sábado, 8 de mayo de 2010

EL BONO DE LA MISERICORDIA

El viernes 30 de Abril, fecha en que el orteguismo celebró el nuevo día del trabajo (anteriormente era el 1 de Mayo), el Presidente Ortega anunció el otorgamiento a todos los trabajadores del Estado, un bono de C$ 529.00, extensivo hasta el mes de Diciembre de este año. Aunque no lo dijo, pero se supone implícito, si se portan bien, el bono continuará en el 2011, al menos hasta Noviembre, mes en que están supuestas a efectuarse las elecciones nacionales. Portarse bien ya saben que significa: asistir voluntariamente a todas las concentraciones, ir cada vez en cuando a las rotondas a apoyar al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional y de cuando en vez ir a garrotear a los oligarcas y vende patrias de la derecha. Según los cálculos hechos por economistas, el bono representará para este año, la inyección a nuestra economía de 590 millones 230 mil córdobas, poco más de 28 millones de dólares, los que se sacarán de las arcas millonarias de ALBANISA.
Durante la semana que recién finaliza, este anuncio ha ocupado la atención de moros y cristianos, dándole cada quien el enfoque que más ha creído conveniente analizar. Es importante dejar en claro, que todo lo que beneficie a los trabajadores es bienvenido y no se trata de atacar aquellas medidas que beneficien a los pobres, como les han querido vender los corifeos y plumíferos del gobierno. Muy seguramente, este bono de aproximadamente 25 dólares mensuales, va a ayudar a paliar un poco los problemas económicos de las familias de todos estos hermanos nicaragüenses, problemas a los que han sido sometidos por la ineficiencia y la pésima administración del gobierno de turno, que ha llevado al fracaso económico, político y social a nuestro país.
En efecto, la situación económica de la gran mayoría de los nicaragüenses se ha desmejorado a partir del 2007, a pesar de que las condiciones en que recibió el presidente Ortega fueron mejores que las que pudieron haber recibido cualquier otro gobierno en la historia de nuestro país. Para muestra de la desmejora un botón: El costo de la canasta básica a fines del año 2006 era de C$ 2,937.70, a finales del 2009 el costo era de C$ 8,439.40, un incremento del 348 %.  Otra muestra y otro botón: A fines del año 2006 el salario real de los trabajadores era de C$ 1,629.80, a finales del 2009, era de C$ 1,398.80, C$ 231.00 menos.
Para cerrar, la última encuesta de M & R asegura, que el 73.8 % de los nicaragüenses plantean estar peor económicamente que hace 30 AÑOS!  Sin embargo, esta situación no es la misma en la economía de la familia presidencial y las principales figuras del gobierno, ya que a partir del 2007 han experimentado una mejoría en sus finanzas a niveles tales, que serían la envidia de los mejores inversionistas de cualquier país del primer mundo, sobre todo en estos duros tiempos de crisis económica.
El grupo empresarial ALBANISA, propiedad de la familia presidencial,  importará ya el 100 % del petróleo para Nicaragua, equivalente a 10 millones de barriles. Asumiendo un precio promedio para este año de 80 dólares el barril, la importación de petróleo equivaldrá a 800 millones de dólares. De acuerdo al convenio de suministro de petróleo con el gobierno de Venezuela, el 25 % es administrado de forma privada por la empresa ALBANISA, recibiendo financiamiento concesional de PDVSA, esto es, pagadero en 25 años, con 2 de gracia y una tasa del 2 %. Mejor imposible.
De acuerdo a los cálculos hechos por economistas independientes, las importaciones de petróleo desde al 2007 hasta las previstas en el 2010 suman 2,145.5 millones de dólares, de los cuales, el 25 % que administra ALBANISA serían C$ 536.36 Millones de Dólares. Pero eso no es todo. Si asumimos un margen de ganancia de al menos 25 centavos de dólar por galón en la comercialización de estos 10 millones de barriles que se importarán este año, ALBANISA o la familia presidencial, recibirá un ingreso adicional de 105 Millones de Dólares, que sumados al usufructo del famoso 25 %, sumarían 641.36 Millones de Dólares. Esta cifra no incluye los márgenes de ganancias que quedaron a ALBANISA por las importaciones del 2007 al 2009, importaciones que sumaron 1,345.5 Millones de Dólares. Solamente para el 2010, las ganancias por el manejo de los 10 millones de barriles del suministro de petróleo venezolano ascenderían a 305 Millones de Dólares.
Ahora bien, volviendo al anuncio del ya famoso bono de C$ 529.00 anunciado por el Presidente Ortega el 30 de Abril y que al fin de año sumarán 28 millones de dólares, esto significaría que la familia presidencial estaría donando de forma cristiana, solidaria y socialista a los trabajadores del Estado, el 9.18 % de sus ganancias en este año y apenas el 4.36 % de sus ganancias aproximadas en estos cuatro años de Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional. Realmente, este acto por parte del Presidente Ortega, es prueba real y elocuente del desprendimiento generoso y lleno de amor hacia los pobres trabajadores del estado que ganan menos de C$ 5,500.00. No cualquier multimillonario tiene tanta piedad y misericordia con los pobres. Algunos burgueses, neo liberales, oligarcas, reaccionarios y envidiosos dirán que Bill Gates donó 10 Mil Millones de Dólares para investigaciones médicas, pero recordemos que ese tiene un capital de más de 60 Mil Millones de Dólares; la familia presidencial apenas ha logrado juntar con gran esfuerzo y trabajo, aproximadamente unos 641 Millones de Dólares. No es lo mismo.   
Se comprueba con este anuncio que el Pueblo es Presidente, aunque obviamente unos serán  más pueblo y el otro más Presidente. A unos les reparten el 4.36 % de las ganancias y al otro le queda el 95.64 % de estas. Se pensará que no es muy equitativo, pero hay que tomar en cuenta lo mucho que ha costado hacer esta pequeña fortuna y no todos han trabajado por igual. Algunos mal pensados y críticos dirán que por qué hasta ahora repartir los panes que se han multiplicado exponencialmente, después de tres años de recetar miseria. Bueno, según la Estrategia de Comunicación para la Campaña Electoral 2010 – 2011, este año es el que toca sembrar para poder cosechar el próximo, además que de acuerdo a los expertos en Desarrollo Empresarial, no es conveniente descapitalizar un negocio que apenas empieza.
Así que lo que toca es conformarse con la misericordia del Presidente y rogar por que en el próximo anuncio, done otro pequeño porcentaje de las fabulosas ganancias que le ha dejado el petróleo venezolano.

