martes, 15 de marzo de 2011

JUSTICIA, DEMOCRACIA Y PAZ

 Los firmantes de este documento queremos llamar la atención de las autoridades electas, de los poderes del estado, de las fuerzas armadas, de las instituciones políticas, organizaciones de la sociedad y de la población en general, por cuanto, se están dando  condiciones que pueden llevar al país a un callejón sin salida. Amando la Libertad, llamamos a la reflexión que las violaciones a la Constitución Política, la desarticulación del Estado de Derecho y el irrespeto a la institucionalidad democrática, nos pueden conducir una vez más a la violencia.
La Constitución Política fue escrita con tinta por la razón de los representantes del pueblo, pero su espíritu, sus fines y objetivos obedecen al sacrificio y al dolor de los nicaragüenses. En fin, nuestra Carta Magna responde a la sangre y a los intereses de nuestra sufrida gente. Citamos:   La Soberanía Nacional reside en el pueblo y la ejerce a través de instrumentos democráticos, decidiendo y participando a través de sus representantes Libremente elegidos “. Entendemos que La Soberanía Popular, El Mandante Soberano, está refrendado como categoría constitucional,  así como la soberanía del Estado y los derechos Territoriales Soberanos del País.
La imposición de la reelección del Presidente Daniel Ortega, mediante artificios que pretenden ser legales, violan flagrantemente la constitución en su artículo 147 acápite a), y otros relacionados: 51, 130, 132, 138, 147, 182, 183 y 187 y por tanto, desdice los derechos de su Mandante, el Pueblo Soberano. La pretendida resolución espuria de la Corte Suprema de Justicia  es ilegal, inexistente e inmoral. Se expone en la declaración de principios constitucionales que: “Cualquier Intento de menoscabo de los derechos atenta contra la vida del Pueblo. Es nuestro deber preservar y defender estos derechos “. También expresa que: “El pluralismo político asegura la existencia y participación de todas las organizaciones políticas en los asuntos económicos, políticos y sociales del País, sin restricciones ideológicas, excepto aquellas que pretenden el restablecimiento de todo tipo de dictadura o de cualquier sistema antidemocrático “. En consecuencia vemos con profunda tristeza que existen claros signos autoritarios, totalitarios e imposiciones de hecho que apuntan en esta dirección.
Somos un grupo de ciudadanos que participamos activamente en las dos últimas guerras civiles que se desataron al final del  siglo recién pasado. Fuimos testigos de los horrores de la guerra, primero combatiendo a la Guardia Nacional de la dinastía somocista, para derrocar esa oprobiosa dictadura que nos costó más de 50 Mil vidas. Después, como oficiales del EPS enfrentamos militarmente a la Resistencia Nicaragüense. Esa guerra contó con el respaldo de potencias extranjeras y en ella nos enfrentamos los nicaragüenses, como una extensión del conflicto Este-Oeste, produciendo un saldo de más de 100 mil muertos. De ellos estimados; alrededor de 25 Mil reclutas, casi 30 Mil reservistas y Milicianos y un poco mas de 3 Mil miembros permanentes del Ejército. La guerra nos dejó, además pérdidas materiales y morales incalculables.
De parte de los comandos de la resistencia se estima perdieron la vida más de 20 Mil combatientes y  miembros de sus bases de apoyo. En los teatros de operaciones se dio la desaparición de miles de campesinos y de víctimas inocentes de la población civil. Se cuentan también decenas de miles de heridos en ambos bandos, muchos de ellos lisiados de guerra, quedaron inhabilitados al perder capacidades físicas o psicológicas. Madres de caídos y huérfanos son también parte irreparable de las secuelas atroces que no podemos permitir se repitan. Varios miles de retirados del ejército y desmovilizados de la contra, esperan aun lograr su reinserción a la vida productiva del país y demandan la efectividad de programas de asistencia. Miles de Retirados de las Fuerzas Armadas reclaman el derecho de pensiones dignas, que 21 años después aun se les niegan.
Honor y gloria a los Héroes caídos por conquistar la democracia. Expresamos admiración por el valiente guerrero y aun más, debemos rendir respeto  por las víctimas inocentes. Pero mayor es el mérito que debemos reconocer  al pacífico ciudadano, que con fe en el porvenir y la paz, vive producto de su trabajo honrado y confía en el beneficio de vivir en democracia. Tres generaciones de nicaragüenses traicionados han perdido riqueza espiritual y material así como centenares de miles de compatriotas se han visto obligados a emigrar. La esperanza de los jóvenes se ha desvanecido ante la corrupción o es manipulada por el populismo clientelista.
Los casi dos siglos de independencia, de nuestra joven Republica, han sido de sufrimiento por el flagelo de constantes pugnas políticas que devinieron en violencia y atraso a nuestro desarrollo institucional, social y económico. Apenas hemos tenido unas pocas décadas de justicia, democracia y paz, para dar prosperidad y  bienestar a nuestra Nación. Una vez más se cumple un ciclo agónico producto del capricho reeleccionista de un caudillo  que demanda más tiempo para seguir cumpliendo sus designios egoístas. Intenta así,  confundir Elección de Autoridades, con Referéndum y con el Plebiscito para manipular el Sistema Político. Es inconcebible que el Frente Sandinista de Liberación Nacional, como partido de larga trayectoria, no cuente en sus filas y en su institucionalidad con hombres y procedimientos incluyentes, para nombrar un candidato que los represente, habiendo numerosos hombres y mujeres destacados que cuentan con trayectoria, formación, prestigio y éxitos en la vida pública del País.
La inminente solución de esta crisis de legitimidad y del conflicto político-legal tiene que ser resuelta en los cauces civilistas. El mecanismo sagrado de la elección debe ser asegurado para hacer valer el voto ciudadano. Preocupan los estándares dudosos de los dos últimos procesos, sobre todo los reclamos de fraude en las elecciones municipales del 2008. La observación electoral tiene que ser garantizada, debe legitimarse el Consejo y nombrarse  magistrados electorales honorables y creíbles. Queremos alertar que nuevos intentos de burlar la voluntad popular en las próximas elecciones generará la profundización de la crisis, se aumente el malestar en la Sociedad y desencadene la ira popular.
Acentuamos que el pueblo tiene pleno derecho de expresarse, protestar y exigir sus demandas. En este contexto es loable que el Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército, Julio Cesar Avilés Castillo haya expresado, recientemente, que  la institución castrense no es represora y “que jamás disparará contra su pueblo”. Sería del agrado de los ciudadanos oír lo mismo de la Policía Nacional. No obstante, de la fuerza pública garante del orden interno y de la seguridad de los ciudadanos, deploramos que no se mantenga como observadora parcializada de la violencia callejera. Es público el actuar de bandas paramilitares que han golpeado, garroteado, lapidado, lacerado, baleado y mortereado a ciudadanos, manifestantes o representantes de signos políticos contrarios al partido de gobierno. Esas fuerzas de choque también han destruido propiedad privada ante la mirada pasiva y complaciente de las autoridades policiales.  
Recordamos que no está sujeto a interpretaciones constitucionales el que “El Ejército de Nicaragua es la institución armada para la defensa de la soberanía, de la independencia y la integridad territorial. Solo en casos excepcionales el Presidente de la República, en Consejo de Ministros podrá, en apoyo a la Policía Nacional, ordenar la intervención del Ejército de Nicaragua cuando la estabilidad de la Republica estuviere amenazada por grandes desordenes internos, calamidades o desastres naturales. …” (Art. 92 CN);  El Ejército de Nicaragua;…”es una institución nacional, de carácter profesional, apartidista, apolítica, obediente y no deliberante. … “(art. 93 CN); “… se regirá en estricto apego a la Constitución Política, a la que guardará respeto y obediencia. Estará sometido a la autoridad civil que será ejercida directamente por el Presidente de la Republica, en su carácter de Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua, o a través del ministerio correspondiente. No pueden existir más cuerpos armados en el territorio nacional, ni rangos militares que los establecidos por la ley. “(art.  95 CN).
Finalmente exhortamos a reflexionar acerca de los temas que se imponen en el mundo moderno sobre la credibilidad, legalidad y legitimidad de los gobiernos. Y como gobernados nos preguntamos: ¿Quien es el soberano? ; ¿Que soberanía es la que se defiende?; ¿A quién deberán sujetarse las Fuerzas Armadas en orden de autoridad si el Presidente persiste en irrespetar la Constitución?; ¿Debe El Presidente renunciar con antelación y asumir su Vicepresidente?; ¿Guardar Respeto y Obediencia a la Constitución, en ilegalidad e ilegitimidad? ¿Se abrió el debate para  interpretaciones de lo mandatado? Queda claro que estamos frente a una crisis institucional y de legitimidad que divide a la Nación y pone en riesgo la Paz.
Queremos reafirmar que en la Sociedad hay suficiente carácter, autoridad, reserva moral y dignidad para demandar se exija respeto al orden constitucional y sean advertidas las consecuencias de su ruptura. En 1979, TODOS LOS NICARAGUENSES sacamos al último  dictador descendiente de la estirpe sangrienta que asesino a Sandino. Aun con esa historia reciente, persistimos en abusos y errores en los ochenta y conquistamos justicia, democracia y paz en 1990.  No tropecemos con la misma piedra, no permitamos una nueva dictadura.     
FIRMAMOS

