sábado, 30 de junio de 2012

LAS DIATRIBAS DE ORTEGA


"Si aquí no hay plata para el medioambiente,
si aquí no hay plata para la lucha contra los estupefacientes,
tampoco habrá plata para esos agentes del imperio…"
Daniel Ortega


Como se suponía, la respuesta de Ortega ante el anuncio oficial de la suspensión del Waiver por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos no se hizo esperar y a como nos tiene acostumbrados, hizo el discurso virulento, amenazante y repleto de antiimperialismo que para este tipo de ocasiones siempre tiene preparado, dirigido sobre todo a las bases orteguistas, las que, ante el aviso norteamericano de meterle presión a su gobierno, no sabe que pensar en estos momentos y su reacción va a depender del mensaje que el liderazgo partidario y gubernamental envíe. Aunque esta masa de militantes y simpatizantes, que en su gran mayoría no vivió el enfrentamiento de los años 80´s contra los Estados Unidos y que se tradujo en un conflicto bélico que llevó a miles de nicaragüenses a la muerte, causó la destrucción de la economía y gran parte de la infraestructura productiva, en especial la que se encontraba en los escenarios de la guerra, muchos de ellos intuyen que una nueva confrontación contra el país del norte estaría condenada al fracaso y una vez mas, tanto la economía nacional como el futuro de los jóvenes, ellos mismos, estarían seriamente comprometidos, iniciando estos últimos la ruta hacia una nueva generación perdida. Efectivamente, Ortega con su intransigencia, encamina a Nicaragua hacia un escenario indeseable, en la que todos, incluidos ellos mismos, estarían en riesgo. Acostumbrado a negociar al filo de la navaja, considera que blandiendo el machete obligará a los Estados Unidos y a la comunidad internacional a negociar y en las condiciones que él proponga.

 Muchas voces sensatas en su gobierno están convencidas que el clima enrarecido que se empieza a alimentar en el entorno internacional, no conviene para nada a los intereses económicos y políticos del gobierno. Consideran que, atendiendo a la fragilidad de nuestra economía, el momento actual exige más cerebro que lengua y por lo tanto, la construcción de un clima de distensión es lo más apropiado en estos momentos. Este sector considera que la modernización de la economía pasa por modernizar al estado y a pesar de que han sacado no pocos réditos económicos a la situación de des-institucionalización del país, saben que de continuar el rumbo que se empieza a plantear, las perspectivas de que este modelo sobreviva en el corto y mediano plazo son altamente improbables. Han acumulado mucho, por lo tanto tienen mucho que perder y no están dispuestos a volver a una vida de sobresaltos y limitaciones. Han saboreado lo que tanto atacaron en el pasado, las “comodidades de la burguesía”; se han acostumbrado tanto a ellas que por nada del mundo las cambiarían, razón por la cual están en contra de echar por la borda la estabilidad que lograron mantener con los Estados Unidos durante el período de gobierno anterior. Consideran que un entendimiento a largo plazo con la clase empresarial es vital para sus intereses económicos y muy hábilmente se han entremezclado con ellos cediendo cuotas de poder, a fin de mantener esta alianza lo más sólida y confiable posible. El capital acumulado, si bien es cierto tiene como capital semilla la piñata del 90, ha ido “legitimándose” en la medida que la clase empresarial los ha ido acogiendo como parte de ellos, en una relación oportunista en la que “piñateros y burgueses” se toleran y alimentan mutuamente.        

 Sin embargo, existe un sector de incondicionales a Ortega, muchos de ellos viejos ideólogos de la época revolucionaria, que faltos de emociones nuevas por estar cerca del ocaso de sus vidas, aconsejan al comandante “subir la parada” y mostrar el musculo a los “enemigos de la humanidad”. Atrapados todavía, aunque parezca increíble a estas alturas de la vida y la historia, en lo más oscuro de la guerra fría, pavimentan de manera irresponsable el camino que conduce a la profundización del conflicto, quizás porque muchos de ellos no lo vivieron en los 80´s por estar a cargo de “tareas políticas” o porque sencillamente se encontraban cumpliendo misiones en el exterior. O quizás porque sus hijos y familiares no estarán expuestos, a como muchos de ellos no lo estuvieron en el pasado, pues tuvieron el cuidado de ponerlos a buen recaudo. Este sector, identificado con las posiciones ideológicas mas duras, sobre todo las provenientes del chavismo venezolano, creen que el panorama internacional es completamente desfavorable al “Imperialismo norteamericano” y al capitalismo mundial y al igual que el octogenario Fidel, consideran que verán el entierro del Imperio antes de que él sea enterrado.

 Muchos de estos elementos gozan de una enorme riqueza, gracias al manejo discrecional de la cooperación petrolera venezolana, tienen sus vidas y las de varias generaciones siguientes aseguradas y creen ilusamente, de que este estado de bonanza será eterno. Se ven como sobrevivientes de cualquier conflicto, porque creen en la inmortalidad de Hugo Chávez y de que el cuerno de la abundancia que les llega mes a mes en los barcos de petróleo será interminable. Han comprado conciencias y fomentado la corrupción en las mas altas esferas, en una copia calcada del modelo chavista, lo que, según ellos, les dará paz y tranquilidad. Odian a la “burguesía capitalista” criolla, ya que al igual que en los años 80´s, los continúan viendo como hijos de casa del imperialismo. Todo lo ven color blanco o negro y creen que los únicos ricos solamente pueden ser ellos, pues esta condición de la que gozan actualmente es un regalo divino y un premio celestial por los infortunios, carencias y dificultades del pasado. Recelan y ven con desconfianza al “otro grupo”, ya que según ellos, son frágiles ideológicamente y se han acomodado a la convivencia con los capitalistas nacionales. Para ellos, estos últimos son un trago amargo que hay que aguantar, pero que en cualquier momento los regurgitarán, ya que ni social, ni política, ni económicamente tienen nada en común. Este sector es el que tiene los resortes del poder en el estado y en el gobierno y puja, abiertamente en algunos casos y solapadamente en otros, por desaparecer la influencia de sus compañeros – adversarios del otro grupo. 

 A juicio de lo escuchado en la famosa comparecencia, pareciera ser que Ortega escucha más al segundo grupo que al primero y como si de toma y daca se tratara, los primeros blancos de su violencia verbal fueron las organizaciones de la Sociedad Civil, indirectamente acusadas de conspirar día y noche en contra de su inconstitucional gobierno. Equiparó, en el colmo del desatino, la obligación que tiene “su gobierno” de velar por la salud del pueblo nicaragüense, sobre todo de su juventud, con un vulgar chantaje a Estados Unidos de disminuir la lucha contra el narcotráfico, desconociendo o pretendiendo desconocer, que mucha de la droga que pasa por el país rumbo al norte, una buena parte de ella se queda en nuestro territorio, convirtiéndose en una verdadera plaga que azota a comunidades enteras, como es el caso de la Costa Caribe, o a miles de jóvenes que sucumben a diario ante el crac, la cocaína y la marihuana.

 Pareciera ser, que el Ortega que estamos viendo en los últimos días, es el mismo al que nos acostumbramos ver en los años 80´s, acusando a todos los que no están con él de conspiradores, vende patrias, burgueses, capitalistas, vendidos al imperialismo norteamericano, al colonialismo europeo y al capitalismo internacional. El mismo Ortega de siempre, incapaz de ver que producto de su propia obsesión de poder y riquezas, empujado por el grupo que está en su entorno mas cercano, es quien nos tiene metido en este embrollo con la comunidad internacional. Ni fueron los europeos, ni los norteamericanos los que se robaron las elecciones municipales del 2008 o las nacionales del 2011. Fueron ellos, el orteguismo,  los que provocaron este lío en el cual están metidos hasta el cuello y que en lugar de salir de el, caminan irracionalmente hacia adelante, desgraciadamente arrastrándonos a todos.

El mismo Ortega, que en lugar de limpiar, para su propio provecho, las instituciones del estado, prefiere la diatriba, la amenaza y el chantaje a las organizaciones de la sociedad civil. El mismo Ortega, que aunque sepa a lo que se expone, cometerá otro fraude más el 4 de Noviembre próximo. El mismo Ortega, que comete exactamente los mismos errores del pasado y que por consiguiente, recogerá los mismos fracasos de antes.



sábado, 23 de junio de 2012

ORTEGA ES EL UNICO CULPABLE

Las noticias de los últimos días nos traen una serie de situaciones indeseables para la inmensa mayoría de la población que no vive en el paraíso terrenal que nos presenta en sus alocuciones la Secretaria de Propaganda del Partido y que tampoco son bañadas por los ríos de leche y miel que mojan y empapan generosamente a los que están arrimados al gobierno usufructuando el erario público. Para el pueblo las noticias son malas, a pesar del esfuerzo de la gran cantidad de medios de comunicación propiedad de la familia presidencial por pintarnos otra Nicaragua, por la sencilla razón de que, al final del día, la crisis se ensaña con los mas pobres, los que no tienen la suerte de pertenecer a las estadísticas alegres, que como magos de feria, cada cierto tiempo el gobierno saca del sombrero, para convencer a los mas incautos que el gato que les están dando es en realidad una liebre.

