sábado, 25 de agosto de 2012

LA SANGRE DE LOS MARTIRES JAMAS SERA DERRAMADA EN VANO


"Alcanzará tu mano a todos tus enemigos;
Tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira;
Jehová los deshará en su ira,
Y fuego los consumirá.
Su fruto destruirás de la tierra,
Y su descendencia de entre los hijos de los hombres.
Porque intentaron el mal contra ti;
Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán"...

Del Salmo 21

El lunes 20 de Agosto recién pasado se cumplió un año del crimen atroz perpetrado en la persona del Cura Párroco del Municipio de la Concha, el Padre Marlon Pupiro. Un horrendo asesinato con todas las características propias del crimen por encargo, del sicariato político, de cuyos antecedentes muchos en este país conocemos y abundan los ejemplos a través del tiempo: Jorge Salazar, Arges Sequeira, Enrique Bermúdez, Douglas Guerrero, Carlos Guadamuz, Alexis Arguello y quien sabe cuántos mas cuyos nombres jamás conoceremos. 

Habría que remontarse al momento del crimen y el contexto político en el que ocurrió, para presumir que la posición de la Iglesia Católica, su Jerarquía y en particular la del Padre Pupiro, incomodaba a quienes querían el continuismo en el poder para seguir haciendo lo que ya sabemos que hacen: enriquecerse ilícitamente a costa del erario público. Somocismo Ayer, Hoy y Siempre. Para nadie es un secreto que las Homilías del Padre Pupiro martillaban constantemente la conciencia de sus feligreses, en una labor continua de denuncia y señalamientos permanentes del estado de corrupción, de violación al Estado de Derecho y desmoronamiento de la Institucionalidad en nuestro país. Avizoraba el Padre Pupiro el gran fraude en el que iba a concluir el proceso electoral que arrancaba oficialmente y vaya coincidencia, en el mes de su asesinato, porque el pueblo se lo advertía día a día, en público y en privado.

Su última homilía recuerda la pronunciada el 24 de Marzo de 1980 por Monseñor Arnulfo Romero en San Salvador. El dedo acusador señalando sin miedo y de manera directa y frontal al régimen. Con Monseñor Romero los asesinos quisieron acallar la voz del Pastor en la Iglesia misma y a plena luz del día. Los sicarios penetraron en medio de la gente y en la propia misa dominical abatieron al Mártir de América. Luego asesinarían a los Padres Jesuitas para tratar de dar un escarmiento a quienes desde el pulpito y con su ejemplo señalaban el camino de la Verdad, de la Paz, del cese a la guerra, del fin del exterminio del pueblo a manos de sus verdugos. Con el Padre Marlon Pupiro los sicarios actuaron al amparo de la oscuridad. Tendieron la celada de la forma acostumbrada y tantas veces ejecutada en el pasado. Captura mediante engaños y amenazas a terceros, secuestro, tortura y asesinato, creyendo que con esto bastaría para acallar la voz profética de toda la Iglesia, que a diario escucha las voces de la feligresía denunciando, señalando y acusando.

Nicaragua es un pueblo tan pequeño que esconder un crimen de esa magnitud es harto difícil, casi imposible. Quizás la última Homilía del Padre Pupiro fue la gota que derramó el vaso de la intolerancia de sus asesinos intelectuales. Fueron tan torpes, que pretendiendo hacerlo parecer como un crimen común mas, dejaron la suficiente cantidad de cabos sueltos, que sumados a la indolencia de las investigaciones oficiosas, sirvió para que inmediatamente el dedo acusador de la sociedad nicaragüense y en particular de La Concha, señalara a los culpables del crimen, a los únicos que se beneficiarían con su silencio. Como fue tradicional en el pasado y continúa siendo una práctica del presente, la tarea de denigrar a la víctima no se hizo esperar. Los chivatos de siempre, los que se mezclan entre la gente para hacer correr el rumor y la sospecha, empezaron con su asqueroso trabajo. La duda de si fue un crimen pasional fue la orientación bajada. Hasta los mismos que se suponen neutrales en el proceso investigativo demostraron su perversa inclinación. Pero el pueblo, fiel a su guía espiritual, no se tragó el anzuelo y desde hace un año han ido recolectando pruebas, haciendo sus propias investigaciones y atando los cabos sueltos dejados por los asesinos.

Un año después del crimen, sus asesinos pueden estar seguros y confiados que la justicia de este país, que vela con un ojo abierto y el otro medio cerrado para ver en cual bando milita la víctima y así dictar sentencia, no los castigará. Gozan de la protección del sistema. Son el sistema. Son los Tontons Macoutes criollos que defienden a garrote y pistola a los Duvalier de aquí.  Son los mismos sicarios que disfrazados de ladrones, armados y al amparo de las sombras, irrumpieron en la residencia de Monseñor Silvio Báez para robarle? Asesinarlo? Intimidarlo?. Son los mismos que todavía gozan de la impunidad que les aseguran sus patrones y esperan riendo a carcajadas ser identificados por las autoridades. Son los mismos que apalean jóvenes opositores al amparo de las sombras o que hacen abortar a golpes a una joven madre, opositora también. Son los mismos que en los años 90’s desataron una ola de bombazos en las puertas de los principales templos católicos para atemorizar a toda la Iglesia y doblegar a sus principales líderes. En ningún caso fueron descubiertos, ni siquiera señalados como sospechosos, pero el pueblo, en su inmensa sabiduría los identificó y acusó con nombres y apellidos. Son los mismos cobardes que hoy se refugian en la protección oficial, pero que jamás podrán escapar de la Justicia Divina, porque tarde o temprano todos expiarán sus culpas ante el Supremo Juez.

