domingo, 18 de noviembre de 2012

LA PACIFICACION DEL PAIS DESPUES DEL NUEVO FRAUDE ELECTORAL



 

"El hombre que de su patria no exige
ni siquiera un palmo de tierra para su sepultura,
merece no solo ser oido, sino tambien creido" 
A. C Sandino

Próximos a escuchar los “resultados” finales del recién concluido proceso electoral municipal, el quinto fraude consecutivo, en boca del Magistrado Presidente (a como le gusta que le llamen) Roberto José Rivas Reyes, El Hacedor de Milagros, será muy difícil que el orteguismo retroceda en lo andado, 154 alcaldías apropiadas por obra y arte de quien cambia a su gusto y antojo los votos depositados en las urnas. De acuerdo a lo señalado por Ética y Transparencia, en 70 municipios se vivieron situaciones anómalas, por decirlo de manera elegante, lo que significa que el triunfo del oficialismo en todas ellas es más que dudoso y lo mínimo que se puede pensar es que se hizo todo lo posible por burlar la voluntad popular de elegir a los candidatos, que la mayoría de la población en cada uno de estos municipios, deseaba elegir. 

Los casos emblemáticos en estos comicios, como lo fue Managua y León en el 2006, son Nueva Guinea, Matiguás, El Almendro y Ciudad Darío. Tres de estos municipios se encuentran en lo que se conoce como el Corredor de la Guerra, llamado así por ese extenso tramo de la geografía nacional que abarca los territorios de Jinotega, Matagalpa, Boaco, Chontales y parte de la RAAS donde se escenificaron los más cruentos combates del último conflicto bélico que enlutó a nuestra Patria y la presencia de la contra fue permanente, con una gran base social. Un mensaje perverso dirigido a todos estos ciudadanos y a la nación entera, para que entiendan que lo que una vez fueran bastiones de la contra, hoy son “territorios liberados” por el orteguismo. La liberación llegó, por supuesto, de la mano de Roberto Rivas, quien obrando un nuevo milagro más, “voltea” los resultados dando a los perdedores una victoria aplastante sobre los que habían ganado en buena lid. Un mensaje dirigido también a todo el país: La Paz Viene y Nadie la Detiene. 


Primero serán los territorios que una vez fueron la cuna de la rebelión a comienzos de los años 80’s. No hay contras que valgan, parece decir Ortega. Una parte está en sus bolsillos, otra esta acéfala, sin dirección y otra se debate entre seguir su propio rumbo o continuar de furgón de cola de políticos sin escrúpulos. Una fuerza formidable que bien podría representar un sector más que necesario en la lucha por restablecer la Democracia en Nicaragua. Miles de ciudadanos que, habiendo luchado con el fusil en la mano por sus ideales, tienen arraigo en sus territorios, liderazgo entre las bases campesinas y lo más importante, la inmensa mayoría de ellos no se han vendido por las migajas del festín. Desde las alturas del poder se conocen estas cosas y la hoja de ruta de la pacificación del país pasa por silenciar, domesticar y doblegar el famoso Corredor de la Guerra del que hablamos. La fuerza desplegada en los municipios que se resisten a entregarse al fraude es desproporcionada. Las noticias y fotos que aparecen en los medios de comunicación son más que elocuentes y solo traen a la memoria cuando en los estertores del somocismo, la Guardia Nacional (GN) bajaba pasajeros de los buses a la entrada de las ciudades para registrarlos, apartaba a los jóvenes para ficharlos, en el mejor de los casos, y torturarlos y asesinarlos ante la más leve sospecha de estar involucrados con los “Sandino – comunistas” en el peor de los casos.  Las escenas del somocismo se repiten. Los errores del somocismo se repiten. Invariablemente, las consecuencias que cosechó el somocismo se repetirán también.  

