sábado, 10 de septiembre de 2011

ILEGALIDAD E IMPUNIDAD: EL PLAN “A” DE ORTEGA

Todo parece indicar que Ortega y el orteguismo han decidido que la mejor opción para agenciarse con el triunfo electoral el próximo 6 de Noviembre es desmotivando y desmovilizando a la población (Plan A), para evitar tener que hacer el fraude que ya está montado y que se viene aplicando invariablemente (Plan B), si las circunstancias así lo ameritaran, dichas circunstancias son, lógicamente, el voto masivo de los nicaragüenses. La idea es crear las condiciones sicológicas entre la gente, que propicien un abstencionismo en la masa de votantes que históricamente han votado en contra de Ortega y se lleve la victoria sin que nadie, ni adentro ni afuera, cuestione tal triunfo electoral. Un 30 % de abstención sería suficiente para que los objetivos del Plan A se cumplan. 
Desde la toma de posesión en Enero del 2007, el Presidente Ortega inició un plan para asegurar el continuismo en el  poder, utilizando las vías democráticas, algo similar a lo ejecutado por su mentor Hugo Chávez en Venezuela. Usar la democracia para crear una dictadura. Las elecciones de Noviembre del 2011 serían en todo caso, el pasaporte para la reelección, por demás inconstitucional. El objetivo fundamental  del Plan está claramente delineado en La Estrategia de Comunicación “La Campaña de la Victoria” de Febrero del 2010: “Ganar holgadamente la elección presidencial del año 2011. Aseguramos así la continuidad de nuestro Proyecto transformador, y aseguramos la consolidación de nuestro modelo de Justicia Social en Nicaragua.
Conocedores de que en todas las elecciones pasadas han sido minoría, la división de la oposición en el 2006 y la más que sospechosa creación de condiciones, por parte de Arnoldo Alemán, para allanar el camino a Ortega en su retorno al poder, permitieron que el país atraviese el duro camino que hoy estamos transitando, la consolidación de una dictadura, que se sirve de las facilidades que presta el modelo democrático, a la que se agrega la ilegalidad e impunidad propia de quienes no están dispuestos a entregar el gobierno, ya que el mesianismo y la fatalidad fundamentalista de la que hacen gala no se los permiten. 
Primero se dieron a la tarea de crear las condiciones para que la ilegalidad que vendría después no hiciera tanto alboroto. Mediante decreto, el Presidente Ortega prorrogó los periodos de los 25 funcionarios de los distintos poderes del Estado a los que se les vencían sus periodos. Violación a la Constitución que muy pocos en la Asamblea Nacional quisieron y pudieron revertir. Unos comprados y otros haciendo gala de la complicidad que desde el año 2000 le restriegan a la población con toda la desfachatez del mundo, hicieron imposible que se respetara la Constitución. También hay que decirlo con toda claridad, la gente en las calles tampoco fue capaz de protestar con la vehemencia necesaria, para poner a los violadores en su justo lugar y el mensaje que entendieron los facinerosos era que El que calla otorga.   Parecía ser que la consigna que llegaría en poco tiempo era de: o todos limpios o todos sucios.
Luego fue la búsqueda de la forma como inscribir a Ortega como candidato presidencial. Los sesudos asesores legales, ante la prohibición constitucional, solamente tuvieron como opción y argumento, por increíble que parezca, declarar inconstitucional la propia Constitución Política. Se logró dar el primer paso en la ruta continuista ante la impavidez de toda la nación. Protestaron unos, guardaron silencio otros, pero la candidatura ya es un hecho y no importa si en su logro se demolió el Estado de Derecho que poco a poco se había venido construyendo y, en alguna medida, respetando por los gobiernos anteriores. Muy pocos protestaron. Nuevamente los aliados de ocasión permitiendo la violación a la Constitución y los falsos opositores hablando hasta por los codos en contra del hecho consumado, pero siempre sumisos al dictador.
Tocó el turno en la impunidad y la ilegalidad a los árbitros del juego. Revestidos de la más absoluta ausencia de calidades morales, sobrepasando con excesiva holgura los límites de la decencia y rayando en la más pura delincuencia, los jueces nombrados para dirimir la contienda son algo así como zorros hambrientos cuidando un gallinero. El jefe de los árbitros encargados de pitar el partido, ha sido denunciado públicamente de asaltar a su gusto y antojo al erario público, se muestran día a día los sacos de plumas de miles de gallinas peladas rampantemente frente a todos nosotros.
Condominios, vehículos de lujo, casas de playa, aviones, fincas, dinero a manos llenas del presupuesto de la institución, estilo de vida que choca y lastima a la inmensa mayoría de la población que transita entre la pobreza y la pobreza extrema, son las credenciales de quien debiera de ser el más pulcro, creíble y transparente de los ciudadanos de este país. O todos sucios o todos limpios, y en estas condiciones entre más sucio mejor, total, si Ortega quiere celeste que le cueste, pareciera ser la lógica de tan escandaloso personaje.
Paralelo a esto, se nombra un Fiscal Electoral que al mejor estilo de los tres monitos, el hombre no ve, no oye y tampoco habla. Se comete transgresión tras transgresión a las normas electorales y no hay problema. Se sacan a niños de colegios y a trabajadores del estado a hacer propaganda partidista al orteguismo casi todos los días y no pasa nada. Las instituciones del estado convertidas en casas de campaña del partido de gobierno y todo tranquilo. “Se investigará, hasta el momento no he visto nada, nadie ha venido a denunciar, mandaremos una comisión a verificar las denuncias”. Una cantinela que pretende matar por aburrimiento a la ciudadanía o que se acostumbre a que este es el reinado de la impunidad, en la que Ortega es el Rey. 
Y para rematar la cosa, el 5 recién pasado, haciendo uso de los poderes omnímodos que Ortega mismo se ha recetado, decreta la continuidad de la Primer Comisionada Aminta Granera al frente de la Policía Nacional. Todos los poderes del estado en la ilegalidad. Hacían falta las Fuerzas Armadas para consumar el que todos estén sucios y que la suciedad propia no se note mucho. Con el Ejército no se pudo, ya que para el traspaso de mando todavía falta tiempo, sin embargo no desaprovechó el 2 de Septiembre, para dar su paseadita con el General Avilés en las calles de Managua, con la intención de decirle a la gente que la institución castrense lo acompaña en esta sarta de ilegalidades e impunidades. Una pringadita que no esta demás.
Con la Policía fue más fácil ya que las condiciones se prestaron para la ensuciada. Se aprovechó la celebración del 32 aniversario de su fundación, para consumar un acto que transgrede las leyes propias de la Institución. Se deja indefinidamente en su cargo a la Primer Comisionada Granera, creando un verdadero tapón en el escalafón y dándole tiempo a que el consuegro esté en la línea de sucesión.
Ilegalidad e Impunidad a toda hora para propiciar el hastío en la población que genere la abstención necesaria y no tener que hacer fraude para continuar en el poder hasta donde sea posible. Ante esto, la respuesta de todos los nicaraguenses debe ser el voto masivo de la población que, ansiosa de Justicia, Democracia y Paz frene el 6 de Noviembre las pretensiones reeleccionistas, continuistas y dictatoriales de un candidato inconstitucional, como todos los funcionarios que lo acompañan camino al abismo.

