobre los demás, no con el peso de la razón sino con el peso de la fuerza, necesitaba imperiosamente el control absoluto de las armas para poder someter al país a su voluntad dictatorial. Pero no le bastaba tener el control sobre las armas y la represión, sino que había que dotarlos del argumento legal para ponerlos a funcionar y nuevamente revivió el pasado ignominioso de las dictaduras militares del siglo anterior, dando vida a un moderno y a la vez vetusto Frankenstein, bajo el nombre de Doctrina de Seguridad Nacional.

Esta doctrina, que tanto el Ejercito como la Policía dominan y aplican con tanta devoción y efectividad, es lo que ha permitido que nuevamente resurjan, de tiempos que creíamos ya superados y olvidados, acciones tales como: capturas y secuestros llevados a cabo por encapuchados en la más vil de las impunidades e ilegalidades como en Ciudad Darío y Rivas; tortura, como las denunciadas por los capturados en Nueva Guinea y Rivas; violaciones de mujeres en las cárceles por oficiales de la Policía, como el caso de la denuncia de la madre de la joven violada en el Distrito IV y que señala directamente a un Comisionado Mayor como presunto violador; asesinatos de reos, que a su vez fueron secuestrados o capturados violando todas las leyes y procedimientos establecidos, como es el caso del joven Francisco Javier Ponce Sanarrusia y que en el colmo de la increíble chapucería oficial, la policía declara que cuando lo capturaron ya se había ahorcado en su celda; vejaciones a ciudadanos capturados por ejercer el legítimo derecho a la protesta, como los de Nueva Guinea y Rivas nuevamente; utilización de fuerzas paramilitares, preparadas y entrenadas militarmente, para reprimir marchas opositoras o expresiones de rechazo al actuar del gobierno, como fue el caso de los Ocupa – INSS y las protestas ante el Consejo Supremo Electoral.

¿Qué es lo que hace falta para repetir la dolorosa experiencia del pasado somocista, incluido su final? ¿Los jóvenes asesinados y tirados en la fatídica Cuesta del Plomo? ¿Los patrullajes en los BECATS? ¿Los asesinatos políticos a cargo de sicarios gubernamentales? Ya nos roban impune y continuamente las elecciones nacionales, regionales y municipales. Nos robaron y continúan robándonos en nuestras propias caras la cooperación venezolana que venía dirigida al pueblo nicaragüense. Han criminalizado la protesta cívica ciudadana. Secuestran, torturan y asesinan a sospechosos de haber cometido cualquier delito. Roban y asaltan a ciudadanos indefensos con la complicidad de la policía nacional. Asaltan y destruyen la propiedad ajena con la complicidad de todas las instituciones del estado, y para colmo de males, los victimarios se convierten de la noche a la mañana en agraviados ciudadanos que demandan ante jueces parcializados a las víctimas de la ira gubernamental. 


Y pensar que todavía existen algunos que dicen que vamos bien, que nunca habíamos estado mejor, que es el país donde la gente vive en la felicidad casi absoluta. Habrase Visto!

viernes, 24 de abril de 2015

MONOPOLIOS FAMILIARES Y LOS CRONICOS EN NICARAGUA


Recientemente se publicó un estudio del Banco Mundial, BM, donde se destacaba la situación del 37 % de la población nicaragüense, equivalente a cerca de 2,200,000 habitantes que se encuentran en situación de Pobreza Crónica, definida esta como el estado en que las personas nunca han tenido la oportunidad real de tener una educación de calidad y poder acceder a un empleo, no solo digno, sino que bien remunerado.

Esta categoría se diferencia de otras que miden la pobreza, ya sea por el volumen de calorías que consumen las personas por día o bien por la cantidad de dinero disponible para subsistir diariamente. El mismo Banco Mundial define también estados de Pobreza Absoluta, Pobreza Extrema y Pobreza Relativa, estableciendo criterios monetarios que han variado a través del tiempo, en un intento de ser condescendientes con las políticas fracasadas, no solo de los gobiernos, sino de las mismas Instituciones Financieras Multilaterales.

Como quiera que se mire, el fracaso de la lucha contra la pobreza en nuestro país es fácilmente verificable, sea que la midamos por criterios educativos, por la ingesta de calorías o por simples criterios monetarios. Nicaragua es un país en donde la pobreza solo se ha reducido en las cifras y estadísticas oficiales. Un gran porcentaje de los nicaragüenses, mayor del 37 % que plantea el Banco Mundial, consume menos alimentos y en consecuencia menos calorías, para lo cual solamente hay que remitirse a las cifras oficiales del costo de la canasta básica y a la capacidad adquisitiva del Salario Real en nuestro país. Pero también podemos medir la cantidad de empleos formales e informales y el nivel salarial de los empleados en el gobierno y en el sector privado, para ver cuantos ciudadanos están lejos de la cobertura del salario promedio nacional y por consiguiente se ubican en el grupo infame de los “olvidados” o “crónicos”.

En contraste con esta información y estos números perversos, nos damos cuenta que el Holding Empresarial Familiar propiedad de la familia y la estructura de poder en nuestro país, se prepara a expandir sus negocios, Diversificación se llamaría en Estrategia Empresarial, ahora penetrando en la industria de la distribución de medicamentos, mediante ALBA – MED, una empresa importadora de medicinas genéricas producidas en la India, amparados en la generosidad y condescendencia de todo el aparato estatal que se presta y apresta a facilitar dicha incursión empresarial.

Esto puede conllevar a la adquisición, negociada o forzada, de la mayoría de las Empresas Medicas Previsionales privadas existentes en todo el país, consolidándolas en unas pocas a manos de allegados al gobierno y convirtiéndolas, junto al Sistema de Salud Pública, en un enorme mercado cautivo, donde serán los mismos que dirigen los monopolios y cuasi - monopolios de la importación de petróleo, generación y distribución energética, distribución de combustible y Fuel Oil, entre otros, los que gozarán de sus inmensos beneficios económicos.


Monopolios que no han servido para disminuir la pobreza en Nicaragua, llámese crónica, absoluta, extrema o relativa, sino que han contribuido a ampliar la brecha entre ricos y pobres en nuestro país, para aumentar la cantidad de multimillonarios nicaragüenses, un contraste obsceno en el que el 0.000033 % de la población dispone de 30 Millardos de Dólares – 30 mil millones de dólares - muchos de los cuales han visto crecer sus arcas a partir del 2007. Monopolios que no han servido para disminuir los precios del combustible, el transporte y la energía, pero si han creado una casta de nuevos ricos que engordan sus bolsillos desde las estructuras gubernamentales, partidarias y militares del estado nicaragüense. 