Ni en el pasado lejano, cuando los emperadores romanos perseguían a los cristianos por su fe, ni en el oscuro presente de pretores y sicarios que asaltan, golpean, secuestran y asesinan, la sangre de los Mártires nunca fue, ni será derramada en vano. Antes y ahora, ellos nos señalan el camino, el camino de la Justicia, el camino de la Libertad, el camino de la Verdad. La sangre del Padre Marlon Ernesto Pupiro García salpica a sus asesinos y abona el camino de la lucha por restablecer la democracia en Nicaragua.

 

domingo, 19 de agosto de 2012

NUEVO MONOPOLIO A LA VISTA. (DE TONTOS NADA, DE DEMAGOGOS MUCHO. PARTE II)


“No te pido Señor que me des dinero,
solo te pido que me dejes cerquita de él”.
Oración del sinvergüenza

En nuestro anterior Editorial correspondiente al sábado 12 de Agosto, analizábamos el monopolio construido por la familia presidencial que nace a partir de la importación exclusiva del petróleo por parte del grupo empresarial perteneciente a dicha familia. Dicho monopolio, decíamos, abarcaba la susodicha importación del crudo venezolano, el almacenamiento y una cuota de mercado del 30 % de la distribución a nivel nacional. Todo esto se ha logrado gracias al uso y abuso del poder para haber privatizado la cooperación, supuestamente entre el Estado de Venezuela y Nicaragua. Como siempre ocurre en estos casos, los dictadores de cualquier parte del mundo no se conforman con “tan poco” y deciden ir por más, tomando en cuenta la hegemonía totalitaria y totalizante que tienen de los mecanismos de poder, de una población atemorizada y empobrecida y de una creciente riqueza que se reproduce enormemente, dado que están en sectores claves de la economía. Ahora se presenta otro filón para Ortega, precisamente en la industria energética, para crear un nuevo monopolio, más rapaz, más agresivo y mucho más perjudicial para la población nicaragüense.

La construcción de este nuevo monopolio tiene el mismo origen en el anterior, la importación del crudo venezolano que le permite ser el único importador y proveedor del Bunker, materia prima esencial para echar a andar las generadoras de energía. Se calcula que son 2 millones de barriles, a 100 dólares el barril, los que se entregan anualmente a estos agentes económicos. Esto deja 200 Millones de Dólares en el inicio de la cadena, nada despreciables para el tamaño de nuestra economía. El siguiente eslabón de la cadena lo constituye la generación energética, actual y potencial. Al día de hoy, el grupo de la familia Ortega – Murillo tiene 600 Mega Watts de Capacidad Instalada, suficiente para abastecer la demanda nacional (durante el año 2011 la demanda máxima anual en promedio fue de 569.5 MW). Dicha Capacidad Instalada no nació de la noche a la mañana, ni fue heredada, ni mucho menos donada por algún jeque árabe. Sencillamente nació de la privatización amañada, fraudulenta e ilegal que hicieron de las plantas generadoras regaladas al pueblo nicaragüense por los gobiernos de Taiwán y Venezuela, para, precisamente paliar los famosos apagones que hicieron tanto estrago en nuestra economía durante los años 80’s y 90’s, que también es necesario recordarlo, el naciente orteguismo surgido durante los famosos 16 años de gobiernos neo liberales, se opuso desde la Asamblea Nacional a aprobar proyectos de generación de energía mayores de 5 Mega Watts a través de una Ley que regulaba el tema. Por supuesto que una vez llegado al poder, lo primero que hicieron fue derogar la misma.

Los 600 MW de capacidad instalada dejan otra millonada de dólares a las rebosantes arcas del grupo empresarial de la familia gobernante, pues gracias a un convenio con el Ministerio de Energía y Minas, MEM, se tienen que pagar US $ 14.0352 por Kilowatt hora de potencia instalada durante los 15 años que dura dicho convenio. Para tener una pequeña idea de lo que esto representa, solo basta recurrir a una sencilla operación: convertir los 600 MegaWatt a Kilowatt y multiplicar esto por 14.0352, luego multiplicarlo por 12 meses de cada año y finalmente el resultado obtenido por 15 años. Nada despreciable. Esta es la capacidad instalada actual, pero hablemos un poco de la capacidad instalada potencial del Grupo de la familia. De acuerdo al Plan Nacional de  Desarrollo Humano 2012 – 2016, presentado por el Asesor Paul Oquist, los proyectos energéticos de Alba Generación son dos: uno de generación geotérmica, ALBA GEO, de 35 MW a un costo de 140 Millones de Dólares y otro de generación eólica, ALBA VIENTOS, en Rivas, de 40 MW a un costo de 110 Millones de Dólares. Esto les daría una nueva capacidad instalada de 675 MW. Pero aun hay más. Para nadie es un secreto que el Grupo es parte de los inversionistas del Proyecto Hidroeléctrico TUMARIN, cuya capacidad de generación serán 253 MW. El costo a la fecha es de 1,126 Millones de Dólares, con un costo de inversión por Mega Watt de 4.5 Millones de Dólares y en esto habría que detenerse un poco. De acuerdo a investigaciones realizadas por el economista independiente Adolfo Acevedo Vogl, los costos de Proyectos Hidroeléctricos similares que se construyen en otros países y que son financiados inclusive por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, distan mucho de los costos que nos están anunciando y que van a repercutir en el cobro futuro de la tarifa eléctrica en nuestros hogares.

TABLA COMPARATIVA DE OTROS PROYECTOS HIDROELECTRICOS Y TUMARIN


PAIS

NOMBRE
DE LA 
PLANTA

CAPACIDAD INSTALADA
(MW)
COSTO (MILLONES DE DOLARES)
INVERSION POR MW
(MILLONES DE DOLARES)
Ecuador
Sopladora
487
672
1.3
Chile
Alto Maipo
530
600
1.13
Chile
Angustura
316
420
1.3
Chile
Ralco
570
570
1
Chile
San Pedro
144
202
1.4
NICARAGUA
TUMARIN
253
1,126
4.5

Como puede apreciarse, el costo de Tumarin es tan alto que cualquiera en su sano juicio recomendaría no construirla, pues la famosa Matriz Energética no cambiaria en absoluto para la economía de los hogares nicaragüenses ya que pagar la inversión resultará eterna y la tarifa energética no disminuirá en por lo menos 30 años, según ellos mismos han estimado.