sábado, 3 de septiembre de 2011

EL ESPIRITU DEL PRONUNCIAMIENTO DEL 30 DE AGOSTO

El recién pasado 30 de Agosto, Ex Oficiales del EPS y del Ministerio del Interior, Ex Comandantes de la Resistencia (Contras), así como veteranos combatientes de ambos bandos, que en los años 80´s estuvieron confrontados en una sangrienta y desgastante guerra civil, suscribieron un pronunciamiento en el que se advierte el peligro inminente que se cierne sobre nuestro país, si las pretensiones del fraude orteguista iniciado tiempo atrás, llega a infeliz término el próximo 6 de Noviembre.   
El documento hace referencia en primera instancia, a los dos Artículos Constitucionales, 2 y 5, que establecen entre otras cosas, que la soberanía nacional reside en el pueblo, ejercido a través de sus representantes libremente elegidos por el voto popular y la restricción de aquellas organizaciones que pretendan restablecer todo tipo de dictaduras o sistema antidemocrático.
El orteguismo, haciendo una interpretación antojadiza del primero de ellos, quiere imponer a todos los nicaragüenses una candidatura ilegal por inconstitucional, violatoria del Artículo 147 de la Constitución Política, mismo que le pone un doble candado a sus ilegítimas aspiraciones. Consideran que por el cansancio de la gente a continuar los ciclos de violencia de nuestra historia recién pasada, es posible transgredir la Carta Magna de nuestro país, de tal modo que el pueblo acepte, como el menor de los males, dicha candidatura ilícita. Pareciera que el mensaje que se quiere transmitir, muy propio de Ortega, es tan sencillo como brutal, o se acepta que “El Comandante” corra como candidato, independientemente de su ilegalidad, o se abre un nuevo ciclo de violencia. Una vez más Nicaragua entre la espada y la pared, por la obcecación de un caudillo a perpetuarse en el poder.  
Es necesario decirlo con claridad, no puede haber una elección libre, cuando uno de los candidatos, en este caso Daniel Ortega, violenta todo el andamiaje legal, que se supone, sustenta a la nación. No puede haber una elección libre, cuando uno de los candidatos, en este caso Daniel Ortega, dispone a su antojo de todas las instituciones del país para que tuerzan las leyes, declaren inconstitucional la Constitución y le permitan, a troche y moche, correr en las elecciones del 6 de Noviembre. Por consiguiente, declarar nulos todos los votos obtenidos por un candidato ilegal, ilícito e inconstitucional, en una Nicaragua en donde se respete el orden jurídico e institucional a partir de Enero del 2012, es un escenario a contemplar y perfectamente viable.
Pero además de esto, todos los hechos y actuaciones durante estos cuatro años y medio de gobierno orteguista, han conducido a la instalación de un gobierno dictatorial en nuestro país, en abierta violación al mencionado Artículo 5 Constitucional. Ortega ha prescindido del ordenamiento jurídico y de la legislación vigente para ejercer la autoridad en Nicaragua. Ha concentrado el poder en torno a su figura, aunque a manera de broma, se ríe de todos los nicaragüenses al afirmar que el 50 % del poder lo ejerce su esposa, en una distribución familiar y muy equitativa, como para respetar un enfoque de género muy sui generis.
Accedió al poder por la vía democrática, a través de las elecciones del 2006, sin embargo, el gobierno que dirige es de Facto, donde no existe, ni por asomo, la división de poderes, ya que todos ellos son un intrascendente apéndice, prestos a repetir cuanta consigna sea necesario corear o a desempeñar el papel que les toque en una obra mal escrita, independientemente de si este rebasa la propia dignidad como personas o como instituciones.
Pretende impedir que la verdadera oposición llegue al poder por medios institucionales y constitucionales, al disponer a su antojo de un árbitro que en vez de conducir el proceso de manera limpia y transparente, pone cuanta zancadilla es posible inventar, para desmotivar, desalentar y desmovilizar a los miles y miles de ciudadanos que quieren Justicia, Democracia y Paz. El sistema somocista se desarrolló cumpliendo estrictamente todos estos señalamientos, pretendió dar a los nicaragüenses una “estabilidad económica” a costa de limitar, confiscar o suprimir los derechos más elementales de la población, e invariablemente, devino en una dictadura dinástica que se extendió durante 45 años y costó cerca de 50 mil muertos la sangría del pueblo nicaragüense para salir de ella.
Es por esto que el documento “Todos a Defender Nuestra Democracia”, llama a desconocer una candidatura Nula de Nulidad Absoluta y en consecuencia Legalmente Insubsanable. Los peligros que se ciernen sobre la Nación así lo exigen. Pero además de ello, estamos frente a una candidatura que pretende una reelección que va en contra de la democracia, en contra de la historia y en contra de la razón. Una vuelta al somocismo con todos los peligros que esto entraña. Una vuelta al pasado con todas las consecuencias que desde ya podemos imaginar. El documento señala que: “Se repite el hecho reeleccionista ilegal y continuista, mediante el cual, un caudillo egoísta, autoritario, corrupto y hegemonista trata de mantenerse a toda costa y sobre toda prohibición”.
Los nicaragüenses tenemos la oportunidad de evitar que la amenaza de consolidación de una dictadura en ciernes se haga realidad. La Constitución nos da esa oportunidad haciendo uso de nuestro derecho a votar. El proceso electoral, a pesar de estar sometido a cuanto manoseo ha sido posible, por parte de quienes deberían estar llamados a mantenerlo pulcro, diáfano y transparente, no está cuestionado. Es nuestro Derecho Constitucional para cumplir con lo mandatado en el Artículo 2 citado al inicio. Es el principio de que el poder político lo ejerce el pueblo por medio de las autoridades que elige libremente por medio del sufragio universal, igual, directo y secreto. “Los nicaragüenses debemos votar para que se recobre el valor de nuestra Constitución y el estado de derecho sea restablecido, para que logremos salir del desastre ético y moral”, plantean los suscriptores del Pronunciamiento.
El voto no está cuestionado, ni el derecho de los nicaragüenses a votar tampoco. Lo que está cuestionado es la candidatura de uno de los que participan en el proceso electoral. Es uno de ellos el que está al margen de la Constitución y de las leyes. Es el mismo que, invariablemente a través del tiempo, se opone a que Nicaragua sea libre, democrática, independiente y soberana. Es el mismo que desde hace 32 años mantiene como rehén a los nicaragüenses bajo la amenaza de la violencia. Es el mismo que ha renegado del legado de Sandino y Fonseca, traicionando los ideales, valores y principios del verdadero sandinismo. Es el mismo que quiere consolidar una dictadura bajo el amparo de un falso cristianismo, de un socialismo a la medida de sus ambiciones y de una solidaridad que reparte solamente las migajas del festín. Es el mismo que hace gala de una cuantiosa fortuna obtenida de manera obscena, ilícita e inmoral. Es el mismo al que el próximo 6 de Noviembre, en las urnas, en secreto y acompañados solamente con nuestra conciencia y un lápiz le diremos: Democracia Si, Dictadura No!.



miércoles, 31 de agosto de 2011

TODOS A DEFENDER NUESTRA DEMOCRACIA

Parte del Grupo de Ex Militares, Ex Comandantes y Ex Combatientes firmantes del documento. "Todos a Defender Nuestra Democracia". 