sábado, 1 de mayo de 2010

EL FRACASO MORAL DEL GOBIERNO DEL PRESIDENTE ORTEGA

Durante la campaña electoral del 2006, el entonces candidato a la presidencia de la Republica Daniel Ortega Saavedra, rogó al pueblo nicaragüense que le diese una nueva oportunidad para gobernar, ahora en paz, aduciendo que el fracaso de su gobierno en los años 80´s se debió a la guerra civil que afectó todo el entramado social, político y económico del país durante esos duros años. Prometió el cielo y la tierra, pero en lo que hizo más énfasis, fue que nunca se repetirían los errores del pasado.
Efectivamente, las condiciones de los años 80´s, que motivaron prácticamente el desarrollo de una economía de guerra, obligó al gobierno a invertir los pocos recursos que se disponían en el país, para atender los distintos frentes de lucha que se habían creado, sobre todo en las montañas de Nicaragua. La estrategia de “Guerra de Baja Intensidad” impulsada por los Estados Unidos había dado sus frutos. Diez años después del triunfo de la Revolución, el conflicto bélico se encontraba en un empate táctico y estratégico.
En el campo de batalla, la contra resentía la falta de suministros y las tropas del EPS habían agotado prácticamente la cantera del Servicio Militar. Ni la contrarrevolución tenía más el apoyo abierto y declarado de los Estados Unidos, ni el gobierno sandinista podía asegurarse la continuidad del apoyo de la Unión Soviética para sostener la guerra. Al final, los amos y señores de la Guerra Fría se habían puesto de acuerdo en acabar con un conflicto, que había dejado en su inmensa mayoría, solamente muertos nicaragüenses. La presión del gobierno soviético y el desgaste al que había sido sometida la economía nicaragüense, obligó a la dirigencia sandinista a aceptar la salida honrosa de las elecciones de 1990. Elecciones que ganó la oposición anti sandinista, como es del dominio de todos.
Perdidas dichas elecciones frente a la candidata de la UNO, Sra. Violeta Barrios de Chamorro, era obligado un replanteamiento estratégico por parte del FSLN para volver a acceder al poder en un futuro no muy lejano. La mejor gente de las filas del sandinismo, exigía un cambio de rumbo que nos aproximara a los trascendentales cambios que  experimentaba el mundo. Cambios sobre todo en el orden político e ideológico. Los errores del llamado socialismo real, afloraban con tal fuerza y crudeza, que demandaban una revisión urgente de todo lo actuado. Nicaragua y los revolucionarios nicaragüenses no estaban ni debían estar ajenos a esto.
Los hechos iban demostrando poco a poco, que revolucionarios habían sido muy pocos en las filas de una  revolución que llegaba a su final en Abril de 1990. Nuevamente el somocismo prevalecía, después de 45 años de desarrollarse en un país sometido al tradicionalismo político. Urgía un cambio y las condiciones para hacerlo eran propicias, sin embargo, el somocismo había hecho mella no solo en la base, sino en parte de la dirigencia que se proclamaba revolucionaria. Estos ahora reclamaban para sí, no solo el protagonismo de la conducción del partido, sino la hegemonía y propiedad del mismo.
El caudillismo de Emiliano Chamorro y Anastasio Somoza García decía presente. Las tramas políticas refinadas por Somoza Debayle eran  nuevamente puestas en escena. Se violaban los estatutos de un partido que una vez fue faro y guía de una revolución triunfante. Se prohibía competir por la dirección del partido. Pretender ser candidato a la presidencia en las elecciones nacionales era pecado capital. Rodaron las cabezas de  todos aquellos que alguna vez fueron compañeros de lucha y se atrevieron a plantear en serio un nuevo rumbo. El FSLN encontró dueño y con patente de corso para erigirse en El Caudillo del Partido. En su involución, reeditaron el pacto del Espino Negro, solo que esta vez fue El Crucero y no Tipitapa, donde se consumó la traición a los principios y valores que alguna vez sustentaron. Se repartieron el país como los pillos se reparten el botín.
2006 fue el año de recoger los frutos esperados durante 16 años. No fue por la Gracia de Dios, como se nos quiso vender, sino por la gracia del Pacto entre los declarados Mengalos, de un sumiso y cooptado Consejo Supremo Electoral y de la sempiterna apatía del pueblo a salir a votar cuando le corresponde, que el triunfo tan deseado y por el que se invirtió todo y de todo, llegó. Las condiciones en que se estrenaba el poder eran inmejorables. Esta vez no había guerra, ni pretextos, ni excusas para no gobernar bien.  Lo de la Mesa Servida que alguna vez dijo el ex presidente Bolaños era real. Apoyo total de la comunidad internacional. Millones de dólares en proyectos de infraestructura aprobados. Aunque había llegado sólo con un dudoso 38 % del apoyo popular, muchos se habían hecho eco de los cantos de sirenas y promesas celestiales y daban su voto de confianza al nuevo gobierno.
No pasó ni un día estrenando el poder, cuando en la misma toma de posesión se advertía lo que se nos venía encima. Y es que dice el refrán popular: “Gallina que come huevos, ni que le quemen el pico”. Nuevamente el talante anti democrático, hegemonista y totalitario salía a flote. Las camisas blancas de paz y reconciliación, prontamente fueron transformadas en las camisas pardas o azules de una artificial lucha de clases. Otra vez la lucha entre hermanos, bajo el estúpido argumento de que unos son más valientes que otros. Se revive un triste pasado, después de 16 años de haber sido sepultado.
Nuevamente un modelo seudo ideológico a seguir, sólo que más difuso que el anterior. Una nueva secta que proclama el “Socialismo del Siglo 21”, que no es más que el “Somocismo del Nuevo Siglo”. Nuevamente la confrontación con la iglesia y con todos los sectores sociales, políticos y económicos que mayoritariamente exigen un cambio de rumbo en el país. Una vez más, el fracaso económico del gobierno, que lleva al fracaso social de la nación. Más pobres y más pobreza. Más desempleo. Más migración. Más corrupción. Turbas nicolasianas convertidas ahora en fuerzas paramilitares. Funcionarios públicos transformados en “maras” políticas. Caudillismo, prebendarismo, populismo, pactismo. Instituciones e Institucionalidad sin legitimidad ni credibilidad. Ausencia de un verdadero Estado de Derecho. Un país con una Constitución Política de adorno.  
Sin embargo, lo verdaderamente novedoso de este gobierno, que insiste en auto nombrarse conductor y guía de la “Segunda Etapa de la Revolución”, no es su fracaso económico, sino el fracaso moral al que tristemente ha llegado. De supuestos revolucionarios, involucionaron a lo que ahora son, los nuevos oligarcas de un empobrecido país, que exhiben sin ningún pudor una inmensa fortuna, más dudosa que inmensa y que contrasta terriblemente con los conceptos de Cristianismo, Solidaridad y Socialismo que pregonan a los cuatro vientos.
Una involución que legitima la privatización descarada de la cooperación venezolana, que hará posible que lo amasado durante 45 años por los Somoza, sea superado en solamente cinco años. Una involución que inició en 1984, cuando empezaron el proceso de acumulación de riquezas, siguió con la rapiña al estado en los meses de Enero a Abril de 1990, continuó en los 16 años del maldecido neoliberalismo y continúa en estos años de Unidad, Paz y Reconciliación. Una involución que condena desde ya al fracaso moral a este gobierno.

