sábado, 13 de octubre de 2012

7 LECCIONES POR APRENDER DE LOS COMICIOS VENEZOLANOS


Ganó Chávez las elecciones celebradas el pasado domingo en la Patria del Libertador Simón Bolívar, obteniendo un nuevo mandato, el cuarto consecutivo, que concluirá hasta el año 2019. Proclamado vencedor con el 55.26 % de los votos de los venezolanos, se impuso a su principal contrincante, el Gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles Radonsky, quien obtuvo el 44.13 % de los votos.
8,136,637 venezolanos dieron su respaldo a la continuidad del proyecto político que abandera Hugo Chávez, frente a los casi seis millones y medio que creyeron en el mensaje de Capriles, una diferencia de poco más de un millón seiscientos mil votos, que constituye un elemento de reflexión obligada, sobre todo si tomamos en cuenta las condiciones políticas y sociales que se vive en la Venezuela de hoy. Mucho se ha hablado de las causas de la derrota de Capriles, o la victoria de Chávez, depende de la óptica del observador, y será tema de discusión no solo para los venezolanos, sino para todos aquellos que quieran aprender de las lecciones que deja para el resto de Latinoamérica, pero más aun, a aquellos países que gravitan en torno al proyecto del Socialismo del Siglo XXI, una chanfaina ideológica que unos la han adoptado por conveniencia, otros por necesidad, otros por oportunismo y otros porque realmente creen en dicho proyecto.  

Se dice que fueron los famosos NI – NI quienes realmente le dieron la victoria al dictador venezolano, ya que una parte se abstuvo de votar y otra parte se decidió a última hora por Chávez. Otros plantean que la cantidad de plata que corrió en los últimos días de la contienda electoral fue inmensa, entregando bonos, certificados de viviendas, dinero en efectivo y un sinnúmero de bienes materiales, que doblegaron la voluntad de la gente común y no tan común, aun por encima de las difíciles condiciones económicas y sociales en que se debate la mayoría de los venezolanos. Muy pocos hablan de los mecanismos de presión en las calles para evitar que la gente se desplazara a sus centros de votaciones y todavía menos de fraude electoral o intentos de fraude, durante los comicios.
Será tarea de los analistas y políticos venezolanos descubrir que pasó en realidad para que se dieran los resultados que concluyeron con la victoria del chavismo, a pesar del desgaste obligado que dejan tres mandatos continuos y arrastrando las lacras de todos conocidas: corrupción gubernamental, inseguridad ciudadana, desabastecimiento y altos precios de los alimentos, inequidad social, ineficacia de la burocracia estatal, entre las más destacadas. Sin embargo, el proceso electoral venezolano nos deja a los nicaragüenses una serie de lecciones por aprender, que en la medida que las estudiemos, asimilemos y pongamos en práctica, nos evitará seguir transitando por el mismo sendero que conduce inevitablemente a la derrota y que tozuda e insistentemente, la clase política hace hasta lo imposible por continuar en el. Estas lecciones de las que hablamos son, entre otras, las siguientes:
1.- UNIDAD DE LA OPOSICION. La Mesa de la Unidad Democrática aglutinó a 20 organizaciones de todo el espectro político venezolano, respetuosos entre sí, en tanto miembros de una Alianza Electoral, en la que el factor económico no fue lo mas importante, lo que significa que nadie está por encima del resto por razones de quien pone más plata. Un ejemplo a aprender para aquellos que les encanta convencer a los socios chequera en mano y construir hegemonía a partir del billetazo.
2.- TENDIDO TERRITORIAL Y UNA ESTRATEGIA PARA GANAR. Lo que se vio en las elecciones venezolanas por parte de la oposición a Chávez, fue el aporte de todos los partidos y organizaciones que conformaban la Mesa de la Unidad Democrática, para construir un verdadero tendido territorial electoral en todos los estados del país que propicio la visita del candidato Capriles a casi todo el territorio venezolano y por consiguiente llevar su mensaje de campaña. Este tendido se vio fortalecido con el diseño de una estrategia electoral inteligente, flexible y dinámica, que se corrigió cuando fue necesario hacerlo y se mejoró en la medida que las condiciones lo demandaban. Un ejemplo a aprender para aquellos que hacen de la sapiencia convencional “La Estrategia”, que insisten en hacer siempre lo mismo, para recoger los mismos resultados de siempre.   

3.- LIDERAZGO CREIBLE, VIGOROSO, ENTUSIASTA, MOTIVADO Y VALIENTE. Vimos en Capriles un Líder, joven, con una fortaleza superior a su contrincante, a pesar de no contar con los recursos de este, y quizás esa fue su mejor fortaleza, ya que le obligó a recorrer palmo a palmo el país. Su discurso, entusiasta y motivador, llegó a la gente, al extremo de que sumó un millón ochocientos mil votos más para la oposición, que en las elecciones anteriores. Se vio a un candidato valiente, que nunca dejó entrever temor al contrincante y que jamás se mostró, como decimos en buen nicaragüense, gallo-gallina. Un ejemplo a aprender para todos aquellos que desde ya están  pensando en que son la alternativa de la oposición para el 2016 y se muestran excesivamente “cautelosos” en condenar las violaciones de Ortega al Estado de Derecho y a la Institucionalidad en Nicaragua.   
4.- PROPUESTAS A LA NACION CREIBLES, REALIZABLES, NOVEDOSAS. El mensaje de Capriles fue sencillo y su propuesta era más sencilla aun. Con tanto desastre enfrente, en lo social, en lo económico, en lo moral, no había que inventar el agua caliente, sino simplemente prometer gobernar bien y para todos los venezolanos. Nadie se enfrascó en pretender igualar o continuar la regaladera  que Chávez, al igual que Ortega, ha convertido en Política de Estado, regaladera que ha pervertido, aquí y allá, la política, a la clase política y a los votantes más pobres.  

5.- ATENCION PRIORIZADA AL SEGMENTO DE INDEPENDIENTES. Los llamados independientes, que en Venezuela se conocieron como los “NI  - NI”, fueron los que al final, por abstención o por su apoyo a Chávez, definieron las elecciones. Este segmento es sumamente racional, informado, tiene acceso a los medios de comunicación de todo tipo y es casi imposible que se les dé “Atol con el Dedo” muy fácilmente. Ellos analizan la personalidad del candidato, sus antecedentes, la propuesta, el discurso y el programa. Se les tiene que convencer, no impresionarlos. Son pragmáticos y no se dejan llevar por la estridencia del discurso, como no militan en ningún partido no tienen predilección por nadie en particular y su decisión final depende de la credibilidad del mensaje y del mensajero.
6.- PARTICIPACION DE LOS JOVENES Y LAS MUJERES. Estos dos fueron los segmentos poblacionales sobre los que descansó el trabajo de campaña. Jóvenes reclutando a jóvenes, mujeres reclutando a mujeres. Hablando el mismo idioma, padeciendo los mismos problemas, compartiendo las mismas esperanzas. Propuestas para ambos alejadas del tradicionalismo perverso, que solamente ve en la gente votos y no personas con aspiraciones, inquietudes, necesidades. Sectores con algo que proponer y compartir. Sujetos en un proceso electoral y en una propuesta a la Nación y no meros objetos para alcanzar el poder. Lección por aprender para nuestra clase política, ya que en el 2016, si es que llegamos tan largo, el 65 % de los votantes serán menores de 40 años. Todo un reto.  