Carlos Ramón Brenes Sánchez, Coronel (R).         
Irving René Dávila Escobar, Teniente Coronel (R).
Francisco Antonio Henríquez Torrentes, Teniente Coronel (R).
Roberto Danilo Samcam Ruiz, Mayor (R).
Sergio Rafael Martínez Vega, Capitán (R).
Pedro Rivas Guatemala, Capitán (R).
Sergio Benito Cabrales Pérez, Teniente Primero (R).


sábado, 12 de marzo de 2011

LO QUE EL PRESIDENTE ORTEGA NO PUEDE DAR A LOS NICARAGUENSES

Esta semana se dio a conocer la última encuesta realizada por la prestigiosa firma M & R Consultores, misma que abarca el periodo del 18 al 28 de Febrero del año en curso y elaborada bajo el método de entrevista en línea, es decir vía correo electrónico, lo que supone que la muestra identificada son ciudadanos de clase media, mayoritariamente del área del Pacífico, con un nivel de educación que varía entre secundaria y universitaria, acceso a los medios de comunicación, lo que implica que es un segmento bien informado y aunque no lo dice la ficha técnica, se puede deducir que de acuerdo a las características señaladas anteriormente, pertenecen en su mayoría al llamado sector de los independientes o que no se identifican claramente con un partido político, pero constituyen al momento del sufragio electoral el grupo de electores que pueden inclinar la balanza a favor de quien tiene mayor oportunidad de derrotar al candidato del orteguismo.
La encuesta gira en torno a dos elementos fundamentales: los problemas del país y los valores de  los nicaragüenses, ambos distribuidos en dos grandes apartados: nivel de preocupación y orden de importancia. Para este caso, se puede definir un problema como la discrepancia entre el estado actual en que se encuentran los entrevistados y el estado en el cual desearían estar, lo que significa que los problemas identificados constituyen la carencia de determinados elementos que les impiden estar mejor. En cambio los valores son el  conjunto de normas o principios morales e ideológicos que dirigen el comportamiento de la persona o de la sociedad. De parte de las personas encuestadas, asumen como valores las guías que debieran orientar tanto la propia conducta, como la de la sociedad en su conjunto.
En relación a los tres principales Problemas del País, las  preocupaciones giran en torno al Desempleo (83.6 %), la Pobreza (83 %) y las Oportunidades Laborales para los nuevos profesionales (80.7 %). Dado que esta última tiene estrecha vinculación con la primera y se puede considerar una consecuencia directa de ella, el siguiente problema que preocupa es la Corrupción de la Clase Política (79.7 %). En orden de importancia, los entrevistados plantean el Desempleo, la Corrupción de la Clase Política y la Pobreza. Son los tres grandes flagelos que padece el país desde hace muchos años, pero que, lejos de disminuir, se han incrementado de manera alarmante a partir del 2007.
A pesar de que hace unos pocos días nos desayunábamos, durante una comparecencia pública del Presidente Ortega, que Nicaragua gozaba de Pleno Empleo (el pleno empleo es un concepto económico que hace referencia a la situación en la cual todos los ciudadanos en edad laboral productiva, y que desean hacerlo, tienen trabajo), la triste realidad de los nicaragüenses es que la inmensa mayoría no dispone de un trabajo digno para poder llevar el sustento a sus hogares y muchos de ellos tienen que marcharse del país rumbo al exilio  económico, para poder salir de la estadística que condena a cerca del 80 % de nuestros conciudadanos a vivir en situación de pobreza o pobreza extrema, con dos dólares o menos al día. Se ha disparado la delincuencia, la inseguridad ciudadana, la prostitución, la drogadicción, el alcoholismo entre jóvenes de ambos sexos, lacras sociales que son hijas legítimas del desempleo, la corrupción y la pobreza, aunque se pretenda ocultar las cifras reales con discursos demagógicos y estadísticas falsas.
Y mientras todo esto sucede, el pueblo contempla inerme la infame corrupción que se pasea alegremente en las instituciones del estado, en los más altos círculos del partido de gobierno y en una parte importante de la clase política nacional que ha perdido el decoro, la vergüenza y la dignidad. Pactos, re pactos, compra de conciencias, transfuguismo, compra – venta de votos, entre otras, son la tónica oficial de la relación entre los gobernantes y los que falsamente se auto proclaman de oposición. Son estos los verdaderos causantes de que la gente haya perdido la fe en la mayoría de los políticos.
Por otra parte, en cuanto a los valores y en grado de importancia, Trabajo, Salud y Familia son los que se ubican en los tres primeros lugares y en orden de importancia, Familia, Preparación Académica y la Relación con Dios. Familia es el común denominador entre ambas categorías evaluadas, la que entendemos como el núcleo vital de la sociedad y la fuente misma de generación y reafirmación de valores entre los ciudadanos. Pero el problema es que mientras unos la entienden bajo estos conceptos, otros tienen como referencia de familia la que se identifica en la magistral obra de Mario Puzzo: “El Padrino”, el grupo mafioso que con Don Vito Corleone al frente,  actúa encima de la ley, de la sociedad y además tiene sus propios códigos de conducta.
Trabajo, salud y educación es la aspiración de todos los nicaragüenses para poder crecer dignamente, con un presente asegurado y un futuro sin sobresaltos e incertidumbres. Están consignados en nuestra Constitución Política como parte de nuestros derechos sociales y por tanto no son un regalo o una dádiva del gobernante. Es obligación de este proporcionarlos, pero además con calidad y pertinencia. Son la base para el desarrollo actual y futuro del país y cada córdoba del erario público que se esfuma ilícitamente y va a parar a los bolsillos de los mafiosos, es un córdoba menos para que los nicaragüenses podamos tener acceso a un mejor empleo, a mejor atención en los hospitales, a una educación de calidad. Trabajo, salud y educación que deberían estar entre los temas mejor evaluados a nivel centroamericano, si los más de 500 Millones de Dólares anuales provenientes de la cooperación venezolana pasaran al presupuesto nacional, no a los bolsillos de la cúpula gobernante.
Finalmente, los encuestados plantean su relación con Dios como el tercer valor en orden de importancia. Fuera de cualquier discusión religiosa sobre si este debería ser o no el lugar de prioridad, lo que demuestra el estudio es que en el sector entrevistado está siempre presente el elemento espiritual. No es cierto que los gobernantes han apartado a los nicaragüenses de su amor a Dios, de la fidelidad a sus guías, sean estos sacerdotes o pastores evangélicos o que los hayan enredado en el sincretismo religioso que practican, una rara mezcla de cristianismo primitivo, esoterismo medieval y un desfasado hipismo de los años 60´s. Por más que intenten hacer creer que ya pronto les saldrán alas y ascenderán a los cielos, la población religiosa intuye que algo huele mal, mas a azufre que a incienso.

sábado, 5 de marzo de 2011

CORRUPCION Y POBREZA CAMINAN ALEGREMENTE TOMADAS DE LA MANO

Consistentemente, la población ha manifestado a través de las diferentes encuestas que se han venido realizando en el país, sobre todo a partir del año 2008, que los principales problemas que le aquejan son la falta de empleo, la pobreza, la inseguridad ciudadana, altos precios de la canasta básica, atención en salud, educación y casi al final ubican la corrupción gubernamental. Pareciera ser que los nicaragüenses no logran percibir que corrupción y pobreza van de la mano como hermanas gemelas y aunque un país libre del flagelo de la corrupción puede ser igualmente pobre, lo que sí es un hecho es de que los recursos al menos estarán bien empleados y dispuestos al servicio de sus habitantes para mejorar la calidad de vida de estos.

De acuerdo a las mediciones de corrupción que elaboran organismos especializados en el tema, los países con menores índices de corrupción son los que tienen mejores niveles de vida, gozan de más espacios democráticos, sus habitantes disponen de mayores niveles de educación y por consiguiente, las cifras de desempleo, inseguridad ciudadana y migración forzada por motivos económicos son mínimos. Finlandia, Islandia, Nueva Zelanda, Dinamarca, Singapur, Suecia, Suiza, Noruega, Australia y Holanda son los diez países donde la corrupción casi es inexistente. Coincidentemente, Finlandia, Suiza y Suecia son los que ocupan los tres primeros lugares entre los mejores países a nivel mundial, contemplando niveles de salud, educación, economía, política y calidad de vida. Ninguno de estos países nació rico, trabajaron de manera decidida explotando sus potencialidades y construyeron la riqueza de la que ahora gozan sus ciudadanos. Tampoco creyeron en fatalismos geográficos o climáticos y para variar, estuvieron en medio del peor conflicto armado de la historia de la humanidad, la Segunda Guerra Mundial.  

