sábado, 19 de noviembre de 2011

LA RUTA DEL FRAUDE QUE CONCLUYO EL 6 DE NOVIEMBRE

El pasado 6 de Noviembre fue el epílogo de un proceso destinado a violentar la voluntad de la mayoría de los nicaragüenses y la posibilidad de que a través del voto popular pudiésemos elegir libremente a nuestras autoridades, todo con el fin de asegurar el continuismo y la reelección del caudillo del orteguismo, quien se considera, junto a su esposa, predestinados por una supuesta divinidad hecha culebra, a gobernar Nicaragua hasta el fin de sus días.

Este proceso tiene marcada una hoja de ruta que inicia el mismo día de la toma de posesión del gobierno del Presidente Ortega el 10 de Enero del 2007 y finalizó, en su primera parada, el 6 de Noviembre recién pasado. Desde entonces se tienen marcadas todas las estaciones previstas, que en la ruta del fraude, la maquinaria orteguista tenía que realizar, para poder llegar al final esperado y concluir con lo que todos conocimos, la “victoria” que garantiza el primero de los tres períodos que Ortega espera gobernar, de acuerdo a lo expresado en el documento “Socialismo del Siglo XXI, Hermandad Revolucionaria”, plataforma ideológica del orteguismo. Plantean en el citado documento: “Asegurar no entregar el poder hasta después de tres mandatos continuos del sandinismo. Es decir, después de 15 años de gobierno revolucionario”. A confesión de parte, relevo de pruebas.    

Pretender creer o hacernos creer que lo vivido el día de las elecciones fue producto de algunas “inconsistencias” de parte del Consejo Supremo Electoral y de su Magistrado Presidente (de facto) Roberto Rivas Reyes, es ser demasiado inocente o querer vernos la cara de tontos a los que fuimos a votar con la esperanza de un cambio, aun a sabiendas de lo que se avecinaba y que estaba debidamente preparado desde mucho tiempo antes. Sin embargo, no ir era equivalente a dejar servida la mesa para que los suscriptores del pacto y las nuevas adquisiciones, ALN y APRE, se recetaran con la cuchara grande. Los resultados indican que fue uno de estos, el FSLN, quien se sirvió a gusto y placer y al otro socio, el PLC, lo dejaron con el plato casi vacío, ya que fue la oportunidad de oro de Ortega para abandonar una relación que políticamente había tenido un costo muy alto para el. De los otros dos advenedizos de última hora, fue el pueblo el que pasó factura, desapareciéndolos de la arena política, Dios quiera que para siempre.

Decíamos que la hoja de ruta del fraude comenzó el mismo día de la toma de posesión en Enero del 2007, con la juramentación de los mandos de las Fuerzas Armadas, Policía y Ejercito Nacional, recordándoles, no por casualidad, su origen sandinista. Iniciaba con esto el proceso de cooptación de ambas instituciones, para neutralizarlas o subordinarlas al plan que estaba fraguándose. Resistió el Ejército al embate, no así la Policía, ya que con el retiro de la mayoría de los mandos fieles a la Primer Comisionada Granera, la dejaban a merced de la voluntad del Caudillo, convirtiendo la institución de hecho y a los ojos de la población, en cómplice del proyecto continuista de Ortega.

Dado que el Articulo 147 de la Constitución Política prohíbe taxativamente la reelección continua o por tercera vez, la siguiente estación en la Hoja de Ruta del Fraude era la eliminación de dicho articulo, a fin de allanar el camino a la candidatura del Presidente Ortega. Ni más ni menos era declarar inconstitucional a la misma Constitución, lo cual no fue ningún impedimento para cometer semejante atrocidad legal. Sirvió también para comprobar la tremenda pasividad de la población y de la clase política, la cual con pocas excepciones se pronunció en contra del adefesio jurídico cometido. La sentencia 504, dictada por una Sala Constitucional conformada ilegalmente, declaraba que el candidato Daniel Ortega podía correr en la contienda electoral que se avecinaba.


Se necesitaba entonces que todos los funcionarios con periodos vencidos pudieran continuar en sus cargos, a fin de salvaguardar en primer lugar a los miembros del Consejo Supremo Electoral, futuros garantes de la “victoria” del 6 de Noviembre. Sin un Consejo dócil y capaz de ejecutar el atraco del Día “D”, de nada servía todo lo actuado, por lo que se procedió a emitir el Decreto Presidencial 03-2010, con el que se prorrogaban los plazos de todos los funcionarios de las instituciones del estado. Para justificar esto, se revivió el Artículo 201 de la Constitución de 1987 y se ejecutó mediante el Gacetazo que legalizaba lo actuado, dejando en sus cargos a todos los funcionarios de facto.

El otro eslabón necesario para el plan lo constituía la Asamblea Nacional. Con 38 diputados era muy poco lo que podría hacerse de cara al objetivo que se perseguía, sin embargo Ortega contaba con dos elementos a su favor: plata a manos llenas y la fragilidad de conciencia de muchos diputados de “oposición”. Pacientemente y a punta de billetazos logró alcanzar una mayoría simple para poder subordinar al Parlamento a sus intereses. Lo único que no pudo fue llegar al número mágico de 56 diputados, que le permitiera la reforma constitucional que legalizara su reelección, por lo que tuvo que optar a andar toda la ruta del fraude explicada. En este proceso de compra - venta, logró incluir en las “negociaciones” la adquisición del tendido electoral de ALN y APRE, casi a precio de saldo.

