lunes, 12 de noviembre de 2012

POSICIONAMIENTO DEL GRUPO PATRIOTICO DE MILITARES RETIRADOS, GPMR, ANTE EL PROCESO ELECTORAL MUNICIPAL



“Quien no aprende de sus errores
está condenado a repetirlos”.

Francisco de Goya
Pintor español del Siglo 17.

 Finalizadas las elecciones municipales, se hace necesaria una recapitulación de lo acontecido, ya que el análisis de lo vivido da a la ciudadanía una idea del presente y el futuro inmediato que le espera a nuestro país. Para nadie debió haber sido una sorpresa los resultados anunciados por el Consejo Supremo Electoral, sin embargo, para muchos sí tuvo que haber sido una sorpresa la respuesta popular durante esta jornada que finalizó el 4 de noviembre y sobre todo, las lecciones que nos dejan estos comicios. Desde nuestra posición de Militares Retirados, actores de una parte importante de la historia de nuestro país, queremos interpretar el mensaje dado por el pueblo nicaragüense en estas elecciones, un mensaje expresado en altas y claras voces, que deben de conducir a la necesaria reflexión.

1.- COLAPSO DEL SISTEMA ELECTORAL TODAVIA VIGENTE EN EL PAIS.

El 15 de Marzo de este año expresamos que: “La realización de elecciones municipales previstas para noviembre de este año, resultan inaceptables si no hay un nuevo Consejo Supremo Electoral, si no se producen las condiciones de transparencia e independencia de dicho órgano, así como las reformas electorales reclamadas por varios organismos de la sociedad civil, que den las garantías necesarias a la ciudadanía para ejercer el sufragio universal, libre y secreto, tal a como lo recomendaron los Observadores Electorales Nacionales y las Misiones de Observación Electoral de la OEA y la Unión Europea”

Como respuesta, Daniel Ortega ofreció a la comunidad internacional un remedo de Reformas Electorales y a la ciudadanía nicaragüense la profundización de su ilegitimidad, sepultando cualquier esperanza en la restauración de la credibilidad del Consejo Supremo Electoral. Ilegalidad de Magistraturas de facto en el máximo órgano electoral; cedulación partidaria; abuso en la cartografía electoral; amañada y tramposa distribución de las presidencias de CED y CEM; verificación fraudulenta; discrecionalidad absoluta en el manejo del Padrón Electoral; negativa a la observación electoral nacional e internacional independiente; eliminación antojadiza de candidaturas inconvenientes para el partido de gobierno; contingentes militares votando en lugares donde el orteguismo históricamente ha perdido;  ratón loco; urnas preñadas; aperturas y cierres anómalos de JRV; coordinadores de CV actuando como comisarios políticos del partido de gobierno; alteración de actas; cambio de cómputos finales en algunos municipios dando como ganadores a los perdedores, entre otras irregularidades, confirman el colapso del Sistema Electoral Nicaragüense y la urgencia de su restauración total. No se puede pensar en el 2016 sin antes transformar por completo, no el Consejo Supremo Electoral, sino TODO EL SISTEMA ELECTORAL. Pensar en candidaturas futuras, en procesos de primarias, en pretender hacer borrón y cuenta nueva con el mismo SISTEMA ELECTORAL, es ser cómplices de un nuevo fraude en las próximas elecciones. 

2.- MUERTE Y SEPULTURA DEL ZANCUDISMO.

En nuestro documento “ANTE LA CONSOLIDACION DE LA DICTADURA, LA UNIDAD DE LA NACION” de Marzo pasado, decíamos que: “La repetición del fraude es casi un hecho, por lo que advertimos un abrumador nivel de abstencionismo, ante la peligrosa pérdida de confianza de la población en el sistema electoral, en la clase política y en los partidos políticos. Denunciamos desde ya a aquellos partidos políticos, que con su participación en estas condiciones, no harán más que legitimar al régimen, convirtiéndose en cómplices de la dictadura y colaboracionistas zancudos a los que el pueblo, en su momento, exigirá cuentas”.

Los resultados palpados a lo largo y ancho del territorio nacional nos han dado la razón. El pueblo nicaragüense, mayoritariamente, se abstuvo de votar, convirtiéndose el abstencionismo, en la primera fuerza política del país, en la mayoría silenciosa que se ha pronunciado de manera inequívoca, dando la espalda a aquellos partidos políticos que han hecho del zancudismo  un modo de vida y una práctica despreciable. Juntos ALN, APRE y PC sumaron el 1.61 % del total de votos depositados en las urnas. Sin embargo, a conveniencia del régimen, se mantienen, como muertos vivientes, deambulando en los procesos electorales como legitimadores de los mismos. 

3.- FRACASO DEL LIDERAZGO POLITICO TRADICIONALISTA EN NUESTRO PAIS.

Algunos líderes han convertido a la política en el arte de hacer lo posible para beneficiarse ellos mismos y a las cúpulas que representan. Una vez más no han escuchado al soberano. Tozudamente se niegan a oír los gritos de la población que demanda decoro y firmeza a los dirigentes de los partidos, quienes han hecho de la continuidad del tradicionalismo político una práctica de sobrevivencia y pusilanimidad. Sin embargo, no todo es tan desalentador. Con esperanza vemos como han surgido líderes locales y territoriales, que con gallardía se enfrentan cívica y patrióticamente, en desigual lucha contra las fuerzas oscuras del orteguismo. Demandamos al liderazgo nacional de estos partidos políticos a dar la cara en los territorios y cumplir las promesas de defender el voto robado en las urnas.  

4.- RECHAZO AL ORTEGUISMO.

Si algo ha quedado claro en estos comicios electorales, es el inmenso rechazo de la mayoría de la población al orteguismo. De nada ha valido la pretensión de comprar la conciencia de los más desposeídos con programas clientelistas y regalías que laceran la dignidad de las personas. Sumada la abstención y los votos en contra, se comprueba fácilmente que el orteguismo continúa siendo minoría en el país. El rechazo al sistema que representan, no solo se ubica afuera de las filas del partido de gobierno, sino que dentro del mismo. Las expresiones en contra del dedazo por la Vieja Guardia del sandinismo, de los oficiales retirados del EPS y MINT, desmovilizados del Servicio Militar Patriótico, SMP, los movimientos de Sandinistas Históricos apartados por “la nueva savia, la juventud eterna” que proclaman desde las alturas la pareja presidencial, son una muestra inequívoca de que el orteguismo solamente se mantiene por la enorme fortuna generada por la cooperación venezolana y  amasada de manera ilícita y corrupta, su alianza con el Gran Capital y un sector de la clase empresarial parasitaria, con un sector minoritario de las iglesias y con políticos inescrupulosos que solamente les importa su propio bienestar.  

Nunca ha sido tan evidente el divorcio del orteguismo con el verdadero sandinismo como en estas elecciones municipales. Un partido que nació de la épica guerrillera, con una propuesta ética a la población, con líderes cuyo comportamiento revolucionario jamás estuvo en duda, que compartieron el sufrimiento del pueblo, que lucharon y murieron por su redención, no puede ser sustituido por quienes han hecho del robo de votos y elecciones, su modo de llegar y perpetuarse en el poder; no puede ser sustituido por quienes han hecho del usufructo del poder, el mecanismo para el enriquecimiento ilícito personal; no puede ser sustituido por quienes han sustituido valores y principios, por poder y dinero. El Sandinismo ha sido sustituido por el Orteguismo, una réplica mejorada y corregida del Somocismo. 
    
