sábado, 6 de agosto de 2011

LA NUEVA PIÑATA CRISTIANA, SOCIALISTA Y SOLIDARIA PICA Y SE EXTIENDE

“Para la parte rusa es una donación, tan pronto como hemos entregado a la compañía designada por el gobierno nicaragüense, nosotros formalmente no estamos interesados en qué deben ellos hacer con nuestra donación…”
Nikolay Vlasov
Consejero económico de la Embajada de Rusia en Nicaragua

En el argot del beisbol pinolero, cuando un bateador conecta de Hit, los narradores lo describen como que el batazo pica y se extiende. El corredor puede llegar a primera base y es un sencillo, si toma más de una base se convierte en extra base. Puede llegar a segunda con un doblete, o alcanzar hasta la tercera base con un triple. En caso de que se vuele la cerca, es declarado “jonrón” y anota carrera, tanto él como los que están embasados. Con esto de las privatizaciones amañadas de las donaciones que vienen del exterior, pareciera que la Piñata pica y se extiende, aunque por la contundencia de los “batazos” que le están dando a los nicaragüenses, se asemejan más a jonrones que a sencillos o dobletes y que es una liga amañada, entre bateadores de Grandes Ligas y pítcheres de Mayor A o de ligas de barrio.  

Como una historia muchas veces repetida, este es un cuento de nunca acabar. Donación que viene a Nicaragua y a los nicaragüenses, donación que va a manos de Ortega y Cía., de la mano de la siempre omnipresente Alba Caruna, convertida ya en una suerte de Súper Banco del Estado / Familia y Ministerio de Cooperación Externa Privado. Como un inmenso y voraz Agujero Negro, posiblemente indescifrable hasta para el mismo Stephen Hawking, uno de los mas aplicados estudiosos de estos fenómenos cósmicos, la famosa “cooperativa” se traga todo lo que viene en calidad de solidaridad para el pueblo nicaragüense y en una alucinante regurgitación, resulta a los pocos días, que lo que vino como una donación se convierte, como por arte de magia, en una privatización que viene a engordar el ya de por sí obeso capital de la familia gobernante.

Lo más pasmoso de todo este chacuatol institucional-familiar-partidario en que han convertido a la solidaridad internacional con nuestro país, no es que este proceso sea ilegal, inmoral, ilegítimo y hasta inconstitucional, sino la desfachatez con que lo hacen. No importa ya, ni siquiera, guardar las apariencias de los ilícitos que cometen. Para estos personajes ya no interesa mantener el pudor o el recato ante la población y ya no digamos ante los donantes.

Están convencidos de que el pueblo, enmarañado en buscar el pan nuestro de cada tiempo de comida, aguanta todo. Día a día los vemos comprobando, con tremendo descaro, que a la gente de a pie le tiene sin cuidado los elevadísimos niveles de corrupción de los del gobierno. Han ido tanteando poco a poco, para ver cómo reacciona el pueblo y los resultados indican que hay que meter el pie en el acelerador, puesto que mientras la gente no despierte, hay que aprovechar para meter cuantos jonrones se pueda. No vaya a ser que haya una nueva sorpresa el 6 de Noviembre y los dejen, como en el 90, con la carabina al hombro.

Primero privatizaron la cooperación venezolana en una operación que ha dejado réditos multimillonarios a la familia Ortega – Murillo en estos cuatro años y medio, aproximadamente unos 2,500 Millones de Dólares. El convenio petrolero entre Nicaragua y Venezuela plantea que: “Del total de las compras de petróleo y derivados del petróleo provenientes de PDVSA efectuadas por PETRONIC y/o por ALBANISA (i) 25 porciento está reservado para un “Fondo” a nombre de PDVSA, y administrado por una entidad privada; (ii) otro 25 por ciento se destina a la misma entidad privada, que recibe financiamiento concesional de PDVSA (pagadero en 25 años, con 2 de gracia y una tasa del 2 por ciento; y (iii) el remanente 50 porciento será pagado al contado a PDVSA.

Así, de cada dólar del suministro petrolero, 50 centavos deben ser pagados a PDVSA en un plazo de 90 días, 25 centavos son transferidos a la “cooperativa” Alba Caruna y deben ser reembolsados en un plazo de 25 años y 25 centavos son transferidos a un Fondo ALBA, de PDVSA, el cual es también administrado por la misma Alba Caruna y no deben ser reembolsados. Producto de esto, la “cooperativa” maneja más plata en efectivo que cualquier banco en Nicaragua, según palabras de Nicho Marenco, creador del convenio petrolero. Algo como para Ripley en nuestro empobrecido país.
Pero la cosa no para aquí. Privatizaron las plantas generadoras de energía donadas por Taiwán y Venezuela a NICARAGUA y a los NICARAGUENSES. Con la capacidad de generación que tienen actualmente de 370 MW y según el acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas, MEM, el total de ingresos brutos en 15 años se elevará a la módica suma de US $ 934, 744, 320. (Novecientos treinta y cuatro millones, setecientos cuarenta y cuatro mil trescientos veinte dólares). Ante esto, los Somoza parecen inocentes niños de kínder.
Luego vino la flota de Ladas Kalina, 500 de estos vehículos donados por los Rusos y que serian vendidos a cooperativas de transportistas afines al gobierno por parte de, otra vez, Alba Caruna. Una parte de ellos, no se sabe cuántos, se destinaron a la nueva empresa de los Ortega Murillo, el Canal 13 y el resto supuestamente se vendieron a los cooperados orteguistas. Las ganancias de esta operación nadie conoce cuanto fue, pero si adonde fueron a parar. 
Se agregó a la danza millonaria la flota de buses, donación rusa para no variar y 550 en total. Serán vendidos por Alba Caruna nuevamente y las ganancias de esta transacción solamente las conocen ellos, nadie más tiene acceso a los misterios del gran agujero negro en que se ha convertido la famosa cooperativa, que nació de los ahorros de la “privatización” de las tiendas campesinas “ECODEPA”, fruto de la amplia cooperación sueca de los  años 80´s.
Ahora los incansables donantes rusos anuncian la entrega al pueblo nicaragüense de 100 Mil Toneladas de trigo, las que según declaraciones del Presidente Ortega, ya han sido privatizadas desde antes de ser cosechados en los campos de trigo rusos, pues de antemano se anuncia que serán vendidas por la misma de siempre, Alba Caruna. Se estima, que de acuerdo a los precios de venta con que saldrá este trigo al mercado, dejará un total de 28 Millones de Dólares en las arcas de la “cooperativa”, propiedad de la familia Ortega Murillo. 

Entre trigo, buses y carritos Lada, una vez hecha la venta al credito o al contado, sumaran aproximadamente 51 millones de dolares libres de polvo y paja. De hacia dónde van todas estas ganancias y que se hacen ni pregunten, pues en estos tiempos de Revolución, Cristianismo, Solidarismo y Socialismo, esto puede significar ser acusados de oligarcas, imperialistas, somocistas y contrarrevolucionarios y si no pregúntenle a los queridos Obispos de la Conferencia Episcopal. 

