viernes, 29 de marzo de 2019

LAS LINEAS ROJAS


Me había prometido no escribir hasta ver los resultados del día 28, fecha límite que se habían impuesto en la mesa de negociaciones, aunque a decir verdad, se había planteado su posible extensión en caso de no llegar a acuerdos. Y esta promesa era fundamentalmente porque soy enemigo del “Fuego Amigo”, tan de moda en las redes sociales hoy en día. Todos queremos que Ortega se vaya ayer, sin embargo fácil es decirlo, pero otra es que esto se haga realidad de la noche a la mañana. Estamos en un proceso de negociación, que a muchos no les gusta por a, b, c,…z razón, sin embargo es lo que hay. Estamos claros, cada día hay más evidencia, de que existe otro proceso más arriba, que es donde se estarían tomando las decisiones fundamentales, entre los Estados Unidos y Ortega, pero es en la mesa de negociaciones de la ACJD donde, creo, se estaría operativizando lo que se acuerde en la otra negociación. Y no deberíamos asustarnos de esto, o es que alguien piensa de que Ortega iba a entrar a este proceso sin las presiones de afuera, fundamentalmente la de los norteamericanos y los europeos y sin ellos estar discutiendo su salida?  Desde hace meses había evidencias concretas de que el régimen buscaba una salida negociada a la crisis, pero con actores internacionales, igual que ocurrió en Sapoa en 1989, pues luego del cerco de todos los actores importantes externos a su gobierno, nadie, ninguna organización dentro del país, puede garantizarle impunidad, no extradición o seguridad a él, su familia y el capital acumulado durante estos años de saqueo al país. Nadie, únicamente los gringos y los europeos. Por consiguiente, esperó a que estuvieran maduras las condiciones para iniciar lo que ya está caminando.   

Explicado esto, analicemos un poco hacia atrás para saber de dónde viene este proceso actual de negociación y así ubicarnos en cuanto a la presencia mayoritaria de un sector. En el mes de enero de este año, más concretamente el martes 8, se realizó en el INCAE el Foro Empresarial y Profesional denominado “Perspectivas y Decisiones 2019”, en la cual participaron 103 empresarios y profesionales, en el mismo se suscribieron tres acuerdos: 1.- Fortalecer la organización empresarial, representada por todos los sectores. 2.- Crear condiciones para una negociación nacional magnánima y con sentido de patria, con pocos actores, pero con representatividad, confianza y prestigio, y 3.- Trabajar en el establecimiento de la negociación, agenda, normativas, procedimientos y contar con la ayuda de expertos. Ahí nació, de la mano de los empresarios, el proceso actual de negociación. Por eso es que fue el Gran Capital, acuerpados por el Nuncio Apostólico y el Cardenal Brenes, quienes se reunieron con Ortega el 16 de febrero, para ponerle nombre y apellido a esto que estamos viviendo hoy en día. Recordemos que los Estados Unidos habían enviado el 22 de Enero a dos emisarios para exigir el final de la crisis mediante elecciones adelantadas. Y luego de esta visita, llegaron los eurodiputados, a fortalecer la idea de la salida de Ortega en un proceso de negociación. Ambas delegaciones plantearon plazos fatales: el 28 de Febrero. Y Ortega hizo el llamado a las Negociaciones el 22 de Febrero, para que estas iniciaran el 27 de este mes, un día antes del plazo planteado por gringos y europeos. Coincidencias de fechas? 

Ya instalada la mesa y en un intento de ganar tiempo, evidentemente por los intereses encontrados de ambas delegaciones, la Hoja de Ruta tardó casi un mes en fijarse. Y todos protestaron por el tiempo transcurrido solo para poder llegar a esto, para muchos, tan simple. El problema es que no nos hemos puesto a pensar que lo que se le está pidiendo a Ortega es la entrega del poder, que se vaya del país en el peor de los casos o entre a la cárcel, el, su mujer, sus hijos, sus socios y adláteres, los altos mandos policiales y del ejército, todos los paramilitares, etc. sin la correlación de fuerzas del 89, por ejemplo. Y lo que tenemos hoy por hoy en el país es un virtual Estado de Sitio, paramilitares ejerciendo labores policiales y reprimiendo al pueblo, la amenaza de más secuestros por parte de estos, con escasos medios de comunicación independientes, entre otras desgracias. Así las cosas, de quien estamos dependiendo fundamentalmente para obligar a Ortega a sentarse a negociar? De la presión internacional. La fuerza en las calles es limitada, por mucho que queramos sobredimensionarla. Es pequeña, pero no quiere decir que potencialmente sea un monstruo dormido y Ortega lo sabe, por eso no da tregua ni respiro a cualquier intento de tomárselas nuevamente. 