Es de esperar entonces, que lejos de abaratar el costo de los medicamentos en nuestro país, estos voraces comerciantes de todo lo que huela a negocio rentable, encarezcan y dificulten aún más el acceso a una salud gratuita y de calidad de la población más pobre y vulnerable, de los olvidados, de los crónicos de Nicaragua.      

viernes, 10 de abril de 2015

EL OTRO MENSAJE DE LA CUARESMA


Previo a los días de La Cuaresma, la Conferencia Episcopal de Nicaragua entregaban al pueblo católico nicaragüense su mensaje en ocasión de la misma, definiéndola como el tiempo de gracia para acoger el amor de Dios revelado en Cristo. Hacían especial énfasis en colocar a la Persona Humana en el centro del proyecto de Dios y de toda la actuación humana personal y social. Expresaban el significado de la verdadera solidaridad, al expresar que la indiferencia y el egoísmo nos cierran el camino a la fe y manifestaban su gran preocupación por el hecho de que la práctica política del país siga dominada por el olvido del bien común, la ambición, el autoritarismo, la ilegalidad y sobre todo por la corrupción, denunciando a esta como un gravísimo pecado que al final lo pagan los pobres. Un mensaje para reflexionar profundamente, por lo acertado, preciso, pero sobre todo por lo profético. Como para no quedarse atrás, el gobierno / estado – partido – familia, en la persona de la Primera Dama, enviaba su propio mensaje a los acólitos gubernamentales en ocasión del Domingo de Pascua, con la fraseología característica, cargada de lugares comunes, rebalsando esoterismo, sincretismo, hipocresías y falsedades, pues una cosa es lo que dicen y otra lo que hacen, ya que el verdadero mensaje había sido dado en toda su brutal magnitud el Viernes Santo, tres días antes del Domingo de Resurrección –siempre en la línea de la confusión y manipulación de los símbolos religiosos- en Moyogalpa, Isla de Ometepe.

EL MENSAJE DE LA PAX AUGUSTA.

Somoza tenía un acuerdo tácito con los empresarios de la época: ustedes a los negocios y yo a la política, y todos se manejaban bajo esos términos, sabían, al menos hasta 1972, que se cumplían por parte del dictador los compromisos adquiridos y no necesitaban publicitar, como lo hacen ahora, la sacrosanta alianza entre el gobierno somocista y una parte del Gran Capital de aquella época. En estos tiempos de Socialismo, Cristianismo y Solidarismo el comandante tiene que enviar cada cierto tiempo el mensaje que le dé la necesaria tranquilidad de que un día sus aliados y socios no despierten al otro lado de la acera, máxime con la obligada reflexión que tendrían que haber hecho luego del mensaje de los Obispos. SU mensaje más claro no puede ser: no existe área de los negocios donde el Holding Presidencial no pueda incursionar, no habrá piedad para aquel que esté haciendo negocios y haga política contraria a los intereses de la familia gobernante, todos los recursos del estado -legales, políticos, económicos, institucionales y armados- están a la disposición del Presidente – Empresario para garantizar que nadie se salga de lo acordado y finalmente, ya subidos al tren y en marcha nadie se baja. El comandante y la compañera saben lo que sucedió luego del terremoto del 72 entre los empresarios y Somoza, saben además que muchos de esos capitales se adaptaron y sobrevivieron al somocismo, a la revolución, al neoliberalismo y ahora medran en la Revolución (Versión II) y no están dispuestos a permitirles que habiendo gozado de las maduras, se le bajen del tren en las duras. O flotan todos o se hunden todos, así de sencillo.

EL MENSAJERO SACRIFICADO.

Había que buscar un mensajero creíble para que todos estuvieran claros de que la cosa va en serio y aconteció la desgracia de que el número premiado le cayó a don Milton Arcia, un veterano empresario, emprendedor y hasta casi visionario, que pocos meses antes había logrado lo impensable: ganarle un juicio al orteguismo y escasos cuatro días antes de su sacrificio, había comparecido en la televisión como parte de una de las tantas facciones liberales escindidas del tronco común a todas ellas, el PLC. Hubo evidentemente una falta de entendimiento, por una parte el orteguismo entendió que la compensación entregada a don Milton por el juicio de sus derechos conculcados en el Malecón de Managua no le permitía continuar haciendo política en la oposición, ya que así ha sido el código no escrito con todos los que han tenido la desgracia de litigar en contra de ellos y obtener algo a favor; por otra parte, don Milton entendió que el juicio ganado le permitía continuar con su vida política y económica como si nada hubiera pasado. Craso error, pues el orteguismo entiende que todos los que se cruzan por alguna razón en su camino y se les entrega algo, quedan en calidad de rehenes políticos y económicos. Se le olvidó a don Milton analizar los casos de litigios anteriores parecidos al suyo, muchos de ellos en la zona costera del Departamento de Rivas, sobre todo el que provocó la inexplicable desaforación de un diputado y posteriormente, más inexplicable aun, reincorporación a su curul parlamentaria. No entendió don Milton que el orteguismo a sus amigos les interpreta la ley y a sus adversarios las aplica la ley. Entre la interpretación y la aplicación se encontraban las máquinas que demolieron la infraestructura en construcción. 
    
EL YATE DE LA DISCORDIA.

En su comparecencia televisiva de esta semana en el programa de Jaime Arellano, don Milton confirmó lo que muchos en este país saben, que este gobierno es fariseo, hipócrita y mentiroso. Se refería al hecho de que el famoso yate, según sus propias palabras “saboteado” para que se hundiera inexplicablemente, luego de haber navegado todo el día lunes en el Lago Cocibolca, había sido ganado en una subasta pública de la DGA, en la que el otro oferente era nada más y nada menos que el Director de la Empresa Portuaria Nacional, EPN, el que estaba utilizando como testaferro a un alcalde de uno de los municipios de Rivas y que el costo de la oferta (de don Milton) había sido de aproximadamente US $ 84,000 Dólares Americanos. La famosa subasta permite identificar una serie de delitos y desfalcos morales al pueblo nicaragüense, ya que existe la presunción de, entre otros delitos: Aprovechamiento Ilegal e Inmoral de Información Privilegiada, Trafico de Influencias, Simulación Ilícita para participar en la subasta utilizando testaferros que también están inhibidos por ley a participar en la misma, Esconder bienes a subastar para declarar un único oferente. Además queda en el aire la pregunta, no a este funcionario, sino a todos en este gobierno Socialista, Cristiano y Solidario: Ganan tanto como para poder comprar un “yatecito” que según don Milton podría costar cerca de Un Millón de Dólares, aunque el precio base era de 84, 000 dólares? No es eso una bofetada en el rostro de los 2,300,000 nicaragüenses que viven en Pobreza Crónica, según el último informe del FMI? Con un salario de menos de 3,000 dólares mensuales que supuestamente ganan los funcionarios de este gobierno, da para comprar un yate o estamos ante un verdadero milagro previo a los días de Cuaresma, el de la Multiplicación de los Dólares? Estamos ante un gobierno de verdaderos Hombres Santos? ya que el que cuenta los votos los ha multiplicado exponencialmente, tanto como para comprar mansiones, aviones, carros de lujo y llevar una vida de Jeque Árabe.


Podría la compañera indicarles que derramen sus milagros y bendiciones a los “crónicos” que viven con menos de dos dólares al día? Quizás es lo que hace falta para combatir la pobreza con más eficacia… 

sábado, 28 de marzo de 2015

LOS EMPRESARIOS Y SUS DUDAS EXISTENCIALES

“Nadie puede servir a dos señores;
porque o aborrecerá a uno y amará al otro,
o se apegará a uno y despreciará al otro.
No podéis servir a Dios y a las riquezas”.
Mateo 6:24

Nuevamente los grandes empresarios reaccionan virulentos y con las dudas existenciales que les caracterizan, en ocasión del Mensaje de la Conferencia Episcopal de Nicaragua para la Cuarezma 2015, en la que nuestros obispos fustigan no a los empresarios, sino a la actitud de mucha gente que está en el mundo de los negocios, en la política y unos cuantos en ambos mundos, para los cuales la acumulación de capital es el fin de sus vidas, el amo que los subyuga y el nuevo ídolo al que entregan su alma y su corazón apartándolos del camino del Señor, deshumanizándolos y esclavizándolos del deseo de acumular siempre más, olvidándose de las necesidades de los demás. Sencillas palabras pero contundentes para los que se sienten señalados, los que no han perdido tiempo para responder en coro, uno desde las alturas del poder, hablando por este sector, y el otro, desde el grupo de quienes viven al servicio de las riquezas, apoyándose y apoyando al primer grupo.