Nosotros, Ex Oficiales del EPS, Comandantes de la Resistencia y ex combatientes de ambas organizaciones, hermanados en este noble esfuerzo patriótico de rescate de la Dignidad Nacional, como heroicos luchadores por la LIBERTAD y tercos defensores de la DEMOCRACIA nos dirigimos a todos los nicaragüenses:
Se nos ha impuesto en el proceso electoral una candidatura presidencial ILEGAL, INSCONSTITUCIONAL, ILEGITIMA E INMORAL en abierta violación del orden mandatado por NUESTRA CARTA MAGNA, negando el sagrado derecho a la libre  toma de decisiones del PUEBLO SOBERANO y obviando la restricción de excluir a “aquellos que pretenden el restablecimiento de todo tipo de dictadura o de cualquier sistema anti democrático”, según la declaración de principios fundamentales constitucionales, artículos 2 y 5. Esta imposición, representa además,  la consolidación de un proyecto injerencista extranjero, el llamado Socialismo del Siglo XXI, que viola “la independencia, la soberanía y la autodeterminación nacional” Art 1 Constitucional.  Así se expresó la VOLUNTAD DEL CONSTITUCIONALISTA DE 1987, mantenidas en subsiguientes reformas, conforme con consultas populares y las exigencias de los acuerdos de PAZ.
Los poderes de FACTO CONTROLADOS POR ORTEGA,  conspiraron y se confabularon para urdir la trama y los artificios legales para justificar y autorizar al actual Presidente de la República en optar a la reelección continua, prohibida taxativamente por el Artículo 147. La Constitución Política no ha sido reformada por la Asamblea Nacional, ni se ha autorizado dicha modificación por Referéndum. ESAS SON LAS UNICAS VIAS LEGALES para haber autorizado las pretensiones de ORTEGA. Por lo antes expuesto, llamamos a desconocer la Candidatura del ETERNO candidato del FRENTISMO, pues es NULA de NULIDAD ABSOLUTA y por lo tanto LEGALMENTE INSUBSANABLE. Llamamos también a los seguidores de esa opción política a estar conscientes que votar por la reelección ilegal  de Ortega es votar en contra de la democracia, en contra de la historia y en contra de la razón. Se nos ha hecho creer que la elección será también un referéndum que legitimaría la nulidad de esa candidatura, lo cual solo induce a pensar que es una pretensión más para tratar de justificar el FRAUDE ya puesto en marcha. 
Una vez más, en su afán por consolidar otra dictadura y perpetuarse en el poder, Daniel Ortega pisotea el imperio de la ley, la institucionalidad, el estado de derecho, la independencia de los poderes, el carácter a partidario y no beligerante de las fuerzas armadas, la razón y los sacrificios de los ciudadanos de nuestra sufrida NACION. Se repite el hecho reeleccionista ilegal y continuista, mediante el cual, un caudillo egoísta, autoritario, corrupto y hegemonista trata de mantenerse a toda costa y sobre toda prohibición. Ortega desea continuar usufructuando y ser garante del proyecto de Hugo Chávez en Nicaragua,  aprovechándose corruptamente y para su propio beneficio, de la cooperación del pueblo y la nación Venezolana. Se abre en nuestra sufrida PATRIA  un nuevo ciclo de exclusión que nos expone al riesgo de una feroz tiranía y al flagelo de la violencia ya vividos con anterioridad.
La ruptura del orden constitucional dio inicio con un colaborador necesario, Arnoldo Alemán. Como socio minoritario, en condición de rehén por corrupto, dio paso al PACTO y a las  reformas de 1999-2000 que permitieron las condiciones ilegitimas para el regreso del DICTADOR, imponiéndose una minoría sobre la voluntad de  la mayoritaria democrática.  Los partidos políticos, líderes de oposición y gobiernos de turno no han estado a la altura para contrarrestar la acción del Orteguismo en su afán y ansias de poder. Ha hecho uso del terrorismo de estado, el chantaje, la extorsión, la coacción, la fuerza, la violencia, la adhesión política indebida, compra de conciencia, manipulación, robo descarado de elecciones, uso de fuerzas paramilitares, sicarios políticos, juicios políticos, anulación de la seguridad jurídica, violación a los Derechos Humanos, entre otros, para alcanzar sus fines. Ha usado cuanto medio ha sido necesario, propio del actuar de un dictador moderno, para institucionalizar un sistema de represión silenciosa.
El Orteguismo ha sido muy hábil en sus campañas para dividir, tanto así que su socio minoritario, Arnoldo Alemán, sigue aprovechándolo para sacar réditos políticos y obtener favores desesperados para continuar alimentando el Pacto, a condición de ser restablecido como segunda fuerza. La capacidad de mediatizar y adormecer a la juventud es tal, que ha emprendido una feroz propaganda ofensiva de utilización del sistema educativo. Manipula los sentimientos religiosos del pueblo, contrario a sus costumbres y creencias. Utiliza la imagen de quien una vez fue el líder espiritual de los nicaragüenses para debilitar la autoridad de la jerarquía católica. La capacidad de compra y poder económico financiero de la ayuda venezolana ha rendido a sus pies al Gran Capital y a la mayoría de las cúpulas empresariales, quienes por ahora menosprecian los peligros de la falta de institucionalidad. Los nicaragüenses exigimos Libertad, Justicia Social, Desarrollo Integral y Crecimiento Económico para salir de la pobreza. El bienestar de una jaula de oro, si fuera ese el caso, es incompatible con los genuinos intereses populares.
El Proceso Electoral es un derecho constitucional sagrado de la soberanía popular  para expresar la toma de decisiones mediante sus representantes. El periodo está establecido por la ley, es imperioso que se garanticen  los medios necesarios para asegurar transparencia, identificación ciudadana, garantías al padrón electoral, registro de rutas, juntas, centros de votación y demás aspectos de fiscalización. Es menester que la Observación Electoral se garantice conforme lo manda la LEY y que su reglamentación no sea restrictiva. El Orteguismo ha inducido a algunos votantes demócratas para no participar en esta justa y fiesta cívica ciudadana. Al dictador le interesa desalentar y provocar la abstención electoral. Abstenerse es Votar por la Reelección Ilegal, es hacer el juego a Ortega y a su socio, Arnoldo Alemán. Hay un proceso viciado por la candidatura ilegal y por el Poder Electoral de Facto. Pero el proceso, como actuación del Derecho Soberano no está objetado. Es la Forma CIVICA en que las pretensiones del Dictador y sus Colaboradores serán derrotadas.
La participación masiva del electorado y su activa respuesta en favor de la Democracia es la GARANTIA ABSOLUTA DE QUE SOMOS LA MAYORIA INDIGNADA CONTRA DANIEL ORTEGA. Los amantes de la libertad, en Silencio con nuestra conciencia y en el recinto de la urna, solo necesitamos cedula y lápiz para ejercer nuestro derecho y asegurarnos un futuro de JUSTICIA, DEMOCRACIA Y PAZ.
Los Nicaragüenses debemos votar para que se recobre el valor de nuestra Constitución y las leyes; para que la institucionalidad y el estado de derecho sea restablecido; para que logremos salir del desastre ético y moral; para que exista una verdadera política económica de desarrollo y promoción para disminuir la pobreza; mejorar los críticos índices de educación en nuestra juventud; mejorar la salud, vivienda, alimentación, habitación,  vestuario, etc., entre otros indicadores de bienestar. Todos estos programas y otros que nos saquen del atraso y de la pobreza, no deben ser parcializados con intereses políticos o partidarios y mucho menos ser justificación y engaño para encubrir corrupción, robo del erario público y abuso de los recursos del Estado.
DEBEMOS ORGANIZARNOS PARA DEFENDER EL VOTO Y EXIGIR QUE SE RESPETE LA VOLUNTAD POPULAR. El riesgo que se cometa nuevamente un fraude electoral o acuerdos de cúpulas que BURLEN el voto del electorado es una realidad, pues Ortega trata de ganar la presidencia sin ser mayoría, legitimar su candidatura ilegal y tomar control de la Asamblea Nacional para consolidarse en el poder, perpetuándose con una reforma profunda en complicidad con su socio Arnoldo Alemán, quien ya ha expuesto convocar a una Asamblea Constituyente.
EL RIESGO DE LA IRA POPULAR ESTA EN MANOS DEL GOBERNANTE. SAN FERNANDO Y SIUNA SON CLAROS EJEMPLOS DE LAS VOCES DE INDIGNACION QUE VISLUMBRAN OTRO CICLO AGONICO DE VIOLENCIA. LA VOCACION DEL PUEBLO NICARAGUENSE ES DE PAZ, PERO NO NOS DEJAREMOS INTIMIDAR, NI DEJAREMOS QUE EL PUEBLO SEA TRAICIONADO. NUESTRA ACCION ES LEGITIMA Y  NOS TOCA ADVERTIR LAS CONSECUENCIAS QUE IMPLICARIA EL COMETER OTRO DESCARADO FRAUDE. VEAMONOS EN EL ESPEJO DE LIBIA Y DE LOS PAISES DE LA PRIMAVERA ARABE.
CONVOCAMOS A LA CREACION DE UN GRAN MOVIMIENTO PATRIOTICO NACIONAL PARA DEFENDER LA DEMOCRACIA. INVITAMOS A TODAS LAS ORGANIZACIONES A PRESENTAR UNA SOLA FUERZA CONTRA EL FRAUDE.
ORTEGA Y SOMOZA SON LA MISMA COSA.
NO A LA REELECCION ILEGAL.VOTAR POR ORTEGA ES VOTAR CONTRA LA DEMOCRACIA.
DEMOCRACIA SI, DICTADURA NO. TODOS POR LA DEFENSA DE LA DEMOCRACIA.

sábado, 27 de agosto de 2011

ORTEGA Y LA IGLESIA CATOLICA

Para nadie es un secreto que la relación de Daniel Ortega con la Iglesia Católica ha sido, a través del tiempo, una continuada historia de oportunismo, parasitismo y agresiones, incomprensible desde todo punto de vista, sobre todo si tomamos en cuenta el sacrificio que no pocos de sus miembros dieron antes, durante y después del proceso revolucionario.
Desde antes del triunfo de la Revolución, muchos de los cuadros que figuraron en la lucha contra el somocismo fueron influenciados por los grupos pastorales que hacían su labor en los barrios más pobres, sobre todo de la capital. El recordado sacerdote Uriel Molina se cuenta entre aquellos que facilitaron que la vivencia con los pobres se transformara en un verdadero compromiso para cambiar el régimen que imperaba en aquel entonces. Religiosos, sobre todo Jesuitas, se incorporaron a la lucha armada del FSLN, regando con su sangre generosa el duro camino que llevó a la victoria del 19 de Julio. Uno de ellos, Gaspar García Laviana, "Martin", sintetiza ese compromiso militante de un cura revolucionario, que refrenda con su vida las ideas que predica.
Posterior al triunfo, muchos sectores católicos se identificaron plenamente con el nuevo proceso revolucionario y hasta sacerdotes católicos figuraron dentro del gabinete de gobierno. Fueron los años en los que se entonaba con mucho oportunismo, la consigna  de que “Entre Cristianismo y Revolución no hay Contradicción”, mientras, al igual que hoy en día, se hacían todos los esfuerzos posibles por dividir a la Iglesia: Una, la enemiga, la Oficial, al mando del entonces Monseñor Miguel Obando y Bravo; y la segunda, la Popular, al lado de la Revolución y que se identificaba con los postulados de la Teología de la Liberación, tan en boga en aquellos días. Para la primera no hubo compasión, golpearla y vejarla fue la tónica para someterla o disminuir su beligerancia e influencia en un amplio sector de la población. Los casos fueron emblemáticos y los métodos se desplazaron entre lo grotesco y lo absurdo.
El Obispo de Juigalpa, Pablo Antonio Vega, fue sacado de su vivienda en pijamas para ser trasladado en helicóptero a la frontera con Honduras, en contra de su voluntad. El sacerdote Bismark Carballo fue obligado a salir desnudo a la calle, después del burdo montaje de un episodio con ribetes sexuales y con la oportuna presencia de los medios oficiales, que “coincidentemente” pasaban por el lugar. El sacerdote Amado Peña  fue igualmente objeto de un montaje, con filmación incluida, de un intercambio de armas y dinero entre supuestos miembros de la contrarrevolución interna, en realidad agentes de la Seguridad del Estado, y él. Monseñor Obando y Bravo, en aquel entonces máximo jerarca de la Iglesia Católica, fue perseguido, espiado, humillado y boicoteado a más no poder. Cuatro casos, para mencionar los más importantes, que reflejan el trato dado en aquellos días y que poco a poco van abriéndose paso en el presente.
El periodo posterior a la Revolución encontró a Daniel Ortega enfrascado en asumir el control total del FSLN y en tratar de recomponer su tan deteriorada imagen, la que evocaba guerra, escasez y persecución. Era vital establecer un nuevo estilo para desarrollar todas las alianzas posibles, sobre todo con aquellos sectores que tanto le adversaron. Los 16 años de gobiernos posteriores a la revolución, por los intereses propios de quienes estuvieron al frente en las distintas administraciones, hicieron difícil que disminuyera la desconfianza de la Iglesia hacia  el eterno candidato presidencial. Sin embargo, en muchas ocasiones, la persistencia, un golpe de suerte y los pecados ajenos, traen en bandeja de plata lo que con tanto afán se ha buscado.
COPROSA y otras cosas, puso en las manos de Ortega a quien tantas veces, vana e infructuosamente buscó. De una relación simbiótica, se pasó a una parasitaria, donde no se sabe quién parasita en quien. Por un lado, bajo la figura del Cardenal se pretende dividir nuevamente a la Iglesia, enfrentándolo, involuntariamente quizás, a la Jerarquía Católica, bendiciendo en la propaganda partidaria a la pareja presidencial y participando abiertamente en la campaña politica del orteguismo, tal a como se observó estos ultimos días en varios municipios del departamento de Carazo. Por el otro, es sabido por la opinión pública nacional e internacional, que cuando un delincuente de cuello blanco se pasea, no en un burrito de raza, sino en avión, con tanta impudicia e impunidad, solamente puede ser el producto de la protección oficial que le extienden "su" o sus benefactores. Pero en el análisis puro y duro de costos y beneficios, el Comandante siempre sale ganando, pues iniciar el nuevo camino, ya en el poder y con semejante aliado, facilita alcanzar los planes subsiguientes, mucho más importantes que castigar “raterías” que puedan lesionar la alianza por mucho tiempo añorada.
Una vez instalado de nuevo Ortega en la presidencia, y siempre hay que recordarlo, gracias a la “inteligencia política” de Arnoldo Alemán, para consolidar la dictadura pretendida durante años y proteger tanta riqueza acumulada en tan poco tiempo, se tiene que contar con el silencio o la complicidad de varios sectores claves, uno de ellos la Iglesia Católica. Para tratar de lograr esto se han utilizado varios métodos: Halago, cooptación, chantaje, amenazas.
Primero optaron por ofrecer ayuda para reparar templos y casas curales. La orden dada a los comisarios políticos de pueblo era participar en todos los eventos religiosos, infiltrarse en cuanto comité de las iglesias se formara y dar la plata que fuera necesaria para cooptar a los religiosos. Como la Jerarquía no cayó en la trampa pasaron al siguiente nivel.  Despuntaron con el famoso episodio del Hacker de Lujo, una filtración de ellos mismos que acusaba a algunos sacerdotes de ser aficionados al alcohol, dinero y mujeres. La intención era sondear cuánto de la masiva participación popular  en las festividades religiosas de inicios del año 2009, se traduciría en apoyo de la feligresía a sus líderes, quienes se alejaban peligrosamente del necesario control oficial. Con la vieja enseñanza de Maquiavelo, que de la calumnia hecha algo queda, se dio rienda suelta a la campaña de desprestigio desde las mismísimas oficinas del FISE, cuyo director, Nelson Artola, es ni más ni menos, el segundo del Cardenal en la Comisión de Reconciliación y Paz. Monseñor Leopoldo Brenes, Monseñor René Sándigo,  Monseñor Abelardo Mata y Monseñor Hombach fueron los más duramente calumniados y ridiculizados desde el panfleto “El Pijaso”, editado en dicha institución.
Dado que ni la Conferencia Episcopal aflojó en sus justas críticas al gobierno, ni la inmensa mayoría de católicos se alejó de sus pastores, tuvieron que pasar a un nivel mayor de presión. Dos sujetos armados entraron a la vivienda de Monseñor Silvio Báez con obvias intenciones de asaltarlo y vejarlo. Posiblemente sabían que no se encontraba, pero la misión era dejar el “mensaje” al mejor estilo mafioso. Ambos elementos no han sido identificados, ni mucho menos atrapados y el caso continua archivado, lo que aumenta las sospechas de la impunidad oficial.
En los últimos días, el Municipio de La Concha ha sido conmocionado por el asesinato del cura párroco de la localidad, el sacerdote Marlon Pupiro, un abierto crítico al gobierno, según quienes escuchaban sus homilías diarias. Sospechosamente se han filtrado una serie de versiones en torno al crimen, las que han sido contundentemente rechazadas por sus familiares. Otra vez la tactica de echar a correr rumores que culpen de previo a la victima.
En la medida que se prolongue el esclarecimiento y se pretenda vincular el crimen a motivaciones alejadas de la verdad, la población nicaragüense dará su propio veredicto, el que apunta a que el mensaje del orteguismo a la Iglesia Católica y a su Jerarquía en particular, ha escalado al máximo nivel. Pero tambien tendran que escuchar el mensaje del pueblo a sus verdugos, ellos No Estan Solos!