5.- EL RENACER DE UNA NUEVA ESPERANZA. 

Con profunda esperanza y optimismo vemos el surgimiento de una nueva mayoría en nuestro país, el renacer de una nueva esperanza,  que se expresó este 4 de Noviembre con su participación abstencionista de manera activa, beligerante y que con absoluta claridad ha dicho: BASTA YA, NO MAS ORTEGUISMO!, NO MAS FRAUDES ELECTORALES!. Es imposible maquillar cifras de participación en estos fraudulentos comicios, cuando el rechazo de la ciudadanía ha sido tan evidente. En la profundidad de la montaña del llamado Corredor de la Guerra y en los municipios del centro y norte del país, donde todavía se reclama en las calles en contra del robo de las alcaldías; en toda la zona del Pacifico y en la ciudad capital, surge un nuevo sentimiento, la perspectiva alentadora de nuevas formas de lucha, la posibilidad de novedosas formas de organización, más efectivas, mas incluyentes y horizontales, alejadas del tradicionalismo político que preserva las ataduras atávicas a los caudillos, viejos y nuevos. Líderes de barrios, dirigentes gremiales, líderes municipales, departamentales, organizaciones de la sociedad civil, movimientos y organizaciones políticas que ni se han vendido, ni se han rendido, son la Nueva Esperanza Democrática para Nicaragua. Hacemos un llamado a la población para la movilización cívica y pacífica en defensa de sus intereses, apoyando los liderazgos que en la lucha por las reivindicaciones ciudadanas están surgiendo a lo largo y ancho del país. 

Una vez más, llamamos a la UNIDAD de la Nación para alcanzar JUSTICIA, DEMOCRACIA Y PAZ. 

GRUPO PATRIOTICO DE MILITARES RETIRADOS (GPMR)
12 DE NOVIEMBRE DEL 2012.

Coronel (R) Carlos Brenes Sánchez
Teniente Coronel (R) Irving Dávila Escobar
Teniente Coronel (R) Francisco Enríquez Torrentes
Mayor (R) Roberto Samcam Ruiz
Capitán (R) Sergio Martínez Vega
Capitán (R) Pedro Rivas Guatemala
Capitán (R) Claudio Selva Salamanca

sábado, 3 de noviembre de 2012

LO QUE SE VIENE DESPUES DEL FRAUDE…

Para nadie es un secreto que los resultados de las elecciones del día de mañana ya están decididos desde mucho antes que arrancara este proceso electoral y que por las irregularidades de las que ha estado plagado, nada hace suponer que los resultados sean diferentes a lo ya vivido en el 2006, 2008, 2010 y 2011. Todo parece indicar que lo que se ha denunciado hasta la saciedad por distintas organizaciones de la sociedad civil y agrupaciones políticas, estas elecciones municipales que el orteguismo ganó el día de mañana, no es más que una designación y distribución de alcaldes y concejales, en las que el que partió y repartió, se quedó con la mayor parte.

Efectivamente, estos comicios de mañana, que saben más a circo electoral que a otra cosa, no harán más que profundizar el dominio del orteguismo en el mapa político nacional y establecer la plataforma partidaria sobre la que el murillismo se apuntalará, para llevar adelante la campaña de la próxima candidata del partido de gobierno en el 2016. Una enorme fuerza de activistas distribuida a lo largo y ancho del territorio nacional, en los 153 municipios del país, asalariados del presupuesto nacional y de las alcaldías municipales, que a partir de Enero del 2013 llevarán la buena nueva de la Nicaragua de los sueños, la Nicaragua donde se vive en paz, la Nicaragua de la eterna navidad.
Pero lo importante no es desmenuzar el quinto fraude consecutivo que se cumplirá, irremediablemente, el día de mañana, el que ha sido ampliamente documentado y advertido por todas las organizaciones serias de nuestro país, inclusive hasta por el Jefe de la Misión Electoral del Unión Europea, Sr. Luis Yáñez, dado que ninguna de las recomendaciones hechas en el informe final hecho público al finalizar el proceso del 2011, fueron seriamente implementadas por el Consejo Supremo Electoral. En esta ocasión, queremos analizar lo que vendrá después del fraude, qué es lo que cambiará en Nicaragua y sobre todo, qué es lo que podemos esperar los nicaragüenses, después que el Magistrado Presidente del CSE, Roberto Rivas Reyes, el hombre que levantó a los muertos, los mandó a votar y en el culmen de los milagros hasta los puso de candidatos, anuncie las 130 Nuevas Victorias del orteguismo. Veamos entonces que podría pasar después de las elecciones.

1.- Mayor concentración de Poder por parte de la pareja presidencial, en especial de la Secretaria de Propaganda del partido, quien completaría el circulo de poder casi total, sumando a los que tiene en el Estado y el Gobierno, el de los gobiernos municipales. Esto le significaría concluir el desplazamiento de las fuerzas históricas del sandinismo, autollamados  de la “Vieja Guardia” y que han sido apartados por la nueva savia que pretende imponer la primera dama, la juventud murillista, que disfrazada de juventud sandinista ha sustituido a los viejos cuadros que conformaban los comandos electorales y las fuerzas de choque del orteguismo. Una nueva fuerza, más disciplinada, más sumisa y menos bochinchera que los molestos y criticones ex de todo: ex militares, ex MINT, ex guerrilleros, ex combatientes históricos, ex colaboradores históricos, ex SMP, ex etc., ex etc.
 2.- Mayor hegemonía política del orteguismo, para continuar intentando el viejo sueño facistoide de “Homogenización de la Sociedad nicaragüense”: una sola idea, la de ellos; un solo caudillo, el de ellos y los otros caudillitos sometidos a Él; un solo pensamiento, el de ellos; una sola visión del país, la de ellos; un solo proyecto de desarrollo, el de ellos. Una sociedad en la que ellos y solo ellos manden y todos los demás obedezcamos. Una sociedad en la que se pierda la conciencia, la individualidad, la unidad familiar, la potestad sobre los hijos, el derecho a elegir y hasta la posibilidad de decidir cual religión profesar.

3.- Continuidad de la concepción de desarrollo del país que hemos vivido durante estos años de gobierno orteguista: una concepción piramidal, que en la cúspide se encuentra una cúpula empresarial, partidaria y gubernamental excluyente y sectaria, que se enriquece a costa del manejo de los resortes del poder y de parasitar al lado del poder. Un pequeño sector que utiliza la información privilegiada de la que gozan, para ampliar sus ganancias y entrar con ventaja a negocios más rentables aun, estableciendo nuevos monopolios y fortaleciendo los que ya tienen; con una distribución de la riqueza totalmente injusta, que continuará enriqueciendo a los más ricos y empobreciendo aun mas a aquellos que no tienen la suerte de pertenecer a estos grupos de poder y que son la mayoría de la población, la inmensa base de la pirámide.  
4.- Continuidad de la corrupción partidaria y gubernamental, la que se sustenta en la privatización de la cooperación petrolera venezolana, que ha permitido que un pequeño núcleo familiar y empresarial, goce de los beneficios del monopolio de la importación y almacenamiento del petróleo que usamos todos los nicaragüenses; del monopolio de la importación y distribución del Bunker, combustible que utilizan las plantas de generación eléctrica; del oligopolio de la distribución del combustible, que les permite disponer actualmente del 30 % de la cuota de mercado; del oligopolio de la generación de energía eléctrica, que a costa de privatizar ilegalmente las plantas donadas por Taiwán y Venezuela, hoy tienen una capacidad instalada casi igual a la demanda eléctrica nacional; y finalmente, del manejo discrecional de más de tres mil millones de dólares que ha producido, para una familia y no para todos los nicaragüenses, la ilegal, inmoral e inconstitucional privatización del convenio petrolero con Venezuela.