Comúnmente se dice que Nicaragua no es un país pobre sino un país empobrecido por la clase política que, desde el gobierno, se comporta como verdaderos depredadores del erario público. Excepción hecha de los treinta años de gobiernos conservadores que existieron a mediados del siglo antepasado y en alguna medida el periodo de José Santos Zelaya, el resto de gobiernos y gobernantes se dedicaron y se dedican a saquear el país en beneficio propio y de sus allegados.

Gobiernos títeres impuestos por la intervención norteamericana, dinastías sangrientas, revolución traicionada, gobiernos neo liberales de derecha, cleptocracias, hasta llegar al neo liberalismo autocrático y dictatorial de la mal llamada segunda etapa de la revolución, todos ellos han sido como cánceres enquistados en nuestro país, que lo único que han buscado no es el bienestar de la población, mayoritariamente pobre, sino el enriquecimiento fácil, rápido e ilícito.

Todo el dinero de las arcas públicas que por diferentes vías llega de manera subrepticia a los bolsillos privados, sean estos funcionarios gubernamentales, políticos inescrupulosos, empresarios corruptos o simples pasamanos comunes y silvestres, reduce la posibilidad que los pobres y la pobreza disminuyan en nuestro país. Son recursos malversados que deberían estar al servicio del desarrollo de la sociedad, de la generación de empleos dignos para los nicaragüenses, para mejorar el sistema educativo, el sistema de salud, el financiamiento a la actividad productiva que nos permita poder crear las riquezas que todos necesitamos, que podemos generar y que además, es la única vía para poder salir del ciclo de pobreza en que nos encontramos.

No hay recetas mágicas. Se sale de la pobreza trabajando, aprovechando al máximo nuestros recursos, con más y mejor educación, con habitantes saludables que incrementen sus niveles de productividad, produciendo lo que el mercado demanda, con productos de calidad, manteniendo relaciones dignas y respetuosas con todos los países que faciliten la apertura de sus mercados y que contribuyan, con su experiencia y ayuda económica, a salir del sub desarrollo.

Se sale de la pobreza con gobiernos responsables, que ven en la función pública la oportunidad de servir al país, no servirse de ella. De crear riqueza para que el pueblo salga de la triste estadística de mantener cerca del 80 % de sus habitantes en los niveles de pobreza y pobreza extrema. Casi 80 de cada 100 nicaragüenses viviendo con dos dólares o menos al día, mientras otros, al amparo de la corrupción que permite el poder y la impunidad, se dan el lujo de embolsarse 407 millones de córdobas, lo que hasta ahora se sabe, para poder tener mansiones en Costa Rica, comprar aviones, vehículos de lujo y un tren de vida ahogado en el derroche obsceno que lastima la dignidad de los nicaragüenses. O de aquellos que pueden mantener depositados en los bancos 17 mil millones de córdobas constantes y sonantes o poner al servicio de la usura 600 millones de dólares, ambas producto de la peor corrupción que  ha presenciado  nuestro sufrido país en toda su historia. O de los nuevos ricos que pretenden vivir como faraones, a costa no del trabajo propio, sino del robo descarado al erario público, mediante el tráfico de influencias y el uso de las instituciones públicas para cometer los ilícitos que día a día se denuncian.

Es contrastante que mientras algunos están empecinados en una desenfrenada carrera por enriquecerse a niveles que jamás ni siquiera lo soñaron, otros nicaragüenses, la gran mayoría, se debate en la incertidumbre económica, viendo como la canasta básica se vuelve cada vez mas inalcanzable, los recibos de los servicios públicos impagables, el combustible en una espiral alcista incomprensible, los salarios congelados y en los niveles reales del año 2003. Muchos compatriotas tomando la difícil y triste decisión de marcharse hacia otras tierras, buscando las oportunidades económicas y laborales que se les niega en la propia, sabiendo que su partida significa la desintegración de la unidad familiar. Muchos otros, 25,000 bachilleres anualmente, ante la imposibilidad de poder acceder a estudios técnicos o superiores, tienen que conformarse a ser carne de maquilas mal pagadas o pasar a formar parte de las estadísticas de la delincuencia o prostitución juvenil.

Triste presente y más triste aun el futuro que se nos muestra con gobernantes, que sin ningún empacho, nos pretenden poner en la encrucijada de que si no son ellos, queda el abismo de la pobreza de los gobiernos neoliberales, como si este no lo fuera, mas aplicado y descarado que los anteriores. Sin embargo, los nicaragüenses tenemos aun la oportunidad de oro de decir BASTA YA! a tanto cinismo, corrupción y desvergüenza. Esa oportunidad la tendremos el próximo 6 de Noviembre y tenemos que aprovecharla, cuando decidamos votar entre la continuidad de un  espejismo llamado “Segunda Etapa de la Robolución” o por una verdadera Revolución de la Honradez, donde los que gobiernan lo hagan sin bolsillos en sus pantalones y se dediquen a trabajar por sacar de la pobreza a nuestro país y no a hablar de los pobres para seguir viviendo de ellos.   

sábado, 26 de febrero de 2011

FABIO GADEA Y MUNDO JARQUIN: LA FORMULA DEL CAMBIO

El recién pasado martes 22 de Febrero, el candidato de consenso de la verdadera oposición en Nicaragua, don Fabio Gadea Mantilla, anunció formalmente la designación del Dr. Edmundo Jarquín Calderón como su Vicepresidente, en una fórmula que ha causado no solo un gran revuelo mediático, sino que la aceptación y tranquilidad de muchos sectores que venían pidiendo a gritos el nombramiento del acompañante de don Fabio, toda vez que este viene a definir, en gran parte, el cariz del tipo de gobierno que tendremos después de Enero del 20102. La otra parte la complementa el Programa de Gobierno y el Gabinete que llevará sobre sus hombros la gran tarea de hacer realidad ese programa.

Acostumbrados a ver que los Vicepresidentes a través de la historia han sido como la quinta llanta de un vehículo o que han llegado a esta posición producto de negociaciones con aliados, convirtiéndose en poco tiempo en adversarios del propio presidente por la ambición de aspirar a mas o por la frustración de ver truncadas esas mismas ambiciones, el caso del Dr. Jarquin es atípico, pues ha sido una designación producto de la confianza, cercanía e identificación de intereses políticos, sociales, culturales, pero sobre todo, por considerar don Fabio, que la persona designada a acompañarlo en los próximos cinco años de gobierno, representa y encarna la misma visión del futuro de nuestro país que él mismo manifiesta.

Una visión de Nicaragua con mejores instituciones y ministerios, donde el tráfico de influencias no sea el modus operandi de los pillos y aprovechados que se disfrazan de funcionarios públicos para beneficiar a los clanes, que plata en mano quieren torcer todo a su favor.
Una Nicaragua con un verdadero estado de derecho donde todos tengamos el mismo tratamiento y no sea la coima y el soborno los que encargados de dilucidar quién tiene la razón y quién no.

Una Nicaragua con más y mejor educación, que permita poder dar respuesta a los 25,000 bachilleres que se quedan año con año sin oportunidades de aspirar a una carrera técnica o universitaria, condenándolos a ser candidatos al exilio económico; con un sistema educativo que nos saque de la negra estadística de cuatro grados promedio nacional de escolaridad; donde el sub sistema de educación secundaria no revele su amarga cara de mediocridad en los exámenes de ingreso de las universidades estatales, que frustra a los mismos estudiantes y pone en riesgo el futuro del desarrollo del país. Un sistema educativo donde no sea la militancia partidaria quien determine el aprobado o el reprobado de los estudiantes.

Una Nicaragua con funcionarios públicos que no vean al estado como la fuente del enriquecimiento fácil, rápido e ilícito, como actualmente lo vemos entre estos que para desgracia nuestra tenemos, quienes sin ningún empacho y con el mayor descaro, arrojan en frente nuestro las plumas de las gallinas robadas a vista y paciencia de propios y extraños.
Una Nicaragua con un poder judicial limpio, transparente y confiable, sin bancadas partidarias y sin tanto desvergonzado, que con toda la desfachatez del mundo declaran, de por sí y ante sí, inconstitucional hasta la mismísima Constitución Política. 

Una Nicaragua con un poder legislativo convertido realmente en el foro de discusión política por excelencia y hacedor de las leyes para todos, no en el mercado persa que es hoy, donde el voto y las lealtades políticas, con honrosas excepciones, se compran y venden al gusto del gran comerciante de voluntades y conciencias.