LOS EMPRESARIOS EN ESTE PAÍS.

Pero antes de continuar, permítanme diferenciar a los empresarios de este país, pues unos pocos se arrogan la representatividad de todos, lo cual no es así. De acuerdo a cifras de especialistas en el tema, existen en el país alrededor de 122,000 empresas, de las cuales unas 800 son grandes, cerca de 14,500 son medianas y pequeñas y aproximadamente 107,000 son micro empresas. La inmensa mayoría de este universo empresarial no está representado por nadie y viven a la buena de Dios, madrugando día a día y haciendo de tripas corazones para poder sobrevivir en un modelo que privilegia a los que tienen más y poseen mejores “conexiones”. Podría atreverme a asegurar, sin lugar a equivocarme, que los famosos 200 multimillonarios que existen en el segundo país más pobre de América, nuestro país, Nicaragua y que juntos poseen 27 MILLARDOS de dólares (27 mil millones de dólares), todos ellos pertenecen al primer grupo, el de los 800 Grandes Empresarios o el famoso Gran Capital. Y podría asegurar que unos cuantos de ellos, no sabría decir cuántos por cuanto las listas no las hace publicas la World Ultra Wealth Report, empezaron sus capitales a partir del 2007 y otros cuantos los ampliaron grandemente a partir de la misma fecha.

EL MARIDAZGO ELEVADO A CATEGORÍA CONSTITUCIONAL.

Una gran parte de los grandes empresarios defienden a capa y espada el famoso consenso entre el gobierno y ellos, se ufanan de las 60 y cuantas leyes que han consensuado para bien de Nicaragua, de como ellos son la contraparte ideal del gobierno, sustituyendo inclusive a los partidos políticos en la Asamblea Nacional, donde hasta quisieron instalarse con oficinas para poder cabildear a plenitud. No se dan cuenta que ese maridazgo que tanto defienden es así porque es a Ortega al que le conviene, desde que se convirtió en uno o quizás el mayor empresario de este país. Son ellos los que le hacen el favor a Ortega de suavizar las leyes que afectan al empresariado, ya que el mayor beneficiario es, como dice Mundo Jarquín, nuestro Empresario - Presidente. De otra forma, tendría que tramitarlas a través de su bancada en el parlamento dejando al descubierto los conflictos de intereses que inevitablemente surgirían. Esto lo saben los grandes empresarios, sin embargo cobran y muy bien, el peaje por el mandado.

EL TEMOR A QUEDAR FUERA DEL PASTEL.

Sin ningún pudor, muchos grandes y algunos no tan grandes empresarios, manifiestan en público y en privado, que nunca, en ningún gobierno, ni en el de Somoza, ni con doña Violeta, ni con Arnoldo, ni con Bolaños, habían estado tan bien que con el gobierno de Ortega. Plantean que hay que dejar pasar “algunas cosas”, pero lo que no puede pasar es quedarse fuera del pastel. Esas “algunas cosas” son nada más y nada menos que la Institucionalidad, el Estado de Derecho, las Elecciones Libres y la Democracia en nuestro país. Total, dicen algunos, en este país lo que se necesitaba es orden, asumiendo que el orden es la organización del despellejamiento de la “res publica”, que igual que las manadas de leones, primero come el Macho Alfa de la manada y luego el resto, pero todos comen y si de casualidad alguno se queda sin comer, el “CPC Empresarial”, a como los llama el mismo Ortega, se encarga de tramitar con el Gran Jefe la porción faltante. Un razonamiento simple que no deja de ser brutal.

EL GRAN PASTEL Y LOS POCOS COMENSALES.

Con la llegada de Ortega llegó también la cooperación venezolana, misma que fue privatizada de manera ilegal e inmoral. Nadie dijo nada. Luego apareció una empresa del Holding familiar, ALBALINISA, como única exportadora hacia Venezuela de todo tipo de productos alimenticios. Tímidamente pidieron un TLC con el país del sur para democratizar más las enormes ganancias que producía este intercambio comercial. El Jefe habló y todos a callar: El que quiera vender a Venezuela será a través del “canal” establecido y punto. Solo para información, desde el año 2007 al 2014, el pastel del comercio con este país es de aproximadamente 1,940 Millones de Dólares, de acuerdo a cifras del Centro de Tramites de las Exportaciones, CETREX. Algunos están agarrando trocitos muy pequeños de semejante pastel y eso los tiene calladitos y bien portados.

Con la privatización de la cooperación venezolana llegó también la creación de cuasi - monopolio energético, caracterizado por el monopolio en la importación del petróleo de Venezuela, la privatización ilegal de las plantas de generación térmicas donadas por Taiwán y la misma Venezuela, la compra forzada de los depósitos de almacenamiento de combustible, la privatización ilegal de Petronic, el monopolio de la venta del Bunker para las plantas generadoras y finalmente la inclusión accionaria dentro de la empresa distribuidora a nivel nacional de la energía. Nadie dijo nada. Obviamente que algunos sacaron una enorme tajada al negociar con el Ministerio de Energía y Minas, MEM, el pago por potencia y por energía. El primero mediante un contrato a 15 años que el gobierno tendrá que pagarles US $ 14.0352 por Kilowatt hora de potencia instalada durante los 15 años que dura dicho convenio, independientemente de que generen o no energía, y el segundo es el pago por la energía generada a los precios convenidos. Ahí menos que digan nada tampoco. El argumento dicho por el pago por potencia fue que era para “estimular a los inversionistas que nos hicieron el favor de venir a Nicaragua”. Y las otras empresas que han venido a instalarse aquí en otros rubros de la economía, no merecen el mismo trato? Y las empresas nacionales? La respuesta es que nuestro Presidente – Empresario es el mayor generador de energía del país y todos callados.

Luego queda lo del famoso proyecto del Canal Interoceánico de Ortega, en el que sin ningún rubor comentaron luego de la presentación del gobierno el año pasado, de que si solamente llegara el 10 % de lo que anunciaba el mago de Oz estarían más que felices. No les importa si ese proyecto entrega la soberanía nacional a una empresa extrajera, si pone en riesgo total el Gran Lago de Nicaragua y ya no digamos la amenaza de desalojo y desarraigo de miles de familias urbanas y rurales, lo que importa son las ganancias que dejará semejante proyecto. Y a pesar de que ya les mostraron el lugar que tienen en el mismo, al favorecerlos con obras marginales, reparar caminos menores y construir tramos de cunetas, insisten en que es mejor poco que nada.