7.- LA GENTE SALIO A VOTAR. A pesar de que la percepción de la población venezolana es que la mayoría del CNE, el equivalente al CSE nicaragüense, es chavista, la población cree en el sistema electoral de Venezuela. Debido a esa confianza y a la credibilidad en el sistema, la gente salió a votar el domingo 7 de Octubre. De un total de 15 millones previstos, votaron 14 millones, casi el 81 % del total, lo que implica que aparte de tener candidatos potables, propuestas aceptables y tendido electoral que fiscalice el proceso, existe un organismo electoral que le da confianza a la población.
Para ejemplificarlo con más contundencia, citamos a Mundo Jarquin, que en su columna semanal El Pulso de la Semana, escribe lo siguiente: “En Venezuela se hicieron 16 auditorías técnicas del sistema electoral, incluyendo el padrón, el cómputo y la trasmisión de datos, en presencia de técnicos y especialistas electorales de la oposición, y que esas auditorías, una vez hechas las modificaciones discutidas, fueron firmadas por los representantes de la oposición.”
Lección por aprender para todos, sobre todo para aquellos que, afanosamente, van cargados de ilusión a la repartición del próximo 4 de noviembre. Si el sistema no es confiable, lo único que está asegurado es el fraude.

sábado, 6 de octubre de 2012

INICIA LA TORMENTA PERFECTA?


En estos últimos días, casi todos los analistas políticos nacionales coinciden en que los factores del entorno internacional son de más alto riesgo para el régimen de Ortega que aquellos que se desarrollan a nivel nacional. En palabras más simples, esto significa que los acontecimientos que ocurran fuera del país ejercerán mayor presión sobre su inconstitucional gobierno en el futuro inmediato, que aquellos que ocurran al interior del país, lo cual no nos releva de la responsabilidad de ser los actores fundamentales en la solución de nuestros problemas. Precisamente esos factores internacionales de los que mucho se habla, se expresan en dos eventos que se darán en los próximos días, las elecciones de Venezuela el día de mañana y la de los Estados Unidos en el mes de Noviembre próximo, de cuyos resultados mucho dependerá la continuidad del proceso de consolidación de la dictadura familiar y dinástica al que se encamina la familia presidencial.   
Estos dos eventos al que nos referimos han sido comparados a la “Tormenta Perfecta”,  la película del director Wolfgang Petersen exhibida en el 2000 y protagonizada por George Clooney y Mark Wahlberg, en la cual el barco pesquero “Andrea Gail” faena tranquilamente en aguas profundas en busca del escurridizo Pez Espada, mientras en la atmosfera se forman dos monstruosas tormentas que al final hunden al barco bajo una inmensa y escalofriante ola, luego de enfrentar la tormenta sin percibir la magnitud de los poderosos fenómenos climáticos.
Contrario a la estabilidad alcanzada por el gobierno de Ortega durante su primer mandato en su relación con la Administración Obama y el apadrinamiento del dictador venezolano, fundamentalmente económico, durante todos estos años, a pocas horas de la elección de este ultimo y a menos de un mes de las elecciones en los Estados Unidos, una derrota de ambos o una combinación de la victoria de Chávez y la derrota de Obama, sería el inicio de la Tormenta Perfecta para el barco “Ortega Gail”, un barco sumamente frágil en el plano internacional, del que mucho depende para mantener su aparente fortaleza a nivel interno.

Fue al inicio del año 2007 cuando, de la mano del Alcalde Dionisio “Nicho” Marenco,  el entonces Presidente Constitucional descubrió la veta que llevaría a su gobierno a transitar por la senda de la abundancia, al encontrar en Hugo Chávez, un militar golpista y aspirante a revolucionario, su principal mentor y amigo. Al día siguiente de la toma de posesión, muy diligentemente firmaba una serie de convenios, que de mas está decirlo, se firmaban entre dos Presidentes en representación de sus pueblos y gobiernos (lo que significa que eran convenios de Estado a Estado y no a título personal, ni mucho menos privado), los más importantes en el área energética, que le darían la tranquilidad y el respaldo económico que jamás tuvo gobierno alguno y de paso agenciarse, mediante la ilegal, ilegitima e inmoral privatización del convenio, una fortuna que crece año con año, hasta niveles insospechados. Una fortuna que es compartida por la familia, la cúpula partidaria y que también se suma al usufructo de este repentino cuerno de la abundancia, el Gran Capital y parte de la cúpula empresarial nacional.
 
El manejo privado, personal y familiar del convenio petrolero venezolano les ha permitido disponer año con año de manera discrecional no menos de 500 millones de dólares. Fuentes de la oposición en el Congreso Venezolano calculan en más de 5,000 millones de dólares la cantidad de dinero que Ortega ha manejado y que provienen del petróleo que Venezuela entrega a Nicaragua. Sin embargo, no incluyen el usufructo particular de las plantas generadoras que fueron donadas al pueblo nicaragüense y que también fueron privatizadas por parte de la familia presidencial aunque nos la cobran a todos los usuarios. De la noche a la mañana poseen una capacidad instalada de generación energética superior a la demanda nacional. A esto hay que sumar también la privatización que en la práctica han hecho del comercio internacional con Venezuela, ya que la única empresa que puede exportar bienes materiales a ese país es ALBANISA, a través de ALBALINISA. Este comercio se ha expandido tanto, que en el año 2006 significaban 2.1 Millones de Dólares y en el 2011 las exportaciones a este país se ubicaban en 302.6 Millones de Dólares, según cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua. No está de más recordar que la cúpula empresarial, que hoy es el principal aliado del régimen de Ortega, se quejaba amargamente de no poder participar en este “pastel” y demandaba enérgicamente un Tratado de Libre Comercio, TLC, con el país sudamericano.
 
Toda esta cantidad de plata manejada al gusto y antojo de la familia presidencial ha traído entre otras cosas, la perversión de la política nacional. En el primer mandato del entonces Presidente Constitucional Daniel Ortega comenzó la demolición del Estado de Derecho, de la Institucionalidad y la violación sistemática a la Constitución Política. Pero además se arreció la vieja práctica somocista de la compra de conciencias, doblegando a punta de billetazos las voluntades políticas de muchos de aquellos que se llamaban de “Oposición”. Los cañonazos elevados a Política de Estado para implantar el sistema de gobierno que padecemos hoy en día. Cada grupo poniéndole precio a su voto en la Asamblea y poniéndose precio para formar bancaditas o “taburetes” que le hacían el coro al gobierno. Valores y principios revolucionarios rebajados a transacciones de compra y venta de políticos, como si de un mercado persa se tratara. Hechores y consentidores culpables por igual, ambos encargados y encargándose de reducir a polvo la credibilidad de sus propias agrupaciones políticas, lo que fue cobrado por el pueblo en las elecciones del 2011, al reducir a la miseria a estos mercenarios.
 
El día de mañana esta situación puede empezar a cambiar, pues una derrota del dictador venezolano significaría que el flujo interminable de recursos usados para fortalecer y consolidar un gobierno dictatorial, autocrático y abusivo puede detenerse. Ciertamente Chávez no las tiene todas consigo, a pesar de los 300 Mil Millones de dólares que dice ha repartido entre la población pobre del país desde que llegó al poder. La gente resiente que siendo Venezuela un productor nato de petróleo y con las mayores reservas mundiales del crudo, existan continuas interrupciones del servicio eléctrico, un altísimo desempleo, el creciente déficit habitacional, problemas en el suministro de agua potable, deterioro evidente de las carreteras, una incontrolable corrupción gubernamental en la que destaca la de sus familiares y de la cúpula militar, el peor nivel de inseguridad ciudadana de Latinoamérica y uno de los más altos del mundo, que contabiliza 150 mil muertes violentas durante todo su gobierno y para rematar, la capacidad productiva reducida a escombros, cuando tiene que importarse el 80 % de los alimentos que se consumen en el país.