Con todas las instituciones bajo su control y la complicidad de los partidos de alquiler que le garantizaban el conteo casi impune de los votos, lo que restaba era poner a funcionar al Consejo Supremo Electoral, a fin de evitar la posibilidad de que se repitiera lo del 2008, cuando el fraude cometido en las elecciones municipales fue ampliamente documentado por observadores nacionales, internacionales, los partidos políticos participantes y por todos los que de una forma u otra se vieron inmersos en el proceso. Muy diligentemente el CSE, de la mano de su Presidente Roberto Rivas Reyes, cortó las piernas a la observación electoral independiente, nacional e internacional; partidarizó al máximo las estructuras electorales hasta el nivel de Junta Receptora de Votos; manipuló perversamente la cedulación a los ciudadanos, afectando a todos los sospechosos de no ser orteguistas; hizo un manejo discrecional de la cartografía electoral, moviendo grupos de votantes de una circunscripción a otra; declaró al Padrón Electoral como propiedad intelectual del Consejo, para evitar que en su depuración incidieran los partidos de oposición y finalmente, la imposición de la famosa boleta única que iba a permitir un manejo mucho mas rápido y sencillo a la hora de su manipulación fraudulenta. Era mas fácil, a la hora del robo, manejar una que cuatro boletas, una que cuatro valijas.  

Con todos estos antecedentes, lo acontecido el día del sufragio fue únicamente la puesta en práctica de la coreografía, ampliamente practicada en los famosos simulacros de votaciones del partido de gobierno, ya que la decisión tomada era ejecutar el atraco en las JRV y no en los Concejos Electorales Municipales, Departamentales y Centros de Cómputos, tal a como sucedió en el 2008 y que dejó en manos de la oposición las pruebas que demostraban ampliamente el fraude de aquellos comicios.

La historia del famoso Día “D” es ampliamente conocida, sobre todo por los fiscales orteguistas que son los mas conscientes del robo: Apertura de juntas en horas de la madrugada, centralización en Managua de la acreditación de fiscales, intentos de compra de fiscales y limitación al trabajo de estos, doble y hasta triple voto, urnas preñadas, sobre todo en aquellas JRV en donde el orteguismo había obtenido resultados adversos en el 2006, entrega de copias de actas inservibles como pruebas por su falta de legibilidad y un rosario de etcéteras que no hacen mas que corroborar que la decisión del robo a la voluntad popular estaba tomada desde años atrás e inspirada en las palabras “proféticas” de Tomas Borge: Todo puede pasar, menos que el frente sandinista pierda el poder…

miércoles, 16 de noviembre de 2011

DANIEL ORTEGA: EL “HURACAN DE LA PAZ”



A una semana del artero ataque de las turbas orteguistas a ciudadanos
caraceños de la Alianza PLI reunidos en el Club Social de Jinotepe 


Durante la época somocista, más concretamente durante los periodos de Luis y  Anastasio Somoza Debayle, segundo y tercero de la dinastía, existieron dos personajes que se revistieron de notables características, al extremo que sobresalían sobre el resto de funcionarios y corifeos de la dictadura por sus extravagancias y aficiones. Estas parecían más bien “dones” dados por la madre naturaleza, ya que de acuerdo a los testigos de la época y los que sobreviven a la misma, era algo que les salía con mucha fluidez y extrema naturalidad.

Uno de ellos era Guillermo “El Chato” Lang, célebre por su tendencia a meter cuanto chisme pudiera, para mantener en zozobra hasta a los mismos partidarios del régimen. Acuñó la frase de que “un cuento metido a tiempo era más poderoso que un cañonazo”. Cuando llegó a ser alcalde de Managua, bajo su dirección se organizaron las famosas y temidas turbas nicolasianas, en honor a su fundadora y dirigente principal, la Nicolasa Sevilla, de ingrata recordación para los managuas. Paradojas de la vida, el régimen actual ha revivido, a su manera, esta modalidad de grupos de ataque e intimidación a la ciudadanía con las fuerzas de choque orteguistas, donde mezcla elementos de la llamada “juventud sandinista”, pandilleros de los barrios mas pobres, fuerzas paramilitares armadas y motorizadas, así como a trabajadores del estado y de las alcaldías, que van en calidad de acompañantes con el objetivo de convertirlos en cómplices de los ataques.  

El otro personaje era Francisco Argeñal Papi, ex senador y cacique somocista del departamento de León. Un personaje locuaz, extravagante, pero no menos peligroso, por cuanto su relación con el dictador la cuidaba con tanto esmero, que no le importaba cometer cualquier barbaridad, sea con opositores o con la población misma, con tal de quedar bien con Somoza. Su afición particular era el discurso encendido para alabar al Jefe, al fundador de la dinastía o a la matrona de la familia. Dicen que en una ocasión se emocionó tanto en su discurso ante Salvadora de Somoza, que le agradeció el no haber parido hombres de carne y hueso, sino “ángeles celestiales” que protegían a Nicaragua del comunismo internacional. Habrase visto tanta zalamería!  