Luego la pacificación se extenderá al resto del país, solo que de la mano de un nuevo arreglo. Con la zona conflictiva “tranquilizada” y mostrada como ejemplo de lo que pasa a quienes se resisten a aceptar el nuevo orden orteguista, empujado por el Gran Capital y los sectores empresariales que parasitan a la sombra del gobierno y sus siempre tentadoras arcas presupuestarias, vendrá un nuevo pacto político. Repartición de magistraturas y cargos en las instituciones del estado. La estabilidad temporal comprada como en los mejores tiempos del somocismo, solo que antes eran únicamente los conservadores zancudos, ahora hay más comensales en la mesa, pululan moscas, zancudos, chayules y bocones y todos quieren lo que ellos piensan que les corresponde. Todos reclamaran su parte por el trabajo realizado en estos días. De nada servirán los reclamos por favores prestados en las pasadas elecciones: movilizaciones mediatizadas, préstamo de tendidos electorales, ceguera durante el conteo de los votos en las JRV y la nueva enfermedad del zancudismo, amnesia temporal ante los reclamos de las bases de cumplir las promesas de defender el voto robado. Al final se les darán las cuotas que el que parte y reparte considere “justo”. Y a partir de aquí, todos a hablar maravillas del futuro luminoso que nos espera con los grandes proyectos que se empezarán a ejecutar, donde los invitados comelones también tendrán cabida para hacer sus pinches negocios, porque es parte de la estrategia de cooptación: comed y comamos.   

Borrón y cuenta nueva, porque el país necesita vivir en paz para que los negocios prosperen y estos no serán pocos. Nuevos negocios llevados de la mano del Gran Pulpo Económico: ALBA BUSSINES. Inversiones en energía eólica, en energía hidroeléctrica, en energía geo térmica, en chino - comunicaciones, en mataderos, plantas procesadoras de leche y maíz, coincidentemente estas tres últimas en el Corredor de la Guerra, la zona donde la pacificación se está llevando a cabo. Muchos cientos de millones de dólares de la cooperación venezolana al servicio de una familia y una ínfima parte de ella para comprar las conciencias y voluntades que sean necesario comprar para mantener una supuesta estabilidad social en el país. Una estabilidad social que no puede ser alcanzada nunca, en tanto las condiciones de desigualdad que se mantienen desde el somocismo, continúen. Una estabilidad social imposible con un sistema económico excluyente, que beneficia a una cúpula reducida en perjuicio de la inmensa mayoría de la población. 

Las enseñanzas de la historia son contundentes. No puede haber paz cuando la población está siendo atacada, asaltada, vulnerada, violentada. La paz no llega por decreto para que unos pocos continúen en su carrera desenfrenada por acumular más riquezas. No puede haber paz cuando la mayoría de la gente se empobrece cada día más, sin empleos y salarios que permitan prosperar a las familias nicaragüenses con dignidad. La paz no es mantener a la población haciendo fila para estirar la mano y ver que se le ocurrió a la doña regalar ahora. La paz no se alcanza robando elecciones, mucho menos comprando políticos cobardes, deshonestos y sin escrúpulos. No habrá paz mientras no haya democracia en el país.  No habrá paz mientras no exista Patria y Libertad para todos. Se podrá intentar la pacificación del país, pero eso no es paz. Eso es el caldo de cultivo para que el pueblo se decida por recuperar lo que le han confiscado: Justicia, Democracia y Paz.

lunes, 12 de noviembre de 2012

POSICIONAMIENTO DEL GRUPO PATRIOTICO DE MILITARES RETIRADOS, GPMR, ANTE EL PROCESO ELECTORAL MUNICIPAL



“Quien no aprende de sus errores
está condenado a repetirlos”.

Francisco de Goya
Pintor español del Siglo 17.