Ahora bien, con este panorama, que es lo que se ha hecho? A pesar del pesimismo y el bendito fuego Amigo en las redes, se ha logrado lo que hace meses era impensable:
Primero: Un acuerdo de liberación de los secuestrados políticos. Por mucho que Ortega le dé largas al asunto, con todo y que no nos gusten los 90 dias, por más que los vocingleros del régimen digan otra cosa, tendrán que soltarlos. No les queda de otra. Tratará de extender al máximo los plazos, para que su ganado no se le desparrame. No solo tiene que bregar en contra del cerco y las presiones internacionales, su mayor preocupación es que su gente no se le vaya, de eso depende su vida, su futuro político en el corto y mediano plazo. Por eso Moncada, por eso Wilfredo Navarro, por eso Pastora, tratar de animar a la parroquia orteguista, aunque saben que están engañándolas, pero tratan de ganar unos cuantos dias, para poder hacer las asambleas donde expliquen que el comandante sigue siendo sabio, que el comandante sabe lo que está haciendo, que el comandante está pensando en ellos y no los dejará colgados. Pero también tratará de alargar los plazos, llegar si es posible al día 90 con los últimos secuestrados, pues sabe que la oposición enfilará sus cañones no hacia él, sino hacia la ACJD, lo que le dará margen de ganancia en el siguiente paso, las elecciones. 

Segundo: Un acuerdo a punto de firmarse, de elecciones adelantadas. Y nuevamente, es lo que le han exigido los norteamericanos y los europeos como mecanismo de salida. Y tratará de estirar al máximo las fechas, pero tendrá que aceptarlas. Quizás proponga Noviembre del próximo año, para poder llegar a Junio, sin embargo, me informan que en las asambleas que a la carrera están montando en todo el país, el tema de agenda es precisamente que tienen que prepararse para las elecciones del próximo año, hablando de antes de Junio. Luego de venderle a sus bases un discurso triunfalista durante tantos meses, cambiarlo de un día para otro con uno de derrota es el problema, hay mucho desconcierto, desconfianza y temor entre ellos. Luego de las comparecencias de la doña todos los dias, hablando de un país que no existe, de una normalidad que únicamente la ven ellos, de victorias económicas, de triunfos políticos, de haber aplastado a los diabólicos golpistas, etc., cambiar ahora el discurso y aceptar entre líneas que tendrán que dejar el poder, no debe ser fácil para ellos, pero ese es su problema, no el nuestro, ni el de la ACJD. 

Por eso, el día de ayer, jueves 28 de Marzo, la ACJD estableció Líneas Rojas, que en buen cristiano significan los límites de lo que no se está dispuesto a aceptar y precisamente, son dos: la no salida de todos los secuestrados políticos y la no firma de las elecciones adelantadas. Solo esperamos que estas se cumplan y no sea como cuando se dijo que mientras no salieran todos los secuestrados políticos no se volvería a la mesa de negociaciones y tres dias después volvieron. Con el mensaje dado el día de ayer, renuevo mi confianza en la ACJD, no nos queda otra opción, debemos fortalecerla y acuerparla, Ortega cuenta con que no lo haremos y seguiremos torpedeándola y denigrándola, que no es lo mismo que criticar y señalar. Veremos el 3 de Abril que pasa.  

lunes, 18 de marzo de 2019

UN ANALISIS NECESARIO DESPUES DE LA JORNADA DEL 16/03


SITUACION INICIAL DEL PROCESO DE NEGOCIACION

1.- La composición del equipo negociador esta desbalanceada pues hay mayor presencia del sector empresarial, quizás como consecuencia lógica de la reunión entre el Gran Capital, el Nuncio Apostólico y el Cardenal Brenes. Esto, evidentemente le resto representatividad y legitimidad ante una población excesivamente desconfiada y ansiosa de resultados inmediatos. 

2.- El proceso de negociación es legítimo, pues además de ser la única opción que apoya la comunidad internacional, no existen condiciones para otro tipo de soluciones, me refiero a aventuras de lucha armada. Por lo tanto, se debe continuar el esfuerzo negociador, pero luego de un exigido replanteamiento del mismo. 