sábado, 27 de febrero de 2010

25 DE FEBRERO DE 1990: EL INICIO DEL NAUFRAGIO MORAL DEL FSLN

Este jueves 25 de febrero recién pasado, se cumplieron 20 años del triunfo electoral que llevo a doña Violeta Barrios de Chamorro a la Presidencia de la Republica de Nicaragua. Victoria para  unos, derrota para otros, dependiendo de la óptica con que se mire y el lugar de la acera en que se coloque. Hace dos décadas, el pueblo de Nicaragua le daba un voto de confianza a una incierta e insegura propuesta electoral, que prometía paz y progreso, después de muchos años de desangramiento, en una guerra fratricida que desgarraba el país y condenaba a la juventud y al campesinado nicaragüense a matar o morir, en una apuesta irracional de revolución o contrarrevolución. 

Quedaban atrás 11 años de gobierno, autoproclamado revolucionario, que inició con el apoyo y la confianza depositada por moros y cristianos en el Gobierno  Provisional creado en 1978 en Costa Rica y luego en la Junta de Gobierno y Reconstrucción Nacional,  en 1979. Fueron 11 años de gestión gubernamental, que contó con el apoyo y entusiasmo de la comunidad internacional, fortalecido por la decisión de la mayoría de los países europeos de no abandonar Nicaragua, a pesar del camino escogido por la dirigencia de la Revolución, que privilegiaba sus relaciones con los países del bloque socialista de aquel entonces, pero que prometía en su discurso oficial, mantener los principios de Pluralismo Político,  Economía Mixta y No Alineamiento.

El camino escogido contrariaba los designios de Washington, que estrenaba una nueva administración con el presidente Ronald Reagan a la cabeza, a la postre el que inició un conflicto bélico, que convirtió a las montañas nicaragüenses en un polígono de prueba de las dos grandes superpotencias, los Estados Unidos y la Unión Soviética, en una guerra denominada eufemísticamente como de Baja Intensidad, que no solo minó la economía del país, sino la voluntad de resistencia de la población nicaragüense y la confianza en un gobierno que repetía, consciente o inconscientemente, los errores del sistema somocista derrotado el 19 de Julio.

Hace 20 años, el pueblo nicaragüense daba un voto de censura a un gobierno, cuya desastrosa gestión económica nos había colocado dentro de los Guiness Record, con tasas inflacionarias tales, que en 1988 llegó a ser mayor del 33 mil por ciento. El  dólar estadounidense llegó a costar más de 38 mil córdobas, en un proceso de devaluación semanal, que el pueblo bautizo los lunes negros.

La población recordaba a la hora de votar, los supermercados del pueblo, con anaqueles atestados de cosas inservibles y haciendo largas filas para obtener, mediante la famosa tarjeta de racionamiento, calcada fielmente de su par cubana, los pocos productos a los que podía accesar, en una situación de escasez generalizada, que convertía a la población nicaragüense, como en una tragicomedia, en millonaria, por el valor facial de los billetes resellados que circulaban oficialmente, y miserable, por el casi nulo poder de compra que estos tenían. Pensaba, a la hora de ejercer el sufragio, en la hipocresía y falacia de un liderazgo que se había endiosado, reproduciendo el sistema somocista, al que había costado tanto derrotar.

Dicen algunos que formaron parte del más alto círculo de poder en la revolución, que el proceso de acumulación de capital que hoy ostentan de manera cínica y descarada ciertos dirigentes de la llamada segunda etapa de la revolución, inició a mediados de los años 80´s. 45 años de somocismo habían calado en lo más profundo de la sociedad nicaragüense, no es de extrañar entonces que se hubiera enquistado en algunos dirigentes, que descubrían, entre inocentes y felices, luego del 19 de Julio del 79, un mundo de riquezas, poder y abundancia, con el que jamás habían soñado siquiera.

La derrota electoral, encontró a un partido autoproclamado como la vanguardia de la revolución, incrédulo y mal preparado para asumir el veredicto popular. A partir del 25 de Febrero de 1990, inicio un proceso de descomposición dentro de las filas del FSLN, que abarcó no solo a los más altos niveles, quienes ya habían empezado a descomponerse desde antes, sino a muchos de los niveles intermedios y de base. El famoso Gobierno de Abajo, degeneró en un grupo de oportunistas y atrasados, que, divorciados del pueblo, prefirieron transitar por el camino fácil del tradicionalismo político, antes que tomar la difícil vía de la modernización política y partidaria.

Dieron la espalda a la historia y a las recientes experiencias de los partidos que, desalojados del poder en muchos países del campo socialista, habían regresado victoriosos, a partir de un profundo análisis interno, del replanteamiento de sus estrategias, objetivos y cultura política – partidaria, de una genuina transformación y del relevo de sus liderazgos. Allá, aquellos habían aprendido de la historia, aquí, estos habían detenido la historia. Purgas intestinas, conspiraciones internas, caudillismo enfermizo, pactos inmorales, repartición del poder entre mafias partidarias, fraudes electorales, uso y abuso del poder, enriquecimiento ilícito, destrucción del estado de derecho, violación sistemática  a la constitución política,  compra de conciencias y voluntades, como recurso valido para mantener una falsa hegemonía, en suma, el retorno del somocismo.

La descomposición moral de un partido, que alguna vez fue la vanguardia de una revolución victoriosa, se reproduce hoy como gusanos en un cuerpo en estado de putrefacción. A diario salen a flote casos de corrupción de funcionarios pequeños y grandes, de nuevos y viejos cuadros, que se preciaban antes de revolucionarios o de dirigentes del proletariado. Se compite por el que robe más al erario público. Algunos, como un funcionario caraceño de tercera  categoría, hacen gala de las plumas de las gallinas robadas, exhibiéndolas a la orilla de la carretera.   Sin embargo, las medidas que se toman son trasladarlos de institución y como los gatos, tapar la inmundicia. Qué hacer, cuando el ejemplo viene de más arriba?.