El día de mañana los venezolanos tendrán en sus manos la posibilidad de cambiar su futuro o continuar por la senda que llevan desde hace 13 años y para desgracia de todos los nicaragüenses, de una forma u otra, también tendrán en sus manos el futuro de nuestro país. Que Dios los ilumine!

sábado, 29 de septiembre de 2012

UN MENSAJE CARGADO DE ESPERANZAS


“Como pastores les invitamos a liberarnos de la resignación,
del indiferentismo y del conformismo,
 no dejarnos llevar nunca del odio y de la violencia.
Podemos tener una patria mejor. No perdamos la esperanza.”
 
Conferencia Episcopal. Carta Pastoral del 26/9/2012
 
 
Con el mensaje de la Conferencia Episcopal del recién pasado 26 del corriente, se abre un nuevo y más amplio espacio de reflexión acerca de la decisión de los nicaragüenses de si votar o no en las elecciones del próximo 4 de Noviembre.   Con un lenguaje directo, llamando a las cosas por su nombre, los obispos hacen un repaso actualizado de la realidad política nacional, comenzando por denunciar el estilo del ejercicio de la autoridad de este gobierno. A decir verdad, son muy pocos los que se han aventurado a definirlo como lo que es, ya que muchos, quizás por comodidad, complicidad, conveniencia o por temor, han preferido hacer las del avestruz, enterrar la cabeza en la arena para no tener que ver lo que pasa. La búsqueda enfermiza del poder y el consiguiente continuismo para mantener los privilegios de quienes cohabitan en la cúspide de la pirámide, privilegios que se derivan precisamente del abuso del poder, llevan al “autoritarismo, al caudillismo, a la manipulación de las conciencias, a la corrupción, la injusticia, la ilegalidad y la violencia”, ingredientes que no han faltado durante todos estos años de gobierno Cristiano, Socialista y Solidario. 
Muy acertadamente, la Conferencia Episcopal da en el clavo, para usar una expresión popular, en cuanto a que la culpa no es solamente de aquellos que ejercen el poder para su beneficio personal y de grupos, sino también que culpables son todos los que desde los partidos políticos tradicionalistas, como expresión organizada de una parte de la población, se han dedicado más a ofrecerse y tratar de aniquilar a quienes se suponen caminan en la misma acera, que a construir el país que todos queremos; a presentar una alternativa viable, creíble, que nos involucre a todos y no solo a las cúpulas partidarias; el Proyecto de Nación que desde los tiempos de la independencia de la corona española y como la maldición de Sísifo, todavía tratamos de construir y cada vez que estamos en la ruta para lograrlo al fin, los malvados de nuestra historia, disfrazados de salvadores, se encargan de devolvernos al inicio del camino. He ahí la causa del desprestigio de la clase política tradicional, su falta de credibilidad, el alejamiento y rechazo de la población hacia los partidos políticos, pero sobre todo, la creencia cada vez más creciente y preocupante, de que las elecciones no resuelven el estado de cosas en nuestro país.
Sobre esta última percepción de la gente es que se ha montado el régimen de Ortega para aumentar la incredulidad, la desconfianza, “la resignación, el indiferentismo y el conformismo”  del que nos hablan los obispos. Muy hábilmente, el gobierno ha dejado saber que solamente hay dos vías para cambiarlo: los votos o las armas. Sabiendo que esta última dejó de ser una opción para los nicaragüenses luego de dos ciclos de violencia continuos, que juntos causaron una sangría de más de 150 mil muertos al país, nos deja la opción de los votos. Sin embargo, el mensaje oficialista ha sido aun más claro: mediante los votos no hay posibilidad de cambio. Se han encargado de pervertir todo el sistema electoral que podría hacer posible la alternabilidad en el poder. La receta oficial que se ofrece a quienes, ilusamente, creen que su voto vale es jugar con los dados cargados, con jueces descaradamente parcializados a favor de un bando y pocas o ningunas posibilidades de poder competir en igualdad de condiciones porque cada vez más el juego es a una sola banda.
Los mismos árbitros son los encargados de transmitir el mensaje mediante un proceso de acondicionamiento mental perverso: primero publican la información que se negaron a presentar inmediatamente después de las elecciones del 2011, los datos Junta por Junta que demostraba el Gran Fraude del año pasado. Lo hacen ahora, 9 meses después, cuando ya la gente “aceptó” las cuentas hechas por el “Profeta” Rivas Reyes. Y lo hacen precisamente para que todos se familiaricen con los números de la Gran Victoria venidera a partir de las cuentas anteriores, el famoso 63 % de los votos de los nicaragüenses depositados a favor del Gran Líder. Seguidamente, empiezan a surgir las encuestas que, coincidentemente, dan preferencias de votos en porcentajes superiores a los del año pasado. Constantemente se le dice a la población los resultados de estas que, mayoritariamente, aprueban la gestión del gobierno y reflejan la inmensa popularidad del bien amado. Y finalmente el bombardeo mediático a través de los medios de comunicación de la familia presidencial, en los que se destacan las bondades del gobernante, las maravillas del gobierno y la gracia de vivir en el país soñado que solamente ellos ven. Para afianzar esta sumisión mental, pasan página de todo lo pasado, en especial los dos fraudes consecutivos anteriores y las violaciones a la Constitución y nos enfrascan en el futuro, pretendiendo también obligarnos a todos a que contemplemos, embobados, la transformación de la Nicaragua saltarina, que de brinco en brinco y a punta de Mega Ilusiones, alcanzará el desarrollo pleno, la prosperidad de todos y nos ofrece la quimera del maná  que abundantemente  caerá para todos. Sea en la forma del Gran Canal, la Súper Refinería o el Satélite Mandarín, algo caerá para compensar la indetenible alza de la canasta básica, para tapar la corrupción y el enriquecimiento ilícito o para esconder las carencias educativas de una población que no pasa del cuarto grado en promedio nacional,  alimentadas por un sistema educativo que promueve la ignorancia perpetua y que a su vez facilita mantener un gobierno dictatorial, cuya preferencia es repartir migajas a tener que ofrecer respeto a la Constitución y al Estado de Derecho.  
El gran dilema del pueblo es ir a votar el próximo 4 de Noviembre para transformar este estado de cosas, teniendo la sospecha de que el voto depositado no elegirá a los candidatos de su preferencia, pues los patrones de quienes cuentan los votos ya decidieron de antemano los que serán electos. Se vota pero no se elije. Se vota pero no se profundiza la democracia, porque otros ya definieron que el modelo autoritario es lo que necesita el país. En el colmo del desastre, hasta las cúpulas partidarias  están en la fila de los que votan pero no eligen. También los partidos políticos se han sometido, con inusitada tranquilidad, a esperar turno en la repartición del gobierno. A otros laminas de zinc, a ellos concejales y alcaldías. Unos van como corderos al matadero, otros pensando en lo que obtendrán a cambio. Unos porque ya se acostumbraron al rol mediocre que les han dado en la obra todas las veces que hay elecciones, otros porque la personería jurídica vale más que la dignidad y el decoro.
Sobrada razón tienen los obispos cuando señalan que “Lo importante es ver hacia el futuro, tomar conciencia de los grandes problemas que vive el país y comprometerse en la construcción de una sociedad más justa y democrática”. Estas elecciones son solamente un mojón en el camino que habrá que recorrer para reconstruir el tejido social del país, “formular e impulsar un nuevo proyecto de nación, fundado en el Estado de Derecho, la legalidad y la solidez institucional y, al mismo tiempo, que sirvan para establecer un plan estratégico de desarrollo social y económico sostenible del que puedan gozar todos los ciudadanos”. Mejor dicho, Imposible.

jueves, 27 de septiembre de 2012

MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE NICARAGUA CON MOTIVO DE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES MUNICIPALES.

POR CONSIDERARLO DE EXTRAORDINARIA IMPORTANCIA, DEJO EN MI BLOG EL  MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE NICARAGUA DEL DIA DE AYER MIERCOLES 26 DE SEPTIEMBRE DEL 2012. NO NECESITA COMENTARIOS YA QUE POR SI SOLO HABLA.
 