sábado, 20 de agosto de 2011

SOMOCISMO Y ORTEGUISMO: LAS RAZONES DEL CAMBIO

Decíamos en nuestro Editorial anterior que la sociedad crea y desarrolla sus propios mecanismos de transformación a partir de la necesidad de cambios que en los diferentes periodos históricos la misma sociedad demanda. Dichos mecanismos obviamente obedecen a la incapacidad de quienes han estado al frente de los gobiernos para satisfacer las demandas de la población, pero también para sobrevivir a la asfixia a la que es sometida, sobre todo cuando en lugar de cumplir los compromisos contraídos de dar Democracia, Justicia y Paz al pueblo, se deciden por construir gobiernos autoritarios, autocráticos y dictatoriales.
Pasó con Zelaya, pasó en el somocismo, pasó en el periodo revolucionario y pasa ahora en el periodo de la proclamada II Etapa de la Revolución. No se exagera cuando se compara al orteguismo con el somocismo y el primero sale mal parado ante el segundo, sin que a este se le resten los meritos hechos para haberse ganado con creces el repudio, no solo de la mayoría de los nicaragüenses que padecieron la dictadura de los Somoza, sino del resto de la comunidad internacional y que conllevó a su aislamiento casi total en las postrimerías de este periodo.
El somocismo llego al poder mediante el asesinato de Sandino y de la mano de la intervención norteamericana, se constituyó en el único interlocutor válido ante los invasores y en el garante de sus intereses geopolíticos. Ortega llega al poder en el 2007 a través de un proceso electoral cuyos resultados finales aun se desconocen, ya que cuatro años y medio después, el CSE no ha rendido el informe final, quedando pendiente el escrutinio del 8 % de los votos de la elección del 2006. Pero además Ortega accede al poder gracias al pacto del 2000 entre él y Arnoldo Alemán, en la versión aumentada y corregida del Kupia Kumi, el pacto entre Agüero y Somoza.
Los Somoza garantizaron una acumulación de capital basada en el uso y abuso del poder, el tráfico de influencias, el robo del erario público y el uso de las instituciones para su servicio particular, algo bastante similar a lo que se vive hoy en día. Somoza tenía sus negocios diversificados y se movía en varias industrias a la vez, Agrícola, Ganadera, Líneas Aéreas, Navieras, Banca, Construccion entre las más importantes. Ortega ha decidido consolidar su capital teniendo como pivote la industria energética y tal como lo mandan los cánones de la vieja escuela del PRI mexicano, a través de los monopolios. Monopolio en la importación del petróleo, monopolio en el almacenamiento del crudo, cuasi monopolio en su distribución y poco a poco, lento pero seguro, el monopolio u oligopolio bajo su liderazgo en el peor de los casos, en la generación y distribución eléctrica.  Somoza acumuló no más de 1,200 millones de dólares en 45 años que duró la dictadura. A Ortega se le achaca la acumulación de no menos de 2,500 millones de dólares en 4 años y medio de gobierno, de acuerdo a fuentes de la oposición en el Congreso Venezolano.
Somoza hizo un uso desmedido de la represión política para poder mantenerse por tanto tiempo en el poder. Las famosas 3P, Plata para los amigos, Palo para los indiferentes y Plomo para los enemigos, era la máxima de la represión de aquellos días. 50 mil muertos dejó este periodo a los nicaragüenses. Ortega ha sido un poco más sutil en este aspecto. Ha hecho uso de la Plata para mantener mediatizado a un sector del Gran Capital nacional, no quiere repetir los errores de su antecesor (Somoza). El “Comed y Comamos” que ha pactado con estos le garantiza su apoyo timorato y cobarde, que recuerda a cada momento la imagen del lobo cuidando al rebaño de temblorosas ovejas, quienes estan mas pendientes del cuidador que del verde pasto.
Ortega también ha usado el Palo para los opositores, haciendo uso de la versión Cristiana, Solidaria y Socialista de las revividas turbas nicolasianas. Los Porrones y los Porritas, los camisetas azules, los paramilitares motorizados y armados,  los empleados públicos obligados a rotondear y garrotear, son parte de las nuevas Nicolasas Sevillas del orteguismo. El Plomo ha sido más selectivo y para los escépticos que aun no creen que se ha usado, que traten de explicarse las muertes en circunstancias oscuras de Herty Lewites y Alexis Arguello, el crimen de Carlos Guadamuz, que fue transmitido casi en tiempo real por la televisión nacional y su asesino goza de plena libertad, por increíble que parezca, gracias a un diagnóstico médico de “estrés carcelario”.
Somoza mantuvo cierta apertura a la libertad de expresión. El Dr. Pedro Joaquín Chamorro era su principal excusa de que respetaba la libertad de prensa, sin embargo, el Código Negro era la Espada de Damocles que se balanceaba sobre la cabeza de los periodistas. Ortega mantiene un hermetismo absoluto en el acceso a la información acerca del manejo de la cosa pública y la gestión  gubernamental. No necesita de un Código Negro ni del Coronel Alberto Luna para mantener a raya al peridismo independiente. Sencillamente la información del gobierno solamente es transmitida por los voceros oficiales y oficiosos del orteguismo y para no quedarse atrás de su Alter Ego somocista, ha comprado televisoras y radios por todo el país, con la ilusa pretensión de que los nicaragüenses solo escuchen un único discurso. Hegemonía y Homogenización es la consigna.
Los aparatos políticos y represivos sobre los que descansó el somocismo fueron el PLN y la GN. El Partido Liberal Nacionalista, que devino después en el Partido Liberal Somocista, fue la fuerza política que le dio el sustento ideológico a la dictadura dinástica. Un partido convertido en propiedad familiar y personal, dispuesto a satisfacer los caprichos del “HOMBRE”, sin que casi nadie reclamara desde dentro tanto abuso. La GN convertida en la guardia personal del dictador. El escalafón militar sometido al servilismo de quienes querían ascender. Sometimiento absoluto de la oficialidad al “General de División”, con brillantes excepciones que escribieron páginas gloriosas en la historia patria. Ortega tiene su propio partido, no el FSLN, aquel FSLN desapareció licuándose con el orteguismo, que al igual que su par, el somocismo, responde a la familia, al “COMANDANTE” y para variar, también a la “COMPAÑERA ROSARIO”, su sombra inefable e inseparable.
Todavía no cuentan con su GN ya que el Ejercito Nacional aun resiste la tentación de volver a cero, como cuando era un Ejército partidario. Se mantiene, con mucho esfuerzo, la institucionalidad que se alcanzó con no pocos sacrificios durante 16 años. La Policía Nacional ha sido la más afectada, por cuanto es la que se ve las caras día a día con la población de manera directa. Muchos de sus cuadros han sucumbido al partidarismo, poniendo en riesgo el prestigio de toda la institución, sin embargo hay muchos oficiales que dentro de las filas policiales abogan por responder a las leyes y no a la ilegalidad con que se pretende gobernar.
Finalmente el aparato jurídico y legal que custodiaba al régimen somocista trataba en alguna medida de guardar las apariencias. Los jueces gozaban de relativa independencia, siempre y cuando no pusieran en riesgo el sistema. Ortega ha colapsado la institucionalidad, el estado de derecho, el orden legal. Ha transgredido y violado cuanta norma jurídica y constitucional ha querido y la prueba más fehaciente de ello es su ilegal candidatura. Si la Constitución, la Carta Magna de los nicaragüenses, es letra muerta para Ortega, que más se puede esperar en el plano jurídico y legal en este desventurado país.   
Por todas estas cosas, que invariablemente se repiten del periodo somocista, es que la sociedad demanda un cambio. Un cambio que permita restablecer la institucionalidad, el estado de derecho que es el respeto a las leyes, la dignificación del servicio y de los servidores públicos, la honradez administrativa y sobre todo, el respeto al derecho de todos de vivir con Democracia, con Justicia y en Paz. El 6 de Noviembre es la oportunidad de los nicaragüenses para hacer el cambio. No la desperdiciemos.