sábado, 30 de julio de 2011

ORTEGA Y SUS DEMONIOS

En los últimos días hemos visto la transformación del Candidato - Presidente Daniel Ortega, de hombre comedido, pacifista, reconciliador, nacionalista y buena gente, en lo que en realidad es, en su verdadera naturaleza, en lo que ha sido a través de la historia, en el lobo que siempre sale a flote, dejando a un lado la piel blanca y sedosa del cordero que para estas fechas, le prepara y le viste su inefable Jefa de Campaña e Imagen.
Realmente que debe ser difícil para alguien como Ortega poder mantener estas poses durante mucho tiempo, porque choca con el ser violento, pendenciero, agresivo, frio y calculador que lleva por dentro y que sale, como prisionero recién salido de la cárcel, desesperado por expresarse en plena libertad, ansioso por dejar de fingir, por sacar toda la amargura y los complejos que lleva por dentro. Es como mantener a alguien por mucho tiempo con una camisa de fuerza, atado, inmóvil, reducido, controlado y que cuando le damos, consciente o inconscientemente, la oportunidad de expresarse libremente, cualquier cosa podemos esperar de él y no siempre los resultados son agradables para el resto de la población. 
Lo vimos en la Plaza de La Fe “Juan Pablo II”, un nombre muy grande para tan patético espectáculo vivido el pasado 19 de Julio, comentario aparte. Ante los miles de jóvenes que acarrearon de todo el país, presenciamos a un Daniel Ortega cansado de fingir sumisión y respeto a los odiados “Gringos Enemigos de la Humanidad”, un Ortega para el consumo interno de sus fanáticos, que durante todo este tiempo ha sido fiel y muy aplicado en el cumplimiento del compromiso contraído con sus supuestos enemigos, de no permitir el paso de indocumentados hacia el norte, de no prestar el territorio nicaragüense para actividades terroristas y combatir el narcotráfico para evitar que este llegue con su letal producto a los jóvenes norteamericanos.
Quiso demostrar el Candidato ilegal ante los que llegaron y los que se resistieron a ir, que todavía conserva su lenguaje anti imperialista, que todavía representa un bastión en la lucha contra los Yanquis y para demostrarlo soltó la diatriba de la deuda de los 17 Mil Millones de dólares del juicio de La Haya. No importa que sea cuatro años y medio después que asumió la presidencia, no importa que desde el 2007, cuando llegó al poder, pudo haber reactivado la querella en contra de los Estados Unidos, pero la realidad se impone, la campaña es este año y no en los años anteriores y populismo mas, populismo menos, lo que importa es el efecto que pretende lograr el candidato que se enfrenta a sus viejos enemigos, los Imperialistas Norteamericanos.
Sería interesante conocer el resultado de este discurso, supuestamente anti imperialista, en los jóvenes que estaban en la fiesta familiar en que se ha convertido la celebración del 19 de Julio. Jóvenes acostumbrados a la música “gringa”, a la “Cultura Pop” que nos llega desde el país del norte, jóvenes que hasta luto vistieron con la muerte de Michael Jackson, jóvenes fanáticos de los Yankees de Nueva York, de los Medias Rojas de Boston, en fin, jóvenes acostumbrados a disfrutar de lo que sus viejos líderes pretenden odiar.
Comentario aparte merece el tema de campaña de doña Rosario, una alegoría a sus viejos tiempones de hippie, música de Los Beatles, un icono de la música proveniente del también vetusto Imperialismo Inglés. Todo un contrasentido, una chanfaina ideológica que debe tener al mismísimo Lenin, no a Lennon, John, rebotando en su tumba de la Plaza Roja, aunque también este ultimo debe estar padeciendo por igual, al ver el triste destino que ha tenido su magnífica creación.
El otro demonio que salió a flote en estos últimos días de la camisa de fuerza que lo ataba, fue el ataque del Candidato Inconstitucional a la Conferencia Episcopal. En un paralelismo mal hecho, los tildó de somocistas ya que hace muchísimos años atras, durante la época de Somoza García, algunos obispos se inclinaron ante el fundador de la dinastía y le concedieron el título de Príncipe de la Iglesia al morir.
Ya en el pasado no tan lejano supimos del enfrentamiento con la Iglesia Católica, una lucha condenada al fracaso y que, la historia se encarga de demostrarlo, siempre se vuelve en contra de sus agresores. Lo vivimos en los años 80´s y lo vivimos durante la década de los 90´s. Será por eso que el Presidente Ortega y sus principales asesores decidieron mejor buscar aliados en su seno, en la figura del Cardenal Obando y Bravo y sus principales colaboradores, vilipendiados y humillados todos ellos en otras épocas, por sus nuevos amigos.
El ataque a la Conferencia Episcopal que dirige el Arzobispo Leopoldo Brenes, es un ataque que lastima a toda la Iglesia Católica. Toda la feligresía católica está unida alrededor de sus líderes espirituales ante semejante agresión, a como lo estuvieron cuando fueron acusados por los mismos que acusan hoy, de sexo, licor y dinero. La feligresía católica está unida para enfrentar a los mismos que han acusado a Monseñor Báez, a Monseñor Hombach y al Obispo Mata, entre otros, de quien sabe cuántos delitos. El pueblo católico no abandona ni abandonará nunca a sus obispos, ni ante esta agresión, ni ante las que están por llegar.
Estos dos elementos, la repentina remembranza anti imperialista y el ataque a los líderes religiosos católicos, pareciera un descuido descomunal en pleno arranque de la campaña electoral. Sin embargo, en la secta orteguista nada es dejado al azar, todo responde a una causa y busca como lograr un efecto. La causa proviene del hecho de que el polo de confrontación se ha trasladado de Sandinismo – Anti sandinismo a Democracia – Dictadura.
Lo que está en juego en estas elecciones es nuestra supervivencia como nación democrática, nuestra supervivencia como hombres y mujeres libres. No es un conflicto ideológico, entre izquierda y derecha, sino una lucha por evitar la consolidación de una dictadura fundamentalista de derecha, disfrazada con un falso ropaje de izquierda. Ortega y sus asesores saben que ya los nicaragüenses han comprendido que el enemigo no es el sandinismo como corriente política, pues hasta el mismísimo Fabio Gadea ha declarado estar de acuerdo con el legado del General Sandino, de Patria, de Libertad, de Justicia y Equidad Social, de Dignidad y Soberanía Nacional, algo en lo que estamos totalmente de acuerdo todos los que amamos a este país.
Es por eso que Ortega busca la confrontación, revivir los demonios del pasado que tanto éxito le rindió en otras épocas. Regresar nuevamente a la contradicción entre corrientes ideológicas, para evitar que su misma base se disperse, a como en efecto lo está haciendo. Necesita cohesionar al “sandinismo” en torno al orteguismo, en torno a su figura, pues sabe más que nadie en Nicaragua, que la batalla electoral la está perdiendo, si no por qué tanta desfachatez de los que deberían facilitar este proceso?, por qué tanto apresto para un fraude masivo?, por qué cedular a niños menores de edad?.
Si está tan seguro de la victoria, del 56 % de las encuestas, por qué tanto temor a que la gente se exprese libremente en las urnas electorales? Ortega sabe que lo que en realidad tiene asegurado es una contundente derrota el 6 de Noviembre, pues existe un demonio que lo atormenta mucho mas, el demonio del 25 de Febrero de 1990, cuando días después de haber llenado la plaza como nunca antes en la historia de Nicaragua, sufrió la peor derrota de su vida.

sábado, 23 de julio de 2011

19 EN LA PLAZA: MANIPULACION RELIGIOSA, DEMAGOGIA POLITIQUERA Y MAS ABUSO A LA CONSTITUCION

“Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte.
Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.
Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel”.
Capítulo 24 del Libro del Éxodo.
De acuerdo a la fanfarria que puso en escena la Primera Dama Rosario Murillo para la celebración del 32 Aniversario de la Revolución, misma que nos ha llegado por las fotos en los periódicos a los que no tenemos ni la paciencia, ni la capacidad de aguante para tragarnos tanta estupidez por la televisión, lo que se vivió en la Plaza de La Fé “Juan Pablo II”, fue ni más ni menos, una burda, ofensiva y grosera manipulación religiosa, intolerable para los católicos y cristianos y para todos aquellos que no comulgan con el sincretismo religioso que viene impulsando doña Rosario, afanada en hacer del orteguismo la nueva religión oficial en nuestro país, en la que ella se erige como la Sacerdotisa Primera y Única del nuevo becerro de oro al que hay que adorar. Ella y El, nos lo recuerdan a cada momento en los spots televisivos, “SOMOS DOS”.
El respaldo de la Concha Acústica, no cansa recordarlo, construida por Herty Lewites, semejaba o pretendían los responsables de semejante disparate que semejara, el fuego abrasador del que nos habla el Libro del Éxodo cuando Jehová entrega las Tablas de La Ley a Moisés. El Capítulo 20 del mismo Libro nos revela que: “Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos”
Poco a poco se viene desenmascarando el vulgar manoseo de los símbolos religiosos del que reclama insistentemente Monseñor Silvio Báez, pero sobre todo, de la mezcolanza entre figuras bíblicas sagradas para los creyentes y de dioses paganos precolombinos, como el siempre presente “Quetzalcóatl”, la Serpiente Emplumada, Ser Supremo en las culturas mesoamericanas precolombinas,  que aparece como protegiendo a los iluminados de este nuevo experimento ideológico-religioso, nuevo en Nicaragua, pero ya practicado por otros en otras latitudes y que llevaron a sus pueblos al sacrificio innecesario.   
Según el diccionario digital Wikipedia, la combinación Quetzal-Cóatl contiene los siguientes significados, todos relativos a las funciones de Quetzalcóatl en la teología tolteca: “serpiente con plumas”, “doble precioso”, “ave de las edades”, “gema de los ciclos”, “ombligo o centro precioso”, “serpiente acuática fecundadora”, “el de las barbas de serpiente”, “el precioso aconsejador”, “divina dualidad”, “femenino y masculino”, “pecado y perfección", “movimiento y quietud”. Lo que significa para el buen entendedor, que ella y él, Rosario y Daniel, son la divina dualidad, una divinidad femenina y la otra masculina. Uno, Daniel, refleja el PECADO, del que ya todos los nicaragüenses estamos enterados y ella, Rosario, representa la PERFECCIÓN.
Tanto disparate no causaría mayor problema si se diera en otro país, no en el nuestro con los niveles educativos que tenemos, 4 años y medio de escolaridad promedio nacional y con los niveles de pobreza y abandono de los que hacemos gala. Una inmensa mayoría paupérrima de nicaragüenses, que está a merced de los cantos de sirena de quienes disponen de millonarios recursos económicos, para acompañar al sometimiento económico en el que se encuentran, con este arroz con mango político – ideológico - religioso – cultural – esotérico.
Por otro lado, el Presidente Ortega en su siempre aburrida alocución, volvió por sus fueros en el arte de la demagogia politiquera, al anunciar la posibilidad de un referéndum para que el pueblo, siempre el pobre pueblo, decida si se formaliza el reclamo de los 17 Mil Millones en los que Nicaragua tasó la deuda por la agresión norteamericana a nuestro país durante la guerra de los años 80´s. Tardó cuatro años y medio el Presidente Ortega en acordarse de esta famosa deuda, luego del juicio al que fue sometido Estados Unidos de Norteamérica en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Es precisamente en este año electoral y teniendo como marco la celebración del triunfo del 19 de Julio del 79, ante una multitud de partidarios, una buena parte de ellos empleados públicos, llevados “voluntariamente” so pena de perder el trabajo, para no abandonar el libreto, intenta movilizar a sus bases con un discurso anti imperialista desfasado y demagógico. El Presidente Ortega lo que debería de hacer, luego de tan lamentable olvido por más de cuatro años, es llevar a los “enemigos imperialistas” a La Haya nuevamente, acusarlos y si se resisten a pagar, cortar relaciones diplomáticas con ellos, amén de echarle las “turbas divinas” a la sede de la Embajada Americana, de lo que ya se tiene sobrada experiencia. Si tanto habla de dignidad y soberanía nacional, que actúe más y hable menos.
Lo que pasa es que una cosa es el discurso y otra la cruda realidad. La gravísima enfermedad de Hugo Chávez lo ha hecho poner los pies sobre la tierra y sabe que ante la eventual desaparición de su patrocinador, quedaría huérfano de plata y de padrinazgo político – ideológico y pelearse con los gringos en estas condiciones sería la peor locura, máxime con la presión que están ejerciendo los Republicanos, que nada tienen que ver con la blandenguería y la excesiva tolerancia del Presidente Obama y su Gabinete.
Finalmente y como para no perder la costumbre, viola una vez más la Constitución Política, haciendo el velado anuncio de que la Comisionada Aminta Granera se queda en su cargo un período más. Pasa encima de la Ley de la Policía Nacional y su Reglamento Interno, el cual había sido reformado convenientemente por el Presidente Ortega, con la única finalidad de dar tiempo a que su elegido y consuegro esté en la línea de sucesión, para guardar, aunque sea solo por esta vez, las apariencias.
Lo extraño de esta anómala situación, es la complacencia de la Comisionada Granera ante semejante atropello al orden jurídico que rige los plazos de retiro de los mandos de la institución policial. Esto constituye, por enésima vez, la cooptación de la Policía Nacional en un proceso que se inició en Enero del año 2007 y que se ha venido desarrollando consistentemente en todo este tiempo. Un proceso de demolición de la institucionalidad, la credibilidad y el respeto que con tanto esfuerzo y sacrificio se había venido construyendo y que muy aceleradamente el cuerpo policial ha ido perdiendo.
En resumen, este año la celebración del 32 Aniversario del triunfo de la Revolución nos trajo más de lo mismo, solo que esta vez aumentado y corregido. Falsa e hipócrita religiosidad, antiimperialismo para bobos y más autoritarismo y violación a la Constitución.  Veremos que dice el pueblo nicaragüense el próximo 6 de Noviembre en el mejor de los referéndums, las Elecciones Nacionales. Si quiere un gobierno serio y responsable, Un Gobierno Para Todos, o continuar cinco años más de disparates y de relajo institucional.

