sábado, 11 de agosto de 2012

DE TONTOS NADA, DE DEMAGOGOS MUCHO


“Un político pobre, es un pobre político”
Carlos Hank González, “El Profesor”
Político y empresario mexicano (1927 – 2001)

Corrían los primeros días del mes de Diciembre del año 2007, precisamente el año en que Daniel Ortega regresaba triunfante al poder luego de estar alejado 16 años del mismo, 16 años que le parecieron una eternidad ya que para sobrevivir tuvo que aplicarse concienzudamente en las viejas enseñanzas de los manuales de la política criolla, las que incluían, entre otras cosas, los consabidos pactos con el adversario para repartirse el pastel gubernamental en aras de la “estabilidad social y política de la nación”. Eran los días en que el flamante Presidente, investido 11 meses atrás con el escrutinio únicamente del 92 % de los votos (nunca se supo del restante 8 %), se quejaba amargamente de la negativa de la ESSO de almacenar y procesar el petróleo venezolano. Era tan dramática la situación, que el mismo Ortega la definió como un asunto de “Seguridad Nacional”, un par de palabras que en todos lados esconden las peores sorpresas para la ciudadanía. Y a continuación soltó la famosa frase: “He dado instrucciones al Ministro de Energía y Minas, Emilio Rapacciolli, para trabajar rápidamente una propuesta para nacionalizar la importación de petróleo.

Durante el año de la crisis con la transnacional ESSO, “apenas” se habían importado 2 millones de barriles de petróleo, pero se tenía la promesa venezolana de suministrar 10 millones de barriles anuales, promesa que garantizaba millonarias ganancias si en vez de nacionalizar la importación de petróleo esta más bien se convertía en un monopolio privado, que se complementaría con el monopolio del almacenamiento del crudo para disponer de al menos dos de cuatro eslabones de la cadena de la industria. De los dos restantes, el refinamiento y la distribución, ya habría tiempo para pensar. Primero lo primero. Y pusieron manos a la obra. Privatizaron diligentemente y sin que nadie se diera cuenta, la cooperación para el abastecimiento del petróleo venezolano en una suerte de Holding empresarial: ALBANISA, por supuesto, luego de sacar de la jugada a quien había logrado la firma del convenio, el entonces Alcalde capitalino Nicho Marenco. Luego vino la presión a la ESSO para “sensibilizarlos” de vender los tanques de almacenamiento, no al Estado nicaragüense, sino al naciente pulpo empresarial. Se consumaba entonces el gran golpe que los nicaragüenses apenas nos enteramos, pues las cortinas de humo echadas a andar en contra de la transnacional petrolera y la verborrea anti imperialista, nublaban la vista y entorpecían los oídos de toda la ciudadanía. Tiempo después nos enteraríamos a través de una entrevista a Nicho Marenco de su plática sostenida con el Presidente Ortega, en la que este último le confirmaba que el asunto del petróleo venezolano era “su” negocio personal.

 Quedaban dos eslabones pendientes para cerrar el círculo del floreciente negocio petrolero: el refinamiento y la distribución. Para el primero, se firmaba un convenio más con el Presidente Chávez: la construcción de la refinería de petróleo “El Supremo Sueño de Bolívar”, un complejo industrial cuyo costo cercano a los seis mil millones de dólares hace que sea solamente eso, un sueño. Al día de hoy, este complejo está más enfocado en incrementar la capacidad de almacenamiento del crudo y construir una terminal hacia donde llegue el petróleo sin tener que pasar por el puerto de Corinto. Demás está decir que al país que llegaba, Chávez prometía construir refinerías. En determinado momento se juntaron una docena de promesas: Siria, Vietnam, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Cuba, Brasil, Cabruta, Jamaica, Bielorrusia, Nicaragua e Islas Fiji. A la fecha ninguna ha sido construida.  
 En relación al cuarto eslabón de la cadena, la distribución, el procedimiento no fue diferente. A través de la Procuraduría anularon el contrato de arrendamiento de las gasolineras que administraba la Distribuidora Nicaragüense de Petróleos, DNP, propiedad de la transnacional GLENCORE y todos sus bienes fueron “nacionalizados” a favor del Estado nicaragüense. Estos a su vez fueron “traspasados” a ALBANISA, en una operación de dedo, sin licitación pública previa y totalmente amañada para favorecer al consorcio de la familia gubernamental. Al día de hoy, dichas gasolineras tienen el 30 % de la cuota de mercado en la distribución de combustible. Resumiendo, tienen en sus manos tres de cuatro eslabones de la cadena nacional de la industria del petróleo: Monopolio en la importación, monopolio en el almacenamiento y un tercio del mercado de la distribución. Con la refinería existente en el país no necesitan otra más ya que esta satisface las necesidades actuales.

 Sin embargo hay algunos elementos del “negocio” que hay que analizar cuidadosamente y todos han sido hallazgos realizados por el economista independiente Adolfo Acevedo. El primero de ellos es que a partir de Enero del 2011, en promedio hemos pagado 10 dólares más por barril de petróleo en comparación con el precio de referencia WTI (West Texas Intermidiate). Esto ha significado que de Enero del 2011 a Mayo del 2012, con un promedio de importación de 11 millones de barriles, las ganancias por el sobreprecio han sido de 110 Millones de Dólares. En segundo lugar, de acuerdo a las cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua, nos hemos convertido a partir del 2011 en exportadores de petróleo y sus derivados. A mayo del 2011 se habían exportado 6, 692,151.2  Dólares y a Mayo del 2012 dichas exportaciones se habían incrementado hasta los 36, 399,498.1 Dólares. En tercer lugar, de acuerdo a datos oficiales, en el año 2011 Nicaragua importó 11.6 millones de barriles de petróleo, pero según las cifras de PDVSA, la exportación hecha a nuestro país en este periodo fue de 16.6 millones de barriles, lo que hace una diferencia de 5 millones de barriles, que al precio promedio de 100 dólares significan nada más y nada menos que 500 Millones de Dólares.

 Como puede apreciarse, todo este asunto del convenio petrolero venezolano se ha convertido en un multimillonario negocio a favor de la familia presidencial que nace precisamente con el monopolio que tienen de la importación del petróleo. Solamente para comparar las grandes ganancias con las necesidades de un sector altamente sensible de nuestro país, los adultos mayores: estos ciudadanos, 60,000 en total, reclaman con justicia una pensión reducida por todos los años que trabajaron y cotizaron al INSS, aunque no completaron las 750 semanas de ley. Dicho reclamo, justo y necesario, equivale a 36 Millones de Dólares al año, un poco menos que las ganancias obtenidas por la exportación de petróleo a Mayo de este año. Otro sector: el reclamo que hacen igualmente por una pensión los 12 mil retirados del Ejercito que no están cubiertos por este beneficio y que durante los 80’s les fueron retenidas sus cotizaciones al Seguro las que no fueron enteradas ya que sirvieron para capitalizar el Instituto de Previsión Social Militar, IPSM. Estas pensiones, si entregaran 3 mil córdobas a cada uno de ellos, equivaldrían a 18.3 Millones de Dólares anuales, una miseria en comparación con los 500 Millones de Dólares obtenidos por los famosos 5 millones de barriles que “aparecen de mas” en las exportaciones venezolanas.

 En aras del interés de la nación y pudiéndose tratar esto nuevamente como un asunto de “Seguridad Nacional”, los diputados de oposición e incluso los diputados socialistas, cristianos y solidarios del orteguismo, podrían tomarle la palabra al comandante y seguir las recomendaciones hechas por su millonario hermano en estos últimos días, para empezar a trabajar una iniciativa de ley que permita nacionalizar la importación del petróleo, a fin de que estos recursos sean aprovechados por todos los nicaragüenses, en especial los sectores menos favorecidos, y no solamente por una cúpula partidaria, gubernamental y familiar. Habría que hacer propias las palabras del entonces Presidente Constitucional Daniel Ortega cuando en el 2007 decía: “Están actuando como verdaderos  mercenarios y especuladores. La nacionalización de las importaciones se llevará a cabo debido a que la ESSO ha sido totalmente negativa, no muestra sensibilidad para contribuir a que el país pueda resolver el problema energético”.