5.- Continuidad del endeudamiento del estado nicaragüense con los prestamistas de la familia gobernante, quienes desde una entidad que opera bajo la figura jurídica de Cooperativa de Ahorro y Crédito, se dan el lujo de prestarle al INE para que pague las deudas que tienen con los generadores de energía, quienes a su vez le deben a la empresa de la familia que les fía el Bunker que utilizan en las plantas eléctricas. También le prestan al estado para que mantenga el subsidio en la tarifa energética; le prestan al estado para que mantenga el bono a los trabajadores del estado; para que mantengan el bono a los jubilados del INSS; les otorgan prestamos para que continúen los programas clientelares del gobierno, que salen del presupuesto de la Republica y no de la ayuda venezolana; le prestan a las alcaldías para que en parte mantengan la planilla de trabajadores, de funcionarios y activistas del partido, y un largo etcétera de préstamos, que no hace más que confirmar que estamos ante una gigantesca, ilícita, ilegal e inmoral operación de legitimación o blanqueo del capital que usufructúan de la cooperación venezolana.
6.- Finalmente, también nos depara la posibilidad de que en el mes de Diciembre, antes de las vacaciones de Navidad y Fin de Año, un sector de la clase política nacional, de la mano del Gran Capital, busquen finiquitar un nuevo pacto de cúpulas con el Gobierno de Ortega, en busca de una ficticia estabilidad social y política que les facilite continuar con sus boyantes negocios, mantener el sometimiento de la sociedad nicaragüense, seguir implantando el modelo de desarrollo injusto, desigual y excluyente y seguir enriqueciéndose al amparo y arrimados al poder. Un nuevo pacto que repartiría entre los partidos políticos convidados, al igual que serán repartidas alcaldías y concejalías el día de mañana, magistraturas en el Consejo Supremo Electoral, en la Corte Suprema de Justicia y en otras instituciones del estado. Una forma ya validada para mantener a los caudillos y aspirantes a caudillos, con la boca cerrada y ocupados en la administración de sus valientes y aguerridas “nuevas victorias” sobre el orteguismo.

Un nuevo pacto en el que todos ellos estarían felices y contentos, disfrutando de la Alegría de Vivir en Paz a costa de los demás y del erario público, después de haber legitimado el triunfo electoral del oficialismo, la triste escena que a ellos les toca en el sainete montado. Sin embargo y como siempre, es el pueblo el que tendrá la última palabra y quien al final de la obra, pondrá a cada quien en el lugar que se merece, a como lo hizo con José María Moncada, con Emiliano Chamorro, con Fernando Agüero y con Arnoldo Alemán. Tiempo al tiempo.

sábado, 27 de octubre de 2012

VOTAR O NO VOTAR, HE AHÍ EL DILEMA

A escasos ocho días de efectuarse las elecciones municipales, la gente que aun guarda un poco de esperanzas en que se respete el voto popular, se debate entre la incertidumbre de si ir o no a votar el próximo 4 de Noviembre. Nunca ha sido tan evidente el poco interés en elección alguna por parte de los votantes como en estas municipales, en las que el mensaje ha sido más que claro por parte de los partidos políticos participantes, poniendo candidatos en su mayoría sin brillo, ajenos a sus propios partidos, desmotivados e incapaces de motivar al resto, con movilizaciones y campañas electorales que dan más lástima que entusiasmo, desprovistos de mensajes y propuestas y esperando únicamente la presencia de los “de arriba” para deslucir menos en las calles.

Para nadie es un secreto que lo palpado en los municipios durante estos días de un inexistente periodo de campaña electoral, no es más que el reflejo de la opinión y el sentimiento de los partidos políticos acerca de los comicios que están por llegar. Nadie gasta en propaganda, no por falta de dinero o por austeridad, sino más bien porque saben de antemano los resultados que obtendrán el 4 de Noviembre. Han tenido el máximo cuidado en no “quemar” a sus principales cuadros políticos, ya que de haberlos puesto en las diferentes candidaturas, el mensaje hubiera sido otro y no el que realmente dan a la población y a sus bases: Van a participar en este proceso electoral, no a competir para ganar. Pretenden salir cuanto antes de este requisito electorero, pero con el menor daño posible, lo cual es muy difícil de asegurar, pues cada día que pasa la población aprende mucho de los errores, bandeos y veleidades de la clase política tradicional.
El orteguismo, sangrando profusamente de las heridas abiertas por la vieja guardia sandinista que ha sido apartada del proyecto murillista, no necesita esforzarse mucho para alzarse triunfador en estos comicios. Teniendo en su nomina al que cuenta los votos, la victoria está asegurada. No importa si los que han sido desplazados del partido de gobierno no van a votar o votan en contra, o si todos los que vayan a votar lo hacen por algún partido opositor (de verdad o de mentira), al final lo que vale es quien cuenta los votos y quien es el que va a anunciar, de manera inapelable, los resultados finales: No menos de 130 alcaldías municipales, adelantamos desde ya, para el oficialismo y el resto repartido a discreción entre los que se portaron bien participando y avalando los resultados, entre los socios de siempre y entre los zancudos y neo zancudos de última hora.

Algunos dirán que en la zona norte existen condiciones para ganar, que se ha ganado siempre en determinados municipios, que aunque no hayan condiciones la población opositora hará valer su peso, etc., etc. Posiblemente tengan razón, aunque la pregunta del millón siempre será: Si en el 2011, que habían mejores condiciones para revertir el fraude, porque no se hizo? Había fiscales, había voluntad de defender el voto, mal que bien, existía una organización territorial en la que participaban las principales fuerzas opositoras, sin embargo el fraude se dio y nada de lo que se pretendió hacer para garantizar el respeto a la voluntad popular que salió a votar se hizo. Los líderes sabrán sus porqués, pero la población olio algo feo y ahora no está dispuesta a arriesgar el pellejo por algo y por alguien en el que no creen.
Sumado a todas estas circunstancias, se agrega el hecho de que los niveles de abstencionismo en las elecciones municipales siempre son elevados, algo inexplicable cuando estamos hablando de elegir a las autoridades locales, que son las que tienen que ver con el día a día de la población, las que se relacionan directamente con el ciudadano, que nos afectan personal y familiarmente con las decisiones que tomen en el ejercicio del poder edilicio. Desde el año 90 a la fecha, la abstención ha venido creciendo de manera alarmante. Del 13 % en ese año, hasta llegar al 47 % aproximadamente en las penúltimas elecciones municipales, porque las ultimas, en el 2008, fueron inauditables, o lo que es lo mismo, fue imposible conocer cuántos fueron los votos para cada partido político, por la magnitud del fraude cometido.