martes, 19 de julio de 2011

A 32 AÑOS DE DISTANCIA, LOS ENEMIGOS CONTINUAN SIENDO LOS MISMOS

Hoy se cumplen 32 años del triunfo de la RPS, un evento que conmocionó no solo a Nicaragua, sino a Latinoamérica y al mundo. Hace 32 años se ponía fin a una dictadura, que durante más de 45 años sometió y atormentó al pueblo nicaragüense, la “Estirpe Sangrienta de los Somoza” a como la llamó Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Una dictadura que nació con el asesinato del Héroe de Las Segovias, el General Augusto Cesar Sandino, quien después de haber librado una lucha sangrienta, desigual y victoriosa sobre las tropas de intervención norteamericanas, fue traicionado y asesinado por Anastasio Somoza García la noche fatídica del 21 de Febrero de 1934, inaugurando con este magnicidio, la larga noche negra del somocismo en nuestro país, misma que finalizó el 19 de Julio de 1979.
Fue una lucha inmensa y con ribetes épicos que tuvo que librar el pueblo nicaragüense durante más de cuatro décadas, en las que sobresalió el heroísmo de los verdaderos patriotas, los que derramaron su sangre y ofrendaron sus vidas en los movimientos guerrilleros que se formaron en contra de la dictadura, como el del Coronel Ramón Raudales en el 58, El Chaparral en el 59, Olama y Mollejones en este mismo año, los Cuartelazos del 11 de Noviembre de 1960, la Guerrilla del Bocay en 1963,  los Sucesos del 4 de Abril del 64, la Guerrilla de Pancasán en 1967, la de Zinica en el 71, el Asalto a la Casa de Chema Castillo en 1974, la Ofensiva de Octubre del 77, la Toma del Palacio Nacional el 22 de Agosto del 78, la Insurrección de Septiembre de este mismo año, hasta el llamado a la Ofensiva Final en Junio de 1979. Una historia trágica, una historia de lucha por restaurar la dignidad nacional, una historia escrita con la sangre de los mártires que cayeron ante el pedestal de la patria.
El 19 de Julio de 1979 fue el colofón de la lucha, que en sus principales etapas encabezó el Frente Sandinista de Liberación Nacional, un movimiento que evolucionó del foco guerrillero inicial, hasta constituirse en la vanguardia de la lucha armada del pueblo nicaragüense en ciudades, campos y montañas, a liderar una insurrección victoriosa que logró la expulsión del último marine que quedaba en Nicaragua, Anastasio Somoza Debayle.
32 años después vemos con absoluta tristeza el menosprecio de quienes se han encargado de privatizar la gesta heroica que corresponde a todos los nicaragüenses, a como han privatizado la cooperación venezolana, a como han privatizado la lucha de todos los que hicieron posible el triunfo. Han pretendido, 32 años después, reescribir la historia de Nicaragua apartando y enviando al olvido a quienes fueron los verdaderos actores de esta heroica hazaña revolucionaria. Ahora, los que nunca estuvieron, son los que aparecen en todos los frentes de lucha. Ahora contamos con impostores que asumen un falso liderazgo, que no es producto de la historia, sino que se origina en las manipulaciones políticas a las que tanto han estado acostumbrados en el pasado y en el presente.
32 años después pretenden contar una historia propia, en la que son ellos los actores principales, pretenden construir un liderazgo ajeno a la lucha histórica de un contingente de revolucionarios que liderados por Carlos Fonseca hicieron posible el rescate del legado histórico del General Sandino, el legado de Patria y Libertad, de Dignidad y Soberanía Nacional, el rescate de la Justicia Social y la Equidad entre los nicaragüenses.
A partir de reescribir la historia a la medida de sus conveniencias, han convertido al Frente Sandinista de Liberación Nacional de Carlos Fonseca, de Julio Buitrago, de Oscar Turcios, de Ricardo Morales, en una secta fundamentalista. Han transformado al sandinismo en el orteguismo, con el que pretenden construir un proyecto, que mas que Socialismo del Siglo XXI, se asemeja más a un fascismo de nuevo cuño, se asemeja más a un Somocismo del nuevo siglo, un Somocismo Orteguista.
La historia siempre trae sus sorpresas, 32 años después vemos como el somocismo se resiste a morir y revive en el orteguismo con las mismas lacras, con los mismos errores, con los mismos males y con los mismos traumas. Enriquecimiento ilícito, hegemonismo político - partidario, violación de la Constitución, Plata, Palo y Plomo, pactos y componendas. Anastasio Somoza cimentó su dictadura sobre el asesinato del héroe, luego construyó la Guardia Nacional, que antes que nacional era una guardia personal, pretoriana.
Asimismo construyó en torno a él y a su medida, un partido, el Partido Liberal Nacionalista, que antes que nacionalista era somocista. Se apoyó  entonces en el poder militar de la GN, en el poder político de “su” PLN – S y sobre ambos y al amparo del erario público construyó su poder económico. Igualmente desarrolló un pacto con los conservadores para mantener la tranquilidad del poder, basándose en el otorgamiento de cuotas a estos y gobernar bajo un esquema de bipartidismo, que permitía la estabilidad del estatus quo. Conservadores y liberales se acomodaron a esta distribución del poder y todos en las cúpulas vivían con relativa tranquilidad. Se acuñó la famosa frase: “Plata para los amigos, Plomo para los enemigos, Palo para los indiferentes”.
32 años después, la situación no ha cambiado tanto. Sobre la base del fraude electoral del 2008 y una dudosa victoria en el 2006, Ortega consolida su poder político, el que descansa en un partido desprovisto de valores, de principios, inclusive hasta de estatutos. Un partido hecho a la medida de sus ambiciones. El poder militar le ha sido difícil apropiárselo con la misma facilidad con que lo hicieron los Somoza. Sin embargo ha desarrollado un sistema paralelo de fuerzas paramilitares, las que ha usado las veces que lo ha necesitado hacer para intimidar a la oposición. Sobre la base de cuadros de desaparecido Ministerio del Interior, Retirados de la Policía Nacional y del EPS, ha creado fuerzas de choque, las que saca a las calles las veces que es necesario hacerlo. Armados, motorizados, experimentados, con toda la impunidad del mundo y casi siempre con la complicidad de los cuerpos policiales, son el mejor sustituto de la guardia somocista.
El pacto que faltaba lo ha desarrollado con un solicito Arnoldo Alemán, quien ha dado lo que sea necesario dar, con tal de conservar su libertad y las riquezas mal habidas durante su administración. Por medio de la cooperación venezolana, ha construido un imperio económico que la oposición venezolana cifra en 2 mil 500 Millones de Dólares. Poder político, poder económico y capacidad militar, colocan a Ortega en un símil de Anastasio Somoza.
A 32 años esto es lo que Ortega presenta a los nicaragüenses como sus grandes logros, como sus grandes victorias. Con un remedo de revolución en una falsa “Segunda Etapa”. Pero además, también nos presenta otros logros de los que seguramente no hablará en la “Misa Revolucionaria” que concelebrará con El Cardenal y la Sacerdotisa, ante una multitud de acarreados. Los resultados de su gestión, a 4 años y medio de haber asumido el poder, nos remiten a una canasta básica que cuesta C$ 9,585, habiéndola recibido a C$ 2,937.70. Recibió el valor de un huevo a 50 centavos y nos la entrega a C$ 3.50, recibió la libra de frijoles a 4 córdobas y nos la entrega a 18 córdobas, recibió el litro de aceite a 17 córdobas y nos lo devuelve a 40 córdobas. Un salario real menor que el que recibió en el año 2006. Habiéndolo recibido a C$ 1,671.30 nos lo devuelve en C$ 1,465. Alza en la luz, el transporte, el agua, más pobreza, más delincuencia, mas lacras sociales.
Y por si faltaba poco, este 32 aniversario encuentra a toda la vieja guardia del sandinismo, fuera de las estructuras oficiales. Todos o la gran mayoría de los que hicieron posible la victoria del 19 de Julio del 79 han sido desplazados, relegados, desechados. Utilizados en el pasado, hoy son material de descarte y son sustituidos por jóvenes, que al igual que estos, también en el futuro serán enviados al olvido.
Un aniversario para el recuerdo, muy probablemente el último que celebren en el poder, pues el pueblo nicaragüense, cansado de tanta parodia, de tanto cinismo y de tanta falsedad, el próximo 6 de Noviembre, con su voto, los enviará a donde merecen estar, en el basurero de la historia.

