sábado, 26 de noviembre de 2011

LOS ERRORES DEL ORTEGUISMO

Daniel Ortega y la cúpula que lo rodea han cometido en un periodo de cuatro años dos errores estratégicos, por los que indefectiblemente están pagando las consecuencias por el primero y las pagarán por el segundo en el futuro inmediato. El primero de ellos fue el fraude electoral de las elecciones municipales del 2008, que le permitió agenciarse con no menos de 40 alcaldías adicionales a las que había ganado en esos comicios. La reacción por este asalto a la voluntad popular fue el retiro de buena parte de la cooperación internacional, sobre todo europea, que resintieron la pérdida del equilibrio de poder en los territorios, la eventual demolición de los mecanismos de participación ciudadana y el fracaso del proceso de descentralización administrativa hacia los municipios, proceso en el que habían invertido una inmensa cantidad de dinero y esfuerzos.

Pero el error estratégico no fue precisamente el alejamiento de la cooperación europea, ya que Ortega ha atado su suerte a la cooperación venezolana y hasta el momento le ha ido bien, sino que al cometer el fraude electoral del 2008, dejó en evidencia al Consejo Supremo Electoral como sospechoso de complicidad en el robo, restándole toda credibilidad para administrar este tipo de procesos en el futuro, por lo que la comunidad internacional quedó en estado de alerta esperando las elecciones del 6 de Noviembre. En pocas palabras, el fraude del 2008, producto de la ambición de acumular mas poder y dominio como una extensión del Ejecutivo y tener la posibilidad de encaminar la reelección desde las alcaldías, permitió que la comunidad internacional tenga al día de hoy y con los resultados anunciados por Roberto Rivas, en entredicho a nuestro país y se esté hablando inclusive, de invocar la Carta Democrática de la OEA.

El gran problema para la administración del Presidente Ortega no es la sospecha de fraude en las elecciones nacionales recién pasadas, sino que ya existe un antecedente fraudulento que no solo lo acusa, sino que lo condena. En estas condiciones la argumentación que seguramente todos se hacen es: Si ya lo hizo una vez, que le impedía volverlo a hacer? Y con todas las trampas, zancadillas, golpes bajos, irregularidades o como quiera llamársele, con que el CSE administró este proceso, no solo queda en evidencia, sino que trajo a la memoria de la comunidad internacional lo vivido hace tres años. Contrario a la norma jurídica, de que todo acusado es inocente mientras no se demuestre lo contrario, para el exterior, el Presidente Ortega es culpable mientras no pruebe lo contrario, a como se lo están haciendo saber en todos los idiomas y de todas las formas posibles. Otra cosa es que ante las acusaciones  haga las del avestruz y tenga como único argumento desempolvar el viejo y desacreditado arsenal ideológico de los años 80´s, para acusar a diestra y siniestra de una inverosímil conspiración hacia su gobierno por parte de la Embajada Norteamericana.

El segundo gran error cometido por el Presidente Ortega y que tarde que temprano le pasará factura, es la voracidad cometida en el “conteo” de los votos a cargo de Roberto Rivas. Darle el 62.46 % del total de votos y por consiguiente la mayoría absoluta, 62 diputados en la Asamblea Nacional, implica entre otras cosas, de que todo cuanto pase en el país es responsabilidad única y exclusiva del Gobierno y su bancada parlamentaria. Ya no necesitan llegar a acuerdos de ningún tipo con nadie en la Asamblea para tomar las decisiones que tengan que tomar, pero lo más importante, se cae la justificación de que por culpa de la “oligarquía vende patria y pro imperialista” no se ha hecho tal o cuál cosa. Además, rueda por el piso el argumento de culpabilidad de los pasados 16 años de gobiernos neo liberales por todas las desgracias presentes y futuras del nuevo? gobierno. Ahora, su antecedente inmediato es él mismo y como no puede echarse la culpa prefiere acusar a los viejos y los nuevos enemigos: El Imperialismo Norteamericano y el Neo Colonialismo Europeo.


Las ansias desmedidas de poder dejarán al Presidente Ortega en la posición más incómoda posible, producto de sus propios errores. El absolutismo que a partir de enero del 2012 viviremos los nicaragüenses, dará paso a una pesada carga que difícilmente el gobierno podrá asumir. Será victima de su propia gula y tendrá que lidiar con cuatro escenarios a nivel internacional, sumado a las difíciles condiciones sociales y económicas que se vayan generando en el país, producto de las impopulares medidas económicas que a fuerza tendrá que tomar a partir del próximo año. El primero de ellos, es el más que probable ascenso de los Republicanos al poder en los Estados Unidos en el 2012. El segundo, la situación de Chávez en Venezuela, no solo por el deterioro evidente de su salud, sino que, en el peor de los casos, por una esperada  derrota electoral en las elecciones del 2012. El tercero, la reducción de la ayuda internacional producto del fraude electoral del 6 de Noviembre y el Cuarto, la crisis económica mundial que se avecina a pasos agigantados y que irremediablemente, en mayor o menor medida, impactará a nuestra frágil economía.

Contra esto Ortega tendrá que luchar solo, toda vez que ejecute lo que desde ahora se espera que haga, dados sus antecedentes autoritarios y dictatoriales: reformas constitucionales a la medida de sus ambiciones, mas autoritarismo en el ejercicio del poder, mas exclusión política, mayor represión a la oposición política y a las organizaciones de la sociedad civil que no comulguen con él, mayor concentración de poder, si es que aun cabe tener mas del que ya tiene, mayor tirantez con la Iglesia Católica, profundización de la desinstitucionalización de los cuerpos armados del Estado, Policía y Ejercito, para comprometerlos con el proyecto continuista.

Posiblemente trate de negociar buscando mejores condiciones para poder sobrellevar la crisis interna y externa. Es por eso que siguiendo fielmente el libreto de los años 80´s, dio inicio a las eventuales “conversaciones” con la amenaza de cárcel, desaforación y persecución a líderes opositores, utilizando como pretexto la burda denuncia de un reo acusado de intento de secuestro a una de las hijas del Presidente, uso indebido de armas de fuego y lesiones a un promesante en las pasadas fiestas de Santo Domingo. Muy solicito, el fiscal electoral, cual perro de presa, anunció ya la pronta persecución a tan peligrosísimos sujetos, quienes de acuerdo al “comunicado” leído por el reo en mención, que de acusado se transforma en acusador, confabulaban una maquiavélica conspiración para desacreditar al Honorable Consejo Supremo Electoral, así como el pulcro y transparente proceso electoral que dirigían y lo mas terrible de la acusación, estaban siendo financiados por la Embajada Americana.

Un panorama sombrío que solamente el Presidente Ortega tendrá en sus manos la decisión de transitarlo o evitarlo. Sin embargo, nunca está de más recordarle que aquellos que no aprenden de la historia están condenados a repetir sus propios errores.




jueves, 24 de noviembre de 2011

ORTEGA SE QUEDO SIN ARGUMENTOS



(Se recomienda leerlo con el fondo musical de la Internacional)

Con los resultados fraudulentos que el Consejo Supremo Electoral ha dado en las finalizadas elecciones nacionales del 6 de Noviembre y gracias a la voluntad de su Magistrado Presidente Roberto Rivas, le permite al partido de gobierno una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, la que se expresa en 62 diputados, 63 si agregamos el regalado al Presidente saliente, en virtud del "Pacto de los Mengalos" del año 2000. Muy probablemente este escaño lo ocupará el Vicepresidente Jaime Morales Carazo, en calidad de suplente y aquí se arma otro enredo, ya que como la Constitución no permitía la reelección continua, no estaba previsto que asumiera un escaño el Presidente saliente que es a su vez el entrante.

Esta mayoría absoluta que tendrá el partido de gobierno en el Parlamento, le facilitará impulsar en el mismo todo lo que se le ocurra al Presidente Ortega, sin la necia oposición de ninguna bancada o sin tener que comprar diputados, que aunque ya estaban bastante devaluados y a precio de saldo, siempre constituían una incomodidad para los operadores políticos del orteguismo entablar dichas “negociaciones”. Pero, y siempre hay un pero, la mayoría absoluta le quita al Presidente Ortega cualquier pretexto para no hacer lo que sus bases le exijan, sobre todo cuando hablamos de la famosa restitución de derechos que se habían perdido en los terribles años de los gobiernos neo liberales. 