sábado, 13 de agosto de 2011

LA NECESIDAD DEL CAMBIO EN LA HISTORIA DE NUESTRO PAIS

Nicaragua ha atravesado varios ciclos de violencia en los diferentes periodos históricos que le ha tocado vivir. Cada periodo ha dado paso a uno nuevo, debido a la necesidad de la sociedad de superar las condiciones políticas, sociales y económicas de esos momentos históricos, condiciones generalmente insatisfechas producto de la falla de los dirigentes de la nación en darle a la gente, no lo que los políticos creen que necesitan, sino lo que en realidad el pueblo demanda como necesidades más apremiantes. En unos casos es salir de un estado de frustración colectiva, en algunos otros es satisfacer ansias de libertad, en otros el carácter es económico, pero siempre desde el seno de la sociedad surge la semilla del cambio, producto de la imposibilidad de los gobernantes de turno de hacer coincidir las agendas partidarias, personales o familiares con lo que en realidad necesita la sociedad en su conjunto.
Primero fue el periodo de los 30 Años de Gobiernos Conservadores. Se caracterizaron por la honestidad personal y transparencia en el manejo de la cosa pública, pero alejados de la modernidad política, económica y social. Esto dio paso al siguiente periodo que lo constituyó el de los 16 años de Revolución Liberal que encabezó el General José Santos Zelaya. Este caudillo militar liberal acercó al país a las corrientes de desarrollo que desde tiempos atrás ya se venían sucediendo en el resto de Centroamérica. Desarrollo agrícola, apertura internacional, telégrafo, ferrocarril, una nueva constitución política, ideas liberales importadas de la lejana Europa que lideraba al mundo occidental y la creación de una moderna fuerza armada (moderna para aquellos tiempos) que garantizara los cambios fueron parte del legado histórico que dejó al país.
Luego de su derrocamiento por la intervención norteamericana, vino un periodo de turbulencia política producto de la torpeza del liderazgo nacional en definir el rumbo de la nación abandonando los intereses de grupos. Dirigentes liberales y conservadores se arrogaban el derecho de ser los únicos interlocutores ante los interventores. Una casta de oportunistas y vende patrias que da origen al surgimiento del General Sandino como la expresión de la necesidad popular de resistencia ante la marinería Yanqui.
Su asesinato da fin a esta etapa turbulenta dando paso a los 45 años de la dictadura somocista. Con la complicidad del gobierno de los Estados Unidos de ese entonces y de los que vendrían después, se inaugura un nuevo periodo cuyo supuesto es la estabilidad del país basada en la fuerza de las armas representada en la naciente Guardia Nacional.
Este periodo se caracteriza por un evidente desarrollo que se asienta fundamentalmente en el aprovechamiento de determinados productos agrícolas y una incipiente industrialización. En el plano político se da una repartición de roles, relaciones y responsabilidades entre liberales y conservadores, tratando de mantener un status quo que garantice estabilidad y beneficio para ambos grupos políticos.
Sin embargo, dentro de la sociedad va generándose la necesidad del cambio, producto del abuso de los bienes públicos que propicia el enriquecimiento ilícito de la familia Somoza, la cooptación de las instituciones del Estado, la partidarización de la Guardia Nacional, la apropiación familiar de la organización partidaria que dice representar al liberalismo, sucesión familiar en el poder, humillación de los empleados públicos y finalmente, en la última etapa de este periodo histórico, el uso indiscriminado de la fuerza para mantener a toda costa el poder, los privilegios familiares y de cúpulas.
Con el derrocamiento del somocismo, se abre un nuevo periodo que lo constituyen los 11 años de la Revolución Popular Sandinista, en los que a pesar de intentar un cambio radical del sistema político, social y económico, fue creando desde dentro las condiciones  que propiciaron la necesidad del cambio. La Revolución duró aproximadamente un cuarto del tiempo que duró el periodo anterior, lo que demuestra que a medida que la sociedad entra en la modernidad tecnológica, se educa y evoluciona, los plazos se acortan.
Represión a los adversarios políticos, pero no solamente a las dirigencias partidarias, sino a todo el sector social que se identifica como contrario al proceso revolucionario, carestía de la vida y escasez de los productos más esenciales para el sustento familiar, conflicto bélico en el que la juventud de la ciudad y el campesinado llevan la peor parte, introducción masiva de agentes externos que chocan con la idiosincrasia de un segmento importante de la población, ataques a la Iglesia, creación de castas sociales y económicas identificadas partidariamente con el poder, intentos de hegemonizar y homogenizar a la sociedad, falta de libertad de expresión son, entre otros, el caldo de cultivo del cambio que empieza a demandar la nación, el cual ocurre con el adelanto de las elecciones el 25 de Febrero del 90.
Un nuevo periodo histórico se inicia, el de los 16 años de Gobiernos de la Post Guerra, conocido mas popularmente como el periodo de los Gobiernos Neo Liberales. Inician con buen pie al restablecer los derechos y garantías democráticas que tanto demandaba un sector de la población, fin del conflicto armado, libertad irrestricta de expresión y movilización, apertura internacional, realineamiento político, pero también desnacionalización y privatización que trae consigo el germen de la corrupción y por consiguiente el olvido de los sectores más vulnerables y desposeídos de la sociedad.
Este periodo se corta abruptamente reduciendo el plazo histórico de manera anormal y forzada. El pacto del 2000 posibilita que Daniel Ortega acceda al poder de manera artificial y no producto de una legitima necesidad de cambio por parte del pueblo.
Nace un nuevo periodo histórico con Ortega de nuevo en el poder, algo que ni en los peores sueños de la mayoría de los nicaragüenses se advertía siquiera, pero no así en la torpe habilidad política de su mentor y facilitador, que rebaja al 35 % el porcentaje del voto popular para ser presidente y en un ineficiente CSE, que al día de hoy niega a los nicaragüenses conocer el 8 % faltante del sufragio del 2006.
Se reviven prácticas que toda la sociedad consideraba superadas. Con estupor observamos que nuevamente y de la mano de un supuesto gobierno revolucionario, abanderado de la ética revolucionaria, de la moral revolucionaria, de principios y valores revolucionarios, revive de la manera más descarada las peores mañas del somocismo.
Enriquecimiento ilícito, abuso del poder, represión política, cercenamiento paulatino de la libertad de expresión y movilización, avasallamiento de las instituciones del estado, humillación de los trabajadores públicos, sometimiento del Ejercito y la Policía a los caprichos de los gobernantes de turno, partido convertido en propiedad familiar, violación a las leyes, carestía de la vida, corrupción galopante a todos los niveles del poder, son entre otras, el fermento de una nueva y apremiante necesidad de cambio.
Los plazos se acortan en la nueva asfixia de la sociedad y el pueblo puede, el 6 de Noviembre, hacer realidad el cambio que tanto se demanda por parte de todos los sectores sociales: sandinistas de adentro y de afuera, liberales, conservadores, socialistas, socialcristianos, gente sin partido, católicos, protestantes, en fin, más del 70 % del pueblo nicaragüense que demanda el inicio de un nuevo periodo histórico en donde se gobierne, en realidad, para todos los nicaragüenses sin excepción.

sábado, 6 de agosto de 2011

LA NUEVA PIÑATA CRISTIANA, SOCIALISTA Y SOLIDARIA PICA Y SE EXTIENDE

“Para la parte rusa es una donación, tan pronto como hemos entregado a la compañía designada por el gobierno nicaragüense, nosotros formalmente no estamos interesados en qué deben ellos hacer con nuestra donación…”
Nikolay Vlasov
Consejero económico de la Embajada de Rusia en Nicaragua

En el argot del beisbol pinolero, cuando un bateador conecta de Hit, los narradores lo describen como que el batazo pica y se extiende. El corredor puede llegar a primera base y es un sencillo, si toma más de una base se convierte en extra base. Puede llegar a segunda con un doblete, o alcanzar hasta la tercera base con un triple. En caso de que se vuele la cerca, es declarado “jonrón” y anota carrera, tanto él como los que están embasados. Con esto de las privatizaciones amañadas de las donaciones que vienen del exterior, pareciera que la Piñata pica y se extiende, aunque por la contundencia de los “batazos” que le están dando a los nicaragüenses, se asemejan más a jonrones que a sencillos o dobletes y que es una liga amañada, entre bateadores de Grandes Ligas y pítcheres de Mayor A o de ligas de barrio.  