sábado, 16 de julio de 2011

JULIO, EL MES DE LAS REVOLUCIONES

El mes de Julio marca para Nicaragua dos hitos históricos que de una u otra forma transformaron la realidad política, social y económica que se vivía en la época inmediatamente anterior a estos acontecimientos. El 11 de Julio se conmemora la Revolución Liberal encabezada por el General José Santos Zelaya en 1893, con los que se dio fin los 30 años de gobiernos conservadores; y el 19 de Julio se recuerda el triunfo del pueblo nicaragüense, encabezado por el FSLN, sobre la dictadura somocista en el año 1979.
Ambos eventos, a pesar de las diferencias en el tiempo y en las condiciones en las que les tocó desarrollarse, tienen algunos rasgos comunes dignos de analizar. El primero de ellos, es que en las dos revoluciones, quienes asumieron el poder luego de derrocar a quienes lo detentaban, impregnaron a los proyectos que trataban de construir, una concepción de la sociedad basada en un particular punto de vista militarista, totalitario y hegemónico. En ambos casos se pretendió construir un modelo de sociedad diametralmente opuesto al derrocado, excluyendo y persiguiendo a los desplazados, conservadores por un lado y liberales somocistas, incluidos los miembros de la Guardia Nacional, por el otro. Esto conservaba el modelo de división del país en dos bloques, el de los vencedores y el de los vencidos, ambos irreconciliables entre sí.
El segundo rasgo en común es que ambas Revoluciones alcanzaron el poder por la fuerza de las armas, en el primer caso, la liberal, mediante un golpe de estado al Presidente Roberto Sacasa y Sarria y en el segundo caso, la sandinista, mediante una insurrección popular en contra de Anastasio Somoza Debayle. Dado el método de ascenso al poder, era prácticamente imposible despojarse de la visión militarista para conservar el mismo, por lo que en los dos casos se construyó un poderoso dispositivo militar, guardando las diferencias de cada época, para conservar el poder.
El tercer rasgo es de que en los dos proyectos revolucionarios, basando su legitimidad en la fuerza de las armas, se trató de perpetuarlos en el tiempo siempre bajo la concepción mesiánica que indefectiblemente rodean dichos procesos. Zelaya extendió su mandato durante 16 años, sucumbiendo bajo el poder imperial de los Estados Unidos, quien con una simple nota de protesta, la Nota Knox, suprimió su mandato. No era tan fiero el tigre a como lo pintaban. Una cosa es enfrentar a un pueblo atrasado y desarmado y otro a una potencia imperial. La Revolución Popular Sandinista duró 11 años, la mayoría de los cuales los pasó en medio de una guerra civil que desangró a toda la sociedad, desangramiento que obligó a la dirigencia a abrirse a elecciones limpias, transparentes y súper vigiladas. 11 años después del derrocamiento de Anastasio Somoza Debayle y de por medio  una cruenta guerra, mediante elecciones populares una dama sencilla y de imagen apacible, se hacía con el poder.
Un cuarto rasgo en común, es de que en ambos proyectos se trató de transformar la situación en la que se encontraba el país y en ocasiones no siempre resulto tan exitoso a como se esperaba. Durante la presidencia de Zelaya se promulgó una nueva Constitución conocida como “La Libérrima” que declaraba el Estado Laico (separación del Estado de la Iglesia), la obligatoriedad de la educación primaria, la secularización de los cementerios y la despenalización del aborto, entre otras medidas consideradas como avanzadas para su época. Otros logros importantes fueron la fundación de la primera Academia Militar de Nicaragua fundada el 11 de julio de 1904 y la construcción del ferrocarril.
Durante la Revolución Sandinista se trató de demoler todo el estamento jurídico, político, social y económico sobre los que se construyó la dictadura somocista durante los 45 años que duró esta. Se implementó la Reforma Agraria sobre la base del cooperativismo, tratando de beneficiar a todos los demandantes históricos de tierras, un viejo déficit de equidad social en nuestro país; se implementó una intensa campaña de alfabetización, se nacionalizó todo lo que podía ser nacionalizado, la banca, el comercio interior y exterior, salud, educación, seguro social, servicios básicos, tierras y propiedades de los Somoza y allegados y un largo etcétera. 
El quinto rasgo que las identifica es que las dos revoluciones fueron blanco de la ira de la gran potencia del norte, ya que en alguna medida, ambas afectaban sus intereses hegemónicos en el país y amenazaban los de la región en su conjunto. En las dos, el involucramiento norteamericano fue decisivo para echarlas del poder. Con Zelaya, su acercamiento con Inglaterra para la construcción del canal interoceánico fue determinante para su derrocamiento. Se utilizó el pretexto del fusilamiento de dos delincuentes americanos para invadir nuestro país, obligarlo a renunciar y restablecer el estado de cosas en la Costa Atlántica de Nicaragua.
Con la Revolución Sandinista, fue su alianza con el campo socialista lo que detonó el conflicto con los Estados Unidos. Para desgracia nuestra y de toda una generación de nicaragüenses que soportó sobre sus hombros la guerra de los años 80´s, las grandes potencias utilizaron nuestros campos y montañas como polígono de prueba donde se dirimían sus diferencias ideológicas. Cerca de 100 mil muertos dejó este experimento, jóvenes la mayoría, muertos de ambos bandos y de la población civil, los “daños colaterales” de toda guerra y una enorme destrucción de la economía. 
Finalmente, el último rasgo que une a ambas revoluciones y quizás el más evidente, es que quienes se auto llaman herederos de dichos procesos históricos, han traicionado los ideales y principios que alguna vez se sustentaron por parte de sus iniciadores. El arnoldismo se considera el dueño del legado de Zelaya y con más pena que gloria, “celebra” los 11 de Julio con una “alborada”, que a falta de seguidores, es rellenada por los enviados de su socio de desmanes. El caudillo liberal, condenado a 20 años por robo al erario público durante su gobierno y absuelto en una turbia negociación con los otros “herederos”, es el peor testimonio del liberalismo en el gobierno. No obstante, insiste en continuar el pillaje, ofreciendo y vendiendo mas ilusiones a los nicaragüenses, solo que esta vez, sabedor de que ya nadie le cree, serán respaldadas ante notario público.
Por su parte, el orteguismo reclama para sí el legado histórico de Sandino y de la Revolución Popular Sandinista. Consideran que estos 4 años y medio de saqueo a las arcas del estado constituye la Segunda Etapa de la Revolución. Para desgracia del país, continúan cometiendo los mismos errores cometidos en el pasado, solo que esta vez con mayor soberbia y altanería que antes. Desnudados de ideología, valores, principios, moral y ética revolucionaria, se han dedicado a enriquecerse a toda costa. Poder y dinero son los nuevos ídolos en los que se encarnan y con los que pretenden que todos nosotros nos postremos ante ellos. Nuevamente celebrarán otro 19 de Julio con la fanfarria de siempre, solo que ahora enmarcado en el sincretismo religioso con que pretenden confundir a los nicaragüenses.
Para suerte nuestra, continúan haciendo lo que siempre han hecho, por lo que, irremediablemente, recogerán los mismos fracasos de siempre.