Fue Argeñal Papi en su infinita y tremenda verborrea, el que bautizó al General Anastasio Somoza Debayle, en ese entonces Titular del Ejecutivo, como “El Huracán de la Paz”. Un huracán que arrasaba todo cuanto se interponía a su paso para imponer la paz, aunque fuera esta la paz de los cementerios. Anastasio Somoza García, luego del asesinato de Sandino, ordenado por el mismo dictador, también fue considerado como El Pacificador de Las Segovias. La historia reconoce como hecho cierto y comprobado los numerosos crímenes perpetrados en contra de los combatientes sandinistas que se agruparon en cooperativas, sobre todo en las regiones de Wiwilí y Nueva Segovia, luego del crimen del Héroe. Era esta la forma preferida del padre de la dinastía para pacificar al país: asesinatos, cárcel, tortura, chantaje, represión, plata, palo y plomo. El otro, el hijo, un huracán que destruía todo a su paso, que arrasaba todo en su fatídico camino dictatorial, para luego dejar la “tranquilidad” de la destrucción, el “apaciguamiento” que queda después del aplastamiento.

Con las jornadas vividas luego del colosal fraude electoral del pasado 6 de Noviembre, que ha impuesto en contra de la voluntad popular a un espurio ganador, por demás candidato ilegal e inconstitucional, se reviven nuevamente los fantasmas del pasado, de un pasado que todos creíamos ya enterrado y objeto únicamente de las referencias, trágicas unas, cómicas otras, que hace sobre todo la población mas vieja y que vivió en carne propia la época somocista. Para desgracia de todos los nicaragüenses, contemplamos como desde el 2007 se viene tejiendo una madeja de acciones truculentas que ha desembocado en lo previsto por el régimen este recién pasado domingo 6: la reelección presidencial. Ha sido una carrera contra la legalidad, la institucionalidad, la constitucionalidad y aun contra la paz, para instaurar el continuismo de un personaje que se constituye en un ancla para el país. Un ancla que durante 32 años no deja avanzar a Nicaragua en sendas de progreso, democracia y estabilidad social.

Luego de la declaración de electos realizada de manera antojadiza por el Modesto Salmerón de Ortega, el “milagrero” Roberto Rivas, el régimen ha ordenado aplacar todo intento de protesta de parte de la oposición. A sangre y fuego han pretendido acallar las voces que se alzan desde varios puntos del país denunciando el fraudulento resultado proclamado por Rivas Reyes. Turbas armadas de morteros, garrotes, tubos, bates de madera y aluminio, para estar en regla con las normas del beisbol, machetes y pistolas, es lo que nos receta el nuevo pacificador, El Huracán de la Paz. Daniel Ortega, totalmente claro de su atraco a la voluntad popular, no le queda mas que seguir el camino de tantos otros, que igual que el, han pretendido gobernar sobre las tumbas de sus adversarios, a base del sojuzgamiento de la ciudadanía que reclama su derecho a la protesta, a denunciar lo que considera una violación a su derecho constitucional de elegir libremente a sus autoridades.

Lo que Ortega no toma en cuenta, es que la historia nos enseña con demasiada elocuencia que aquellos que no aprenden de sus enseñanzas, están destinados a cometer los mismos errores y pagar las mismas consecuencias de quienes, obcecados por el poder, las riquezas fáciles y mal habidas, han pagado. 

No se podrá construir un país “pacificado” a punta de piedras, garrotes y morteros. No se podrá alcanzar nunca la estabilidad para gobernar, teniendo como argumento principal la paz de los cementerios. No se podrá tener estabilidad social cuando se sojuzga a la mayoría de la población, cuando se le impide su derecho a expresarse en libertad, cuando se le niega su derecho constitucional a reunirse, a movilizarse, a protestar cívica y pacíficamente. 

Podrá Ortega contener por un tiempo las protestas a base de intimidación, turbas y violencia, pero mas temprano que tarde la población, al igual que lo hizo con Somoza, dará cuenta de sus verdugos. Nadie es eterno en el poder, no lo fueron los Somoza, no lo fue Trujillo, ni tantos dictadores latinoamericanos que se creyeron nacidos para gobernar por siempre; tampoco lo será Daniel Ortega. Tiempo al tiempo.    
  