 

 
A los sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes de pastoral, a todo el pueblo católico y a todos los nicaragüenses, hombres y mujeres de buena voluntad:

Como colaboradores de dios y servidores de Cristo

1. Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, con la conciencia de haber sido llamados a ser «colaboradores de Dios» (1 Cor 3, 9) y «servidores de Cristo» (1 Cor 4, 1) en el anuncio del Evangelio, invocamos sobre nuestro país «la gracia y la paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo» (Rom 1,7). Al mismo tiempo deseamos ofrecerles, como pastores de la Iglesia, algunas reflexiones sobre la realidad nacional a la luz de la fe, nacidas al contacto con los fieles de nuestras comunidades y maduradas en nuestra oración y discernimiento espiritual.

«El que gobierna sea como el que sirve» (lc 22, 26)

2. La proximidad de las elecciones municipales de este año, a celebrarse el próximo 4 de noviembre, son una ocasión propicia para reflexionar sobre el modo con el que actualmente se ejerce el poder y se practica la política en nuestro país. La problemática política trasciende el tema de las elecciones municipales y debemos prestarle atención. Para ello volvemos la mirada a Jesús que en el evangelio hace una observación que puede parecer muy dura pero que es sumamente iluminadora: «Los reyes de las naciones las dominan como señores absolutos y los que las oprimen se hacen llamar bienhechores» (Lc 22, 25). Jesús condena este modo de concebir y ejercer la autoridad en la sociedad, pues genera un ambiente permanente de enfrentamiento por la búsqueda del poder o por mantenerlo a toda costa, dando lugar al autoritarismo, al caudillismo, a la manipulación de las conciencias, a la corrupción, la injusticia, la ilegalidad y la violencia.

3. Jesús propone un nuevo modo de concebir la autoridad a través de un principio evangélico fundamental: «El que gobierna sea como el que sirve, el más grande entre ustedes ha de ser como el más pequeño» (Lc 22, 26). La única autoridad legítima, según Jesús, es la que se pone al servicio de los demás, la que sacrifica sus propios intereses por el de los otros, la que no busca la propia grandeza o la acumulación de riquezas, sino el bienestar de los demás. Cada vez que alguien, basándose en cualquier tipo de posible derecho, se sirve de los otros para conseguir sus fines, se vuelve «señor» del otro, deshumanizando así a quien domina y deshumanizándose igualmente a sí mismo.

4. La vida política del país está hoy dominada por un estilo de ejercer la autoridad en modo autocrático y abusivo, que se manifiesta a través de la concentración de poder y el deseo desmedido de conservarlo y perpetuarse en él, la manipulación de la ley y de las instituciones y la destrucción de los principios fundamentales que constituyen las bases del Estado de Derecho: la subordinación del poder a la ley, la supremacía de la Constitución, la jerarquía de la norma jurídica y la separación e independencia de los poderes del Estado, entre otros. Igualmente los partidos políticos de oposición, que aspiran a llegar al poder, se debaten en luchas internas y descalificaciones recíprocas, que no tienen su origen precisamente en motivaciones democráticas, sino en la búsqueda de mayores espacios de poder y en ambiciones personales. Estos partidos no han logrado interpretar el sentir de la población, no renuevan a sus líderes y no ofrecen estrategias políticas alternativas claras que conduzcan a la elaboración de un proyecto de nación, en lo referente a la educación, la política social y la economía, entre otros temas relevantes. Tanto en el ejercicio del poder como en la lucha por conseguirlo, se constata, por tanto, una gran incapacidad para concebir y practicar la política en función del bien común de la sociedad.

5. Consideramos que la situación que vive el país exige urgentemente replantear el funcionamiento integral del sistema político. El poder se sigue concibiendo como patrimonio personal y no como delegación de la voluntad popular expresada en la Constitución y en la ley. Esto suscita inevitablemente polarización, arrogancia, ambición e irrespeto a la ley, corrupción, intolerancia y luchas inútiles en la sociedad. Esta forma de concebir y ejercer la política no sólo contradice el ideal evangélico del servicio y del sacrificio por los otros, a imagen de Jesús, que siendo el Señor y el Maestro, está en medio de sus discípulos «como el que sirve» (Lc 22,27), sino que «semejantes desviaciones de la actividad política con el tiempo producen desconfianza y apatía, con lo cual disminuye la participación y el espíritu cívico entre la población, que se siente perjudicada y desilusionada» (
Centesimus Annus, 47).

Las próximas elecciones municipales

6. Reconocemos como algo positivo que según lo establecido en la Constitución Política se realicen periódicamente elecciones municipales, como derecho ciudadano, con el fin de elegir a alcaldes, vicealcaldes y concejales en los distintos municipios del país. Es siempre digna de apreciar toda práctica social que «asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes» (
Centesimus Annus, 46).

7. Sin embargo, la experiencia de las últimas elecciones municipales del 2008 y las nacionales del 2011, en las cuales hubo serias denuncias de actos fraudulentos y graves irregularidades, ha creado en un gran sector de la población una profunda desconfianza en las autoridades del Consejo Supremo Electoral, que siguen siendo las mismas que administraron los comicios del 2008 y del 2011, y frente a una ley electoral que no se ha renovado debidamente al servicio de la democracia. Esto ha provocado una gran apatía hacia las próximas elecciones, que muchos consideran decididas de antemano y de las cuales opinan no sólo que es inútil participar en ellas, sino que hacerlo sería legitimar un organismo electoral fraudulento y convertirse en cómplices de otro grave atropello a la democracia y a la voluntad popular. Por otra parte hay ciudadanos y partidos de oposición que han optado por participar en las elecciones municipales, con la finalidad de afianzar la estructura democrática del voto ciudadano, no dejar todo el espacio político al partido de gobierno y, sobre todo, responder a las fuertes demandas de participación electoral de algunas zonas del país en donde la oposición ha sido siempre mayoritaria. Tanto unos como otros, personas y partidos que han decidido participar como quienes no lo harán, fundamentan su decisión en razonamientos válidos en la actual coyuntura política que vive el país.

8. Como pastores de la Iglesia exhortamos a cada nicaragüense a que decida desde su conciencia, mediante un discernimiento práctico, lo que es más justo y bueno en la actual situación del país, según la razón y la ley de Dios (Cf.
Catecismo de la Iglesia Católica, 1777-1782). Para ello cada persona debe analizar personalmente y también escuchar «los consejos de personas entendidas» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1788) en todo lo referente a la problemática política actual, el modo en que se está ejerciendo el poder y practicando la política tanto en el país como en el propio municipio, igualmente cada ciudadano debe hacer una valoración objetiva y crítica acerca de la confiabilidad y legalidad del Consejo Supremo Electoral. En segundo lugar, cada quien debe orar para pedir al Señor que le ilumine en su decisión, la cual debe orientarse a buscar lo mejor para el presente y el futuro del país y del propio municipio. Finalmente cada persona debe decidir desde su conciencia, libremente y sin ningún tipo de coacción exterior, a través de un juicio de la razón, lo que va a hacer, convencido desde su interior que está haciendo lo más justo y recto en este momento de la historia en beneficio de la sociedad (Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1787).

9. Quienes decidan ir a votar deben madurar su decisión reflexionando con seriedad delante de las distintas propuestas de los candidatos, elegir a quien consideren mejor y más adecuado para el bien común de su propio municipio y, finalmente, depositar su voto en la urna en secreto y sin dejarse coaccionar por ninguna persona o institución.