Tienen razón nuestros obispos en señalar a este tipo de empresarios, a los que únicamente les importa el dinero y quien se los facilita, dios e ídolo al que se postran sin ningún empacho ni rubor. Este tipo de empresarios son los que hunden a Nicaragua en el foso de la indolencia, de la complicidad, del marginamiento social. No son los miles y miles de empresarios que tienen que luchar por producir bienes y servicios en un entorno que en vez de facilitar la actividad empresarial, la entorpece. Miles de empresarios que no tienen conexiones, ni contactos, ni argollas con el poder, que tienen que trabajar incluso bajo el acoso de la DGI, la DGA, las Alcaldías, los CPC, los CLS y una cantidad de siglas que su trabajo es dificultar el trabajo de los demás. Ante esto señores del Gran Capital con su rechazo al mensaje de los obispos, como decía don Pepe Figueres, para que brincan si el piso esta parejo?

viernes, 20 de marzo de 2015

LA PRESION NACIONAL PRODUCE RESULTADOS


El viernes 20, con unos pocos días de retraso, el Juez Militar aplicó la pena de tres meses y quince días de prisión al Teniente Primero Yader Montiel, acusado de cometer delito en contra del decoro militar, por el simple hecho de expresar en voz alta su opinión, rechazando la represión que en ese momento sufrían ciudadanos de El Tule a manos de miembros del Ejército y la Policía, represión ordenada por el régimen hacia todos aquellos pobladores que se resistan a ser expropiados a causa del proyecto canalero, una estafa que en la práctica transforma, por las vías de hecho, la Ley de la Propiedad urbana y rural, en beneficio de quienes tienen la particularidad de ser jueces y parte en este enorme negocio montado a costa de la Soberanía Nacional. De acuerdo a las informaciones, la condena prácticamente estaría cumplida por el Médico y Teniente Primero Montiel, ya que guarda prisión desde el mes de enero, por lo que el Ejército trató de desembarazarse de un problema creado por ellos mismos, aplicando prácticamente la pena mínima. Sin embargo, lo realmente importante a destacar es que en este y otros casos se han juntado varios elementos dignos de ser analizados.

AMENAZA Y REPRESIÓN: DETONANTES PERFECTOS.

La represión desatada desde finales del año pasado en contra de los pobladores que tuvieron la desgracia de estar en el paso de la ruta canalera ha tocado las fibras más sensibles de la sociedad nicaragüense y como debía esperarse, ni los miembros del orteguismo ni de las Fuerzas Armadas iban a quedar exentas de esta situación. En el primer caso, lideres, concejales y comunidades enteras que profesaban su apego al orteguismo, sufren en carne propia la amenaza inminente de la confiscación y el desarraigo, por lo que han terminado y de la peor manera, su relación con el partido propiedad de la familia gobernante. En el caso de las Fuerzas Armadas, el Teniente Primero Yader Montiel podría ser uno de muchos oficiales que no está de acuerdo ni con la represión ordenada por Ortega al Ejército, ni con la ruta que lleva la institución armada, siguiendo la agenda reeleccionista del comandante. Esto no solo trae a la memoria los episodios de la famosa Navidad Roja expresada por Montiel, sino eventos aún más lejanos, como la sumisión de la Guardia Nacional a la dictadura dinástica de los Somoza.

EL EJERCITO DE TUMBO EN TUMBO.

Por increíble que parezca, una institución que se preciaba de ser la más reconocida en el país por su profesionalismo y seriedad, ha dilapidado en un periodo relativamente corto este enorme capital y prestigio en acciones inverosímiles, algunas de ellas rozando y excediendo los límites de la legalidad, la constitucionalidad y el famoso decoro militar. La represión sufrida por los habitantes de Ciudad Darío a raíz de los fatídicos acontecimientos del 19J recién pasado, en la que ciudadanos nicaragüenses fueron objeto de secuestro y desapariciones, habrían sido ejecutadas por miembros de la Inteligencia Militar. Se llevó a cabo una pantomima de juicio, en la que fue la Policía la institución que cargó con la sorna y el desprestigio de haber hecho tanto ruido para no llegar a nada. Luego fue el evento de la caída del “Meteorito” en las cercanías de las instalaciones de la Fuerza Aérea, fragmento espacial producto de la imaginación interestelar de quien gobierna de hecho este país, pero que dejó en ridículo a quienes respaldaron la farsa montada para ocultar otra cosa, entre ellos al Ejercito. A continuación fue el asunto de los MIG – 29, una aspiración armamentista tan descabellada como irrealizable, sobre todo tomando en cuenta los niveles de pobreza de nuestro país y que contradice totalmente la teoría del Muro de Contención que presume el gobierno en la lucha contra el narcotráfico internacional. Posteriormente fue la acción terrorista de la “Mochila Bomba”, una brutalidad en todo el sentido de la palabra, ya que no proporcionó ninguna ventaja táctica o estratégica, sino todo lo contrario, puesto que la repulsa y condena a dicha acción fue nacional, afectando seriamente la credibilidad de la institución castrense. Finalmente, el ultimo tumbo ha sido el encarcelamiento y condena del Teniente Primero Yader Montiel, acusándolo de un delito inexistente y que, para salir rápido del embrollo en que se metieron, hicieron que la condena fuera la mínima posible, sin embargo, la repulsa hacia la actuación del Ejercito en este caso ha sido nacional y la solidaridad con Yader ha venido de todos los sectores del país. Ante todo esto, uno no puede más que preguntarse ¿Con que necesidad?

EL EFECTO DE LA PRESIÓN.

Mucha gente considera, equivocadamente, que si no es por la presión armada, el gobierno o las autoridades militares no cederían en las demandas de sectores específicos. Los hechos han demostrado en todos estos casos expuestos anteriormente, que la presión de la ciudadanía sí produce efectos positivos, pero además, sirve como un catalizador para provocar que gente adormecida despierte y mucha más dentro de las filas orteguistas abra los ojos. No es cierto que con este rosario de abusos y tropelías el gobierno tiene más seguidores, a como tampoco es cierto que con la precaria situación económica de la mayoría de las familias nicaragüenses, provocada por un modelo económico elitista, injusto y que privilegia a los más ricos, el gobierno haya aumentado su caudal político o incrementado su popularidad entre la población. Poco a poco la solidaridad entre nicaragüenses tan distantes y aparentemente con intereses tan distintos, va tendiendo un puente que acerca a las personas en causas que se van volviendo comunes para todos, provocando una oleada de presión que erosiona la credibilidad del gobierno, precisamente el activo más importante que mantiene en el poder a los gobernantes en la mayoría de los países del mundo. Luego de eso, solo queda la represión, la violencia y la mentira y ese camino ya ha sido transitado un par de veces.
     



viernes, 13 de marzo de 2015

TODOS SOMOS YADER!


El 10 de marzo recién pasado se celebró el juicio al Médico y Teniente Primero Yader Nicolás Montiel Meza, bajo la acusación de atentar contra el Decoro Militar. En dicho juicio el oficial fue encontrado culpable por parte del Juez Militar encargado de ejecutar la voluntad, disfrazada de sentencia, del mando del Ejército y se encuentra a la espera de su condena, que según se especula, podría ser de unos pocos meses hasta dos años de prisión.