Una Nicaragua donde no se hable de los pobres, sino que se trabaje por sacar a los pobres de su pobreza, donde los propios gobernantes sean los primeros en dar el ejemplo de probidad y honestidad y no quienes más se enriquezcan a costa del erario público, como actualmente los vemos con la ilegal privatización de la cooperación venezolana. Una Nicaragua totalmente distinta a la que actualmente tenemos. 

Con las credenciales de honestidad del Dr. Edmundo Jarquín, demostrada durante toda su vida política y profesional y reconocida hasta por sus mismos enemigos, nadie mejor para encabezar junto a don Fabio la Revolución de la Honradez que nos hemos planteado desarrollar en el próximo gobierno de la UNE. Es también un nombramiento que da la garantía necesaria a aquellos sectores de izquierda y de centro izquierda, que la población más desfavorecida y vulnerable serán reconocidos y atendidos con verdaderas políticas de estado anti pobreza, no con programas prebendarios y de beneficencia política, que solo pretenden mantener y extender la cantidad de pobres en Nicaragua para garantizar la lealtad partidaria hacia los repartidores de limosnas, hacia los repartidores de las migajas que caen de la mesa del gran festín. 

El Dr. Edmundo Jarquín es la garantía a los verdaderos sandinistas que todavía se mantienen en las filas del orteguismo, asqueados e indignados de tanta corrupción pero rehenes de un trabajo en el estado que les garantiza mantener a sus familias con una relativa estabilidad económica, y que después de la derrota del 6 de Noviembre no serán ni perseguidos ni humillados.  Es la garantía de que los gobiernos de abajo, de en medio o los co-gobiernos  llegarán a su fin después de enero del 2012. Es la garantía de poder atraer a los sectores independientes o sin partido, que se agrupan en los departamentos de la región del Pacifico de Nicaragua y que demandan calidad y honradez de los gobernantes, claridad de qué se va a hacer y cómo se van a hacer las cosas en un eventual gobierno. Sectores que son atraídos no por consignas sino por programas y por la capacidad de la gente que estará a cargo de hacer realidad esos programas.

Ha sido esta una escogencia afortunada, que si la medimos por la reacción de los enemigos de la democracia que se aglutinan en el pacto perverso que tiene a nuestro país en la ruina moral, es la fórmula que tiene asegurado el triunfo electoral en el próximo 6 de Noviembre. Ninguno de sus detractores ha podido hacer un planteamiento de peso que ponga en duda la credibilidad, honorabilidad y capacidad de sus integrantes. En una muestra de la máxima incapacidad política, el argumento de mayor peso que han encontrado los pactistas es decir, en un coro bien orquestado y sincronizado, como el pacto mismo, que uno es viejo y el otro es feo. Ante esto, dos verdades del tamaño de una catedral, la primera la dijo don Fabio en La Trinidad, Estelí: Mejor ser un viejo demócrata, que un joven dictador. La segunda la planteo Mundo en la campaña del 2006: Feo pero no Ladrón!
Al buen entendedor, con señas.

sábado, 19 de febrero de 2011

LAS PLANTAS ELECTRICAS: OTRA MÁS DE LA DANZA DE LA CORRUPCION

Decíamos en nuestro editorial de la semana pasada, que “La Familia” presidencial Ortega - Murillo había optado por desarrollar y fortalecer el proceso de acumulación de capital iniciado a finales de los años 80´s, aprovechando la oportunidad de oro brindada por el caudillo liberal Dr. Arnoldo Alemán de allanarle el camino para alcanzar la silla presidencial, al bajar al 35 % el porcentaje de los votos necesarios para poder ser electo presidente en el 2006. Decíamos también que “La Familia” Ortega – Murillo había utilizado la vieja fórmula de acumulación primitiva de capital: poder político, monopolios y privatizaciones amañadas.
El poder político les permitió privatizar la cooperación venezolana, la cual le facilita poder disponer de manera discrecional del 50 % de los recursos destinados para el pago de la factura petrolera, los que según el acuerdo son entregados en calidad de donación al país, solo que en este caso no van a las arcas del estado, sino a las arcas de “La Familia” presidencial y sus principales allegados. Dicho en términos más sencillos, de cada 100 dólares, 50 dólares van a Venezuela y los otros 50 dólares van a la bolsa del comandante y su grupo. Dado que la importación de petróleo es de 10 millones de barriles anuales y tienen el monopolio total de la importación del crudo venezolano, a un precio promedio de 80 dólares el barril dicha factura asciende a 800 millones de dólares. La cuenta es la misma, 400 millones para Venezuela y 400 millones para quién? Contestación de grupo…
Se le atribuye a Carlos Hank González la frase de que “Un político pobre es un pobre político”. Hank, político mexicano, pasó de ser un maestro normalista rural a uno de los políticos más acaudalados de México bajo la sombra y amparo del PRI. Prototipo del político-empresario, El Profesor a como se le conocía, construyó un vasto imperio económico basado en la preferencia que le daba el gobierno, al tráfico de influencias y a la información privilegiada a la que podía tener acceso. Los negocios, ahora a cargo de sus descendientes están fundamentalmente en la banca y la construcción y la forma de operar es muy sencilla: prestan a los gobiernos estatales para proyectos de construcción y luego les construyen a los mismos con la plata prestada. Negocio redondo. Mejor imposible.

En Nicaragua, el presidente Ortega no quiere pasar los apuros que tuvo que asumir luego de la derrota electoral del 90. Ha aprendido que en el capitalismo salvaje, donde se mueve a la perfección siempre que se tenga dinero o poder, el que  tiene plata platica. Analizó los errores de la Administración Alemán en la construcción del fallido grupo económico liberal que le permitiera influencia económica y política en el futuro y no piensa repetirlos. Hombre previsor al fin, por cualquier cosa que pase en las elecciones de Noviembre próximo, está construyendo un imperio económico que le permita prevalecer, sin ningún sobresalto, en el panorama nacional después del 2012, luego de una eventual derrota electoral.

Su poder económico tiene como piedra angular la importación del petróleo y la generación energética. A partir de aquí ha iniciado un proceso de expansión hacia otras áreas en las que siempre utiliza los resortes del estado y la información privilegiada de que disponen para comprar, obligar a vender o sencillamente crear nuevas empresas. Pesca, medios de comunicación radiales y televisivos, hoteles, construcción, banca, transporte, exclusividad en la exportación de alimentos a Venezuela, explotación maderera en el Caribe, ganado, mataderos, imprentas, proveeduría preferencial de todo tipo de materiales para el estado y un largo etcétera son algunas de las áreas en donde florecen los negocios de “La Familia”.

La formula ha sido más sencilla aun que la utilizada por la familia Hank González – Rhon y el caso de las plantas de generación energética son una muestra palpable de esta sencillez.   Las plantas Hugo Chávez y Che Guevara, donadas por los venezolanos y las plantas donadas por la República de Taiwán, por obra y gracia de una privatización que nadie conoce, sin procesos de licitación pública y sobre todo sin el más mínimo pudor, fueron traspasadas a una de las empresas del grupo ALBA de “La Familia” presidencial.
La donación, con un costo aproximado de  250 millones de dólares, está siendo pagada por los usuarios nicaragüenses como si fuera una inversión privada del mencionado grupo económico, mediante un convenio de compra de potencia por 15 años entre el Ministerio de Energía y Minas, MEM, y ALBANISA, según el cual, por estas plantas cuya capacidad de generación es actualmente de 250 MW o sean 250,000 kw/h por mes, reciben un pago fijo mensual de US$ 14.0352 por cada kw/h de potencia instalada, generen o no energía, lo que significan US $ 3, 508,800.00 mensuales o lo que es lo mismo US$ 42,105,600.00 al año.
Según el convenio, las plantas serán “pagadas” a ALBANISA en los primeros 7 años, bajo el concepto de “recuperación de la inversión” realizada, lo que dejará la bicoca de US $ 294,739,200.00 libres de polvo y paja a nuestra cristiana, solidaria y socialista “Familia” presidencial y sus allegados más cercanos. Pero los siguientes 8 años del convenio también recibirán el mismo importe, ya en concepto de utilidades, lo que sumarian US $ 336, 844,800.00 mas, que sumados a los anteriores harían un total de US $  631, 584,000 en los 15 años del citado convenio. Se dice que al día de hoy, ALBANISA ha logrado ampliar la capacidad de potencia instalada a 300 MW, por lo que habría que sumar las ganancias de 50,000 kilowatt / hora por mes adicionales bajo la misma operación.
Volviendo la mirada al pasado, cuando el entonces guerrillero Daniel Ortega entraba triunfante a la Nicaragua liberada el 19 de Julio del 79, nadie pensó ni por un segundo que en asunto de dos décadas, el guerrillero pobre de aquellos días se convertiría en el multimillonario ex guerrillero que es ahora. El presidente Ortega aprendió bien la lección de Carlos Hank González y decidió dejar de ser el político pobre que asumía ser, si es que alguna vez lo fue. Hoy se da el lujo de tener depositados en tres bancos nacionales, la nada despreciable suma de 17 Mil Millones de Córdobas, algo así como 700 Millones de Dólares.
Definitivamente que la pobreza quedo atrás. Hoy encabeza una poderosa oligarquía de ex revolucionarios, la oligarquía orteguista. Y nadie discute su derecho a mejorar su condición económica y la de su familia, tampoco se discute su derecho a hacer negocios. Lo que se cuestiona y denuncia es que sea a través del uso y abuso del poder el método utilizado para amasar tan fabulosa fortuna. Lo que se cuestiona y denuncia es que al ser presidente – empresario, nadie sabe dónde termina lo público y donde empieza lo privado. Lo que se cuestiona y denuncia es que todavía pretendan engañar al pueblo llamándose  revolucionarios, cuando son y hacen totalmente lo contrario.