Como si de la alineación de los astros se tratara y que muchos fantasiosos nos aseguraban sería la señal del fin del mundo, así mismo se han venido escalonando y alineando una serie de eventos, que si bien es cierto no será el final del orteguismo, si nos servirá para identificar al único culpable de toda la crisis presente y por venir. Esta semana la Embajadora de los Estados Unidos anunciaba lo que prácticamente era un secreto a voces y que ella misma había advertido a los pocos días de haber presentado sus credenciales diplomáticas, la suspensión del primer Waiver asociado a la transparencia en el uso y manejo de los recursos del estado. A decir verdad, desde al año 2007 dejó de existir dicha transparencia, ya que tanto el país como las finanzas públicas han sido manejadas como si de una finca particular se tratara y la mayoría de las veces con la total complacencia de quienes se hacían llamar de la oposición. ALN, PLC, BUN y otra serie de parásitos políticos contribuyeron con su silencio y complicidad a este desastre institucional, silencio y complicidad que les llenó sus sedientos bolsillos. Sin embargo, durante todos estos años nunca estuvieron en riesgo las dispensas norteamericanas, a como tampoco estuvieron en riesgo luego de los fraudes electorales del 2008 y de las elecciones regionales del 2010.

La mala noticia que llegó de manos de la Embajadora Powers es una pésima  señal para la comunidad internacional, en especial para los inversionistas extranjeros que tratan de ser encantados con la nueva puerta al cielo del orteguismo: el Canal Interoceánico. Cómo confiar en la transparencia de un gobierno al que le ha sido negado el visto bueno de la cooperación bilateral norteamericana, precisamente por su falta de transparencia. Muchos plantean que esta es simplemente una señal de advertencia, para obligar al  régimen de Ortega a hacer los cambios en el Consejo Supremo Electoral que permita restablecer la esperanza electoral, o lo que es lo mismo, la confianza de la ciudadanía en que su voto será respetado en nuevas elecciones. Difícil de esperar esto, ya que quienes tomaron el poder en Enero del 2007 no lo pondrán nunca en riesgo, a menos que, siempre con los dados cargados a su favor, sepan de antemano a través de acuciosos magistrados, las cifras con que se agenciarán la victoria.   
Otros aseguran que habrá un compás de espera para ver las señales que envíe Ortega antes de tomar la decisión de aprobar o no el Waiver de la propiedad y unos cuantos mas aseguran que la Administracion Obama no quemará todos los cartuchos negando ambas dispensas, para poder tener un elemento de negociación. La verdad de las cosas es que la aprobación del segundo Waiver ni siquiera está en las manos del candidato – Presidente Obama, sino más bien en el tono que los Republicanos le impriman a la campaña electoral y de si Nicaragua efectivamente se convierte en un tema electoral en el transcurso de la misma. En la medida en que los estrategas del candidato Romney  adviertan que explotar este tema dejará mal parado a su contrincante, en esa medida será el tono de la respuesta hacia Ortega. No olvidemos que la cadena se rompe por el eslabón mas débil y en el caso de los países del Alba, no cabe ninguna duda que nuestro país es quien ofrece mas vulnerabilidad, a pesar de las bravuconadas en relación al Narcotráfico, Terrorismo e Inmigración Ilegal, los tres temas de mayor sensibilidad para los norteamericanos que maneja el gobierno, supuestamente, como ases bajo la manga en una eventual negociación.

Un segundo evento que refleja el poco respeto que Ortega tiene  para sus aliados de ocasión es la aprobación unilateral de la ley creadora de la Unidad de Análisis Financiero, UAF. Luego de un pretendido consenso con el Gran Capital y una parte de la cúpula del sector empresarial, el gobierno decidió ponerlos a prueba y usando la mayoría espuria de que goza en la Asamblea Nacional, aprobó la famosa ley que es la soga que en mas de una ocasión dijimos que los empresarios “encebaban” para ser ahorcados por ella misma. No está de mas recordar la parte que se refiere a la alianza con este sector enunciada en Enero del 2009 en el documento Socialismo del Siglo XXI, Hermandad Revolucionaria y que textualmente dice: “Impulsar una Alianza táctica con los empresarios concentrando nuestros esfuerzos en el otorgamiento de prebendas y políticas que les generen ciertos espacios mínimos en la que se constituyan un aliado y no en un enemigo del FSLN. Concentrarse en las características de liderazgos personales para ganar su apoyo a nuestro sistema”.

 A través de la historia, los dictadores siempre tienen el mismo comportamiento. Somoza después del terremoto del 72 incursionó en los negocios considerados como cotos privados de los empresarios, aliados incondicionales de su régimen. Producto de la ambición que significaba meterle mano a los inmensos recursos destinados para la reconstrucción de la Managua terremoteada, rompió la armonía pactada por años entre ambos. La historia posterior es bien conocida y la enseñanza es la misma de siempre, el poder absoluto interpreta que todos están sometidos a los caprichos personales de quien lo detenta, sea por la vía del chantaje o la del halago, hasta que la soga se rompe, ya sea por que la gente se da cuenta de su condición de rehenes y se niega a aceptarla o sencillamente por que se dan cuenta de la fortaleza que unidos tienen para cambiar el estado de cosas.
 
El tercer evento que conspira en contra de los pobres de Nicaragua es el incontrolable alza del costo de la vida, producto del poco interés que tiene el gobierno en reducir la pobreza que azota a la mayoría del pueblo, a pesar de la insistencia en mostrarnos cifras amañadas que indican lo contrario. Ante el crecimiento de los desempleados y subempleados y la disminución del salario real de quienes tienen la dicha de tener un empleo, el orteguismo receta alzas en la mayoría de los productos de la canasta básica, cuyo costo sobrepasa los doce mil córdobas según cifras extraoficiales del mismo gobierno. Pero no contento con esto, nos receta una nueva alza en la tarifa eléctrica, inexplicable para todos los que de una forma u otra conocen la baja del precio del barril de petróleo, que ronda ya los 80 dólares. Si antes la solución que vendían era la transformación de la matriz energética, ahora resulta que tal cambio será inefectivo por los subsidios, nombre técnico que le han dado a los préstamos que la familia presidencial le hace al gobierno que la misma familia preside, prestamos que salen de la plata que la familia usufructúa gracias a la privatización que hizo a su favor de la cooperación venezolana y de la apropiación ilegal de las plantas de generación eléctrica, que dicho sea de paso, la misma familia es la mayor generadora de energía en el país.

En conclusión, la negación del primer Waiver, los signos inequívocos del inicio de la ruptura con el sector empresarial y el castigo gratuito a los pobres, entre los que se encuentra la misma base orteguista, son el presagio de mayores problemas para Nicaragua y cuyas consecuencias solo tienen un único responsable: Daniel Ortega.   

viernes, 15 de junio de 2012

DE CANDADOS, LLAVES Y SOLICITOS CERRAJEROS


Luego de las firmes y directas declaraciones de la recién nombrada Embajadora de los Estados Unidos Sra. Phyllis Powers, en relación a la dificultad de que sean aprobadas este año las famosas Dispensas (Waivers) que posibilitan la ayuda económica bilateral entre ambos países, la situación en el campamento del gobierno, de sus aliados políticos y empresariales es de extremada alarma y justificada preocupación, ya que por primera vez el régimen inconstitucional de Ortega enfrenta su primer serio desencuentro con el país del norte, luego que sus relaciones durante el periodo anterior fueron de mutuo respeto y estricto cumplimiento de los compromisos acordados, uno vigilaba los tres problemas fundamentales del otro, a saber: narcotráfico, terrorismo e inmigración ilegal y el otro respetaba la actuación del gobierno, evitando micro administrar la política interna del país. Hay que recordar que esto continuó luego del fraude electoral de las elecciones municipales del 2008 y a pesar de haber suspendido indefinidamente la Cuenta Reto del Milenio, los Waivers de ese año y los posteriores nunca estuvieron en duda.

Esta vez, parece que la cosa va en serio, y lo que habíamos advertido a comienzos del año se ha hecho realidad, Nicaragua se volvió tema de campaña en las elecciones norteamericanas debido a las presiones de los Republicanos y la atención hacia nuestro país, disipada luego de la finalización del conflicto bélico, se reactiva nuevamente y para desgracia nuestra, con el mismo protagonista de antes. Ahora sí es objeto de atención el fraude electoral del 2011 y repentinamente nos hemos vuelto noticia de primera plana en los medios internacionales. Con la nominación del candidato Republicano, el proceso electoral en los Estados Unidos estaría próximo a iniciar y es previsible que el tema Nicaragua - Ortega – Democracia se torne todavía más incisivo y obligue a los demócratas a ser mucho más firmes en su tolerancia con el comandante Ortega, lo que sería el presagio de nuevas malas noticias para su régimen inconstitucional.

