lunes, 28 de enero de 2019

LAS SORPRESAS DE ENERO


El mes de enero, contrario a lo esperado, nos ha traído agradables sorpresas que vienen a revitalizar las esperanzas de los nicaragüenses, tanto los que están dentro sufriendo la represión del régimen, como los que nos encontramos en el exilio. Una serie de eventos han copado la atención y el interés del pais, asi como el accionar de la comunidad internacional a la que se le pedía mayor celeridad en su actuar. Los tiempos de la diplomacia no caminan al ritmo que todos quisiéramos, pues lo que ellos miden en gestos y comunicados, en Nicaragua se contabilizan en más secuestros, mas desaparecidos, mas torturados, mas asesinados. 

Quizás el elemento más importante sea la situación que se vive actualmente en Venezuela, tomando en cuenta que la narco-dictadura de Nicolás Maduro es el principal soporte político de la de Ortega – Murillo y desde el 2007, fecha en que se firmaron los convenios petroleros entre el “eterno” y el “comandante”, constituyeron el respaldo económico con el que se edificó un gobierno totalitario, hegemónico y dictatorial, si es que pudiese haber alguna diferencia entre estas tres categorías. Venezuela constituye hoy en día un gobierno que trata por todos los medios de sobrevivir algunos dias mas, para poder forzar alguna negociación que le permita al menos poner a buen resguardo las inmensas fortunas acumuladas luego de años de saqueo indiscriminado a las arcas públicas, del asalto a las empresas cuyos dueños fueron confiscados de la manera más burda imaginable, tanto por Chávez como por Maduro, pero sobre todo, fortunas provenientes del narcotráfico, actividad criminal en la que están envueltos políticos chavistas, maduristas, militares y policías. El mundo entero espera que la caída de estos facinerosos sea pronto, pues cada día que pasa los muertos, heridos y presos se cuentan por docenas. 

Lo que pase en Venezuela repercutirá de manera directa en Nicaragua. Si ya desde el año pasado la ayuda del país sudamericano se había reducido al mínimo, los últimos eventos arrastrarán en su caída al régimen de Ortega, quien en un intento desesperado por paliar desde ya lo que se le viene encima, introduce leyes y reformas fiscales que pretenden sacar plata donde no la hay. Albanisa ha sido declarada proscrita por el gobierno norteamericano y prácticamente ha sido decretada su muerte mediante la Orden Ejecutiva 13850 del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos que bloquea las operaciones de la petrolera estatal venezolana PDVSA. Se termina totalmente el soporte financiero para Ortega y finalmente el apoyo político en la OEA con el cambio del representante venezolano en dicho organismo. Poco a poco el Presidente Encargado Juan Guaido toma las riendas del país y es cuestión de tiempo para que los capos del Cartel de los Soles rindan su rey.

Pero las malas noticias para Ortega no llegan solas. Primero fue visitado por dos enviados del Departamento de Estado norteamericano, una visita por demás interesante si tomamos en cuenta los antecedentes de ambos personajes. Julie Chung y Michael McKinley fueron funcionarios de alto rango en la Embajada de Colombia, McKinley fue de hecho Embajador ahi y los dos son considerados especialistas en los esfuerzos de extradición  de paramilitares y narcotraficantes realizados en dicho país, destacándose que más de 1200 de estos fueron trasladados a las cárceles norteamericanas a purgar sus condenas. Un mensaje subliminal en toda regla para Ortega. Al entendido por señas. 

Otra mala noticia para el régimen fue la visita de la delegación del Parlamento Europeo después de haberle negado su entrada al país, lo que destaca el doble juego y discurso que tiene que mantener, uno a lo interno dirigido a la gleba que lo sigue y otro para el exterior. Tuvo que aceptar la visita de los eurodiputados a las cárceles, en donde estos se entrevistaron con nuestros heroicos secuestrados políticos, hombres y mujeres, pero además de eso, el país entero y la comunidad internacional escuchó por boca de dichos personajes el desmontaje del argumento principal que Ortega ha pretendido hacer creer al mundo entero: que fue víctima de un golpe de estado orquestado por el Imperialismo Norteamericano. Lo más aplastante para terminar de desenmascarar la narrativa gubernamental, fue la burla hecha con toda la seriedad posible, al mencionar que en Nicaragua hay más terroristas que el Estado Islámico, Siria e Irak juntos, refiriéndose a las absurdas acusaciones que los sicarios judiciales del régimen hacen a todo el que es capturado y juzgado por el sistema. El respaldo dado por los diputados europeos al informe del GIEI debiera preocuparle mucho más a Ortega y a Murillo que la amenaza de revisión del convenio comercial. Es un aviso muy diplomático pero directo. 