viernes, 11 de noviembre de 2011

ROBERTITO JOSE: EL HACEDOR DE LOS MILAGROS


De acuerdo a las sagradas escrituras, luego de conocer el asesinato de Juan el Bautista, Jesús cruzó el Mar de Tiberíades hacia un monte desierto cerca de la ciudad de Betsaida para estar a solas. Mucha gente lo siguió a pie, de forma que se encontró que había una gran multitud. Al ver los Apóstoles tanta gente a la que había que alimentar, acudieron al Maestro afligidos ya que no había nada para comer. Sin preocuparse, ordenó que todos se sentaran y de cinco panes y dos pescados alimentó a cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y niños. Cuando todos quedaron saciados, mandó recoger las sobras y se juntaron doce canastas. Fue un verdadero milagro que habla de la santidad del Señor de las Naciones.
En contraposición a este hecho prodigioso, en nuestro país tenemos a un verdadero hacedor de milagros, un hombre que ha demostrado desde mucho tiempo atrás, que ha sido capaz de lo que muchos mortales son incapaces de lograr, la increíble multiplicación del dinero, la multiplicación de los votos y la resurrección de los muertos, que además votan. Una persona revestida del poder omnipresente que otorga el todopoderoso caudillo Daniel Ortega a gente que goza de su  confianza personal, sin descuidar que también está investido del poder celestial que otorga la pureza cardenalicia de su mentor, el tercero de la Divina Triada de los afiches con que nos abrumaron en paredes y postes de luz durante la recién finalizada campaña electoral.  
Robertito José Rivas Reyes es un hombre que ha tenido la virtud, casi milagrosa, de haber logrado la multiplicación del dinero a partir de un burrito muerto, convirtiéndolo en cientos de miles de burritos, que vivitos y coleando le han proporcionado una riqueza terrenal incalculable. Un burrito que de muerto se ha multiplicado en mansiones, aviones, carros de lujo y propiedades valiosas que lo convierten en la envidia del mismísimo Edir Macedo, el líder espiritual de la secta religiosa brasileña “Pare de Sufrir”. Rivas Reyes dejó de sufrir desde que, en COPROSA, encontró El Arca de la Alianza con D. O. S., de quien es ahora su fiel y seguro servidor.
Este santo varón ha obrado el milagro de la multiplicación de los votos, superando al Divino Maestro, ya que El Señor dio de comer a cinco mil hombres y quizás a otro tanto de mujeres y niños; en cambio el Milagroso Robertito José multiplicó mas de medio millón de votos el pasado 6 de Noviembre. Alcanzó lo que nunca el candidato inconstitucional, ilegal e ilegítimo había alcanzado en elecciones legalmente aceptables a través de su historia, un porcentaje superior al 63 %. Recordemos que en las elecciones de 1984 alcanzó cerca del 66 %, pero estas fueron casi en solitario. El máximo porcentaje alcanzado en la época post revolución fue del 42.3 %
El otro prodigio milagroso obrado por nuestro particular émulo de Cristo en Nicaragua, superó también a Aquel que resucitó a Lázaro en Betania. Robertito José logró, por obra y gracia de un Padrón Electoral cuya propiedad intelectual  reclama para sí, resucitar a miles de muertos, que levantados de sus tumbas, reencarnados en miles de jóvenes, hombres y mujeres y con cedulas nuevecitas en mano, votaron por Daniel, llevándolo a alcanzar lo que nunca nadie antes había logrado, el supuesto apoyo popular de la inmensa mayoría de la población, expresado en mas de millón y medio de votos. Ni siquiera Anastasio Somoza García, que contaba con un singular personaje que también hacia verdaderas chambonadas milagrosas, el célebre Modesto Salmerón, se atrevió a hacer semejante barbaridad. Fue Salmerón el que acuñó la famosa frase, que ahora sin ningún pudor asume como propia Rivas Reyes: “Ustedes votan, pero yo cuento los votos”.
Tres milagros logrados en tiempo record que retratan la esencia de la corrupción, la inmoralidad, el cinismo y la ilegalidad de un oscuro personaje, que tomada de su mano encamina a Nicaragua, no al Paraíso Terrenal, sino al infierno de una nueva dictadura, que poco a poco se viene consolidando con la complicidad de muchos, que aun escépticos, consideran necesario darle una nueva oportunidad al verdugo para que acomode mejor la soga con que ahorca la Institucionalidad, la Democracia, el Estado de Derecho, la Libertad y la Paz.



sábado, 29 de octubre de 2011

UNA CHISPA QUE SE CONVIRTIO EN INCENDIO


Cuando faltan escasos 8 días para que se lleven a cabo los comicios generales del próximo 6 de Noviembre, con alegría y justificado entusiasmo observamos que lo que empezó como una tímida chispa, a la fecha se ha convertido en un incendio que ha “calentado” toda la geografía nacional. Atrás han quedado todos los intentos de orteguistas, arnoldistas y quiñonistas por hacer fracasar lo que hoy es la Esperanza Democrática de todos los nicaragüenses: Fabio Gadea y Mundo Jarquin.

Cuando a comienzos de año no se vislumbraba en el panorama un liderazgo claro que aglutinara a la oposición de nuestro país, Arnoldo Alemán empantanaba a los liberales en interminables pláticas que no conducían a nada y Daniel Ortega hacía cuentas alegres de su nueva victoria electoral pasando encima de la Constitución y las leyes del país, surgió la figura de Fabio Gadea, un liberal fuera de toda duda, exiliado político en los 80´s, antiguo miembro de la Contrarrevolución, empresario radial, pero sobre todas las cosas, un viejo conocido de los nicaragüenses a través de un personaje al que hizo famoso y a su vez, lo hizo famoso: Pancho Madrigal, un hombre de campo que se identifica indistintamente con el campesino que habita en las montañas del norte profundo o con el jornalero de la zona del Pacífico; el personaje que la inmensa mayoría de los nicaragüenses, alguna vez, ha escuchado a través de Radio Corporación, la empresa que fundó el mismo Gadea y que por mas de 50 años se ha mantenido contra viento y marea, a pesar de los constantes esfuerzos que por silenciarla se han hecho en tres épocas distintas, todas con un común denominador: la de ser gobiernos autoritarios, autocráticos y dictatoriales.

Siendo Gadea un hombre con la inteligencia natural que da el sentido común, que dicho sea de paso no es el mas común de los sentidos, escogió como su acompañante de formula al Dr. Edmundo Jarquín Calderón, un conocido coterráneo suyo, un viejo amigo de andanzas y de infancia, criado en las mismas condiciones que él mismo, en el Ocotal de calles de tierra y casas de adobe, un viejo luchador antisomocista tallado con la misma madera de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y amplio conocedor del enrevesado mundo de la diplomacia económica internacional. Se conformaba así, una formula que combina la sabiduría que da la experiencia de los años y la capacidad de quien ha rodado mundo, precisamente en el mundo al que los nicaragüenses aspiramos a volver a conectarnos, luego del fraude electoral del 2008, el que nos convirtió casi en parias internacionales.