sábado, 9 de julio de 2011

LOS RETIRADOS DEL EJERCITO: OTRO SECTOR HUMILLADO POR EL ORTEGUISMO

Nicaragua a través de su historia registra una serie de ciclos de violencia que no le han permitido alcanzar un desarrollo normal, tanto en su vida política, como social y económica. La guerra ha sido el común denominador de nuestro país, antes y después de la independencia y que también se ha visto afectado por las sucesivas intervenciones extranjeras, ya sea de los países centroamericanos, Gran Bretaña o de los Estados Unidos. Prácticamente, todos los grandes periodos en que se puede dividir la historia nacional, estuvieron signados por los conflictos bélicos.
El asesinato de Sandino el 21 de Febrero de 1934 a manos del Jefe Director de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza García, impuesto por la segunda intervención norteamericana, inauguró el primer ciclo sangriento de nuestra historia moderna, el cual se extendió desde este mismo año hasta 1979. Fueron 45 años de lucha contra la dictadura dinástica de los Somoza García y los Somoza Debayle, en que la lucha guerrillera se constituyó como el principal método para terminar con el oprobio. Carlos Fonseca Amador recoge el legado histórico de Sandino y lo expresa en la fundación de un destacamento de vanguardia, el FSLN, que es quien concluye la obra de liberación de nuestro país de las garras del somocismo el 19 de Julio de 1979. 50 mil muertos dejó como resultado este ciclo de violencia.
El segundo ciclo se inicia inmediatamente después de 1979. La liberación de nuestro país de la dictadura recién derrocada daba paso a un proyecto con una visión hegemónica, cuya concepción y ejecución, irremediablemente provocó la guerra civil de los años 80´s. Una lucha entre nicaragüenses divididos en dos bandos, el de la Revolución y el de la Contrarrevolución. Ambos conformados por lo mejor de los hijos de la patria. Ambos defendiendo sus ideas y tratando de destruir al otro por la fuerza de las armas. Ya no se trataba de piedras, concones, escopetas, rifles de cacería o bombas de contacto. Ahora los bandos en pugna contaban con lo más moderno del arsenal de las súper potencias, que dirimían sus diferencias en nuestros campos y montañas.
El mayor peso de la guerra lo tuvieron los Oficiales del EPS y los soldados del Servicio Militar  por un lado y por el otro, la contrarrevolución o “contras” como preferían llamarse, compuesto mayoritariamente por campesinos, quienes se resistían a formar parte de la corriente hegemónica, político – ideológica, que planteaba un tipo de sociedad adversa a la tradición y cultura de esta parte de nicaragüenses. El abuso reiterado de ciertos cuadros políticos del sandinismo en las zonas rurales aceleró el nacimiento de la contra, teniendo su punto culminante con los hechos acaecidos en Pantasma, en los que dirigentes territoriales se comportaban igual o peor que la guardia somocista, provocando los primeros contingentes de rebeldes que se enmontañaban para luchar contra la Revolución, luego de ser agredidos y vejados.
Fue la guerra de los 80´s el ciclo de violencia más sangriento que le ha tocado vivir a los nicaragüenses. Miles de jóvenes del campo y la ciudad enfrentados en las montañas de nuestro país, dejando una sangría que, a como fue expresado en el Pronunciamiento “Justicia, Democracia y Paz”, de los Ex Militares Patrióticos el 15 de Marzo de este año,  produjo un saldo de más de 100 mil muertos entre oficiales y miembros permanentes del EPS, reclutas del SMP, milicianos, reservistas, combatientes de la contra y población civil, además de miles de lisiados de guerra de ambos bandos. En dos ciclos se suman 150 mil muertos, nicaragüenses todos, cuyas heridas psicológicas son difíciles de cerrar, por más que se hable de reconciliación, paz y amor.
Finalizado el conflicto, se procedió al desarme de la contra y reducción del Ejército. Miles de oficiales y reclutas fueron dados de baja. La mayoría de oficiales, sin mayor calificación profesional, tuvieron problemas de inserción a la vida económica y productiva del país, por lo que nuevamente se dio el amago de un tercer ciclo de violencia con la aparición de los rearmados, recontras, recompas y revueltos, este ultimo un extraño fenómeno de alianza entre desmovilizados de la contra y retirados del ejército, que amenazaban la estabilidad del gobierno de Violeta Barrios de Chamorro.
Mediante compensaciones económicas se frustraron dichos movimientos, pero en las altas esferas del poder político y militar, quedó la sensación del peligro que representaban estos sectores, pero sobre todo, que tuvieran pensamiento propio, por lo que surgieron las organizaciones, que antes que agruparlos los dividieron. Los asociaban para disociarlos. Los organizaban para mantenerlos desorganizados. Los pocos beneficios que fluyeron siempre eran para los dirigentes, lo que provocaba más división y nuevos grupos. Nunca se fortalecieron como gremio para poder demandar proyectos económicos, productivos, de vivienda y educativos. Los sucesivos gobiernos de la post guerra se coludieron con los mandos castrenses para evitar que los retirados surgieran como fuerza política organizada, ya que siempre fueron vistos como una amenaza a la estabilidad social y al estatus quo que se pretendía mantener incólume, pues este beneficiaba a las cúpulas de gobernantes y de la “oposición” dizque sandinista, devenida luego en orteguista.
El gobierno actual no ha sido la excepción. Desde antes de llegar al poder han sido los principales gestores de la división de este grupo de hombres y mujeres que dieron lo mejor de sus vidas por un ideal. Siempre han manipulado las necesidades de este sector para utilizarlos como grupos de choque en contra de los gobiernos anteriores. Por ser un año electoral decidieron comprar conciencias con pensiones de 1200 y 2400 córdobas, cuatro años y medio después de haber llegado al poder. Les han entregado algunas láminas de zinc y uno que otro bono productivo. La modalidad es la misma, carnetización partidaria, demostración de “Amor a Daniel” y garantía del voto el 6 de Noviembre próximo. Sin embargo, no se puede ocultar que muchos han muerto y no han contado con el apoyo de sus antiguos dirigentes, ni siquiera para proporcionarles un ataúd con que enterrarlos. Otros muchos padecen de graves enfermedades y no son atendidos con prontitud y la dignidad que se merecen. Han sido despreciados y rebajados por los comisarios políticos del partido en los territorios, una casta de verdaderos parásitos que hoy están donde están, por el sacrificio y la lucha de estos valientes soldados.
Son rechazados y marginados por una sociedad que los ve como parte de un pasado de dolor y sufrimiento, pero que, quiérase o no, son parte de la historia de este país, tan acostumbrada a los conflictos bélicos y al caudillismo militar y como tal, tienen el completo derecho de vivir una vida digna, sin mendicidades ni manipulaciones políticas. Pero los retirados deben de dar el primer paso para salir de tanto vivián, enquistados como tumores cancerosos en sus organizaciones gremiales y al servicio de los que detentan el poder. Deben exigir la dignidad que les corresponde y dejar de seguir siendo blanco de los políticos, quienes se los reparten en pedazos, a como han hecho con el otro sector de combatientes, la contra, pero esta es otra historia.  

sábado, 2 de julio de 2011

UN PROGRAMA DE GOBIERNO CONTRA LOS ANCIANOS, LOS JOVENES Y LAS MUJERES

Las constantes encuestas de opinión que se hacen en estos meses previos a las elecciones permiten conocer con meridiana claridad los principales problemas de los nicaragüenses, amén de informarnos de las simpatías electorales de los encuestados. Reiteradamente se plantea que dichos problemas residen en la falta de empleo, la pobreza, el costo de la vida, la inseguridad ciudadana, la corrupción gubernamental y la falta de democracia en el país entre los más importantes. Es sorprendente que estas dos últimas se ubiquen en los últimos lugares, cuando ambas son precisamente la fuente de todos los males que padecemos en nuestro empobrecido país. Es de esperarse que en los programas de gobierno que presenten los candidatos que participarán en la próxima contienda electoral se ataque la problemática antes mencionada, con propuestas consistentes, viables y creíbles para atraer el voto de los ciudadanos.
Las promesas de campaña para algunos, son solamente la venta de ilusiones a los incautos para alcanzar la meta dorada: El Poder. Poder para continuar pervirtiendo las instituciones y la institucionalidad del país. Poder para seguir demoliendo el Estado de Derecho que posibilita mantener a nuestra nación bajo la Ley de la Selva. Poder para proseguir con la acumulación enfermiza de riqueza a costa de la pobreza de la inmensa mayoría de la población. Poder para seguir repartiéndose el país como botín entre mafiosos. Poder por el poder mismo, como expresión viva y cruda de los complejos, temores o ínfulas de gente que vive alejada de la realidad en la que todos los demás mortales vivimos. No importa lo que se ofrezca, ni si se puede cumplir, ni siquiera si las condiciones actuales del país permiten hacer tanto con tan poco, lo que importa es llegar “arriba” o “mantenerse arriba” para continuar con el relajo o empezar uno nuevo.
El partido de gobierno, con un candidato ilegal, inconstitucional e ilegitimo pretende “mantenerse arriba”, ya que después de haber probado las mieles del poder después de 16 años de sequia, no está dispuesto a abandonarlo. Mieles que endulzan los cerca de Dos Mil Quinientos Millones de Dólares que ha dejado la ilegal privatización de la cooperación venezolana y que han convertido a la familia gobernante en una de las más poderosas, ya no solo del país, sino de Centroamérica. Luego de casi cinco años de haber sometido a Nicaragua al peor desastre institucional que la historia registra, le piden al pueblo que les dé el voto nuevamente, para seguir haciendo exactamente lo mismo o quizás todavía peor. Sin embargo, lo triste del asunto es que quieren convencer a la gente sencilla, al asalariado de a pie, al pueblo pobre, al campesino, a los retirados y desmovilizados, a los ancianos, a los jóvenes y a las amas de casa, de que la solución a los problemas son cinco años más de orteguismo.
En los cuatro años y medio de gobierno del Presidente Ortega, tres han sido los sectores que más han sufrido los embates de la llamada Segunda Etapa de la Revolución en su versión Cristiana, Solidaria y Socialista: los ancianos, los jóvenes y las mujeres. Los primeros han sido vejados y humillados por reclamar lo que por justicia les corresponde, una pensión reducida y digna de acuerdo a la cantidad de años cotizados, que aunque no sumen las 750 semanas de ley, sus precarias condiciones de vida, edad y estado de salud, ya no les permiten seguir cotizando mas. En cambio, los jerarcas del INSS, que deberían estar al servicio de quienes ponen el dinero en la institución con la sangre y el sudor de sus años de trabajo, se hacen los sordos y prefieren destinar el dinero a dudosos préstamos e inversiones urbanísticas, antes que beneficiar a los jubilados, verdaderos dueños del Seguro Social. En este caso, Justicia para los Ancianos: Cero!
En el caso de los jóvenes, el gobierno les ha hipotecado el futuro desde que llegó al poder, poniendo no solo en riesgo sus pretensiones de una vida profesional construida a base de estudio, sino que también ha puesto en peligro el futuro del país al fomentar la mediocridad en la enseñanza. Desde muy temprano se está politizando a los jóvenes de secundaria, sacándolos de sus aulas para marchar, semana tras semana, en compañía de los trabajadores del estado y bajo los símbolos partidarios del orteguismo. Se ha pretendido, en la práctica, crear un nuevo pensum académico de Revolución - Socialismo del Siglo XXI - Amor a Daniel - Lucha Callejera contra la Oligarquía no Orteguista  y Mas Amor a Daniel.
El fracaso está a la vista, como a la vista de todos estuvieron los resultados de los exámenes de admisión recién pasados de las Universidades públicas. Se está desplazando la meritocracia en la enseñanza por el activismo partidario y esto atenta contra el futuro de la nación y contra los jóvenes mismos que tendrán que aspirar a los empleos menos remunerados que ofrezca el mercado laboral o en el peor de los casos, les espera el triste destino de buscar fuera del país lo que se les negará en el propio, un trabajo digno.  Para variar, se les está recetando la pesada losa de empezar a cotizar 1500 semanas al Seguro Social a partir del próximo año, equivalentes a 30 años de trabajo, si para desgracia de todos, Ortega continúa en el poder. En este otro caso, Futuro para los Jóvenes: Cero!
Y las mujeres, supuestamente el blanco de atención priorizado del orteguismo en esta campaña electoral, han llevado la peor parte. Todos sabemos que son las mujeres, amas de casa la inmensa mayoría, quienes tienen que ingeniárselas para hacer que calce el presupuesto familiar en el hogar. Sin embargo, para ellas, el gobierno que pretende reelegirse ilegalmente, solamente les ha recetado golpe tras golpe a sus precarias economías. La canasta básica, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Información de Desarrollo, INIDE, se encontraba en el mes de Abril de este año en C$ 9,454.26 y el promedio nacional del Salario Real para el mes de Febrero de este mismo año en C$ 1,467.70. Esto significa que para comprar una canasta básica de 53 productos las amas de casa necesitan 6.44 Salarios Reales.
No es necesario haber estudiado Economía o Administración de Empresas para entender que las mujeres de este país, trabajadoras, amas de casa y a veces sostén único, tienen que realizar verdaderos milagros para poder cubrir las necesidades más apremiantes de la familia. En la mayoría de los casos, algunas de estas no pueden ser atendidas y se posponen para cuando haya mejores tiempos. En este caso: Solidaridad para las Mujeres: Cero!
Tres sectores que están siendo enamorados por el orteguismo con la promesa, revestida con un lenguaje seudo religioso, de que las cosas en un continuado gobierno orteguista serán mejores. Ofrecen Buen Vivir, Bien Común y Multiplicación de los Panes, milagros que el pueblo pobre lo ha visto únicamente en la cúpula gobernante y sus allegados y no necesariamente por la vía correcta. El nicaragüense común y silvestre lleva cuatro años y medio de comer salteado y de vivir coyol quebrado coyol comido, como popularmente se dice y no está dispuesto a aguantar la misma receta cinco años más, porque como dice el viejo refrán: Hechos son Amores y no Buenas Razones.