Como una historia muchas veces repetida, este es un cuento de nunca acabar. Donación que viene a Nicaragua y a los nicaragüenses, donación que va a manos de Ortega y Cía., de la mano de la siempre omnipresente Alba Caruna, convertida ya en una suerte de Súper Banco del Estado / Familia y Ministerio de Cooperación Externa Privado. Como un inmenso y voraz Agujero Negro, posiblemente indescifrable hasta para el mismo Stephen Hawking, uno de los mas aplicados estudiosos de estos fenómenos cósmicos, la famosa “cooperativa” se traga todo lo que viene en calidad de solidaridad para el pueblo nicaragüense y en una alucinante regurgitación, resulta a los pocos días, que lo que vino como una donación se convierte, como por arte de magia, en una privatización que viene a engordar el ya de por sí obeso capital de la familia gobernante.

Lo más pasmoso de todo este chacuatol institucional-familiar-partidario en que han convertido a la solidaridad internacional con nuestro país, no es que este proceso sea ilegal, inmoral, ilegítimo y hasta inconstitucional, sino la desfachatez con que lo hacen. No importa ya, ni siquiera, guardar las apariencias de los ilícitos que cometen. Para estos personajes ya no interesa mantener el pudor o el recato ante la población y ya no digamos ante los donantes.

Están convencidos de que el pueblo, enmarañado en buscar el pan nuestro de cada tiempo de comida, aguanta todo. Día a día los vemos comprobando, con tremendo descaro, que a la gente de a pie le tiene sin cuidado los elevadísimos niveles de corrupción de los del gobierno. Han ido tanteando poco a poco, para ver cómo reacciona el pueblo y los resultados indican que hay que meter el pie en el acelerador, puesto que mientras la gente no despierte, hay que aprovechar para meter cuantos jonrones se pueda. No vaya a ser que haya una nueva sorpresa el 6 de Noviembre y los dejen, como en el 90, con la carabina al hombro.

Primero privatizaron la cooperación venezolana en una operación que ha dejado réditos multimillonarios a la familia Ortega – Murillo en estos cuatro años y medio, aproximadamente unos 2,500 Millones de Dólares. El convenio petrolero entre Nicaragua y Venezuela plantea que: “Del total de las compras de petróleo y derivados del petróleo provenientes de PDVSA efectuadas por PETRONIC y/o por ALBANISA (i) 25 porciento está reservado para un “Fondo” a nombre de PDVSA, y administrado por una entidad privada; (ii) otro 25 por ciento se destina a la misma entidad privada, que recibe financiamiento concesional de PDVSA (pagadero en 25 años, con 2 de gracia y una tasa del 2 por ciento; y (iii) el remanente 50 porciento será pagado al contado a PDVSA.

Así, de cada dólar del suministro petrolero, 50 centavos deben ser pagados a PDVSA en un plazo de 90 días, 25 centavos son transferidos a la “cooperativa” Alba Caruna y deben ser reembolsados en un plazo de 25 años y 25 centavos son transferidos a un Fondo ALBA, de PDVSA, el cual es también administrado por la misma Alba Caruna y no deben ser reembolsados. Producto de esto, la “cooperativa” maneja más plata en efectivo que cualquier banco en Nicaragua, según palabras de Nicho Marenco, creador del convenio petrolero. Algo como para Ripley en nuestro empobrecido país.
Pero la cosa no para aquí. Privatizaron las plantas generadoras de energía donadas por Taiwán y Venezuela a NICARAGUA y a los NICARAGUENSES. Con la capacidad de generación que tienen actualmente de 370 MW y según el acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas, MEM, el total de ingresos brutos en 15 años se elevará a la módica suma de US $ 934, 744, 320. (Novecientos treinta y cuatro millones, setecientos cuarenta y cuatro mil trescientos veinte dólares). Ante esto, los Somoza parecen inocentes niños de kínder.
Luego vino la flota de Ladas Kalina, 500 de estos vehículos donados por los Rusos y que serian vendidos a cooperativas de transportistas afines al gobierno por parte de, otra vez, Alba Caruna. Una parte de ellos, no se sabe cuántos, se destinaron a la nueva empresa de los Ortega Murillo, el Canal 13 y el resto supuestamente se vendieron a los cooperados orteguistas. Las ganancias de esta operación nadie conoce cuanto fue, pero si adonde fueron a parar. 
Se agregó a la danza millonaria la flota de buses, donación rusa para no variar y 550 en total. Serán vendidos por Alba Caruna nuevamente y las ganancias de esta transacción solamente las conocen ellos, nadie más tiene acceso a los misterios del gran agujero negro en que se ha convertido la famosa cooperativa, que nació de los ahorros de la “privatización” de las tiendas campesinas “ECODEPA”, fruto de la amplia cooperación sueca de los  años 80´s.
Ahora los incansables donantes rusos anuncian la entrega al pueblo nicaragüense de 100 Mil Toneladas de trigo, las que según declaraciones del Presidente Ortega, ya han sido privatizadas desde antes de ser cosechados en los campos de trigo rusos, pues de antemano se anuncia que serán vendidas por la misma de siempre, Alba Caruna. Se estima, que de acuerdo a los precios de venta con que saldrá este trigo al mercado, dejará un total de 28 Millones de Dólares en las arcas de la “cooperativa”, propiedad de la familia Ortega Murillo. 

Entre trigo, buses y carritos Lada, una vez hecha la venta al credito o al contado, sumaran aproximadamente 51 millones de dolares libres de polvo y paja. De hacia dónde van todas estas ganancias y que se hacen ni pregunten, pues en estos tiempos de Revolución, Cristianismo, Solidarismo y Socialismo, esto puede significar ser acusados de oligarcas, imperialistas, somocistas y contrarrevolucionarios y si no pregúntenle a los queridos Obispos de la Conferencia Episcopal. 