Nadie duda de que la historia se repetirá el próximo 4 de Noviembre, pues el desparpajo con el que ha actuado el CSE y en particular su Presidente, es único. Acostumbrado a cambiar las reglas del juego a mitad del partido según la conveniencia de su patrón, a jugar con los dados cargados, a revertir los votos al igual que lo hacia el célebre Modesto Salmerón y con partidos que van a la contienda en calidad de quintas columnas, todo hace presagiar que el guion será el mismo y por consiguiente los resultados iguales también: Un nuevo fraude que se suma a los cuatro anteriores, 2006, 2008, 2010 y 2011, que no hará mas que alejar a la ciudadanía de los partidos políticos y de la clase política tradicional, incrementar la desconfianza en este CSE, en sus autoridades y en el Sistema Electoral que estos personajes administran, y lo que es peor aún, la falta de credibilidad en las elecciones como única forma civilizada que tienen los pueblos para cambiar gobernantes.
Sin embargo, no podemos dejarnos avasallar ni por las actuales circunstancias, ni por esta clase política que continua con el tradicionalismo instituido desde los tiempos de Anastasio Somoza García, ni por este gobierno enemigo de la institucionalidad, del estado de derecho, de la legalidad, de los principios y de los valores revolucionarios que alguna vez sus dirigentes tuvieron. Debemos creer que tarde o temprano, con la dignidad que caracteriza a los pueblos, los que hoy nos desgobiernan serán solo una oscura referencia en nuestra historia, al igual que son los Somoza hoy en día, y los nicaragüenses tendremos la posibilidad de poder tener elecciones libres, transparentes y honestas, donde podamos votar y elegir a quienes nos gobiernen pensando en sus meritos, capacidades y fortalezas personales y no porque es el más pillo, el más truculento o el que ofrece más.

 

 

 

sábado, 13 de octubre de 2012

7 LECCIONES POR APRENDER DE LOS COMICIOS VENEZOLANOS


Ganó Chávez las elecciones celebradas el pasado domingo en la Patria del Libertador Simón Bolívar, obteniendo un nuevo mandato, el cuarto consecutivo, que concluirá hasta el año 2019. Proclamado vencedor con el 55.26 % de los votos de los venezolanos, se impuso a su principal contrincante, el Gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles Radonsky, quien obtuvo el 44.13 % de los votos.
8,136,637 venezolanos dieron su respaldo a la continuidad del proyecto político que abandera Hugo Chávez, frente a los casi seis millones y medio que creyeron en el mensaje de Capriles, una diferencia de poco más de un millón seiscientos mil votos, que constituye un elemento de reflexión obligada, sobre todo si tomamos en cuenta las condiciones políticas y sociales que se vive en la Venezuela de hoy. Mucho se ha hablado de las causas de la derrota de Capriles, o la victoria de Chávez, depende de la óptica del observador, y será tema de discusión no solo para los venezolanos, sino para todos aquellos que quieran aprender de las lecciones que deja para el resto de Latinoamérica, pero más aun, a aquellos países que gravitan en torno al proyecto del Socialismo del Siglo XXI, una chanfaina ideológica que unos la han adoptado por conveniencia, otros por necesidad, otros por oportunismo y otros porque realmente creen en dicho proyecto.  

Se dice que fueron los famosos NI – NI quienes realmente le dieron la victoria al dictador venezolano, ya que una parte se abstuvo de votar y otra parte se decidió a última hora por Chávez. Otros plantean que la cantidad de plata que corrió en los últimos días de la contienda electoral fue inmensa, entregando bonos, certificados de viviendas, dinero en efectivo y un sinnúmero de bienes materiales, que doblegaron la voluntad de la gente común y no tan común, aun por encima de las difíciles condiciones económicas y sociales en que se debate la mayoría de los venezolanos. Muy pocos hablan de los mecanismos de presión en las calles para evitar que la gente se desplazara a sus centros de votaciones y todavía menos de fraude electoral o intentos de fraude, durante los comicios.
Será tarea de los analistas y políticos venezolanos descubrir que pasó en realidad para que se dieran los resultados que concluyeron con la victoria del chavismo, a pesar del desgaste obligado que dejan tres mandatos continuos y arrastrando las lacras de todos conocidas: corrupción gubernamental, inseguridad ciudadana, desabastecimiento y altos precios de los alimentos, inequidad social, ineficacia de la burocracia estatal, entre las más destacadas. Sin embargo, el proceso electoral venezolano nos deja a los nicaragüenses una serie de lecciones por aprender, que en la medida que las estudiemos, asimilemos y pongamos en práctica, nos evitará seguir transitando por el mismo sendero que conduce inevitablemente a la derrota y que tozuda e insistentemente, la clase política hace hasta lo imposible por continuar en el. Estas lecciones de las que hablamos son, entre otras, las siguientes:
1.- UNIDAD DE LA OPOSICION. La Mesa de la Unidad Democrática aglutinó a 20 organizaciones de todo el espectro político venezolano, respetuosos entre sí, en tanto miembros de una Alianza Electoral, en la que el factor económico no fue lo mas importante, lo que significa que nadie está por encima del resto por razones de quien pone más plata. Un ejemplo a aprender para aquellos que les encanta convencer a los socios chequera en mano y construir hegemonía a partir del billetazo.
2.- TENDIDO TERRITORIAL Y UNA ESTRATEGIA PARA GANAR. Lo que se vio en las elecciones venezolanas por parte de la oposición a Chávez, fue el aporte de todos los partidos y organizaciones que conformaban la Mesa de la Unidad Democrática, para construir un verdadero tendido territorial electoral en todos los estados del país que propicio la visita del candidato Capriles a casi todo el territorio venezolano y por consiguiente llevar su mensaje de campaña. Este tendido se vio fortalecido con el diseño de una estrategia electoral inteligente, flexible y dinámica, que se corrigió cuando fue necesario hacerlo y se mejoró en la medida que las condiciones lo demandaban. Un ejemplo a aprender para aquellos que hacen de la sapiencia convencional “La Estrategia”, que insisten en hacer siempre lo mismo, para recoger los mismos resultados de siempre.   

3.- LIDERAZGO CREIBLE, VIGOROSO, ENTUSIASTA, MOTIVADO Y VALIENTE. Vimos en Capriles un Líder, joven, con una fortaleza superior a su contrincante, a pesar de no contar con los recursos de este, y quizás esa fue su mejor fortaleza, ya que le obligó a recorrer palmo a palmo el país. Su discurso, entusiasta y motivador, llegó a la gente, al extremo de que sumó un millón ochocientos mil votos más para la oposición, que en las elecciones anteriores. Se vio a un candidato valiente, que nunca dejó entrever temor al contrincante y que jamás se mostró, como decimos en buen nicaragüense, gallo-gallina. Un ejemplo a aprender para todos aquellos que desde ya están  pensando en que son la alternativa de la oposición para el 2016 y se muestran excesivamente “cautelosos” en condenar las violaciones de Ortega al Estado de Derecho y a la Institucionalidad en Nicaragua.   
4.- PROPUESTAS A LA NACION CREIBLES, REALIZABLES, NOVEDOSAS. El mensaje de Capriles fue sencillo y su propuesta era más sencilla aun. Con tanto desastre enfrente, en lo social, en lo económico, en lo moral, no había que inventar el agua caliente, sino simplemente prometer gobernar bien y para todos los venezolanos. Nadie se enfrascó en pretender igualar o continuar la regaladera  que Chávez, al igual que Ortega, ha convertido en Política de Estado, regaladera que ha pervertido, aquí y allá, la política, a la clase política y a los votantes más pobres.  