sábado, 12 de febrero de 2011

CÓMO HACERSE MILLONARIO AL AMPARO DEL PODER

Un importante porcentaje de los más grandes capitales latinoamericanos fueron construidos y desarrollados en base a una receta sencilla y altamente efectiva: poder político, privatizaciones y monopolios.  Bajo el amparo del poder, se privatizaron las empresas públicas  más grandes, las más eficientes y las que generaban mayores ganancias, en beneficio de los grupos económicos y familiares más cercanos a los gobernantes de turno, mediando por supuesto, las correspondientes mordidas y coimas millonarias que enriquecieron las arcas personales de presidentes y ministros. Bajo esta nefasta combinación, se crearon grandes monopolios empresariales que permitieron desarrollar los capitales originales.

Adicional a esto, pusieron en marcha otra terrible receta para mejorar la “competitividad” de los inmensos consorcios, siempre con el apoyo gubernamental: disminuir los salarios de los trabajadores, afectar en detrimento de estos sus beneficios sociales, la legislación laboral que los amparaba y la organización sindical. De norte a sur los ejemplos abundan: monopolios de las comunicaciones, del cemento, de los hidrocarburos, del estaño, del acero, etc. Todos ellos bajo la protección del estado a través de los resortes y facilidades que brinda el poder político, el tráfico de influencias y la colusión entre los intereses públicos y privados de quienes tienen la “suerte” de ser los escogidos para engrosar la reducida lista de multimillonarios latinoamericanos. 
Nicaragua no ha estado ajena a estas formas primitivas de hacer capital. La familia Somoza, durante los 45 años que gobernó al país, acumuló una riqueza calculada en unos 1,200 millones de dólares utilizando el poder político y los monopolios sobre determinadas industrias. Líneas aéreas, marítimas, pesca, tabaco, banca, cemento, entre otras, fueron las actividades sobre las que descansaron en gran medida los orígenes de dicha fortuna. Todas estaban protegidas por el gobierno y por el gobernante, operaban libre de impuestos y gozaban de la preferencia del estado en sus contratos millonarios. Demás decir que la condición indispensable para esta acumulación de capital la determinó el mantenimiento férreo del poder político en su forma más simple y rudimentaria, la dictadura militar.

Durante la década de los 80´s, la revolución fue la mampara que sirvió para que algunos dirigentes aprovecharan su paso por el estado e iniciaran sus particulares procesos de acumulación de capitales, a partir de la privatización o repartición de empresas que se decían eran propiedad del pueblo, de gran cantidad de propiedades urbanas y rurales, de dinero en efectivo que manejaban con total discrecionalidad, de maquinarias, industrias, armas, negocios y un largo etcétera, cuyo colofón fue lo que conocimos como “La Piñata”, pero que no necesariamente se dio al final del periodo revolucionario. Algunos, malos administradores, se diluyeron, otros, en el ocaso de sus vidas, han empezado a vender sus vastas propiedades, y otros más, asociados con empresarios legítimos y oportunistas, han crecido como la espuma y se conservan exitosos bajo el amparo del poder político de antes y de ahora.

Durante el periodo de la post revolución y de los gobiernos neo liberales, sobresalió el intento hecho durante la administración del Dr. Arnoldo Alemán de conformar un poderoso polo económico al amparo del gobierno. Se pretendió la recuperación del capital confiscado al somocismo y establecer un nuevo centro de poder con hegemonía liberal. Se calcula que pasaron a manos de este grupo no menos de 500 millones de dólares provenientes de las arcas públicas. Debido a la naturaleza depredadora de sus principales actores, no consolidaron sus capitales, sino que más bien optaron por sacar el dinero del país junto a sus familiares, dejando atrás al caudillo liberal quien no tuvo otro camino que negociar su libertad y buscar el perdón de sus compinches. 

La Nicaragua de hoy, Cristiana, Solidaria y Socialista nos encuentra con una casta gobernante, que sigue al pie de la letra la vieja receta para volverse millonario. Privatización de la cooperación venezolana, monopolio de la importación del petróleo y del comercio con el país del sur y el uso y abuso del poder político en beneficio propio. El acuerdo energético entre Venezuela y el Estado nicaragüense ha sido privatizado por la familia gobernante, lo que ha permitido que las empresas de dicha familia manejen con absoluta discrecionalidad ganancias que se calculan ya en más de 1,500 millones de dólares. La familia Ortega - Murillo a través de las empresas del ALBA, son los únicos importadores de petróleo en el país, los mayores distribuidores de combustible y por consiguiente los únicos receptores del concesional acuerdo de suministro del crudo venezolano, que otorga el 50 % de la factura petrolera anual de aproximadamente 10 millones de barriles, a un plazo de 23 años, mas dos de gracia y a un interés del 2 % anual. Estos 10 millones de barriles a un precio promedio de 80 dólares el barril, significan 400 millones de dólares libres de polvo y paja en las arcas privadas de nuestros cristianísimos  gobernantes, sin incluir los márgenes de ganancia por la comercialización del crudo. Adicional a esto, mantienen una suerte de Tratado de Libre Comercio privado con Venezuela, que les permite a sus empresas ser las únicas exportadoras hacia ese país. El volumen comercial de dichas exportaciones en el 2010 ascendió a casi 300 millones de dólares.

Son muchos millones de dólares que debieran estar beneficiando a casi 6 millones de nicaragüenses si pasaran por el presupuesto de la república y no solo a una cúpula familiar y partidaria, quienes para guardar las apariencias dejan caer migajas del festín en forma de “bonos solidarios” de menos de 600 córdobas mensuales para los trabajadores del estado. Millones de dólares que debieran estar subsidiando los precios del combustible, el segundo más caro de Centroamérica y que incide negativamente en casi toda la actividad económica del país. Un subsidio que podría estar beneficiando a miles de transportistas por la vía del congelamiento de los precios a niveles razonables, tal a como lo propuso recientemente la bancada del MRS en la Asamblea Nacional y que fue rechazado por el presidente de la Comisión Económica, el diputado diriambino Wálmaro Gutiérrez Mercado. 

Millones de dólares que debieran mantener bajos los precios de la energía eléctrica para toda la población, sobre todo si tomamos en cuenta que Venezuela y Taiwán donaron al pueblo de Nicaragua plantas eléctricas y que también fueron privatizadas por “La Familia”. Millones de dólares que dejan toneladas de plumas de un inmenso gallinero que es robado todos los días en nuestras propias narices, puesto que todos los días conocemos de las fechorías que hacen los funcionarios socialistas del estado cristiano y solidario a costa del erario público. Millones de dólares que tendrán que ser recuperados en un gobierno de hombres y mujeres honestos y firmes, que se den a la tarea de devolver a las futuras generaciones la dignidad y el honor perdidos por la sed insaciable de dinero fácil.  

sábado, 5 de febrero de 2011

LOS PECADOS DE DON ARNOLDO


En los últimos días hemos visto a través de la televisión un spot publicitario en el que aparece compungido y con cara de yo no fui el Dr. Arnoldo Alemán, pidiendo perdón al pueblo nicaragüense por “los errores del pasado”, algo tan etéreo e insustancial, que nadie sabe a ciencia cierta a qué o cuáles errores se refiere, ya que el pasado reciente de tan inevitable personaje, nos remite no a errores sino a una gran cantidad de pecados, algunos veniales y otros capitales, cuyas consecuencias tienen al país, a la sociedad y a la política en general, en la situación en que se encuentra hoy en día.

En 1990, el Dr. Alemán tuvo su primera gran oportunidad al encabezar, con los votos sandinistas, la alcaldía de Managua. No obstante que su administración edilicia presentó resultados tangibles para la población capitalina, esta vino acompañada y empañada por el uso y abuso de los bienes públicos en provecho propio y de toda la claque de incondicionales y aduladores que lo cortejaban. Fue el inicio de una larga carrera que seguía al pie de la letra el manual de los viejos caudillos de la política criolla, cuyas enseñanzas lo remitieron a mantener a toda costa el tradicionalismo político en el pueblo. Amiguismo, nepotismo, prebendarismo, enriquecimiento ilícito, compadrazgos, caudillismo, entre otros, eran los ingredientes  de la receta seguida y tan eficaz para mantener a la gente común dependiendo de las dádivas del naciente cacique del partido, “su partido”.