10. De cara a estas elecciones, insistimos a las autoridades del Consejo Supremo Electoral, con las mismas palabras con que lo hemos hecho en ocasiones anteriores, aunque no hemos encontrado nunca eco a nuestro llamado, exigiéndoles «ejercer sus funciones con responsabilidad y honestidad, actuando con tal transparencia en el escrutinio de los votos que no permita ni la más mínima duda acerca del respeto a la voluntad popular en estas elecciones» (Mensajes de la CEN del 7.10.11, n. 13 y del 16.11.11, n. 3).

Más allá de las elecciones municipales
11. Lo importante es ver hacia el futuro, tomar conciencia de los grandes problemas que vive el país y comprometerse en la construcción de una sociedad más justa y democrática. Exhortamos, por tanto, en primer lugar, a las autoridades de la nación a observar la Constitución Política y a restaurar con urgencia el Estado de derecho a través de acciones concretas que ayuden a fortalecer una gobernabilidad auténticamente democrática. «Corresponde a los que ejercen la autoridad reafirmar los valores que engendran confianza en los miembros del grupo y los estimulan a ponerse al servicio de sus semejantes» (
Catecismo de la Iglesia Católica, 1917). Invitamos igualmente al gobierno, a los partidos políticos, a los sectores empresariales, a los medios de comunicación y a las organizaciones de la sociedad civil a comprometerse en la reconstrucción del tejido social del país, que se encuentra fragmentado y polarizado, éticamente débil de valores y carente de objetivos comunes, promoviendo, cada quien desde su propio ámbito, diálogos francos, críticos y constructivos, que ayuden a formular e impulsar un nuevo proyecto de nación, fundado en el Estado de Derecho, la legalidad y la solidez institucional y, al mismo tiempo, que sirvan para establecer un plan estratégico de desarrollo social y económico sostenible del que puedan gozar todos los ciudadanos» (cf. Mensaje de la CEN, 16.11.11).

12. Cada ciudadano debe tener presente que, independientemente de lo que haya decidido de cara a las elecciones municipales, tiene el derecho y la obligación de ser sujeto activo en la construcción de la sociedad, no sólo a través de una conducta recta y responsable en la familia, en el trabajo y en las relaciones sociales (Cf.
Catecismo de la Iglesia Católica, 1914), sino por medio de acciones concretas de compromiso activo en la vida pública (Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1915), luchando por la defensa de la democracia, la paz, la justicia, el respeto a los derechos humanos y denunciando todo lo que se opone a ello. «El fraude y otros subterfugios mediante los cuales algunos escapan a la obligación de la ley y a las prescripciones del deber social deben ser firmemente condenados por incompatibles con las exigencias de la justicia» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1916).

13. Creemos firmemente en la bondad y la capacidad del pueblo de Nicaragua para construir un presente más digno y un futuro más luminoso para todos. Como pastores les invitamos a liberarnos de la resignación, del indiferentismo y del conformismo y no dejarnos llevar nunca del odio y de la violencia. Podemos tener una patria mejor. No perdamos la esperanza. ​Vivir con esperanza es sobre todo creer que Dios quiere una vida mejor para todos y colaborar activamente para que ésta sea una realidad. (Cf. Fil 2,12-13). Vivir con esperanza es tener confianza en Dios y perseverar «creyendo contra toda esperanza» (Rom 4,18). Vivir con esperanza es abrirnos a la fuerza de Cristo Resucitado que hace nuevo este mundo con su Espíritu y comprometernos responsablemente para que esta novedad llegue a la historia y a la sociedad (Ap 21,5). Invitamos a todos nuestros fieles a orar por nuestra patria y que la Virgen María, Nuestra Señora de la Merced, acompañe a nuestro pueblo en su caminar histórico y nos ayude a vivir siempre abiertos con esperanza a la novedad del Reino de Dios.

Dado en la ciudad de Matagalpa a los veintiséis días del mes de septiembre del dos mil doce.

sábado, 22 de septiembre de 2012

ELECCIONES MUNICIPALES 2012. PARTE III. JUGANDO A UNA SOLA BANDA


“Realmente la gente vota por una bandera,
esa es la realidad de las cosas.
Esa es la cruda realidad, eso de la foto lo vamos a mantener
única y exclusivamente para las elecciones presidenciales”.
Roberto José Rivas Reyes
Magistrado Presidente (De Facto) del CSE

“Vamos a librar una nueva batalla electoral,
no a favor de nombres y apellidos, porque nosotros somos transitorios,
lo que queda es la fortaleza de las ideas, la fortaleza de la conciencia”.
Daniel Ortega. Presidente Inconstitucional

 “La Juventud se convoca para respaldar no a personas,
sino al Frente, a Daniel y al Modelo de Alianzas y de Democracia Directa”.
Doña Chayo

En la primera parte de la saga de tres Editoriales referidas a las elecciones municipales del próximo 4 de Noviembre, mencionábamos que los dados ya han sido cargados en los procesos previos al inicio de la campaña electoral con la cedulación amañada, la cartografía electoral manipulada, la distribución de las presidencias de los Concejos Electorales Departamentales y Municipales, la verificación y el padrón electoral. En la segunda entrega, mencionábamos que hasta el mismísimo Luis Yánez, Jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea manifestaba que ir a nuevas elecciones con “este” Consejo Supremo Electoral e igual Sistema Electoral era una solemne pérdida de tiempo. En esta tercera y última parte nos referiremos a las condiciones, ya no del sistema ni de los árbitros, sino de los “competidores” que irán a la farsa electoral que ha iniciado el jueves recién pasado, con más pena que gloria.

Como referencia hay que anotar que las dos Alianzas y los cuatro partidos que participarán en la próxima contienda llevarán en contra, de inicio, las estadísticas históricas que indican el alto nivel de abstencionismo que las elecciones municipales acarrean entre la población. Durante las elecciones del 90, el nivel de abstención fue del 13.43 %. En las del 96 se incremento hasta el 24.21 %. En las municipales del 2000 el 42.98 % se abstuvo de votar y en las del 2004 aumentó al 49.18 %. Durante las elecciones del 2008 fue imposible determinar a ciencia cierta el elevado nivel de abstención, debido a que el fraude electoral cometido evitó que las mismas fueran auditables. A esta situación, que como se puede apreciar, con el paso del tiempo se ha incrementado vertiginosamente, habrá que agregar, en primer lugar, el hastío de la población hacia una clase política vacilante, pactista, prebendaría y timorata; en segundo lugar, a la desconfianza popular hacia el Magistrado Presidente (de facto) Roberto José Rivas Reyes, al Consejo Supremo Electoral y al Sistema Electoral en su conjunto; y en tercer lugar, a la percepción que tiene la mayoría de los votantes de que todo está arreglado, que lo que se viene es una distribución de unas cuantas alcaldías y la asignación de concejales entre los partidos políticos, de acuerdo a los intereses del proyecto de la familia gobernante. Sin embargo, es importante conocer quién es quién en este nuevo proceso electoral, mismo que se antoja, ahora más que nunca, como de tigre suelto (y hambriento) contra burro amarrado, algo así como que se jugará un partido en el que el dueño del estadio, de las pelotas, de los guantes, de los bates, de los jueces y hasta de las bases, es el mismo que hace las reglas (las que cambia a discreción en cualquier momento del juego), que dice quienes pueden presenciar el partido y más triste aún, de antemano ha dicho cual será el resultado final. Peor imposible.