Se habla en público y en privado, que Ortega tiene la llave del candado que representa la aprobación de las dispensas norteamericanas, toda una alegoría a la popular canción mexicana “La Puerta Negra”, solo que esta puerta Made in USA no tiene tres candados, sino solamente uno y no está tan remachada ya que la llave que lo abre se encuentra en sus propias manos. Con lo que no se contaba, es la repentina aparición de oficiosos cerrajeros, que solícitamente han viajado a Washington a cabildear y solicitar la llave del famoso candado, sin exigir compromisos inequívocos a quien los ha enviado, de Retorno a la Democracia, Respeto a las Instituciones, Restablecimiento de la Institucionalidad y Regreso al Estado de Derecho.

Todo parece indicar, que los cerrajeros en cuestión están más interesados en los negocios que les ha representado en todos estos años de maridaje con Ortega la cooperación internacional, en especial la norteamericana, sumada a las no pocas migajas que recogen de la privatizada ayuda venezolana, que contribuir a reencausar al país en la senda democrática, abandonada desde el 10 de Enero del 2007. Todavía no comprenden que en un país donde impera la democracia, la institucionalidad y el estado de derecho, el clima de negocios facilita de mejor manera el desarrollo de la actividad empresarial. Habría que recordarles a estos cerrajeros voluntarios, que hacen causa común con el gobierno, que uno de los Pilares más importantes que miden el clima de negocios de un país es el referido a las Instituciones Públicas, desglosándose este en los siguientes Indicadores: Derecho de propiedad; Protección a la propiedad intelectual; Independencia judicial; Eficiencia del marco legal en resolución de conflictos; Costos comerciales del terrorismo; Costos comerciales del crimen y violencia; Fiabilidad de los servicios policiales y Protección de los accionistas minoritarios.

Sería importante conocer de estos individuos, que muy eficientemente cumplieron su rol de cabilderos del régimen inconstitucional de Ortega, qué criterio tienen en cuanto al cumplimiento de algunos de los indicadores enunciados anteriormente, muy especialmente los referidos al derecho a la propiedad, independencia judicial, lo relativo a la resolución de conflictos y a los servicios policiales. Posiblemente la opinión de estos difiera notablemente de la que tenga la familia Buhler, dueña del complejo turístico Punta Teonoste, o de la familia Solórzano, dueños de Laboratorios Solka, o de la familia Arévalo – Gutiérrez, dueña de las valiosas tierras ubicadas frente a Galerías en Managua, o de tantos otros cuyas propiedades han sido usurpadas por la maquinaria estatal.

Se ufanan de haber consensuado 53 leyes con el gobierno, lo que no hace más que confirmar su alianza con un régimen que ha demolido sistemáticamente la gobernabilidad que durante 16 años, mucho o poco, se logró avanzar en el país. Exigieron, en el colmo del descaro, tener oficinas en la Asamblea Nacional, como si de un grupo político se tratara, para cabildear de manera directa con el gobierno –y no con la oposición- las iniciativas de ley antes de que estas lleguen al plenario. Sin embargo, dice el adagio popular que “mal paga el diablo a quien bien le sirve”, ya que a pesar de haber ido velozmente a Washington a abogar por el gobierno, éste, en una repetición de su histórico proceder y manteniendo la concepción de que con los empresarios es una alianza táctica, de corto plazo, les clava la daga en la espalda con la aprobación unilateral de la Unidad de Análisis Financiero, UAF, una verdadera espada de Damocles que desde ahora penderá sobre sus cabezas por si pretenden salirse del redil que Ortega les ha construido. Complacientes y timoratos, ahora tendrán que tragar gordo pues no hay almuerzo gratis y compartir el festín del erario público, sea en la participación del pastel energético o en las exenciones tributarias, tiene sus costos.        

Ojalá y esta puñalada trapera sirva para incentivarlos a exigir con la misma vehemencia que han exigido la aprobación de los Waivers, el CAMBIO TOTAL de los  magistrados del Consejo Supremo Electoral, de la Corte Suprema de Justicia, de la Contraloría y la Fiscalía General de la Republica, del Procurador General y el de Derechos Humanos, instituciones y funcionarios que están completamente al servicio de Ortega, cumpliendo roles partidarios y totalmente alejados de los mandatos constitucionales; que exijan el respeto a la institucionalidad y al carácter apartidario de los cuerpos armados de la NACION; que exijan una profunda investigación en las instituciones del estado que salieron salpicadas por el escándalo narco mas reciente: el CSE, la CSJ y la PN y que exijan un verdadero Diálogo Nacional con TODAS las fuerzas políticas, sociales, religiosas y económicas de la nación, donde se pongan en agenda los temas pendientes de este inconstitucional gobierno: democracia, estado de derecho, gobernabilidad, institucionalidad, elecciones libres y transparentes, transparencia en el uso de los recursos del estado, incluida la cooperación internacional, entre los más importantes.

Nunca es tarde para rectificar y sólo los soberbios no reconocen los errores cometidos. El Gran Capital, las cúpulas empresariales aliadas del gobierno y los supuestos líderes de la oposición todavía están a tiempo de marchar con el pueblo y con la historia. Nunca está demás recordar los últimos años del régimen somocista y aquella máxima de George Santayana que sabiamente dice que “quien no aprende de la historia está condenado a repetirla”.

(Nota del Autor: Foto sacada del diario La Prensa) 

viernes, 8 de junio de 2012

NARCOTRAFICO E INSTITUCIONALIDAD


“¿Han dicho, las evidencias son estas?
No, no lo han dicho. Han especulado, nada más,
puras especulaciones y ahí me parece que no es correcto
porque se está ensuciando el nombre de una persona”.

Magistrada Alba Luz Ramos
Presidenta de Facto de la CSJ
(En defensa de Henry Fariñas)



A pesar de los esfuerzos gubernamentales de levantar una cortina de humo sobre las serias acusaciones que penden sobre la cabeza del CSE, producto de la Narco trama en que se ha visto envuelta la Institución a partir de la captura del Magistrado Suplente Julio Cesar Ozuna, cada día que pasa salen a flote nuevos elementos que permiten tejer una serie de suposiciones acerca de qué tan profundo han penetrado los tentáculos del narcotráfico en las instituciones del estado nicaragüense.


La defensa inicial que la Magistrada Presidenta de Facto de la Corte Suprema de Justicia Alba Luz Ramos hizo en relación a la supuesta inocencia de Henry Fariñas se ha venido al piso y ha estallado en la propia cara de la misma institución, toda vez que al ahora acusado se le ha comprobado su pertenencia a una célula del Cartel de la Familia Michoacana, a la que también pertenece el “ciudadano nicaragüense” cuya cédula de identidad corresponde al nombre de José Fernando Treminio Díaz, conocido como Alejandro Jiménez, (a) El Palidejo, con domicilio conocido en el Km. 10 ¾ de la Carretera Sur, en el sector conocido como El Refugio, vecino inmediato de la Escuela de la Policía Nacional “Walter Mendoza”. Cédula extendida, como todos sabemos, en trámite rápido y expedito por el Consejo Supremo Electoral a través del Magistrado Suplente Ozuna, subordinado directo de Roberto José Rivas Reyes, ambos de Facto.

Los elementos anteriores cubren con un manto de duda a tres instituciones, Sin embargo, hay varios hechos que se hace necesario profundizar para que la opinión pública, que con sus impuestos paga a los funcionarios del estado, tenga una visión mas amplia y pueda por consiguiente hacer una mejor valoración de los acontecimientos. En primer lugar, el Poder Judicial se ha visto vulnerado en su actuar ante las denuncias de trámites de reposición de partidas de nacimiento, con testigos inexistentes y madres que procrearon hijos a los 9 años. Una total colusión entre jueces y narcotraficantes que confirma todas las denuncias hechas durante la campaña electoral acerca de la manipulación de los registros civiles de las personas en muchas alcaldías del país, para extender partidas de nacimientos a menores de edad, con fechas alteradas a fin de que pudieran tramitar sus cédulas y votar por el partido de gobierno. El sacrificado resultó ser el Juez Local Civil de Tipitapa, pero este caso amerita una profunda revisión en TODOS los juzgados civiles del país para ver en cuantos de ellos se han tramitado las reposiciones famosas. Dejamos a criterio de la gente la valoración de la acérrima defensa hecha por la Magistrada Ramos acerca de la inocencia de Henry Fariñas, aunque quedan dos preguntas en el ambiente: Porqué estaba tan segura de su inocencia? Y ahora que se ha demostrado su involucramiento en una célula narco, Cuál es su posición al respecto?