Con tristeza contemplamos, que 20 años después, pareciera que estamos condenados a repetir la historia. No se aprendió la lección ni se aprendió de los errores cometidos. El fracaso, por consiguiente, esta a la vuelta de la esquina y a la vista de todos los que quieren ver, incluso dentro de las mismas filas del FSLN. Un nuevo 25 de Febrero aguarda.

sábado, 20 de febrero de 2010

SANDINO Y EL PROYECTO ORTEGUISTA

“El hombre que de su patria no exige un palmo de tierra para su sepultura, merece ser oído, y no sólo ser oído, sino también creído.” A. C. Sandino.
El día de mañana, domingo 21 de Febrero, se cumplen 76 años del alevoso asesinato del General Augusto Cesar Sandino a manos de sicarios de la Guardia Nacional, creadas por la intervención yanqui en Nicaragua, para salvaguardar los intereses norteamericanos en nuestro país, bajo la premisa de que nada mejor que controlar a los nativos, que con nativos mismos.

Luego de 6 años de heroica y desigual lucha en contra el ejército interventor y sus aliados nacionales, lucha que dio inicio un 12 de Mayo de 1927, Sandino, el General de Hombres Libres, El Héroe de las Segovias, el Jefe del Pequeño Ejercito Loco, el General del Ejercito Defensor de la Soberanía Nacional, logra el retiro de las tropas norteamericanas un 1 de enero del año 1933. Tardaría un año y un mes después de la derrota del invasor, para que el primero de los Somozas, Anastasio “Tacho” Somoza García, asesinara impunemente a Sandino junto a los Generales Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor. Horas antes había sido asesinado el hermano del Héroe, Sócrates Sandino. A la matanza sobrevivió el Coronel Santos López, a la postre hilo conductor y enlace vital, entre la generación de Sandino y la generación de Carlos Fonseca, fundador del FSLN.

Tuvieron que pasar 45 años, para que el pueblo alzado en armas, diera fin a la oprobiosa dictadura que inició Somoza García, continúo Luis Somoza Debayle y finalizó con Anastasio Somoza Debayle, títeres incluidos en los intermedios de los gobiernos de estos tres personajes.  45 años después del asesinato de Sandino, se levantaba una luz de esperanza sobre las ruinas de un país saqueado, sometido, humillado y postrado en su dignidad de nación. Era la victoria del 19 de Julio de 1979, que representaba para el país entero la posibilidad de reconstruir Nicaragua sobre bases de Dignidad y Soberanía Nacional, sobre  el legado de Patria y Libertad heredado por Sandino. Era la posibilidad de renacer como nación, de levantar un proyecto incluyente, amplio, un proyecto de todos y para todos, que enterrara de una vez y para siempre al somocismo, que tanto daño moral y social había hecho al país. Un proyecto que levantara de las cenizas a nuestro país y lo encaminara hacia la prosperidad, el desarrollo y la justicia social.

11 años después, contemplábamos como se perdía la oportunidad de renacer como nación, pues una nación no se refunda sobre la idea de un proyecto hegemónico y excluyente, o sobre el discurso que dice una cosa, cuando realmente se hace otra, o arrastrando de manera inconsciente o muy conscientemente, la mentalidad, los vicios, lacras y taras del sistema que se quería cambiar, el somocismo.


Se perdía entonces, después de 11 años de lucha y sacrificio para la inmensa mayoría del pueblo, la posibilidad de haber podido transformar la sociedad y la realidad de nuestro país, que se debatía,  a lo interno, sin un proyecto claro de nación, sin fundamentos ideológicos verdaderos, enfrentados a una guerra civil que desangraba a la juventud y al campesinado nicaragüense, sirviendo como escenario de la guerra fría y polígono de prueba de las dos superpotencias de aquella época, con una economía colapsada, en fin, con un proyecto fracasado. Se perdía el poder que tanto costó alcanzar y mantener. El pueblo había dicho basta a la guerra que exterminaba al campo y la ciudad. El pueblo había dicho basta a la miseria impuesta. El pueblo había dicho basta a la hipocresía, a los falsos ídolos, a la soberbia de quienes cambiaron los valores por la vida fácil. Una vez más, Sandino era sacrificado, ya no por ningún Somoza, sino por quienes se volvieron, con sus actitudes, en somocistas.

Abril del 90, nuevamente, abría una segunda oportunidad de renacer como nación, sobre las premisas, pregonadas con mucha eficiencia, de reconciliación, paz, unidad, progreso y desarrollo. Una vez más, se nos permitía soñar con sanar las heridas, para reconstruir un país desgarrado por la guerra y construir una nación en paz. 16 años después, la tarea quedo inconclusa, pues pudo más la mezquindad, el resentimiento, la frustración, el rencor y hasta el odio de los que habían perdido el poder en Julio del 79 y en Abril del 90, quienes fueron incapaces de anteponer sus intereses personales y de grupos, a los de la nación.

Sobre esta nefasta realidad social era imposible llevar adelante un proyecto de país. 16 años de gobiernos neoliberales sentaron las bases de una solida macroeconomía, pero de una frágil y endeble micro economía. La pobreza continuó su endemoniado ritmo de crecimiento, ensañándose en los sectores más vulnerables y desprotegidos. Una renovada casta de nuevos y viejos ricos, amparados en el uso y abuso del poder y que olvidaba a los pobres de siempre, era el caldo de cultivo para el discurso demagógico y populista, que llevaría al gobierno actual a hacerse con el poder en Noviembre del 2006. Discurso que pregonaba, nuevamente, la reconciliación y la unidad nacional. Un discurso que reclamaba el derecho de volver a gobernar, ahora en paz y con la lección del fracaso aprendida. Un discurso que abría una nueva esperanza para quienes todavía daban el beneficio de la duda.

Pero Sandino, 76 años después, se resiste a renacer y endosar su majestuosa figura a los impostores que lo obligan a presidir, desde la sombra de los gigantescos rótulos, en los que es casi un escolta del verdadero dueño de la feria, la fanfarria gubernamental. Una vez más, no existe un proyecto que una al país en torno a una visión de nación, que privilegie la educación de una masa empobrecida, cuya media nacional no pasa del cuarto grado. Un proyecto que una y que no divida a la nación, que entierre por siempre y para siempre al somocismo. Que modernice al país y no lo condene a patinar en el tradicionalismo político, que a su vez nos condena a patinar en los errores de siempre. Que reniegue del caudillismo atrasado, principal ingrediente del fracaso. Que desista de la corrupción y el enriquecimiento ilícito, en un país donde más del 80 % de sus habitantes se sitúan  en la línea de pobreza y pobreza extrema. Un proyecto que nos dignifique como nación, en donde el legado de Sandino de Patria y Libertad, de Dignidad y Soberanía Nacional, en el que coincidimos todos los nicaragüenses, sean los cimientos de una nueva república, la república de todos y no de una minoría. Un proyecto que respete la Constitución Política y el Estado de Derecho. Por eso, a 76 años de su sacrificio y con la inmortalidad de su ejemplo, decimos con la voz en alto: Sandino Vive,  La Lucha Sigue!

sábado, 13 de febrero de 2010

TRADICIONALISMO POLITICO O MODERNIZACION POLITICA, EL GRAN DILEMA DE NICARAGUA

Según el diccionario virtual, Wikipedia, el tradicionalismo, en la historia de la filosofía, es la tendencia a sobrevalorar la tradición en cuanto al conjunto de normas y costumbres heredadas del pasado. No se trata necesariamente de una postura conservadora. Pero sí representa una actitud moderada ante los cambios, ya sean de pequeña o gran magnitud. En estos términos, el tradicionalismo político vendría a ser el reflejo del atraso de las instituciones políticas, el anclaje social de los partidos políticos, quienes a su vez son el reflejo del atraso de la sociedad en su conjunto, que prefiere mantener la tradición política ante la oferta del cambio. No podemos aspirar a partidos políticos modernos con una sociedad estancada en la tradición y las lacras que esta representa.