 Iniciamos entonces, con la ya famosa Alianza Unida Nicaragua Triunfa, anteriormente conocida como “La Convergencia”, una suerte de menjunje, revoltijo o chanfaina partidaria, en la que pululan alrededor del orteguismo, somocistas, socialcristianos, demócrata-cristianos, conservadores, liberales, ex contras, empresarios chupópteros, partidos que antepusieron la plata y sus intereses al evangelio, católicos que vendieron a Cristo por unos dólares más, sindicalistas que traicionaron a la clase obrera y un montón de cualquieras que formen algún grupo y estén dispuesto a vender el alma por dinero hasta al mismísimo diablo. Sabedores de la necesidad que presenta el orteguismo en cada elección de mostrar unidad de un sinnúmero de sectores alrededor suyo, todos los grupúsculos buscan como ganar alguna mísera prebenda ofreciéndose como “aliados” del ya famoso ajiaco político. Esta vez la paga va a ser mínima pues los concejales ganadores serán los activistas, pagados por el presupuesto de las alcaldías, de la campana del 2016 que ya comenzó, pero como dice el limosnero del pueblo, “lo que sea su voluntad” será suficiente. 

Esta vez el partido de gobierno, que es quien lidera esta Alianza, no se presenta tan monolítico como hace cinco años. Claramente se perciben dos corrientes dentro del orteguismo, que se han enfrascado en una lucha a muerte. Una de ellas, el murillismo, personificada en la figura de la Primera Dama, secretaria de propaganda del partido, ideóloga, vocera oficial del partido y del gobierno y primera ministro de hecho, que con los jóvenes detrás, pretende sustituir al sandinismo por una nueva secta política-religiosa en la que ella y solo ella, es la suprema sacerdotisa.  Respaldada por los cuantiosos recursos que se mueven alrededor de la privatizada cooperación venezolana, dispone a su antojo de todos los resortes de poder en el gobierno y en el Estado y va en busca de la hegemonía total, agenciándose no menos de 135 alcaldías municipales en el circo que concluirá el 4 de Noviembre. Obtusos, mesiánicos e intolerantes, no están dispuestos a permitir ni a perdonar cualquier disensión o voz disonante a la línea oficial, así se llame Humberto, Bayardo, Lenin, Dionisio, René o Manuel. El mensaje es: El que se mueva no sale en la foto. Para ellos no hay sandinismo, no hay Revolución,  los valores y principios revolucionarios son cosa del pasado, lo único que importa es el poder y el dinero. Ebrios de poder y dinero son incapaces de ver los errores estratégicos que cometen por montones y que marcaran, más temprano que tarde, el final de su mesiánico proyecto. 

La otra corriente, denominada por algunos como “La Vieja Guardia”, representada por el a sí mismo considerado Sandinismo Histórico, agrupa a todos aquellos que adversan, por distintas razones, a La Doña: viejos militantes sandinistas replegados por la juventud murillista; sandinistas, con historia y trayectoria, pero criticones que no asimilan ni están dispuestos a asimilar las novedosas ideas de la nueva secta disfrazada de partido; retirados del EPS y del Ministerio del Interior apartados repentinamente del poder; ex secretarios políticos y dirigentes de barrio del partido, que ayer eran verdugos y hoy engrosan la fila de las víctimas y una gran masa de hasta hace poco fieles seguidores del orteguismo, que por “alguna” razón se dieron cuenta de que no existe democracia interna para elegir candidatos en los territorios, como si alguna vez lo hubo, pero sobre todo, porque al igual que el resto de la mayoría de nicaragüenses, sufren por igual la crisis económica, empobrecidos, deambulan sin trabajo y esperanzas pues dejaron de ser atractivos como fuerza partidaria, comandos electorales o voto duro para el murillismo.

La fortaleza que tiene la Alianza en mención, independientemente de los profundos conflictos internos, es que serán ellos quienes contarán los votos de los que se aventuren a depositarlos el 4 de Noviembre. Con el control total de todo el sistema electoral, decidirán, de hecho lo tienen decidido ya, cuántas y cuales alcaldías les tocará a cada quien, independientemente de la categoría en que se ubiquen: aliados, adversarios, supuestos adversarios, topos y fantoches. Ellos parten y reparten y por supuesto que les tocará la mejor parte.

La segunda Alianza en el juego es la del PLI / VCE. Una alianza en la que no se encuentran tres de las más importantes fuerzas políticas con que contaba para las elecciones del 2011: Liberales con Visión de Nación, UCD y MRS, quienes, en ese orden, decidieron que ir a este nuevo proceso estaba de mas, sin garantías, sin observación neutral, con los dados cargados, con un CSE cuestionado por moros y cristianos y con Roberto José, reencarnación corregida y aumentada del Dr. Modesto Salmerón, contando los votos de sus patrones. Esta alianza prácticamente se sustenta en un disminuido y cada vez más cuestionado Movimiento Vamos con Eduardo, quien, al igual que pasó con ALN, enfrenta la resistencia de quienes lo acogieron, el PLI, un partido de tradición, de historia y fundamentos políticos. Se presenta, sin convencer todavía a la población, como herederos de ese fenómeno político que representó Fabio Gadea en el 2011, quien junto a Mundo Jarquin lograron el milagro de sacar de la apatía y la desconfianza a más de un millón de nicaragüenses para que fueran a depositar su voto en contra de la inconstitucionalidad, el continuismo, el autoritarismo y el hegemonismo. Con grandes dificultades para completar las listas de candidatos en muchos municipios, no se les ve con muchas oportunidades de defender el voto con fiscales experimentados y motivados. Mas dedicados a exterminar al PLC que ofrecer soluciones a los nicaragüenses, serán la pieza vital que usará Ortega, cuando en el mes de Diciembre se sienten a “dialogar por el bien de la Patria”. Tiempo al tiempo.

Luego están los cuatro mini partidos políticos que correrán en solitario: PLC, ALN, APRE y PCN. El Partido Liberal Constitucionalista pasó de ser la fuerza mayoritaria en el país, que gobernó durante dos periodos consecutivos, organizado y con estructuras partidarias en todos los departamentos, municipios y barrios de la geografía nacional, a un fantasma que recorre Nicaragua hablándonos de sus mejores épocas. Ataron su suerte a la del caudillo y se hundieron con él. Pactista, prebendario y ahora zancudo, Arnoldo Alemán enterró al PLC. De un 52 % de votos pasó a un miserable 6 %, mas como dádiva y compasión de su socio mayor, que por merecimientos propios. Perdieron mucho más votos, que libras el “máximo líder”. Como un muerto viviente, un zombi, camina penosamente tratando de rescatar a sus antiguos adeptos y queriendo convencer a la gente de que el caudillo ya no domina el partido, aunque las reuniones se hacen en El Chile, las listas se elaboran en El Chile, los cumpleaños se celebran en El Chile y todos llegan a pedir la venia al que vive en El Chile. Calculador como es, Ortega seguramente lo mantendrá en la misma situación, medio vivo y medio muerto, como una carta disuasoria frente a la otra corriente liberal. Al igual que el eduardismo, el arnoldismo está más interesado en destruir al otro que presentar alternativas al país. Son, para desgracia del pueblo, parte de los responsables de la apatía y desconfianza ciudadana en la clase política. Tradicionalistas por naturaleza, estarán más pendientes de las alcaldías que les suelte Ortega, que en hacer campaña electoral. Y bajo esa premisa de sumisión, esperaran su turno en Diciembre para decir presente en la Gran Mesa de Dialogo y Repartición que se nos tiene preparada.

ALN, APRE y PCN son la prueba fehaciente de que Roberto José es un verdadero Hacedor de Milagros. “El Profeta” del CSE se ha superado a sí mismo. Ya no se trata de levantar a los muertos y mandarlos a votar, ni de convertir en oro todo lo que toca o amasar una inmensa fortuna a partir de un burrito muerto. Ahora el milagro llegó hasta el límite del paroxismo: tres partidos que apenas tuvieron votos en el 2011, tienen más candidatos que votantes y por supuesto, tendrán mucho más fiscales que adeptos. ALN, que inauguró la modalidad de la comercialización del tendido electoral a escala nacional, obtuvo poco mas de 10 mil votos el año pasado, justamente cuando su principal candidato nos juraba hasta con los dedos de los pies que tenia y de sobra, los 60 mil hombres que demandaba la defensa del voto de los nicaragüenses. Con costo “arañaron” el 0.5 %, en una muestra más que fehaciente del repudio popular hacia la clase política que piensa más con el estomago y a partir de sus propias conveniencias que en los problemas de la nación.