3.- El proceso de definición de la Hoja de Ruta, el elemento fundamental antes de iniciar la negociación, es dominada por Ortega, imponiendo sus condiciones, lo cual es hasta lógico, toda vez que es a él a quien se le estaría arrancando la principal demanda nacional, su salida del poder. Creer otra cosa, basada en la correlación de fuerzas internas antes del sábado, es un error. 

4.- La salida de la Alianza de los representantes del Movimiento Campesino y el retiro temporal de los estudiantes y de los Movimientos Sociales daña la credibilidad de la ACJD, además de restarle fuerza a cualquier decisión que tomen. Evidentemente, Ortega está detrás de todo este esfuerzo, tanto de la composición del equipo negociador, como de todas las acciones encaminadas a dinamitar la credibilidad de la ACJD. La salida de los sectores antes mencionado no hace más que debilitar cualquier proceso negociador de una parte y fortalece a la otra, en este caso a Ortega. 

5.- El cronograma de salida de los secuestrados políticos negociado con el gobierno no fue cumplido por este, evidentemente para dejar en mal predicado a la ACJD, lo cual se cumplió en su totalidad pues los ataques a esta arreciaron al máximo. El mayor problema de la ACJD es haber dicho lo que iba a hacer, no volver a la mesa de negociaciones condicionando el regreso a la salida de TODOS los secuestrados políticos, y no hacerlo. Esto lo hace quedar muy mal ante la oposición de adentro y de afuera del país. 

6.- La UNAB vive un proceso de reacomodamiento e indecisiones a lo interno. El hecho de plantearse la composición del Consejo Político dando plazo hasta el 6 de marzo y no cumplirse, deja un mal sabor a lo interno y de cara al exilio. Esto lo que hace es incrementar la percepción de la ciudadanía de la ausencia de liderazgo y permite a sectores vinculados a los partidos tradicionales y a los detractores de la UNAB y de la ACJD a sacar provecho de esta situación.  

CONCLUSIONES A LA SITUACION INICIAL

1.- Ortega tiene una clara idea de sus objetivos y de la debilidad de la UNAB y de la ACJD. Ha trabajado consistentemente en función de alcanzar dichos objetivos, torpedeando de paso la credibilidad de su contraparte en la mesa de negociaciones. 

2.- La ACJD no tiene una estrategia clara de negociación, está supeditando sus decisiones, en parte,  a los intereses del sector empresarial, más proclive a la búsqueda de acuerdos rápidos. 

3.- Toda indecisión o falta de decisiones consensuadas, afecta la credibilidad y apoyo de la población lo cual es grave ya que le quita legitimidad y fortalece a los sectores que adversan a la UNAB y ACJD. 

4.- La ACJD debe volver al objetivo fundamental, la salida de Ortega. Los secuestrados políticos deben salir como acción previa a la negociación, tal a como fue expresado por la CIDH, MESENI, GIEI, ACNUDH, UE y otros. El objetivo principal de la negociación NO SON los secuestrados políticos, es la SALIDA DE ORTEGA DEL PODER. 

QUE EVIDENCIO LA MARCHA DEL SABADO 16 DE MARZO?

1.- Si fue algo planificado o no, la realidad es que Ortega cayó en la trampa de la marcha, ya que se puso a prueba, de cara a la comunidad internacional, su voluntad represora, grave en el contexto de un proceso de negociación. Las acciones de la policía y los paramilitares dieron al traste con el lobby internacional que venía desarrollando el régimen, tratando de convencerlos de su “buena voluntad” de llegar a acuerdos satisfactorios para todos en el corto plazo.  

2.- Es claro que la situación creada durante la marcha fallida desnudó la contradicción manifiesta en el seno del orteguismo a todos los niveles. En el sector de base, paramilitar y más radical, se evidenció con mayor profundidad el desconcierto. No bastó el comunicado de la policía desautorizando la marcha, no vieron contundencia ni señales más claras de la cúpula del poder, llámese Daniel y Rosario. La salida en horas de la noche de los capturados el sábado, no hace más que incrementar el desconcierto de los fanáticos orteguistas. No se explican que los llamados terroristas, golpistas, que han desafiado al régimen y a ellos mismos, después de haber sido entrenados militarmente para sofocar cualquier levantamiento, marchen, sean capturados y luego dejados en libertad. Esto podría desembocar en un peligroso estado de anarquía, toda vez que dichos sectores están armados y en un futuro no muy lejano podrían decidir operar por cuenta propia, poniendo en riesgo, en primer lugar, a los secuestrados que se encuentran en régimen de casa por cárcel y en segundo lugar, a los mismos jerarcas del régimen, a quienes verían como los que si alcanzarán en el avión, dejándolos a ellos en la estacada.   