Ya no hay argumentos para echarle la culpa a los oligarcas de la aprobación del DR-CAFTA con el odiado Imperialismo Yanqui, a como lo hicieron durante años. Ahora con la mayoría absoluta en la Asamblea, no queda ninguna justificación para no derogarlo. Las bases orteguistas y antiimperialistas así lo han demandado durante mucho tiempo. Se impone el rescate de nuestra soberanía y la dignidad de nuestros pequeños y medianos productores, victimas de las famosas asimetrías de este injusto modelo comercial. No habrá justificación por lo tanto, para revertir las corruptas privatizaciones de los servicios públicos, hechas en tiempos de los lacayos del Imperio, Alemán y Bolaños. No es posible que la telefonía, que fue tan eficiente en tiempos de la Primera Etapa de la Revolución, haya pasado a manos del hombre más rico del planeta. Urge restituir los derechos de los más pobres de Nicaragua. Igual pasa con la distribución de la energía eléctrica, ahora en manos de los descendientes de los antiguos conquistadores españoles y que hace poco mas de 500 años saquearon nuestros recursos naturales y casi exterminan a nuestros indígenas. Los mismos que recibieron oro a cambio de espejitos. Al tener la bancada del gobierno el poder total para tomar esta decisión, el pueblo presidente demanda restituir este servicio a sus antiguos dueños, devolver los espejitos y recuperar nuestro oro. Luz para el pueblo y a precios que pueda pagar el pueblo. Por lo tanto, la bancada mayoritaria en la Asamblea debe frenar la descomunal alza de la tarifa de electricidad anunciada para el próximo mes de Enero. 

Con el control absoluto de la Asamblea Nacional, el Presidente Ortega no necesita negociar con ninguna bancada perversa para devolverles la dignidad a los ancianitos jubilados, que a diario arrastran sus penas por las calles de todo el país, reclamando el derecho a la pensión reducida y a una mejor atención en los centros de pago. Estamos seguros de que antes de que termine el mes de Enero, dichas pensiones serán aprobadas y no solo eso, sino que además, ninguna de las ingratas propuestas que el insensible presidente del INSS ha pretendido aprobar, tendrán cabida en la Asamblea, tales como la ampliación a 1500 semanas de cotización, la extensión a los 65 años de edad para jubilarse o la locurita de promediar los salarios de por vida para definir el monto de la jubilación. Todas estas absurdas propuestas neo liberales, No pasarán! Estamos seguros que en el primer año del nuevo gobierno súper cristiano, socialista y solidario, se cancelará totalmente la deuda del Estado con la institución, para garantizar la estabilidad de la misma y evitar su quiebra técnica. Ya no necesitará el Presidente Ortega de pactar con ningún vivían en la Asamblea, para poder tener la mayoría relativa que le permita llevar a cabo las iniciativas de ley que beneficien a los mas pobres.

Con sus 63 diputados, tampoco podrá ser chantajeado para la elección de los magistrados y funcionarios de las distintas instituciones del estado que están con periodos forzosamente prolongados. Nada impide que los impolutos y prístinos magistrados del Consejo Supremo Electoral, Garantía de Nuevas Victorias en las elecciones municipales, sean reelectos. Por qué no dejar en su cargo al diligente, audaz y eficientísimo Fiscal General de la República? Qué impide que el Procurador de Derechos Humanos, un hombre serio, responsable, comedido y revolucionario a carta cabal no sea reelecto? O que los Contralores Generales, verdaderos sabuesos encargados de velar por la pulcritud e integridad del manejo de la cosa publica continúen otro periodo mas? O que el heroico Procurador General, verdadero látigo en contra de los depredadores del estado, se mantenga en su puesto? Y qué decir de los magistrados del Poder Judicial, imparciales, justos, salomónicos, castos y puros? Todos ellos deben continuar en sus cargos. 

Con la mayoría alcanzada gracias al 62.46 %, es hora de no reconocer la deuda ilegal producto de la quiebra de los bancos. Los corruptos y diabólicos CENIS hay que dejar de pagarlos. No más sangría al estado nicaragüense. Ese dinero que va a los bolsillos de los ricos, hay entregárselos a los mas pobres en beneficios sociales. Es la oportunidad de oro para elevar al 7 % el presupuesto para educación, sin tener que negociar con los vende patrias de la derecha para modificar el presupuesto. Mochilas escolares para todos los niños de primaria. El desayuno escolar ya no podrá ser suspendido por la mezquindad de la derecha recalcitrante. Ya no es necesario tener que meterse a prologadas negociaciones para aumentar el salario de los maestros y del sector salud. Con 63 diputados, en una sola sesión se aprueba y si al FMI no le gusta, que se vayan con sus imposiciones imperialistas a otro lado. El resto de los nicaragüenses será pobre y miserable, pero digno!

Es la hora de que los ríos de leche y miel, que solo han bañado a unos pocos en estos amargos años de neo liberalismo, lleguen a la inmensa mayoría de los nicaragüenses que sobreviven con dos dólares o menos al día. Es la hora de la redención de los pobres de nuestro país. Es la hora del pueblo presidente. 

sábado, 19 de noviembre de 2011

LA RUTA DEL FRAUDE QUE CONCLUYO EL 6 DE NOVIEMBRE

El pasado 6 de Noviembre fue el epílogo de un proceso destinado a violentar la voluntad de la mayoría de los nicaragüenses y la posibilidad de que a través del voto popular pudiésemos elegir libremente a nuestras autoridades, todo con el fin de asegurar el continuismo y la reelección del caudillo del orteguismo, quien se considera, junto a su esposa, predestinados por una supuesta divinidad hecha culebra, a gobernar Nicaragua hasta el fin de sus días.

Este proceso tiene marcada una hoja de ruta que inicia el mismo día de la toma de posesión del gobierno del Presidente Ortega el 10 de Enero del 2007 y finalizó, en su primera parada, el 6 de Noviembre recién pasado. Desde entonces se tienen marcadas todas las estaciones previstas, que en la ruta del fraude, la maquinaria orteguista tenía que realizar, para poder llegar al final esperado y concluir con lo que todos conocimos, la “victoria” que garantiza el primero de los tres períodos que Ortega espera gobernar, de acuerdo a lo expresado en el documento “Socialismo del Siglo XXI, Hermandad Revolucionaria”, plataforma ideológica del orteguismo. Plantean en el citado documento: “Asegurar no entregar el poder hasta después de tres mandatos continuos del sandinismo. Es decir, después de 15 años de gobierno revolucionario”. A confesión de parte, relevo de pruebas.    

Pretender creer o hacernos creer que lo vivido el día de las elecciones fue producto de algunas “inconsistencias” de parte del Consejo Supremo Electoral y de su Magistrado Presidente (de facto) Roberto Rivas Reyes, es ser demasiado inocente o querer vernos la cara de tontos a los que fuimos a votar con la esperanza de un cambio, aun a sabiendas de lo que se avecinaba y que estaba debidamente preparado desde mucho tiempo antes. Sin embargo, no ir era equivalente a dejar servida la mesa para que los suscriptores del pacto y las nuevas adquisiciones, ALN y APRE, se recetaran con la cuchara grande. Los resultados indican que fue uno de estos, el FSLN, quien se sirvió a gusto y placer y al otro socio, el PLC, lo dejaron con el plato casi vacío, ya que fue la oportunidad de oro de Ortega para abandonar una relación que políticamente había tenido un costo muy alto para el. De los otros dos advenedizos de última hora, fue el pueblo el que pasó factura, desapareciéndolos de la arena política, Dios quiera que para siempre.

Decíamos que la hoja de ruta del fraude comenzó el mismo día de la toma de posesión en Enero del 2007, con la juramentación de los mandos de las Fuerzas Armadas, Policía y Ejercito Nacional, recordándoles, no por casualidad, su origen sandinista. Iniciaba con esto el proceso de cooptación de ambas instituciones, para neutralizarlas o subordinarlas al plan que estaba fraguándose. Resistió el Ejército al embate, no así la Policía, ya que con el retiro de la mayoría de los mandos fieles a la Primer Comisionada Granera, la dejaban a merced de la voluntad del Caudillo, convirtiendo la institución de hecho y a los ojos de la población, en cómplice del proyecto continuista de Ortega.

Dado que el Articulo 147 de la Constitución Política prohíbe taxativamente la reelección continua o por tercera vez, la siguiente estación en la Hoja de Ruta del Fraude era la eliminación de dicho articulo, a fin de allanar el camino a la candidatura del Presidente Ortega. Ni más ni menos era declarar inconstitucional a la misma Constitución, lo cual no fue ningún impedimento para cometer semejante atrocidad legal. Sirvió también para comprobar la tremenda pasividad de la población y de la clase política, la cual con pocas excepciones se pronunció en contra del adefesio jurídico cometido. La sentencia 504, dictada por una Sala Constitucional conformada ilegalmente, declaraba que el candidato Daniel Ortega podía correr en la contienda electoral que se avecinaba.