¿Qué hizo el Teniente Primero Yader Montiel para merecer semejante condena? Sencillamente expresar su opinión como ciudadano, formado en una Institución que le inculcó desde el inicio de su carrera el respeto a la integridad de la población civil, el rechazo a todo intento de violentar los derechos individuales de la ciudadanía, a respetar la libertad de expresión y de movilización de la misma, de acuerdo al juramento del Servicio Militar Activo que tuvo un día que hacer, rodilla en tierra y gritando a pulmón batiente: “Juro Defender con honor, valentía y firmeza la soberanía nacional, integridad territorial, independencia y autodeterminación de Nicaragua, los derechos y libertades del pueblo y luchar hasta las últimas consecuencias y dar mi vida por los sagrados intereses de la nación y jamás traicionar a mí patria”.

Probablemente no estaba enterado, o no le quisieron decir en su momento, de las transformaciones profundas al Código de Organización, Jurisdicción y Previsión Social Militar, expresadas en las Reformas del 30 de Enero del 2014 que trastocaba en su totalidad el Código de Conducta del Ejército al definirle Nuevas Misiones y dotarlo de una vieja, desfasada y desprestigiada Doctrina de Seguridad Nacional, en la que el pueblo es culpable de conspirar contra el gobierno mientras no demuestre lo contrario.

Es posible que el Teniente Primero Yader Montiel estuviera totalmente confundido y desubicado al expresar su opinión ya que una vez juró proteger al pueblo, pero ahora y gracias a las mentadas reformas lo que hay que proteger, y precisamente del pueblo mismo, son los intereses de la familia gobernante. Las protestas de la población que se niega a aceptar la confiscación de sus propiedades en la Gran Estafa disfrazada de Ruta Canalera, atentan contra esas Nuevas Misiones y contra la Seguridad Nacional, algo quizás incompresible para el ahora acusado y condenado. Es más que probable que dada su condición de médico, le haya resultado chocante la brutal agresión física que estaban sufriendo muchos ciudadanos de El Tule a manos de sus mismos compañeros del ejército y de miembros de la policía, recordándole una historia ya lejana de represión y violencia, pero que con cada agresión a la población civil reaparece en la mente de muchos.

Quizás el Teniente Primero Yader Montiel no consideró lesivo al Decoro Militar expresar su opinión rechazando la paliza que recibían los ciudadanos tuleños, ya que al final de cuentas casi nadie respeta el Articulo 1 del Código de Organización Militar que en parte expresa que: “Los miembros del Ejército no podrán realizar proselitismo político, partidario ni dentro ni fuera de la institución”. Ver en las unidades militares afiches partidarios, banderas partidarias y consignas partidarias, elementos que se consideraban olvidados y superados desde hace muchos años, debe de haber sido su respaldo y motivación personal para decir lo que dijo, solo que al ubicarse en la dirección contraria a los intereses de la cúpula militar, partidaria y gubernamental se convierte automáticamente en un atentado al ya famoso Decoro Militar, tan caprichoso en su identificación puesto que depende de qué lado de la acera está quien exprese su opinión.
 
Podría ser que el error del Teniente Primero Yader Montiel no fue expresarla delante de un grupo de personas que han hecho del chivateo un modus vivendi, sino de haber ignorado el caso del General Oscar Balladares, quien también manifestó su opinión al no respaldar las reformas al Código de Organización Militar y la reelección del actual Comandante en Jefe, ya que además de inconstitucional rompía el código no escrito establecido en las cuatro sucesiones anteriores, de que el Jefe del Estado Mayor General es quien releva en el cargo al Jefe del Ejército una vez que este sale a retiro. Esta opinión, política según el interés de quien mire el cristal, le costó su salida intempestiva de la institución castrense evitando su ascenso al cargo inmediato superior, Comandante en Jefe del Ejército y al grado máximo al que puede aspirar un militar en servicio activo, General de Ejército. 

Sin embargo, a pesar de que el Teniente Primero Montiel haya sido condenado por la justicia militar, la sociedad nicaragüense que rechaza la sumisión de las Fuerzas Armadas al proyecto personal, familiar y dinástico de los Ortega – Murillo lo ha declarado Completamente Inocente, porque en este caso, Todos Somos Yader!

   

viernes, 6 de marzo de 2015

PROTESTAS Y ARGUMENTOS QUE NO QUIEREN OIR

Desde hace 42 días, un grupo de ex militares, oficiales retirados del antiguo EPS, mantienen una protesta pacífica, la más pacífica y dramática que pueda realizar el ser humano, la Huelga de Hambre, demandando atención del gobierno hacia sus problemas como gremio y como individuos, sin embargo la pareja presidencial y sus funcionarios gubernamentales -si es que se les puede llamar así a los zombies que pululan en las oficinas públicas- hacen oídos sordos a los reclamos de quienes en su momento expusieron el don más preciado que poseían, por una causa que ellos consideraron y aun consideran justa, defendiéndola bajo el uniforme y las banderas del Ejercito: sus propias vidas.

El Ejercito actual, rebautizado como Nacional luego de la derrota electoral del 90 que recién cumplió 25 años, tiene sus antecedentes en el Ejército Popular Sandinista, EPS, un ejército fogueado y curtido durante los 10 años de guerra civil que se vivió en los años 80’s. La mayoría de esos oficiales que hoy son olvidados, ninguneados y despreciados por el régimen, cargaron sobre sus hombros la responsabilidad de dirigir en el terreno la guerra, ya sea como Jefes de Pelotón, Jefes de Compañía o Jefes de Batallones, tanto en los Batallones de Lucha Irregular, BLI, en los Batallones Ligeros Cazadores, BLC, en las Bases de Apoyo Operacionales, BAO, en los Estados Mayores de Brigadas o en los Batallones Territoriales.

Son ellos los que tuvieron la responsabilidad directa e inmediata de guiar a los miles de bisoños reclutas del Servicio Militar Patriótico, SMP, en el combate contra las fuerzas de la Resistencia Nicaragüense. Son ellos los que cargaban sobre sus espaldas la culpa silenciosa de los muertos y heridos de esos soldados que confiaban ciegamente en la experiencia, en el dominio del terreno, en la capacidad de dirección y en el arrojo y valentía a la hora del enfrentamiento de sus mandos inmediatos. Son ellos los que eran, en parte, objeto de la propaganda de aquellos aciagos días: “TODO PARA LOS FRENTES DE GUERRA, TODO PARA LA DEFENSA DE LA REVOLUCION”, “DE LA FRONTERA NO PASARAN”, “SIN UNA JUVENTUD DISPUESTA AL SACRIFICIO NO HAY REVOLUCION”. Eran estos, los que vivían para las misiones, para el combate, alejados de sus familias y exponiendo el pellejo a cada momento, mientras otros gritaban y coreaban las consignas en la tranquilidad de sus climatizadas oficinas.

Los compañeros ex militares que hoy protestan no están pidiendo nada de lo que no tengan derecho o no se lo hayan ganado. Ellos están exigiendo atención del estado, un estado que se dice revolucionario, un estado que existe porque estos que hoy sufren el desdén y el rechazo, lucharon para hacerlo posible. Y no solo en las trincheras de los años 80`s, también fueron utilizados y manipulados en los 90`s y en los años que antecedieron al 2007. Ya sea como Comandos Electorales, ya sea como fuerzas de choque o como militancia activa y beligerante de todos los procesos electorales anteriores al del 2006, la mayoría de ellos siguieron de corazón a alguien en quien ellos creían y que hoy olímpicamente les da la espalda, los maltrata, los reprime y los engaña.