 Finalizadas las elecciones municipales, se hace necesaria una recapitulación de lo acontecido, ya que el análisis de lo vivido da a la ciudadanía una idea del presente y el futuro inmediato que le espera a nuestro país. Para nadie debió haber sido una sorpresa los resultados anunciados por el Consejo Supremo Electoral, sin embargo, para muchos sí tuvo que haber sido una sorpresa la respuesta popular durante esta jornada que finalizó el 4 de noviembre y sobre todo, las lecciones que nos dejan estos comicios. Desde nuestra posición de Militares Retirados, actores de una parte importante de la historia de nuestro país, queremos interpretar el mensaje dado por el pueblo nicaragüense en estas elecciones, un mensaje expresado en altas y claras voces, que deben de conducir a la necesaria reflexión.

1.- COLAPSO DEL SISTEMA ELECTORAL TODAVIA VIGENTE EN EL PAIS.

El 15 de Marzo de este año expresamos que: “La realización de elecciones municipales previstas para noviembre de este año, resultan inaceptables si no hay un nuevo Consejo Supremo Electoral, si no se producen las condiciones de transparencia e independencia de dicho órgano, así como las reformas electorales reclamadas por varios organismos de la sociedad civil, que den las garantías necesarias a la ciudadanía para ejercer el sufragio universal, libre y secreto, tal a como lo recomendaron los Observadores Electorales Nacionales y las Misiones de Observación Electoral de la OEA y la Unión Europea”

Como respuesta, Daniel Ortega ofreció a la comunidad internacional un remedo de Reformas Electorales y a la ciudadanía nicaragüense la profundización de su ilegitimidad, sepultando cualquier esperanza en la restauración de la credibilidad del Consejo Supremo Electoral. Ilegalidad de Magistraturas de facto en el máximo órgano electoral; cedulación partidaria; abuso en la cartografía electoral; amañada y tramposa distribución de las presidencias de CED y CEM; verificación fraudulenta; discrecionalidad absoluta en el manejo del Padrón Electoral; negativa a la observación electoral nacional e internacional independiente; eliminación antojadiza de candidaturas inconvenientes para el partido de gobierno; contingentes militares votando en lugares donde el orteguismo históricamente ha perdido;  ratón loco; urnas preñadas; aperturas y cierres anómalos de JRV; coordinadores de CV actuando como comisarios políticos del partido de gobierno; alteración de actas; cambio de cómputos finales en algunos municipios dando como ganadores a los perdedores, entre otras irregularidades, confirman el colapso del Sistema Electoral Nicaragüense y la urgencia de su restauración total. No se puede pensar en el 2016 sin antes transformar por completo, no el Consejo Supremo Electoral, sino TODO EL SISTEMA ELECTORAL. Pensar en candidaturas futuras, en procesos de primarias, en pretender hacer borrón y cuenta nueva con el mismo SISTEMA ELECTORAL, es ser cómplices de un nuevo fraude en las próximas elecciones. 

2.- MUERTE Y SEPULTURA DEL ZANCUDISMO.

En nuestro documento “ANTE LA CONSOLIDACION DE LA DICTADURA, LA UNIDAD DE LA NACION” de Marzo pasado, decíamos que: “La repetición del fraude es casi un hecho, por lo que advertimos un abrumador nivel de abstencionismo, ante la peligrosa pérdida de confianza de la población en el sistema electoral, en la clase política y en los partidos políticos. Denunciamos desde ya a aquellos partidos políticos, que con su participación en estas condiciones, no harán más que legitimar al régimen, convirtiéndose en cómplices de la dictadura y colaboracionistas zancudos a los que el pueblo, en su momento, exigirá cuentas”.

Los resultados palpados a lo largo y ancho del territorio nacional nos han dado la razón. El pueblo nicaragüense, mayoritariamente, se abstuvo de votar, convirtiéndose el abstencionismo, en la primera fuerza política del país, en la mayoría silenciosa que se ha pronunciado de manera inequívoca, dando la espalda a aquellos partidos políticos que han hecho del zancudismo  un modo de vida y una práctica despreciable. Juntos ALN, APRE y PC sumaron el 1.61 % del total de votos depositados en las urnas. Sin embargo, a conveniencia del régimen, se mantienen, como muertos vivientes, deambulando en los procesos electorales como legitimadores de los mismos. 