Dejando a un lado este elevadísimo costo, cuya cifra no hace más que despertar las sospechas de la ciudadanía de que aquí se cuece algo más, si sumamos los 253 MW al Grupo de la familia gobernante dado que estarían invirtiendo en el mismo, tendrían nada más y nada menos que 928 MW, por mucho el de mayor capacidad en todo Centroamérica. Ahora bien, haría falta el último eslabón de la cadena: La Distribución. Actualmente, Gas Natural es la única distribuidora de energía en el país, sin embargo se han hecho públicas las pretensiones del gobierno de sacar de juego a la empresa española. Se aducen problemas de pérdida de energía, las que ubican en 55 Millones de Dólares anuales, además está la deuda que tienen con Alba Generación en concepto de compra de energía, la que suma 80 Millones de Dólares, a la que se suma la deuda que tienen con bancos y proveedores de energía, aproximadamente 70 Millones de Dólares. Estaríamos hablando de 205 Millones de Dólares en una empresa cuyas operaciones están valoradas en 340 Millones de Dólares en todo el país.

No dudamos que el pulpo empresarial de la familia gobernante “le echo el ojo” a las operaciones de Gas Natural y al final se adueñará de ella, ya que lograría tener el eslabón faltante que cerraría la cadena de un nuevo monopolio, el que dejaría a todos los nicaragüenses a merced de los Ortega – Murillo. Un monopolio que se estaría construyendo a partir del abuso del poder para, en primer lugar, despojarnos a todos los ciudadanos de las plantas generadoras que llegaron al país donadas por Taiwán y Venezuela y que los ha convertido de la noche a la mañana en los máximos generadores de energía en Nicaragua.  

sábado, 11 de agosto de 2012

DE TONTOS NADA, DE DEMAGOGOS MUCHO


“Un político pobre, es un pobre político”
Carlos Hank González, “El Profesor”
Político y empresario mexicano (1927 – 2001)

Corrían los primeros días del mes de Diciembre del año 2007, precisamente el año en que Daniel Ortega regresaba triunfante al poder luego de estar alejado 16 años del mismo, 16 años que le parecieron una eternidad ya que para sobrevivir tuvo que aplicarse concienzudamente en las viejas enseñanzas de los manuales de la política criolla, las que incluían, entre otras cosas, los consabidos pactos con el adversario para repartirse el pastel gubernamental en aras de la “estabilidad social y política de la nación”. Eran los días en que el flamante Presidente, investido 11 meses atrás con el escrutinio únicamente del 92 % de los votos (nunca se supo del restante 8 %), se quejaba amargamente de la negativa de la ESSO de almacenar y procesar el petróleo venezolano. Era tan dramática la situación, que el mismo Ortega la definió como un asunto de “Seguridad Nacional”, un par de palabras que en todos lados esconden las peores sorpresas para la ciudadanía. Y a continuación soltó la famosa frase: “He dado instrucciones al Ministro de Energía y Minas, Emilio Rapacciolli, para trabajar rápidamente una propuesta para nacionalizar la importación de petróleo.

Durante el año de la crisis con la transnacional ESSO, “apenas” se habían importado 2 millones de barriles de petróleo, pero se tenía la promesa venezolana de suministrar 10 millones de barriles anuales, promesa que garantizaba millonarias ganancias si en vez de nacionalizar la importación de petróleo esta más bien se convertía en un monopolio privado, que se complementaría con el monopolio del almacenamiento del crudo para disponer de al menos dos de cuatro eslabones de la cadena de la industria. De los dos restantes, el refinamiento y la distribución, ya habría tiempo para pensar. Primero lo primero. Y pusieron manos a la obra. Privatizaron diligentemente y sin que nadie se diera cuenta, la cooperación para el abastecimiento del petróleo venezolano en una suerte de Holding empresarial: ALBANISA, por supuesto, luego de sacar de la jugada a quien había logrado la firma del convenio, el entonces Alcalde capitalino Nicho Marenco. Luego vino la presión a la ESSO para “sensibilizarlos” de vender los tanques de almacenamiento, no al Estado nicaragüense, sino al naciente pulpo empresarial. Se consumaba entonces el gran golpe que los nicaragüenses apenas nos enteramos, pues las cortinas de humo echadas a andar en contra de la transnacional petrolera y la verborrea anti imperialista, nublaban la vista y entorpecían los oídos de toda la ciudadanía. Tiempo después nos enteraríamos a través de una entrevista a Nicho Marenco de su plática sostenida con el Presidente Ortega, en la que este último le confirmaba que el asunto del petróleo venezolano era “su” negocio personal.

 Quedaban dos eslabones pendientes para cerrar el círculo del floreciente negocio petrolero: el refinamiento y la distribución. Para el primero, se firmaba un convenio más con el Presidente Chávez: la construcción de la refinería de petróleo “El Supremo Sueño de Bolívar”, un complejo industrial cuyo costo cercano a los seis mil millones de dólares hace que sea solamente eso, un sueño. Al día de hoy, este complejo está más enfocado en incrementar la capacidad de almacenamiento del crudo y construir una terminal hacia donde llegue el petróleo sin tener que pasar por el puerto de Corinto. Demás está decir que al país que llegaba, Chávez prometía construir refinerías. En determinado momento se juntaron una docena de promesas: Siria, Vietnam, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Cuba, Brasil, Cabruta, Jamaica, Bielorrusia, Nicaragua e Islas Fiji. A la fecha ninguna ha sido construida.  
 En relación al cuarto eslabón de la cadena, la distribución, el procedimiento no fue diferente. A través de la Procuraduría anularon el contrato de arrendamiento de las gasolineras que administraba la Distribuidora Nicaragüense de Petróleos, DNP, propiedad de la transnacional GLENCORE y todos sus bienes fueron “nacionalizados” a favor del Estado nicaragüense. Estos a su vez fueron “traspasados” a ALBANISA, en una operación de dedo, sin licitación pública previa y totalmente amañada para favorecer al consorcio de la familia gubernamental. Al día de hoy, dichas gasolineras tienen el 30 % de la cuota de mercado en la distribución de combustible. Resumiendo, tienen en sus manos tres de cuatro eslabones de la cadena nacional de la industria del petróleo: Monopolio en la importación, monopolio en el almacenamiento y un tercio del mercado de la distribución. Con la refinería existente en el país no necesitan otra más ya que esta satisface las necesidades actuales.