Se necesitaba entonces que todos los funcionarios con periodos vencidos pudieran continuar en sus cargos, a fin de salvaguardar en primer lugar a los miembros del Consejo Supremo Electoral, futuros garantes de la “victoria” del 6 de Noviembre. Sin un Consejo dócil y capaz de ejecutar el atraco del Día “D”, de nada servía todo lo actuado, por lo que se procedió a emitir el Decreto Presidencial 03-2010, con el que se prorrogaban los plazos de todos los funcionarios de las instituciones del estado. Para justificar esto, se revivió el Artículo 201 de la Constitución de 1987 y se ejecutó mediante el Gacetazo que legalizaba lo actuado, dejando en sus cargos a todos los funcionarios de facto.

El otro eslabón necesario para el plan lo constituía la Asamblea Nacional. Con 38 diputados era muy poco lo que podría hacerse de cara al objetivo que se perseguía, sin embargo Ortega contaba con dos elementos a su favor: plata a manos llenas y la fragilidad de conciencia de muchos diputados de “oposición”. Pacientemente y a punta de billetazos logró alcanzar una mayoría simple para poder subordinar al Parlamento a sus intereses. Lo único que no pudo fue llegar al número mágico de 56 diputados, que le permitiera la reforma constitucional que legalizara su reelección, por lo que tuvo que optar a andar toda la ruta del fraude explicada. En este proceso de compra - venta, logró incluir en las “negociaciones” la adquisición del tendido electoral de ALN y APRE, casi a precio de saldo.

Con todas las instituciones bajo su control y la complicidad de los partidos de alquiler que le garantizaban el conteo casi impune de los votos, lo que restaba era poner a funcionar al Consejo Supremo Electoral, a fin de evitar la posibilidad de que se repitiera lo del 2008, cuando el fraude cometido en las elecciones municipales fue ampliamente documentado por observadores nacionales, internacionales, los partidos políticos participantes y por todos los que de una forma u otra se vieron inmersos en el proceso. Muy diligentemente el CSE, de la mano de su Presidente Roberto Rivas Reyes, cortó las piernas a la observación electoral independiente, nacional e internacional; partidarizó al máximo las estructuras electorales hasta el nivel de Junta Receptora de Votos; manipuló perversamente la cedulación a los ciudadanos, afectando a todos los sospechosos de no ser orteguistas; hizo un manejo discrecional de la cartografía electoral, moviendo grupos de votantes de una circunscripción a otra; declaró al Padrón Electoral como propiedad intelectual del Consejo, para evitar que en su depuración incidieran los partidos de oposición y finalmente, la imposición de la famosa boleta única que iba a permitir un manejo mucho mas rápido y sencillo a la hora de su manipulación fraudulenta. Era mas fácil, a la hora del robo, manejar una que cuatro boletas, una que cuatro valijas.  

Con todos estos antecedentes, lo acontecido el día del sufragio fue únicamente la puesta en práctica de la coreografía, ampliamente practicada en los famosos simulacros de votaciones del partido de gobierno, ya que la decisión tomada era ejecutar el atraco en las JRV y no en los Concejos Electorales Municipales, Departamentales y Centros de Cómputos, tal a como sucedió en el 2008 y que dejó en manos de la oposición las pruebas que demostraban ampliamente el fraude de aquellos comicios.

La historia del famoso Día “D” es ampliamente conocida, sobre todo por los fiscales orteguistas que son los mas conscientes del robo: Apertura de juntas en horas de la madrugada, centralización en Managua de la acreditación de fiscales, intentos de compra de fiscales y limitación al trabajo de estos, doble y hasta triple voto, urnas preñadas, sobre todo en aquellas JRV en donde el orteguismo había obtenido resultados adversos en el 2006, entrega de copias de actas inservibles como pruebas por su falta de legibilidad y un rosario de etcéteras que no hacen mas que corroborar que la decisión del robo a la voluntad popular estaba tomada desde años atrás e inspirada en las palabras “proféticas” de Tomas Borge: Todo puede pasar, menos que el frente sandinista pierda el poder…

miércoles, 16 de noviembre de 2011

DANIEL ORTEGA: EL “HURACAN DE LA PAZ”



A una semana del artero ataque de las turbas orteguistas a ciudadanos
caraceños de la Alianza PLI reunidos en el Club Social de Jinotepe 


Durante la época somocista, más concretamente durante los periodos de Luis y  Anastasio Somoza Debayle, segundo y tercero de la dinastía, existieron dos personajes que se revistieron de notables características, al extremo que sobresalían sobre el resto de funcionarios y corifeos de la dictadura por sus extravagancias y aficiones. Estas parecían más bien “dones” dados por la madre naturaleza, ya que de acuerdo a los testigos de la época y los que sobreviven a la misma, era algo que les salía con mucha fluidez y extrema naturalidad.

Uno de ellos era Guillermo “El Chato” Lang, célebre por su tendencia a meter cuanto chisme pudiera, para mantener en zozobra hasta a los mismos partidarios del régimen. Acuñó la frase de que “un cuento metido a tiempo era más poderoso que un cañonazo”. Cuando llegó a ser alcalde de Managua, bajo su dirección se organizaron las famosas y temidas turbas nicolasianas, en honor a su fundadora y dirigente principal, la Nicolasa Sevilla, de ingrata recordación para los managuas. Paradojas de la vida, el régimen actual ha revivido, a su manera, esta modalidad de grupos de ataque e intimidación a la ciudadanía con las fuerzas de choque orteguistas, donde mezcla elementos de la llamada “juventud sandinista”, pandilleros de los barrios mas pobres, fuerzas paramilitares armadas y motorizadas, así como a trabajadores del estado y de las alcaldías, que van en calidad de acompañantes con el objetivo de convertirlos en cómplices de los ataques.  

El otro personaje era Francisco Argeñal Papi, ex senador y cacique somocista del departamento de León. Un personaje locuaz, extravagante, pero no menos peligroso, por cuanto su relación con el dictador la cuidaba con tanto esmero, que no le importaba cometer cualquier barbaridad, sea con opositores o con la población misma, con tal de quedar bien con Somoza. Su afición particular era el discurso encendido para alabar al Jefe, al fundador de la dinastía o a la matrona de la familia. Dicen que en una ocasión se emocionó tanto en su discurso ante Salvadora de Somoza, que le agradeció el no haber parido hombres de carne y hueso, sino “ángeles celestiales” que protegían a Nicaragua del comunismo internacional. Habrase visto tanta zalamería!  


Fue Argeñal Papi en su infinita y tremenda verborrea, el que bautizó al General Anastasio Somoza Debayle, en ese entonces Titular del Ejecutivo, como “El Huracán de la Paz”. Un huracán que arrasaba todo cuanto se interponía a su paso para imponer la paz, aunque fuera esta la paz de los cementerios. Anastasio Somoza García, luego del asesinato de Sandino, ordenado por el mismo dictador, también fue considerado como El Pacificador de Las Segovias. La historia reconoce como hecho cierto y comprobado los numerosos crímenes perpetrados en contra de los combatientes sandinistas que se agruparon en cooperativas, sobre todo en las regiones de Wiwilí y Nueva Segovia, luego del crimen del Héroe. Era esta la forma preferida del padre de la dinastía para pacificar al país: asesinatos, cárcel, tortura, chantaje, represión, plata, palo y plomo. El otro, el hijo, un huracán que destruía todo a su paso, que arrasaba todo en su fatídico camino dictatorial, para luego dejar la “tranquilidad” de la destrucción, el “apaciguamiento” que queda después del aplastamiento.

Con las jornadas vividas luego del colosal fraude electoral del pasado 6 de Noviembre, que ha impuesto en contra de la voluntad popular a un espurio ganador, por demás candidato ilegal e inconstitucional, se reviven nuevamente los fantasmas del pasado, de un pasado que todos creíamos ya enterrado y objeto únicamente de las referencias, trágicas unas, cómicas otras, que hace sobre todo la población mas vieja y que vivió en carne propia la época somocista. Para desgracia de todos los nicaragüenses, contemplamos como desde el 2007 se viene tejiendo una madeja de acciones truculentas que ha desembocado en lo previsto por el régimen este recién pasado domingo 6: la reelección presidencial. Ha sido una carrera contra la legalidad, la institucionalidad, la constitucionalidad y aun contra la paz, para instaurar el continuismo de un personaje que se constituye en un ancla para el país. Un ancla que durante 32 años no deja avanzar a Nicaragua en sendas de progreso, democracia y estabilidad social.