sábado, 30 de julio de 2011

ORTEGA Y SUS DEMONIOS

En los últimos días hemos visto la transformación del Candidato - Presidente Daniel Ortega, de hombre comedido, pacifista, reconciliador, nacionalista y buena gente, en lo que en realidad es, en su verdadera naturaleza, en lo que ha sido a través de la historia, en el lobo que siempre sale a flote, dejando a un lado la piel blanca y sedosa del cordero que para estas fechas, le prepara y le viste su inefable Jefa de Campaña e Imagen.
Realmente que debe ser difícil para alguien como Ortega poder mantener estas poses durante mucho tiempo, porque choca con el ser violento, pendenciero, agresivo, frio y calculador que lleva por dentro y que sale, como prisionero recién salido de la cárcel, desesperado por expresarse en plena libertad, ansioso por dejar de fingir, por sacar toda la amargura y los complejos que lleva por dentro. Es como mantener a alguien por mucho tiempo con una camisa de fuerza, atado, inmóvil, reducido, controlado y que cuando le damos, consciente o inconscientemente, la oportunidad de expresarse libremente, cualquier cosa podemos esperar de él y no siempre los resultados son agradables para el resto de la población. 
Lo vimos en la Plaza de La Fe “Juan Pablo II”, un nombre muy grande para tan patético espectáculo vivido el pasado 19 de Julio, comentario aparte. Ante los miles de jóvenes que acarrearon de todo el país, presenciamos a un Daniel Ortega cansado de fingir sumisión y respeto a los odiados “Gringos Enemigos de la Humanidad”, un Ortega para el consumo interno de sus fanáticos, que durante todo este tiempo ha sido fiel y muy aplicado en el cumplimiento del compromiso contraído con sus supuestos enemigos, de no permitir el paso de indocumentados hacia el norte, de no prestar el territorio nicaragüense para actividades terroristas y combatir el narcotráfico para evitar que este llegue con su letal producto a los jóvenes norteamericanos.
Quiso demostrar el Candidato ilegal ante los que llegaron y los que se resistieron a ir, que todavía conserva su lenguaje anti imperialista, que todavía representa un bastión en la lucha contra los Yanquis y para demostrarlo soltó la diatriba de la deuda de los 17 Mil Millones de dólares del juicio de La Haya. No importa que sea cuatro años y medio después que asumió la presidencia, no importa que desde el 2007, cuando llegó al poder, pudo haber reactivado la querella en contra de los Estados Unidos, pero la realidad se impone, la campaña es este año y no en los años anteriores y populismo mas, populismo menos, lo que importa es el efecto que pretende lograr el candidato que se enfrenta a sus viejos enemigos, los Imperialistas Norteamericanos.
Sería interesante conocer el resultado de este discurso, supuestamente anti imperialista, en los jóvenes que estaban en la fiesta familiar en que se ha convertido la celebración del 19 de Julio. Jóvenes acostumbrados a la música “gringa”, a la “Cultura Pop” que nos llega desde el país del norte, jóvenes que hasta luto vistieron con la muerte de Michael Jackson, jóvenes fanáticos de los Yankees de Nueva York, de los Medias Rojas de Boston, en fin, jóvenes acostumbrados a disfrutar de lo que sus viejos líderes pretenden odiar.
Comentario aparte merece el tema de campaña de doña Rosario, una alegoría a sus viejos tiempones de hippie, música de Los Beatles, un icono de la música proveniente del también vetusto Imperialismo Inglés. Todo un contrasentido, una chanfaina ideológica que debe tener al mismísimo Lenin, no a Lennon, John, rebotando en su tumba de la Plaza Roja, aunque también este ultimo debe estar padeciendo por igual, al ver el triste destino que ha tenido su magnífica creación.
El otro demonio que salió a flote en estos últimos días de la camisa de fuerza que lo ataba, fue el ataque del Candidato Inconstitucional a la Conferencia Episcopal. En un paralelismo mal hecho, los tildó de somocistas ya que hace muchísimos años atras, durante la época de Somoza García, algunos obispos se inclinaron ante el fundador de la dinastía y le concedieron el título de Príncipe de la Iglesia al morir.
Ya en el pasado no tan lejano supimos del enfrentamiento con la Iglesia Católica, una lucha condenada al fracaso y que, la historia se encarga de demostrarlo, siempre se vuelve en contra de sus agresores. Lo vivimos en los años 80´s y lo vivimos durante la década de los 90´s. Será por eso que el Presidente Ortega y sus principales asesores decidieron mejor buscar aliados en su seno, en la figura del Cardenal Obando y Bravo y sus principales colaboradores, vilipendiados y humillados todos ellos en otras épocas, por sus nuevos amigos.
El ataque a la Conferencia Episcopal que dirige el Arzobispo Leopoldo Brenes, es un ataque que lastima a toda la Iglesia Católica. Toda la feligresía católica está unida alrededor de sus líderes espirituales ante semejante agresión, a como lo estuvieron cuando fueron acusados por los mismos que acusan hoy, de sexo, licor y dinero. La feligresía católica está unida para enfrentar a los mismos que han acusado a Monseñor Báez, a Monseñor Hombach y al Obispo Mata, entre otros, de quien sabe cuántos delitos. El pueblo católico no abandona ni abandonará nunca a sus obispos, ni ante esta agresión, ni ante las que están por llegar.
Estos dos elementos, la repentina remembranza anti imperialista y el ataque a los líderes religiosos católicos, pareciera un descuido descomunal en pleno arranque de la campaña electoral. Sin embargo, en la secta orteguista nada es dejado al azar, todo responde a una causa y busca como lograr un efecto. La causa proviene del hecho de que el polo de confrontación se ha trasladado de Sandinismo – Anti sandinismo a Democracia – Dictadura.
Lo que está en juego en estas elecciones es nuestra supervivencia como nación democrática, nuestra supervivencia como hombres y mujeres libres. No es un conflicto ideológico, entre izquierda y derecha, sino una lucha por evitar la consolidación de una dictadura fundamentalista de derecha, disfrazada con un falso ropaje de izquierda. Ortega y sus asesores saben que ya los nicaragüenses han comprendido que el enemigo no es el sandinismo como corriente política, pues hasta el mismísimo Fabio Gadea ha declarado estar de acuerdo con el legado del General Sandino, de Patria, de Libertad, de Justicia y Equidad Social, de Dignidad y Soberanía Nacional, algo en lo que estamos totalmente de acuerdo todos los que amamos a este país.
Es por eso que Ortega busca la confrontación, revivir los demonios del pasado que tanto éxito le rindió en otras épocas. Regresar nuevamente a la contradicción entre corrientes ideológicas, para evitar que su misma base se disperse, a como en efecto lo está haciendo. Necesita cohesionar al “sandinismo” en torno al orteguismo, en torno a su figura, pues sabe más que nadie en Nicaragua, que la batalla electoral la está perdiendo, si no por qué tanta desfachatez de los que deberían facilitar este proceso?, por qué tanto apresto para un fraude masivo?, por qué cedular a niños menores de edad?.
Si está tan seguro de la victoria, del 56 % de las encuestas, por qué tanto temor a que la gente se exprese libremente en las urnas electorales? Ortega sabe que lo que en realidad tiene asegurado es una contundente derrota el 6 de Noviembre, pues existe un demonio que lo atormenta mucho mas, el demonio del 25 de Febrero de 1990, cuando días después de haber llenado la plaza como nunca antes en la historia de Nicaragua, sufrió la peor derrota de su vida.

sábado, 23 de julio de 2011

19 EN LA PLAZA: MANIPULACION RELIGIOSA, DEMAGOGIA POLITIQUERA Y MAS ABUSO A LA CONSTITUCION

“Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte.
Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.
Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel”.
Capítulo 24 del Libro del Éxodo.
De acuerdo a la fanfarria que puso en escena la Primera Dama Rosario Murillo para la celebración del 32 Aniversario de la Revolución, misma que nos ha llegado por las fotos en los periódicos a los que no tenemos ni la paciencia, ni la capacidad de aguante para tragarnos tanta estupidez por la televisión, lo que se vivió en la Plaza de La Fé “Juan Pablo II”, fue ni más ni menos, una burda, ofensiva y grosera manipulación religiosa, intolerable para los católicos y cristianos y para todos aquellos que no comulgan con el sincretismo religioso que viene impulsando doña Rosario, afanada en hacer del orteguismo la nueva religión oficial en nuestro país, en la que ella se erige como la Sacerdotisa Primera y Única del nuevo becerro de oro al que hay que adorar. Ella y El, nos lo recuerdan a cada momento en los spots televisivos, “SOMOS DOS”.
El respaldo de la Concha Acústica, no cansa recordarlo, construida por Herty Lewites, semejaba o pretendían los responsables de semejante disparate que semejara, el fuego abrasador del que nos habla el Libro del Éxodo cuando Jehová entrega las Tablas de La Ley a Moisés. El Capítulo 20 del mismo Libro nos revela que: “Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos”
Poco a poco se viene desenmascarando el vulgar manoseo de los símbolos religiosos del que reclama insistentemente Monseñor Silvio Báez, pero sobre todo, de la mezcolanza entre figuras bíblicas sagradas para los creyentes y de dioses paganos precolombinos, como el siempre presente “Quetzalcóatl”, la Serpiente Emplumada, Ser Supremo en las culturas mesoamericanas precolombinas,  que aparece como protegiendo a los iluminados de este nuevo experimento ideológico-religioso, nuevo en Nicaragua, pero ya practicado por otros en otras latitudes y que llevaron a sus pueblos al sacrificio innecesario.   
Según el diccionario digital Wikipedia, la combinación Quetzal-Cóatl contiene los siguientes significados, todos relativos a las funciones de Quetzalcóatl en la teología tolteca: “serpiente con plumas”, “doble precioso”, “ave de las edades”, “gema de los ciclos”, “ombligo o centro precioso”, “serpiente acuática fecundadora”, “el de las barbas de serpiente”, “el precioso aconsejador”, “divina dualidad”, “femenino y masculino”, “pecado y perfección", “movimiento y quietud”. Lo que significa para el buen entendedor, que ella y él, Rosario y Daniel, son la divina dualidad, una divinidad femenina y la otra masculina. Uno, Daniel, refleja el PECADO, del que ya todos los nicaragüenses estamos enterados y ella, Rosario, representa la PERFECCIÓN.
Tanto disparate no causaría mayor problema si se diera en otro país, no en el nuestro con los niveles educativos que tenemos, 4 años y medio de escolaridad promedio nacional y con los niveles de pobreza y abandono de los que hacemos gala. Una inmensa mayoría paupérrima de nicaragüenses, que está a merced de los cantos de sirena de quienes disponen de millonarios recursos económicos, para acompañar al sometimiento económico en el que se encuentran, con este arroz con mango político – ideológico - religioso – cultural – esotérico.
Por otro lado, el Presidente Ortega en su siempre aburrida alocución, volvió por sus fueros en el arte de la demagogia politiquera, al anunciar la posibilidad de un referéndum para que el pueblo, siempre el pobre pueblo, decida si se formaliza el reclamo de los 17 Mil Millones en los que Nicaragua tasó la deuda por la agresión norteamericana a nuestro país durante la guerra de los años 80´s. Tardó cuatro años y medio el Presidente Ortega en acordarse de esta famosa deuda, luego del juicio al que fue sometido Estados Unidos de Norteamérica en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Es precisamente en este año electoral y teniendo como marco la celebración del triunfo del 19 de Julio del 79, ante una multitud de partidarios, una buena parte de ellos empleados públicos, llevados “voluntariamente” so pena de perder el trabajo, para no abandonar el libreto, intenta movilizar a sus bases con un discurso anti imperialista desfasado y demagógico. El Presidente Ortega lo que debería de hacer, luego de tan lamentable olvido por más de cuatro años, es llevar a los “enemigos imperialistas” a La Haya nuevamente, acusarlos y si se resisten a pagar, cortar relaciones diplomáticas con ellos, amén de echarle las “turbas divinas” a la sede de la Embajada Americana, de lo que ya se tiene sobrada experiencia. Si tanto habla de dignidad y soberanía nacional, que actúe más y hable menos.
Lo que pasa es que una cosa es el discurso y otra la cruda realidad. La gravísima enfermedad de Hugo Chávez lo ha hecho poner los pies sobre la tierra y sabe que ante la eventual desaparición de su patrocinador, quedaría huérfano de plata y de padrinazgo político – ideológico y pelearse con los gringos en estas condiciones sería la peor locura, máxime con la presión que están ejerciendo los Republicanos, que nada tienen que ver con la blandenguería y la excesiva tolerancia del Presidente Obama y su Gabinete.
Finalmente y como para no perder la costumbre, viola una vez más la Constitución Política, haciendo el velado anuncio de que la Comisionada Aminta Granera se queda en su cargo un período más. Pasa encima de la Ley de la Policía Nacional y su Reglamento Interno, el cual había sido reformado convenientemente por el Presidente Ortega, con la única finalidad de dar tiempo a que su elegido y consuegro esté en la línea de sucesión, para guardar, aunque sea solo por esta vez, las apariencias.
Lo extraño de esta anómala situación, es la complacencia de la Comisionada Granera ante semejante atropello al orden jurídico que rige los plazos de retiro de los mandos de la institución policial. Esto constituye, por enésima vez, la cooptación de la Policía Nacional en un proceso que se inició en Enero del año 2007 y que se ha venido desarrollando consistentemente en todo este tiempo. Un proceso de demolición de la institucionalidad, la credibilidad y el respeto que con tanto esfuerzo y sacrificio se había venido construyendo y que muy aceleradamente el cuerpo policial ha ido perdiendo.
En resumen, este año la celebración del 32 Aniversario del triunfo de la Revolución nos trajo más de lo mismo, solo que esta vez aumentado y corregido. Falsa e hipócrita religiosidad, antiimperialismo para bobos y más autoritarismo y violación a la Constitución.  Veremos que dice el pueblo nicaragüense el próximo 6 de Noviembre en el mejor de los referéndums, las Elecciones Nacionales. Si quiere un gobierno serio y responsable, Un Gobierno Para Todos, o continuar cinco años más de disparates y de relajo institucional.