3.- FRACASO DEL LIDERAZGO POLITICO TRADICIONALISTA EN NUESTRO PAIS.

Algunos líderes han convertido a la política en el arte de hacer lo posible para beneficiarse ellos mismos y a las cúpulas que representan. Una vez más no han escuchado al soberano. Tozudamente se niegan a oír los gritos de la población que demanda decoro y firmeza a los dirigentes de los partidos, quienes han hecho de la continuidad del tradicionalismo político una práctica de sobrevivencia y pusilanimidad. Sin embargo, no todo es tan desalentador. Con esperanza vemos como han surgido líderes locales y territoriales, que con gallardía se enfrentan cívica y patrióticamente, en desigual lucha contra las fuerzas oscuras del orteguismo. Demandamos al liderazgo nacional de estos partidos políticos a dar la cara en los territorios y cumplir las promesas de defender el voto robado en las urnas.  

4.- RECHAZO AL ORTEGUISMO.

Si algo ha quedado claro en estos comicios electorales, es el inmenso rechazo de la mayoría de la población al orteguismo. De nada ha valido la pretensión de comprar la conciencia de los más desposeídos con programas clientelistas y regalías que laceran la dignidad de las personas. Sumada la abstención y los votos en contra, se comprueba fácilmente que el orteguismo continúa siendo minoría en el país. El rechazo al sistema que representan, no solo se ubica afuera de las filas del partido de gobierno, sino que dentro del mismo. Las expresiones en contra del dedazo por la Vieja Guardia del sandinismo, de los oficiales retirados del EPS y MINT, desmovilizados del Servicio Militar Patriótico, SMP, los movimientos de Sandinistas Históricos apartados por “la nueva savia, la juventud eterna” que proclaman desde las alturas la pareja presidencial, son una muestra inequívoca de que el orteguismo solamente se mantiene por la enorme fortuna generada por la cooperación venezolana y  amasada de manera ilícita y corrupta, su alianza con el Gran Capital y un sector de la clase empresarial parasitaria, con un sector minoritario de las iglesias y con políticos inescrupulosos que solamente les importa su propio bienestar.  

Nunca ha sido tan evidente el divorcio del orteguismo con el verdadero sandinismo como en estas elecciones municipales. Un partido que nació de la épica guerrillera, con una propuesta ética a la población, con líderes cuyo comportamiento revolucionario jamás estuvo en duda, que compartieron el sufrimiento del pueblo, que lucharon y murieron por su redención, no puede ser sustituido por quienes han hecho del robo de votos y elecciones, su modo de llegar y perpetuarse en el poder; no puede ser sustituido por quienes han hecho del usufructo del poder, el mecanismo para el enriquecimiento ilícito personal; no puede ser sustituido por quienes han sustituido valores y principios, por poder y dinero. El Sandinismo ha sido sustituido por el Orteguismo, una réplica mejorada y corregida del Somocismo. 
    
5.- EL RENACER DE UNA NUEVA ESPERANZA. 