Luego de la declaración de electos realizada de manera antojadiza por el Modesto Salmerón de Ortega, el “milagrero” Roberto Rivas, el régimen ha ordenado aplacar todo intento de protesta de parte de la oposición. A sangre y fuego han pretendido acallar las voces que se alzan desde varios puntos del país denunciando el fraudulento resultado proclamado por Rivas Reyes. Turbas armadas de morteros, garrotes, tubos, bates de madera y aluminio, para estar en regla con las normas del beisbol, machetes y pistolas, es lo que nos receta el nuevo pacificador, El Huracán de la Paz. Daniel Ortega, totalmente claro de su atraco a la voluntad popular, no le queda mas que seguir el camino de tantos otros, que igual que el, han pretendido gobernar sobre las tumbas de sus adversarios, a base del sojuzgamiento de la ciudadanía que reclama su derecho a la protesta, a denunciar lo que considera una violación a su derecho constitucional de elegir libremente a sus autoridades.

Lo que Ortega no toma en cuenta, es que la historia nos enseña con demasiada elocuencia que aquellos que no aprenden de sus enseñanzas, están destinados a cometer los mismos errores y pagar las mismas consecuencias de quienes, obcecados por el poder, las riquezas fáciles y mal habidas, han pagado. 

No se podrá construir un país “pacificado” a punta de piedras, garrotes y morteros. No se podrá alcanzar nunca la estabilidad para gobernar, teniendo como argumento principal la paz de los cementerios. No se podrá tener estabilidad social cuando se sojuzga a la mayoría de la población, cuando se le impide su derecho a expresarse en libertad, cuando se le niega su derecho constitucional a reunirse, a movilizarse, a protestar cívica y pacíficamente. 

Podrá Ortega contener por un tiempo las protestas a base de intimidación, turbas y violencia, pero mas temprano que tarde la población, al igual que lo hizo con Somoza, dará cuenta de sus verdugos. Nadie es eterno en el poder, no lo fueron los Somoza, no lo fue Trujillo, ni tantos dictadores latinoamericanos que se creyeron nacidos para gobernar por siempre; tampoco lo será Daniel Ortega. Tiempo al tiempo.    
  

viernes, 11 de noviembre de 2011

ROBERTITO JOSE: EL HACEDOR DE LOS MILAGROS


De acuerdo a las sagradas escrituras, luego de conocer el asesinato de Juan el Bautista, Jesús cruzó el Mar de Tiberíades hacia un monte desierto cerca de la ciudad de Betsaida para estar a solas. Mucha gente lo siguió a pie, de forma que se encontró que había una gran multitud. Al ver los Apóstoles tanta gente a la que había que alimentar, acudieron al Maestro afligidos ya que no había nada para comer. Sin preocuparse, ordenó que todos se sentaran y de cinco panes y dos pescados alimentó a cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y niños. Cuando todos quedaron saciados, mandó recoger las sobras y se juntaron doce canastas. Fue un verdadero milagro que habla de la santidad del Señor de las Naciones.
En contraposición a este hecho prodigioso, en nuestro país tenemos a un verdadero hacedor de milagros, un hombre que ha demostrado desde mucho tiempo atrás, que ha sido capaz de lo que muchos mortales son incapaces de lograr, la increíble multiplicación del dinero, la multiplicación de los votos y la resurrección de los muertos, que además votan. Una persona revestida del poder omnipresente que otorga el todopoderoso caudillo Daniel Ortega a gente que goza de su  confianza personal, sin descuidar que también está investido del poder celestial que otorga la pureza cardenalicia de su mentor, el tercero de la Divina Triada de los afiches con que nos abrumaron en paredes y postes de luz durante la recién finalizada campaña electoral.  
Robertito José Rivas Reyes es un hombre que ha tenido la virtud, casi milagrosa, de haber logrado la multiplicación del dinero a partir de un burrito muerto, convirtiéndolo en cientos de miles de burritos, que vivitos y coleando le han proporcionado una riqueza terrenal incalculable. Un burrito que de muerto se ha multiplicado en mansiones, aviones, carros de lujo y propiedades valiosas que lo convierten en la envidia del mismísimo Edir Macedo, el líder espiritual de la secta religiosa brasileña “Pare de Sufrir”. Rivas Reyes dejó de sufrir desde que, en COPROSA, encontró El Arca de la Alianza con D. O. S., de quien es ahora su fiel y seguro servidor.
Este santo varón ha obrado el milagro de la multiplicación de los votos, superando al Divino Maestro, ya que El Señor dio de comer a cinco mil hombres y quizás a otro tanto de mujeres y niños; en cambio el Milagroso Robertito José multiplicó mas de medio millón de votos el pasado 6 de Noviembre. Alcanzó lo que nunca el candidato inconstitucional, ilegal e ilegítimo había alcanzado en elecciones legalmente aceptables a través de su historia, un porcentaje superior al 63 %. Recordemos que en las elecciones de 1984 alcanzó cerca del 66 %, pero estas fueron casi en solitario. El máximo porcentaje alcanzado en la época post revolución fue del 42.3 %
El otro prodigio milagroso obrado por nuestro particular émulo de Cristo en Nicaragua, superó también a Aquel que resucitó a Lázaro en Betania. Robertito José logró, por obra y gracia de un Padrón Electoral cuya propiedad intelectual  reclama para sí, resucitar a miles de muertos, que levantados de sus tumbas, reencarnados en miles de jóvenes, hombres y mujeres y con cedulas nuevecitas en mano, votaron por Daniel, llevándolo a alcanzar lo que nunca nadie antes había logrado, el supuesto apoyo popular de la inmensa mayoría de la población, expresado en mas de millón y medio de votos. Ni siquiera Anastasio Somoza García, que contaba con un singular personaje que también hacia verdaderas chambonadas milagrosas, el célebre Modesto Salmerón, se atrevió a hacer semejante barbaridad. Fue Salmerón el que acuñó la famosa frase, que ahora sin ningún pudor asume como propia Rivas Reyes: “Ustedes votan, pero yo cuento los votos”.
Tres milagros logrados en tiempo record que retratan la esencia de la corrupción, la inmoralidad, el cinismo y la ilegalidad de un oscuro personaje, que tomada de su mano encamina a Nicaragua, no al Paraíso Terrenal, sino al infierno de una nueva dictadura, que poco a poco se viene consolidando con la complicidad de muchos, que aun escépticos, consideran necesario darle una nueva oportunidad al verdugo para que acomode mejor la soga con que ahorca la Institucionalidad, la Democracia, el Estado de Derecho, la Libertad y la Paz.



sábado, 29 de octubre de 2011

UNA CHISPA QUE SE CONVIRTIO EN INCENDIO


Cuando faltan escasos 8 días para que se lleven a cabo los comicios generales del próximo 6 de Noviembre, con alegría y justificado entusiasmo observamos que lo que empezó como una tímida chispa, a la fecha se ha convertido en un incendio que ha “calentado” toda la geografía nacional. Atrás han quedado todos los intentos de orteguistas, arnoldistas y quiñonistas por hacer fracasar lo que hoy es la Esperanza Democrática de todos los nicaragüenses: Fabio Gadea y Mundo Jarquin.

Cuando a comienzos de año no se vislumbraba en el panorama un liderazgo claro que aglutinara a la oposición de nuestro país, Arnoldo Alemán empantanaba a los liberales en interminables pláticas que no conducían a nada y Daniel Ortega hacía cuentas alegres de su nueva victoria electoral pasando encima de la Constitución y las leyes del país, surgió la figura de Fabio Gadea, un liberal fuera de toda duda, exiliado político en los 80´s, antiguo miembro de la Contrarrevolución, empresario radial, pero sobre todas las cosas, un viejo conocido de los nicaragüenses a través de un personaje al que hizo famoso y a su vez, lo hizo famoso: Pancho Madrigal, un hombre de campo que se identifica indistintamente con el campesino que habita en las montañas del norte profundo o con el jornalero de la zona del Pacífico; el personaje que la inmensa mayoría de los nicaragüenses, alguna vez, ha escuchado a través de Radio Corporación, la empresa que fundó el mismo Gadea y que por mas de 50 años se ha mantenido contra viento y marea, a pesar de los constantes esfuerzos que por silenciarla se han hecho en tres épocas distintas, todas con un común denominador: la de ser gobiernos autoritarios, autocráticos y dictatoriales.