Empezaron entonces Fabio y Mundo a recorrer todo el territorio nacional, la zona norte en primer lugar, donde el caudillo del pacto consideraba como propiedad personal el caudal de votos de una región que anteriormente le había prodigado cariño y lealtad. La famosa marea roja de la que tanto hacía gala el que ahora es flaco, continua siendo roja, solo que ahora es con Fabio con el que se identifican y al que decididamente darán su voto el próximo 6 de Noviembre, por considerar que este hombre es el que representa la recuperación de la dignidad de los liberales constitucionalistas, dignidad que se perdió en un oscuro amarre de caudillos, amarre que huele a Espino Negro y sabe a Kupia Kumi. 

En los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Boaco y Chontales, el famoso corredor de la guerra; en los otrora bastiones sandinistas: Nueva Segovia, Madriz, Estelí; en la RAAS y la RAAN, la indómita Costa Caribe, se siente y se escucha el apoyo a Fabio y Mundo, ya sea en la algarabilla de plazas llenas de euforia o en el silente murmullo de los que, en la soledad de su conciencia y acompañados de los recuerdos de tanta ignominia vivida en estos últimos cinco años, darán inequívocamente su respaldo a quienes representan el Cambio, La Esperanza y el Progreso Para Todos. El respaldo crecientemente mayoritario de toda la población en esta parte de Nicaragua,  como reflejo de la pérdida del miedo de la que nos hablaba el Padre Marlon Pupiro en su ultima Homilía, es una realidad que ha llenado de justificado temor a los enemigos de la democracia, llámense estos arnoldistas u orteguistas.

Tocó después el turno a los departamentos de la zona del Pacífico, donde el votante es más exigente, más informado y más crítico. Aquí los caudillos pactistas pretendieron convertirlas en plazas fuertes de sus desfasados programas electoreros, utilizando el viejo arsenal de mentiras, patrañas y manipulaciones, mismo que por viejo, desgastado y repetitivo se vuelve cada vez más inefectivo. La inmensa mayoría no mordió el anzuelo del imposible millón de empleos y de las obras de la segunda etapa de la inexistente revolución y al igual que en el norte, la ciudadanía de Chinandega, León, Managua, Carazo, Masaya, Granada y Rivas ha demostrado masivamente en las calles su simpatía a la formula del futuro.

Groseros spots televisivos mostrando fetos sangrantes y despedazados, que reflejan fielmente la mente retorcida de quien los ha ideado, no han sumado ni un voto a sus retrógrados patrocinadores, ahora convertidos en solícitos chivatos del orteguismo. Plazas llenas por la magia del foto shop, mostrando al líder máximo gesticulando y animando a una concurrencia que mezcla partidarios orteguistas y rescoldos del arnoldismo. La cansina y chillona voz de la Secretaria de Propaganda del Partido, mencionando las miles de obras del iluminado líder, que por voluntad divina y de la culebra emplumada, debe de continuar cinco años más y que todos intuyen serán muchos, muchísimos más si el pueblo no dice lo contrario. Encuestas que dan desde antes el triunfo del caudillo orteguista por márgenes alucinantes, en el presagio del gran fraude que desde meses antes ha sido montado. Circunspectos y doctorales personajes que han desfilado ante las cámaras, anunciando cómicas teorías de la necesidad del continuismo del dictador, sin importar que sea a través de una candidatura ilegal e inconstitucional. Grupos de reciclados individuos que formando agrupaciones de ocasión, como marionetas de un show barato, anuncian con alegría forzada su adhesión a un personaje que durante 32 años se ha convertido en una pesada ancla para este país.

Pero nada de lo anterior ha evitado que en la Esperanza de tener un Gobierno Para Todos, Nicaragua entera se prepare para hacer de estas elecciones la fiesta cívica que todos queremos y mediante la montaña de votos prometida, este próximo 6 de Noviembre, sepultar las ambiciones desmedidas de un caudillo trasnochado que considera que el país en el que todos vivimos es una hacienda personal.   

miércoles, 26 de octubre de 2011

RESPALDO A LA ESPERANZA DEMOCRATICA


En nuestra condición de ciudadanos, con la responsabilidad por haber participado militarmente en las luchas del pueblo por su libertad, por la Paz y por la democracia, haciéndonos eco de las voces de los Próceres, Héroes y Mártires que dieron sus vidas por tener una Patria Libre y construir una República, nos presentamos voluntariamente como patriotas, manifestando el interés de miles que no pueden asistir, liberando la dignidad de los que están sin voz prisioneros de  conciencia e incentivando a los que esperan ansiosos el próximo 06 de Noviembre para expresarse en las urnas. Levantamos nuestras frentes ante la Nación bajo los Símbolos Patrios y dirigimos nuestras miradas a la formula de la Esperanza Democrática. Expresamos respaldo a esos políticos dignos y honestos, Fabio Gadea Mantilla y Edmundo Jarquín Calderón, Formula Presidencial de la ALIANZA PLI-MRS, porque NO SON la expresión de caudillos dictatoriales, corruptos o pactistas. Apoyamos esta opción electoral guiados en los postulados de la Constitución Política y tomando como base el pronunciamiento “JUSTICIA, DEMOCRACIA Y PAZ” del 15 de Marzo de este año.

Hoy estamos aquí también, expresando la voluntad política de representantes de los valientes y heroicos jóvenes de los Ochentas; Cachorros de Sandino, Reservistas y Reclutas que fueron partícipes en la segunda guerra civil causada por el sistema totalitario que traicionó la revolución Nicaragüense de 1979 y que fue desviada a una nueva dictadura. Juntos nos oponemos a la obstinación del mismo caudillo que se ha impuesto ilegítimamente mediante una candidatura ilegal e inconstitucional, que violenta la libertad del proceso electoral y traiciona la democracia. Esta puede ser la última oportunidad de evitar que se consolide la dictadura, mediante el voto en un proceso electoral.