No hay ninguna justificación de ignorar sus demandas, la mayoría de ellos cotizaron por más de 10 años en el anterior Ejército Popular Sandinista. A ellos no se les consultó de la negociación para capitalizar el Instituto de Previsión Social Militar, IPSM, con sus cotizaciones y con la venta de activos militares al Perú y Ecuador. Ellos no fueron tomados en cuenta a la hora de decidir que los que habían salido a retiro antes del 94 no tenían derecho a beneficios sociales -y estamos hablando de cerca de 12,000 oficiales-. Ellos no están pidiendo que les repartan parte de las enormes ganancias del Holding Empresarial en que se ha convertido el IPSM. Lo que ellos están solicitando es que el estado de la familia Ortega - Murillo, que hoy disfruta a manos llenas del sacrificio y de la sangre derramada por estos oficiales en el pasado, los escuche y los atienda. Es una obligación moral de quienes todavía tienen el descaro de auto llamarse revolucionarios.


viernes, 27 de febrero de 2015

25 AÑOS DESPUES, DE REGRESO AL INICIO DEL CAMINO

El miércoles 25 recién pasado se conmemoraron los 25 años del triunfo electoral de doña Violeta Barrios de Chamorro, quien al frente de la coalición “Unión Nacional Opositora”, UNO, derrotaba en las urnas al Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, después de 11 años de intentar asentar un gobierno revolucionario marcado por una cruenta guerra civil que desangró al país a niveles nunca antes vistos. 25 años han transcurrido y tal parece que no aprendemos de las lecciones del pasado, ya que cada vez que estamos por alcanzar la cima de la montaña, al igual que Sísifo y la maldición de su castigo en el inframundo, la piedra rueda hacia abajo y vuelta a empezar de nuevo.

VIOLETA Y EL FINAL DE LA GUERRA

Ríos de tinta han corrido para escribir acerca de la victoria electoral del 25 de febrero del 90 y sin embargo aún no se dimensiona en su real magnitud el significado de aquel día. La mayor fortaleza de Doña Violeta fue su fe y convicción de que Nicaragua podría volver a ser la República que soñó su marido, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, Mártir de las Libertades Públicas. El triunfo de Doña Violeta daba una nueva esperanza a un país dividido y enfrentado en dos bandos antagónicos hasta la muerte. Una guerra que asoló campos y ciudades, destruyó la infraestructura productiva agrícola en la zona rural, empobreció al país, lo dejó casi en la ruina económica y endeudado hasta los tuétanos, pero sobre todo, una guerra que llevó a la muerte a miles de nicaragüenses, seguidores y adversarios de la revolución, una sangría inútil, ya que a 25 años de distancia estamos como al comienzo.

PROTOCOLOS Y EL DAME QUE TE DOY.

Como era de esperarse, los bandos en disputa, ya sea en la arena política como en la militar, buscaron como sacar el máximo provecho al momento de incertidumbre que se vivía. Cada quien escribe de acuerdo a lo que le tocó vivir y es difícil encontrar el equilibrio y el análisis sincero y desapasionado, sin embargo una cosa es cierta, los que llegaban lo querían todo y los que salían también. El Protocolo de Transición podrá ser satanizado hoy, pero evitó mayores muertes y daños. Solo basta recordar que los que llegaban lo hacían desarmados y los que salían no. Otra cosa es en lo que se convirtió posteriormente, en una rapiña a la que estaban invitados solo las cúpulas de ambos bandos. Cooperativas, empresas, fábricas, fincas cafetaleras y propiedades rurales, islas, casas de veraneo, entre otras, cambiaban de mano como por arte de magia, convirtiendo a moros y cristianos en los nuevos terratenientes, casa tenientes, cafetaleros, empresarios industriales, la naciente nueva oligarquía que renegaba de los principios revolucionarios y la vieja que aprovechaba el saqueo para “recuperar” lo que asumía se lo habían confiscado cuando eran socios complacientes del somocismo. Mientras tanto Sandino hacia sus viejas cuentas, 10 de un lado y 10 del otro igual a 20 ladrones.

LOS GOBIERNOS LIBERALES

Finalizado el gobierno de doña Violeta se pensaba que estaban sentadas las bases para iniciar la construcción de un país democrático, en paz y que buscaba ansiosamente salir del atraso y el sub desarrollo. Vinieron los gobiernos de las Obras, No Palabras y el de las Mangas Arremangadas. Ambos bravucones puertas adentro, para afuera, simplemente cobardes que se dejaron imponer la agenda del comandante, el uno por estar dedicado al saqueo del erario público y el otro por dedicarse a perseguir a quien lo llevó al poder, después de haberle ofrecido inmunidad e impunidad por aquello de los dos tigres en la misma colina. Al final, ambos terminaron como rehenes de quien conocía sus debilidades y pudo manejarlos como marionetas. Pactó con uno y luego lo metió preso, luego pactó con el otro y cuando este fue obligado a terminar el noviazgo, soltó al uno y se alió con él para tratar de eliminar al otro. Durante este periodo no se sentaron las bases para profundizar la democracia, la institucionalidad y el estado de derecho, sin embargo fue la época en que el estado se corroía por dentro para dar paso a una nueva noche oscura.

LA SEGUNDA ETAPA DE LA REVOLUCION

Ese fue el apodo con que se quiso identificar el segundo mandato del comandante, después de años de copar todas las instituciones del estado, aprovechando las ostensibles debilidades de los dos gobiernos liberales que le precedieron. Mientras estos discutían quien era el más honrado y quién el más ladrón, Ortega se apoderaba enteramente del Poder Judicial, del Consejo Supremo Electoral, de la Contraloría General de la Republica, de la Fiscalía General de la Republica, de una buena parte de la Asamblea Nacional y hasta parte de las Iglesias Católicas y Evangélicas. Los dos primeros, estratégicos para los planes futuros. Una vez llegados al poder, cada quien cumplió su función a cabalidad. La justicia se politizó a niveles alarmantes, los cuenta votos nunca aprendieron a sumar, los contralores y fiscales nunca vieron nada anómalo y los diputados legislaban de acuerdo a la mejor conveniencia del nuevo caudillo, que en el entretanto copaba al Ejército y a la Policía, las dos patas que le faltaban a la araña que tejía la tela con que se envolvía Nicaragua.

PORQUÉ DEL ORTEGUISMO?

25 años después todos nos preguntamos por qué estamos como estamos, buscando las respuestas fuera de nosotros mismos y tratando de echarles la culpa a los demás. Don Emilio Álvarez Montalván nos dejó la radiografía más exacta posible de lo negativo de la Cultura Política del Nicaragüense: Impuntuales, Mentirosos, Confianzudos y Oportunistas. Nuestro atavismo cultural nos refiere siempre a un poder ajeno a nosotros mismos, ajeno a nuestras decisiones y que nos condena a estar pendientes de quién de afuera será el que va a luchar por nosotros. Somos desconfiados por naturaleza, siempre le ponemos “pero” a todo y a todos, como dice el refrán “no hay grupera que nos quede”, nunca estamos a gusto con nadie, les buscamos los defectos a la gente y si no los tiene se los inventamos, los únicos buenos, probos y casi santos somos nosotros mismos. Queremos excluir a todos y pretendemos que todos se junten en torno a nosotros, nadie es bueno, nadie sirve, solo nosotros, es un mesianismo que le reclamamos a los otros pero no lo vemos en nosotros mismos. Y finalmente, a todo queremos darle un sentido mágico sin darnos cuenta que la magia es el artificio de los vivianes para domesticar a los bobos: que los ojos de los arbolatas nos vigilan constantemente, que si el comandante nos persigue a todos los lugares que vayamos pues está en los rótulos en todo el país y por si eso no basta, ahí está la doña que nos habla por la radio y la televisión todos los días y a cada momento. Y lo peor es que muchos creen, pero peor aún, esos mismos creyentes de supercherías van a misa o al culto con exactitud de reloj suizo.