 A confesión de parte, relevo de pruebas. A trabajar pues.



















sábado, 4 de agosto de 2012

METAMORFOSIS, WAIVER Y ELECCIONES


¿De dónde han salido los barcos de la Mamenic? Del asalto al pueblo.
¿De dónde han salido los aviones de "La Nica"? Del asalto de la familia Somoza al pueblo.
¿De dónde han salido los trescientos latifundios? Del asalto al pueblo.
¿De dónde han salido "Montelimar" y "La Fundadora"? Del asalto al pueblo.
¿De dónde han salido las diez mil casas? Del asalto al pueblo.
¿De dónde han salido los millones de dólares depositados en los bancos yanquis y suizos?
Del asalto de la familia Somoza al pueblo de Nicaragua.

Desde la cárcel yo acuso a la dictadura. 1964.
Carlos Fonseca Amador


Se dice comúnmente que las organizaciones adquieren el carácter que tienen sus dirigentes. En la medida en que estos se mantienen fieles a los postulados que motivaron su surgimiento, las organizaciones se encaminan con buen paso al cumplimiento de sus objetivos sin separarse de los principios con que nacieron. Muchas organizaciones dieron origen a grandes movimientos sociales, revoluciones inclusive, pero en el transcurrir del tiempo su dirigencia sucumbió a los embates de la corrupción o sencillamente se acomodaron a la vida fácil, quizás cansados de luchar o por advertir, ya en el ocaso de sus vidas, que tanto esfuerzo no valió la pena y que hay que disfrutar de lo que por muchos años se privaron. La historia nos da innumerables ejemplos de organizaciones y liderazgos que habiendo nacido de verdaderas gestas heroicas, poco a poco se transformaron en lo que tanto odiaron y por lo que lucharon.

La organización política que dio origen a la Gran Revolución de Octubre en la Rusia zarista devino, en la época de Stalin, en un partido que llevo a cabo una verdadera carnicería entre su propio pueblo. Luego de la desintegración de la URSS, el Partido Comunista Soviético, el PCUS, fue inhabilitado constitucionalmente para participar en la vida política por 100 años. El PRI mexicano, supuestos herederos de la Revolución Mexicana, se convirtió en la Dictadura Perfecta que gobernó el país durante 71 años corrompiendo al país de cabo a rabo. Las FARC colombianas, un movimiento guerrillero legitimo, nacido en el seno del Partido Comunista Colombiano como consecuencia del bogotazo del 48 y la represión gubernamental ordenada por el Presidente Ospina luego del asesinato del candidato Jorge Eliecer Gaitán, se convirtió en un grupo terrorista cuyas practicas más recurrentes eran los secuestros de civiles y su principal fuente de financiamiento el narcotráfico.

En nuestro país las cosas no han andado tan alejadas de estos ejemplos, partidos de larga trayectoria e historia como el Partido Conservador, cuya lejana referencia de decoro y honestidad se remonta a los famosos 30 años de gobiernos bajo este signo, hoy son una caricatura deforme de ese recuerdo, gracias a dirigentes que arrojaron a la basura este legado y prefirieron pactar con el enemigo para medrar en el erario público. Liberales que en el pasado encabezaron una revolución que transformó al país, llevándolo de la mano hacia las puertas de una modernidad tan necesitada, hoy son, a fuerza de la atomización y de un liderazgo prebendario, en los nuevos zancudos, sustituyendo a sus antiguos adversarios históricos en tan indigna actividad.

Y de esta metamorfosis no se escapó ni siquiera el FSLN, un partido surgido y formado al calor de la lucha guerrillera a inicios de los años 60, cuyo principal dirigente y fundador, Carlos Fonseca Amador, era el prototipo del militante sandinista. Un partido que durante los años de su duro trajinar vio caer a sus mejores hombres. Un liderazgo incorruptible, legendario, heroico, que en muchos casos escribió verdaderas páginas  épicas, como las escritas por Julio Buitrago y Leonel Rugama. Un liderazgo forjado en la lucha guerrillera, en el campo y la ciudad, que en la casi totalidad de los casos prefirió morir combatiendo que caer en manos del enemigo. Un liderazgo que escribió con sangre el ejemplo que dejaba a las futuras generaciones. Un liderazgo que mantenía un discurso totalmente coherente con la práctica cotidiana y que forjó una organización que supo y pudo llevar a feliz término en Julio del 79 la obra iniciada en 1961. Una organización que se transformó en un partido, el FSLN, que condujo las transformaciones revolucionarias de los años 80’s y que soportó las acometidas dirigidas por las administraciones norteamericanas encabezadas por Ronald Reagan y George Bush, que se tradujeron en una guerra civil que duró una década y cuyo saldo sangriento fue casi el doble que durante los 45 años del periodo somocista. Un partido que supo reconocer la derrota del 90 y entregar el poder a una coalición triunfante encabezada por Violeta Barrios de Chamorro.

Sin embargo, algunos dirigentes fueron tentados por la codicia y sucumbieron al disfrute de las mieles del poder. Los 45 años del sistema anterior, basado en el arribismo, el enriquecimiento ilícito, el usufructo del erario público y el abuso del poder para el beneficio personal no habían pasado en vano. El somocismo revivía de la mano de los más vivianes y en muchos de ellos quedaría para siempre como una práctica cotidiana. El poder se hizo para ejercerlo, para disfrutarlo y para lucrarse de él, parecía ser la enseñanza mejor aprendida. Vinieron los 16 años de sequía en donde la sobrevivencia se basó no en el ejemplo de estoicismo dejado por los fundadores, por los héroes y los mártires, la sobrevivencia se basó en el ejemplo dejado por el dictador derrocado: el chantaje, el halago, la amenaza. Un mecanismo perverso en el que el más débil quedaba en manos de quienes disponían de jueces a su gusto y antojo. Una corruptela que marcaría por el resto de sus vidas el accionar futuro de dichos personajes. Líderes que podían engañar a muchos un tiempo, pero no a todos todo el tiempo. Líderes que muy pronto quedaban al desnudo en su verdadera naturaleza depredadora.

Y luego vinieron los años de las vacas gordas, aunque a decir verdad para muchos de ellos nunca hubo vacas flacas. Regresaron los y las que se habían ido a llorar las penas al extranjero. Y nuevamente el somocismo galopando victorioso sobre fraudes electorales, convirtiendo al antiguo anti imperialista en un dócil salvaguarda de los intereses del otrora “enemigo de la humanidad”. Atrás quedaba la estrofa incómoda que en los años 80’s se enarbolaba con legítimo orgullo. Eran otros tiempos, ahora había que demostrar sumisión, arrepentimiento y reconversión. Pragmatismo dirán algunos, oportunismo dirán otros. El poder valía hacer el sacrificio. Narcotráfico, inmigración ilegal y terrorismo eran las tareas asignadas y había que cumplirlas con notas sobresalientes. Antes del 79 era la lucha contra el comunismo. Somoza mutaba felizmente.

Vino el susto del Waiver, un llamado de atención por la poca transparencia en el manejo de la cosa pública, mas no por la demolición de la democracia, la institucionalidad y el estado de derecho iniciado en el 2007. Este asunto nos permitió ver a un eficientísimo procurador haciendo de tripas corazón, con el apoyo de la cúpula empresarial, para no perder la dispensa que significaría volver a ser paria internacional. Un episodio que retrató en su justa dimensión el doble discurso de un dirigente que se debate entre el pasado trasnochado y un confuso presente. Anti imperialista para las bases de la secta, pero acólito de Obama cuando de money se trata. Perder la venia del norte equivalía a tener que sacar los petrodólares venezolanos para que el país sobreviva y en asuntos de plata se puede jugar con el santo menos con la limosna. Y el Waiver se hizo, dando el respiro y la tranquilidad perdida en estos pocos meses.

Y ahora entramos a una nueva prueba, prueba para los árbitros de que se puede hacer nuevamente un fraude electoral sin molestar mucho a la comunidad internacional, porque a nivel interno importa un comino lo que pensemos los nicaragüenses. Enfrentamos un nuevo proceso electoral cargado de las mismas mañas de los tres procesos anteriores, mañas que son ejecutadas precisamente por quienes debería velar por la justeza y transparencia de los comicios. Si los Somoza tuvieron a Modesto Salmerón para contar los votos y decidir que quien ganaba siempre era el dictador de turno, este de ahora tiene en Roberto Rivas Reyes su cuenta votos particular, más sucio y descarado que su antecesor en tan infame labor. Nuevamente los nicaragüenses somos puestos en el dilema de ir o no a votar, poniendo en duda la legitimidad del sufragio universal, libre y secreto como medio constitucional para sustituir gobernantes. Una vez más, la metamorfosis política que convirtió al FSLN en un partido tradicionalista, el orteguismo, mismo que pretende mantenerse en el poder a toda costa, fraude incluido, esta vez en todos los municipios, para continuar su labor depredadora del erario público.