Con profunda esperanza y optimismo vemos el surgimiento de una nueva mayoría en nuestro país, el renacer de una nueva esperanza,  que se expresó este 4 de Noviembre con su participación abstencionista de manera activa, beligerante y que con absoluta claridad ha dicho: BASTA YA, NO MAS ORTEGUISMO!, NO MAS FRAUDES ELECTORALES!. Es imposible maquillar cifras de participación en estos fraudulentos comicios, cuando el rechazo de la ciudadanía ha sido tan evidente. En la profundidad de la montaña del llamado Corredor de la Guerra y en los municipios del centro y norte del país, donde todavía se reclama en las calles en contra del robo de las alcaldías; en toda la zona del Pacifico y en la ciudad capital, surge un nuevo sentimiento, la perspectiva alentadora de nuevas formas de lucha, la posibilidad de novedosas formas de organización, más efectivas, mas incluyentes y horizontales, alejadas del tradicionalismo político que preserva las ataduras atávicas a los caudillos, viejos y nuevos. Líderes de barrios, dirigentes gremiales, líderes municipales, departamentales, organizaciones de la sociedad civil, movimientos y organizaciones políticas que ni se han vendido, ni se han rendido, son la Nueva Esperanza Democrática para Nicaragua. Hacemos un llamado a la población para la movilización cívica y pacífica en defensa de sus intereses, apoyando los liderazgos que en la lucha por las reivindicaciones ciudadanas están surgiendo a lo largo y ancho del país. 

Una vez más, llamamos a la UNIDAD de la Nación para alcanzar JUSTICIA, DEMOCRACIA Y PAZ. 

GRUPO PATRIOTICO DE MILITARES RETIRADOS (GPMR)
12 DE NOVIEMBRE DEL 2012.

Coronel (R) Carlos Brenes Sánchez
Teniente Coronel (R) Irving Dávila Escobar
Teniente Coronel (R) Francisco Enríquez Torrentes
Mayor (R) Roberto Samcam Ruiz
Capitán (R) Sergio Martínez Vega
Capitán (R) Pedro Rivas Guatemala
Capitán (R) Claudio Selva Salamanca

sábado, 3 de noviembre de 2012

LO QUE SE VIENE DESPUES DEL FRAUDE…

Para nadie es un secreto que los resultados de las elecciones del día de mañana ya están decididos desde mucho antes que arrancara este proceso electoral y que por las irregularidades de las que ha estado plagado, nada hace suponer que los resultados sean diferentes a lo ya vivido en el 2006, 2008, 2010 y 2011. Todo parece indicar que lo que se ha denunciado hasta la saciedad por distintas organizaciones de la sociedad civil y agrupaciones políticas, estas elecciones municipales que el orteguismo ganó el día de mañana, no es más que una designación y distribución de alcaldes y concejales, en las que el que partió y repartió, se quedó con la mayor parte.

Efectivamente, estos comicios de mañana, que saben más a circo electoral que a otra cosa, no harán más que profundizar el dominio del orteguismo en el mapa político nacional y establecer la plataforma partidaria sobre la que el murillismo se apuntalará, para llevar adelante la campaña de la próxima candidata del partido de gobierno en el 2016. Una enorme fuerza de activistas distribuida a lo largo y ancho del territorio nacional, en los 153 municipios del país, asalariados del presupuesto nacional y de las alcaldías municipales, que a partir de Enero del 2013 llevarán la buena nueva de la Nicaragua de los sueños, la Nicaragua donde se vive en paz, la Nicaragua de la eterna navidad.
Pero lo importante no es desmenuzar el quinto fraude consecutivo que se cumplirá, irremediablemente, el día de mañana, el que ha sido ampliamente documentado y advertido por todas las organizaciones serias de nuestro país, inclusive hasta por el Jefe de la Misión Electoral del Unión Europea, Sr. Luis Yáñez, dado que ninguna de las recomendaciones hechas en el informe final hecho público al finalizar el proceso del 2011, fueron seriamente implementadas por el Consejo Supremo Electoral. En esta ocasión, queremos analizar lo que vendrá después del fraude, qué es lo que cambiará en Nicaragua y sobre todo, qué es lo que podemos esperar los nicaragüenses, después que el Magistrado Presidente del CSE, Roberto Rivas Reyes, el hombre que levantó a los muertos, los mandó a votar y en el culmen de los milagros hasta los puso de candidatos, anuncie las 130 Nuevas Victorias del orteguismo. Veamos entonces que podría pasar después de las elecciones.