Y que hacemos ante todo esto? Nada. Tratamos de justificar nuestra cobardía, echándole la culpa a los mandos intermedios pues ni el comandante ni la compañera se dan cuenta de lo que pasa en los territorios; recurrimos a la nostalgia del pasado creyendo que todo este relajo somocista que vivimos es parte del “proceso revolucionario”; actuamos pensando en que es mejor aprovechar el momento por aquello de que “aprovecha Macario que esto no es diario”; o sencillamente porque ya nos acomodamos al grillete, a la mordaza, a vivir agachados y a estirar la mano.

Existe orteguismo por culpa de nosotros mismos. Existe orteguismo por nuestra indiferencia, por nuestra cobardía, por nuestra comodidad, por nuestra indolencia y nuestra complicidad. Existe orteguismo porque no reclamamos, porque tememos hasta criticar en voz alta, porque agachamos la cabeza cuando pasan los ladrones, cuando debería ser al revés. Existe orteguismo porque queremos y dejará de haber orteguismo cuando nos rebelemos contra nosotros mismos y nos pongamos manos a la obra. Entonces y solo entonces iniciaremos el camino que deberíamos haber recorrido hace 25 años, sin atajos, enfrentando las dificultades y seguros de que estaremos construyendo por primera vez el verdadero futuro de la nación.   


viernes, 20 de febrero de 2015

SANDINO Y EL DEJA VÙ HISTORICO

Se cumplen 81 años del asesinato del General Sandino, un 21 de Febrero del año 1934, a manos de un grupo de sicarios de la recién constituida Guardia Nacional, cumpliendo órdenes de Anastasio Somoza García y, según aseguran algunos historiadores, del delegado del gobierno norteamericano Henry L. Stimpson, un personaje omnipresente en la política de los Estados Unidos durante mucho tiempo, quien no se conformó con cargar el estigma de la derrota infringida por Sandino y su Ejercito Defensor de la Soberanía Nacional a las tropas intervencionistas durante la guerra que inicio el 2 de septiembre de 1927 hasta su retirada en enero de 1933. Una lucha que marcó el decoro, la resistencia patriótica y la voluntad de defender la soberanía de la patria mancillada por la traición de los políticos vende patrias de ayer.

Fue precisamente esta lucha la que definió el santo y seña de un grupo de jóvenes revolucionarios, quienes de la mano del Coronel Santos López, eslabón histórico y enlace vital entre el EDSN y el legado anti intervencionista de Sandino, constituirían el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, siendo Carlos Fonseca el principal responsable del acierto visionario de su creación. Era la continuidad de la lucha de Sandino, ya que la guardia somocista fue creación y herencia de la intervención norteamericana antes de su salida del país.

Una lucha que se prolongó por 45 años, tiempo en el cual Anastasio Somoza García edificó una dictadura que se convirtió en dinástica, al sucederle en el poder sus hijos Luis y Anastasio luego de su ejecución a manos del poeta Rigoberto López Pérez. Una dictadura dinástica que se apoyó en un partido político, el Partido Liberal Nacionalista, devenido posteriormente en el Partido Liberal Somocista y en un aparato militar, la Guardia Nacional, convertida por la fuerza del halago, la corrupción y la complicidad con los crímenes y las tropelías de la familia gobernante, en una suerte de Guardia Pretoriana al servicio de sus peores intereses. Para mantener esta “lealtad inquebrantable” de la alta oficialidad, se requería de los beneficios económicos que proporcionaban los cargos más jugosos en el gobierno y la libertad para hacer negocios a costa del erario público, manejando información privilegiada e impunidad fiscal. La Guardia, para mantener el “orden y la paz de la nación” se auxiliaba en grupos paramilitares: los “AMROCS” y en turbas lumpen-proletarias dirigidas por la tristemente celebre Nicolasa Sevilla. Somoza amamantaba a la guardia y la guardia protegía a Somoza y así se forjó la Guardia Somocista.

Durante los 45 años que duró la dictadura, indudablemente que hubo avances en la economía, apoyado sobre todo en el boom agrícola de la época, asimismo hubo desarrollo en obras de infraestructura, puentes, carreteras, escuelas y hospitales. Hubo cierta autonomía en el poder judicial. Sin embargo, todo esto se basó en un modelo excluyente, elitista y prebendario. Un modelo que también se sostenía gracias a la alianza con el Gran Capital, alianza que definía claramente los roles de cada quien: unos a los negocios y el otro a la política, disfrutando ambos de las mieles del poder en tanto la relación se mantuviera en los acuerdos establecidos. A aquellos no les importaba que en el país existiera una dictadura familiar, que las libertades democráticas estuvieran conculcadas, que el estado de derecho dependiera de la voluntad del dictador, en tanto los negocios fluyeran y las ganancias producto de esta simbiosis dictadura – empresarios reflejaran números positivos. Hasta que llegó el terremoto y con la ambición desatada, Somoza incursionó en los negocios que eran coto privado de los empresarios, rompiendo el matrimonio de tantos años.   

Durante su prolongada estadía en el poder, los Somoza reformaron la Constitución para permitir la reelección, utilizando a sus aliados en el Congreso. Hicieron elecciones que “hábilmente” fueron ganadas siempre por ellos, gracias a un personaje inefable, Modesto Salmerón, que contaba los votos a como quería y los daba por ganadores, aunque en las filas hubieran más conservadores que somocistas. Contaban como su base social más leal a los trabajadores gubernamentales, quienes con tal de mantener el “huesito” en el estado gritaban a todo pulmón “No te vas te quedas” o “Somoza For Ever”. Eran los duros tiempos en que el empleado público era humillado y servilizado a más no poder, eran los tiempos de las manifestaciones en la Emplanada de Tiscapa, del broche rojo en la solapa de las camisas y la sonrisa a pleno pulmón burlándose de todo el pueblo.

Pero también la dictadura se sostenía gracias a la cooperación necesaria de un sector de la oposición, quienes habían aceptado de muy buena gana jugar el rol de contraparte del somocismo a cambio de puestos en la administración pública y en los poderes del estado. Una oposición zancuda, prebendaria, ruin y oportunista, felices de levantar su voz en el Congreso Nacional y ante sus correligionarios en plazas públicas, mientras a sus espaldas fraguaban complacientes la traición reiterada y contaban las infames monedas fruto de la venta descarada de sus dignidades y sus votos.