Quizás las palabras de Carlos Fonseca se pueden aplicar a los restos que quedaron del movimiento guerrillero que ayudó a fundar, del que fue su principal dirigente y que después del triunfo de la Revolución se convertía en un partido cuyas principales divisas eran la mística, la entrega, el sacrificio y el decoro, pero que después de la derrota del 90 sucumbía ante el tradicionalismo político y lo convertía en uno más del montón. Se refería Carlos Fonseca a estas organizaciones de la siguiente forma: La influencia que aún pueden conservar los partidos tradicionales es una influencia en deterioro, en total decadencia; jamás en la historia del país habían entrado esos partidos en una etapa de descomposición tan grande. Nunca fueron más validas las palabras del Comandante que hoy en día.

domingo, 8 de julio de 2012

EL SUPREMO DESVELO DE LA FAMILIA ORTEGA – MURILLO


“Aquí no hay ningún rico que tenga más que el ALBA. Ninguno.
Ni sumados todos los bancos juntos llegás a tener la capacidad
económica que significa la importación de petróleo.
¿Cómo se maneja? ¿Quién la maneja? ¿Dónde se invierte?
¿Cómo se va a pagar? Ese el verdadero misterio que hay que resolver,
por razones de interés nacional,
porque algún día se va a tener que pagar eso”
Dionisio (Nicho) Marenco.

Corría el mes de Enero del 2007 y un día después de la toma de posesión como presidente de Nicaragua, Daniel Ortega firmaba junto al presidente venezolano Hugo Chávez Frías, principal invitado al evento, quince convenios de cooperación, entre ellos el que garantizaba el suministro de petróleo al país a precios y plazos de pago como nunca antes mandatario nacional alguno había visto y la donación de 32 plantas de generación eléctrica. Tal a como fueron firmados, protocolo incluido, los mismos fueron entre los representantes de ambos estados, ya que Ortega no firmaba en representación de su familia, sino en representación del pueblo nicaragüense, por lo que la absurda privatización que vino después, además de ilegal, es inmoral e inconstitucional. Meses atrás, el mismo Ortega junto a Nicho Marenco habían ofrecido al entonces presidente Bolaños la firma del convenio entre los Estados de Nicaragua y de Venezuela, pero la soberbia ideológica pudo mas, o quizás el hecho de que uno de los proponentes era precisamente el que estuvo a punto de echarlo de la presidencia en una asonada institucional, dejándonos un entuerto a todos los nicaragüenses que ha sido muy bien aprovechado por el comandante.  
Una vez en el poder y empezando a manejar un enorme y cada vez más creciente flujo de efectivo constante y sonante, la privatización del convenio no se hizo esperar y los inmensos beneficios empezaron a fluir en las arcas de la familia, quienes quizás influenciados por las viejas enseñanzas de los dinosaurios del PRI mexicano, vieron de inmediato la oportunidad de oro que se presentaba y dieron inicio a la veloz carrera por tratar de consolidar el modelo clásico de unir al Poder con el Dinero y construir un proyecto político hegemónico de largo plazo. Del desorden administrativo inicial, se pasó a la construcción de una gran corporación, el Grupo de Empresas del ALBA, una suerte de Holding empresarial millonario que abarca y abarcará todos o casi todos los giros de negocios que se les ocurra, dirigido directamente por los principales miembros de la familia gobernante, en la que juegan un rol importante muchos altos mandos militares pasados a retiro.
El esquema es sencillo: primero, a través del abuso del poder, garantizar la hegemonía política, con el agregado de que los errores del pasado han sido aprendidos. Segundo, con el dinero de la cooperación venezolana, consolidar el grupo empresarial más grande y poderoso del país, que facilite acceder a la hegemonía económica. El proyecto político, por razones que solamente la familia conoce, pero muchos intuyen, lo encabeza la primera dama, quien construye una plataforma de dominio del estado, del gobierno y de las alcaldías municipales, estas últimas serán agregadas el próximo 4 de Noviembre en no menos de 135 de las 153 municipalidades en juego. Control total y absoluto en todas las instancias del poder político nacional y territorial, basando su fuerza en una juventud sin memoria histórica, fácilmente moldeable y sin espíritu crítico que cuestione las orientaciones de la “compañera Rosario”.
No caben en este proyecto las viejas generaciones de sandinistas, combatientes de la lucha contra la dictadura somocista y de la guerra de los años 80’s. La vieja guardia que estuvo en ambas gestas heroicas no tiene cabida, pues compiten con amplia ventaja frente a una juventud sin historia ni trayectoria y en el viejo Frente Sandinista la preferencia la tienen los que combatieron. En este nuevo experimento familiar-político-ideológico, la preferencia la tienen los nacidos durante los años 80s, que no por casualidad serán aproximadamente el 65 % de los votantes en el 2016. Bajo esta perspectiva y cálculos, las expresiones, tímidas por ahora, de impulsar la candidatura de doña Rosario a la presidencia, se verán a partir del 2013 con mayor fuerza, en detrimento del “otro grupo” de sandinistas que, abierta o solapadamente, la adversan.
El proyecto económico es más sencillo aun. Se basa en la consolidación de un monopolio en una industria estratégica para la economía nicaragüense, que prácticamente nos convertiría en rehenes de los propietarios del mismo. Petróleo y Energía, son las fuentes de poder que hacen de la familia Ortega – Murillo, por amplio margen, la más rica y poderosa de Nicaragua y una de las primeras en Centroamérica. El inmenso cuerno de la abundancia viene de la mano del monopolio de la importación del petróleo venezolano, 12 millones de barriles anuales, que a 100 dólares promedio el barril dejan en los bolsillos Cristianos, Socialistas y Solidarios la bicoca de 600 millones de dólares al año, los restantes 600 hay que pagarlos. A medida en que baja el precio del petróleo, bajan las ganancias de la familia y para compensar las pérdidas disponen del 30 % de la capacidad de distribución de combustibles, cuyos precios al consumidor no bajan al ritmo de la baja del barril de crudo. Según especialistas en el tema, la facturación mensual del Grupo por la distribución de combustible es de aproximadamente 21 millones de dólares.
Aparte del monopolio de la importación de petróleo y la enorme cuota de mercado en la distribución, tienen el monopolio del almacenamiento del crudo que viene de Venezuela, lo que les permite tener en sus manos dos de tres elementos claves de esta industria; el tercero, el del procesamiento no lo necesitan por ahora, ya que la refinería existente garantiza el trabajo de convertir el petróleo en combustible. Pero además, otro además más, al día de hoy disponen de una capacidad instalada de 600 MW de generación de energía eléctrica, lo que los convierten en el mayor generador del país, pudiendo abastecer, solo ellos, casi por completo la demanda nacional. Plantas que fueron donadas por Taiwán y Venezuela y que deberían de estar beneficiando al pueblo nicaragüense, no enriqueciendo a la familia. Plantas cuyo pago millonario por “inversión” cuesta a los usuarios del servicio eléctrico y que es abonado mes a mes en la factura de energía, siendo materialmente imposible que el costo de la energía baje, al menos en los próximos quince años, plazo estipulado para cancelar la “inversión” realizada por la instalación de las plantas.
Vistas así las cosas, el proyecto pretende volver imprescindibles en la vida económica y política del país a la familia Ortega – Murillo, ya sea por el monopolio que manejan, por las deudas que ilegalmente el estado ha contraído con el Grupo, por el inmenso poder político que tendrán a lo largo y ancho de toda la geografía nacional o sencillamente porque nada se moverá en Nicaragua sino están ellos de por medio. Un proyecto hegemónico y perverso, cuyo sueño o quizás desvelo, es convertir a Nicaragua entera en el patrimonio exclusivo de la familia.   

sábado, 30 de junio de 2012

LAS DIATRIBAS DE ORTEGA


"Si aquí no hay plata para el medioambiente,
si aquí no hay plata para la lucha contra los estupefacientes,
tampoco habrá plata para esos agentes del imperio…"
Daniel Ortega