5.- ATENCION PRIORIZADA AL SEGMENTO DE INDEPENDIENTES. Los llamados independientes, que en Venezuela se conocieron como los “NI  - NI”, fueron los que al final, por abstención o por su apoyo a Chávez, definieron las elecciones. Este segmento es sumamente racional, informado, tiene acceso a los medios de comunicación de todo tipo y es casi imposible que se les dé “Atol con el Dedo” muy fácilmente. Ellos analizan la personalidad del candidato, sus antecedentes, la propuesta, el discurso y el programa. Se les tiene que convencer, no impresionarlos. Son pragmáticos y no se dejan llevar por la estridencia del discurso, como no militan en ningún partido no tienen predilección por nadie en particular y su decisión final depende de la credibilidad del mensaje y del mensajero.
6.- PARTICIPACION DE LOS JOVENES Y LAS MUJERES. Estos dos fueron los segmentos poblacionales sobre los que descansó el trabajo de campaña. Jóvenes reclutando a jóvenes, mujeres reclutando a mujeres. Hablando el mismo idioma, padeciendo los mismos problemas, compartiendo las mismas esperanzas. Propuestas para ambos alejadas del tradicionalismo perverso, que solamente ve en la gente votos y no personas con aspiraciones, inquietudes, necesidades. Sectores con algo que proponer y compartir. Sujetos en un proceso electoral y en una propuesta a la Nación y no meros objetos para alcanzar el poder. Lección por aprender para nuestra clase política, ya que en el 2016, si es que llegamos tan largo, el 65 % de los votantes serán menores de 40 años. Todo un reto.  

7.- LA GENTE SALIO A VOTAR. A pesar de que la percepción de la población venezolana es que la mayoría del CNE, el equivalente al CSE nicaragüense, es chavista, la población cree en el sistema electoral de Venezuela. Debido a esa confianza y a la credibilidad en el sistema, la gente salió a votar el domingo 7 de Octubre. De un total de 15 millones previstos, votaron 14 millones, casi el 81 % del total, lo que implica que aparte de tener candidatos potables, propuestas aceptables y tendido electoral que fiscalice el proceso, existe un organismo electoral que le da confianza a la población.
Para ejemplificarlo con más contundencia, citamos a Mundo Jarquin, que en su columna semanal El Pulso de la Semana, escribe lo siguiente: “En Venezuela se hicieron 16 auditorías técnicas del sistema electoral, incluyendo el padrón, el cómputo y la trasmisión de datos, en presencia de técnicos y especialistas electorales de la oposición, y que esas auditorías, una vez hechas las modificaciones discutidas, fueron firmadas por los representantes de la oposición.”
Lección por aprender para todos, sobre todo para aquellos que, afanosamente, van cargados de ilusión a la repartición del próximo 4 de noviembre. Si el sistema no es confiable, lo único que está asegurado es el fraude.

sábado, 6 de octubre de 2012

INICIA LA TORMENTA PERFECTA?


En estos últimos días, casi todos los analistas políticos nacionales coinciden en que los factores del entorno internacional son de más alto riesgo para el régimen de Ortega que aquellos que se desarrollan a nivel nacional. En palabras más simples, esto significa que los acontecimientos que ocurran fuera del país ejercerán mayor presión sobre su inconstitucional gobierno en el futuro inmediato, que aquellos que ocurran al interior del país, lo cual no nos releva de la responsabilidad de ser los actores fundamentales en la solución de nuestros problemas. Precisamente esos factores internacionales de los que mucho se habla, se expresan en dos eventos que se darán en los próximos días, las elecciones de Venezuela el día de mañana y la de los Estados Unidos en el mes de Noviembre próximo, de cuyos resultados mucho dependerá la continuidad del proceso de consolidación de la dictadura familiar y dinástica al que se encamina la familia presidencial.   
Estos dos eventos al que nos referimos han sido comparados a la “Tormenta Perfecta”,  la película del director Wolfgang Petersen exhibida en el 2000 y protagonizada por George Clooney y Mark Wahlberg, en la cual el barco pesquero “Andrea Gail” faena tranquilamente en aguas profundas en busca del escurridizo Pez Espada, mientras en la atmosfera se forman dos monstruosas tormentas que al final hunden al barco bajo una inmensa y escalofriante ola, luego de enfrentar la tormenta sin percibir la magnitud de los poderosos fenómenos climáticos.
Contrario a la estabilidad alcanzada por el gobierno de Ortega durante su primer mandato en su relación con la Administración Obama y el apadrinamiento del dictador venezolano, fundamentalmente económico, durante todos estos años, a pocas horas de la elección de este ultimo y a menos de un mes de las elecciones en los Estados Unidos, una derrota de ambos o una combinación de la victoria de Chávez y la derrota de Obama, sería el inicio de la Tormenta Perfecta para el barco “Ortega Gail”, un barco sumamente frágil en el plano internacional, del que mucho depende para mantener su aparente fortaleza a nivel interno.

Fue al inicio del año 2007 cuando, de la mano del Alcalde Dionisio “Nicho” Marenco,  el entonces Presidente Constitucional descubrió la veta que llevaría a su gobierno a transitar por la senda de la abundancia, al encontrar en Hugo Chávez, un militar golpista y aspirante a revolucionario, su principal mentor y amigo. Al día siguiente de la toma de posesión, muy diligentemente firmaba una serie de convenios, que de mas está decirlo, se firmaban entre dos Presidentes en representación de sus pueblos y gobiernos (lo que significa que eran convenios de Estado a Estado y no a título personal, ni mucho menos privado), los más importantes en el área energética, que le darían la tranquilidad y el respaldo económico que jamás tuvo gobierno alguno y de paso agenciarse, mediante la ilegal, ilegitima e inmoral privatización del convenio, una fortuna que crece año con año, hasta niveles insospechados. Una fortuna que es compartida por la familia, la cúpula partidaria y que también se suma al usufructo de este repentino cuerno de la abundancia, el Gran Capital y parte de la cúpula empresarial nacional.
 
El manejo privado, personal y familiar del convenio petrolero venezolano les ha permitido disponer año con año de manera discrecional no menos de 500 millones de dólares. Fuentes de la oposición en el Congreso Venezolano calculan en más de 5,000 millones de dólares la cantidad de dinero que Ortega ha manejado y que provienen del petróleo que Venezuela entrega a Nicaragua. Sin embargo, no incluyen el usufructo particular de las plantas generadoras que fueron donadas al pueblo nicaragüense y que también fueron privatizadas por parte de la familia presidencial aunque nos la cobran a todos los usuarios. De la noche a la mañana poseen una capacidad instalada de generación energética superior a la demanda nacional. A esto hay que sumar también la privatización que en la práctica han hecho del comercio internacional con Venezuela, ya que la única empresa que puede exportar bienes materiales a ese país es ALBANISA, a través de ALBALINISA. Este comercio se ha expandido tanto, que en el año 2006 significaban 2.1 Millones de Dólares y en el 2011 las exportaciones a este país se ubicaban en 302.6 Millones de Dólares, según cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua. No está de más recordar que la cúpula empresarial, que hoy es el principal aliado del régimen de Ortega, se quejaba amargamente de no poder participar en este “pastel” y demandaba enérgicamente un Tratado de Libre Comercio, TLC, con el país sudamericano.
 