3.- Queda totalmente claro que Ortega solo se mantiene por la fuerza de las armas. Ha perdido las calles, independientemente de la retoma de las mismas en las Operaciones Limpieza del mes de Julio pasado. La vuelta a las calles de una parte de la población de Managua el sábado, aunque pequeña en comparación con las marchas de los primeros meses de la rebelión cívica ciudadana, fue lo suficientemente importante para moralizar a toda la población. Ortega sabe que si permite que el pueblo se exprese con libertad, nuevamente cientos de miles marcharán como en los primeros meses de la lucha cívica.  La marcha cumplió dos objetivos de cara a nuestros intereses: medir el pulso de la gente de cara a la calle y reposicionar a la UNAB ante la población nicaragüense. Ambos casos arrojan resultados muy positivos. 

TAREAS PENDIENTES

1.- Recomponer al ACJD. Se debe y se tiene que disminuir el peso del sector empresarial y darle mayor peso a la representación de los otros sectores. Tres delegados empresariales es demasiado. La representación del Movimiento Campesino debe y tiene que volver a la mesa de negociaciones y por un problema de confianza, sacar a las personas que han sido señaladas por la ciudadanía de ser afectos al régimen.  Debería estar una de las secuestradas políticas dejadas en libertad, como una muestra de buena fe de la ACJD ante la población. 

2.- La ACJD NO puede regresar a la mesa de negociaciones si antes el régimen no ha dado libertad a TODOS los secuestrados políticos. La represión del sábado deja en una debilidad extrema al régimen. No es válido el argumento de que hay algunos que ya están juzgados por delitos cometidos en el contexto de las protestas. Un miembro de la CSJ, el ex magistrado Rafael Solís, ha declarado la invalidez de todos los juicios y acusaciones, ya que todas las sentencias fueron elaboradas en El Carmen, anulando las competencias de los tribunales de justicia. A como dice el refrán: A confesión de partes, relevo de pruebas. La calendarización de la salida de los secuestrados debe ser pública y certificada por la OEA, la Nunciatura y los Estados Unidos. 

3.- La UNAB y la ACJD deberían de iniciar a lo inmediato un proceso de denuncia de la represión vivida el día sábado a nivel internacional, empezando por el Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país. Hay suficientes pruebas gráficas para demostrarlo. Igualmente, las Caravanas de Denuncias que están en el exterior, deberían usar todos los testimonios gráficos para fortalecer el proceso de denuncia internacional. 

4.- Se debe hacer mayor presión a Ortega para la salida de todos los secuestrados políticos y para llegar a acuerdos en relación a las elecciones adelantadas, solicitando se aceleren las sanciones de parte de la UE, los Estados Unidos y la OEA. En el caso de esta última, debe continuar con el proceso de aplicación de la Carta Democrática Interamericana. Hay que entender que Ortega no sabe de buenas razones, está acostumbrado a negociar al filo de la navaja y al borde del abismo, solo que esta vez tenemos que estar claros que es EL quien está del lado del abismo. Si no sabemos aprovechar esto le estaríamos dando una señal equivocada al pueblo nicaragüenses, dando la razón a quienes se oponen fervientemente a la negociación, a la UNAB, a la ACJD y a todos los demás, en tanto no sean ellos los protagonistas. 

5.- Finalmente, se debe volver a interiorizar que el objetivo principal de esta negociación es la salida de Ortega del poder. La vuelta a la Mesa de Negociaciones debe dejar claramente establecido que el único tema de agenda es la calendarización de las elecciones adelantadas y la salida del poder de Ortega y su familia. Establecer esto es fundamental para terminar de fracturar la base de apoyo del régimen, una vez que estos se den cuenta que en el avión no alcanzarán todos y al igual que posterior a la salida de Somoza el 17 de Julio de 1979, el resto quedará abandonado a su suerte.