Como se suponía, la respuesta de Ortega ante el anuncio oficial de la suspensión del Waiver por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos no se hizo esperar y a como nos tiene acostumbrados, hizo el discurso virulento, amenazante y repleto de antiimperialismo que para este tipo de ocasiones siempre tiene preparado, dirigido sobre todo a las bases orteguistas, las que, ante el aviso norteamericano de meterle presión a su gobierno, no sabe que pensar en estos momentos y su reacción va a depender del mensaje que el liderazgo partidario y gubernamental envíe. Aunque esta masa de militantes y simpatizantes, que en su gran mayoría no vivió el enfrentamiento de los años 80´s contra los Estados Unidos y que se tradujo en un conflicto bélico que llevó a miles de nicaragüenses a la muerte, causó la destrucción de la economía y gran parte de la infraestructura productiva, en especial la que se encontraba en los escenarios de la guerra, muchos de ellos intuyen que una nueva confrontación contra el país del norte estaría condenada al fracaso y una vez mas, tanto la economía nacional como el futuro de los jóvenes, ellos mismos, estarían seriamente comprometidos, iniciando estos últimos la ruta hacia una nueva generación perdida. Efectivamente, Ortega con su intransigencia, encamina a Nicaragua hacia un escenario indeseable, en la que todos, incluidos ellos mismos, estarían en riesgo. Acostumbrado a negociar al filo de la navaja, considera que blandiendo el machete obligará a los Estados Unidos y a la comunidad internacional a negociar y en las condiciones que él proponga.

 Muchas voces sensatas en su gobierno están convencidas que el clima enrarecido que se empieza a alimentar en el entorno internacional, no conviene para nada a los intereses económicos y políticos del gobierno. Consideran que, atendiendo a la fragilidad de nuestra economía, el momento actual exige más cerebro que lengua y por lo tanto, la construcción de un clima de distensión es lo más apropiado en estos momentos. Este sector considera que la modernización de la economía pasa por modernizar al estado y a pesar de que han sacado no pocos réditos económicos a la situación de des-institucionalización del país, saben que de continuar el rumbo que se empieza a plantear, las perspectivas de que este modelo sobreviva en el corto y mediano plazo son altamente improbables. Han acumulado mucho, por lo tanto tienen mucho que perder y no están dispuestos a volver a una vida de sobresaltos y limitaciones. Han saboreado lo que tanto atacaron en el pasado, las “comodidades de la burguesía”; se han acostumbrado tanto a ellas que por nada del mundo las cambiarían, razón por la cual están en contra de echar por la borda la estabilidad que lograron mantener con los Estados Unidos durante el período de gobierno anterior. Consideran que un entendimiento a largo plazo con la clase empresarial es vital para sus intereses económicos y muy hábilmente se han entremezclado con ellos cediendo cuotas de poder, a fin de mantener esta alianza lo más sólida y confiable posible. El capital acumulado, si bien es cierto tiene como capital semilla la piñata del 90, ha ido “legitimándose” en la medida que la clase empresarial los ha ido acogiendo como parte de ellos, en una relación oportunista en la que “piñateros y burgueses” se toleran y alimentan mutuamente.        

 Sin embargo, existe un sector de incondicionales a Ortega, muchos de ellos viejos ideólogos de la época revolucionaria, que faltos de emociones nuevas por estar cerca del ocaso de sus vidas, aconsejan al comandante “subir la parada” y mostrar el musculo a los “enemigos de la humanidad”. Atrapados todavía, aunque parezca increíble a estas alturas de la vida y la historia, en lo más oscuro de la guerra fría, pavimentan de manera irresponsable el camino que conduce a la profundización del conflicto, quizás porque muchos de ellos no lo vivieron en los 80´s por estar a cargo de “tareas políticas” o porque sencillamente se encontraban cumpliendo misiones en el exterior. O quizás porque sus hijos y familiares no estarán expuestos, a como muchos de ellos no lo estuvieron en el pasado, pues tuvieron el cuidado de ponerlos a buen recaudo. Este sector, identificado con las posiciones ideológicas mas duras, sobre todo las provenientes del chavismo venezolano, creen que el panorama internacional es completamente desfavorable al “Imperialismo norteamericano” y al capitalismo mundial y al igual que el octogenario Fidel, consideran que verán el entierro del Imperio antes de que él sea enterrado.

 Muchos de estos elementos gozan de una enorme riqueza, gracias al manejo discrecional de la cooperación petrolera venezolana, tienen sus vidas y las de varias generaciones siguientes aseguradas y creen ilusamente, de que este estado de bonanza será eterno. Se ven como sobrevivientes de cualquier conflicto, porque creen en la inmortalidad de Hugo Chávez y de que el cuerno de la abundancia que les llega mes a mes en los barcos de petróleo será interminable. Han comprado conciencias y fomentado la corrupción en las mas altas esferas, en una copia calcada del modelo chavista, lo que, según ellos, les dará paz y tranquilidad. Odian a la “burguesía capitalista” criolla, ya que al igual que en los años 80´s, los continúan viendo como hijos de casa del imperialismo. Todo lo ven color blanco o negro y creen que los únicos ricos solamente pueden ser ellos, pues esta condición de la que gozan actualmente es un regalo divino y un premio celestial por los infortunios, carencias y dificultades del pasado. Recelan y ven con desconfianza al “otro grupo”, ya que según ellos, son frágiles ideológicamente y se han acomodado a la convivencia con los capitalistas nacionales. Para ellos, estos últimos son un trago amargo que hay que aguantar, pero que en cualquier momento los regurgitarán, ya que ni social, ni política, ni económicamente tienen nada en común. Este sector es el que tiene los resortes del poder en el estado y en el gobierno y puja, abiertamente en algunos casos y solapadamente en otros, por desaparecer la influencia de sus compañeros – adversarios del otro grupo. 

 A juicio de lo escuchado en la famosa comparecencia, pareciera ser que Ortega escucha más al segundo grupo que al primero y como si de toma y daca se tratara, los primeros blancos de su violencia verbal fueron las organizaciones de la Sociedad Civil, indirectamente acusadas de conspirar día y noche en contra de su inconstitucional gobierno. Equiparó, en el colmo del desatino, la obligación que tiene “su gobierno” de velar por la salud del pueblo nicaragüense, sobre todo de su juventud, con un vulgar chantaje a Estados Unidos de disminuir la lucha contra el narcotráfico, desconociendo o pretendiendo desconocer, que mucha de la droga que pasa por el país rumbo al norte, una buena parte de ella se queda en nuestro territorio, convirtiéndose en una verdadera plaga que azota a comunidades enteras, como es el caso de la Costa Caribe, o a miles de jóvenes que sucumben a diario ante el crac, la cocaína y la marihuana.

 Pareciera ser, que el Ortega que estamos viendo en los últimos días, es el mismo al que nos acostumbramos ver en los años 80´s, acusando a todos los que no están con él de conspiradores, vende patrias, burgueses, capitalistas, vendidos al imperialismo norteamericano, al colonialismo europeo y al capitalismo internacional. El mismo Ortega de siempre, incapaz de ver que producto de su propia obsesión de poder y riquezas, empujado por el grupo que está en su entorno mas cercano, es quien nos tiene metido en este embrollo con la comunidad internacional. Ni fueron los europeos, ni los norteamericanos los que se robaron las elecciones municipales del 2008 o las nacionales del 2011. Fueron ellos, el orteguismo,  los que provocaron este lío en el cual están metidos hasta el cuello y que en lugar de salir de el, caminan irracionalmente hacia adelante, desgraciadamente arrastrándonos a todos.

El mismo Ortega, que en lugar de limpiar, para su propio provecho, las instituciones del estado, prefiere la diatriba, la amenaza y el chantaje a las organizaciones de la sociedad civil. El mismo Ortega, que aunque sepa a lo que se expone, cometerá otro fraude más el 4 de Noviembre próximo. El mismo Ortega, que comete exactamente los mismos errores del pasado y que por consiguiente, recogerá los mismos fracasos de antes.



sábado, 23 de junio de 2012

ORTEGA ES EL UNICO CULPABLE

Las noticias de los últimos días nos traen una serie de situaciones indeseables para la inmensa mayoría de la población que no vive en el paraíso terrenal que nos presenta en sus alocuciones la Secretaria de Propaganda del Partido y que tampoco son bañadas por los ríos de leche y miel que mojan y empapan generosamente a los que están arrimados al gobierno usufructuando el erario público. Para el pueblo las noticias son malas, a pesar del esfuerzo de la gran cantidad de medios de comunicación propiedad de la familia presidencial por pintarnos otra Nicaragua, por la sencilla razón de que, al final del día, la crisis se ensaña con los mas pobres, los que no tienen la suerte de pertenecer a las estadísticas alegres, que como magos de feria, cada cierto tiempo el gobierno saca del sombrero, para convencer a los mas incautos que el gato que les están dando es en realidad una liebre.