Luego tenemos al Consejo Supremo Electoral, la madre del cordero en todo este relajo. Si ya existían antecedentes de trámites de cédulas a personeros de la narco guerrilla de las FARC colombianas, Cómo es posible que se haya continuado la práctica de seguir extendiendo cedulas a cualquiera que pueda pagar 300 córdobas, ya no digamos 1,500 dólares, sin los debidos controles que esto requiere. Se informa por parte de la Policía Nacional en el curso de las investigaciones iniciales, que el Magistrado de Facto Ozuna salió innumerables veces del país utilizando hasta tres y cuatro vehículos oficiales del CSE para trasladar dinero del narcotráfico a Costa Rica y otros países centroamericanos. Nadie en el Consejo controlaba este excesivo uso de los vehículos del estado? Quién en el Gobierno, donde no se mueve ni una hoja sin que lo sepa y autorice la Primera Dama, sabía de los constantes viajes al extranjero de Ozuna?  Migración no informaba de sus constantes salidas con varios vehículos oficiales? Roberto Rivas lo autorizaba o sencillamente no sabía nada de las andanzas de su subordinado? Si lo sabía habría que pensar que era cooperador necesario, según la jerga policial, y si no lo sabia, habría que destituirlo, no por tener cargo vencido o por corrupción, sino por inoperante e incapaz, ya que le montaron en sus propias barbas y bigotes una célula narco que lo enloda a él mismo y a toda la institución que mal dirige.


Finalmente tenemos a la Policía Nacional, como el tercer vértice de este triángulo, que poco a poco se va pareciendo al de Las Bermudas. Al igual que las otras dos, la CSJ y el CSE, la Policía está también pegada, como se dice popularmente, en la trama hecha pública en Nicaragua sólo hasta después de las investigaciones llevadas a cabo en Guatemala y Costa Rica a raíz de la muerte de Facundo Cabral. Vamos a apartar algunos elementos de corrupción que en el pasado han sido admitidos como casos puntuales y que involucran a altos mandos de la Policía, tales como el tráfico de vehículos robados en los años 90´s, la muerte de Jerónimo Polanco y las asiduas visitas al “establecimiento” del occiso, vínculos con el narcotráfico en Rivas, pago a soplones con droga incautada a los propios narcos, inconsistencias entre el dinero capturado a los narcos y lo reflejado en los informes, entre otros. El caso que nos ocupa es de mucha mayor repercusión que los anteriormente citados, puesto que de continuar esta situación nos encaminaríamos sin ninguna duda hacia lo que podríamos presagiar como un Narco Estado o en el menor de los casos a un Estado Fallido, en el que, además de la demolición de la Institucionalidad y el Estado de Derecho por obra y gracia de quienes nos desgobiernan, estaríamos padeciendo, desde las mismas instituciones del Estado, el flagelo del narcotráfico.

La Policía Nacional tiene mucho que explicar en torno al involucramiento de varios de sus mandos superiores con Henry Fariñas y sus familiares. Cómo es que, conociendo que éste estaba involucrado en una célula del narcotráfico, eran “Clientes VIP – Todo Incluido” del negocio de Fariñas? No lo sabían? Desconocían que tanto Fariñas y El Palidejo eran vecinos de la Escuela Nacional Walter Mendoza? Si ambas cosas no eran del conocimiento de los altos mandos de la Policía, entonces estamos ante una institución cuyos oficiales de Inteligencia son totalmente inoperantes en la penetración del narcotráfico en las instituciones del estado, pero altamente efectivos en darle seguimiento a las andanzas de los líderes de la oposición a Ortega, tanto a nivel nacional como territorial. La politización de la Policía, subordinada totalmente al orteguismo, trae este tipo de consecuencias. Pareciera ser, de acuerdo a las evidencias, que la lucha contra la oposición es más importante que la que se debiera hacer contra el Crimen Organizado. La denuncia de Karla, la hermana de Henry, involucra a muchos altos mandos de la Policía en actos ilícitos, por lo que la población demanda una amplia y profunda investigación a lo interno para saber a qué atenerse.

Independientemente de que se quieran minimizar los hechos y se pretenda arrojar sobre la opinión publica las famosas sondas a que nos tienen acostumbrados la maquinaria mediática del gobierno, para que, o un nuevo escándalo dirija la atención hacia otros temas o una nueva noticia salvadora mande al olvido el escándalo actual, el pueblo necesita conocer la verdad. Solo así se podrá devolver la confianza y rescatar algunas instituciones que se suponen están al servicio y protección de la ciudadanía. Con otras ni siquiera vale la pena intentarlo y lo único que cabría es su desaparición total y el encausamiento de sus cabecillas, que contrario al precepto legal, son culpables hasta que no demuestren lo contrario y ya saben a quienes nos referimos.  


(Las fotos utilizadas fueron tomadas del diario La Prensa)

viernes, 1 de junio de 2012

OSUNA: EL CHIVO EXPIATORIO EN LA NUEVA TERCIA GEOPOLITICA?


Los sandinistas recibían de Pablo entre 500 y 1000 dólares
por cada kilo de cocaína, dependiendo del tamaño del embarque.
Aparte de esto, cobraban 200 dólares
por el almacenamiento y custodia de cada kilo de coca.

Pág. 55. “El verdadero Pablo”. Astrid Legarda.
Confesiones de “Popeye”, su principal lugarteniente.


En los últimos días y con una gran cobertura, los medios de comunicación han destacado el quiebre de una supuesta red de narcotraficantes en la que estaría involucrado el Magistrado Suplente del Consejo Supremo Electoral Julio Cesar Ozuna, vinculándolo a la estructura que el Cartel de la Familia Michoacana tiene en Centroamérica y cuyo cabecilla local es Alejandro Jiménez (a) “El Palidejo”, principal sospechoso de haber dado muerte al cantautor argentino Facundo Cabral. El Cartel en cuestión, está identificado como uno de los más extraños y mortíferos del mundo, ya que aparte de su alianza con el Cartel de Sinaloa, cultiva una rara mezcla de mesianismo religioso, defensa de la dignidad y bienestar de los Michoacanos.
Debido a las acusaciones de Karla Fariñas, la hermana del detenido Henry Fariñas, es que se ha logrado destapar una olla podrida que salpica a varias instituciones. Karla ha denunciado los estrechos vínculos amistosos de altos mandos de la Policía Nacional con su hermano, destacando el financiamiento para reparaciones en delegaciones policiales, así como las constantes visitas de jefes policiales al negocio de Fariñas, un “Club” para adultos, en el cual, según la hermana, muchos departían alegremente con “El Palidejo”, algo que según ella lo tiene grabado en videos. Pareciera ser que este tipo de comportamiento no es nuevo, recordemos cuando en Marzo del 2006 y tras la muerte de Jerónimo Polanco, dueño también de un lupanar llamado “Aquí Polanco”, un hijo del occiso denunció, entre otros, a un alto comisionado a quien se le pagaba mensualmente grandes cantidades de dinero supuestamente por “protección”. Con la baja del alto jefe policial se pretendió sepultar cualquier vínculo de la institución con el caso. El problema de éste y el de Fariñas – “El Palidejo”, es que hay un elemento en común, la relación de altos mandos policiales con los personajes mencionados en el escándalo, ya sea brindando “protección”, al mejor estilo de la mafia italiana o involucrados en situaciones indeseables que manchan la institucionalidad de quienes deben de estar al servicio de toda la ciudadanía, no solo de los que pueden pagar altas sumas de dinero o de los que tienen negocios donde se comercia con la dignidad y el cuerpo de las mujeres.

Sin embargo, el fenómeno de la corrupción en las instituciones del estado nicaragüense no es nuevo. Acostumbrados a la vida fácil, muchos políticos y funcionarios han vendido gustosamente su alma al diablo para mantener un nivel de vida que nada tiene que ver con lo que ganan “nominalmente” y esto, en un país donde la institucionalidad y el estado de derecho son tan frágiles, es fácilmente detectable por los grandes carteles de la droga, convirtiendo a nuestro territorio en presa fácil de sus tentáculos. Hay muchos ejemplos de esto, que no es de ahora, sino veamos. Durante los años 80´s, el Capo colombiano Pablo Escobar Gaviria estableció sus redes en Nicaragua bajo el amparo oficial. Eran los años de la famosa triangulación creada por Escobar con Panamá, Cuba y Nicaragua para el trasiego de la droga, en cuya operación quien pagó los platos rotos fue el General Arnaldo Ochoa ya que fue fusilado por el régimen cubano. Años después de la muerte del “Patrón”, a como le gustaba que le llamaran a Escobar, han salido en varios libros escritos por gente muy cercana al Capo los vericuetos de esta nefasta asociación. En dos de ellos, uno escrito por la amante de Pablo, Virginia Vallejos “Amando a Pablo, Odiando a Escobar” y otro escrito por Astrid Legarda “El Verdadero Pablo, sangre, traición y muerte”, se habla profusamente de esta sórdida relación entre supuestos “revolucionarios” y quien fuera el jefe del mayor cartel de drogas del mundo.

En el primer atentado al World Trade Center, el 26 de Febrero de 1993, durante los allanamientos a los sospechosos de haber planeado y ejecutado el ataque, se encontraron pasaportes nicaragüenses extendidos por autoridades nacionales. En el año 2003, el mismo Primer Comisionado de la Policía Edwin Cordero, en una “cándida” declaración que sacudió los cimientos de toda la sociedad, por increíble que parezca legitimaba el hecho de que a sus soplones la policía les pagaba con drogas, incautadas a su vez al narcotráfico. Aunque tuvo que retractarse por presiones de sus antecesores, Caldera y Montealegre, ya el daño y la confesión estaban hechos. 