 Sin embargo hay algunos elementos del “negocio” que hay que analizar cuidadosamente y todos han sido hallazgos realizados por el economista independiente Adolfo Acevedo. El primero de ellos es que a partir de Enero del 2011, en promedio hemos pagado 10 dólares más por barril de petróleo en comparación con el precio de referencia WTI (West Texas Intermidiate). Esto ha significado que de Enero del 2011 a Mayo del 2012, con un promedio de importación de 11 millones de barriles, las ganancias por el sobreprecio han sido de 110 Millones de Dólares. En segundo lugar, de acuerdo a las cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua, nos hemos convertido a partir del 2011 en exportadores de petróleo y sus derivados. A mayo del 2011 se habían exportado 6, 692,151.2  Dólares y a Mayo del 2012 dichas exportaciones se habían incrementado hasta los 36, 399,498.1 Dólares. En tercer lugar, de acuerdo a datos oficiales, en el año 2011 Nicaragua importó 11.6 millones de barriles de petróleo, pero según las cifras de PDVSA, la exportación hecha a nuestro país en este periodo fue de 16.6 millones de barriles, lo que hace una diferencia de 5 millones de barriles, que al precio promedio de 100 dólares significan nada más y nada menos que 500 Millones de Dólares.

 Como puede apreciarse, todo este asunto del convenio petrolero venezolano se ha convertido en un multimillonario negocio a favor de la familia presidencial que nace precisamente con el monopolio que tienen de la importación del petróleo. Solamente para comparar las grandes ganancias con las necesidades de un sector altamente sensible de nuestro país, los adultos mayores: estos ciudadanos, 60,000 en total, reclaman con justicia una pensión reducida por todos los años que trabajaron y cotizaron al INSS, aunque no completaron las 750 semanas de ley. Dicho reclamo, justo y necesario, equivale a 36 Millones de Dólares al año, un poco menos que las ganancias obtenidas por la exportación de petróleo a Mayo de este año. Otro sector: el reclamo que hacen igualmente por una pensión los 12 mil retirados del Ejercito que no están cubiertos por este beneficio y que durante los 80’s les fueron retenidas sus cotizaciones al Seguro las que no fueron enteradas ya que sirvieron para capitalizar el Instituto de Previsión Social Militar, IPSM. Estas pensiones, si entregaran 3 mil córdobas a cada uno de ellos, equivaldrían a 18.3 Millones de Dólares anuales, una miseria en comparación con los 500 Millones de Dólares obtenidos por los famosos 5 millones de barriles que “aparecen de mas” en las exportaciones venezolanas.

 En aras del interés de la nación y pudiéndose tratar esto nuevamente como un asunto de “Seguridad Nacional”, los diputados de oposición e incluso los diputados socialistas, cristianos y solidarios del orteguismo, podrían tomarle la palabra al comandante y seguir las recomendaciones hechas por su millonario hermano en estos últimos días, para empezar a trabajar una iniciativa de ley que permita nacionalizar la importación del petróleo, a fin de que estos recursos sean aprovechados por todos los nicaragüenses, en especial los sectores menos favorecidos, y no solamente por una cúpula partidaria, gubernamental y familiar. Habría que hacer propias las palabras del entonces Presidente Constitucional Daniel Ortega cuando en el 2007 decía: “Están actuando como verdaderos  mercenarios y especuladores. La nacionalización de las importaciones se llevará a cabo debido a que la ESSO ha sido totalmente negativa, no muestra sensibilidad para contribuir a que el país pueda resolver el problema energético”.

 A confesión de parte, relevo de pruebas. A trabajar pues.



















sábado, 4 de agosto de 2012

METAMORFOSIS, WAIVER Y ELECCIONES


¿De dónde han salido los barcos de la Mamenic? Del asalto al pueblo.
¿De dónde han salido los aviones de "La Nica"? Del asalto de la familia Somoza al pueblo.
¿De dónde han salido los trescientos latifundios? Del asalto al pueblo.
¿De dónde han salido "Montelimar" y "La Fundadora"? Del asalto al pueblo.
¿De dónde han salido las diez mil casas? Del asalto al pueblo.
¿De dónde han salido los millones de dólares depositados en los bancos yanquis y suizos?
Del asalto de la familia Somoza al pueblo de Nicaragua.

Desde la cárcel yo acuso a la dictadura. 1964.
Carlos Fonseca Amador


Se dice comúnmente que las organizaciones adquieren el carácter que tienen sus dirigentes. En la medida en que estos se mantienen fieles a los postulados que motivaron su surgimiento, las organizaciones se encaminan con buen paso al cumplimiento de sus objetivos sin separarse de los principios con que nacieron. Muchas organizaciones dieron origen a grandes movimientos sociales, revoluciones inclusive, pero en el transcurrir del tiempo su dirigencia sucumbió a los embates de la corrupción o sencillamente se acomodaron a la vida fácil, quizás cansados de luchar o por advertir, ya en el ocaso de sus vidas, que tanto esfuerzo no valió la pena y que hay que disfrutar de lo que por muchos años se privaron. La historia nos da innumerables ejemplos de organizaciones y liderazgos que habiendo nacido de verdaderas gestas heroicas, poco a poco se transformaron en lo que tanto odiaron y por lo que lucharon.