1.- Mayor concentración de Poder por parte de la pareja presidencial, en especial de la Secretaria de Propaganda del partido, quien completaría el circulo de poder casi total, sumando a los que tiene en el Estado y el Gobierno, el de los gobiernos municipales. Esto le significaría concluir el desplazamiento de las fuerzas históricas del sandinismo, autollamados  de la “Vieja Guardia” y que han sido apartados por la nueva savia que pretende imponer la primera dama, la juventud murillista, que disfrazada de juventud sandinista ha sustituido a los viejos cuadros que conformaban los comandos electorales y las fuerzas de choque del orteguismo. Una nueva fuerza, más disciplinada, más sumisa y menos bochinchera que los molestos y criticones ex de todo: ex militares, ex MINT, ex guerrilleros, ex combatientes históricos, ex colaboradores históricos, ex SMP, ex etc., ex etc.
 2.- Mayor hegemonía política del orteguismo, para continuar intentando el viejo sueño facistoide de “Homogenización de la Sociedad nicaragüense”: una sola idea, la de ellos; un solo caudillo, el de ellos y los otros caudillitos sometidos a Él; un solo pensamiento, el de ellos; una sola visión del país, la de ellos; un solo proyecto de desarrollo, el de ellos. Una sociedad en la que ellos y solo ellos manden y todos los demás obedezcamos. Una sociedad en la que se pierda la conciencia, la individualidad, la unidad familiar, la potestad sobre los hijos, el derecho a elegir y hasta la posibilidad de decidir cual religión profesar.

3.- Continuidad de la concepción de desarrollo del país que hemos vivido durante estos años de gobierno orteguista: una concepción piramidal, que en la cúspide se encuentra una cúpula empresarial, partidaria y gubernamental excluyente y sectaria, que se enriquece a costa del manejo de los resortes del poder y de parasitar al lado del poder. Un pequeño sector que utiliza la información privilegiada de la que gozan, para ampliar sus ganancias y entrar con ventaja a negocios más rentables aun, estableciendo nuevos monopolios y fortaleciendo los que ya tienen; con una distribución de la riqueza totalmente injusta, que continuará enriqueciendo a los más ricos y empobreciendo aun mas a aquellos que no tienen la suerte de pertenecer a estos grupos de poder y que son la mayoría de la población, la inmensa base de la pirámide.  
4.- Continuidad de la corrupción partidaria y gubernamental, la que se sustenta en la privatización de la cooperación petrolera venezolana, que ha permitido que un pequeño núcleo familiar y empresarial, goce de los beneficios del monopolio de la importación y almacenamiento del petróleo que usamos todos los nicaragüenses; del monopolio de la importación y distribución del Bunker, combustible que utilizan las plantas de generación eléctrica; del oligopolio de la distribución del combustible, que les permite disponer actualmente del 30 % de la cuota de mercado; del oligopolio de la generación de energía eléctrica, que a costa de privatizar ilegalmente las plantas donadas por Taiwán y Venezuela, hoy tienen una capacidad instalada casi igual a la demanda eléctrica nacional; y finalmente, del manejo discrecional de más de tres mil millones de dólares que ha producido, para una familia y no para todos los nicaragüenses, la ilegal, inmoral e inconstitucional privatización del convenio petrolero con Venezuela.