Nos quejamos de los políticos y los partidos políticos, que constantemente menosprecian la inteligencia de sus votantes, porque saben que en el tipo de sociedad que vivimos, todo se olvida, todo se perdona y siempre se está más pendiente de la bondad del caudillo de turno o del político de pueblo que del latrocinio cometido. Como sociedad tendemos a ser, consciente o inconscientemente, un espectador complaciente o un eslabón más de la cadena de los traficantes de la política. El ejercicio de la política se menosprecia. El político, en muchos casos un ciudadano de recursos limitados, vive como en una subasta, vendiéndose al mejor postor, que la mayoría de las veces está representado por quienes detentan el poder en ese momento. Entre más cínico más admirado. Es un hombre vivo, se acostumbra decir.

Abundan los tránsfugas o los que saltan de partido en partido, en busca no del bien hacia la comunidad que le dio su voto, sino de su propia estabilidad económica. Los caminos hacia el poder, entre más rápido mejor, no importa lo torcido que estos sean. Hay que llegar y llegar de primero. Se entiende rápidamente con los empresarios, quienes están prestos a pagar coimas, prebendas o impuestos por debajo de la mesa, a fin de que beneficien o no afecten sus negocios.

El Dr. Francisco Laínez, ex presidente del Banco Central en la época del último de los Somoza,  decía hace 10 años, “que en Nicaragua lo que se ha conocido como partidos políticos son agrupaciones que nacen y se fortalecen alrededor del gobierno de turno y del Presupuesto de Gastos de la República, los más nombrados, y además, de grupúsculos parásitos que nacieron como minorías y hoy forman parte de un llamado pluralismo, oportunistas que no ganan posiciones por esfuerzo político propio, sino con intrigas sucias, es nuestra cruda verdad a la fecha. En esas agrupaciones dirigentes y cortesanos viven metidos en el mismo costal como víboras venenosas mordiéndose entre sí, no importan los serios problemas del país”.

Todos ellos son el reflejo nuestro, el reflejo de la sociedad nicaragüense. Los políticos no vienen ni de otro país ni de otro planeta. Son parte de nosotros, vecinos nuestros. Los conocemos desde niños la mayoría de las veces, conocemos sus antecedentes familiares, morales, culturales, sociales, económicos.

Podemos detectar antes de endosar nuestro voto, de las proyecciones personales que podría tener una vez en el poder o en el cargo al que aspira. Tenemos la suficiente información como para saber de antemano como se comportará en el futuro. Sin embargo, caemos en el tradicionalismo de votar por el partido, como borregos, independientemente que sepamos que el candidato que nos pide el voto es un delincuente en potencia. La culpa de la calidad de la clase política que tenemos en Nicaragua es solamente nuestra. Nosotros los hemos llevado a donde están.

En el 2006, nuestro país tuvo la oportunidad de cambiar el estado de cosas e incursionar por primera vez en la modernización política, votando por personas que, sin ningún tipo de dudas, eran los mejores candidatos. El espectro político se distribuyo con 900 mil votos al FSLN, 700 mil votos a la opción que representaba el Lic. Eduardo Montealegre, 600 mil votos al Dr. Arnoldo Alemán y 200 mil votos a Mundo Jarquin.  Nicaragua prefirió inclinarse hacia el tradicionalismo político, otorgando un millón y medio de votos al FSLN y al PLC. Los votantes tenían toda la información disponible acerca del pacto del 2000 entre Ortega y Alemán, sin embargo esto no impidió dicho caudal de votos. Las dos opciones que representaban la modernización de la política nicaragüense tuvieron 900 mil votos, cantidad nada despreciable para tener, al menos, la esperanza que la ciudadanía quiere un rumbo diferente.

Nicaragua vive momentos cruciales para su futuro democrático. Solo tenemos dos caminos para escoger. Uno: Continuar en el tradicionalismo político, que arrastra el caudillismo, el servilismo, el transfuguismo, el tráfico de influencias, el enriquecimiento ilícito, la incultura, la inmoralidad, la ilegalidad y otras lacras. El otro: Entrar de una buena vez en una etapa de modernización política, que refleje la otra cara de las intenciones y aspiraciones de la sociedad nicaragüense, la cara que nos muestre la dignificación de la función pública,  el desarrollo económico con equidad y justicia social, el respeto a la Constitución Política del país y a todo el estamento jurídico que norma la conducta social, respeto al camino democrático que hemos elegido como sistema social y sobre todo, el respeto a la dignidad de las personas, en tanto sujetos de su propia transformación y no meros objetos moldeables al capricho y conveniencia del caudillo de turno.