La organización política que dio origen a la Gran Revolución de Octubre en la Rusia zarista devino, en la época de Stalin, en un partido que llevo a cabo una verdadera carnicería entre su propio pueblo. Luego de la desintegración de la URSS, el Partido Comunista Soviético, el PCUS, fue inhabilitado constitucionalmente para participar en la vida política por 100 años. El PRI mexicano, supuestos herederos de la Revolución Mexicana, se convirtió en la Dictadura Perfecta que gobernó el país durante 71 años corrompiendo al país de cabo a rabo. Las FARC colombianas, un movimiento guerrillero legitimo, nacido en el seno del Partido Comunista Colombiano como consecuencia del bogotazo del 48 y la represión gubernamental ordenada por el Presidente Ospina luego del asesinato del candidato Jorge Eliecer Gaitán, se convirtió en un grupo terrorista cuyas practicas más recurrentes eran los secuestros de civiles y su principal fuente de financiamiento el narcotráfico.

En nuestro país las cosas no han andado tan alejadas de estos ejemplos, partidos de larga trayectoria e historia como el Partido Conservador, cuya lejana referencia de decoro y honestidad se remonta a los famosos 30 años de gobiernos bajo este signo, hoy son una caricatura deforme de ese recuerdo, gracias a dirigentes que arrojaron a la basura este legado y prefirieron pactar con el enemigo para medrar en el erario público. Liberales que en el pasado encabezaron una revolución que transformó al país, llevándolo de la mano hacia las puertas de una modernidad tan necesitada, hoy son, a fuerza de la atomización y de un liderazgo prebendario, en los nuevos zancudos, sustituyendo a sus antiguos adversarios históricos en tan indigna actividad.

Y de esta metamorfosis no se escapó ni siquiera el FSLN, un partido surgido y formado al calor de la lucha guerrillera a inicios de los años 60, cuyo principal dirigente y fundador, Carlos Fonseca Amador, era el prototipo del militante sandinista. Un partido que durante los años de su duro trajinar vio caer a sus mejores hombres. Un liderazgo incorruptible, legendario, heroico, que en muchos casos escribió verdaderas páginas  épicas, como las escritas por Julio Buitrago y Leonel Rugama. Un liderazgo forjado en la lucha guerrillera, en el campo y la ciudad, que en la casi totalidad de los casos prefirió morir combatiendo que caer en manos del enemigo. Un liderazgo que escribió con sangre el ejemplo que dejaba a las futuras generaciones. Un liderazgo que mantenía un discurso totalmente coherente con la práctica cotidiana y que forjó una organización que supo y pudo llevar a feliz término en Julio del 79 la obra iniciada en 1961. Una organización que se transformó en un partido, el FSLN, que condujo las transformaciones revolucionarias de los años 80’s y que soportó las acometidas dirigidas por las administraciones norteamericanas encabezadas por Ronald Reagan y George Bush, que se tradujeron en una guerra civil que duró una década y cuyo saldo sangriento fue casi el doble que durante los 45 años del periodo somocista. Un partido que supo reconocer la derrota del 90 y entregar el poder a una coalición triunfante encabezada por Violeta Barrios de Chamorro.

Sin embargo, algunos dirigentes fueron tentados por la codicia y sucumbieron al disfrute de las mieles del poder. Los 45 años del sistema anterior, basado en el arribismo, el enriquecimiento ilícito, el usufructo del erario público y el abuso del poder para el beneficio personal no habían pasado en vano. El somocismo revivía de la mano de los más vivianes y en muchos de ellos quedaría para siempre como una práctica cotidiana. El poder se hizo para ejercerlo, para disfrutarlo y para lucrarse de él, parecía ser la enseñanza mejor aprendida. Vinieron los 16 años de sequía en donde la sobrevivencia se basó no en el ejemplo de estoicismo dejado por los fundadores, por los héroes y los mártires, la sobrevivencia se basó en el ejemplo dejado por el dictador derrocado: el chantaje, el halago, la amenaza. Un mecanismo perverso en el que el más débil quedaba en manos de quienes disponían de jueces a su gusto y antojo. Una corruptela que marcaría por el resto de sus vidas el accionar futuro de dichos personajes. Líderes que podían engañar a muchos un tiempo, pero no a todos todo el tiempo. Líderes que muy pronto quedaban al desnudo en su verdadera naturaleza depredadora.

Y luego vinieron los años de las vacas gordas, aunque a decir verdad para muchos de ellos nunca hubo vacas flacas. Regresaron los y las que se habían ido a llorar las penas al extranjero. Y nuevamente el somocismo galopando victorioso sobre fraudes electorales, convirtiendo al antiguo anti imperialista en un dócil salvaguarda de los intereses del otrora “enemigo de la humanidad”. Atrás quedaba la estrofa incómoda que en los años 80’s se enarbolaba con legítimo orgullo. Eran otros tiempos, ahora había que demostrar sumisión, arrepentimiento y reconversión. Pragmatismo dirán algunos, oportunismo dirán otros. El poder valía hacer el sacrificio. Narcotráfico, inmigración ilegal y terrorismo eran las tareas asignadas y había que cumplirlas con notas sobresalientes. Antes del 79 era la lucha contra el comunismo. Somoza mutaba felizmente.

Vino el susto del Waiver, un llamado de atención por la poca transparencia en el manejo de la cosa pública, mas no por la demolición de la democracia, la institucionalidad y el estado de derecho iniciado en el 2007. Este asunto nos permitió ver a un eficientísimo procurador haciendo de tripas corazón, con el apoyo de la cúpula empresarial, para no perder la dispensa que significaría volver a ser paria internacional. Un episodio que retrató en su justa dimensión el doble discurso de un dirigente que se debate entre el pasado trasnochado y un confuso presente. Anti imperialista para las bases de la secta, pero acólito de Obama cuando de money se trata. Perder la venia del norte equivalía a tener que sacar los petrodólares venezolanos para que el país sobreviva y en asuntos de plata se puede jugar con el santo menos con la limosna. Y el Waiver se hizo, dando el respiro y la tranquilidad perdida en estos pocos meses.