sábado, 25 de junio de 2011

PETROLEO Y ENERGIA, UN VIEJO Y LUCRATIVO NEGOCIO

Corrían los años 80´s y Nicaragua enfrentaba el primer mandato del Presidente Ronald Reagan en los Estados Unidos, respaldado y sustentado por una plataforma ideológica de ultra derecha que encabezaba la Fundación Heritage, quienes no admitirían, bajo ninguna circunstancia, que se consolidara la Revolución Popular Sandinista, Revolución que había triunfado precisamente año y medio antes de su ascenso al poder. Atrás quedaban los intentos de Jimmy Carter por suavizar el proceso revolucionario, que amenazaba convertirse en una espina atravesada en el corazón mismo de Centro América, considerado desde siempre el traspatio norteamericano.
Fue Reagan quien ordenó el embargo comercial a nuestro país, al que se sumaron gustosos y solícitos, muchos gobiernos y gobernantes que se sentían traicionados por el rumbo a la izquierda, que muy notoriamente se advertía había tomado la Revolución. Un embargo que pretendía someter por hambre al país y obligaría a retomar el sendero democrático propuesto antes del 19 de Julio del 79 por los representantes de las nuevas autoridades impuestas luego de la victoria sobre el somocismo. Un embargo que, por una parte, se convertía en la principal amenaza de la estabilidad del gobierno, pero por otra y como siempre sucede, también en la oportunidad dorada de los mercaderes de las crisis, para hacer el negocio de sus vidas.
El bloqueo obligó a hacer mil y una peripecias a las autoridades del Gobierno Sandinista para tratar de, en el mejor de los casos, evadirlo y que la economía del país no se detuviera por la falta de insumos, repuestos, maquinarias, alimentos, pero sobre todo del petróleo, ese oro negro tan valioso hoy, como en aquellos tiempos aciagos de lucha, de sacrificios, de escasez y porque no decirlo, de heroísmo de miles y miles de nicaragüenses, que se las ingeniaban todos los días para sobrevivir en las peores condiciones que había tenido el país a través de su historia.
El embargo comercial impuesto demandó un complejo y elaborado proceso de intercambios y colaboración entre países socialistas y aun con países capitalistas, para lograr recibir los productos y efectuar el cambio o pago en especie o mediante el atrasado método de trueque, asumiendo compromisos de pago con terceros países, que a su vez tenían obligaciones con la Unión Soviética. En esta intrincada madeja internacional, Nicaragua podía pagar, por ejemplo, con el Algodón que antes se vendía a los Estados Unidos, a la Republica Democrática Alemana; con Tabaco, que ya no lo compraban los mismos Estados Unidos, a Bulgaria; El Café y Cacao, destinado a los refinados paladares Franceses y Suizos, podían destinarse a estos mismos mercados, pero a cuenta de Rumania. La carne, que antes iba al mercado norteamericano, se destinaba a México, países del Caribe y otros cercanos, a cuentas de un tercero que le adeudaba a la Unión Soviética. 
Notas contables iban y venían y en ese ajetreo constante de débitos y créditos del comercio internacional, comenzaron las geniales ideas de establecer oficinas especializadas para evadir el bloqueo. Se trataba de triangular afuera para evadir el embargo adentro. Aparecieron oficinas comerciales en Canadá, Panamá, México y en algunos países europeos, operando casi clandestinamente, fuera de las sedes diplomáticas pinoleras, para abrir la ruta de un supuesto comercio libre y digno que rompiera el bloqueo y trajera los productos tan necesarios para nuestra maltrecha economía.
El petróleo no fue la excepción, gran parte del crudo era suministrado por la URSS, pero ni este provenía en su totalidad de la Unión Soviética, ni todo el petróleo era recibido en crudo. Nacionalizado el comercio exterior, el comercio interior, la banca y las principales industrias estratégicas, la conducción revolucionaria decidió que la Refinería ESSO y el control de las estaciones de servicio no fueran tocadas, pero si lo fue el control de las importaciones, la comercialización del crudo y sus derivados. Las restricciones de distancia, tiempos de transporte, capacidad de almacenamiento y de refinado local tenían que ajustarse a las condiciones impuestas por el bloqueo, por lo tanto se requería recibir otros tipos de petróleos y traer directamente derivados ya refinados de otros países diferentes de la URSS y aquí entraba la famosa triangulación.
Se calcula en cifras cercanas a los 50 millones de barriles de petróleo los “triangulados” durante los años de revolución, que dejaron no pocas ganancias a los “trianguladores”, brillantes, esforzados, imaginativos y sacrificados compas, quienes después de la derrota electoral del 89 se convirtieron en la nueva oligarquía de la post guerra. Algunos ni siquiera se tomaron la molestia de regresar al país, simplemente siguieron con sus prósperos negocios, pero ya no como “trianguladores”, sino como elegantes empresarios. Se dice que algunos salieron tan vivarachos, que traicionando la confianza puesta en ellos, al decir del dicho popular, se comieron el mandado, dejando a sus patrones con un palmo de narices. Fueron muy pocos los que regresaron a continuar decente y tranquilamente sus vidas, alejados de tanto ajetreo comercial y financiero.
En la Nicaragua Cristiana, Solidaria y Socialista de hoy, la cosa es más sencilla. Ya no se necesita triangular, pues esto, además de riesgoso con tanto malandrín suelto, es innecesario y muy complicado. El nuevo Estado Revolucionario (en su II Etapa) que se instauró en el 2007, estableció reglas de juego diferentes. Ahora, por decreto o sin él, se ha privatizado la cooperación petrolera venezolana, en virtud de la cual, los 10 millones de barriles de petróleo que se importan exclusivamente por ALBANISA, dejan la nada despreciable cifra de al menos 450 millones de dólares anuales a sus privatizadores, ya que de acuerdo a lo pactado, se establece que la mitad se pague a 3 meses, el 25 % es donado y el restante 25 % se pague a 25 años.
Pero la cosa no para aquí. La misma empresa ha privatizado en su propio beneficio las plantas energéticas donadas por Venezuela y Taiwán. Al día de hoy estas tienen una capacidad instalada de 370 Mega Watts, los que en virtud del convenio entre el Ministerio de Energía y Minas, MEM, y la citada empresa, se le pagan a esta ultima la cantidad de 14.0352 dólares por kilowatt hora de potencia instalada, genere o no energía, esto por los primeros 7 años en calidad de “Recuperación de la Inversión” y lo mismo durante los próximos 8 años, estos ya en concepto de utilidades.
935 millones de dólares aproximadamente serán los Ingresos Brutos en los 15 años del convenio. Mejor Imposible, ya que el precio del Full Oil a utilizar les costará al menos el 50 % del  valor que tendrán que pagar el resto de las generadoras, ya que ellos son los únicos importadores y distribuidores del combustible.
En estas condiciones, la historia de las triangulaciones parece una vieja película de conspiraciones de la Guerra Fría. El pragmatismo en los negocios de la familia presidencial se impone, aunque esta venga revestida de una corrupción rampante, que ante la inmensa pobreza de los nicaragüenses resulta sencillamente asquerosa.