sábado, 23 de enero de 2010

NEO LIBERALISMO DEMOCRATICO Y NEO LIBERALISMO DICTATORIAL

A partir de la toma de posesión del Presidente Ortega, hace ya tres años, que demás está decirlo, han parecido eternos, la tónica del discurso oficial ha sido, responsabilizar a los 16 años de los gobiernos democráticos de todos los males del país. Luego del contundente fracaso económico de su gestión gubernamental durante el 2009, en el que el decrecimiento del Producto Interno Bruto fue de - 1.5 %, tanto él, como sus principales voceros, ministros, diputados y demás funcionarios mayores y menores, han manejado con mucha habilidad, hay que admitirlo, y hasta el cansancio, el argumento de que los gobiernos neo liberales son los verdaderos culpables de todo lo negativo que acontece en el país.
Si la economía del país disminuyó, la culpa es de los 16 años de neoliberalismo; si la infraestructura escolar está a punto de colapsar, es culpa de los 16 años de neoliberalismo; si en estos 3 años de gobierno de los pobres, los índices de delincuencia se han disparado, la culpa la tienen los 16 años de gobiernos neo liberales; si hay hambre en el norte, la culpa es de los 16 años de gobiernos neo liberales; si hay corrupción gubernamental, es culpa de los famosos 16 años de neo liberalismo. En fin, el chivo expiatorio del fracaso, la inoperancia, la corrupción, la incapacidad, la falta de verdaderas políticas públicas que beneficien a los más pobres, el hambre y la miseria en que se debate el país, son los 16 años de neo liberalismo.
De acuerdo al diccionario virtual, Wikipedia, el termino Neo Liberalismo se usa con el fin de agrupar un conjunto de ideologías y teorías económicas, que promueven el fortalecimiento de la economía nacional (macroeconomía) y su entrada en el proceso globalizador, a través de incentivos empresariales que, según sus críticos, es susceptible de conducirse en beneficio de intereses políticos más que a la economía de mercado propiamente dicha.
Según este concepto, entonces, el llamado gobierno de los pobres, es mas neo liberal que los tres gobiernos que lo antecedieron, ya que el énfasis de la política económica del Banco Central, ha sido el fortalecimiento de la estabilidad Macroeconómica, lo que ha logrado con mucho éxito el presidente de esta entidad, el Dr. y Coronel, Antenor Rosales Bolaños. El país presenta a la fecha, el máximo nivel de reservas financieras internacionales que ningún gobierno anterior ha tenido: 1,500 millones de dólares. 
Sin embargo, de acuerdo al economista Néstor Avendaño, y cito: “Esta alta acumulación de reservas, representa un costo económico para el país, traducido en una mayor desaceleración del crecimiento económico y de una mayor tasa creciente de subempleo y desempleo”, fin de la cita. Lo que significa que mucho de ese dinero que está en calidad de reservas y es intocable, debería de estar dinamizando la maltrecha economía del país.
Por otra parte y de acuerdo al concepto de neoliberalismo que analizábamos, en la  referencia que hace acerca de los incentivos empresariales, susceptibles de conducirse en beneficio de intereses políticos, no puede estar más claro, si no veamos:
1.- El gobierno mantiene una alianza de hecho con los grupos económicos más fuertes del país, lo que ha permitido que estos, por ambición y cobardía, endosen y apoyen de hecho, la política económica, monetaria y fiscal del gobierno. Fueron ellos los que elaboraron el texto de la Ley de Equidad Fiscal, que empieza a ahogar a los pequeños empresarios y sus consecuencias las pagaremos la mayoría de la población en general. Lo anterior fue confesión pública del Asesor Presidencial Lic. Bayardo Arce Castaño, y a confesión de parte, relevo de pruebas. Han cedido en todo lo que en materia fiscal y económica les ha exigido el gobierno, a cambio de mantener los pocos privilegios de que todavía gozan. Ni más ni menos, se han dedicado a recoger las migajas del festín gubernamental.
2.- El acelerado crecimiento de la riqueza de la familia Ortega Murillo, originada en el manejo discrecional de la ayuda venezolana y las finanzas públicas, han  devenido en la formación, y en franco proceso de consolidación, de un poderoso grupo económico, que al amparo del poder, extiende sus intereses en todas las áreas de la economía nacional. La omnipresencia del grupo ALBA en la vida económica del país es del amplio conocimiento público.
Su última adquisición fue el canal 8 y el rancho sigue ardiendo. Según Nicho Marenco, el padre intelectual de esta iniciativa, de la que fue desplazado posteriormente, llamada inicialmente ALBANIC, este grupo administra más dinero que todos los bancos de Nicaragua juntos y es manejado por el presidente Ortega como su negocio particular. A excepción del somocismo, nunca antes había estado tan evidenciada la contumacia entre el poder político y el económico y nunca antes, incluido el somocismo, ha sido superior el desparpajo moral que exhiben actualmente los gobernantes, en su afán de lucro, ilegal y desmedido.
En el editorial del sábado pasado, demostrábamos que el actual gobierno es una dictadura en ciernes, es decir, naciente, pero en un acelerado proceso de consolidación. El día de hoy comprobamos, que el comportamiento económico de que hace gala el gobierno, con todas sus acciones, es de una clara tendencia neo liberal, inclusive, más dócil con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que los tres gobiernos que lo precedieron. Sin embargo, la política oficial es achacar todos los males  a estos.
Este simple análisis implicaría, que en la práctica y amparado en la contundencia de los hechos, este gobierno no es más que la continuación de los anteriores, que su política neoliberal no se distancia en lo absoluto a los gobiernos de Chamorro, Alemán y Bolaños y lo que hace la diferencia, es el camino democrático que siguieron estos tres, no exento de errores y corrupción, vamos a aclarar, y la opción dictatorial que ha escogido el presidente Ortega para gobernar.
Así que, amigos oyentes, cuando oigan hablar de los 16 años de gobiernos neoliberales, habrá que sumar tres más, y serán entonces 19 años de neoliberalismo y no los 16, con los que la propaganda gubernamental pretende, inútilmente, justificar su fracaso. Pero aun mas, dentro de estos 19 años de gobiernos neoliberales, habrá que distinguir, entre los tres gobiernos neoliberales democráticos anteriores y el gobierno neoliberal dictatorial del presidente Ortega.

sábado, 12 de diciembre de 2009

A FALTA DE PAN, MAS CIRCO PARA EL PUEBLO

La conocida frase Pan y Circo, creada por el escritor romano Juvenal, nacido el año 55 después de Cristo, se aplica para denunciar todas aquellas soluciones de corto plazo que presentan las siguientes características:
·         No solucionan el problema.
·         Empeoran la situación a largo plazo.
·         Son aceptadas por la mayoría de la población que no piensa en las consecuencias.

La idea nació producto de la practica romana de subvencionar el pan hacia sus ciudadanos, hasta que, producto de las pérdidas de territorios, y por consiguiente, el suministro de cereales, dicha subvención empezó a disminuir hasta casi desaparecer, lo que trajo el descontento de la población. Ante esto, los emperadores romanos utilizaron el circo como el elemento más eficaz para distraer a su población y evitar rebeliones internas. En el gran coliseo romano, durante los juegos que duraban meses, se repartía gratuitamente, arrojándole a los más pobres, mendrugos de pan. Esto los mantenía alejados de cualquier protesta, pues tanto, pan y circo gratuito, embotaba sus mentes y mediatizaba sus luchas. Obviamente, esta situación no podía mantenerse por tiempo indefinido, el circo distrae pero no llena y los romanos querían soluciones de largo plazo. Al final, la historia nos da a conocer la caída del imperio romano, una caída estrepitosa, sobre todo si tomamos en cuenta de que había sido uno de los imperios más poderosos del mundo antiguo.