Respaldamos a FABIO Y MUNDO porque representan la UNICA OPOSICION LEGITIMA para enfrentar el continuismo que pretende consolidar un sistema antidemocrático y dictatorial, que ya refleja restricción a libertades individuales y de empresa, exclusión, opresión, represión, dolor y sangre a nuestro sufrido pueblo. Nos solidarizamos con la razón y el alma de miles de nicaragüenses a los que aún les están negando su derecho a la identificación ciudadana. Nuestra razón vale mil veces más que la acción de los violentos. Aquí están reflejados en papel y tinta la fuerza de la verdad. Es a esto a lo que le tienen miedo. Por eso llamamos a la población a votar masivamente. Rompamos el silencio, sin temor expresemos nuestras conciencias en las Urnas el próximo 6 de Noviembre y participemos activamente en la defensa de nuestro voto. Esa voluntad la respetaremos porque es sagrada.

Hemos obtenido compromisos de parte de la fórmula ganadora, de los principales candidatos y líderes  de la Alianza Política, para demostrar firmeza, consecuencia en la defensa del voto y respeto de la voluntad popular, para que no sea burlada jamás en acuerdos de cúpulas. También han manifestado interés y voluntad de revisar políticas sociales, a través de un Instituto del Veterano, a fin de dar repuesta a demandas insatisfechas a desmovilizados por su seguridad social y su reinserción socio económica a la vida productiva y laboral. Confiamos en su capacidad para generar desarrollo económico impulsando crecimiento, creando empleos y bienestar para que salgamos todos los nicaragüenses de la pobreza sin exclusiones, con dignidad, honradez  y autodeterminación, mediante un nuevo Gobierno para Todos.  Tenemos fe en la firme convicción  de que la gran mayoría de los nicaragüenses se decidirá por la democracia y el futuro, rechazando el pasado de oprobio, sumisión e imposiciones.

Nos sumamos a la exhortación y reflexión hecha por nuestros obispos y otros pastores religiosos, para que los ciudadanos, con civismo, decidamos y ejerzamos el sagrado derecho del voto por sufragio universal, en un proceso justo del que demandamos transparencia, libertad y honestidad, donde la paz y el respeto a la decisión de los nicaragüenses, se consagren con plenas garantías de observación nacional y extranjera. Exigimos respeto jurídico a las opciones y candidaturas políticas. Cualquier inhibición extemporánea e ilegal sería un golpe demoledor a la credibilidad del proceso. Evidenciaría la voluntad tiránica del gobernante para doblegar la libre voluntad del votante desde antes del ejercicio del voto. Estas amenazas son directas para infundir miedo o desaliento en la decisión del electorado. Denunciamos la violación al precepto del voto secreto a través de simulacros de control hacia esferas partidarias, a empleados públicos y a ciudadanos que les condicionan su trabajo o beneficios materiales.

Esperamos no se presenten hechos violentos de fuerzas oscuras en lo que resta del proceso y que desistan de ejecutar acciones fraudulentas para desvirtuar los resultados. De presentarse violaciones fundamentales al proceso, comprobadas por los observadores; si se produce el rechazo de los resultados por los líderes políticos y si la opinión pública refleja la percepción de un robo generalizado, como lo fue en el 2008, serán los detonantes para que el pueblo, con justo derecho recurra a la defensa de su voluntad, iniciando jornadas cívicas y pacificas en desconocimiento a los resultados proclamados. Ante una indeseable situación de fraude electoral, la alternativa legítima es la resistencia cívica pacifica activa, la rebeldía no violenta y la desobediencia ciudadana, como lo soporta nuestra Constitución Política y lo establece la Declaración  Universal de los Derechos Humanos.

En estas elecciones, plagadas de irregularidades, demandamos una vez más el actuar responsable del Ejército y la Policía, apegados a derecho y en cumplimiento al mandato constitucional para resguardar el orden y la seguridad ciudadana. Defender la decisión del pueblo soberano, que es donde reside la fuente de la soberanía popular. Esa es la Defensa de la Soberanía que todos esperamos. La responsabilidad por la trascendencia histórica de este proceso está en las manos del gobernante, el juicio de la historia será implacable ante acciones que expongan el más preciado de los logros de esta sociedad, LA PAZ,  conquistada a costa de la sangre de los mejores hijos de la Patria.

FIRMAMOS EL PRESENTE DOCUMENTO A LOS 25 DIAS DEL MES DE OCTUBRE 2011.

Carlos Brenes Sánchez    Irving Dávila Escobar         Francisco Henríquez Torrentes  

Roberto Samcam Ruiz     Sergio R. Martínez Vega    Pedro Rivas Guatemala

Sergio Cabrales Pérez      

REPRESENTANTES DE LOS CACHORROS Y RESERVISTAS.

                                                 Marlon Sevilla                     Walter Medina 

sábado, 22 de octubre de 2011

REDENCION DE LOS VETERANOS DE GUERRA

Nuestra sufrida patria ha vivido en los últimos 77 años, dos ciclos de violencia que han dejado una estela inmensa y escalofriante de miles de muertos y heridos, lisiados, viudas, huérfanos y madres con hijos caídos. El primer ciclo corresponde al periodo vivido durante los 45 años de la dictadura dinástica de la familia Somoza y el segundo a los 10 años del periodo revolucionario, precisamente después de la caída del primero. Sin temor a equivocarse, se puede asegurar que en ambos ciclos, los mejores hijos ofrendaron sus vidas en el altar de la patria, primero contra lo que se consideró la extensión natural de la intervención norteamericana en Nicaragua a partir del asesinato del General Sandino, y posteriormente, en la guerra civil que se desató casi inmediatamente después de la caída del régimen somocista, con la instauración del proceso revolucionario, proceso que desde muy temprano concitó el rechazo de una parte considerable de la población y que a la postre culminó con su fracaso. 