Siendo Gadea un hombre con la inteligencia natural que da el sentido común, que dicho sea de paso no es el mas común de los sentidos, escogió como su acompañante de formula al Dr. Edmundo Jarquín Calderón, un conocido coterráneo suyo, un viejo amigo de andanzas y de infancia, criado en las mismas condiciones que él mismo, en el Ocotal de calles de tierra y casas de adobe, un viejo luchador antisomocista tallado con la misma madera de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y amplio conocedor del enrevesado mundo de la diplomacia económica internacional. Se conformaba así, una formula que combina la sabiduría que da la experiencia de los años y la capacidad de quien ha rodado mundo, precisamente en el mundo al que los nicaragüenses aspiramos a volver a conectarnos, luego del fraude electoral del 2008, el que nos convirtió casi en parias internacionales.

Empezaron entonces Fabio y Mundo a recorrer todo el territorio nacional, la zona norte en primer lugar, donde el caudillo del pacto consideraba como propiedad personal el caudal de votos de una región que anteriormente le había prodigado cariño y lealtad. La famosa marea roja de la que tanto hacía gala el que ahora es flaco, continua siendo roja, solo que ahora es con Fabio con el que se identifican y al que decididamente darán su voto el próximo 6 de Noviembre, por considerar que este hombre es el que representa la recuperación de la dignidad de los liberales constitucionalistas, dignidad que se perdió en un oscuro amarre de caudillos, amarre que huele a Espino Negro y sabe a Kupia Kumi. 

En los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Boaco y Chontales, el famoso corredor de la guerra; en los otrora bastiones sandinistas: Nueva Segovia, Madriz, Estelí; en la RAAS y la RAAN, la indómita Costa Caribe, se siente y se escucha el apoyo a Fabio y Mundo, ya sea en la algarabilla de plazas llenas de euforia o en el silente murmullo de los que, en la soledad de su conciencia y acompañados de los recuerdos de tanta ignominia vivida en estos últimos cinco años, darán inequívocamente su respaldo a quienes representan el Cambio, La Esperanza y el Progreso Para Todos. El respaldo crecientemente mayoritario de toda la población en esta parte de Nicaragua,  como reflejo de la pérdida del miedo de la que nos hablaba el Padre Marlon Pupiro en su ultima Homilía, es una realidad que ha llenado de justificado temor a los enemigos de la democracia, llámense estos arnoldistas u orteguistas.

Tocó después el turno a los departamentos de la zona del Pacífico, donde el votante es más exigente, más informado y más crítico. Aquí los caudillos pactistas pretendieron convertirlas en plazas fuertes de sus desfasados programas electoreros, utilizando el viejo arsenal de mentiras, patrañas y manipulaciones, mismo que por viejo, desgastado y repetitivo se vuelve cada vez más inefectivo. La inmensa mayoría no mordió el anzuelo del imposible millón de empleos y de las obras de la segunda etapa de la inexistente revolución y al igual que en el norte, la ciudadanía de Chinandega, León, Managua, Carazo, Masaya, Granada y Rivas ha demostrado masivamente en las calles su simpatía a la formula del futuro.

Groseros spots televisivos mostrando fetos sangrantes y despedazados, que reflejan fielmente la mente retorcida de quien los ha ideado, no han sumado ni un voto a sus retrógrados patrocinadores, ahora convertidos en solícitos chivatos del orteguismo. Plazas llenas por la magia del foto shop, mostrando al líder máximo gesticulando y animando a una concurrencia que mezcla partidarios orteguistas y rescoldos del arnoldismo. La cansina y chillona voz de la Secretaria de Propaganda del Partido, mencionando las miles de obras del iluminado líder, que por voluntad divina y de la culebra emplumada, debe de continuar cinco años más y que todos intuyen serán muchos, muchísimos más si el pueblo no dice lo contrario. Encuestas que dan desde antes el triunfo del caudillo orteguista por márgenes alucinantes, en el presagio del gran fraude que desde meses antes ha sido montado. Circunspectos y doctorales personajes que han desfilado ante las cámaras, anunciando cómicas teorías de la necesidad del continuismo del dictador, sin importar que sea a través de una candidatura ilegal e inconstitucional. Grupos de reciclados individuos que formando agrupaciones de ocasión, como marionetas de un show barato, anuncian con alegría forzada su adhesión a un personaje que durante 32 años se ha convertido en una pesada ancla para este país.

Pero nada de lo anterior ha evitado que en la Esperanza de tener un Gobierno Para Todos, Nicaragua entera se prepare para hacer de estas elecciones la fiesta cívica que todos queremos y mediante la montaña de votos prometida, este próximo 6 de Noviembre, sepultar las ambiciones desmedidas de un caudillo trasnochado que considera que el país en el que todos vivimos es una hacienda personal.   

miércoles, 26 de octubre de 2011

RESPALDO A LA ESPERANZA DEMOCRATICA


En nuestra condición de ciudadanos, con la responsabilidad por haber participado militarmente en las luchas del pueblo por su libertad, por la Paz y por la democracia, haciéndonos eco de las voces de los Próceres, Héroes y Mártires que dieron sus vidas por tener una Patria Libre y construir una República, nos presentamos voluntariamente como patriotas, manifestando el interés de miles que no pueden asistir, liberando la dignidad de los que están sin voz prisioneros de  conciencia e incentivando a los que esperan ansiosos el próximo 06 de Noviembre para expresarse en las urnas. Levantamos nuestras frentes ante la Nación bajo los Símbolos Patrios y dirigimos nuestras miradas a la formula de la Esperanza Democrática. Expresamos respaldo a esos políticos dignos y honestos, Fabio Gadea Mantilla y Edmundo Jarquín Calderón, Formula Presidencial de la ALIANZA PLI-MRS, porque NO SON la expresión de caudillos dictatoriales, corruptos o pactistas. Apoyamos esta opción electoral guiados en los postulados de la Constitución Política y tomando como base el pronunciamiento “JUSTICIA, DEMOCRACIA Y PAZ” del 15 de Marzo de este año.

Hoy estamos aquí también, expresando la voluntad política de representantes de los valientes y heroicos jóvenes de los Ochentas; Cachorros de Sandino, Reservistas y Reclutas que fueron partícipes en la segunda guerra civil causada por el sistema totalitario que traicionó la revolución Nicaragüense de 1979 y que fue desviada a una nueva dictadura. Juntos nos oponemos a la obstinación del mismo caudillo que se ha impuesto ilegítimamente mediante una candidatura ilegal e inconstitucional, que violenta la libertad del proceso electoral y traiciona la democracia. Esta puede ser la última oportunidad de evitar que se consolide la dictadura, mediante el voto en un proceso electoral.

Respaldamos a FABIO Y MUNDO porque representan la UNICA OPOSICION LEGITIMA para enfrentar el continuismo que pretende consolidar un sistema antidemocrático y dictatorial, que ya refleja restricción a libertades individuales y de empresa, exclusión, opresión, represión, dolor y sangre a nuestro sufrido pueblo. Nos solidarizamos con la razón y el alma de miles de nicaragüenses a los que aún les están negando su derecho a la identificación ciudadana. Nuestra razón vale mil veces más que la acción de los violentos. Aquí están reflejados en papel y tinta la fuerza de la verdad. Es a esto a lo que le tienen miedo. Por eso llamamos a la población a votar masivamente. Rompamos el silencio, sin temor expresemos nuestras conciencias en las Urnas el próximo 6 de Noviembre y participemos activamente en la defensa de nuestro voto. Esa voluntad la respetaremos porque es sagrada.

Hemos obtenido compromisos de parte de la fórmula ganadora, de los principales candidatos y líderes  de la Alianza Política, para demostrar firmeza, consecuencia en la defensa del voto y respeto de la voluntad popular, para que no sea burlada jamás en acuerdos de cúpulas. También han manifestado interés y voluntad de revisar políticas sociales, a través de un Instituto del Veterano, a fin de dar repuesta a demandas insatisfechas a desmovilizados por su seguridad social y su reinserción socio económica a la vida productiva y laboral. Confiamos en su capacidad para generar desarrollo económico impulsando crecimiento, creando empleos y bienestar para que salgamos todos los nicaragüenses de la pobreza sin exclusiones, con dignidad, honradez  y autodeterminación, mediante un nuevo Gobierno para Todos.  Tenemos fe en la firme convicción  de que la gran mayoría de los nicaragüenses se decidirá por la democracia y el futuro, rechazando el pasado de oprobio, sumisión e imposiciones.