martes, 12 de marzo de 2019

EL IMPASSE DE LA NEGOCIACION


Debe ser mucha la desesperación de Ortega ante el impasse en el proceso de negociación para haberle pedido al Nuncio Apostólico que visitara a algunos secuestrados políticos y dar fe, gráfica, del “buen trato” y lo “contento” que se encuentran, en oficinas hasta con aire acondicionado. Vamos! Todos sabemos que son fotos para enviar un mensaje a la Unión Europea y otros actores internacionales, para que las amenazas de sanciones no se concreten. El tiempo corre y no es precisamente a favor del régimen. Sin embargo, tenemos que estar pendientes de todas sus acciones para presionar a la ACJD a que vuelva a la mesa de negociaciones, sin compromisos ni acciones concretas de parte de Ortega.  Algunos elementos a los que hay que prestarle atención, son los siguientes: 

1.- La huelga de hambre de Nelly Roque, Amaya Coppens, Karla Matus, Johana Delgado, María Peralta, Yaritza Mairena, Solange Centeno y Yamileth Gutiérrez se mantiene. La mayoría de ellas en extrema debilidad y sometidas al asedio de los carceleros, hombre y mujeres, quienes no les entregan las medicinas, mantienen equipos de sonido hasta altas horas de la noche y madrugada para ni siquiera dejarlas dormir, cocinan asados cerca de sus celdas para tratar de rendirlas por hambre, entre otras torturas psicológicas. El Nuncio tuvo que haber conocido de esto de boca de las afectadas, por lo que deberíamos de esperar que informe al dictador de su visita y le de sus recomendaciones. Es evidente que esta apresurada visita tiene mucho que ver con las denuncias de torturas y salvajes golpizas que sufrieron los secuestrados políticos dias antes de la visita, entre ellos Chester Membreño, Francisco Sequeira, Jeffrey Isaac Jarquín, Fredrich Castillo, Yubrank Suazo, entre otros. Ortega sabe que esta visita “opacaría” la denuncia anterior, por lo que cabe preguntarse si el Nuncio se prestó para semejante manipulación. Si no es así, lo invitaría a que visite o solicite visitar el tristemente famoso “Infiernillo” y se le permita conversar con los secuestrados vapuleados y torturados mencionados anteriormente. 

2.- La ACJD ha planteado su reposicionamiento en relación a una vuelta al diálogo, tal a como lo había venido demandando el pueblo, dentro y fuera del país. Su comunicado del 11 de marzo es claro y contundente: 1) Liberación y seguridad de los presos políticos y restablecimiento de las libertades, derechos y garantías establecidos por la Constitución Política; 2) Reformas electorales que garanticen unas elecciones adelantadas, justas, libres y transparentes; 3) Justicia, reparación y no repetición. Debemos cerrar filas en torno a estas demandas. La dispersión nuestra es la fortaleza de Ortega. Ni la OEA, ni la Unión Europea van a ceder en esto. La primera, establece como prioridad ante su participación en la negociación entre la ACJD y el régimen, la salida inmediata de los secuestrados políticos. La segunda, prepara para el 13 y 14 su resolución sobre la situación de los Derechos Humanos y las eventuales sanciones a Ortega. No hay vuelta atrás, al dictador solo le queda cumplir las exigencias o rechazarlas y suicidarse junto a toda su claque política. 

3.- Como lo mencioné en mi escrito anterior, a Ortega solo le quedará para negociar la fecha de las elecciones adelantadas, a fines de este año o a más tardar en el primer trimestre del próximo. Los secuestrados saldrán libres muy pronto, no podrá usarlos como rehenes o fichas de cambio. Es secreto a voces que los principales operadores políticos del orteguismo están dados a la tarea de preparar al rebaño para cuando esto se anuncie y no cunda la desmoralización, la desconfianza y el pánico. Lo que no les dicen es que la negociación pretenden centrarla en la Amnistía para Ortega y su círculo más cercano a cambio del adelanto de las elecciones, dejando a su suerte a todos los que creyeron que esto iba a ser eterno. Ya está anunciado que la policía será la gran sacrificada, igual que en los años 90’s, solo que esta vez tendrán que pagar por sus crímenes, torturas y violaciones. La aceptación del “consuegro en Jefe” de que los paramilitares eran policías voluntarios o profesionales con pasamontañas, es la señal más clara para anunciar quienes serán los becerros que irán a la piedra de los sacrificios. Esto lo deberían tomar muy en cuenta los oficiales que aún no tienen manchadas las manos de sangre, ni han participado en la orgia criminal ordenada por Daniel Ortega y Rosario Murillo. Todavía están a tiempo.