Como si de la alineación de los astros se tratara y que muchos fantasiosos nos aseguraban sería la señal del fin del mundo, así mismo se han venido escalonando y alineando una serie de eventos, que si bien es cierto no será el final del orteguismo, si nos servirá para identificar al único culpable de toda la crisis presente y por venir. Esta semana la Embajadora de los Estados Unidos anunciaba lo que prácticamente era un secreto a voces y que ella misma había advertido a los pocos días de haber presentado sus credenciales diplomáticas, la suspensión del primer Waiver asociado a la transparencia en el uso y manejo de los recursos del estado. A decir verdad, desde al año 2007 dejó de existir dicha transparencia, ya que tanto el país como las finanzas públicas han sido manejadas como si de una finca particular se tratara y la mayoría de las veces con la total complacencia de quienes se hacían llamar de la oposición. ALN, PLC, BUN y otra serie de parásitos políticos contribuyeron con su silencio y complicidad a este desastre institucional, silencio y complicidad que les llenó sus sedientos bolsillos. Sin embargo, durante todos estos años nunca estuvieron en riesgo las dispensas norteamericanas, a como tampoco estuvieron en riesgo luego de los fraudes electorales del 2008 y de las elecciones regionales del 2010.

La mala noticia que llegó de manos de la Embajadora Powers es una pésima  señal para la comunidad internacional, en especial para los inversionistas extranjeros que tratan de ser encantados con la nueva puerta al cielo del orteguismo: el Canal Interoceánico. Cómo confiar en la transparencia de un gobierno al que le ha sido negado el visto bueno de la cooperación bilateral norteamericana, precisamente por su falta de transparencia. Muchos plantean que esta es simplemente una señal de advertencia, para obligar al  régimen de Ortega a hacer los cambios en el Consejo Supremo Electoral que permita restablecer la esperanza electoral, o lo que es lo mismo, la confianza de la ciudadanía en que su voto será respetado en nuevas elecciones. Difícil de esperar esto, ya que quienes tomaron el poder en Enero del 2007 no lo pondrán nunca en riesgo, a menos que, siempre con los dados cargados a su favor, sepan de antemano a través de acuciosos magistrados, las cifras con que se agenciarán la victoria.   
Otros aseguran que habrá un compás de espera para ver las señales que envíe Ortega antes de tomar la decisión de aprobar o no el Waiver de la propiedad y unos cuantos mas aseguran que la Administracion Obama no quemará todos los cartuchos negando ambas dispensas, para poder tener un elemento de negociación. La verdad de las cosas es que la aprobación del segundo Waiver ni siquiera está en las manos del candidato – Presidente Obama, sino más bien en el tono que los Republicanos le impriman a la campaña electoral y de si Nicaragua efectivamente se convierte en un tema electoral en el transcurso de la misma. En la medida en que los estrategas del candidato Romney  adviertan que explotar este tema dejará mal parado a su contrincante, en esa medida será el tono de la respuesta hacia Ortega. No olvidemos que la cadena se rompe por el eslabón mas débil y en el caso de los países del Alba, no cabe ninguna duda que nuestro país es quien ofrece mas vulnerabilidad, a pesar de las bravuconadas en relación al Narcotráfico, Terrorismo e Inmigración Ilegal, los tres temas de mayor sensibilidad para los norteamericanos que maneja el gobierno, supuestamente, como ases bajo la manga en una eventual negociación.

Un segundo evento que refleja el poco respeto que Ortega tiene  para sus aliados de ocasión es la aprobación unilateral de la ley creadora de la Unidad de Análisis Financiero, UAF. Luego de un pretendido consenso con el Gran Capital y una parte de la cúpula del sector empresarial, el gobierno decidió ponerlos a prueba y usando la mayoría espuria de que goza en la Asamblea Nacional, aprobó la famosa ley que es la soga que en mas de una ocasión dijimos que los empresarios “encebaban” para ser ahorcados por ella misma. No está de mas recordar la parte que se refiere a la alianza con este sector enunciada en Enero del 2009 en el documento Socialismo del Siglo XXI, Hermandad Revolucionaria y que textualmente dice: “Impulsar una Alianza táctica con los empresarios concentrando nuestros esfuerzos en el otorgamiento de prebendas y políticas que les generen ciertos espacios mínimos en la que se constituyan un aliado y no en un enemigo del FSLN. Concentrarse en las características de liderazgos personales para ganar su apoyo a nuestro sistema”.

 A través de la historia, los dictadores siempre tienen el mismo comportamiento. Somoza después del terremoto del 72 incursionó en los negocios considerados como cotos privados de los empresarios, aliados incondicionales de su régimen. Producto de la ambición que significaba meterle mano a los inmensos recursos destinados para la reconstrucción de la Managua terremoteada, rompió la armonía pactada por años entre ambos. La historia posterior es bien conocida y la enseñanza es la misma de siempre, el poder absoluto interpreta que todos están sometidos a los caprichos personales de quien lo detenta, sea por la vía del chantaje o la del halago, hasta que la soga se rompe, ya sea por que la gente se da cuenta de su condición de rehenes y se niega a aceptarla o sencillamente por que se dan cuenta de la fortaleza que unidos tienen para cambiar el estado de cosas.
 
El tercer evento que conspira en contra de los pobres de Nicaragua es el incontrolable alza del costo de la vida, producto del poco interés que tiene el gobierno en reducir la pobreza que azota a la mayoría del pueblo, a pesar de la insistencia en mostrarnos cifras amañadas que indican lo contrario. Ante el crecimiento de los desempleados y subempleados y la disminución del salario real de quienes tienen la dicha de tener un empleo, el orteguismo receta alzas en la mayoría de los productos de la canasta básica, cuyo costo sobrepasa los doce mil córdobas según cifras extraoficiales del mismo gobierno. Pero no contento con esto, nos receta una nueva alza en la tarifa eléctrica, inexplicable para todos los que de una forma u otra conocen la baja del precio del barril de petróleo, que ronda ya los 80 dólares. Si antes la solución que vendían era la transformación de la matriz energética, ahora resulta que tal cambio será inefectivo por los subsidios, nombre técnico que le han dado a los préstamos que la familia presidencial le hace al gobierno que la misma familia preside, prestamos que salen de la plata que la familia usufructúa gracias a la privatización que hizo a su favor de la cooperación venezolana y de la apropiación ilegal de las plantas de generación eléctrica, que dicho sea de paso, la misma familia es la mayor generadora de energía en el país.

En conclusión, la negación del primer Waiver, los signos inequívocos del inicio de la ruptura con el sector empresarial y el castigo gratuito a los pobres, entre los que se encuentra la misma base orteguista, son el presagio de mayores problemas para Nicaragua y cuyas consecuencias solo tienen un único responsable: Daniel Ortega.   

viernes, 15 de junio de 2012

DE CANDADOS, LLAVES Y SOLICITOS CERRAJEROS


Luego de las firmes y directas declaraciones de la recién nombrada Embajadora de los Estados Unidos Sra. Phyllis Powers, en relación a la dificultad de que sean aprobadas este año las famosas Dispensas (Waivers) que posibilitan la ayuda económica bilateral entre ambos países, la situación en el campamento del gobierno, de sus aliados políticos y empresariales es de extremada alarma y justificada preocupación, ya que por primera vez el régimen inconstitucional de Ortega enfrenta su primer serio desencuentro con el país del norte, luego que sus relaciones durante el periodo anterior fueron de mutuo respeto y estricto cumplimiento de los compromisos acordados, uno vigilaba los tres problemas fundamentales del otro, a saber: narcotráfico, terrorismo e inmigración ilegal y el otro respetaba la actuación del gobierno, evitando micro administrar la política interna del país. Hay que recordar que esto continuó luego del fraude electoral de las elecciones municipales del 2008 y a pesar de haber suspendido indefinidamente la Cuenta Reto del Milenio, los Waivers de ese año y los posteriores nunca estuvieron en duda.