Nadie de los que deberían y están obligados a hacerlo, se atreve a dar cifras oficiales de la inmensa sangría que le tocó vivir a la nación, sobre todo la correspondiente al segundo ciclo de violencia de nuestro país. Se menciona con bastante insistencia que el primero costó 50 mil vidas y se calcula extraoficialmente, que el segundo pudo haber costado 100 mil muertos. De acuerdo al Manifiesto “Justicia, Democracia y Paz” del Grupo de Ex Militares Patrióticos hecho público el 15 de Marzo de este año, estos 100 mil caídos se distribuyen, aproximadamente, en 25 mil reclutas del SMP, 30 mil reservistas y milicianos, 3 mil miembros permanentes del Ejercito Popular Sandinista, 20 mil combatientes de la Resistencia Nicaragüense y los restantes 22 mil muertos fueron puestos por la población civil, en su mayoría campesinos que quedaban atrapados entre el fuego de los bandos en pugna o que sencillamente eran considerados enemigos por los mismos.

Una cruda y triste realidad, a la que hay que sumar miles de lisiados de guerra, que reflejan en sus cuerpos y en sus vidas el fragor y el sufrimiento de un conflicto irracional, provocado por lideres obcecados y estimulado por las superpotencias de la época, que convirtieron nuestras montañas en campos de batalla donde dirimían, sin poner ellos los muertos y heridos, sus disputas y desencuentros ideológicos. Si asumiéramos en promedio una población de 5 millones de habitantes para los dos periodos, las bajas fatales de ambos ciclos de violencia representarían el 3 por ciento de los habitantes. Para tener una idea, esto significaría que para una población equivalente a la de Estados Unidos, 313 millones de habitantes, la cantidad de muertos serían 9 millones 390 mil ciudadanos, casi 162 veces mas que los caídos en la Guerra de Vietnam, calculados en 58 mil.   

1979 significó el fin de la dictadura y la destrucción total del estado somocista. Muerte, exilio, cárcel, sometimiento, vergüenza, desprecio y el estigma social de ser catalogados de somocistas, fue el pago que tuvieron que dar los que ataron su suerte a la del dictador y se hundieron con él. Aunque no fue lo mas equitativo, los que padecieron de alguna manera asesinato, tortura, cárcel, exilio, ya sea propia o de algún familiar, el solo hecho de ver postrada de rodillas a la dictadura y la soberbia somocista reducida a la nada, era suficiente motivo para ver compensado tanto dolor y sufrimiento. La guerra de los 80´s no tuvo el mismo desenlace trágico, ya que la historia que la cobijaba y el marco en que se actuaba eran diferentes, pero hay que decirlo, el abuso del estado a los ciudadanos iba en constante crecimiento y la semilla de un nuevo caudillismo, ya no necesariamente expresado en una sola persona, eran los cimientos sobre los que se empezaba a construir una nueva dictadura, ahora bajo la concepción ideológica de que era el proletariado el encargado de administrarla, y también hay que decirlo, ningún proletario se dio por enterado de esto. 

La lucha entre revolucionarios, reales o supuestos, y contrarrevolucionarios, duró casi igual que la misma revolución. Inicialmente, fueron los primeros alzados quienes se enfrentaron a los batallones de reservas que se movilizaban desde el Pacifico, con muy poca preparación. Luego, un ejército de irregulares, mejor armados y entrenados, enfrentado a otro ejercito, con unidades especializadas en la lucha contrainsurgente, Batallones de Lucha Irregular (BLI) y Batallones Ligeros Cazadores (BLC), quienes se conformaban con los miembros del Servicio Militar Patriótico u Obligatorio, como quiera entenderse.

Arrancados del seno familiar siendo casi niños, a los llamados “Cachorros de Sandino” les tocó la dura tarea de cargar sobre sus hombros el mayor peso de la guerra. Las cifras, no oficiales insistimos, de caídos lo demuestran. Jóvenes que dieron dos años de sus vidas. Algunos la dieron toda ella en el transcurso de esos infinitos dos años. Al finalizar la Revolución y por consiguiente la guerra, fueron desmovilizados y olvidados; no pocos de ellos despreciados por los gobiernos de la post guerra. Se convirtieron en amistades incómodas para los jerarcas del Ejército, no así para los del partido, quienes vieron en ellos un filón al cual explotar. Manipulados a más no poder, siempre los utilizaron para apañar tropelías ajenas. Desmovilizados y Retirados se convirtieron en la punta de lanza de las tomas de tierra que, al final, siempre beneficiaban a los “de arriba”. Jamás estos parásitos partidarios, los “de arriba” por supuesto, bajo el manto de secretarios políticos de pueblo, dejaban pasar ninguna oportunidad para aprovecharse de la indigencia, estado de pobreza y necesidad de la inmensa mayoría de ellos. Promesa tras promesa, peregrinaron en un interminable desfile de mentiras y falsedades.