Toda esta cantidad de plata manejada al gusto y antojo de la familia presidencial ha traído entre otras cosas, la perversión de la política nacional. En el primer mandato del entonces Presidente Constitucional Daniel Ortega comenzó la demolición del Estado de Derecho, de la Institucionalidad y la violación sistemática a la Constitución Política. Pero además se arreció la vieja práctica somocista de la compra de conciencias, doblegando a punta de billetazos las voluntades políticas de muchos de aquellos que se llamaban de “Oposición”. Los cañonazos elevados a Política de Estado para implantar el sistema de gobierno que padecemos hoy en día. Cada grupo poniéndole precio a su voto en la Asamblea y poniéndose precio para formar bancaditas o “taburetes” que le hacían el coro al gobierno. Valores y principios revolucionarios rebajados a transacciones de compra y venta de políticos, como si de un mercado persa se tratara. Hechores y consentidores culpables por igual, ambos encargados y encargándose de reducir a polvo la credibilidad de sus propias agrupaciones políticas, lo que fue cobrado por el pueblo en las elecciones del 2011, al reducir a la miseria a estos mercenarios.
 
El día de mañana esta situación puede empezar a cambiar, pues una derrota del dictador venezolano significaría que el flujo interminable de recursos usados para fortalecer y consolidar un gobierno dictatorial, autocrático y abusivo puede detenerse. Ciertamente Chávez no las tiene todas consigo, a pesar de los 300 Mil Millones de dólares que dice ha repartido entre la población pobre del país desde que llegó al poder. La gente resiente que siendo Venezuela un productor nato de petróleo y con las mayores reservas mundiales del crudo, existan continuas interrupciones del servicio eléctrico, un altísimo desempleo, el creciente déficit habitacional, problemas en el suministro de agua potable, deterioro evidente de las carreteras, una incontrolable corrupción gubernamental en la que destaca la de sus familiares y de la cúpula militar, el peor nivel de inseguridad ciudadana de Latinoamérica y uno de los más altos del mundo, que contabiliza 150 mil muertes violentas durante todo su gobierno y para rematar, la capacidad productiva reducida a escombros, cuando tiene que importarse el 80 % de los alimentos que se consumen en el país.

El día de mañana los venezolanos tendrán en sus manos la posibilidad de cambiar su futuro o continuar por la senda que llevan desde hace 13 años y para desgracia de todos los nicaragüenses, de una forma u otra, también tendrán en sus manos el futuro de nuestro país. Que Dios los ilumine!

sábado, 29 de septiembre de 2012

UN MENSAJE CARGADO DE ESPERANZAS


“Como pastores les invitamos a liberarnos de la resignación,
del indiferentismo y del conformismo,
 no dejarnos llevar nunca del odio y de la violencia.
Podemos tener una patria mejor. No perdamos la esperanza.”
 
Conferencia Episcopal. Carta Pastoral del 26/9/2012
 
 
Con el mensaje de la Conferencia Episcopal del recién pasado 26 del corriente, se abre un nuevo y más amplio espacio de reflexión acerca de la decisión de los nicaragüenses de si votar o no en las elecciones del próximo 4 de Noviembre.   Con un lenguaje directo, llamando a las cosas por su nombre, los obispos hacen un repaso actualizado de la realidad política nacional, comenzando por denunciar el estilo del ejercicio de la autoridad de este gobierno. A decir verdad, son muy pocos los que se han aventurado a definirlo como lo que es, ya que muchos, quizás por comodidad, complicidad, conveniencia o por temor, han preferido hacer las del avestruz, enterrar la cabeza en la arena para no tener que ver lo que pasa. La búsqueda enfermiza del poder y el consiguiente continuismo para mantener los privilegios de quienes cohabitan en la cúspide de la pirámide, privilegios que se derivan precisamente del abuso del poder, llevan al “autoritarismo, al caudillismo, a la manipulación de las conciencias, a la corrupción, la injusticia, la ilegalidad y la violencia”, ingredientes que no han faltado durante todos estos años de gobierno Cristiano, Socialista y Solidario. 
Muy acertadamente, la Conferencia Episcopal da en el clavo, para usar una expresión popular, en cuanto a que la culpa no es solamente de aquellos que ejercen el poder para su beneficio personal y de grupos, sino también que culpables son todos los que desde los partidos políticos tradicionalistas, como expresión organizada de una parte de la población, se han dedicado más a ofrecerse y tratar de aniquilar a quienes se suponen caminan en la misma acera, que a construir el país que todos queremos; a presentar una alternativa viable, creíble, que nos involucre a todos y no solo a las cúpulas partidarias; el Proyecto de Nación que desde los tiempos de la independencia de la corona española y como la maldición de Sísifo, todavía tratamos de construir y cada vez que estamos en la ruta para lograrlo al fin, los malvados de nuestra historia, disfrazados de salvadores, se encargan de devolvernos al inicio del camino. He ahí la causa del desprestigio de la clase política tradicional, su falta de credibilidad, el alejamiento y rechazo de la población hacia los partidos políticos, pero sobre todo, la creencia cada vez más creciente y preocupante, de que las elecciones no resuelven el estado de cosas en nuestro país.
Sobre esta última percepción de la gente es que se ha montado el régimen de Ortega para aumentar la incredulidad, la desconfianza, “la resignación, el indiferentismo y el conformismo”  del que nos hablan los obispos. Muy hábilmente, el gobierno ha dejado saber que solamente hay dos vías para cambiarlo: los votos o las armas. Sabiendo que esta última dejó de ser una opción para los nicaragüenses luego de dos ciclos de violencia continuos, que juntos causaron una sangría de más de 150 mil muertos al país, nos deja la opción de los votos. Sin embargo, el mensaje oficialista ha sido aun más claro: mediante los votos no hay posibilidad de cambio. Se han encargado de pervertir todo el sistema electoral que podría hacer posible la alternabilidad en el poder. La receta oficial que se ofrece a quienes, ilusamente, creen que su voto vale es jugar con los dados cargados, con jueces descaradamente parcializados a favor de un bando y pocas o ningunas posibilidades de poder competir en igualdad de condiciones porque cada vez más el juego es a una sola banda.
Los mismos árbitros son los encargados de transmitir el mensaje mediante un proceso de acondicionamiento mental perverso: primero publican la información que se negaron a presentar inmediatamente después de las elecciones del 2011, los datos Junta por Junta que demostraba el Gran Fraude del año pasado. Lo hacen ahora, 9 meses después, cuando ya la gente “aceptó” las cuentas hechas por el “Profeta” Rivas Reyes. Y lo hacen precisamente para que todos se familiaricen con los números de la Gran Victoria venidera a partir de las cuentas anteriores, el famoso 63 % de los votos de los nicaragüenses depositados a favor del Gran Líder. Seguidamente, empiezan a surgir las encuestas que, coincidentemente, dan preferencias de votos en porcentajes superiores a los del año pasado. Constantemente se le dice a la población los resultados de estas que, mayoritariamente, aprueban la gestión del gobierno y reflejan la inmensa popularidad del bien amado. Y finalmente el bombardeo mediático a través de los medios de comunicación de la familia presidencial, en los que se destacan las bondades del gobernante, las maravillas del gobierno y la gracia de vivir en el país soñado que solamente ellos ven. Para afianzar esta sumisión mental, pasan página de todo lo pasado, en especial los dos fraudes consecutivos anteriores y las violaciones a la Constitución y nos enfrascan en el futuro, pretendiendo también obligarnos a todos a que contemplemos, embobados, la transformación de la Nicaragua saltarina, que de brinco en brinco y a punta de Mega Ilusiones, alcanzará el desarrollo pleno, la prosperidad de todos y nos ofrece la quimera del maná  que abundantemente  caerá para todos. Sea en la forma del Gran Canal, la Súper Refinería o el Satélite Mandarín, algo caerá para compensar la indetenible alza de la canasta básica, para tapar la corrupción y el enriquecimiento ilícito o para esconder las carencias educativas de una población que no pasa del cuarto grado en promedio nacional,  alimentadas por un sistema educativo que promueve la ignorancia perpetua y que a su vez facilita mantener un gobierno dictatorial, cuya preferencia es repartir migajas a tener que ofrecer respeto a la Constitución y al Estado de Derecho.  
El gran dilema del pueblo es ir a votar el próximo 4 de Noviembre para transformar este estado de cosas, teniendo la sospecha de que el voto depositado no elegirá a los candidatos de su preferencia, pues los patrones de quienes cuentan los votos ya decidieron de antemano los que serán electos. Se vota pero no se elije. Se vota pero no se profundiza la democracia, porque otros ya definieron que el modelo autoritario es lo que necesita el país. En el colmo del desastre, hasta las cúpulas partidarias  están en la fila de los que votan pero no eligen. También los partidos políticos se han sometido, con inusitada tranquilidad, a esperar turno en la repartición del gobierno. A otros laminas de zinc, a ellos concejales y alcaldías. Unos van como corderos al matadero, otros pensando en lo que obtendrán a cambio. Unos porque ya se acostumbraron al rol mediocre que les han dado en la obra todas las veces que hay elecciones, otros porque la personería jurídica vale más que la dignidad y el decoro.
Sobrada razón tienen los obispos cuando señalan que “Lo importante es ver hacia el futuro, tomar conciencia de los grandes problemas que vive el país y comprometerse en la construcción de una sociedad más justa y democrática”. Estas elecciones son solamente un mojón en el camino que habrá que recorrer para reconstruir el tejido social del país, “formular e impulsar un nuevo proyecto de nación, fundado en el Estado de Derecho, la legalidad y la solidez institucional y, al mismo tiempo, que sirvan para establecer un plan estratégico de desarrollo social y económico sostenible del que puedan gozar todos los ciudadanos”. Mejor dicho, Imposible.