Y más malas noticias para el régimen: el asesor económico de Ortega, Bayardo Arce Castaño, picó espuelas como dicen los mejicanos y salió del país desde comienzos de la semana pasada en una jugada de pisa y corre, dejando a la doña con la pelota en la mano. Una salida con mayor peso e importancia que la de Rafael Solís, pero no esperen ni entrevistas ni confesiones de secretos ocultos. Es una fuga en toda regla, con un impacto político enorme entre la grey chamuca, que ya no sabe si el próximo en irse será el comandante. El desgrane en la cúpula poco a poco se va produciendo y lo único que mantiene unido a los que quedan es el miedo a pagar por las atrocidades cometidas. El mensaje que les deja don Bayardo es que hay que irse ahorita que se puede, para luego es tarde. 



Finalmente, el fin de semana trajo la última mala noticia: el Comité de Ética de la Internacional Social recomienda por unanimidad la expulsión del FSLN de la IS. Sería el primer caso de una expulsión en este organismo, sin embargo es necesario aclarar que el orteguismo nunca fue ético, ni socialista, ni revolucionario, ni nunca en sus años de miserable existencia representó los valores de la IS, ni siquiera asumió el legado del General Sandino de Soberanía y Dignidad Nacional. El orteguismo desde su llegada al poder se encargó de desaparecer la esencia del sandinismo, convirtiéndose en un régimen depredador de los recursos naturales, saqueador del erario público, entreguista a conveniencia y vende patria con el cuento del canal interoceánico, asaltante de los recursos de la cooperación petrolera venezolana y a raíz de la Insurrección Cívica Ciudadana de Abril del 2018, convertido en un régimen asesino que carga sobre sus hombros la triste acusación de cometer Crímenes de Lesa Humanidad, los cuales hay que repetirlo hasta la saciedad, son Imprescriptibles.


sábado, 12 de enero de 2019

UN ESCENARIO ANUNCIADO

Hay dos elementos de la semana que finaliza muy importantes dentro del proceso de salida de Daniel Ortega y Rosario Murillo de la escena política, al menos formal. Uno de ellos, fundamental para el aislamiento del régimen y forzarlos a iniciar una negociación, prevista inclusive para el muy corto plazo, me refiero a lo ocurrido en la OEA. El otro, la fuga sorpresiva del Magistrado Rafael Solís del país, un verdadero golpe político de incalculables consecuencias para la dictadura. Veamos. Primero: La situación internacional continúa complicándosele al régimen dado los resultados del primer round en la OEA. El molino de la Carta Democrática Interamericana ya comenzó a andar y como los Molinos del Señor, muelen despacio pero muy fino. Ha sido bastante bien explicada la ruta que pasará este proceso y todo hace pensar que su camino será firme y positivo para los intereses nacionales. Realmente es muy poco lo que puede hacer el orteguismo para evitar la acción de la comunidad internacional agrupada en la Organización de Estados Americanos, máxime con las novatadas y ridiculeces del canciller Moncada, una vergüenza para la diplomacia nicaragüense. Ya el cuento del Golpe de Estado fraguado por el Imperialismo Norteamericano no convence a nadie y la gran mayoría de países del continente se terminan de convencer de la amarga realidad: lo que ha habido es la violación sistemática, con violencia excesiva y rayando en la categorización de Crímenes de Lesa Humanidad, de los Derechos Humanos de los nicaragüenses por parte del gobierno. Ha sido crucial el informe del GIEI, donde se demuestra con lujo de detalles lo anterior. Fue este informe el que ha motivado que muchos de los países que han mantenido una posición muy dual con el régimen de Ortega, estén considerando muy seriamente continuar su apoyo a éste. Lo que debemos entender es que estos procesos llevan tiempo, no caminan al ritmo que todos quisiéramos, sin embargo debemos estar muy satisfechos por lo alcanzado hasta ahora, máxime si nos comparamos con la situación de Venezuela, país que le tocó diez años estar en el punto en el que está ahorita mismo Nicaragua. Tenemos que estar atentos a que todo esto va a desembocar en un proceso de negociación, en el cual Ortega buscará algún tipo de salida que garantice un proceso de transición favorable a sus intereses. Es a lo que está apostando el Secretario General Almagro y la comunidad internacional. A esta parte me referiré en otro artículo. Segundo: La deserción de las filas orteguistas de uno de sus principales operadores políticos es un golpe devastador para la dictadura, toda vez que el ex - magistrado Rafael Solís se lleva consigo la mayoría de secretos de todo tipo: políticos, económicos, movimientos secretos de capitales mal habidos, información de los socios, aliados y cooperadores necesarios que ha tenido el régimen durante todo este tiempo, conocimiento de los crímenes políticos de antes y de ahora, vínculos con el narcotráfico y un muy largo etcétera. Con mucha razón, la cúpula del orteguismo debe estar altamente preocupada por todo lo que representa esta fuga. Es más que probable que estén tomando todas las previsiones para evitar lo que no podrán detener, la fuga de más funcionarios de arriba, de en medio y de abajo con secretos e informaciones que revelar. Es una de las consecuencias, ya previstas, de la aplicación de las leyes aprobadas por el Gobierno de los Estados Unidos, de la percepción a lo interno de que el orteguismo va de salida y del movimiento de piezas en el ajedrez de la conspiradera que se juega en nuestro país en muy altas esferas. En relación a esto último, si alguien piensa que la fuga de Solís fue motivado por una repentina toma de conciencia, pues le diría que lo analice mejor. Ante este panorama, Ortega y Rosario Murillo están en un callejón sin salida y es cuestión de tiempo para que el primero haga un llamado a continuar el Dialogo Nacional. Tanto la OEA como el gobierno norteamericano están dejándoles un pequeño espacio de salida y van a tenerlo que aprovechar. Los cuentos de guerra de resistencia, de periodos especiales, de estrategias gallopinteras y de otras locuritas, no son más que intentos desesperados para mantener una cohesión que poco a poco se desmorona.