Tiempos aciagos aquellos, tiempos de oscuridad y sufrimiento, tiempos de soberbia y avasallamiento, tiempos de enriquecimiento ilícito y complicidad de empresarios y guardias, tiempos de asesinatos y represión. Pero también fueron tiempos de lucha y conciencia, de esperanza y redención, de rechazo y conversión, de unidad y fortaleza, y al final, el somocismo finalizó su ciclo, muriendo a como vivió, a sangre y fuego. Y nuevamente Sandino se alzó victorioso sobre la herencia del intervencionismo extranjero en nuestro país. El General de Hombres Libres cabalgaba triunfante sobre el campo de batalla, sosteniendo las banderas de Dignidad, Decoro y Soberanía.


Y fue así porque Sandino es parte indivisible de la historia de nuestra patria, su legado forma parte del ADN de la nación y por eso mismo está en la sangre del futuro del país. Sandino seguirá en la lucha porque nuevamente la historia se repite en Nicaragua. Sandino seguirá señalando a los traidores y vende patrias de hoy, que son los mismos traidores y vende patrias de ayer. Sandino se borrará de los rótulos y se bajará de las tarimas enfloradas, donde se manipula su nombre, su imagen y su ejemplo, para acompañar a los campesinos que marchan en El Tule, Nueva Guinea y Rivas contra la ignominia canalera. Sandino asaltará la palabra mentirosa en plazas repletas de engañados para redimir nuevamente a la patria violentada y vendida al mejor postor. Porque a 81 años de distancia, Sandino se resiste a quienes pretenden apropiarse de su figura y quieren convertirlo en el rehén de una historia falseada. 

sábado, 14 de febrero de 2015

EL EJÉRCITO EN SU LABERINTO


En los últimos días hemos visto a personeros del Ejército hacer denodados esfuerzos por negar la responsabilidad de los hechos de Pantasma, más concretamente la acción terrorista de la “mochila bomba”, incluyendo en dichos esfuerzos la descalificación innoble de una verdadera institución al servicio de los Derechos Humanos de los nicaragüenses, El CENIDH, y en especial a doña Vilma Núñez de Escorcia, una persona a carta cabal, sumamente ponderada y honesta en su totalidad. No han podido desmentir los señalamientos y siendo como es, tan sencilla la forma de dilucidarse la controversia: una investigación independiente, con expertos internacionales –si desconfían de los nacionales- y con la participación de delegados de todas los organismos defensores de los Derechos Humanos, incluida la Iglesia (católica y protestante), este debería ser el recurso que la institución armada podría promover para evitar seguir cayendo en picada en cuanto a credibilidad institucional se refiere. Otra cosa es que no les importe la opinión pública y solamente les interese la opinión del Jefe Supremo.

LOS AVIONES MIG - 29 Y LA LUCHA ANTI NARCO.

Con suma sorpresa y extrañeza nos informamos que paralelo a estos señalamientos, el Ejército anuncia con bombos y platillos la próxima compra de aviones de combate rusos del tipo “Mikoyan MIG 29”, a un costo aproximado de 29 millones de dólares cada uno –según publicaciones especializadas- para el combate al narcotráfico. Analizando un poco sobre las rutas utilizadas por los capos de la droga (GOOGLE – Rutas del Narcotráfico en América), nos encontramos que la ruta más importante utilizada por los capos de la droga para atravesar el país rumbo al norte, es por la vía marítima, desplazándose desde Colombia hasta las costas del Caribe nicaragüense, norte y sur. Por otra parte, la única referencia de vuelos cargados de cocaína proviene de la zona de Apure y Zulia en Venezuela hacia la mosquitia hondureña, pasando posiblemente por Cabo Gracias a Dios. No sería más económico para el país utilizar los misiles tierra – aire SAM 7 y darles un uso más efectivo en lugar de que continúen envejeciendo en sus almacenes? 

Posicionar dichos misiles en el corredor aéreo utilizado por los narcos, apoyándose en la información de radares del ejército hondureño y de las agencias antidrogas norteamericanas y rusas que colaboran con nuestro país en el combate contra este flagelo, debe ser más efectivo y menos costoso para el país, ya que erogar esa millonada de dólares, que además no tenemos, afectará irremediablemente al presupuesto de salud, educación e infraestructura en general. Hay que recordar que el costo no es solamente en la compra inicial, sino también en el mantenimiento, repuestos, combustible, reconstrucción del aeropuerto ubicado en San Francisco Libre, conocido como “Panchito”, el único capaz de poder recibir este tipo de aeronaves y por supuesto todo el gasto que conlleva la protección y seguridad de dichas instalaciones.

GASTOS INNECESARIOS.

En los años 80’s se compró armamento pesado de artillería, tanques, blindados, radares y helicópteros, que la mayoría de ellos, a excepción de estos últimos, solamente se utilizaron en los desfiles y maniobras militares. Ninguno del resto de estos equipos militares se utilizó en la guerra recién pasada y en el caso de los helicópteros, cuando los Estados Unidos proporcionaron los misiles “Red Eyes” a las tropas de la “Contra”, también fueron a sus hangares después de haber tumbados unos cuantos. Posteriormente, ya finalizado el conflicto bélico, la mayoría de este armamento fue vendido al Perú y Ecuador, ambos en guerra entre ellos y la plata producto de la venta sirvió para la capitalización inicial del  Instituto de Previsión Social Militar, IPSM.

Puestas así las cosas, el Ejército debería tomar acciones que levanten su golpeado prestigio ante la sociedad nicaragüense y entre otras les aconsejamos las siguientes:

§  Salir de las escuelas de El Tule, La Fonseca, La Unión, Punta Gorda y otras de las comunidades de Nueva Guinea, a menos que estén ahí para recibir clases, lo cual es dudoso;
§  Dejar que sea la Policía la encargada de resguardar el orden en las marchas anti canaleras, ya que no es función del ejercito dedicarse a estas actividades, a menos que la policía sea desbordada por los marchistas, lo cual nunca ha sido el caso;
§  Llamar a lo inmediato a la conformación de una comisión verdaderamente independiente para investigar los hechos de Pantasma y así deslindarse de los señalamientos que afectan gravemente a la institución;
§  Dar respuesta institucional a todos los oficiales retirados, 12 mil específicamente, que no están incluidos dentro de los planes de beneficios del IPSM y que salieron retirados entre 1990 y 1994, sobre todo tomando en cuenta que ellos cotizaron al INSS o al menos les fueron retenidas dichas cotizaciones durante los años 80’s y que sumado a la venta del armamento al Perú y Ecuador fue lo que capitalizó al IPSM, por lo que existe una obligación moral e institucional con todos estos compañeros;

§  Y finalmente, promover la iniciativa ante el “Jefe Supremo” de crear el “Instituto del Veterano”, sustituyendo a la ineficaz, inexistente e ineficiente Comisión de Verificación y Paz, que únicamente ha servido para cambiar láminas de zinc por votos en temporada de elecciones. Una vez creado el Instituto del Veterano, entregar el Hospital Militar “Alejandro Dávila Bolaños” a dicho instituto para ser el Hospital que atienda a los miles de oficiales y desmovilizados del SMP sin cobertura actualmente y a los miembros de la Resistencia Nicaragüense. 

Estas pocas medidas seguramente levantaría la imagen y prestigio de la institución armada y la población volvería a verla como un Ejército Nacional y no como actualmente lo percibe, una guardia pretoriana al servicio de la familia Ortega – Murillo.