martes, 19 de julio de 2011

A 32 AÑOS DE DISTANCIA, LOS ENEMIGOS CONTINUAN SIENDO LOS MISMOS

Hoy se cumplen 32 años del triunfo de la RPS, un evento que conmocionó no solo a Nicaragua, sino a Latinoamérica y al mundo. Hace 32 años se ponía fin a una dictadura, que durante más de 45 años sometió y atormentó al pueblo nicaragüense, la “Estirpe Sangrienta de los Somoza” a como la llamó Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Una dictadura que nació con el asesinato del Héroe de Las Segovias, el General Augusto Cesar Sandino, quien después de haber librado una lucha sangrienta, desigual y victoriosa sobre las tropas de intervención norteamericanas, fue traicionado y asesinado por Anastasio Somoza García la noche fatídica del 21 de Febrero de 1934, inaugurando con este magnicidio, la larga noche negra del somocismo en nuestro país, misma que finalizó el 19 de Julio de 1979.
Fue una lucha inmensa y con ribetes épicos que tuvo que librar el pueblo nicaragüense durante más de cuatro décadas, en las que sobresalió el heroísmo de los verdaderos patriotas, los que derramaron su sangre y ofrendaron sus vidas en los movimientos guerrilleros que se formaron en contra de la dictadura, como el del Coronel Ramón Raudales en el 58, El Chaparral en el 59, Olama y Mollejones en este mismo año, los Cuartelazos del 11 de Noviembre de 1960, la Guerrilla del Bocay en 1963,  los Sucesos del 4 de Abril del 64, la Guerrilla de Pancasán en 1967, la de Zinica en el 71, el Asalto a la Casa de Chema Castillo en 1974, la Ofensiva de Octubre del 77, la Toma del Palacio Nacional el 22 de Agosto del 78, la Insurrección de Septiembre de este mismo año, hasta el llamado a la Ofensiva Final en Junio de 1979. Una historia trágica, una historia de lucha por restaurar la dignidad nacional, una historia escrita con la sangre de los mártires que cayeron ante el pedestal de la patria.
El 19 de Julio de 1979 fue el colofón de la lucha, que en sus principales etapas encabezó el Frente Sandinista de Liberación Nacional, un movimiento que evolucionó del foco guerrillero inicial, hasta constituirse en la vanguardia de la lucha armada del pueblo nicaragüense en ciudades, campos y montañas, a liderar una insurrección victoriosa que logró la expulsión del último marine que quedaba en Nicaragua, Anastasio Somoza Debayle.
32 años después vemos con absoluta tristeza el menosprecio de quienes se han encargado de privatizar la gesta heroica que corresponde a todos los nicaragüenses, a como han privatizado la cooperación venezolana, a como han privatizado la lucha de todos los que hicieron posible el triunfo. Han pretendido, 32 años después, reescribir la historia de Nicaragua apartando y enviando al olvido a quienes fueron los verdaderos actores de esta heroica hazaña revolucionaria. Ahora, los que nunca estuvieron, son los que aparecen en todos los frentes de lucha. Ahora contamos con impostores que asumen un falso liderazgo, que no es producto de la historia, sino que se origina en las manipulaciones políticas a las que tanto han estado acostumbrados en el pasado y en el presente.
32 años después pretenden contar una historia propia, en la que son ellos los actores principales, pretenden construir un liderazgo ajeno a la lucha histórica de un contingente de revolucionarios que liderados por Carlos Fonseca hicieron posible el rescate del legado histórico del General Sandino, el legado de Patria y Libertad, de Dignidad y Soberanía Nacional, el rescate de la Justicia Social y la Equidad entre los nicaragüenses.
A partir de reescribir la historia a la medida de sus conveniencias, han convertido al Frente Sandinista de Liberación Nacional de Carlos Fonseca, de Julio Buitrago, de Oscar Turcios, de Ricardo Morales, en una secta fundamentalista. Han transformado al sandinismo en el orteguismo, con el que pretenden construir un proyecto, que mas que Socialismo del Siglo XXI, se asemeja más a un fascismo de nuevo cuño, se asemeja más a un Somocismo del nuevo siglo, un Somocismo Orteguista.
La historia siempre trae sus sorpresas, 32 años después vemos como el somocismo se resiste a morir y revive en el orteguismo con las mismas lacras, con los mismos errores, con los mismos males y con los mismos traumas. Enriquecimiento ilícito, hegemonismo político - partidario, violación de la Constitución, Plata, Palo y Plomo, pactos y componendas. Anastasio Somoza cimentó su dictadura sobre el asesinato del héroe, luego construyó la Guardia Nacional, que antes que nacional era una guardia personal, pretoriana.
Asimismo construyó en torno a él y a su medida, un partido, el Partido Liberal Nacionalista, que antes que nacionalista era somocista. Se apoyó  entonces en el poder militar de la GN, en el poder político de “su” PLN – S y sobre ambos y al amparo del erario público construyó su poder económico. Igualmente desarrolló un pacto con los conservadores para mantener la tranquilidad del poder, basándose en el otorgamiento de cuotas a estos y gobernar bajo un esquema de bipartidismo, que permitía la estabilidad del estatus quo. Conservadores y liberales se acomodaron a esta distribución del poder y todos en las cúpulas vivían con relativa tranquilidad. Se acuñó la famosa frase: “Plata para los amigos, Plomo para los enemigos, Palo para los indiferentes”.
32 años después, la situación no ha cambiado tanto. Sobre la base del fraude electoral del 2008 y una dudosa victoria en el 2006, Ortega consolida su poder político, el que descansa en un partido desprovisto de valores, de principios, inclusive hasta de estatutos. Un partido hecho a la medida de sus ambiciones. El poder militar le ha sido difícil apropiárselo con la misma facilidad con que lo hicieron los Somoza. Sin embargo ha desarrollado un sistema paralelo de fuerzas paramilitares, las que ha usado las veces que lo ha necesitado hacer para intimidar a la oposición. Sobre la base de cuadros de desaparecido Ministerio del Interior, Retirados de la Policía Nacional y del EPS, ha creado fuerzas de choque, las que saca a las calles las veces que es necesario hacerlo. Armados, motorizados, experimentados, con toda la impunidad del mundo y casi siempre con la complicidad de los cuerpos policiales, son el mejor sustituto de la guardia somocista.
El pacto que faltaba lo ha desarrollado con un solicito Arnoldo Alemán, quien ha dado lo que sea necesario dar, con tal de conservar su libertad y las riquezas mal habidas durante su administración. Por medio de la cooperación venezolana, ha construido un imperio económico que la oposición venezolana cifra en 2 mil 500 Millones de Dólares. Poder político, poder económico y capacidad militar, colocan a Ortega en un símil de Anastasio Somoza.
A 32 años esto es lo que Ortega presenta a los nicaragüenses como sus grandes logros, como sus grandes victorias. Con un remedo de revolución en una falsa “Segunda Etapa”. Pero además, también nos presenta otros logros de los que seguramente no hablará en la “Misa Revolucionaria” que concelebrará con El Cardenal y la Sacerdotisa, ante una multitud de acarreados. Los resultados de su gestión, a 4 años y medio de haber asumido el poder, nos remiten a una canasta básica que cuesta C$ 9,585, habiéndola recibido a C$ 2,937.70. Recibió el valor de un huevo a 50 centavos y nos la entrega a C$ 3.50, recibió la libra de frijoles a 4 córdobas y nos la entrega a 18 córdobas, recibió el litro de aceite a 17 córdobas y nos lo devuelve a 40 córdobas. Un salario real menor que el que recibió en el año 2006. Habiéndolo recibido a C$ 1,671.30 nos lo devuelve en C$ 1,465. Alza en la luz, el transporte, el agua, más pobreza, más delincuencia, mas lacras sociales.
Y por si faltaba poco, este 32 aniversario encuentra a toda la vieja guardia del sandinismo, fuera de las estructuras oficiales. Todos o la gran mayoría de los que hicieron posible la victoria del 19 de Julio del 79 han sido desplazados, relegados, desechados. Utilizados en el pasado, hoy son material de descarte y son sustituidos por jóvenes, que al igual que estos, también en el futuro serán enviados al olvido.
Un aniversario para el recuerdo, muy probablemente el último que celebren en el poder, pues el pueblo nicaragüense, cansado de tanta parodia, de tanto cinismo y de tanta falsedad, el próximo 6 de Noviembre, con su voto, los enviará a donde merecen estar, en el basurero de la historia.