En el año 2004, nos enteramos cómo un Magistrado de la “Honorable” Corte Suprema de Justicia hace desaparecer 600 mil dólares capturados al narcotraficante Luis González Largo y alegremente se los reparte con otro u otros, en un alarde de impunidad y cinismo. A pesar de haber cometido un flagrante delito que ensuciaba al máximo tribunal de justicia del país, la cosa quedó ahí. Eran los felices años del pacto y todo quedaba entre socios. Entre el año 2004 al 2008, el “Honorable” Magistrado Presidente del CSE “extrajo” 407 millones de córdobas de la institución, burlando todas las normas de control gubernamental. A través de facturas falsas y empresas igualmente falsas, Rivas aumentó su patrimonio familiar a costa del erario público, sin que nadie tuviese nada que señalar, en el colmo de la desfachatez y el encubrimiento gubernamental. 

En el año 2008, el miembro de las FARC Alberto Bermúdez (a) “El Cojo” recibió cédula nicaragüense en un trámite expedito que ni los mismos nacionales lo pueden disfrutar. Bermúdez se encontraba en Nicaragua desde un año atrás, posiblemente en acciones de tipo logístico para la guerrilla colombiana. En el año 2011, nuevamente Roberto Rivas Reyes fue acusado en la vecina Costa Rica por enriquecimiento ilícito, siendo requerido a partir de este año por las autoridades ticas. Aviones, mansiones, vehículos de lujo, valiosas propiedades en el mar y un largo etcétera no bastan, ni siquiera, para sonrojar a un gobierno que se auto llama Cristiano, Socialista y Solidario. Ninguna autoridad nacional se ha hecho eco de la denuncia tica y más bien da la impresión que el Magistrado de Facto goza, además de su ilegal inmunidad, de total impunidad para delinquir tanto dentro como fuera del país.

Corrupción aparte, surge ahora el caso Ozuna, que por las aristas que presenta pareciera ser que forma parte de un juego a mayor escala y todo indica que el hermano de la recién nombrada Presidenta del PLC será quien pague los platos rotos de la fiesta. Existen algunos elementos para presumir que Ortega ha decidido tomar al toro por los cuernos en su relación con los Estados Unidos y ha subido el tono en un intento de negociar al filo de la navaja, conociendo cuáles serían los puntos débiles de la actual Administración Obama. 

En el mes de Mayo se dieron varios eventos que se hace necesario analizar para comprobar que nada de lo que pasa en el país es producto de la casualidad. El primero de ellos fueron las declaraciones de la Embajadora de los Estados Unidos Phyllis Powers cuando argumentaba el porqué estaba difícil la aprobación de los Waivers, un golpe en la cara a Ortega y sus comparsas “capitalistas y burgueses”. El segundo fue la respuesta de Bayardo Arce Castaño, asesor económico de Ortega, cuyas declaraciones eran una amenaza velada de dejar de lado el compromiso de Nicaragua con los norteamericanos en la lucha contra el narcotráfico, la inmigración ilegal y el terrorismo a cambio de no meterse en los asuntos domésticos de Nicaragua. El tercer evento fue la captura de 44 cubanos ilegales en el Departamento de Ocotepeque en el occidente de Honduras el pasado 25 de Mayo. De acuerdo a las investigaciones de las autoridades hondureñas, los ilegales pasaron por Nicaragua como ultimo destino antes de llegar a tierras catrachas. Un cuarto evento es la condonación de la deuda contraída por Nicaragua con Irán durante los años 80´s. Esto ha sido paralelamente al anuncio de la visita del vicepresidente iraní a tierras nicaragüenses y el compromiso de conceder un préstamo de 250 millones de dólares, algo que se ve todavía más largo que el camino transitado para que nos perdonaran los 160 millones de dólares de la deuda. Finalmente, el quinto evento es la captura del Magistrado Suplente del CSE Julio Cesar Ozuna Ruiz, pieza importante en el trasiego del dinero narco en vehículos oficiales y la entrega de cedulas express a narcotraficantes. Cuesta creer que en este país donde existe un férreo control de todo el engranaje estatal, la actividad de Ozuna era desconocida para sus superiores, independientemente de que un trastabillante y desprestigiado Roberto Rivas Reyes haya jurado lo contrario en su patética conferencia de prensa.

No hace falta ser un avezado analista político para intuir que nuevamente Ortega juega con fuego, subiendo al máximo la apuesta para forzar una eventual negociación con Estados Unidos, cuyo objetivo final sería la aprobación de los Waivers, sobre todo el de la propiedad, que es el que mayor daño haría a su administración, toda vez que su rechazo bloquearía el acceso a fondos del FMI, el BM y el BID. Con un Chávez que aparentemente vive sus últimos días, la crisis europea encima, el corte de la ayuda bilateral de muchos países de Europa y atravesando una seria crisis de legitimidad, la negativa de las dispensas norteamericanas sería fatal para su gobierno. Es por eso que aparentemente ha decidido ir a fondo con el asunto y estaríamos una vez más en presencia de la práctica política orteguista del garrote y la zanahoria. El Garrote que representa la amenaza y el chantaje de disminuir la lucha contra el narcotráfico, la inmigración ilegal y el coqueteo con los iraníes y la Zanahoria expresada en la entrega de la célula del Cartel de la Familia Michoacana en Nicaragua, que dicho sea de paso, nadie o casi nadie sabía que operaba en el país, y el chivatazo a los hondureños que conllevó a la captura de los inmigrantes ilegales cubanos.

Un juego peligroso en que nuevamente Ortega pretende involucrar al país. Si antes fue una guerra fratricida que desangró al país, ahora sería algo mucho peor: caer totalmente en las garras del narcotráfico. México, Colombia, Guatemala y El Salvador son algunos ejemplos de estados sometidos a este flagelo y que se deberían evaluar muy bien antes de continuar con esta loca aventura. 

viernes, 25 de mayo de 2012

ENTRE DIGNIDAD Y TRADICIONALISMO POLITICO


Luego de anunciado el calendario electoral, dicho sea de paso caprichoso y hecho como un traje a la medida de los intereses orteguistas, los partidos políticos que poseen personería jurídica, 18 en total, han tenido que entregar la carta de intenciones exigida por el Consejo Supremo Electoral, como un requisito previo para poder participar en los próximos comicios del 4 de Noviembre. Demás está decir que dicha carta de intenciones no es mas que un chantaje al que ya se acostumbró el magistrado presidente de facto Roberto José Rivas Reyes, para presionar a los partidos políticos a aceptar todas las arbitrariedades contenidas en el famoso calendario, el que fue presentado una vez que las leyes enviadas a la Asamblea Nacional desde la presidencia inconstitucional fueron aprobadas, nos referimos a las leyes conocidas como 50 – 50 y la que triplica a los concejales en las alcaldías municipales.

A partir de esto y luego de conocidas las irrelevantes reformas a la Ley Electoral con la que Ortega pretende confundir a la opinión publica nacional y engañar a la comunidad internacional, el debate gira en torno a si la “oposición” debe ir a no a las elecciones municipales. Teniendo como marco de referencia dos elementos de indiscutible importancia, los informes de las misiones de observación de la Unión Europea y el de la OEA, se impone el análisis de esta decisión que para la inmensa mayoría de la población “está mas clara que el ojo del piche”, según el decir popular, aunque para algunos dirigentes políticos todavía es una situación de vida o muerte para sus aspiraciones o ambiciones, según sea el caso. Y nos estamos refiriendo a lo que la gente de a pie considera la legítima oposición, no a aquellos partidos que todos identifican como aliados, apéndices, infiltrados o mercenarios a sueldo del orteguismo. Nos referimos a la Alianza PLI, por la que miles de ciudadanos de este país confiaron su voto y depositaron su total confianza en la fórmula de Fabio Gadea y Mundo Jarquin, la Esperanza Democrática para Nicaragua.

La principal recomendación, de las muchas que hicieron las dos Misiones de Observación, se remitía fundamentalmente al Consejo Supremo Electoral, a quien señalaron en términos muy diplomáticos como carente de prestigio profesional, falto de perfil independiente y no neutral. Ambas delegaciones coincidieron en lo que todos los nicaragüenses ya sabemos, por que lo hemos sufrido en carne propia: 1) Que la institución a cargo de contar los votos está totalmente desprestigiada por tener como antecedentes tres fraudes consecutivos: las municipales del 2008, las regionales del 2010 y las nacionales del 2011 y eso sin contar el “pequeño fraude” del 2006, dado que seis años después aun no entregan el restante 8 % del total de votos emitidos en dichos comicios. 2) Tampoco son independientes porque el Consejo mismo, al igual que el resto de instituciones del Estado nicaragüense, han sido cooptadas por el orteguismo en un proceso de demolición de la institucionalidad y el estado de derecho que dio inicio en enero del 2007. 3) Mucho menos que sean neutrales, donde “liberales” y orteguistas por igual responden al caudillo en el poder e inclinan la balanza hacia los intereses de este, al inicio guardando las apariencias (2006) y al final de manera descarada, consumando cuanto fraude haya que cometer con tal de dar la victoria al que les mantiene el cargo contra viento, marea y la Constitución. Al mejor estilo de la Guardia Nacional, que leía a como quería, estos impresentables cuentan los votos también a como quieren.