Nos sumamos a la exhortación y reflexión hecha por nuestros obispos y otros pastores religiosos, para que los ciudadanos, con civismo, decidamos y ejerzamos el sagrado derecho del voto por sufragio universal, en un proceso justo del que demandamos transparencia, libertad y honestidad, donde la paz y el respeto a la decisión de los nicaragüenses, se consagren con plenas garantías de observación nacional y extranjera. Exigimos respeto jurídico a las opciones y candidaturas políticas. Cualquier inhibición extemporánea e ilegal sería un golpe demoledor a la credibilidad del proceso. Evidenciaría la voluntad tiránica del gobernante para doblegar la libre voluntad del votante desde antes del ejercicio del voto. Estas amenazas son directas para infundir miedo o desaliento en la decisión del electorado. Denunciamos la violación al precepto del voto secreto a través de simulacros de control hacia esferas partidarias, a empleados públicos y a ciudadanos que les condicionan su trabajo o beneficios materiales.

Esperamos no se presenten hechos violentos de fuerzas oscuras en lo que resta del proceso y que desistan de ejecutar acciones fraudulentas para desvirtuar los resultados. De presentarse violaciones fundamentales al proceso, comprobadas por los observadores; si se produce el rechazo de los resultados por los líderes políticos y si la opinión pública refleja la percepción de un robo generalizado, como lo fue en el 2008, serán los detonantes para que el pueblo, con justo derecho recurra a la defensa de su voluntad, iniciando jornadas cívicas y pacificas en desconocimiento a los resultados proclamados. Ante una indeseable situación de fraude electoral, la alternativa legítima es la resistencia cívica pacifica activa, la rebeldía no violenta y la desobediencia ciudadana, como lo soporta nuestra Constitución Política y lo establece la Declaración  Universal de los Derechos Humanos.

En estas elecciones, plagadas de irregularidades, demandamos una vez más el actuar responsable del Ejército y la Policía, apegados a derecho y en cumplimiento al mandato constitucional para resguardar el orden y la seguridad ciudadana. Defender la decisión del pueblo soberano, que es donde reside la fuente de la soberanía popular. Esa es la Defensa de la Soberanía que todos esperamos. La responsabilidad por la trascendencia histórica de este proceso está en las manos del gobernante, el juicio de la historia será implacable ante acciones que expongan el más preciado de los logros de esta sociedad, LA PAZ,  conquistada a costa de la sangre de los mejores hijos de la Patria.

FIRMAMOS EL PRESENTE DOCUMENTO A LOS 25 DIAS DEL MES DE OCTUBRE 2011.

Carlos Brenes Sánchez    Irving Dávila Escobar         Francisco Henríquez Torrentes  

Roberto Samcam Ruiz     Sergio R. Martínez Vega    Pedro Rivas Guatemala

Sergio Cabrales Pérez      

REPRESENTANTES DE LOS CACHORROS Y RESERVISTAS.

                                                 Marlon Sevilla                     Walter Medina 

sábado, 22 de octubre de 2011

REDENCION DE LOS VETERANOS DE GUERRA

Nuestra sufrida patria ha vivido en los últimos 77 años, dos ciclos de violencia que han dejado una estela inmensa y escalofriante de miles de muertos y heridos, lisiados, viudas, huérfanos y madres con hijos caídos. El primer ciclo corresponde al periodo vivido durante los 45 años de la dictadura dinástica de la familia Somoza y el segundo a los 10 años del periodo revolucionario, precisamente después de la caída del primero. Sin temor a equivocarse, se puede asegurar que en ambos ciclos, los mejores hijos ofrendaron sus vidas en el altar de la patria, primero contra lo que se consideró la extensión natural de la intervención norteamericana en Nicaragua a partir del asesinato del General Sandino, y posteriormente, en la guerra civil que se desató casi inmediatamente después de la caída del régimen somocista, con la instauración del proceso revolucionario, proceso que desde muy temprano concitó el rechazo de una parte considerable de la población y que a la postre culminó con su fracaso. 

Nadie de los que deberían y están obligados a hacerlo, se atreve a dar cifras oficiales de la inmensa sangría que le tocó vivir a la nación, sobre todo la correspondiente al segundo ciclo de violencia de nuestro país. Se menciona con bastante insistencia que el primero costó 50 mil vidas y se calcula extraoficialmente, que el segundo pudo haber costado 100 mil muertos. De acuerdo al Manifiesto “Justicia, Democracia y Paz” del Grupo de Ex Militares Patrióticos hecho público el 15 de Marzo de este año, estos 100 mil caídos se distribuyen, aproximadamente, en 25 mil reclutas del SMP, 30 mil reservistas y milicianos, 3 mil miembros permanentes del Ejercito Popular Sandinista, 20 mil combatientes de la Resistencia Nicaragüense y los restantes 22 mil muertos fueron puestos por la población civil, en su mayoría campesinos que quedaban atrapados entre el fuego de los bandos en pugna o que sencillamente eran considerados enemigos por los mismos.

Una cruda y triste realidad, a la que hay que sumar miles de lisiados de guerra, que reflejan en sus cuerpos y en sus vidas el fragor y el sufrimiento de un conflicto irracional, provocado por lideres obcecados y estimulado por las superpotencias de la época, que convirtieron nuestras montañas en campos de batalla donde dirimían, sin poner ellos los muertos y heridos, sus disputas y desencuentros ideológicos. Si asumiéramos en promedio una población de 5 millones de habitantes para los dos periodos, las bajas fatales de ambos ciclos de violencia representarían el 3 por ciento de los habitantes. Para tener una idea, esto significaría que para una población equivalente a la de Estados Unidos, 313 millones de habitantes, la cantidad de muertos serían 9 millones 390 mil ciudadanos, casi 162 veces mas que los caídos en la Guerra de Vietnam, calculados en 58 mil.   

1979 significó el fin de la dictadura y la destrucción total del estado somocista. Muerte, exilio, cárcel, sometimiento, vergüenza, desprecio y el estigma social de ser catalogados de somocistas, fue el pago que tuvieron que dar los que ataron su suerte a la del dictador y se hundieron con él. Aunque no fue lo mas equitativo, los que padecieron de alguna manera asesinato, tortura, cárcel, exilio, ya sea propia o de algún familiar, el solo hecho de ver postrada de rodillas a la dictadura y la soberbia somocista reducida a la nada, era suficiente motivo para ver compensado tanto dolor y sufrimiento. La guerra de los 80´s no tuvo el mismo desenlace trágico, ya que la historia que la cobijaba y el marco en que se actuaba eran diferentes, pero hay que decirlo, el abuso del estado a los ciudadanos iba en constante crecimiento y la semilla de un nuevo caudillismo, ya no necesariamente expresado en una sola persona, eran los cimientos sobre los que se empezaba a construir una nueva dictadura, ahora bajo la concepción ideológica de que era el proletariado el encargado de administrarla, y también hay que decirlo, ningún proletario se dio por enterado de esto. 

La lucha entre revolucionarios, reales o supuestos, y contrarrevolucionarios, duró casi igual que la misma revolución. Inicialmente, fueron los primeros alzados quienes se enfrentaron a los batallones de reservas que se movilizaban desde el Pacifico, con muy poca preparación. Luego, un ejército de irregulares, mejor armados y entrenados, enfrentado a otro ejercito, con unidades especializadas en la lucha contrainsurgente, Batallones de Lucha Irregular (BLI) y Batallones Ligeros Cazadores (BLC), quienes se conformaban con los miembros del Servicio Militar Patriótico u Obligatorio, como quiera entenderse.

Arrancados del seno familiar siendo casi niños, a los llamados “Cachorros de Sandino” les tocó la dura tarea de cargar sobre sus hombros el mayor peso de la guerra. Las cifras, no oficiales insistimos, de caídos lo demuestran. Jóvenes que dieron dos años de sus vidas. Algunos la dieron toda ella en el transcurso de esos infinitos dos años. Al finalizar la Revolución y por consiguiente la guerra, fueron desmovilizados y olvidados; no pocos de ellos despreciados por los gobiernos de la post guerra. Se convirtieron en amistades incómodas para los jerarcas del Ejército, no así para los del partido, quienes vieron en ellos un filón al cual explotar. Manipulados a más no poder, siempre los utilizaron para apañar tropelías ajenas. Desmovilizados y Retirados se convirtieron en la punta de lanza de las tomas de tierra que, al final, siempre beneficiaban a los “de arriba”. Jamás estos parásitos partidarios, los “de arriba” por supuesto, bajo el manto de secretarios políticos de pueblo, dejaban pasar ninguna oportunidad para aprovecharse de la indigencia, estado de pobreza y necesidad de la inmensa mayoría de ellos. Promesa tras promesa, peregrinaron en un interminable desfile de mentiras y falsedades.