APRE, partido fundado por el caraceño Miguel López Baldizon en tiempos del Presidente Bolaños, fue llamado en su momento “El Taurete”, porque no competía con los grandes sillones que representaban las bancadas del FSLN y el PLC. Su origen se debió a la necesidad de que el gobernante tuviera una bancada propia que sirviera de bisagra ante los dos grandes adversarios que lo acosaban. Igual que con el PRONAL, quedó demostrado que no es con plata, al amparo del gobierno y de un día para otro que se construye un partido de alcance nacional, sin embargo, sus altas capacidades simbióticas y miméticas han mantenido con vida al APRE, más conocido por el atuendo estrafalario de su principal dirigente que por sus acrobacias políticas. Después del orteguismo, fueron el partido que mas candidatos puso y aquí es donde opera el verdadero milagro del Profeta RRR: en el 98 % de los municipios del país! Quien no se convenza de la santidad del Hombre del Consejo estará condenado a sufrir en el fuego eterno.   

Y finalmente el PCN. Herederos de gloriosas épocas idas, tienen tres hitos históricos como referencias principales: los 30 años de gobiernos conservadores, la época dorada durante el caudillismo de Emiliano Chamorro y el liderazgo nacional indiscutible del finado Fernando Agüero Rocha. De los tres, decidieron eliminar el primero, que es sinónimo de honestidad, transparencia, decoro, amor a la patria y dignidad personal. Se quedaron con los ejemplos de Chamorro y Agüero: traición a los ideales que enarbolaron, pacto de los Generales y el Kupia Kumi y un zancudismo permanente, persistente y altamente mutante. El colmo de los colmos es que a pesar de lo minúsculo que es, se han dividido en dos facciones, porque de lo que se trata es agarrar lugar en la repartición, aunque sea al final de la fila. Al igual que los otros tres, tienen mucho mas candidatos que votantes y lo más probable es que ni siquiera conozcan a quienes van en las listas, pero amor con amor se paga y mantener la personería jurídica bien vale el escarnio público.  

Vistas así las cosas, la inmensa mayoría de la población rechazará este circo electoral y se quedará en sus casas este próximo Noviembre, no porque los queramos nosotros o lo decida algún iluminado, sino porque la población se resiste a que le sigan dando “Atol con el Dedo” y percibe que lo que ya empezó el jueves recién pasado son los previos de la Obra “La Pax Augusta de Daniel y Rosario”, que será puesta en escena a partir de Enero del 2013, luego de conocer las nuevas victorias de los “bendecidos y prosperados” en Noviembre y la distribución de los panes en Diciembre. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

ELECCIONES MUNICIPALES 2012. II PARTE. A JUGAR CON LOS JUECES EN CONTRA


 “Sería una locura ir a otras elecciones
en las mismas condiciones del 2011”
 Luis Yáñez
Jefe de la Misión de Observación Electoral de la UE.

En el editorial anterior hacíamos referencia a como se han venido cargando los dados durante la etapa previa al Día “D”, el día de las elecciones. De acuerdo a esto, nada parece indicar que vayan a cambiar los resultados del próximo 4 de Noviembre, porque precisamente se continúan haciendo las mismas cosas – y mas - hechas durante los fraudes del 2008 y el 2011 y como ya se sabe, “si continuas haciendo lo que siempre hiciste, tendrás los resultados que siempre obtuviste”.

Tal a como se ha informado hasta la saciedad, durante las elecciones del 2008 se puso en escena un modelo de fraude electoral en el cual el robo a la voluntad popular era en las Juntas Receptoras de Votos, JRV. Las trabas puestas a los organismos nacionales de observación electoral perseguían limitar la cantidad de testigos que podían estar dentro de las Juntas e informaran al exterior del atraco que se fraguaba a la voluntad popular. Paralelo a esto, se disminuyó al mínimo la presencia de fiscales del partido que en ese momento encarnaba a la oposición y se incremento la cantidad de agentes hostiles a los mismos, bajo el disfraz de policías electorales y fiscales de los otros partidos aliados del oficialismo, los que actuaron como verdaderos Caballos de Troya. Los resultados fueron los que quisieron que fueran: Victoria del orteguismo en 108 alcaldías.

En el 2011 la metodología fue diferente, había observación electoral internacional y se tenían que guardar las apariencias. Desde tiempo atrás la Secretaria de Propaganda del Partido comunicaba a sus acólitos la trascendencia de estas elecciones. La continuidad del modelo Cristiano, Solidario y Socialista que encabezaba el comandante Ortega era un asunto de vida o muerte y como tal había que enfrentarlo. Si se perdía, amenazaba, la derecha oligárquica e imperialista haría desaparecer el zinc, los chanchitos, las gallinas y las vaquitas. Lo que no decía es que en realidad el peligro era que desapareciera la fuente inagotable de los recursos de la cooperación venezolana, ya que una victoria de la formula Gadea – Jarquín indefectiblemente iba a transparentar dicha cooperación, incluyéndola dentro del presupuesto de la República, a como debería de estar desde el año 2007.

Y se puso en marcha el plan. Básicamente consistía en combinar la práctica aprendida en el 2008, el fraude en las urnas y rematarlo electrónicamente en el computo final. Había que salvar ciertos obstáculos y a estas alturas del campeonato ya las formas no importaban. Lo primero fue limitar la fiscalización de la oposición. Sospechosamente se presentaron cambios en miles de fiscales dentro de las filas de la oposición, lo que implicó el cambio en igual número de acreditaciones un día antes de las elecciones. En una importante cantidad de Juntas a nivel nacional no se permitió la presencia de fiscales opositores y observadores internacionales, coincidentemente eran lugares donde tradicionalmente el partido de gobierno ha perdido. Se montó la figura del Coordinador de Centro de Votaciones, con amplísimos poderes, que le permitían hasta sacar del recinto de votaciones a cualquier fiscal que protestara por los desmanes en su Junta respectiva. En el colmo de la desfachatez se entregaron las boletas pre numeradas de imprenta, lo que facilitó preñar las urnas y después las maletas en las que se trasladó el material electoral hacia los CED. Posteriormente vino el tiro de gracia en el Centro Nacional de Cómputo donde se terminaron de “cuadrar” las cifras que daban una aplastante victoria al candidato inconstitucional. Cuentan los que estaban a cargo de introducir los datos en las computadoras, que en determinado momento al comandante le habían acreditado ya el 76 % de los votos, por lo que alarmado se presentó determinado personaje del partido a increpar a los eficientes escribanos que se les había pasado la mano, por lo que debían bajar de inmediato el porcentaje al 60 y pico por ciento.

Tomando en cuenta todas las experiencias anteriores, las del 2008 y 2011, el modelo del fraude que se prepara para estas próximas elecciones será diferente a los anteriores, ya que además de la desconfianza y falta de credibilidad de los jueces ante la comunidad internacional y la ciudadanía nicaragüense, existe la invitación a la OEA para que envíe una misión de observación electoral, lo que supone que habrá un cierto recato en las JRV, no así en el Centro Nacional de Computo, pues a esta instancia nunca se presenta la Observación Internacional. La experiencia dice que estas misiones se concentran más en los recintos de votaciones y en los días previos a las elecciones, no atendiendo a la organización global del proceso y a sus etapas iniciales, que es precisamente donde se cargan los dados a favor del partido de gobierno.
 