Este feo ejemplo del Pan y Circo, ha sido copiado por muchos malos gobernantes en el mundo moderno, que incapaces de dar soluciones estables y duraderas a los problemas de sus gobernados, prefieren la salida fácil y más cómoda: aprovecharse de la miseria del pueblo, para darle las migajas del festín y tratar de alargar los plazos de la caída, que a causa del empobrecimiento de la mayoría de la población, es casi siempre inevitable.
Para estos, los malos gobernantes, cualquier oportunidad es propicia, campeonatos deportivos, fiestas patronales, fiestas patrias, celebraciones religiosas, navidad y fin de año. Todo es válido, pues lo que importa son los fines, al mejor estilo de Maquiavelo. De lo que se trata es de que la población no piense en su pobreza, no reaccione ante su miseria, mediatizar sus aspiraciones de un trabajo y de una vida digna, en fin, de prolongar la agonía.
Asistimos ahora al triste espectáculo en nuestro país, una vez más, del manoseo de los símbolos religiosos de la mayoría de los nicaragüenses, como es la celebración de la Purísima Concepción de María, la celebración a la madre de Jesús, tan íntimamente ligada a la tradición e identidad de un pueblo que se define mayormente Mariano. Pero no es solamente el manoseo de esta celebración, sino también de dejar al desnudo la miseria y el hambre del pueblo, que clama por trabajo, no por las sobras del festín de los poderosos, que al amparo de una cooperación privatizada se enriquecen de manera inmoral.
Son desagradables las largas filas, bajo el inclemente sol de Managua, de una masa paupérrima, cargando niños y niñas, exhibiendo su extrema pobreza, para poder recibir un paquete de comida, que posiblemente saciara el hambre de hoy, pero no el de mañana. Es desagradable el espectáculo de los gobernantes de turno, que para las cámaras son solo sonrisas entregando lo que no les ha costado, pues de lo que debemos estar claros, es que todo lo que se entrega tan solícitamente, es comprado con el dinero de nuestros impuestos. Lo que no reflejan las cámaras, es cuando desde los camiones, se arrojan los paquetes de comida a los grupos de gente que se arremolinan  en torno a ellos, en un espectáculo que además de peligroso, es bochornoso.
Se anuncia con gran fanfarria la feria de los niños pobres, pista de patinaje sobre hielo incluida, gratuitamente por supuesto. Los niños más pobres podrán disfrutar de 15 minutos de gloria, después de cuatro horas de filas, sol, hambre y sed. Ni en tiempos de Somoza se vio tan grotesco espectáculo. El circo esta completo. Para Navidad tendremos seguramente la presentación de algún artista famoso, que venga nuevamente a hacer olvidarnos de nuestra penurias y para fin de año, algún espectáculo de fuegos artificiales. Pero de trabajo, nada. Eso sí, a partir del mes de enero del próximo año, empezaremos a sufrir la goma de la borrachera. Nuevos impuestos que van a encarecer aun más la canasta básica. Más pobreza, más huida de nuestros conciudadanos a Costa Rica, Panamá y Estados Unidos, a buscar el pan, cansados de tanto circo. Mas prostitución de mujeres y niñas, pues es la salida más fácil para buscar el pan que se niega tanto, aun a costa de martirizar su propio cuerpo. Más delincuencia, pues para muchos es mejor robar que trabajar, total, si ni trabajo hay.
Mientras tanto, los nuevos ricos, seguirán aumentando su capital con la compra de más empresas, como las que se anuncian desde ya en los medios de comunicación, en una danza millonaria ilícita, ilegal e inmoral, que representa al desnudo, la tan cacareada segunda etapa de la revolución.  


sábado, 17 de octubre de 2009

A 32 AÑOS, LA SANGRE DE LOS HEROES EXIGE RESPETO

Hace 32 años, en el mes de Octubre del 77, dio inicio a lo que muchos consideraron el principio del fin de la dictadura, el inicio de la ofensiva ininterrumpida, que llevaría a la victoria 21 meses más tarde. Octubre del 77 marco el destino de la lucha en nuestro país, ya que atrás quedaban las concepciones que propugnaban por la construcción del gran ejército revolucionario, fogueado y forjado en la montaña, que liberaría a Nicaragua del oprobio somocista. Octubre del 77 demostró, que la lucha había que desarrollarla en los centros urbanos, donde se concentra la mayor cantidad de habitantes en el país,  donde la población está mejor informada y con acceso directo a los medios de comunicación, que en aquel entonces dependían de la radio y los periódicos y en menor medida de la televisión. Atrás quedaba también, la etapa de acumulación de fuerzas en silencio. Se rompía el silencio y de qué manera.
El día 13 de Octubre, se dan los ataques al cuartel de la GN en San Carlos, cerca de la frontera sur y al cuartel de San Fabián, en la frontera norte. El 17, se atacaba el cuartel de la GN en Masaya, en pleno corazón del Pacifico de Nicaragua, una acción dirigida por Israel Lewites Rodríguez. Después de dos horas de cómbate, caen heroicamente los compañeros Israel Lewites, Juan Carlos Herrera, Francisco Castellón Peinado y Maximiliano Somarriba. En el kilómetro 13.1/2 de la carretera Managua-Masaya, un retén sandinista integrado por los hermanos Norman y Rolando López Porras y Manuel Sánchez García, detienen un convoy compuesto por 200 efectivos de la GN que iban a reforzar el Cuartel de Masaya. En el desigual enfrentamiento caen los heroicos combatientes.

En la carretera Tipitapa - Masaya, en un evento fortuito  de parte de la GN, cae en combate el Comandante Pedro Aráuz Palacios, "Federico", miembro de la Dirección Nacional del FSLN y primer responsable político-militar de la resistencia urbana. Lo que se había planificado como un ataque coordinado y simultáneo a estos tres objetivos, se había convertido en dos acciones separadas en el tiempo, con cuatro días de diferencia, lo que permitió a Somoza poder disponer de sus fuerzas de mejor manera y aplacar la resistencia armada. Una victoria militar para el somocismo, pero una derrota política para la dictadura. No siempre el ganar un combate significa ganar la guerra. Para el FSLN fue una derrota militar, pero una victoria política. Se había perdido un combate, pero se empezó a ganar la guerra.

Octubre del 77 dejaba a los nicaragüenses una serie de lecciones que había que aprenderlas rápidamente, para sacudirnos de una vez y para siempre a la dictadura somocista. Una de las lecciones que había que asimilar era que la unidad de todo el pueblo era básica para poder derrotar a la dictadura. Una unidad sin exclusiones, respetando el aporte y el peso especifico de cada organización. La unidad que permitiera conformar el gran frente nacional contra la dictadura.

Contra un enemigo único, todos cabían y todos valían. Otra lección a aprender, era que todas las formas de lucha eran validas. El ingenio popular, organizado o no, daba vida a todas las expresiones de rebeldía que se podían imaginar. Desde una pinta acusando al régimen o ridiculizando al tirano, una volante clandestina, un rumor que se regaba como pólvora, la señalización de las casas de los cómplices del dictador, las huelgas de brazos caídos y cualquiera que se le ocurriera al pueblo martirizado. Todo sumaba, todo golpeaba la credibilidad del régimen y todo disminuía la confianza de quienes se lucraban alrededor del festín del dictador.