jueves, 27 de septiembre de 2012

MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE NICARAGUA CON MOTIVO DE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES MUNICIPALES.

POR CONSIDERARLO DE EXTRAORDINARIA IMPORTANCIA, DEJO EN MI BLOG EL  MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE NICARAGUA DEL DIA DE AYER MIERCOLES 26 DE SEPTIEMBRE DEL 2012. NO NECESITA COMENTARIOS YA QUE POR SI SOLO HABLA.
 
 

 
A los sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes de pastoral, a todo el pueblo católico y a todos los nicaragüenses, hombres y mujeres de buena voluntad:

Como colaboradores de dios y servidores de Cristo

1. Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, con la conciencia de haber sido llamados a ser «colaboradores de Dios» (1 Cor 3, 9) y «servidores de Cristo» (1 Cor 4, 1) en el anuncio del Evangelio, invocamos sobre nuestro país «la gracia y la paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo» (Rom 1,7). Al mismo tiempo deseamos ofrecerles, como pastores de la Iglesia, algunas reflexiones sobre la realidad nacional a la luz de la fe, nacidas al contacto con los fieles de nuestras comunidades y maduradas en nuestra oración y discernimiento espiritual.

«El que gobierna sea como el que sirve» (lc 22, 26)

2. La proximidad de las elecciones municipales de este año, a celebrarse el próximo 4 de noviembre, son una ocasión propicia para reflexionar sobre el modo con el que actualmente se ejerce el poder y se practica la política en nuestro país. La problemática política trasciende el tema de las elecciones municipales y debemos prestarle atención. Para ello volvemos la mirada a Jesús que en el evangelio hace una observación que puede parecer muy dura pero que es sumamente iluminadora: «Los reyes de las naciones las dominan como señores absolutos y los que las oprimen se hacen llamar bienhechores» (Lc 22, 25). Jesús condena este modo de concebir y ejercer la autoridad en la sociedad, pues genera un ambiente permanente de enfrentamiento por la búsqueda del poder o por mantenerlo a toda costa, dando lugar al autoritarismo, al caudillismo, a la manipulación de las conciencias, a la corrupción, la injusticia, la ilegalidad y la violencia.

3. Jesús propone un nuevo modo de concebir la autoridad a través de un principio evangélico fundamental: «El que gobierna sea como el que sirve, el más grande entre ustedes ha de ser como el más pequeño» (Lc 22, 26). La única autoridad legítima, según Jesús, es la que se pone al servicio de los demás, la que sacrifica sus propios intereses por el de los otros, la que no busca la propia grandeza o la acumulación de riquezas, sino el bienestar de los demás. Cada vez que alguien, basándose en cualquier tipo de posible derecho, se sirve de los otros para conseguir sus fines, se vuelve «señor» del otro, deshumanizando así a quien domina y deshumanizándose igualmente a sí mismo.

4. La vida política del país está hoy dominada por un estilo de ejercer la autoridad en modo autocrático y abusivo, que se manifiesta a través de la concentración de poder y el deseo desmedido de conservarlo y perpetuarse en él, la manipulación de la ley y de las instituciones y la destrucción de los principios fundamentales que constituyen las bases del Estado de Derecho: la subordinación del poder a la ley, la supremacía de la Constitución, la jerarquía de la norma jurídica y la separación e independencia de los poderes del Estado, entre otros. Igualmente los partidos políticos de oposición, que aspiran a llegar al poder, se debaten en luchas internas y descalificaciones recíprocas, que no tienen su origen precisamente en motivaciones democráticas, sino en la búsqueda de mayores espacios de poder y en ambiciones personales. Estos partidos no han logrado interpretar el sentir de la población, no renuevan a sus líderes y no ofrecen estrategias políticas alternativas claras que conduzcan a la elaboración de un proyecto de nación, en lo referente a la educación, la política social y la economía, entre otros temas relevantes. Tanto en el ejercicio del poder como en la lucha por conseguirlo, se constata, por tanto, una gran incapacidad para concebir y practicar la política en función del bien común de la sociedad.

5. Consideramos que la situación que vive el país exige urgentemente replantear el funcionamiento integral del sistema político. El poder se sigue concibiendo como patrimonio personal y no como delegación de la voluntad popular expresada en la Constitución y en la ley. Esto suscita inevitablemente polarización, arrogancia, ambición e irrespeto a la ley, corrupción, intolerancia y luchas inútiles en la sociedad. Esta forma de concebir y ejercer la política no sólo contradice el ideal evangélico del servicio y del sacrificio por los otros, a imagen de Jesús, que siendo el Señor y el Maestro, está en medio de sus discípulos «como el que sirve» (Lc 22,27), sino que «semejantes desviaciones de la actividad política con el tiempo producen desconfianza y apatía, con lo cual disminuye la participación y el espíritu cívico entre la población, que se siente perjudicada y desilusionada» (
Centesimus Annus, 47).