Las acciones llevadas a cabo  por el Consejo en lo que va del proceso electoral  municipal, ni generan confianza ni demuestran imparcialidad, que es precisamente lo que reclama la población nicaragüense y la comunidad internacional. Pretenden nombrar los Concejos Electorales Municipales y Departamentales (CEM y CED) antes de la conformación de las alianzas, lo que “inocentemente” conllevaría a que los partidos aliados del orteguismo ocuparían la mayoría de los cargos en dichas instancias, segundo y tercer eslabón del fraude en los territorios, siendo el primero las JRV. Sin embargo, la actitud conformista mostrada por el PLI – VCE ha dejado mucho que desear y tanto más que lamentar. La votación con la que se aprobaron las reformas enviadas por Ortega no hacen mas que confirmar lo que es un secreto a voces, de que existe un proceso de negociaciones entre el orteguismo y el Movimiento Vamos Con Eduardo (MVCE), encaminado a repartir los cargos en las instituciones del estado, mismas que estarían en un punto muerto por la pretensión de los “negociadores” de Montealegre de retener 3 magistrados en el CSE ante el ofrecimiento de Ortega de entregar solamente dos y la condición irrenunciable de este ultimo de mantener a Roberto Rivas en la presidencia del Consejo.

Estas razones serían las causas del retiro de la Alianza de Maximino Rodríguez, líder del Movimiento Liberales con Visión de Nación y veterano luchador por la democracia en nuestro país, quien se integró desde niño a las filas de la Contrarrevolución en los años 80´s. Desilusionado y frustrado ante la forma en que el eduardismo se ha comportado antes, durante y después de las elecciones nacionales del 2011, Maximino no está dispuesto a cargar con la pesada lápida que sepultará a quienes pretenden sustituir a Arnoldo Alemán en el puesto vacante del Pacto de los Mengalos. La pregunta que cabría hacerse es: Cuál es la garantía del partido PLI - VCE de que no le quiten la personería jurídica, a como ya le hicieron con ALN y se la entreguen a cualesquiera de las facciones del PLI que se la disputan y garantizarse el orteguismo de contar los votos con gente afín a ellos?; y de suceder esto ultimo, Valió la pena tanto desprestigio, perder la confianza de la gente como opción política creíble y dejar ante la población la percepción de haberse convertido en un partido pactista mas, de tantos que ha dado la historia del tradicionalismo político en nuestro país?.

En estos momentos cruciales de la historia, ni es válido ni decente alegar la pérdida de la personería jurídica para someterse a un nuevo fraude y someter a los nicaragüenses a  un nuevo escarnio electorero. Hay que recordarle a aquellos que tienen memoria corta, de que el PLI fue un referente histórico de dignidad y honorabilidad del liberalismo ante las pretensiones dictatoriales y continuista del viejo Tacho Somoza y que pasó muchos años sin personería jurídica, sin haber perdido su valiosa personalidad política y el prestigio de haber dado verdaderos estandartes de patriotismo a la nación; que el FSLN, el de Carlos Fonseca, el verdadero movimiento guerrillero que condujo al pueblo nicaragüense al triunfo sobre el dictador Somoza Debayle, jamás tuvo personería jurídica ni diputados en el parlamento somocista, fue perseguido a muerte por el somocismo, pero al final se alzó con la victoria ante un gobierno dinástico y dictatorial que se prolongó por 45 largos años, sencillamente porque supo rectificar sus propios errores y pudo interpretar los sentimientos del pueblo para poderlo conducir con éxito a la victoria.

Se trata de escoger entre terminar de una vez por todas con el tradicionalismo político o seguir por la senda que conduce a las componendas, al pactismo y a la traición. Se trata de pensar en el pueblo o en los mezquinos intereses personales, familiares y de un grupo reducido de caballeros que han hecho de la política un modus vivendi. Se trata de enfrentar con dignidad al régimen o continuar agachados recogiendo las migajas que este lanza desde las alturas del poder. Se trata de escoger entre al calor del pueblo o el frio vergonzante de los cargos gubernamentales cedidos por el dictador de turno. Se trata de elegir entre ir a unas elecciones en las que ya todos sabemos como será el resultado o de resistir con dignidad junto al pueblo que demanda acciones firmes de aquellos a quienes se les dio el voto para que fueran dignos representantes de la voluntad popular. Que no se equivoquen, si el pueblo está planteando que ni hay porqué ir a votar ni por quien votar, esto también los incluye a ellos.  

viernes, 18 de mayo de 2012

DE MENSAJES Y MENSAJEROS


En los últimos meses se ha incrementado el ir y venir de la clase política nacional en torno a las urgentes necesidades del partido de gobierno y su caudillo, abocados afanosamente en recomponer el panorama político nacional y superar la crisis de legitimidad en que está sumido a raíz del fraude electoral de Noviembre del 2011, el que hasta hace pocas semanas no era, ni mucho menos, la preocupación del inconstitucional Daniel Ortega, a todas luces indiferente a  los reclamos de la población por el asalto a la voluntad popular cometido en dichos comicios. La reacción de la comunidad internacional no se ha hecho esperar y por activa y pasiva, los mensajes enviados al régimen han sido dados en alta voz y por diversos mecanismos, poniéndolo por primera vez a la defensiva estratégica.

En efecto, las noticias llegadas de Venezuela o de Cuba, acerca del verdadero estado de salud del Presidente Hugo Chávez Frías y sus expectativas de vida, han encendido, y con justa razón, las alarmas del orteguismo acerca de la posibilidad de la disminución, o en el peor de los casos, del corte del inmenso flujo de recursos provenientes de la privatización de la ayuda venezolana. Divorciado de los europeos por la misma razón, el manejo discrecional de tanta plata, rescindió de la peor manera la generosa cooperación de muchos de los países del viejo continente y ni siquiera se inmutó por la cancelación de la Cuenta Reto del Milenio financiada por los Estados Unidos de América.

La alianza estratégica con un Chávez rebosante de salud y de petróleo, con inmensos mega proyectos en mente, con una oposición débil, fragmentada y desconcertada, la alianza táctica con una clase empresarial de cara mas a la repartición del enorme pastel económico que al restablecimiento de la democracia y el estado de derecho, con  la Administración Obama contenta por los cinco años en que Ortega hizo muy bien la tarea encomendada: lucha contra el narcotráfico, el terrorismo, la inmigración ilegal y la promesa de no desestabilizar a los vecinos centroamericanos, además de una fluida y sumisa relación con el Fondo Monetario Internacional, acatando todas las sugerencias dictadas por este en beneficio de una fortalecida estabilidad macroeconómica, le daban al régimen un amplísimo margen de maniobra a nivel interno para mediatizar y controlar cualquier intento de protesta por el fraude pasado y prepararse para agregar uno mas, el cuarto, el 4 de Noviembre próximo.

Sin embargo, las cosas no están saliendo a como lo planeado y en asunto de siete meses, un acelerado cruce de mensajes y mensajeros han inundado la atmosfera política nacional. El primero de ellos, en Noviembre del 2011, luego de finalizadas las elecciones nacionales, la comunidad internacional reaccionó al fraude con el informe de la OEA en la voz del Jefe de la Misión de Observación Electoral, Dante Caputo, en el que hacía serios señalamientos a la transparencia de los comicios. Posteriormente, en Enero de este año, se dan dos mensajes muy significativos, el primero de ellos en la persona del recién llegado Embajador de la OEA, el brasileño Ricardo Steinflus, quien prácticamente legitimaba el triunfo de Ortega al declarar irresponsablemente de que el conteo rápido llevado por ellos era compatible con los resultados finales dados por el CSE. Esto fue descalificado por el Secretario General, aunque la sensación que quedó fue de una maniobra dirigida desde Venezuela por Hugo Chávez, a la postre el gran elector de Miguel Insulza, ya que el desmentido fue mediáticamente menos importante que lo aseverado por Steinflus. En este mismo mes, la Secretaria de Estado Hillary Clinton golpeaba la mesa de Ortega anunciando la revisión de la ayuda económica a su gobierno y la aplicación de un agresivo escrutinio a los prestamos de los organismos multilaterales, lo que provocó una estampida hacia Washington de una delegación de empresarios enviadas por el mismo Ortega a cabildear en su favor.

En el mes de Febrero tocó el turno al Jefe de la Misión de Observación de la Unión Europea Luis Yáñez y su mensaje, aunque muy diplomático, fue lo suficientemente explícito como para dejar claro que: 1) El Consejo Supremo Electoral estaba urgido de magistrados con prestigio profesional, perfil independiente y neutral; 2) La necesidad de restablecer la observación electoral nacional; y 3) Atender la composición y funcionamiento de los Concejos Electorales Departamentales, Regionales y Municipales, así como las Juntas Receptoras de Votos. En total fueron 24 recomendaciones para mejorar el sistema electoral nacional y devolver la esperanza electoral a los nicaragüenses.