jueves, 3 de enero de 2019

2019, UN NUEVO AÑO, EL AÑO DE LA LIBERACION!


Luego del balance del 2018, un año triste pero necesario, un año en el que se destruyeron mitos, cayeron ídolos de lata y de carne y hueso y se levantaron nuevos héroes, desde las calles, desde los tranques, desde las mazmorras orteguistas y desde las tumbas sagradas de nuestros mártires, llega el 2019 con los aires de un nuevo despertar, con la sensación de un Ortega solitario y prisionero dentro de Nicaragua, aislado y sin amigos fuera de ella, con un régimen que se aferra a sí mismo para no caerse, sostenido únicamente por las armas de sus fieles seguidores, policía, ejercito y paramilitares, como ha sido durante todos estos meses de represión. 

Este nuevo año está marcado por la hoja de ruta trazada por un renovado Secretario General de la OEA, una ruta que inicia con la casi segura aplicación de la Carta Democrática Interamericana que dejará al régimen de Ortega en condición de paria internacional y que pasará irremediablemente por la Corte Penal Internacional, donde serán juzgados por Crímenes de Lesa Humanidad tanto asesino desatado en nuestro país y con la segura condena de todos los países de la Unión Europea, lo que les quitará cualquier posibilidad de un exilio dorado en el viejo continente y poder disfrutar de lo robado en estos 11 años de latrocinio, dejándoles únicamente a Cuba, Venezuela y Rusia como únicas alternativas para tratar de escapar de la justicia global. 

La ruta, que no es la de la consigna que tanto le gusta a la gente, implicaría, casi seguro, un mayor aislamiento del régimen, más efectivo y más fuerte, con nuevas sanciones de los Estados Unidos, al amparo de la recién aprobada Ley Magnistky Nica, sanciones que pondrán a la economía del régimen de Ortega postrada y en peor situación que la vivida en los años 80’s, donde había un alto porcentaje de apoyo de la población nicaragüense al gobierno de la época, no los chingastes de hoy en día, que apoyan una segunda etapa de una revolución existente únicamente en la cabeza de los desquiciados que se alimentan de la sangre y del sufrimiento del pueblo, como los nuevos tigres de la extinta EEBI, solo que más feroces y más sanguinarios. Veremos nuevos acompañantes de Robertito José, Chico López, doña Rosario y Moncada Lau, señalados en las listas de la vergüenza internacional, probablemente el resto de la familia como un mensaje alto y claro de que no habrá salidas impunes.

Habrá que esperar la más que probable revisión del CAFTA por parte de los Estados Unidos, como para ponerle la tapa al pomo, cuando Ortega desate la verborrea antiimperialista, contenida hasta ahora por cobardía, más que por prudencia y eche a andar la “estrategia gallopintera”, la versión aumentada y corregida de los años 80’s y los períodos especiales de los cubanos, asesores de la desgracia y la lipidia. Habrá que esperar dentro de la “estrategia de supervivencia” más corridos del estado, con el disfraz de “Compactación”, un término y una medida ya usada en las postrimerías de la Revolución, que salvo muy pocas excepciones, resultó en un fracaso total y sumó miles de votos en contra de sus creadores en las elecciones que llevaron a doña Violeta al poder. Es casi seguro que los nuevos y obligados miembros del ejército de desempleados, por voluntad del comandante y su hasta hoy vice, se convertirán en poco tiempo en nuevos miembros de la oposición, por lo que habría que guardarles el espacio en las filas azul y blanco. 