Una lección más que dejaba Octubre del 77 era, que por más que se piense que el enemigo era inmenso, invencible y todopoderoso, la lucha del pueblo organizado alrededor de sus referentes políticos, podía acabar con él. Las dictaduras florecen a costa del temor de los ciudadanos, se nutren y fortalecen del miedo que inspiran. Sin embargo, la historia ha demostrado hasta la saciedad, que entre más represión y ahogo de las libertades ciudadanas desatan, más miedo a la ira del pueblo tienen.

Se da entonces la dicotomía represión y miedo, miedo y represión, hasta que llega el momento en que, dadas una serie de condiciones, el miedo se transforma en voluntad de lucha, en ira popular y la represión se vuelve cobardía. Es en este momento en que las dictaduras colapsan y como siempre pasa, los de arriba, los que pueden, huyen con el producto del saqueo y los que quedan, cómplices miserables, pequeños saqueadores, verdugos voluntarios y comisarios de menor cuantía, pero que se caracterizan por ser los ejecutores de las medidas anti populares, los duros de corazón, los fanáticos, estos que no pueden huir, porque no alcanzan en el éxodo de la ignominia, siempre son los que pagan los platos rotos, son los que sufren la ira del pueblo. Son los señalados de por vida y los que arrastran y hunden a sus familiares en la vergüenza. Son los leprosos a quienes todos rechazan y apartan.

A 32 años de distancia, muchas similitudes de la Nicaragua del 77 se empiezan a recrear ahora. Asistimos al renacimiento del somocismo, el que al parecer nunca desapareció. Los que cayeron, los que entregaron su sangre generosa por la liberación de nuestro país de la dictadura somocista, jamás pensaron en morir para que se estableciera una nueva dictadura. Los héroes de aquel Octubre Victorioso no dieron su vida para que, de entre los mismos, surgiera la semilla de la opresión, del pillaje, del enriquecimiento ilícito, ilegal e inmoral, del entierro de los principios que una vez sustentaron y estuvieron dispuestos a morir por ellos.

A 32 años de distancia y desde la inmortalidad de su ejemplo, la sangre de los héroes exige respeto.


sábado, 10 de octubre de 2009

GENERACION ELECTRICA: UN NEGOCIO REDONDO PARA TODOS MENOS PARA EL PUEBLO.

La situación energética en nuestro país, a pesar de dar la apariencia de una relativa tranquilidad, por cuanto no existen los famosos apagones de antaño, esconde una situación, que a corto plazo, puede convertirse en explosiva.  Efectivamente, los constantes incrementos de la tarifa energética, agobian a la  mayoría de los hogares de los nicaragüenses, que coincidentemente, son los más pobres del país. Recordemos que el 80 % de nuestros ciudadanos están en la línea de pobreza, es decir, que sobreviven con 2 dólares diarios.
La situación económica del país ha desmejorado tanto, que la carga del recibo mensual de luz se ha vuelto, para muchos, inaguantable. Y la situación no tiene visos de mejorar, aun cuando los personeros del gobierno y de la industria energética nacional nos hablan de las bondades de la energía geotérmica (a base del vapor de los volcanes), eólica (a base del aire), de biomasa (a base del bagazo de caña de los ingenios azucareros), hidroeléctrica (a base de agua), dendro energética (a base de leña), de los proyectos por venir y que transformaran las fuentes de generación energética de Nicaragua.
La verdad es que la matriz energética nacional, que no es más que la relación de las fuentes de generación energética y su porcentaje de generación dentro del sistema nacional, nos hace aterrizar en la cruda realidad, dependemos en un 80 % de la generación eléctrica a base de petróleo y a pesar de que los precios de los combustibles han bajado más del 100 % en relación al año pasado, los recibos de energía eléctrica, no solo no han bajado, sino que se han incrementado constantemente. Generamos electricidad en base a la fuente más cara que se pueda tener, el petróleo.
Para tener una idea de lo triste de nuestra realidad, en la vecina Costa Rica, el 80 % de la generación eléctrica proviene de las plantas hidroeléctricas, actualmente una de las más baratas que se puedan tener. Por eso, los hogares ticos se dan el lujo de tener en sus hogares cocinas eléctricas, siendo una minoría los que usan el gas butano, un derivado del petróleo. Y los ticos no permitieron la privatización del ICE, Instituto Costarricense de Electricidad, el equivalente al ENEL de Nicaragua, privatizada en el periodo de gobierno del presidente Alemán junto a la mayoría de las empresas nacionales, privatizaciones que, documentadas hasta la saciedad, fueron fuentes de corrupción.
La empresa transnacional española Unión Fenosa, se hizo cargo de la distribución de la energía y las empresas generadoras, en su mayoría fueron privatizadas. Inclusive, el estado de Nicaragua, después de una lucha legal contra Unión Fenosa, tuvo acceso al 19 % de las acciones de la empresa creada por esta en el país, por lo que, somos accionistas de Disnorte y Dissur.
No queda más que preguntarnos: Porque de las alzas constantes en el servicio eléctrico? Si como estado, somos accionistas de las empresas creadas por la transnacional española, porque el estado no defiende al pueblo en la Junta Directiva de dichas empresas? Existe algún vinculo malicioso entre la matriz energética y los que importan y venden el petróleo?
De algo debemos estar claros, la industria energética mueve muchos, pero muchos millones de dólares. Mantener el estatus quo actual, de altísima dependencia del petróleo, solo favorece a quienes lo importan y lo venden y perjudica a los más pobres. Se puede alegar que la incorporación de las plantas donadas por Venezuela y Taiwán, ambas a base de petróleo, han disminuido casi a cero los famosos apagones.
Sin embargo, la población tiene derecho a saber que estas plantas fueron donadas por los pueblos y gobiernos de esos países, y según los técnicos especialistas en el tema energético, deben ser usadas solamente en casos de emergencia, ya que el costo de generación del kilowatt / hora es extremadamente caro. No se entiende porque, de la noche a la mañana, las plantas venezolanas, que fueron donadas, es decir, entregadas sin costo alguno para el país, aparecen ahora privatizadas en favor de una empresa privada, en la que la familia gobernante es dueña absoluta y tendremos que pagar por esta donación, más de 500 millones de dólares. Suerte que los taiwaneses lo plantearon alto y muy claro, las plantas fueron donadas y no pueden ni deber ser cobradas a los nicaragüenses, sino seria una estocada mas al pueblo.
Por el bien de todos, el gobierno debería ser más transparente en el manejo de todo lo relacionado con la industria energética. No es justo, ni moral, ni ético, ni de supuestos revolucionarios y cristianos, que un grupo económico, bajo el amparo del poder, pretenda enriquecerse aun más a costa de la pobreza de la mayoría de los nicaragüenses. Esto no es mas que somocismo puro y duro.