La segunda gran oportunidad la tuvo el Dr. Alemán en el año 1996, cuando en hombros del 51 % de los votos de los nicaragüenses llegó a la Presidencia de la República. Con la cantidad de diputados obtenidos, más los de sus aliados, pudo haber iniciado el desmantelamiento del naciente orteguismo, quien ya traía los antecedentes delictivos de mantener en jaque a los nuevos gobernantes de la era post revolucionaria. Sin embargo, el ya Presidente Alemán se acobardó por las amenazas de caos y violencia callejera prometidas por Ortega y cedió a sus caprichos. Lo pudo haber enjuiciado por las terribles denuncias de violación hechas públicas por su hijastra, Zoila América Narváez Murillo y no lo hizo. Tuvo miedo a retarlo, prefirió mirar hacia otro lado y hacerse el desentendido, dejando a la víctima al amparo de su suerte. Suerte de los caudillos que entre pares se cuidan. Durante su mandato prácticamente gobernó con una mafia que se enquistó como un cáncer en las instituciones y en los recursos del estado, mafia a la que eufemísticamente llamó “Gabinete de Lujo”. Saquearon las arcas públicas a su gusto y antojo, a diestra y siniestra, por arriba y por debajo de la mesa y amparado en su lema de “Obras No Palabras”, pretendió la impunidad a sus desmanes. Una parte del pueblo fue extremadamente condescendiente, más por ignorancia que por raciocinio, consecuencias obvias del tradicionalismo y solo se limitó a externar: Robó pero hizo.
Con lo que no contaba el Dr. Alemán es que un Daniel Ortega paciente y constante, le seguía de cerca sus pasos y con el control paulatino que iba logrando en el poder judicial, logró someterlo a su voluntad, al extremo de forzar la entrega de su partido, de sus supuestas convicciones liberales, de su dignidad y lo que es peor, del futuro del país, en una suerte de componenda o repartición, misma que fue conocida por los ideólogos del orteguismo como el “Pacto de los Mengalos”. Pacto que repartió las instituciones entre ambos caudillos y demolió la institucionalidad del país. Pacto que fortaleció a Ortega, entregándole la mitad de todo lo que podía ser compartido y repartido, por el temor a ser enjuiciado en el futuro por las tropelías cometidas. Pacto que tiene al país en la desgracia actual. 

Nuevamente el Dr. Alemán tuvo una tercera oportunidad y fue en las elecciones del 2001, al imponer, por la vía del famoso dedazo, como candidato presidencial a Enrique Bolaños y a la postre su sucesor en la presidencia. Pretendió el doctor gobernar desde la Asamblea Nacional con la fuerza de su bancada y someter a sus caprichos al nuevo Presidente de Nicaragua. Se alió nuevamente con Ortega y fortaleció el pacto en detrimento de Bolaños a quien casi pusieron de rodillas y solo la intervención de la OEA lo salvó de su obligada dimisión. Fue aquí que el Dr. Alemán cumplió la aspiración, tantos años acariciada por Ortega, de volver a gobernar el país. Gracias a su preclara “Inteligencia Política”, rebajó al 35 % el porcentaje válido de los votos para poder ser presidente, en una reforma a la Constitución Política hecha como un traje a la medida del caudillo del orteguismo, quien finalmente vio hecho realidad su sueño dorado en las elecciones del 2006. Fue el intercambio de la presidencia por la promesa de libertad de un convicto acusado y condenado a 20 años de prisión por delitos cometidos. Promesa que demás está decirlo, nunca fue cumplida, ya que hasta el día de hoy continúa siendo rehén de Ortega. 

En el año 2008 se le presentó una cuarta oportunidad al Dr. Alemán de reivindicarse ante el pueblo. Prácticamente toda la oposición marchó unida en la Casilla 1, su casilla, la de su partido, en las elecciones municipales. Sin embargo, prefirió cumplirle a su socio que al pueblo, quien confiadamente votó en contra de Ortega. Le taparon el ojo al macho, pero no a la inmensa mayoría de la gente, que en los municipios presenció impávida, con cólera y resignación, su complicidad en el Gran Fraude.
Remitido al triste papel de socio minoritario en el pacto y con las llaves de la Cárcel Modelo sonando en el cinturón de su carcelero, se ha conformado con recoger dócilmente las migajas que éste le lanza. Desde la Asamblea Nacional, su bancada Pre Pago ha entregado la Junta Directiva del Congreso al orteguismo en el 2007, en el 2009 y en el 2011. En el 2007 como una prueba de amor y fidelidad a Ortega. En el 2009 a cambio de la absolución de los delitos del Dr. Alemán y en el 2011 como consecuencia de la habilidad innata de sus operadores políticos a negociar siempre agachados. Aprueban el presupuesto y las leyes al gusto de Ortega. Legislan, sin ningún rubor, de acuerdo a los intereses del gobernante. Actúan como sicarios políticos cuando el orteguismo así se los exige. En fin, bancada y caudillo son uno y como tal actúan de la misma forma: sumisos y cobardes y dispuestos a entregar lo que haya que entregar, con tal de cumplir los caprichos del socio mayor.

Por eso, le aconsejamos al Dr. Alemán que haga un nuevo spot televisivo y nos aclare de cuáles pecados veniales pide perdón, porque de los capitales, que son muchos, posiblemente solo Dios, en su infinita misericordia, podría perdonarlo. El pueblo no está dispuesto a hacerlo, así ponga la cara que ponga, pues a como dicen el viejo refrán: “Más rápido cae un mentiroso que un renco”.