sábado, 18 de junio de 2011

REDUCCION DE LA POBREZA Y EL DESEMPLEO… DE LOS QUE ESTAN EN EL PODER

En los últimos días, dos noticias han contrastado en la Nicaragua de hoy, al decir de los gobernantes de turno, la Nicaragua Cristiana, Socialista y Solidaria. Una de ellas son los datos de reducción de la pobreza ofrecidos por la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global, FIDEG, cuyo presidente es el funcionario gubernamental en el Banco Central de Nicaragua, Dr. Alejandro Martínez Cuenca y en la que se destaca la disminución de la pobreza en las zonas rurales. De acuerdo al citado informe, 124, 900 personas salieron de las condiciones de pobreza general rural.
Es precisamente en  las zonas rurales en donde se han concentrado la mayoría de los programas de Seguridad Alimentaria financiados por la cooperación internacional, muchos de los cuales han sido despreciados por la soberbia gubernamental y la politiquería ciega de quienes se dicen salvadores de los pobres, abandonando el país y llevándose los tan necesarios recursos para la población más vulnerable. Es en estos territorios donde las condiciones de pobreza y pobreza extrema son altamente preocupantes y que se agravan debido a una serie de elementos entre los que se destacan: las condiciones climáticas negativas que en algunos casos afectan la cosecha campesina, la baja productividad de los factores productivos, núcleos familiares numerosos, atraso tecnológico, limitado acceso al crédito para la actividad agrícola, pocas condiciones para la comercialización de la producción campesina y la dificultad del transporte para sacar la producción, entre otras.
Resulta difícil creer que se haya reducido la pobreza en estos sectores, cuando las condiciones citadas anteriormente apenas han cambiado y los ingresos, de acuerdo a la evidencia que reflejan los programas y proyectos implementados en los municipios más pobres de las zonas rurales, no han tenido mayor variación por mucho que se quieran maquillar las cifras oficiales.
El gobierno ha implementado el programa Hambre Cero a través de la entrega de los Bonos Productivos Alimentarios, BPA, bajo una concepción partidista, excluyente y clientelista y esto no resuelve la inmensa pobreza en el campo, por mucho que los voceros del gobierno, asalariados o de oficio, pretendan hacérnoslo creer. Si tenés carnet del partido, tenés derecho al bono, por lo que se deduce que en el campo hay pobres VIP y pobres de segunda, en cuyo caso, serían los primeros los que han elevado el consumo y han salido, por consiguiente, de los limites de pobreza extrema y pobreza general.
Sería interesante conocer de parte del gobierno las cifras de cuanto de lo entregado todavía existe en manos de los beneficiarios originales, cuánto fue consumido ya (gallinas y cerdos) y cuántas vacas paridas o preñadas fueron vendidas, sin que se hayan cumplido los objetivos pretendidos. Muy probablemente se encontrarán con la misma información relacionada con las láminas de zinc en las zonas urbanas, entregadas sin más criterios que la filiación partidaria. Los verdaderos beneficiarios fueron los dueños de ferreterías y negocios de venta de materiales de construcción, quienes plata en mano, compraron láminas de zinc baratas, resolviendo algunas carencias inmediatas a los premiados, algunos realmente pobres y otros no tanto.
La otra noticia y que contrasta notablemente con la pobreza crónica del campo, es la apertura de un nuevo canal de televisión, que por increíble que parezca y sin rubor alguno, se anuncia con bombos y platillos que los propietarios son tres nóveles empresarios, hijos de la todopoderosa pareja presidencial. Asumimos que esto forma parte de las cifras de diminución del desempleo en nuestro país y que pronto formarán parte de las alegres estadísticas que nos anuncia cada vez y cuando el presidente Ortega, el presidente de los pobres no tan pobres de nuestro país.
Mientras los ricos – ricos se enriquecen mas y sus negocios florecen como hongos después del aguacero, los pobres – pobres salen por decreto de la pobreza. Con el 3 % de desempleo anunciado por el presidente, Nicaragua ha pasado a ser un país con pleno empleo, la aspiración de muchos países del primer mundo, con una base industrial desarrollada, PIB de varios miles de millones de dólares o euros, poseedores de una elevada base tecnológica y con una plataforma educativa e investigativa de primerísimo nivel. De acuerdo al discurso oficial, deberíamos de ser la envidia del resto de países del área, solo que afuera no abundan los tontos que se tragan todo lo que se dice en las comparecencias hechas ante audiencias cautivas y abusando de la paciencia de los televidentes.
Afuera saben, como miles de adentro también lo saben o lo intuyen, que una cosa son las cifras amañadas y acomodadas al gusto de los poderosos y otra cosa es la miseria que viven cientos de miles de nicaragüenses que habitan las zonas rurales, semi rurales y urbanas. Debe ser que es debido al descenso del desempleo que pregona alegremente el Presidente Ortega, que los índices de delincuencia, violencia y prostitución se han disparado en nuestro país. A menos de que esto se haya convertido en un hobby para los nicaragüenses, alguien nos quiere dar atol con el dedo.
Pretender hacer creer que las remesas han elevado el consumo de las familias y han mejorado el nivel de vida de quienes reciben dinero del exterior, es estar completamente ciegos y ajenos al drama que viven las familias, que han visto partir a uno o más de sus miembros para poder tener un empleo que garantice el sustento familiar, a costa de la desintegración de la familia, núcleo principal de nuestra sociedad.
Muy probablemente los negocios de la familia presidencial continuarán creciendo, hay dinero suficiente de la cooperación venezolana, privatizada ilegal e inmoralmente, para hacerlo, pero esto solamente es el reflejo de la prosperidad de quienes tienen el poder para enriquecerse, precisamente al amparo del poder que detentan. El resto del país, pobres y no pobres, continúa como invitado de piedra, viendo los toros de largo y unos pocos recogen las migajas que caen de la mesa de los glotones.
Esto sólo significa, que al igual que en los 45 años del somocismo, una familia que se rodea de parásitos, se enriquece a costa del erario público, mientras la mayoría de los nicaragüenses está condenada a pagar los abusos que se hacen en las alturas, tal a como sucedió con el desvío de los vehículos Lada que venían a cooperativas de transportistas aliados del orteguismo y fueron a parar al canal de televisión de los hijos del presidente; o como la brutal alza de la energía eléctrica anunciada por las autoridades gubernamentales, que como magos de feria, nos sacan el dinero de los bolsillos, nos lo prestan con intereses y tenemos que pagarlo en una factura eléctrica que cada día sube como la espuma, igual que los negocios de la familia presidencial; o como la anunciada reforma al Seguro Social, en la que los actuales jóvenes trabajadores y cotizantes de hoy, tendrán que jubilarse a los 65 años y cotizar el doble de lo que se cotiza actualmente, pasando de 750 semanas a 1500 semanas.
Mas Cristiano, Solidario y Socialista no se puede ser. A como dice el refrán popular, con amigos como estos, para qué queremos enemigos!