Las próximas elecciones municipales

6. Reconocemos como algo positivo que según lo establecido en la Constitución Política se realicen periódicamente elecciones municipales, como derecho ciudadano, con el fin de elegir a alcaldes, vicealcaldes y concejales en los distintos municipios del país. Es siempre digna de apreciar toda práctica social que «asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes» (
Centesimus Annus, 46).

7. Sin embargo, la experiencia de las últimas elecciones municipales del 2008 y las nacionales del 2011, en las cuales hubo serias denuncias de actos fraudulentos y graves irregularidades, ha creado en un gran sector de la población una profunda desconfianza en las autoridades del Consejo Supremo Electoral, que siguen siendo las mismas que administraron los comicios del 2008 y del 2011, y frente a una ley electoral que no se ha renovado debidamente al servicio de la democracia. Esto ha provocado una gran apatía hacia las próximas elecciones, que muchos consideran decididas de antemano y de las cuales opinan no sólo que es inútil participar en ellas, sino que hacerlo sería legitimar un organismo electoral fraudulento y convertirse en cómplices de otro grave atropello a la democracia y a la voluntad popular. Por otra parte hay ciudadanos y partidos de oposición que han optado por participar en las elecciones municipales, con la finalidad de afianzar la estructura democrática del voto ciudadano, no dejar todo el espacio político al partido de gobierno y, sobre todo, responder a las fuertes demandas de participación electoral de algunas zonas del país en donde la oposición ha sido siempre mayoritaria. Tanto unos como otros, personas y partidos que han decidido participar como quienes no lo harán, fundamentan su decisión en razonamientos válidos en la actual coyuntura política que vive el país.

8. Como pastores de la Iglesia exhortamos a cada nicaragüense a que decida desde su conciencia, mediante un discernimiento práctico, lo que es más justo y bueno en la actual situación del país, según la razón y la ley de Dios (Cf.
Catecismo de la Iglesia Católica, 1777-1782). Para ello cada persona debe analizar personalmente y también escuchar «los consejos de personas entendidas» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1788) en todo lo referente a la problemática política actual, el modo en que se está ejerciendo el poder y practicando la política tanto en el país como en el propio municipio, igualmente cada ciudadano debe hacer una valoración objetiva y crítica acerca de la confiabilidad y legalidad del Consejo Supremo Electoral. En segundo lugar, cada quien debe orar para pedir al Señor que le ilumine en su decisión, la cual debe orientarse a buscar lo mejor para el presente y el futuro del país y del propio municipio. Finalmente cada persona debe decidir desde su conciencia, libremente y sin ningún tipo de coacción exterior, a través de un juicio de la razón, lo que va a hacer, convencido desde su interior que está haciendo lo más justo y recto en este momento de la historia en beneficio de la sociedad (Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1787).

9. Quienes decidan ir a votar deben madurar su decisión reflexionando con seriedad delante de las distintas propuestas de los candidatos, elegir a quien consideren mejor y más adecuado para el bien común de su propio municipio y, finalmente, depositar su voto en la urna en secreto y sin dejarse coaccionar por ninguna persona o institución.

10. De cara a estas elecciones, insistimos a las autoridades del Consejo Supremo Electoral, con las mismas palabras con que lo hemos hecho en ocasiones anteriores, aunque no hemos encontrado nunca eco a nuestro llamado, exigiéndoles «ejercer sus funciones con responsabilidad y honestidad, actuando con tal transparencia en el escrutinio de los votos que no permita ni la más mínima duda acerca del respeto a la voluntad popular en estas elecciones» (Mensajes de la CEN del 7.10.11, n. 13 y del 16.11.11, n. 3).

Más allá de las elecciones municipales
11. Lo importante es ver hacia el futuro, tomar conciencia de los grandes problemas que vive el país y comprometerse en la construcción de una sociedad más justa y democrática. Exhortamos, por tanto, en primer lugar, a las autoridades de la nación a observar la Constitución Política y a restaurar con urgencia el Estado de derecho a través de acciones concretas que ayuden a fortalecer una gobernabilidad auténticamente democrática. «Corresponde a los que ejercen la autoridad reafirmar los valores que engendran confianza en los miembros del grupo y los estimulan a ponerse al servicio de sus semejantes» (
Catecismo de la Iglesia Católica, 1917). Invitamos igualmente al gobierno, a los partidos políticos, a los sectores empresariales, a los medios de comunicación y a las organizaciones de la sociedad civil a comprometerse en la reconstrucción del tejido social del país, que se encuentra fragmentado y polarizado, éticamente débil de valores y carente de objetivos comunes, promoviendo, cada quien desde su propio ámbito, diálogos francos, críticos y constructivos, que ayuden a formular e impulsar un nuevo proyecto de nación, fundado en el Estado de Derecho, la legalidad y la solidez institucional y, al mismo tiempo, que sirvan para establecer un plan estratégico de desarrollo social y económico sostenible del que puedan gozar todos los ciudadanos» (cf. Mensaje de la CEN, 16.11.11).

12. Cada ciudadano debe tener presente que, independientemente de lo que haya decidido de cara a las elecciones municipales, tiene el derecho y la obligación de ser sujeto activo en la construcción de la sociedad, no sólo a través de una conducta recta y responsable en la familia, en el trabajo y en las relaciones sociales (Cf.
Catecismo de la Iglesia Católica, 1914), sino por medio de acciones concretas de compromiso activo en la vida pública (Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1915), luchando por la defensa de la democracia, la paz, la justicia, el respeto a los derechos humanos y denunciando todo lo que se opone a ello. «El fraude y otros subterfugios mediante los cuales algunos escapan a la obligación de la ley y a las prescripciones del deber social deben ser firmemente condenados por incompatibles con las exigencias de la justicia» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1916).

13. Creemos firmemente en la bondad y la capacidad del pueblo de Nicaragua para construir un presente más digno y un futuro más luminoso para todos. Como pastores les invitamos a liberarnos de la resignación, del indiferentismo y del conformismo y no dejarnos llevar nunca del odio y de la violencia. Podemos tener una patria mejor. No perdamos la esperanza. ​Vivir con esperanza es sobre todo creer que Dios quiere una vida mejor para todos y colaborar activamente para que ésta sea una realidad. (Cf. Fil 2,12-13). Vivir con esperanza es tener confianza en Dios y perseverar «creyendo contra toda esperanza» (Rom 4,18). Vivir con esperanza es abrirnos a la fuerza de Cristo Resucitado que hace nuevo este mundo con su Espíritu y comprometernos responsablemente para que esta novedad llegue a la historia y a la sociedad (Ap 21,5). Invitamos a todos nuestros fieles a orar por nuestra patria y que la Virgen María, Nuestra Señora de la Merced, acompañe a nuestro pueblo en su caminar histórico y nos ayude a vivir siempre abiertos con esperanza a la novedad del Reino de Dios.

Dado en la ciudad de Matagalpa a los veintiséis días del mes de septiembre del dos mil doce.