sábado, 22 de enero de 2011

DOS PROBABLES ESCENARIOS DE LAS ELECCIONES DEL 6 DE NOVIEMBRE

Luego del fallido round de estudio entre el caudillo de la facción arnoldista del PLC y el candidato de la verdadera oposición Fabio Gadea Mantilla, se descubrió lo que todos ya anticipábamos en relación al ofrecimiento del Dr. Alemán de declinar su candidatura presidencial: que esto no era más que un chamarro hecho a la medida del otro caudillo, con el fin de hacer perder el tiempo a la UNE en interminables idas y venidas y que el 1 de Marzo, plazo fatal de inscripción de Alianzas y Partidos Políticos que participarán en la próxima contienda electoral, se convierta en un obstáculo  imposible de superar. Don Fabio no cayó en la trampa y la lucha por conformar un sólido y triunfador bloque opositor continúa, esta vez con ALN, luego de superar con madurez y valentía las divisiones internas del PLI, exceptuando la ilegal facción de Venancio Berrios, convertido en un Caballo de Troya construido a la medida de los operadores políticos de Daniel Ortega.
Dado que en el editorial anterior hacíamos un análisis de la Coyuntura Electoral de este año tomando en cuenta los actores, comportamientos y sus probables estrategias, toca ahora hacer una aproximación de lo que le espera al pueblo nicaragüense el 6 de  Noviembre, para lo cual consideraremos únicamente dos escenarios: Pesimista y Optimista.
En un Escenario Pesimista, las próximas elecciones transcurrirían en un ambiente propicio a las ambiciones reeleccionistas del caudillo del orteguismo, quien sería oficializado como candidato del partido de gobierno por el Consejo Supremo Electoral de Facto (CSEF), en abierta violación a la Constitución Política, ya que la misma plantea una doble inhibición constitucional a dichas pretensiones. En este escenario, todas las demás fuerzas que se dicen llamar opositoras, tendrán que alinearse con el PLC a fin de que la elección sea a dos bandas, con la promesa de una curul o un puesto en el futuro gobierno.
La verdadera oposición al orteguismo agrupada en la UNE quedaría fuera de los comicios, gracias al rol de sicario político que cumple a la perfección el magistrado espurio Roberto Rivas, en una abierta imposición de la lógica del pacto entre Ortega y Alemán. Triunfo del candidato oficialista gracias a una abstención superior al 30 % y al repliegue de la observación electoral nacional e internacional. Repartición de las curules en la Asamblea Nacional en la proporción que establece el cada vez menos importante papel del arnoldismo en el pacto, llevándose el orteguismo la mayor parte de los diputados, de manera que no necesite a sus socios liberales para poder reformar la constitución.  Este sería el inicio de las transformaciones que tanto pregonan los ideólogos oficialistas y el establecimiento del Nuevo Orden Orteguista en Nicaragua.
Enriquecimiento ilícito de la cúpula gubernamental a niveles insospechados, arrinconamiento a la empresa privada, incursión abusiva y ventajosa en los feudos de los grandes capitales nacionales, persecución política, cierre de los espacios de participación ciudadana, persecución a los medios de comunicación desafectos, mayor inequidad en la distribución de la riqueza, mas migración, mas delincuencia, persecución a la iglesia, serían entre otras, las constantes de este nuevo orden avasallador y hegemónico.
Este escenario vislumbra un clima de inestabilidad social permanente y un gobierno enfrentado a una probable administración republicana a partir del 2013 en los Estados Unidos. Se alejaría aun más la cooperación internacional, sobre todo la europea y la del Grupo de Apoyo Presupuestario. De perder las elecciones Hugo Chávez en Venezuela en el 2012, Ortega quedaría huérfano de apoyo financiero y político internacional, agravándose la crisis a lo interno del país, la que podría desembocar en un levantamiento generalizado en las principales ciudades del país que impida al presidente Ortega finalizar su mandato inconstitucional. Acostumbrada históricamente a oscilar de manera pendular, o muy resignada o muy radical, la sociedad nicaragüense se sacudiría de una vez por todas la llamada “Segunda Etapa de la Revolución”, eufemismo que esconde lo peor de la hipocresía de quienes viven de los pobres, pero que en realidad se han convertido, actúan o suspiran vivir como los nuevos millonarios.
En un Escenario Optimista, las elecciones serían a tres bandas: a) Un bloque oficialista con el FSLN al frente de ellos y compuesto por una convergencia ampliada a los micro partidos de alquiler que pululan alrededor y ambicionan un huesito en el gobierno; b) Un bloque opositor con UNE a la cabeza e integrado por ALN, el PLC luego de la declinación de Arnoldo Alemán y demás partidos y movimientos de oposición; c) Un tercer bloque compuesto de micro partidos zancudos aliados del orteguismo, con la misión de dispersar el voto de sus adversarios. La presión nacional e internacional provoca que el gobierno acceda a la transformación del Consejo Supremo Electoral, el que procede a desarrollar un proceso de cedulación amplio y transparente a todos aquellos ciudadanos que carecen de cedula de identidad, permite la observación electoral irrestricta nacional e internacional, depura el padrón electoral y cuenta bien los votos de los nicaragüenses. En tales condiciones de garantía, la población acude a las urnas en cantidades tales que el abstencionismo se reduce a menos de un 10 %, el sector independiente da su voto de confianza a la propuesta de la UNE, independientemente de la presencia de Arnoldo Alemán en la gran alianza opositora y la juventud no atiende los cantos de sirena del orteguismo, consciente de que serán los próximos peldaños de la escalera por la que subirán los trepadores de siempre, hábiles en la manipulación de los mas jóvenes y más hábiles aun en vivir bien a costa del sacrificio y esfuerzo de los demás.    
En este escenario es previsible la victoria de don Fabio Gadea, logrando alcanzar una mayoría parlamentaria que permita realizar el programa de la UNE y efectuar los cambios que necesita el país de cara a la Revolución de la Honradez propuesta durante la campaña electoral. Restablecimiento de la Democracia, la Institucionalidad y el Estado de Derecho es el premio al pueblo nicaragüense por su valentía de ir a votar masivamente el 6 de Noviembre. El orteguismo tiene dos opciones: aceptar la derrota y trabajar por el bien del país desde la Asamblea Nacional o desestabilizar al nuevo gobierno para proteger las riquezas acumuladas de manera ilegal, ilegitima e inmoral durante el periodo anterior. La segunda opción conllevaría una respuesta firme y contundente del nuevo gobierno, a través de la acción de un poder judicial con su dignidad, independencia y prestigio restaurado. La cooperación internacional regresa al país y de la mano de nuevos proyectos de inversión, la  lucha contra la pobreza se empieza a ganar de manera irreversible. Se deja de hablar de los pobres para trabajar por los pobres. Revolución en la Educación que poco a poco saca a Nicaragua de la triste estadística de tener 4 grados promedio de escolaridad. Fin del orteguismo como sistema retrogrado y atrasado. Inicio de una nueva etapa de paz, desarrollo y bienestar para todos los nicaragüenses.
De la decisión de cada quien dependerá cuál escenario nos tocará vivir a partir del 2012.

sábado, 15 de enero de 2011

LA COYUNTURA ELECTORAL DEL 2011

Este nuevo año 2011 que apenas comienza, pero se perfila como de rápido avance, está signado por el proceso electoral que culminará el próximo 6 de Noviembre, proceso que desde ya está envuelto en un manto de dudas, toda vez que los magistrados actuales del Consejo Supremo Electoral, de facto, desprestigiados y carentes de toda legitimidad, sean los encargados de dirigir dicho proceso. La sola inscripción del presidente Ortega como candidato del orteguismo, violaría la Constitución Política dadas las dos prohibiciones constitucionales que descalifican dicha candidatura. Sin embargo, si tomamos el rosario de violaciones a nuestra Carta Magna por parte de quien debiera ser el máximo exponente de respeto y lealtad a la misma, no se pueda más que pensar que, a troche y moche, Daniel Ortega insistirá en su sexta candidatura y tercera reelección presidencial. El 2011 será entonces un año electoral, en el que, semejando un cuadrilátero, estarán en sus cuatro esquinas los sectores y factores que tendrán antes, durante o después, un protagonismo mas fuerte o más débil, en dependencia de los intereses que estén en juego para cada uno de ellos.
En un primer vértice de este cuadrilátero se encuentra el orteguismo al frente de las instituciones del Estado, Consejo Supremo Electoral incluido; alcaldías municipales, las obtenidas producto del fraude y las arrebatadas por la fuerza del chantaje o del halago; sus aliados, entre los que se incluyen los partidos que conforman el chacuatol conocido como “La Convergencia”; los diputados pre pago, que desde posiciones dizque de oposición en la Asamblea Nacional están al servicio de los intereses del gobernante de turno; un amplio sector de la Policía y uno reducido del Ejercito, quienes se identifican con el discurso populista de Ortega y la masa de votantes del orteguismo, descontentos una parte considerable de ellos, debido a que no todos han alcanzado en la repartidera prebendaria oficial.
La estrategia del orteguismo se debate entre ganar las elecciones por la vía del fraude electoral, si las cosas se enredan por causa de un voto masivo, o garantizar la victoria sin necesidad de robarse el voto popular, siempre y cuando el electorado llegue a Noviembre cansado de las pugnas internas entre la oposición y desmotivado por la creencia de que Ortega es inevitable e invencible. Un elemento que obrará en favor de la estrategia orteguista será echar la casa por la ventana en los municipios más importantes del país, a costa de las transferencias presupuestarias del nivel central y del presupuesto propio de las alcaldias, en un claro intento de halagar a los sectores llamados independientes. Inversiones en carreteras, caminos, adoquinamiento de calles, reparación de colegios, iglesias, entrega de escrituras de templos a los sectores evangélicos, casas para el pueblo en lugares muy visibles, miles de nuevos empleos no productivos en el estado, sobre todo en las áreas de educación y salud, serán entre otras,  las ilusiones del espejismo de bonanza económica, progreso y paz social que tratará de vender Ortega a los nicaragüenses en la campaña electoral. 
En un segundo vértice se ubican los sectores de la oposición verdadera al orteguismo. Unos desde posiciones meramente políticas, como los que integran la UNE y los votantes anti orteguistas duros.  Otros desde posiciones religiosas, como la Conferencia Episcopal y la mayor parte del clero católico, adversos a la idea de permitir que Nicaragua sea un estado donde el sincretismo religioso, basado en una simbiosis entre el  catolicismo y el esoterismo, se constituya en la religión oficial. La estrategia de este sector estará determinada por la fortaleza de la candidatura de don Fabio Gadea Mantilla, la que incluye fórmula, programa, casilla, candidatos a diputados y propuesta de gabinete de gobierno. De la capacidad de atraer a otros sectores políticos no orteguistas y del atractivo que pueda despertar en una campaña electoral bien hilvanada y coordinada, dependerá la posibilidad de convencer al sector independiente,  mayoritario en todas las encuestas y a la postre decisivo para un eventual triunfo electoral. Un factor decisivo en la estrategia de este sector lo constituye la masividad del voto de los nicaragüenses el próximo  6 de Noviembre.
El tercer vértice lo constituye el sector que podría considerarse indeciso y dubitativo. Lo componen empresarios medianos y grandes y sus cúpulas respectivas, que hasta el momento han tenido un comportamiento que oscila entre lo timorato y lo complaciente con el orteguismo. El amplio sector evangélico cuyo liderazgo está siendo tentado por las dadivas y prebendas que ofrecen los operadores políticos oficialistas forma parte de este grupo, así como el mayoritario sector de votantes independientes o sin partido, cuyo tamaño las encuestas lo ubican en un rango que oscila entre el 40 y 50 % del electorado nacional. También conforman este sector la Coalición Democrática y los partidos ALN, PLC y PC, cuyos dirigentes se debaten entre la especulación y la incertidumbre de ir solos o en alianza con la verdadera oposición representada en la UNE. De la decisión que tomen dependerá la posibilidad de sobrevivir como opciones políticas en el futuro. Somoza en el PLN y Agüero en el PC son claros ejemplos de que las decisiones tomadas pueden significar la vida o la muerte política de un partido. En general, este sector significa el premio mayor y quien lo logre convencer tiene la victoria asegurada, asumiendo, por supuesto, que se juegue con reglas claras.
Finalmente, el cuarto vértice lo constituye el entorno internacional, conformado por países, grupos de países y factores coyunturales externos, los que de una forma u otra tendrán un peso importante en el desarrollo del proceso electoral. Estados Unidos, con un cambio sumamente importante en la correlación de fuerzas políticas a lo interno, muy probablemente dejará de ser, a partir de Febrero, el factor complaciente y tolerante con los desmanes de Ortega. La Unión Europea, el Grupo de Apoyo Presupuestario y la Organización de Estados Americanos, OEA, tendrán que decidir si se apuntan o no a validar un proceso en donde la ilegitimidad, ilegalidad e impunidad son la carta de presentación del mismo. De la evolución del proceso político venezolano dependerá el flujo de la ayuda económica a Ortega, vital para su proyecto futuro y del curso que tome el diferendo con Costa Rica dependerá también el usufructo, que en términos de réditos políticos para su campaña electoral, pueda hacer el presidente Ortega. El entorno internacional representa un campo minado para la posibilidad de un fraude electoral como el sufrido en el 2008. Las elecciones nacionales representan de por sí una relevancia muchísimo mayor que las municipales y el orteguismo tendrá que pensarla varias veces antes de repetir el robo del voto popular.
Los dados ya han sido tirados y la suerte está echada. De los nicaragüenses y su masiva participación en el proceso electoral dependerá el resultado que estará en juego en Noviembre próximo: Democracia o Dictadura.