Esta vez, parece que la cosa va en serio, y lo que habíamos advertido a comienzos del año se ha hecho realidad, Nicaragua se volvió tema de campaña en las elecciones norteamericanas debido a las presiones de los Republicanos y la atención hacia nuestro país, disipada luego de la finalización del conflicto bélico, se reactiva nuevamente y para desgracia nuestra, con el mismo protagonista de antes. Ahora sí es objeto de atención el fraude electoral del 2011 y repentinamente nos hemos vuelto noticia de primera plana en los medios internacionales. Con la nominación del candidato Republicano, el proceso electoral en los Estados Unidos estaría próximo a iniciar y es previsible que el tema Nicaragua - Ortega – Democracia se torne todavía más incisivo y obligue a los demócratas a ser mucho más firmes en su tolerancia con el comandante Ortega, lo que sería el presagio de nuevas malas noticias para su régimen inconstitucional.

Se habla en público y en privado, que Ortega tiene la llave del candado que representa la aprobación de las dispensas norteamericanas, toda una alegoría a la popular canción mexicana “La Puerta Negra”, solo que esta puerta Made in USA no tiene tres candados, sino solamente uno y no está tan remachada ya que la llave que lo abre se encuentra en sus propias manos. Con lo que no se contaba, es la repentina aparición de oficiosos cerrajeros, que solícitamente han viajado a Washington a cabildear y solicitar la llave del famoso candado, sin exigir compromisos inequívocos a quien los ha enviado, de Retorno a la Democracia, Respeto a las Instituciones, Restablecimiento de la Institucionalidad y Regreso al Estado de Derecho.

Todo parece indicar, que los cerrajeros en cuestión están más interesados en los negocios que les ha representado en todos estos años de maridaje con Ortega la cooperación internacional, en especial la norteamericana, sumada a las no pocas migajas que recogen de la privatizada ayuda venezolana, que contribuir a reencausar al país en la senda democrática, abandonada desde el 10 de Enero del 2007. Todavía no comprenden que en un país donde impera la democracia, la institucionalidad y el estado de derecho, el clima de negocios facilita de mejor manera el desarrollo de la actividad empresarial. Habría que recordarles a estos cerrajeros voluntarios, que hacen causa común con el gobierno, que uno de los Pilares más importantes que miden el clima de negocios de un país es el referido a las Instituciones Públicas, desglosándose este en los siguientes Indicadores: Derecho de propiedad; Protección a la propiedad intelectual; Independencia judicial; Eficiencia del marco legal en resolución de conflictos; Costos comerciales del terrorismo; Costos comerciales del crimen y violencia; Fiabilidad de los servicios policiales y Protección de los accionistas minoritarios.

Sería importante conocer de estos individuos, que muy eficientemente cumplieron su rol de cabilderos del régimen inconstitucional de Ortega, qué criterio tienen en cuanto al cumplimiento de algunos de los indicadores enunciados anteriormente, muy especialmente los referidos al derecho a la propiedad, independencia judicial, lo relativo a la resolución de conflictos y a los servicios policiales. Posiblemente la opinión de estos difiera notablemente de la que tenga la familia Buhler, dueña del complejo turístico Punta Teonoste, o de la familia Solórzano, dueños de Laboratorios Solka, o de la familia Arévalo – Gutiérrez, dueña de las valiosas tierras ubicadas frente a Galerías en Managua, o de tantos otros cuyas propiedades han sido usurpadas por la maquinaria estatal.

Se ufanan de haber consensuado 53 leyes con el gobierno, lo que no hace más que confirmar su alianza con un régimen que ha demolido sistemáticamente la gobernabilidad que durante 16 años, mucho o poco, se logró avanzar en el país. Exigieron, en el colmo del descaro, tener oficinas en la Asamblea Nacional, como si de un grupo político se tratara, para cabildear de manera directa con el gobierno –y no con la oposición- las iniciativas de ley antes de que estas lleguen al plenario. Sin embargo, dice el adagio popular que “mal paga el diablo a quien bien le sirve”, ya que a pesar de haber ido velozmente a Washington a abogar por el gobierno, éste, en una repetición de su histórico proceder y manteniendo la concepción de que con los empresarios es una alianza táctica, de corto plazo, les clava la daga en la espalda con la aprobación unilateral de la Unidad de Análisis Financiero, UAF, una verdadera espada de Damocles que desde ahora penderá sobre sus cabezas por si pretenden salirse del redil que Ortega les ha construido. Complacientes y timoratos, ahora tendrán que tragar gordo pues no hay almuerzo gratis y compartir el festín del erario público, sea en la participación del pastel energético o en las exenciones tributarias, tiene sus costos.        

Ojalá y esta puñalada trapera sirva para incentivarlos a exigir con la misma vehemencia que han exigido la aprobación de los Waivers, el CAMBIO TOTAL de los  magistrados del Consejo Supremo Electoral, de la Corte Suprema de Justicia, de la Contraloría y la Fiscalía General de la Republica, del Procurador General y el de Derechos Humanos, instituciones y funcionarios que están completamente al servicio de Ortega, cumpliendo roles partidarios y totalmente alejados de los mandatos constitucionales; que exijan el respeto a la institucionalidad y al carácter apartidario de los cuerpos armados de la NACION; que exijan una profunda investigación en las instituciones del estado que salieron salpicadas por el escándalo narco mas reciente: el CSE, la CSJ y la PN y que exijan un verdadero Diálogo Nacional con TODAS las fuerzas políticas, sociales, religiosas y económicas de la nación, donde se pongan en agenda los temas pendientes de este inconstitucional gobierno: democracia, estado de derecho, gobernabilidad, institucionalidad, elecciones libres y transparentes, transparencia en el uso de los recursos del estado, incluida la cooperación internacional, entre los más importantes.

Nunca es tarde para rectificar y sólo los soberbios no reconocen los errores cometidos. El Gran Capital, las cúpulas empresariales aliadas del gobierno y los supuestos líderes de la oposición todavía están a tiempo de marchar con el pueblo y con la historia. Nunca está demás recordar los últimos años del régimen somocista y aquella máxima de George Santayana que sabiamente dice que “quien no aprende de la historia está condenado a repetirla”.

(Nota del Autor: Foto sacada del diario La Prensa) 

viernes, 8 de junio de 2012

NARCOTRAFICO E INSTITUCIONALIDAD


“¿Han dicho, las evidencias son estas?
No, no lo han dicho. Han especulado, nada más,
puras especulaciones y ahí me parece que no es correcto
porque se está ensuciando el nombre de una persona”.

Magistrada Alba Luz Ramos
Presidenta de Facto de la CSJ
(En defensa de Henry Fariñas)



A pesar de los esfuerzos gubernamentales de levantar una cortina de humo sobre las serias acusaciones que penden sobre la cabeza del CSE, producto de la Narco trama en que se ha visto envuelta la Institución a partir de la captura del Magistrado Suplente Julio Cesar Ozuna, cada día que pasa salen a flote nuevos elementos que permiten tejer una serie de suposiciones acerca de qué tan profundo han penetrado los tentáculos del narcotráfico en las instituciones del estado nicaragüense.


La defensa inicial que la Magistrada Presidenta de Facto de la Corte Suprema de Justicia Alba Luz Ramos hizo en relación a la supuesta inocencia de Henry Fariñas se ha venido al piso y ha estallado en la propia cara de la misma institución, toda vez que al ahora acusado se le ha comprobado su pertenencia a una célula del Cartel de la Familia Michoacana, a la que también pertenece el “ciudadano nicaragüense” cuya cédula de identidad corresponde al nombre de José Fernando Treminio Díaz, conocido como Alejandro Jiménez, (a) El Palidejo, con domicilio conocido en el Km. 10 ¾ de la Carretera Sur, en el sector conocido como El Refugio, vecino inmediato de la Escuela de la Policía Nacional “Walter Mendoza”. Cédula extendida, como todos sabemos, en trámite rápido y expedito por el Consejo Supremo Electoral a través del Magistrado Suplente Ozuna, subordinado directo de Roberto José Rivas Reyes, ambos de Facto.