5.- Continuidad del endeudamiento del estado nicaragüense con los prestamistas de la familia gobernante, quienes desde una entidad que opera bajo la figura jurídica de Cooperativa de Ahorro y Crédito, se dan el lujo de prestarle al INE para que pague las deudas que tienen con los generadores de energía, quienes a su vez le deben a la empresa de la familia que les fía el Bunker que utilizan en las plantas eléctricas. También le prestan al estado para que mantenga el subsidio en la tarifa energética; le prestan al estado para que mantenga el bono a los trabajadores del estado; para que mantengan el bono a los jubilados del INSS; les otorgan prestamos para que continúen los programas clientelares del gobierno, que salen del presupuesto de la Republica y no de la ayuda venezolana; le prestan a las alcaldías para que en parte mantengan la planilla de trabajadores, de funcionarios y activistas del partido, y un largo etcétera de préstamos, que no hace más que confirmar que estamos ante una gigantesca, ilícita, ilegal e inmoral operación de legitimación o blanqueo del capital que usufructúan de la cooperación venezolana.
6.- Finalmente, también nos depara la posibilidad de que en el mes de Diciembre, antes de las vacaciones de Navidad y Fin de Año, un sector de la clase política nacional, de la mano del Gran Capital, busquen finiquitar un nuevo pacto de cúpulas con el Gobierno de Ortega, en busca de una ficticia estabilidad social y política que les facilite continuar con sus boyantes negocios, mantener el sometimiento de la sociedad nicaragüense, seguir implantando el modelo de desarrollo injusto, desigual y excluyente y seguir enriqueciéndose al amparo y arrimados al poder. Un nuevo pacto que repartiría entre los partidos políticos convidados, al igual que serán repartidas alcaldías y concejalías el día de mañana, magistraturas en el Consejo Supremo Electoral, en la Corte Suprema de Justicia y en otras instituciones del estado. Una forma ya validada para mantener a los caudillos y aspirantes a caudillos, con la boca cerrada y ocupados en la administración de sus valientes y aguerridas “nuevas victorias” sobre el orteguismo.

Un nuevo pacto en el que todos ellos estarían felices y contentos, disfrutando de la Alegría de Vivir en Paz a costa de los demás y del erario público, después de haber legitimado el triunfo electoral del oficialismo, la triste escena que a ellos les toca en el sainete montado. Sin embargo y como siempre, es el pueblo el que tendrá la última palabra y quien al final de la obra, pondrá a cada quien en el lugar que se merece, a como lo hizo con José María Moncada, con Emiliano Chamorro, con Fernando Agüero y con Arnoldo Alemán. Tiempo al tiempo.

sábado, 27 de octubre de 2012

VOTAR O NO VOTAR, HE AHÍ EL DILEMA

A escasos ocho días de efectuarse las elecciones municipales, la gente que aun guarda un poco de esperanzas en que se respete el voto popular, se debate entre la incertidumbre de si ir o no a votar el próximo 4 de Noviembre. Nunca ha sido tan evidente el poco interés en elección alguna por parte de los votantes como en estas municipales, en las que el mensaje ha sido más que claro por parte de los partidos políticos participantes, poniendo candidatos en su mayoría sin brillo, ajenos a sus propios partidos, desmotivados e incapaces de motivar al resto, con movilizaciones y campañas electorales que dan más lástima que entusiasmo, desprovistos de mensajes y propuestas y esperando únicamente la presencia de los “de arriba” para deslucir menos en las calles.

Para nadie es un secreto que lo palpado en los municipios durante estos días de un inexistente periodo de campaña electoral, no es más que el reflejo de la opinión y el sentimiento de los partidos políticos acerca de los comicios que están por llegar. Nadie gasta en propaganda, no por falta de dinero o por austeridad, sino más bien porque saben de antemano los resultados que obtendrán el 4 de Noviembre. Han tenido el máximo cuidado en no “quemar” a sus principales cuadros políticos, ya que de haberlos puesto en las diferentes candidaturas, el mensaje hubiera sido otro y no el que realmente dan a la población y a sus bases: Van a participar en este proceso electoral, no a competir para ganar. Pretenden salir cuanto antes de este requisito electorero, pero con el menor daño posible, lo cual es muy difícil de asegurar, pues cada día que pasa la población aprende mucho de los errores, bandeos y veleidades de la clase política tradicional.
El orteguismo, sangrando profusamente de las heridas abiertas por la vieja guardia sandinista que ha sido apartada del proyecto murillista, no necesita esforzarse mucho para alzarse triunfador en estos comicios. Teniendo en su nomina al que cuenta los votos, la victoria está asegurada. No importa si los que han sido desplazados del partido de gobierno no van a votar o votan en contra, o si todos los que vayan a votar lo hacen por algún partido opositor (de verdad o de mentira), al final lo que vale es quien cuenta los votos y quien es el que va a anunciar, de manera inapelable, los resultados finales: No menos de 130 alcaldías municipales, adelantamos desde ya, para el oficialismo y el resto repartido a discreción entre los que se portaron bien participando y avalando los resultados, entre los socios de siempre y entre los zancudos y neo zancudos de última hora.