En Marzo, el mensaje estuvo a cargo de Daniel Ortega, quien atendiendo la recomendación personal del mismo Yáñez procedió a enviar a la Asamblea Nacional el proyecto de ley conocido como 50 – 50, en un claro guiño a los europeos. Aprovechó el impulso para introducir la iniciativa de ley que triplicaba los concejales en todas las alcaldías del país, una medida para aplacar los ánimos de su propia base, que hasta el día de hoy reclama por los famosos dedazos y de paso incluir en las listas de beneficiados a los partidos satélites, que para dar la sensación de alta participación en el proceso electoral municipal, correrían solos en el mismo.   

El mes de Abril fue uno de los más profusos en mensajes y mensajeros, ya que como es tradicional entre los políticos criollos de nuestro país, la Semana Santa ha servido para efectuar los amarres políticos y dejarnos amarrados al resto. El primer mensaje fue dado por Eduardo Montealegre, anunciando que se encontraba listo para sentarse a negociar con Ortega, enviando a su primo, el también diputado Mauricio Montealegre con un mensaje mucho mas claro: no se vetaba a Roberto Rivas y el triunfo electoral de Noviembre del 2011 era inobjetable y revestido de toda legalidad. El segundo mensaje lo hizo Ortega, quien manteniendo en el congelador a un solícito Montealegre, decidió prescindir de él y tratar de buscar un arreglo directo con los europeos, enviando al Canciller Santos a Bruselas e informar de las reformas electorales que enviaría a la Asamblea Nacional. Dichas reformas, por demás insustanciales y sin ir al fondo de las recomendaciones dadas por la Misión de Observación de la Unión Europea, fueron introducidas este mismo mes, Abril, dando Ortega un mensaje al PLI – VCE de que el papel asignado a estos seria únicamente el de aprobar las reformas electorales, lo que efectivamente y para vergüenza ajena, fue lo que sucedió.

El mes de Mayo posiblemente sea el más agitado de todos los anteriores, ya que luego de muchos meses de no tener, los Estados Unidos enviaron a la Embajadora Phyllis Powers a cargo de su delegación diplomática en Nicaragua, nombramiento resultante de una suerte de negociación entre Demócratas y Republicanos, estos últimos llevando el tono de la presión a Ortega. Powers, acostumbrada a climas políticos espesos tales como Irak, Colombia, Rusia, Jordania y Polonia, no esperó mucho para hacer llegar el mensaje que nadie en el gobierno, la clase empresarial y muchos “opositores” esperaban y mucho menos deseaban oír: la dificultad de la aprobación de los Waivers de este año, lo que dejaría en una posición nada cómoda para el régimen de cara al año 2013.

En este mismo mes, se han enviado cuatro mensajes mas que contrastan con la actitud timorata de parte de la clase política nacional: el de la Unión Ciudadana por la Democracia, UCD, el de Fabio Gadea Mantilla, líder de la verdadera oposición y ex candidato presidencial de la Alianza PLI, el del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, y el del Movimiento Patriótico Republicano, MPR, expresando con la mayor claridad posible de que en las condiciones en que se estarían desarrollando las elecciones municipales, las mismas que ampararon y propiciaron el fraude de Noviembre del 2011, participar en ellas seria ser cómplices de un nuevo asalto a la voluntad popular, ya que ni habría por qué ir a votar, ni mucho menos por quién votar.  

sábado, 5 de mayo de 2012

ESTRATEGIA DEL ORTEGUISMO PARA LAS ELECCIONES MUNICIPALES


La semana anterior el magistrado presidente (de facto) del fraudulento Consejo Supremo Electoral, solicitado además por la justicia costarricense por acusaciones de Enriquecimiento Ilícito, Roberto Rivas Reyes, hizo la atrasada convocatoria a participar en las elecciones municipales del próximo 4 de Noviembre. Con la soberbia y pedantería que le caracteriza, anunció con bombos y platillos el calendario electoral y como de si algo nuevo se tratara, exigió la entrega del famoso documento de intenciones que en las elecciones nacionales recién pasadas también obligó a firmar a las alianzas participantes, con la intención de dar, adentro y afuera, una imagen de legalidad y pretender el tan rebuscado reconocimiento de los partidos políticos al gobierno y al adefesio de institución que mal dirige, desprestigiada a más no poder por los fraudes perpetrados a la voluntad popular en las últimas tres elecciones organizadas por estos impresentables personajes.

Luego del desastre nacional e internacional en que se convirtieron los pasados comicios, los que resultaron en la ilegal investidura presidencial del candidato inconstitucional por el también ilegal Rivas Reyes, el desprestigio institucional del Consejo Supremo Electoral es aún mayor, ya que los informes de las Misiones de Observación Electoral, tanto de la OEA como de la Unión Europea, lo convierte en el ojo del huracán del colosal fraude cometido a vista y paciencia, incluso de los mismos observadores nacionales e internacionales. La demanda de TODOS los que participaron como vigilantes de lo que debería haber sido un proceso justo, limpio y transparente, es la salida inmediata de TODOS los “magistrados”, que no está demás repetir, TODOS se encuentran con periodos vencidos, por lo que son ILEGALES, DE FACTO Y AL MARGEN DE LA CONSTITUCION. Otra cosa es que, en el reinado de la ilegalidad y la inconstitucionalidad en que ha caído nuestro país a partir del 2007, año en que inició la demolición del Estado de Derecho en Nicaragua, ellos no desentonen y estén al mismo nivel que se encuentran 38 funcionarios de los “poderes del estado”, presidente incluido.

Ahora y a pesar de cargar con semejante baldosa anti ética, inmoral y poco técnica, se pretende continuar con el circo electoral puesto en escena desde el 2008, en un intento de “normalizar” la situación del país y aparentar legitimidad a partir de la famosa carta de intenciones que obligatoriamente tendrían que entregar los partidos políticos, so pena de perder sus personerías jurídicas. Bajo este chantaje político y jurídico, el gobierno a través del Consejo Supremo Electoral armaría la comparsa del próximo 4 de Noviembre. Sin embargo, existen algunas consideraciones que desde ya se están barajando para garantizar las “nuevas victorias” previstas en las elecciones municipales.

En primer lugar está la participación del PLI, que como segunda fuerza electoral en virtud de los resultados de Noviembre del 2011, la Ley Electoral lo faculta para contar los votos con la primera fuerza, el FSLN. No hace falta devanarse los sesos para prever que, al igual que hizo con ALN, el orteguismo le dará la personería jurídica del PLI a alguien que “cuente” los votos como a ellos les interesa que se cuenten. En este sentido, se baraja formalizar la idea de aquella medida salomónica que tanto se habló después de las elecciones pasadas: respetar los diputados de la Alianza PLI, pero entregar la personería a una de las tres facciones que reclaman la legitimidad. En este caso, se menciona insistentemente que los premiados serán los que están alrededor del caudillo Virgilio Godoy, con la salvedad que la representación legal se la entregarían a quien en su momento fue el “Delfín” del anciano líder liberal, el célebre Wilfredo Navarro, esto posterior a su renuncia o expulsión del PLC y su reincorporación a la facción del PLI Godoyista. Esta movida garantizaría al orteguismo que nadie se dispare por su propia cuenta a la hora del conteo de los votos o que pretenda cobrar mas de lo debido por el tendido electoral, como el caso aquel conocido por todos, y trataría de atraer a algunos diputados de la bancada democrática. Navarro trataría de consolidar una bancada del PLI Godoyista, la que tendría el apoyo incondicional del orteguismo en la Asamblea Nacional. Se matan dos pájaros de un tiro: por un lado se garantiza el “correcto” conteo de los votos para que la Alianza de Ortega - Murillo conquiste al menos 135 alcaldías, con una abrumadora mayoría de concejales provenientes de los CPC en cada una de ellas y por otro lado, se fracciona la bancada democrática y por consiguiente, “la oposición” a Ortega.

En segundo lugar, se permitiría la participación de  ALN, quien de acuerdo a la Ley Electoral perdió su personería jurídica debido a la mísera cantidad de votos que obtuvo en Noviembre pasado. En este caso se alegaría jurisprudencia por otros casos similares en el pasado para garantizar que corran legalmente en la contienda municipal. Esta situación sería prácticamente igual para el Partido Conservador, quien perdió también su personería jurídica por las mismas razones de ALN. Ambos partidos correrían solos en las elecciones y si se preguntan quién financiaría a ambos después del desastre del 2011, la respuesta es la misma que todos están pensando. Del mismo cuero salen todas las coyundas, dice el refrán muy nicaragüense.

En tercer lugar y para dar la sensación de masiva participación en el proceso electoral, que ellos lo leen como apoyo y confianza en las autoridades electorales y a la gestión del gobierno, ademas entrarían al circo electoral: 1) La Resistencia Nicaragüense, con la promesa de cederle algunas alcaldías en el corredor de la guerra; 2) El PLC, quien todavía aspira, de la mano de un “reingenierizado” Arnoldo Alemán, a convertirse en la segunda fuerza política del país o al menos a ser recompensado por favores prestados en el pasado reciente, y 3) Algunos partidos satélites del orteguismo, sobre todo los vinculados a denominaciones religiosas evangélicas, con la promesa de que van a ganar unos cuantos concejales, de los no tan milagrosamente multiplicados.