Los elementos anteriores cubren con un manto de duda a tres instituciones, Sin embargo, hay varios hechos que se hace necesario profundizar para que la opinión pública, que con sus impuestos paga a los funcionarios del estado, tenga una visión mas amplia y pueda por consiguiente hacer una mejor valoración de los acontecimientos. En primer lugar, el Poder Judicial se ha visto vulnerado en su actuar ante las denuncias de trámites de reposición de partidas de nacimiento, con testigos inexistentes y madres que procrearon hijos a los 9 años. Una total colusión entre jueces y narcotraficantes que confirma todas las denuncias hechas durante la campaña electoral acerca de la manipulación de los registros civiles de las personas en muchas alcaldías del país, para extender partidas de nacimientos a menores de edad, con fechas alteradas a fin de que pudieran tramitar sus cédulas y votar por el partido de gobierno. El sacrificado resultó ser el Juez Local Civil de Tipitapa, pero este caso amerita una profunda revisión en TODOS los juzgados civiles del país para ver en cuantos de ellos se han tramitado las reposiciones famosas. Dejamos a criterio de la gente la valoración de la acérrima defensa hecha por la Magistrada Ramos acerca de la inocencia de Henry Fariñas, aunque quedan dos preguntas en el ambiente: Porqué estaba tan segura de su inocencia? Y ahora que se ha demostrado su involucramiento en una célula narco, Cuál es su posición al respecto?

Luego tenemos al Consejo Supremo Electoral, la madre del cordero en todo este relajo. Si ya existían antecedentes de trámites de cédulas a personeros de la narco guerrilla de las FARC colombianas, Cómo es posible que se haya continuado la práctica de seguir extendiendo cedulas a cualquiera que pueda pagar 300 córdobas, ya no digamos 1,500 dólares, sin los debidos controles que esto requiere. Se informa por parte de la Policía Nacional en el curso de las investigaciones iniciales, que el Magistrado de Facto Ozuna salió innumerables veces del país utilizando hasta tres y cuatro vehículos oficiales del CSE para trasladar dinero del narcotráfico a Costa Rica y otros países centroamericanos. Nadie en el Consejo controlaba este excesivo uso de los vehículos del estado? Quién en el Gobierno, donde no se mueve ni una hoja sin que lo sepa y autorice la Primera Dama, sabía de los constantes viajes al extranjero de Ozuna?  Migración no informaba de sus constantes salidas con varios vehículos oficiales? Roberto Rivas lo autorizaba o sencillamente no sabía nada de las andanzas de su subordinado? Si lo sabía habría que pensar que era cooperador necesario, según la jerga policial, y si no lo sabia, habría que destituirlo, no por tener cargo vencido o por corrupción, sino por inoperante e incapaz, ya que le montaron en sus propias barbas y bigotes una célula narco que lo enloda a él mismo y a toda la institución que mal dirige.


Finalmente tenemos a la Policía Nacional, como el tercer vértice de este triángulo, que poco a poco se va pareciendo al de Las Bermudas. Al igual que las otras dos, la CSJ y el CSE, la Policía está también pegada, como se dice popularmente, en la trama hecha pública en Nicaragua sólo hasta después de las investigaciones llevadas a cabo en Guatemala y Costa Rica a raíz de la muerte de Facundo Cabral. Vamos a apartar algunos elementos de corrupción que en el pasado han sido admitidos como casos puntuales y que involucran a altos mandos de la Policía, tales como el tráfico de vehículos robados en los años 90´s, la muerte de Jerónimo Polanco y las asiduas visitas al “establecimiento” del occiso, vínculos con el narcotráfico en Rivas, pago a soplones con droga incautada a los propios narcos, inconsistencias entre el dinero capturado a los narcos y lo reflejado en los informes, entre otros. El caso que nos ocupa es de mucha mayor repercusión que los anteriormente citados, puesto que de continuar esta situación nos encaminaríamos sin ninguna duda hacia lo que podríamos presagiar como un Narco Estado o en el menor de los casos a un Estado Fallido, en el que, además de la demolición de la Institucionalidad y el Estado de Derecho por obra y gracia de quienes nos desgobiernan, estaríamos padeciendo, desde las mismas instituciones del Estado, el flagelo del narcotráfico.

La Policía Nacional tiene mucho que explicar en torno al involucramiento de varios de sus mandos superiores con Henry Fariñas y sus familiares. Cómo es que, conociendo que éste estaba involucrado en una célula del narcotráfico, eran “Clientes VIP – Todo Incluido” del negocio de Fariñas? No lo sabían? Desconocían que tanto Fariñas y El Palidejo eran vecinos de la Escuela Nacional Walter Mendoza? Si ambas cosas no eran del conocimiento de los altos mandos de la Policía, entonces estamos ante una institución cuyos oficiales de Inteligencia son totalmente inoperantes en la penetración del narcotráfico en las instituciones del estado, pero altamente efectivos en darle seguimiento a las andanzas de los líderes de la oposición a Ortega, tanto a nivel nacional como territorial. La politización de la Policía, subordinada totalmente al orteguismo, trae este tipo de consecuencias. Pareciera ser, de acuerdo a las evidencias, que la lucha contra la oposición es más importante que la que se debiera hacer contra el Crimen Organizado. La denuncia de Karla, la hermana de Henry, involucra a muchos altos mandos de la Policía en actos ilícitos, por lo que la población demanda una amplia y profunda investigación a lo interno para saber a qué atenerse.

Independientemente de que se quieran minimizar los hechos y se pretenda arrojar sobre la opinión publica las famosas sondas a que nos tienen acostumbrados la maquinaria mediática del gobierno, para que, o un nuevo escándalo dirija la atención hacia otros temas o una nueva noticia salvadora mande al olvido el escándalo actual, el pueblo necesita conocer la verdad. Solo así se podrá devolver la confianza y rescatar algunas instituciones que se suponen están al servicio y protección de la ciudadanía. Con otras ni siquiera vale la pena intentarlo y lo único que cabría es su desaparición total y el encausamiento de sus cabecillas, que contrario al precepto legal, son culpables hasta que no demuestren lo contrario y ya saben a quienes nos referimos.  


(Las fotos utilizadas fueron tomadas del diario La Prensa)

viernes, 1 de junio de 2012

OSUNA: EL CHIVO EXPIATORIO EN LA NUEVA TERCIA GEOPOLITICA?


Los sandinistas recibían de Pablo entre 500 y 1000 dólares
por cada kilo de cocaína, dependiendo del tamaño del embarque.
Aparte de esto, cobraban 200 dólares
por el almacenamiento y custodia de cada kilo de coca.

Pág. 55. “El verdadero Pablo”. Astrid Legarda.
Confesiones de “Popeye”, su principal lugarteniente.


En los últimos días y con una gran cobertura, los medios de comunicación han destacado el quiebre de una supuesta red de narcotraficantes en la que estaría involucrado el Magistrado Suplente del Consejo Supremo Electoral Julio Cesar Ozuna, vinculándolo a la estructura que el Cartel de la Familia Michoacana tiene en Centroamérica y cuyo cabecilla local es Alejandro Jiménez (a) “El Palidejo”, principal sospechoso de haber dado muerte al cantautor argentino Facundo Cabral. El Cartel en cuestión, está identificado como uno de los más extraños y mortíferos del mundo, ya que aparte de su alianza con el Cartel de Sinaloa, cultiva una rara mezcla de mesianismo religioso, defensa de la dignidad y bienestar de los Michoacanos.
Debido a las acusaciones de Karla Fariñas, la hermana del detenido Henry Fariñas, es que se ha logrado destapar una olla podrida que salpica a varias instituciones. Karla ha denunciado los estrechos vínculos amistosos de altos mandos de la Policía Nacional con su hermano, destacando el financiamiento para reparaciones en delegaciones policiales, así como las constantes visitas de jefes policiales al negocio de Fariñas, un “Club” para adultos, en el cual, según la hermana, muchos departían alegremente con “El Palidejo”, algo que según ella lo tiene grabado en videos. Pareciera ser que este tipo de comportamiento no es nuevo, recordemos cuando en Marzo del 2006 y tras la muerte de Jerónimo Polanco, dueño también de un lupanar llamado “Aquí Polanco”, un hijo del occiso denunció, entre otros, a un alto comisionado a quien se le pagaba mensualmente grandes cantidades de dinero supuestamente por “protección”. Con la baja del alto jefe policial se pretendió sepultar cualquier vínculo de la institución con el caso. El problema de éste y el de Fariñas – “El Palidejo”, es que hay un elemento en común, la relación de altos mandos policiales con los personajes mencionados en el escándalo, ya sea brindando “protección”, al mejor estilo de la mafia italiana o involucrados en situaciones indeseables que manchan la institucionalidad de quienes deben de estar al servicio de toda la ciudadanía, no solo de los que pueden pagar altas sumas de dinero o de los que tienen negocios donde se comercia con la dignidad y el cuerpo de las mujeres.