Y ahora entramos a una nueva prueba, prueba para los árbitros de que se puede hacer nuevamente un fraude electoral sin molestar mucho a la comunidad internacional, porque a nivel interno importa un comino lo que pensemos los nicaragüenses. Enfrentamos un nuevo proceso electoral cargado de las mismas mañas de los tres procesos anteriores, mañas que son ejecutadas precisamente por quienes debería velar por la justeza y transparencia de los comicios. Si los Somoza tuvieron a Modesto Salmerón para contar los votos y decidir que quien ganaba siempre era el dictador de turno, este de ahora tiene en Roberto Rivas Reyes su cuenta votos particular, más sucio y descarado que su antecesor en tan infame labor. Nuevamente los nicaragüenses somos puestos en el dilema de ir o no a votar, poniendo en duda la legitimidad del sufragio universal, libre y secreto como medio constitucional para sustituir gobernantes. Una vez más, la metamorfosis política que convirtió al FSLN en un partido tradicionalista, el orteguismo, mismo que pretende mantenerse en el poder a toda costa, fraude incluido, esta vez en todos los municipios, para continuar su labor depredadora del erario público.

Quizás las palabras de Carlos Fonseca se pueden aplicar a los restos que quedaron del movimiento guerrillero que ayudó a fundar, del que fue su principal dirigente y que después del triunfo de la Revolución se convertía en un partido cuyas principales divisas eran la mística, la entrega, el sacrificio y el decoro, pero que después de la derrota del 90 sucumbía ante el tradicionalismo político y lo convertía en uno más del montón. Se refería Carlos Fonseca a estas organizaciones de la siguiente forma: La influencia que aún pueden conservar los partidos tradicionales es una influencia en deterioro, en total decadencia; jamás en la historia del país habían entrado esos partidos en una etapa de descomposición tan grande. Nunca fueron más validas las palabras del Comandante que hoy en día.

domingo, 8 de julio de 2012

EL SUPREMO DESVELO DE LA FAMILIA ORTEGA – MURILLO


“Aquí no hay ningún rico que tenga más que el ALBA. Ninguno.
Ni sumados todos los bancos juntos llegás a tener la capacidad
económica que significa la importación de petróleo.
¿Cómo se maneja? ¿Quién la maneja? ¿Dónde se invierte?
¿Cómo se va a pagar? Ese el verdadero misterio que hay que resolver,
por razones de interés nacional,
porque algún día se va a tener que pagar eso”
Dionisio (Nicho) Marenco.