Este triste y crudo escenario de lo que podría venir en el 2019 haría que la economía nacional caiga a niveles pocas veces visto, lo que obligará a quienes se resistieron a decretar un Paro Nacional Indefinido cuando las posibilidades de dar el golpe final a Ortega era real, a alejarse definitivamente del dictador. Sin posibilidades de producir con seguridad, con mercados internacionales igualmente inseguros, con bancos al borde de la quiebra, sin financiamiento, con la amenaza de confiscaciones y tomas de tierras a los que pronto serán llamados “burgueses-vendepatria-golpistas-terroristas”, con una turba de parásitos asolando la propiedad privada, con un nuevo y mayor éxodo de nicaragüenses hacia los países vecinos y con el trinomio cómplice por acción y omisión, ejercito, policía y paramilitares apuntalando esta nueva fase de la represión, el viaje hacia el fondo del barril se antoja rápido y seguro. 

Y que podremos hacer los nicaragüenses que deseamos y luchamos por la liberación definitiva de nuestra sufrida nación, desde dentro y fuera del país? 

Primero: lo más importante, lo que nos pide la comunidad internacional, lo que nos exigen nuestros reos políticos, lo que nos obliga toda la sangre derramada: LA UNIDAD. Sin unidad la agonía del pueblo se prolonga. Sin unidad Ortega estira sus últimos dias. Sin unidad somos un rebaño descontrolado. Sin unidad nadie nos mira con seriedad. Unidad entre la OPOSICION al régimen, entre los opositores al régimen, no con sus socios, abiertos o disfrazados. Hoy en día los quintas columnas le hacen el trabajo sucio al gobierno desde una supuesta oposición, de esos habrá que cuidarse. No son oposición, se disfrazan de oposición y enredan y confunden. Cada día que pasa hay más grupos que se organizan fuera de Nicaragua, la llamada Diáspora crece más y más, todo mundo quiere organizarse y es legítimo, pero con tantas organizaciones la dispersión es mayor. No hay, ni se percibe desde fuera, sentido de Unidad y eso es grave y más grave aún si la labor de confundir está siendo efectiva.   

Segundo: Desde esa unidad, legitima y verdadera, deberemos definir y construir un LIDERAZGO. La lucha de los primeros meses sin lideres visibles, con mucha horizontalidad, con líderes territoriales, populares y con la mística necesaria para poner al régimen de espaldas al precipicio, tuvo su justificación por las condiciones que imperaron en esos dias, sin embargo a estas alturas se vuelve un problema. NO es tan fácil obviar una cultura atávica, en la que el pueblo necesita un Santo para ir a la procesión. Creer que con ocho meses y medio cambio de tajo la cultura política de Nicaragua y los nicaragüenses, es desconocer la historia y la idiosincrasia popular. La oposición dentro de Nicaragua y la llamada Diáspora distribuida fuera del país, tendremos que hacer un supremo esfuerzo para ponernos de acuerdo en esto. Uno de los peligros reales es que se convierta en la manzana de la discordia, habiendo tanto cacique, pero en algún momento habrá que enfrentar esta situación y entre más rápido, mejor. El premio mayor será tener un interlocutor válido y legitimo ante todas las instancias internacionales y un factor de unidad de todos los nicaragüenses.  

Tercero: Unidad y Liderazgo sin una Estrategia sería como tomar cualquier ruta porque no sabemos hacia dónde queremos ir. Ni más ni menos como la doña del bus. La estrategia es el tercer vértice del triángulo, tanto o más necesario que los dos anteriores. Una estrategia que permita la definición de objetivos claros, que permita la construcción de una ruta igual de clara para todos y poder alcanzar dichos objetivos, una estrategia que sea entendida, compartida y aceptada por los principales líderes que están adentro y afuera del país, una estrategia que se complemente con todos los esfuerzos de la comunidad internacional. 

Fue por la falta de una estrategia que Ortega no cayó en los primeros meses, cuando estaba acorralado y casi vencido, al borde del precipicio, incluso tan desesperado que acariciaron la idea de una intervención militar cubano-venezolana. Fue por falta de una estrategia que pudo retomar la iniciativa perdida y liberar los tranques que lo ahogaban y paralizaron sus principales fuerzas de ataque. Fue por la falta de una estrategia que pudo sobrevivir y poner al país entero como prisionero y rehén. Tenemos que aprender de los errores, superarlos y reinventarnos en esta lucha que no da para más tiempo, pues cada día que pasa hay que contarlos en presos, en muertos, en desaparecidos, en exiliados, en desesperanza y desconfianza. Ese es nuestro aporte, unirnos en torno a un liderazgo sólido, confiable y creíble y poder trazar una estrategia de lucha que termine de una vez por todas con este régimen de oprobio y crimen. Si lo logramos, podemos estar seguros que el 2019 será el año de la liberación definitiva de Nicaragua.