La llegada de Ortega al poder significó para los Cachorros la posibilidad de la Restitución de Promesas Incumplidas, parodiando a la Secretaria de Propaganda del Partido. Sin embargo, fueron cuatro años y medio de postergación y de más olvido. Se exigía y se exige sumisión partidaria para poder recibir unas láminas de zinc, un paquete de comida, un chanchito o una vaquita. Nunca les dieron una solución integral a sus problemas de salud, educación, vivienda. Jamás la posibilidad de un empleo digno. La famosa Comisión de Reconciliación, Paz y Justicia solamente sirvió para mantener ocupados a las nuevas adquisiciones de Ortega y hacerlos sentir importantes. Los beneficiarios de dicha comisión continúan siendo los aliados del orteguismo y aquellos que gozan de la venia de los eternos chivatos de siempre.

Pero para tanta injusticia e iniquidad siempre hay un final y este se encuentra mas cerca que nunca. El día jueves recién pasado, el próximo presidente de Nicaragua, Fabio Gadea Mantilla, anunció la creación en el nuevo gobierno, del Instituto del Veterano en sustitución de la comisión que preside el Cardenal Obando para, esta vez de verdad, comenzar a restituir los derechos de los retirados del Ejercito Popular Sandinista, de los desmovilizados del Servicio Militar Patriótico y de la Resistencia Nicaragüense. Un anuncio que llena de esperanzas a tantos miles de ciudadanos, que desde diferentes posiciones políticas, dieron su juventud y ofrecieron, por una idea de libertad y democracia, equivocada o no, lo más valioso que puede tener un ser humano, su vida. Este anuncio redime a todos aquellos que tuvieron la desgracia de ser victimas de la guerra de los 80´s en nuestro país; victimas de la intransigencia ideológica; victimas de la incomprensión de la sociedad; victimas de la manipulación de los políticos demagogos y populistas; victimas de la corrupción de las instituciones del estado; victimas de quienes pusieron el dinero y las armas y no los muertos, pero también victimas de un partido para el que, todavía, siguen siendo la misma carne de cañón de los años 80´s.  

sábado, 15 de octubre de 2011

AL BORDE DEL CAOS

Para nadie es un secreto la obsesión del Presidente Ortega de negociar, como se dice popularmente, al filo de la navaja o al borde del abismo. Dada su naturaleza conspirativa y proclive a la violencia, producto de un pasado y un presente turbulento, el esquema mental que ha desarrollado durante muchísimos años en su forma de relacionarse con las demás personas, es el avasallamiento a sus adversarios y el sometimiento de aquellos que le rodean. Invariablemente siempre ve enemigos y conspiraciones en todos lados, realmente está obligado a hacerlo, pues una ley no escrita de los dictadores de todas las latitudes es desconfiar de todo y de todos, ya que la historia es harto elocuente en ejemplos, en los que un pequeño descuido puede desencadenar una serie de eventos que acaban con gobiernos, reinados y dictaduras de décadas.
El gobierno tunecino sucumbió a causa de la ira popular desatada a consecuencia de la golpiza dada a un joven vendedor ambulante por parte de un energúmeno uniformado, producto de la cual, este mismo joven se inmoló, prendiéndose fuego ante la vista horrorizada de muchos ciudadanos. Nunca nadie se imaginó que el Coronel Gadafi, viejo amigo del Comandante Ortega, después de mas de cuarenta años en el poder y cuando mas fuerte se imaginaba, producto del veto levantado por Occidente a su régimen, al día de hoy sea el hombre mas buscado de Libia y que la justicia internacional esté afanada por echarle mano para hacerle pagar sus incontables crímenes y daños. Para no ir muy largo, meses antes de su vergonzosa huída de Nicaragua, miles de empleados públicos y fanáticos somocistas, al igual que ahora en las rotondas de Managua, gritaban a pulmón batiente en la explanada de Tiscapa el famoso estribillo “No te vas, te quedas”. La historia posterior es conocida por todos y es la historia misma la que se encarga de poner a cada quien en su lugar, cuando los personajes que la construyen insisten en repetir los errores que cometieron quienes los han precedido en el tiempo.
La Nicaragua de hoy, a pesar de los muchos años que nos separan de este ultimo evento político, el derrocamiento de la dictadura somocista, tiene una serie de similitudes que, para desgracia de todos nosotros, nos encamina a un nuevo ciclo de violencia, toda vez que se insiste en continuar en el camino equivocado de la intransigencia política y en tratar de consolidar una dictadura fascistoide, que se disfraza de un estrafalario socialismo cristiano y solidario. Quienes gobiernan el país, obcecados en una irracional aventura continuista, lejos de oír las voces llamando a la sensatez y a la cordura, que desde todos los sectores responsables de la sociedad se están haciendo, están decididos a ir hasta las ultimas consecuencias, bajo la creencia de que una parte de los nicaragüenses, una minoría, ellos, son mas valientes, y la otra parte, la mayoría, los que no están con ellos, son cobardes y estarían, en virtud de su supuesta cobardía, accediendo a someterse  “voluntariamente” a los caprichos del dictador.
Abocados los nicaragüenses a un proceso electoral, que no esta demás decirlo, debería de ser una fiesta cívica donde lo único que debería estar en juego es quien asume el poder el próximo 10 de Enero para ejecutar el plan de gobierno prometido a la nación, nos encontramos, nuevamente y para tristeza de todos los nicaragüenses, discutiendo el futuro del país, discusión  que se debate entre retornar a la Democracia o consolidar una Dictadura. Plagado de irregularidades, el proceso mismo constituye la última oportunidad de continuar el camino democrático que venia construyéndose después del periodo revolucionario y del que nos apartamos, gracias al pacto entre Ortega y Alemán, a partir del 2007. El pueblo nicaragüense ansia vivir en paz y recurre al único método establecido por nuestra Constitución para elegir a sus gobernantes, el sufragio popular. Desea ejercer este derecho a plenitud, sin coacciones de ningún tipo, sin amenazas, sin temor. Sin embargo, se insiste en coartar este derecho, por la ambición desmedida de una caterva de facinerosos, a los que solo les importa continuar en el poder para seguir enriqueciéndose a costa del poder mismo.
Nuevamente Nicaragua se encuentra en una situación, en la que solo se avizora el caos, si se continúa el camino enrevesado que llevan quienes insisten en ir en contra de la historia y de la razón. Se impuso la continuidad de 25 funcionarios con periodos vencidos, en virtud de un ilegal  e inconstitucional decreto que los convierte, de hecho, en funcionarios de facto. Se impuso una candidatura ilegal e inconstitucional, aprovechándose de la venia de los referidos funcionarios de facto y de la complicidad de unos supuestos opositores que vendieron su alma al diablo por dinero y comodidad, convirtiendo a dicha candidatura en nula de nulidad absoluta y que comprometen, legalmente, los votos que se obtengan por la formula Ortega - Hallesleven. Se limita la observación electoral nacional e internacional, bajo la creencia de que el resto de la población es ciega e incapaz de proteger sus propios votos. Se entregan cedulas a manos llenas a los partidarios del dictador, muchos de ellos menores de edad, negándoselas a aquellos ciudadanos que están bajo sospecha de ser desafectos al régimen y se pretende de que estos, ni siquiera protesten, ante tamaña arbitrariedad. Se cambiaron y se continúan cambiando, a conveniencia de quienes detentan el poder, las reglas del juego del actual proceso electoral, en la medida de que las alegres cuentas sacadas al inicio por los estrategas del orteguismo, no se ajustan a la realidad de hoy. Se hecha a andar una maquinaria fraudulenta que pretende, bajo diversas artimañas, burlar la voluntad del Soberano el próximo 6 de Noviembre, bajo el supuesto de que la población aun esta sometida al miedo de otras veces y que se repetirá el mismo escenario del 2008: dos días de berrinche y luego cada quien para su casa.
Ciertamente que partiendo de muchas premisas equivocadas, Ortega y los que lo acompañan, transitan al filo de la navaja. No se han entendido, o no se quieren entender, los altos y claros mensajes que a partir de Sebaco, la población que mayoritariamente respalda a Fabio Gadea y a Mundo Jarquin, han enviado en las últimas semanas. El último de ellos, Masaya, hasta hace pocos meses un bastión del orteguismo, debería hacerlos reflexionar. Fue en Masaya donde se forjo la caída del somocismo, al son del atabal y las bombas de contacto. Fue también aquí donde se marco la pauta para la caída del sandinismo, cuando mayoritariamente los masayas rechazaron la vieja y zalamera consigna de que Monimbo era Nicaragua y respaldaron a Violeta Barrios de Chamorro en 1990.
El mensaje de que el pueblo ha perdido el miedo y lo va a expresar, primero con su voto masivo el próximo 6 de Noviembre y posteriormente defendiéndolo, en las condiciones y circunstancias que impongan quienes pretendan burlarlo - y de esto que no quepa la menor duda - debería hacerlos recapacitar y apartarlos del borde del caos en el que imprudentemente caminan, en el que, para bien o para mal, son ellos los que mas tienen que perder.