En los últimos días, el CSE ha subido a su página Web la información tantas veces solicitada: los cómputos finales de cada JRV de las elecciones del 2011. Arteramente, lo han hecho casi diez meses después de haber dado el resultado final de las mismas, cuando ya la ciudadanía se ha “tragado” el cuento de la aplastante victoria del orteguismo con el 63 % de los votos de los nicaragüenses y no cuando en realidad se necesitaba para poder medir el colosal fraude de Noviembre pasado. Esa información, mas las encuestas que últimamente están saliendo y coincidentemente dan cifras cercanas a los datos que recientemente saca el CSE, no hacen más que presagiar que ya las cifras están cocinadas y la victoria en no menos de 135 alcaldías por parte del partido de gobierno es solo cuestión de tiempo.
 
Como se sospecha, el fraude no será en las Juntas Receptoras de Votos sino en el Centro Nacional de Cómputo, lugar en donde el orteguismo siempre ha hecho lo que ha querido, en primer lugar por la falta de firmeza, beligerancia y acuciosidad de los fiscales de la oposición, en segundo lugar por la voracidad y voluntad fraudulenta de los fiscales del partido de gobierno y en tercer lugar por la complicidad del organismo encargado de velar por la pulcritud, transparencia y honestidad de los procesos electorales: El Consejo Supremo Electoral.
 
No en balde el Dr. Luis Yáñez, Jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea dijo en la presentación del informe final de dicha misión: “El proceso electoral 2011 ha estado dirigido por un Consejo Supremo Electoral poco independiente y ecuánime, que no ha cumplido con su firmeza de transparencia y colaboración con todos los partidos”. Y fue mas allá todavía al decir que: “Si de aquí a noviembre, 2012, no hay reforma alguna del proceso electoral, de acuerdo a las recomendaciones que hemos hecho nosotros u otras organizaciones nacionales e internacionales, tendría poco sentido venir a observar en noviembre”.

Más claro no canta un gallo.

sábado, 1 de septiembre de 2012

ELECCIONES MUNICIPALES NOVIEMBRE 2012. (I PARTE). CARGANDO LOS DADOS


“Y que no se les olvide, ustedes votan
pero al final el que cuenta los votos soy yo”.

Frase atribuida, no a Roberto Rivas,
sino al Dr. Modesto Salmerón,
Ministro de Gobernación y cuenta votos particular
de Anastasio Somoza García.
 
Luego de haberse dado los primeros pasos del proceso electoral municipal, la situación observada en lo que llevamos del mismo, no hace más que confirmar lo que muchos y desde diversos ángulos de análisis han venido augurando acerca de lo que serán estas elecciones municipales: la repartición o designación de alcaldes y concejales por parte del gran elector, juez y parte en la desequilibrada justa electoral: El orteguismo.

Nada de la actuación de los principales responsables en velar por la transparencia, legalidad, justeza, honestidad y neutralidad del proceso que desembocará en las elecciones de autoridades locales el próximo 4 de Noviembre es diferente a lo que hicieron en el 2008 y en el 2011.  Peor aún, están incurriendo en acciones nuevas pero igual de ilegales, arbitrarias y descaradas. Sin que les avergüence lo actuado, dejando a un lado las apariencias y pasando olímpicamente encima de las recomendaciones de las Misiones de Observación Electoral de la Unión Europea, UE, y la Organización de Estados Americanos, OEA, se han dedicado a cometer una serie de tropelías a vista y paciencia, no solo de los partidos políticos que han decidido participar en la contienda, sino que de toda la ciudadanía nicaragüense, como un presagio de lo que vendrá el día de las elecciones.

Primero fue el proceso de cedulación, una actividad que desde hace años ha correspondido hacerlo no a las autoridades competentes, sino al oficialismo a través de sus estructuras partidarias departamentales y municipales. Como una continuación de las ilegalidades cometidas durante las elecciones del 2011, se ha seguido cedulando a jóvenes menores de 16 años, negando cedulas a ciudadanos sospechosos de pertenecer a la oposición, repartiendo cedulas a diestra y siniestra entre quienes se identifican con el partido de gobierno y entregando en cantidades industriales documentos supletorios a ciudadanos, quienes a su vez también se les entregarán cedulas para que puedan ejercer doble y triple voto, lo que ya hicieron en Noviembre del año pasado. Mención aparte debe hacerse a la prestancia demostrada por el CSE para entregar cedulas a personas ligadas al narcotráfico y a miembros de organizaciones acusadas de narcoterroristas.
Luego fue el abuso con la cartografía electoral, moviendo grandes masas de votantes de una circunscripción a otra, para asegurar que en los lugares donde el oficialismo ha tenido malos resultados se logre la victoria “limpiamente”. Este fue un experimento iniciado en las municipales del 2008, en las que gracias a la superioridad aplastante que crearon en las Juntas Receptoras de Votos, pudieron hacerlo con la total desfachatez y en contra de la voluntad de los fiscales opositores. Recordemos que pusieron tres policías electorales por Junta y fiscales prestados a partidos de alquiler, que en cada elección cumplen el triste papel de quintas columnas facilitando sus tendidos electorales al orteguismo. Aprendida la lección y refinada en el 2011, esta vez, con mucha antelación ya están “legalizados” los votantes necesarios para no tener que hacer el alboroto en las JRV.

Posteriormente fue la distribución de las Presidencias de los Consejos Electorales Departamentales. El oficialismo se recetó 9 CED, precisamente en los territorios con mas votantes: 2.8 millones y a la segunda fuerza, PLI / VCE le asignaron 8 CED en territorios con menor población, en total 1.3 millones. Pero no contentos con dicha asignación, en estos últimos (y solamente en estos) crearon la figura del Coordinador Administrativo, delegándole más autoridad que al mismísimo Presidente de CED. Por supuesto que estos últimos no tienen potestad para entrar a las oficinas de cedulación, mucho menos acceso al Padrón Electoral. Son como convidados de piedra en el circo electoral del Gran Prestidigitador.
 
Con el proceso de verificación vino otro de los abusos rampantes del Consejo Supremo Electoral. Desde el 2011 se adueñaron del Padrón Electoral, convirtiéndolo en propiedad intelectual del Consejo, una figura que les permite hacer y deshacer con la identidad de los votantes. La verificación de ese año creo las bases para que el partido de gobierno se diera a la tarea de formar su propio padrón basado en supuestos votantes cautivos: funcionarios de las instituciones del estado y gobierno, activistas profesionales del orteguismo, ciudadanos que fueron beneficiados con los programas clientelistas gubernamentales y miles de estudiantes de secundaria, muchos de ellos sin tener la edad necesaria para votar. Esta vez, durante la verificación de este año fueron mucho más allá, crearon el Padrón Activo y el Padrón Pasivo. En el primero ubican a los que votarán por el orteguismo y los que se verificaron este año y en el segundo los que no se verificaron y son sospechosos de votar por la oposición. Como solamente ellos manejan ambos, será labor de cada ciudadano que no se verificó ir a las oficinas del Consejo Electoral Municipal a inscribirse en el Padrón Activo, algo por demás improbable tomando en cuenta la aventura que significa caer en la burocracia de las instituciones del gobierno, pero sobre todo por la desconfianza que inspira el propio Consejo Supremo Electoral.

Habría que ver en cuál de los padrones se encuentran las personas fallecidas que votaron en las elecciones del 2008 y del 2011. Esta ha sido una de las obras de fe que certifican la pureza de alma de Roberto José, El Hacedor de los Milagros, un santo varón revestido de todos los poderes terrenales y celestiales, con licencia para hacer que, al igual que Lázaro, los muertos se levanten de sus tumbas, pero no solo eso, el verdadero milagro consiste en que los muertos votan y no en cualquier casilla; por obra y gracia de su divina voluntad, todos los resucitados el propio día de las elecciones (y solo por este día) votan siempre en la casilla del oficialismo. Ellos también cuentan para alcanzar las nuevas victorias.