Con esta estrategia, pretenden dar la sensación de que las “instituciones políticas” del país han dejado atrás los alegatos de fraude electoral y que, dada la “confiabilidad” del Consejo Supremo Electoral, estarían dando un voto de confianza a esta institución. Se da por descontado que toda esta trama contaría con la bendición del Gran Capital, los más interesados en alcanzar la estabilidad que tanto necesitan los negocios. Con el paso inicial dado por Ortega, de enviar a aprobación de la Asamblea Nacional las insustanciales reformas electorales, estaría dejando para una eventual negociación, mas de cara al exterior, el cambio de algunos rostros en el CSE. Esa sería su carta debajo de la manga, en caso de que los Estados Unidos y la Unión Europea presionen por la transformación de tan desprestigiada institución. Tal a como se maneja públicamente, porque no han tenido empacho en anunciar sus mezquinas ambiciones personales, algunos diputados dizque opositores, ya estarían listos para “sacrificarse por la patria” y asumir las magistraturas que tenga a bien Ortega concederles.

Habría que ver que de esto aprobaría el pueblo nicaragüense, harto del tradicionalismo político del que han hecho gala muchos filibusteros de la política criolla durante tantos y tantos años. Es casi seguro que, al igual que don Fabio Gadea, la inmensa mayoría se quede en sus casas contemplando como, en otra repetición del fraude del 2008, el orteguismo anuncia con bombos y platillos un nuevo triunfo electoral el 4 de Noviembre.   

sábado, 28 de abril de 2012

DESESPERADA BUSQUEDA DE LEGITIMIDAD


Durante los últimos días hemos visto acciones desesperadas del comandante Ortega intentando le legitimidad de su inconstitucional tercer periodo, no solo al interior de su desgastada militancia, sino también dirigida hacia el exterior, en la búsqueda afanosa de recuperar la confianza perdida por la comunidad internacional, Europa y Estados Unidos fundamentalmente, originada por los tres fraudes consecutivos en sendos procesos electorales: Elecciones Municipales del 2008, Elecciones Regionales del 2010 y Elecciones Nacionales del 2011.

En efecto, primero fue la iniciativa de ley conocida como Ley 50 – 50, un invento que roza con la Ley Electoral, dirigido a aplacar el descontento de las mujeres, el sector más golpeado por las constantes e inalcanzables alzas de la canasta básica, que según fuentes oficiales del BCN, al mes de Marzo se encontraba en C$ 10,095.40, habiéndolo recibido en C$ 2,937.70 de manos del Presidente Bolaños. Son las mujeres, la inmensa mayoría pobres, las que más están sufriendo el impacto del elevado costo de la vida, a partir de la llegada de Ortega al poder en el 2007, ya que son ellas las que tienen que hacer malabares para que alcance el presupuesto familiar, con el agravante de que lograr un empleo digno y estable es cada día más difícil de conseguir, amén de los salarios de hambre a los que hay que conformarse. Son las mujeres las que tienen que soportar la inmensa carga de ser padre y madre en una buena parte de los hogares nicaragüenses, sea porque los hombres están fuera del país buscando el empleo que no encuentran aquí o sencillamente por irresponsabilidad. Sin embargo, esta ley está muy lejos de servir de consuelo a miles y miles de mujeres que no alcanzarán en las listas del partido para aspirar a cargos públicos, toda vez que sean los comisarios políticos quienes escogerán a las elegidas para vivir del erario público.

Pero esto no bastaba, el asunto de quedar bien con las mujeres estaba zanjado, ahora el problema estaba en meter a la mayor cantidad posible de ellas y como dice la canción “Nuay cama pa´tanta gente”, por lo que surgió la genial idea de triplicar los concejales en todos los municipios. Con esto se solventaba el problema interno y se hacía espacio para incluir también a los aliados que harán el coro en el próximo circo electoral del 4 de Noviembre. Se asegura que no habrá incremento del presupuesto, ni mayores gastos por la iniciativa, algo que ni ellos mismos se lo creen, a menos que los candidatos a ocupar las concejalías y los nuevos cargos que acechan bajo el anuncio de “Concejos Ampliados”, se conformen con recibir migajas salariales en momentos en que el comandante Ortega está solicitando un aumento de salarios a sus funcionarios del gobierno central. O habría que preguntarle a la militancia que, igual que la mayoría de la población atraviesa difíciles condiciones económicas, si es ejemplar que la cúpula se enriquezca desproporcionadamente e incursionen en cuanto negocio se les ocurra  gracias a los petrodólares chavistas y a ellos les pidan que el poco salario que ganan como concejales, ahora lo tengan que repartir entre tres. Socialista, Cristiana y Solidaria la petición, pero el ejemplo que dan los de “arriba” en nada se parece a lo que les están pidiendo a los de “abajo”.

Resuelto, aparentemente, el problema a lo interno, queda lo más complicado, convencer a la comunidad internacional que las recomendaciones hechas a raíz del fraude electoral por las Misiones de Observación Electoral de la Unión Europea y de la OEA serán atendidas. La situación internacional, decíamos en Editoriales anteriores, es la que se le presenta a Ortega más complicada. 1) Serios señalamientos hechos por parte de la Unión Europea motivados por el fraude electoral del pasado 6 de Noviembre,  lo que ha alentado a que mas países y agencias de cooperación anuncien su decisión de suspender la ayuda a nuestro país, la última de ellas, la Agencia de Cooperación Catalana; 2) la amenaza del rechazo a la aprobación de los dos Waiver previstos para este año por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos, lo que repercutiría en el acceso a los fondos concesionales del Banco Mundial, el FMI y el BCIE, entre otros; 3) la precaria salud de Hugo Chávez, quien al parecer ya asumió la irreversibilidad de su situación personal, lo que dejaría un complicado escenario político en Venezuela, ya que el chavismo tendría que optar por nombrar al sucesor de Chávez en el más breve plazo o ir a las elecciones de Octubre próximo con un candidato moribundo, lo cual, en ambos casos no es garantía de victoria electoral, a menos que de Nicaragua se envíe en calidad de refuerzo a Roberto Rivas para “asesorar” a los que contarán los votos en Venezuela. El cuarto elemento de la situación internacional lo representa la crisis económica mundial, que a como se está viendo, tendrá un efecto muy fuerte en Nicaragua, ya que somos excesivamente dependientes de muy pocos productos de exportación, mismos que están viendo disminuidos sus precios en el mercado externo.

Ante este sombrío panorama internacional, Ortega tomó la iniciativa enviando a su Canciller a Bruselas para anunciarles el paquete de reformas electorales que se introducirían a la Asamblea Nacional, en la búsqueda de calmar los ánimos de los europeos y tratar de disminuir las eventuales presiones económicas que es de esperar sean ejecutadas si no se atienden las recomendaciones hechas por la Misión de Observación Electoral. Con esto pretende “matar dos pájaros de un tiro”, ya que también seria la carta de presentación que le mostraría a la nueva Embajadora de los Estados Unidos, próxima a venir al país, como una muestra de su repentina reconversión e interés por la democracia, las elecciones libres, justas y transparentes.

Sin embargo habrá que ver si ellos permitirán que les den “atol con el dedo” a como pretende Ortega, acostumbrado a dárselo a los nicaragüenses, ya que la principal demanda nacional e  internacional y condición sine qua non para devolver la esperanza electoral a la nación, es la salida inmediata de TODOS los magistrados del Consejo Supremo Electoral, los que, además de ser funcionarios de facto, están señalados con pruebas fehacientes, masivas y documentadas, de violentar la decisión soberana del pueblo en los tres últimos procesos  electorales y para rematar el asunto, su presidente, el magistrado de facto Roberto Rivas Reyes, ha sido señalado de innumerables actos de corrupción al frente de la institución que dirige y está siendo esperado en Costa Rica para que responda a las acusaciones de enriquecimiento ilícito que se le imputan, ya que en Nicaragua goza de la total impunidad que le garantiza el mismo Ortega, por los mismos delitos por los que es acusado en la vecina del sur. 

Finalmente, pareciera ser que esta ofensiva diplomática y legislativa está dejando por fuera a aquellos que pretendían ser los interlocutores de un nuevo pacto, el que aparentemente ya no es del interés de Ortega, debido a que considera que está lo suficientemente fuerte a nivel nacional y asume que con la debilidad mostrada por la oposición, la comunidad internacional se verá obligada a tener que entenderse con él. A los que ansiaban convertirse en los sucesores de Arnoldo Alemán, solamente les quedará la triste misión de aprobar todo lo que el dictador envíe a la Asamblea Nacional, sumándose al coro vergonzante del “Grupo de los 63”, so pena de no agarrar los cargos que de seguro ya les tienen escogidos.