Algunos dirán que en la zona norte existen condiciones para ganar, que se ha ganado siempre en determinados municipios, que aunque no hayan condiciones la población opositora hará valer su peso, etc., etc. Posiblemente tengan razón, aunque la pregunta del millón siempre será: Si en el 2011, que habían mejores condiciones para revertir el fraude, porque no se hizo? Había fiscales, había voluntad de defender el voto, mal que bien, existía una organización territorial en la que participaban las principales fuerzas opositoras, sin embargo el fraude se dio y nada de lo que se pretendió hacer para garantizar el respeto a la voluntad popular que salió a votar se hizo. Los líderes sabrán sus porqués, pero la población olio algo feo y ahora no está dispuesta a arriesgar el pellejo por algo y por alguien en el que no creen.
Sumado a todas estas circunstancias, se agrega el hecho de que los niveles de abstencionismo en las elecciones municipales siempre son elevados, algo inexplicable cuando estamos hablando de elegir a las autoridades locales, que son las que tienen que ver con el día a día de la población, las que se relacionan directamente con el ciudadano, que nos afectan personal y familiarmente con las decisiones que tomen en el ejercicio del poder edilicio. Desde el año 90 a la fecha, la abstención ha venido creciendo de manera alarmante. Del 13 % en ese año, hasta llegar al 47 % aproximadamente en las penúltimas elecciones municipales, porque las ultimas, en el 2008, fueron inauditables, o lo que es lo mismo, fue imposible conocer cuántos fueron los votos para cada partido político, por la magnitud del fraude cometido.

Nadie duda de que la historia se repetirá el próximo 4 de Noviembre, pues el desparpajo con el que ha actuado el CSE y en particular su Presidente, es único. Acostumbrado a cambiar las reglas del juego a mitad del partido según la conveniencia de su patrón, a jugar con los dados cargados, a revertir los votos al igual que lo hacia el célebre Modesto Salmerón y con partidos que van a la contienda en calidad de quintas columnas, todo hace presagiar que el guion será el mismo y por consiguiente los resultados iguales también: Un nuevo fraude que se suma a los cuatro anteriores, 2006, 2008, 2010 y 2011, que no hará mas que alejar a la ciudadanía de los partidos políticos y de la clase política tradicional, incrementar la desconfianza en este CSE, en sus autoridades y en el Sistema Electoral que estos personajes administran, y lo que es peor aún, la falta de credibilidad en las elecciones como única forma civilizada que tienen los pueblos para cambiar gobernantes.
Sin embargo, no podemos dejarnos avasallar ni por las actuales circunstancias, ni por esta clase política que continua con el tradicionalismo instituido desde los tiempos de Anastasio Somoza García, ni por este gobierno enemigo de la institucionalidad, del estado de derecho, de la legalidad, de los principios y de los valores revolucionarios que alguna vez sus dirigentes tuvieron. Debemos creer que tarde o temprano, con la dignidad que caracteriza a los pueblos, los que hoy nos desgobiernan serán solo una oscura referencia en nuestra historia, al igual que son los Somoza hoy en día, y los nicaragüenses tendremos la posibilidad de poder tener elecciones libres, transparentes y honestas, donde podamos votar y elegir a quienes nos gobiernen pensando en sus meritos, capacidades y fortalezas personales y no porque es el más pillo, el más truculento o el que ofrece más.