Corría el mes de Enero del 2007 y un día después de la toma de posesión como presidente de Nicaragua, Daniel Ortega firmaba junto al presidente venezolano Hugo Chávez Frías, principal invitado al evento, quince convenios de cooperación, entre ellos el que garantizaba el suministro de petróleo al país a precios y plazos de pago como nunca antes mandatario nacional alguno había visto y la donación de 32 plantas de generación eléctrica. Tal a como fueron firmados, protocolo incluido, los mismos fueron entre los representantes de ambos estados, ya que Ortega no firmaba en representación de su familia, sino en representación del pueblo nicaragüense, por lo que la absurda privatización que vino después, además de ilegal, es inmoral e inconstitucional. Meses atrás, el mismo Ortega junto a Nicho Marenco habían ofrecido al entonces presidente Bolaños la firma del convenio entre los Estados de Nicaragua y de Venezuela, pero la soberbia ideológica pudo mas, o quizás el hecho de que uno de los proponentes era precisamente el que estuvo a punto de echarlo de la presidencia en una asonada institucional, dejándonos un entuerto a todos los nicaragüenses que ha sido muy bien aprovechado por el comandante.  
Una vez en el poder y empezando a manejar un enorme y cada vez más creciente flujo de efectivo constante y sonante, la privatización del convenio no se hizo esperar y los inmensos beneficios empezaron a fluir en las arcas de la familia, quienes quizás influenciados por las viejas enseñanzas de los dinosaurios del PRI mexicano, vieron de inmediato la oportunidad de oro que se presentaba y dieron inicio a la veloz carrera por tratar de consolidar el modelo clásico de unir al Poder con el Dinero y construir un proyecto político hegemónico de largo plazo. Del desorden administrativo inicial, se pasó a la construcción de una gran corporación, el Grupo de Empresas del ALBA, una suerte de Holding empresarial millonario que abarca y abarcará todos o casi todos los giros de negocios que se les ocurra, dirigido directamente por los principales miembros de la familia gobernante, en la que juegan un rol importante muchos altos mandos militares pasados a retiro.
El esquema es sencillo: primero, a través del abuso del poder, garantizar la hegemonía política, con el agregado de que los errores del pasado han sido aprendidos. Segundo, con el dinero de la cooperación venezolana, consolidar el grupo empresarial más grande y poderoso del país, que facilite acceder a la hegemonía económica. El proyecto político, por razones que solamente la familia conoce, pero muchos intuyen, lo encabeza la primera dama, quien construye una plataforma de dominio del estado, del gobierno y de las alcaldías municipales, estas últimas serán agregadas el próximo 4 de Noviembre en no menos de 135 de las 153 municipalidades en juego. Control total y absoluto en todas las instancias del poder político nacional y territorial, basando su fuerza en una juventud sin memoria histórica, fácilmente moldeable y sin espíritu crítico que cuestione las orientaciones de la “compañera Rosario”.
No caben en este proyecto las viejas generaciones de sandinistas, combatientes de la lucha contra la dictadura somocista y de la guerra de los años 80’s. La vieja guardia que estuvo en ambas gestas heroicas no tiene cabida, pues compiten con amplia ventaja frente a una juventud sin historia ni trayectoria y en el viejo Frente Sandinista la preferencia la tienen los que combatieron. En este nuevo experimento familiar-político-ideológico, la preferencia la tienen los nacidos durante los años 80s, que no por casualidad serán aproximadamente el 65 % de los votantes en el 2016. Bajo esta perspectiva y cálculos, las expresiones, tímidas por ahora, de impulsar la candidatura de doña Rosario a la presidencia, se verán a partir del 2013 con mayor fuerza, en detrimento del “otro grupo” de sandinistas que, abierta o solapadamente, la adversan.
El proyecto económico es más sencillo aun. Se basa en la consolidación de un monopolio en una industria estratégica para la economía nicaragüense, que prácticamente nos convertiría en rehenes de los propietarios del mismo. Petróleo y Energía, son las fuentes de poder que hacen de la familia Ortega – Murillo, por amplio margen, la más rica y poderosa de Nicaragua y una de las primeras en Centroamérica. El inmenso cuerno de la abundancia viene de la mano del monopolio de la importación del petróleo venezolano, 12 millones de barriles anuales, que a 100 dólares promedio el barril dejan en los bolsillos Cristianos, Socialistas y Solidarios la bicoca de 600 millones de dólares al año, los restantes 600 hay que pagarlos. A medida en que baja el precio del petróleo, bajan las ganancias de la familia y para compensar las pérdidas disponen del 30 % de la capacidad de distribución de combustibles, cuyos precios al consumidor no bajan al ritmo de la baja del barril de crudo. Según especialistas en el tema, la facturación mensual del Grupo por la distribución de combustible es de aproximadamente 21 millones de dólares.
Aparte del monopolio de la importación de petróleo y la enorme cuota de mercado en la distribución, tienen el monopolio del almacenamiento del crudo que viene de Venezuela, lo que les permite tener en sus manos dos de tres elementos claves de esta industria; el tercero, el del procesamiento no lo necesitan por ahora, ya que la refinería existente garantiza el trabajo de convertir el petróleo en combustible. Pero además, otro además más, al día de hoy disponen de una capacidad instalada de 600 MW de generación de energía eléctrica, lo que los convierten en el mayor generador del país, pudiendo abastecer, solo ellos, casi por completo la demanda nacional. Plantas que fueron donadas por Taiwán y Venezuela y que deberían de estar beneficiando al pueblo nicaragüense, no enriqueciendo a la familia. Plantas cuyo pago millonario por “inversión” cuesta a los usuarios del servicio eléctrico y que es abonado mes a mes en la factura de energía, siendo materialmente imposible que el costo de la energía baje, al menos en los próximos quince años, plazo estipulado para cancelar la “inversión” realizada por la instalación de las plantas.
Vistas así las cosas, el proyecto pretende volver imprescindibles en la vida económica y política del país a la familia Ortega – Murillo, ya sea por el monopolio que manejan, por las deudas que ilegalmente el estado ha contraído con el Grupo, por el inmenso poder político que tendrán a lo largo y ancho de toda la geografía nacional o sencillamente porque nada se moverá en Nicaragua sino están ellos de por medio. Un proyecto hegemónico y perverso, cuyo sueño o quizás desvelo, es convertir a Nicaragua entera en el patrimonio exclusivo de la familia.   

sábado, 30 de junio de 2012

LAS DIATRIBAS DE ORTEGA


"Si aquí no hay plata para el medioambiente,
si aquí no hay plata para la lucha contra los estupefacientes,
tampoco habrá plata para esos agentes del imperio…"
Daniel Ortega


Como se suponía, la respuesta de Ortega ante el anuncio oficial de la suspensión del Waiver por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos no se hizo esperar y a como nos tiene acostumbrados, hizo el discurso virulento, amenazante y repleto de antiimperialismo que para este tipo de ocasiones siempre tiene preparado, dirigido sobre todo a las bases orteguistas, las que, ante el aviso norteamericano de meterle presión a su gobierno, no sabe que pensar en estos momentos y su reacción va a depender del mensaje que el liderazgo partidario y gubernamental envíe. Aunque esta masa de militantes y simpatizantes, que en su gran mayoría no vivió el enfrentamiento de los años 80´s contra los Estados Unidos y que se tradujo en un conflicto bélico que llevó a miles de nicaragüenses a la muerte, causó la destrucción de la economía y gran parte de la infraestructura productiva, en especial la que se encontraba en los escenarios de la guerra, muchos de ellos intuyen que una nueva confrontación contra el país del norte estaría condenada al fracaso y una vez mas, tanto la economía nacional como el futuro de los jóvenes, ellos mismos, estarían seriamente comprometidos, iniciando estos últimos la ruta hacia una nueva generación perdida. Efectivamente, Ortega con su intransigencia, encamina a Nicaragua hacia un escenario indeseable, en la que todos, incluidos ellos mismos, estarían en riesgo. Acostumbrado a negociar al filo de la navaja, considera que blandiendo el machete obligará a los Estados Unidos y a la comunidad internacional a negociar y en las condiciones que él proponga.