sábado, 8 de enero de 2011

LO QUE NOS DEJÓ EL 2010

Finalizó el año 2010 y entramos al 2011, un año decisivo para el futuro democrático de nuestro país, un nuevo año en el que, a través del proceso electoral que culminará el próximo domingo 6 de Noviembre, se decidirá en las urnas si los nicaragüenses optaremos por la consolidación de la dictadura orteguista o si preferiremos restablecer la democracia, la institucionalidad y el estado de derecho. Nuevamente, tocará escoger al pueblo nicaragüense entre Democracia o Dictadura.
Haciendo un repaso de lo acontecido en el 2010, debemos de concluir que el año que ha finalizado tiene como elementos más visibles y que el gobierno considera como sus grandes logros los siguientes: 1) Estabilidad Macroeconómica, pero que castiga la inversión pública y la ampliación del crédito a los sectores productivos medianos y pequeños; 2) Crecimiento de las Exportaciones, las que han ido de la mano de los productos pesqueros y agropecuarios hacia los tres destinos más importantes: Estados Unidos (vía CAFTA), Venezuela (vía ALBANISA) y El Salvador y 3) Crecimiento de la Economía, expresada en un pírrico 3 y pico por ciento (luego de venir de un desastroso – 1.5 % en el 2009) y que es la mitad del crecimiento promedio alcanzado por el resto de los países latinoamericanos.
Sin embargo, a la par de estos “logros económicos” gubernamentales obtenidos el año pasado, el 2010 nos deja como herencia una serie de lastres, los que tendremos que cargar los nicaragüenses durante el 2011. Al contrario de la vieja canción del colombiano Tony Camargo, “Yo no Olvido al Año Viejo”, no nos dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca, ni una buena suegra. En cambio, si nos dejó menos Democracia, expresado en el poco valor que tiene para el orteguismo el voto de los nicaragüenses. Fue un año en el que  se profundizó el asalto a las alcaldías que no habían sido usurpadas por el fraude del 2008. El objetivo principal fue conquistar y mantener a toda costa la hegemonía orteguista en la mayoría de las municipalidades del país, a fin de que estas sirvan como plataforma partidaria en la próxima campaña electoral de Ortega, de hecho ilegal, ilegitima e inconstitucional.
El 2010 nos dejó menos Institucionalidad, que se hizo evidente desde Enero de ese año con el famoso decretazo, con el que se pretendió legislar por encima de la ley, de la Asamblea Nacional y de la mismísima Constitución Política. De por sí y ante sí, el presidente Ortega, arrogándose funciones que no le están conferidas en la Carta Magna, decidió mantener en sus cargos a los 25 funcionarios de los distintos poderes del Estado a los cuales se les vencían sus periodos constitucionales, lo que fue el tiro de gracia a la poca institucionalidad que quedaba en nuestro país. El objetivo primordial era mantener en sus puestos a los magistrados del Consejo Supremo Electoral, incluidos los que llegaron de la mano del arnoldismo, convertidos ahora en nuevos aliados del orteguismo, para que le permitan correr como candidato en las elecciones de este año. El gacetazo, que reformaba la Constitución y la suplantaba por otra, teniendo como pretexto  un inexistente artículo, fue la cereza en el pastel de tanto desmadre institucional. Una vez más y siguiendo la tradición de los 45 años del somocismo, la reelección presidencial marca el destino de nuestro país. 
El 2010 también nos dejó menos Estado de Derecho, lo que se expresó en la demolición de todo indicio de legalidad sobre las ruinas de un Poder Judicial ilegal e ilegitimo, cuya cabeza, la Corte Suprema de Justicia, fue el fiel reflejo de una institución desgastada, espuria y desprestigiada. Un poder judicial que se ha encargado de politizar la justicia y judicializar la política.  Un poder judicial al servicio de Daniel Ortega y ahora con la sombra adicional de favorecer con sus sospechosos fallos al narcotráfico internacional.
Así mismo, el 2010 nos dejó la prueba más palpable del colapso del sistema educativo orteguista, vendido como uno de los grandes logros de este gobierno. La disminución progresiva del presupuesto, sumado al fracaso de los bachilleres recién egresados en los exámenes de admisión de las universidades nacionales, demostró con hechos concretos la pésima calidad, falta de pertinencia y altamente politizada educación pública orteguista.
También el año pasado nos dejó menos bases para el desarrollo con equidad. Bajo el espejismo de un mayor crecimiento económico, fueron los grupos económicos que están alrededor de la cúpula gubernamental y partidaria en el poder, los que se beneficiaron más de la tan pregonada bonanza económica. Nuevamente la punta de la pirámide social se hace más pequeña y la base que la sustenta, la población que se encuentra en situación de pobreza y pobreza extrema, se amplía mucho más. Nuevamente el crecimiento económico del país igual al somocismo, sin equidad ni justicia social, beneficiando a unos pocos y dejando de lado a la gran mayoría de los nicaragüenses, quienes seguirán esperando que los ríos de leche y miel algún día pasen cerca de sus casas. Nuevamente crecimiento económico para los grandes empresarios, la vieja y la nueva oligarquía, aliados y complacientes con el orteguismo. Nuevamente el principio somocista de que con este gobierno se te permite hacer negocios, siempre y cuando no te metas en política y menos en contra de él.
Pero lo más singular que nos dejó el año viejo fueron los Diputados Pre Pago, una verdadera plaga de políticos, que disfrazados de opositores al gobierno venden sus servicios al caudillo orteguista. De acuerdo al libro de Gustavo Bolívar Moreno, “Sin Tetas no hay Paraíso” y llevado a la televisión con la serie del mismo nombre, las famosas niñas Pre Pago estaban al servicio de los capos del narcotráfico colombiano y eran conocidas con ese nombre por la modalidad existente en la época de comprarlas con regalos costosos, ropa y dinero, para que después éstas pagaran con favores sexuales las prebendas recibidas. Aprobación de leyes y préstamos, reconocimiento de ilegales magistraturas, complicidad en la demolición de la institucionalidad del país, complicidad en los decretazos y los gacetazos,  entrega dócil de la directiva de la Asamblea Nacional entre otros, han sido los favores hechos por los Diputados Pre Pago para complacer los caprichos del traqueto mayor.
Sin embargo no todo fue tan frustrante y negativo, el año viejo también nos dejó la posibilidad de transformar en el nuevo año el estado actual de nuestro país. Nos dejó una esperanza de cambio en la candidatura de don Fabio Gadea Mantilla, que sobre la base de un amplio consenso social y político expresado en la Unidad Nicaragüense por la Esperanza, UNE, emerge como la figura capaz de derrotar al orteguismo y enrumbar al país en la más noble y ardua tarea que se ha impuesto, liderar desde el gobierno a partir del 2012 la “Revolución de la Honradez”, que nos permita sacar al país del desastre moral en que el orteguismo ha sumido a Nicaragua desde que ha gobernado desde abajo, desde en medio y desde arriba.