sábado, 11 de junio de 2011

EL MRS, OBSESION FATAL DEL ORTEGUISMO

Con las recientes medidas tomadas por el Consejo Supremo Electoral en contra de la Militante del MRS, Ana Margarita Vijil Gurdián, quien corría en las presentes elecciones nacionales como segunda candidata a suplente por la lista de la Alianza PLI en Managua, suplente precisamente de nuestro Presidente Nacional Enrique Sáenz, se confirma lo que desde hace muchos años viene siendo una constante por parte del orteguismo: la obsesión por destruir a cualquier costo al Movimiento Renovador Sandinista, no importando quien asuma el papel de sicario institucional, ya sea un partido político, una institución del Estado, un Juez o la policía misma.
Retrocediendo un poco en el tiempo, podríamos quizás descubrir algunas de las causas de tan malsana insidia, ya que esta historia de odio no es gratuita y es preciso entonces remontarse al año 1995, año en que culminó un proceso de revisión de la estrategia del sandinismo, estrategia que se necesitaba para adaptarse como partido derrotado en un escenario de post guerra, a las nuevas realidades que se presentaban e imponían en el país, luego de la derrota electoral de 1989 a manos de la UNO y su candidata Doña Violeta Barrios de Chamorro. Realidades que necesariamente había que analizar estratégicamente, sobre todo si se tomaba en cuenta la desaparición de los aliados naturales de la Revolución, consecuencia directa, a su vez, de la caída del campo socialista.
Un sector del sandinismo entendió esto con meridiana claridad y consecuentemente se preparó para los nuevos tiempos que soplaban en el país. Nuevos tiempos que para nada tenían que ver con las acusaciones de claudicaciones y amarres que se hacían antojadizamente. Otro sector, cuyo liderazgo lo ejercía el eterno Secretario General del partido Daniel Ortega, igual que hoy, se resistía a evolucionar, a entrar en un proceso de modernización que le facilitara distanciarse de lo que ya se advertía que construía con particular vehemencia, la continuidad del somocismo en su forma más simple, el tradicionalismo político.
1995 significó entonces la fractura del FSLN y el nacimiento del MRS con el Dr. Sergio Ramírez a la cabeza, pero sobre todo significó que con 32 diputados se formalizaran las reformas constitucionales que prohibían la reelección presidencial, algo que hasta ese momento no existía en la Constitución Política.  Ortega entendió que las reformas, sobre todo el Artículo 147, se habían hecho como un traje a su medida por parte del MRS y esta afrenta es algo que no perdona ni perdonará jamás.
Los 5 años subsiguientes vieron al MRS perder su personería jurídica por primera vez, entrar a la famosa Convergencia y luego recuperar la Personería Política arrebatada caprichosamente. Nuestra entrada a la Convergencia significó para unos un feo lunar en nuestro rostro y para otros la oportunidad de unir a las fuerzas de izquierda y cambiar el estado de cosas desde dentro del FSLN; un paso traumático para el partido, pero con el aliciente de no aceptar los halagos hechos por los orteguistas, acostumbrados a las promesas de “puestos” a los recién llegados, a la vieja usanza somocista.
Luego vino la denuncia y lucha en contra del Pacto entre Ortega y Alemán, en la que demostrábamos con hechos claros la claudicación del primero a los principios revolucionarios que, para guardar las apariencias ante sus bases, todavía se decían sustentar. Era el acomodo con quien representaba un gobierno corrupto y viciado, encabezado por una pandilla de facinerosos que saquearon al erario público a su gusto y antojo. Nada de eso importaba para el orteguismo, porque al mejor estilo de Maquiavelo, lo que importan son los fines y no los medios para alcanzarlos.
Llegaron las elecciones del 2006 y Herty encabezó la Alianza MRS, disputando las calles y el cariño de los miles y miles de sandinistas que, cansados de tanto desprestigio y desmanes, buscaban un nuevo norte político e ideológico. Fue la muerte de Herty lo que prácticamente aseguró la victoria de Daniel Ortega, de ahí la aprehensión de sus familiares y de gran parte de la población nicaragüense, al dictamen oficial de las causas del deceso. Con Mundo Jarquin asumiendo el relevo, obtuvimos más de 200 mil votos, con presencia organizada en todo el territorio, desplazando en muchos lugares al PLC como tercera fuerza política y con cinco diputados en la Asamblea Nacional.
El año 2008 nos sorprendió con la pérdida, por segunda vez, de nuestra Personería Jurídica a manos del Consejo Supremo Electoral y solicitada por el PLC, ahora en el papel de socio minoritario del pacto y sicario político del nuevo mandamás. Pretendieron que no participáramos en las elecciones municipales, sin embargo, la fortaleza de nuestro apoyo a quienes en los municipios podían derrotar a los candidatos del orteguismo, provocó el descomunal fraude de las elecciones municipales, fraude que cubre a Ortega y sus alcaldes fraudulentos hasta el día de hoy, bajo el manto de la ilegalidad y de la ilegitimidad.   
Estos últimos tres años y medio nos remite a una serie de eventos, que antes que amilanarlos, nos ha fortalecido en nuestra decisión de lucha en contra del pacto y del autoritarismo orteguista. La huelga de hambre de Dora María Téllez fue la respuesta digna al arrebato a nuestra Personería Jurídica y que le dio la vuelta al mundo como noticia de primera plana, desnudando el mito de que el FSLN es un partido de izquierda y revolucionario. Tuvieron, en León, que mandar a quemar el vehículo del presidente del partido Enrique Sáenz, pensando que a lo mejor con ese acto nos acobardaríamos. Como la presión tuvo el efecto contrario, vinieron los halagos. Dos millones de dólares, cargos en los poderes del estado y la devolución de la personería jurídica, por los votos de Enrique y Víctor Hugo para las Reformas Constitucionales.
Ante la negativa, ensañamiento contra Alberto Boshi, a quien han obligado junto a su familia a vivir un verdadero calvario, que antes que ablandarlo lo ha fortalecido en sus convicciones cristianas y revolucionarias, concitando el apoyo de toda la ciudadanía. Una vez más, el efecto contrario a lo esperado. Agresión a nuestro Presidente de Managua Ing. Javier Álvarez, precisamente en las afueras del Foro de Sao Pablo. La dizque izquierda apaleando a la izquierda en un foro de izquierda. Quien entiende esto?
El último acto de desesperación orteguista ha sido la inhibición de nuestra candidata a diputada Ana Margarita Vigil, dirigente joven, valiente y de gran capacidad política, virtudes que representan un verdadero peligro para las aspiraciones de Ortega en la próxima Asamblea Nacional. Pero también ha sido el mensaje claro de los enemigos de la democracia y del MRS que no habrá tregua. La respuesta continúa siendo la misma, Ni nos Vendemos ni nos Rendimos.
De cada golpe recibido hemos salido mucho más fortalecidos. Ante las traiciones y deserciones, más y mejores hombres y mujeres han continuado llegando. Ante cada agresión, más coraje, mas decisión, mas compromiso.
Ortega y el orteguismo no pudieron antes, tampoco podrán ahora.

sábado, 4 de junio de 2011

HABLO LA IGLESIA, MAS PROFETICA QUE NUNCA

El recién pasado martes 31 de Mayo, la Conferencia Episcopal de Nicaragua emitió la carta pastoral llamada El Magnificat: Una oración para tiempos nuevos, inspirada en esa poderosa oración que conocemos como La Magnífica, la oración por excelencia de María, el cántico de los tiempos mesiánicos, la oración de toda la Iglesia en todos los tiempos”. Una oración para todos “los fieles que se reconocían pobres, no sólo por su alejamiento de cualquier tipo de idolatría de la riqueza y del poder, sino también por la profunda humildad de su corazón, rechazando la tentación del orgullo y del miedo, abiertos a la irrupción de la gracia divina salvadora”. Una oración para enfrentar y vencer todos los peligros que acechan a causa del orgullo de los soberbios y la ambición malsana de los encumbrados que todos identificamos.
Ha sido tan poderosa La Magnifica, que no se ha salvado de las mundanas e irreverentes comparaciones que a través de la historia, el pueblo nicaragüense ha hecho. Durante el somocismo, portar el carnet del Partido Liberal Nacionalista (Somocista) era “andar La Magnífica”. Su poder era contra los controles de la Guardia Nacional y para garantizar que cualquier mortal podía ser atendido con preferencia en las instituciones públicas y tener prioridad a la hora de conseguir un “puesto” en el gobierno.
En la Nicaragua Cristiana, Socialista y Solidaria de hoy, 32 años después del supuesto fin del somocismo, el carnet express que entrega el partido de los Ortega – Murillo a todos los que prometen que van a votar en la casilla 2, se ha convertido en “La Magnífica” de estos duros tiempos. Su poder es contra las multas de tránsito, garantiza un trabajo en el estado, con la venia del comisario político del barrio o de la comarca se puede acceder a algunas láminas de zinc, una vaquita, uno que otro chanchito y algunas gallinitas y con mucha suerte hasta una casita para el pueblo, con antena de TV satelital incluida. Hay más variedad que la de Somoza, producto de la modernidad de los tiempos, pero el concepto es el mismo: La Magnifica protege y para ser ciudadano de primera en este mundo terrenal, hay que andarla a mano. No se sabe cuándo se va a necesitar.
Nuestros obispos con su contundente carta pastoral del 31 de Mayo, rescatan del manoseo mundano una Magnífica Oración, para ofrecer en esta época de tinieblas, luz a los nicaragüenses, que se debaten entre la incertidumbre, el temor y la desesperanza.  Ellos están conscientes del sufrimiento del pueblo más desamparado, que transita miserablemente  entre la pobreza y la miseria; de los cientos de miles que no tienen un trabajo digno para llevar el sustento a sus hogares; de aquellos que tienen que sacrificar la propia dignidad en marchas y rotondas, para poder mantener un empleo, el que de acuerdo a nuestra Constitución Política, tienen legitimo derecho; de todos los que tienen que emigrar fuera del país para buscar lo que se les niega en el propio, dejando atrás hogar, familia, esposa e hijos.
Pero tampoco nuestros obispos han estado ajenos a las acechanzas de los poderosos, que tanto ayer como ahora y desde las sombras del poder han conspirado y conspiran en contra de la iglesia. Ayer, fueron los bombazos en las iglesias para amedrentar a los líderes religiosos. Hoy, más refinados, los malvados lo han expresado claramente en el documento Hermandad Revolucionaria: Socialismo del Siglo XXI, cuando manifiestan con singular cinismo en una de las “Acciones para Garantizar el Poder Revolucionario. Fortalecer nuestra posición de fuerza contra la iglesia católica oficialista: Resaltando la figura del Cardenal Miquel Obando y Bravo, como símbolo de nuestra alianza con la iglesia que apoya al Gobierno de Reconciliación, Paz y Unidad Nacional. En este momento son decisivos los aportes de los miembros de la Convergencia Nacional y algunos sectores adversos pero actualmente nuestros aliados: La Resistencia Nicaragüense, Pastores Evangélicos, Desmovilizados, Personalidades Notables y otros”.
El fortalecimiento de las posiciones de fuerza no se ha hecho esperar en el gobierno cristiano del Presidente Ortega y su Primerísima Dama, Rosario Murillo. Estos han advertido con justificada preocupación, que la influencia y el liderazgo de los guías espirituales de los católicos nicaragüenses se ha fortalecido y lo peor es que estos no están en la acera del gobierno. Primero, fue el caso del famoso “Hacker de Lujo”, a través de la filtración provocada por ellos mismos, de un documento en donde acusaban a algunos obispos de caer en las tentaciones del sexo, el licor y el dinero fácil.
Luego se montaron en el secuestro de la Virgen Santísima, para colocarlas en la forma y lugares escogidos por la Sacerdotisa del Sincretismo Religioso en el que quieren meternos a todos los nicaragüenses.  Después fue el panfleto “El Pijaso”, editado en el FISE por el segundo del Cardenal Obando en la Comisión de Paz y Verificación, Nelson Artola, en donde los ataques a los obispos se hacen con exceso de vulgaridad y grosería.
Posteriormente, se decidieron por medidas de fuerza más directas y quisieron callar la voz firme y comprometida de Monseñor Silvio Báez, fingiendo un robo a su residencia por dos hombres armados, armados para qué? Sin embargo, nada ha apartado a los obispos de su misión profética al lado de los más sufridos. Ni los halagos, ni las presiones, ni las amenazas. Saben que no están solos, que el pueblo entero los acompaña en el peligroso camino que han decidido emprender.
En estos tiempos difíciles que vivimos, en los que se necesita la guía y orientación de líderes valientes, el Espíritu Santo ha iluminado a nuestros obispos quienes han manifestado que, inspirados en la oración, permitimos misteriosamente que la fuerza del Señor Resucitado fecunde y cambie la historia, nos hacemos eco de las aspiraciones de paz y justicia de todo nuestro pueblo y sobre todo tomamos conciencia de nuestra propia responsabilidad en el cambio social”.
Los dirigentes espirituales de toda la grey católica nicaragüense no están ajenos al clamor del pueblo y contrario a lo que desde las alturas del poder suponen, están al lado de quienes confían en que las oraciones serán escuchadas por nuestro Señor, ya que  Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos”.
Los que tengan oídos para oír, que oigan…