sábado, 8 de octubre de 2011

A UN MES DE UN NUEVO VIOLETAZO

Todo parece indicar, de acuerdo a lo que se viene observando en el panorama político de los últimos días, que la situación se está tornando, si no difícil para el orteguismo, al menos muy alejada de los escenarios que tiempo atrás sus estrategas habían contemplado una vez llegado a estas alturas del proceso electoral. A un mes de las elecciones nacionales, lejos de ser una situación alentadora para el presidente Daniel Ortega, las sombras de un nuevo rechazo, igual al del 25 de Febrero de 1990, ya es una realidad que atormenta a todo el campamento del candidato ilegal.
El trauma de aquella derrota sufrida a manos de una frágil mujer, Violeta Barrios de Chamorro, se torna en el inevitable Deja Vú de Ortega y Cía. Ni la entrega masiva de las migajas del festín, ni las encuestas amañadas y triunfalistas, ni la acción de los sumisos socios-competidores en la contienda, ni mucho menos las vanas y apuradas  promesas de vivir en el paraíso terrenal los próximos cinco años, aseguran el holgado triunfo que desde hace meses ya saboreaban, al igual que lo hicieron en aquel cierre de campaña del 90, un formidable baño de masas que se convertiría días después en una anécdota para la vergüenza y el olvido.
Quizás las condiciones previas a las elecciones del 90 sean diferentes a las actuales, sin embargo existen algunos elementos que obligan al análisis. Las elecciones que condujeron a la derrota del 90, se dieron como el colofón de un conflicto bélico que aprisionó a nuestra patria por cerca de diez años y dejó en su orgía sangrienta poco menos de 100 mil muertos y miles de heridos de los bandos en pugna, así como de la población civil, esta ultima formando parte de los funestos “daños colaterales” de toda guerra.
Pero no solo la guerra estaba presente en la mente de los electores de aquellos años, también se encontraban a la par de la boleta y dentro del recinto electoral, la falta de libertades individuales; la profunda división de la sociedad producto de una irracional lucha de clases; la persecución a la Iglesia Católica; una creciente corrupción en las altas esferas gubernamentales y partidarias que contrastaba con las condiciones de sobrevivencia en las que se debatía todos los días la población; la acción de los chivatos de siempre, que bajo el eufemismo de ser los “ojos y oídos de la revolución”, al final siempre fueron los orejas de sus propios vecinos; la vivencia diaria de la escasez de los productos básicos; los lunes negros de las devaluaciones semanales; las largas filas en supermercados llenos de estantes vacíos, a pesar de que ahora la Secretaria de Comunicación y Propaganda del Partido Orteguista ensalza esos tristes días y lo rememora como parte del folklor de aquellos duros tiempos, quizás porque nunca pasó, ni las privaciones ni las vicisitudes, por las que tuvieron que atravesar la inmensa mayoría de las amas de casa en los años 80´s.  
Ciertamente que muchas cosas han cambiado, pero muchas también permanecen intactas en alguna gente, pues las personas son fieles a su naturaleza intrínseca y solamente saben responder con lo que llevan dentro de sí, en lo más profundo de su ser. Responden con lo que son y aunque las condiciones varíen, siempre son predecibles, hacen exactamente lo mismo. No se puede esperar que un depredador se comporte diferente a lo que es, ni que el lobo se convierta de repente en protector del rebaño de ovejas al que ha asolado desde tiempos inmemoriales. Ya forma parte de su propio ADN el actuar así, su propia naturaleza lo obliga.
21 años después de aquel famoso Violetazo, contemplamos con estupor que se continúa transitando por el borde del despeñadero social, azuzando una falsa lucha de clases entre pobres y muy pobres, acusando a los primeros de ser los oligarcas del barrio, en la típica acción del delincuente que recién ha cometido una fechoría y grita: Atrapen al Ladrón!, para él poder escapar furtivamente. Una nueva clase de sospechosos nuevos ricos, que envidian a los viejos ricos y azuzan a los eternos pobres de Nicaragua, en la creencia de que en medio de tanta desgracia, estos no distinguen que el clasismo propuesto es más falso que un billete de cuatro pesos.   
Se continúa con la persecución a la Iglesia Católica, tal vez no con los métodos groseros de los 80´s, pero si más refinados, que van desde el halago hasta la amenaza, pasando por la cooptación, la denigración personal y el chantaje. La Concha, Nindirí, Granada, Jinotega, Jinotepe son parte del visible rastro dejado en las andanzas del Lobo de Gubia que persigue, “con la boca espumosa y el ojo fatal”, a los pastores del rebaño. Él solo entiende de sumisión, nunca permite que se le cuestione y en el colmo de la desfachatez, trata de crear una nueva religión haciéndose acompañar de renegados que en otros tiempos fueron también vejados. Van juntos camino a la perdición, unos por ambición, otros por compromisos ocultos y unos cuantos por comodidad. Trata de enfrentar a la Iglesia Oficial y a su Jerarquía, ya no con la Iglesia Popular de los 80´s, sino con “su” grupo de sacerdotes, a los que manipula a su gusto y antojo, y hay que reconocerlo, con singular maestría.
La corrupción ha crecido a niveles descomunales, arriba, en medio y abajo. Ya sea de saco y corbata o con chinela de gancho, todos se sienten con derecho a robar. El ejemplo que les llega desde las alturas, es que el Estado es un botín al que se tiene acceso de manera temporal y por lo tanto hay que aprovecharlo mientras se pueda. Los 45 años de los Somoza y la Administración Alemán se han quedado cortos ante tanta robadera y retomando la letra del tango argentino Cambalache 310, en nuestro país “!Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! Cualquiera es un Señor, Cualquiera es un Ladrón
El chivateo de los sempiternos orejas, que como camaleones se camuflan en todos los gobiernos, es ahora peor. Se pretende darles estatus de una nueva ciudadanía y con poder, son el Poder Ciudadano de un país que solo cabe en la mente de sus creadores, al mejor estilo del fascismo italiano de la época de Benito Mussolini, El Duce. Han resucitado a la Nicolasa Sevilla y sus turbas de matones para agredir a los que no piensan como ellos y a los que creen que la famosa Segunda Etapa de la Revolución no es más que una broma de mal gusto de su estrafalaria creadora. Han revivido las famosas 3 P del somocismo en la versión orteguista: Plata para los grandes empresarios, Palo para la sociedad civil y Plomo a discreción, en dependencia de las necesidades y urgencias del caso.
Ciertamente que muchas cosas permanecen en nuestro país como si el tiempo se hubiera detenido y no evolucionamos los 21 años ya vividos después del caos, o quizás sería más apropiado decir que la mentalidad de quienes nos gobiernan ha quedado petrificada, una en los años 60´s y la otra en los 80´s. Que continuemos retrocediendo o sigamos estancados depende solamente de nosotros, pues los dictadores y caudillos avanzan en la medida en que los pueblos se los permiten.
El próximo 6 de Noviembre los nicaragüenses tenemos la oportunidad de decidir sobre nuestro futuro, si será el de cambiar y avanzar o continuar retrocediendo aun mas en el tiempo. Y en la urna no estaremos solos, también estarán nuestros frescos recuerdos de cuanto hemos tenido que soportar en estos escasos 4 años y medio, ellos serán el mejor estímulo y guía  para no volvernos a equivocar, poniendo nuestro futuro y el de nuestros hijos en manos de facinerosos.