Sin embargo, el fenómeno de la corrupción en las instituciones del estado nicaragüense no es nuevo. Acostumbrados a la vida fácil, muchos políticos y funcionarios han vendido gustosamente su alma al diablo para mantener un nivel de vida que nada tiene que ver con lo que ganan “nominalmente” y esto, en un país donde la institucionalidad y el estado de derecho son tan frágiles, es fácilmente detectable por los grandes carteles de la droga, convirtiendo a nuestro territorio en presa fácil de sus tentáculos. Hay muchos ejemplos de esto, que no es de ahora, sino veamos. Durante los años 80´s, el Capo colombiano Pablo Escobar Gaviria estableció sus redes en Nicaragua bajo el amparo oficial. Eran los años de la famosa triangulación creada por Escobar con Panamá, Cuba y Nicaragua para el trasiego de la droga, en cuya operación quien pagó los platos rotos fue el General Arnaldo Ochoa ya que fue fusilado por el régimen cubano. Años después de la muerte del “Patrón”, a como le gustaba que le llamaran a Escobar, han salido en varios libros escritos por gente muy cercana al Capo los vericuetos de esta nefasta asociación. En dos de ellos, uno escrito por la amante de Pablo, Virginia Vallejos “Amando a Pablo, Odiando a Escobar” y otro escrito por Astrid Legarda “El Verdadero Pablo, sangre, traición y muerte”, se habla profusamente de esta sórdida relación entre supuestos “revolucionarios” y quien fuera el jefe del mayor cartel de drogas del mundo.

En el primer atentado al World Trade Center, el 26 de Febrero de 1993, durante los allanamientos a los sospechosos de haber planeado y ejecutado el ataque, se encontraron pasaportes nicaragüenses extendidos por autoridades nacionales. En el año 2003, el mismo Primer Comisionado de la Policía Edwin Cordero, en una “cándida” declaración que sacudió los cimientos de toda la sociedad, por increíble que parezca legitimaba el hecho de que a sus soplones la policía les pagaba con drogas, incautadas a su vez al narcotráfico. Aunque tuvo que retractarse por presiones de sus antecesores, Caldera y Montealegre, ya el daño y la confesión estaban hechos. 

En el año 2004, nos enteramos cómo un Magistrado de la “Honorable” Corte Suprema de Justicia hace desaparecer 600 mil dólares capturados al narcotraficante Luis González Largo y alegremente se los reparte con otro u otros, en un alarde de impunidad y cinismo. A pesar de haber cometido un flagrante delito que ensuciaba al máximo tribunal de justicia del país, la cosa quedó ahí. Eran los felices años del pacto y todo quedaba entre socios. Entre el año 2004 al 2008, el “Honorable” Magistrado Presidente del CSE “extrajo” 407 millones de córdobas de la institución, burlando todas las normas de control gubernamental. A través de facturas falsas y empresas igualmente falsas, Rivas aumentó su patrimonio familiar a costa del erario público, sin que nadie tuviese nada que señalar, en el colmo de la desfachatez y el encubrimiento gubernamental. 

En el año 2008, el miembro de las FARC Alberto Bermúdez (a) “El Cojo” recibió cédula nicaragüense en un trámite expedito que ni los mismos nacionales lo pueden disfrutar. Bermúdez se encontraba en Nicaragua desde un año atrás, posiblemente en acciones de tipo logístico para la guerrilla colombiana. En el año 2011, nuevamente Roberto Rivas Reyes fue acusado en la vecina Costa Rica por enriquecimiento ilícito, siendo requerido a partir de este año por las autoridades ticas. Aviones, mansiones, vehículos de lujo, valiosas propiedades en el mar y un largo etcétera no bastan, ni siquiera, para sonrojar a un gobierno que se auto llama Cristiano, Socialista y Solidario. Ninguna autoridad nacional se ha hecho eco de la denuncia tica y más bien da la impresión que el Magistrado de Facto goza, además de su ilegal inmunidad, de total impunidad para delinquir tanto dentro como fuera del país.

Corrupción aparte, surge ahora el caso Ozuna, que por las aristas que presenta pareciera ser que forma parte de un juego a mayor escala y todo indica que el hermano de la recién nombrada Presidenta del PLC será quien pague los platos rotos de la fiesta. Existen algunos elementos para presumir que Ortega ha decidido tomar al toro por los cuernos en su relación con los Estados Unidos y ha subido el tono en un intento de negociar al filo de la navaja, conociendo cuáles serían los puntos débiles de la actual Administración Obama. 

En el mes de Mayo se dieron varios eventos que se hace necesario analizar para comprobar que nada de lo que pasa en el país es producto de la casualidad. El primero de ellos fueron las declaraciones de la Embajadora de los Estados Unidos Phyllis Powers cuando argumentaba el porqué estaba difícil la aprobación de los Waivers, un golpe en la cara a Ortega y sus comparsas “capitalistas y burgueses”. El segundo fue la respuesta de Bayardo Arce Castaño, asesor económico de Ortega, cuyas declaraciones eran una amenaza velada de dejar de lado el compromiso de Nicaragua con los norteamericanos en la lucha contra el narcotráfico, la inmigración ilegal y el terrorismo a cambio de no meterse en los asuntos domésticos de Nicaragua. El tercer evento fue la captura de 44 cubanos ilegales en el Departamento de Ocotepeque en el occidente de Honduras el pasado 25 de Mayo. De acuerdo a las investigaciones de las autoridades hondureñas, los ilegales pasaron por Nicaragua como ultimo destino antes de llegar a tierras catrachas. Un cuarto evento es la condonación de la deuda contraída por Nicaragua con Irán durante los años 80´s. Esto ha sido paralelamente al anuncio de la visita del vicepresidente iraní a tierras nicaragüenses y el compromiso de conceder un préstamo de 250 millones de dólares, algo que se ve todavía más largo que el camino transitado para que nos perdonaran los 160 millones de dólares de la deuda. Finalmente, el quinto evento es la captura del Magistrado Suplente del CSE Julio Cesar Ozuna Ruiz, pieza importante en el trasiego del dinero narco en vehículos oficiales y la entrega de cedulas express a narcotraficantes. Cuesta creer que en este país donde existe un férreo control de todo el engranaje estatal, la actividad de Ozuna era desconocida para sus superiores, independientemente de que un trastabillante y desprestigiado Roberto Rivas Reyes haya jurado lo contrario en su patética conferencia de prensa.

No hace falta ser un avezado analista político para intuir que nuevamente Ortega juega con fuego, subiendo al máximo la apuesta para forzar una eventual negociación con Estados Unidos, cuyo objetivo final sería la aprobación de los Waivers, sobre todo el de la propiedad, que es el que mayor daño haría a su administración, toda vez que su rechazo bloquearía el acceso a fondos del FMI, el BM y el BID. Con un Chávez que aparentemente vive sus últimos días, la crisis europea encima, el corte de la ayuda bilateral de muchos países de Europa y atravesando una seria crisis de legitimidad, la negativa de las dispensas norteamericanas sería fatal para su gobierno. Es por eso que aparentemente ha decidido ir a fondo con el asunto y estaríamos una vez más en presencia de la práctica política orteguista del garrote y la zanahoria. El Garrote que representa la amenaza y el chantaje de disminuir la lucha contra el narcotráfico, la inmigración ilegal y el coqueteo con los iraníes y la Zanahoria expresada en la entrega de la célula del Cartel de la Familia Michoacana en Nicaragua, que dicho sea de paso, nadie o casi nadie sabía que operaba en el país, y el chivatazo a los hondureños que conllevó a la captura de los inmigrantes ilegales cubanos.

Un juego peligroso en que nuevamente Ortega pretende involucrar al país. Si antes fue una guerra fratricida que desangró al país, ahora sería algo mucho peor: caer totalmente en las garras del narcotráfico. México, Colombia, Guatemala y El Salvador son algunos ejemplos de estados sometidos a este flagelo y que se deberían evaluar muy bien antes de continuar con esta loca aventura.