 Muchas voces sensatas en su gobierno están convencidas que el clima enrarecido que se empieza a alimentar en el entorno internacional, no conviene para nada a los intereses económicos y políticos del gobierno. Consideran que, atendiendo a la fragilidad de nuestra economía, el momento actual exige más cerebro que lengua y por lo tanto, la construcción de un clima de distensión es lo más apropiado en estos momentos. Este sector considera que la modernización de la economía pasa por modernizar al estado y a pesar de que han sacado no pocos réditos económicos a la situación de des-institucionalización del país, saben que de continuar el rumbo que se empieza a plantear, las perspectivas de que este modelo sobreviva en el corto y mediano plazo son altamente improbables. Han acumulado mucho, por lo tanto tienen mucho que perder y no están dispuestos a volver a una vida de sobresaltos y limitaciones. Han saboreado lo que tanto atacaron en el pasado, las “comodidades de la burguesía”; se han acostumbrado tanto a ellas que por nada del mundo las cambiarían, razón por la cual están en contra de echar por la borda la estabilidad que lograron mantener con los Estados Unidos durante el período de gobierno anterior. Consideran que un entendimiento a largo plazo con la clase empresarial es vital para sus intereses económicos y muy hábilmente se han entremezclado con ellos cediendo cuotas de poder, a fin de mantener esta alianza lo más sólida y confiable posible. El capital acumulado, si bien es cierto tiene como capital semilla la piñata del 90, ha ido “legitimándose” en la medida que la clase empresarial los ha ido acogiendo como parte de ellos, en una relación oportunista en la que “piñateros y burgueses” se toleran y alimentan mutuamente.        

 Sin embargo, existe un sector de incondicionales a Ortega, muchos de ellos viejos ideólogos de la época revolucionaria, que faltos de emociones nuevas por estar cerca del ocaso de sus vidas, aconsejan al comandante “subir la parada” y mostrar el musculo a los “enemigos de la humanidad”. Atrapados todavía, aunque parezca increíble a estas alturas de la vida y la historia, en lo más oscuro de la guerra fría, pavimentan de manera irresponsable el camino que conduce a la profundización del conflicto, quizás porque muchos de ellos no lo vivieron en los 80´s por estar a cargo de “tareas políticas” o porque sencillamente se encontraban cumpliendo misiones en el exterior. O quizás porque sus hijos y familiares no estarán expuestos, a como muchos de ellos no lo estuvieron en el pasado, pues tuvieron el cuidado de ponerlos a buen recaudo. Este sector, identificado con las posiciones ideológicas mas duras, sobre todo las provenientes del chavismo venezolano, creen que el panorama internacional es completamente desfavorable al “Imperialismo norteamericano” y al capitalismo mundial y al igual que el octogenario Fidel, consideran que verán el entierro del Imperio antes de que él sea enterrado.

 Muchos de estos elementos gozan de una enorme riqueza, gracias al manejo discrecional de la cooperación petrolera venezolana, tienen sus vidas y las de varias generaciones siguientes aseguradas y creen ilusamente, de que este estado de bonanza será eterno. Se ven como sobrevivientes de cualquier conflicto, porque creen en la inmortalidad de Hugo Chávez y de que el cuerno de la abundancia que les llega mes a mes en los barcos de petróleo será interminable. Han comprado conciencias y fomentado la corrupción en las mas altas esferas, en una copia calcada del modelo chavista, lo que, según ellos, les dará paz y tranquilidad. Odian a la “burguesía capitalista” criolla, ya que al igual que en los años 80´s, los continúan viendo como hijos de casa del imperialismo. Todo lo ven color blanco o negro y creen que los únicos ricos solamente pueden ser ellos, pues esta condición de la que gozan actualmente es un regalo divino y un premio celestial por los infortunios, carencias y dificultades del pasado. Recelan y ven con desconfianza al “otro grupo”, ya que según ellos, son frágiles ideológicamente y se han acomodado a la convivencia con los capitalistas nacionales. Para ellos, estos últimos son un trago amargo que hay que aguantar, pero que en cualquier momento los regurgitarán, ya que ni social, ni política, ni económicamente tienen nada en común. Este sector es el que tiene los resortes del poder en el estado y en el gobierno y puja, abiertamente en algunos casos y solapadamente en otros, por desaparecer la influencia de sus compañeros – adversarios del otro grupo. 

 A juicio de lo escuchado en la famosa comparecencia, pareciera ser que Ortega escucha más al segundo grupo que al primero y como si de toma y daca se tratara, los primeros blancos de su violencia verbal fueron las organizaciones de la Sociedad Civil, indirectamente acusadas de conspirar día y noche en contra de su inconstitucional gobierno. Equiparó, en el colmo del desatino, la obligación que tiene “su gobierno” de velar por la salud del pueblo nicaragüense, sobre todo de su juventud, con un vulgar chantaje a Estados Unidos de disminuir la lucha contra el narcotráfico, desconociendo o pretendiendo desconocer, que mucha de la droga que pasa por el país rumbo al norte, una buena parte de ella se queda en nuestro territorio, convirtiéndose en una verdadera plaga que azota a comunidades enteras, como es el caso de la Costa Caribe, o a miles de jóvenes que sucumben a diario ante el crac, la cocaína y la marihuana.

 Pareciera ser, que el Ortega que estamos viendo en los últimos días, es el mismo al que nos acostumbramos ver en los años 80´s, acusando a todos los que no están con él de conspiradores, vende patrias, burgueses, capitalistas, vendidos al imperialismo norteamericano, al colonialismo europeo y al capitalismo internacional. El mismo Ortega de siempre, incapaz de ver que producto de su propia obsesión de poder y riquezas, empujado por el grupo que está en su entorno mas cercano, es quien nos tiene metido en este embrollo con la comunidad internacional. Ni fueron los europeos, ni los norteamericanos los que se robaron las elecciones municipales del 2008 o las nacionales del 2011. Fueron ellos, el orteguismo,  los que provocaron este lío en el cual están metidos hasta el cuello y que en lugar de salir de el, caminan irracionalmente hacia adelante, desgraciadamente arrastrándonos a todos.

El mismo Ortega, que en lugar de limpiar, para su propio provecho, las instituciones del estado, prefiere la diatriba, la amenaza y el chantaje a las organizaciones de la sociedad civil. El mismo Ortega, que aunque sepa a lo que se expone, cometerá otro fraude más el 4 de Noviembre próximo. El mismo Ortega, que comete exactamente los mismos errores del pasado y que por consiguiente, recogerá los mismos fracasos de antes.