La llegada de Ortega al poder significó para los Cachorros la posibilidad de la Restitución de Promesas Incumplidas, parodiando a la Secretaria de Propaganda del Partido. Sin embargo, fueron cuatro años y medio de postergación y de más olvido. Se exigía y se exige sumisión partidaria para poder recibir unas láminas de zinc, un paquete de comida, un chanchito o una vaquita. Nunca les dieron una solución integral a sus problemas de salud, educación, vivienda. Jamás la posibilidad de un empleo digno. La famosa Comisión de Reconciliación, Paz y Justicia solamente sirvió para mantener ocupados a las nuevas adquisiciones de Ortega y hacerlos sentir importantes. Los beneficiarios de dicha comisión continúan siendo los aliados del orteguismo y aquellos que gozan de la venia de los eternos chivatos de siempre.

Pero para tanta injusticia e iniquidad siempre hay un final y este se encuentra mas cerca que nunca. El día jueves recién pasado, el próximo presidente de Nicaragua, Fabio Gadea Mantilla, anunció la creación en el nuevo gobierno, del Instituto del Veterano en sustitución de la comisión que preside el Cardenal Obando para, esta vez de verdad, comenzar a restituir los derechos de los retirados del Ejercito Popular Sandinista, de los desmovilizados del Servicio Militar Patriótico y de la Resistencia Nicaragüense. Un anuncio que llena de esperanzas a tantos miles de ciudadanos, que desde diferentes posiciones políticas, dieron su juventud y ofrecieron, por una idea de libertad y democracia, equivocada o no, lo más valioso que puede tener un ser humano, su vida. Este anuncio redime a todos aquellos que tuvieron la desgracia de ser victimas de la guerra de los 80´s en nuestro país; victimas de la intransigencia ideológica; victimas de la incomprensión de la sociedad; victimas de la manipulación de los políticos demagogos y populistas; victimas de la corrupción de las instituciones del estado; victimas de quienes pusieron el dinero y las armas y no los muertos, pero también victimas de un partido para el que, todavía, siguen siendo la misma carne de cañón de los años 80´s.  

sábado, 15 de octubre de 2011

AL BORDE DEL CAOS

Para nadie es un secreto la obsesión del Presidente Ortega de negociar, como se dice popularmente, al filo de la navaja o al borde del abismo. Dada su naturaleza conspirativa y proclive a la violencia, producto de un pasado y un presente turbulento, el esquema mental que ha desarrollado durante muchísimos años en su forma de relacionarse con las demás personas, es el avasallamiento a sus adversarios y el sometimiento de aquellos que le rodean. Invariablemente siempre ve enemigos y conspiraciones en todos lados, realmente está obligado a hacerlo, pues una ley no escrita de los dictadores de todas las latitudes es desconfiar de todo y de todos, ya que la historia es harto elocuente en ejemplos, en los que un pequeño descuido puede desencadenar una serie de eventos que acaban con gobiernos, reinados y dictaduras de décadas.
El gobierno tunecino sucumbió a causa de la ira popular desatada a consecuencia de la golpiza dada a un joven vendedor ambulante por parte de un energúmeno uniformado, producto de la cual, este mismo joven se inmoló, prendiéndose fuego ante la vista horrorizada de muchos ciudadanos. Nunca nadie se imaginó que el Coronel Gadafi, viejo amigo del Comandante Ortega, después de mas de cuarenta años en el poder y cuando mas fuerte se imaginaba, producto del veto levantado por Occidente a su régimen, al día de hoy sea el hombre mas buscado de Libia y que la justicia internacional esté afanada por echarle mano para hacerle pagar sus incontables crímenes y daños. Para no ir muy largo, meses antes de su vergonzosa huída de Nicaragua, miles de empleados públicos y fanáticos somocistas, al igual que ahora en las rotondas de Managua, gritaban a pulmón batiente en la explanada de Tiscapa el famoso estribillo “No te vas, te quedas”. La historia posterior es conocida por todos y es la historia misma la que se encarga de poner a cada quien en su lugar, cuando los personajes que la construyen insisten en repetir los errores que cometieron quienes los han precedido en el tiempo.
La Nicaragua de hoy, a pesar de los muchos años que nos separan de este ultimo evento político, el derrocamiento de la dictadura somocista, tiene una serie de similitudes que, para desgracia de todos nosotros, nos encamina a un nuevo ciclo de violencia, toda vez que se insiste en continuar en el camino equivocado de la intransigencia política y en tratar de consolidar una dictadura fascistoide, que se disfraza de un estrafalario socialismo cristiano y solidario. Quienes gobiernan el país, obcecados en una irracional aventura continuista, lejos de oír las voces llamando a la sensatez y a la cordura, que desde todos los sectores responsables de la sociedad se están haciendo, están decididos a ir hasta las ultimas consecuencias, bajo la creencia de que una parte de los nicaragüenses, una minoría, ellos, son mas valientes, y la otra parte, la mayoría, los que no están con ellos, son cobardes y estarían, en virtud de su supuesta cobardía, accediendo a someterse  “voluntariamente” a los caprichos del dictador.
Abocados los nicaragüenses a un proceso electoral, que no esta demás decirlo, debería de ser una fiesta cívica donde lo único que debería estar en juego es quien asume el poder el próximo 10 de Enero para ejecutar el plan de gobierno prometido a la nación, nos encontramos, nuevamente y para tristeza de todos los nicaragüenses, discutiendo el futuro del país, discusión  que se debate entre retornar a la Democracia o consolidar una Dictadura. Plagado de irregularidades, el proceso mismo constituye la última oportunidad de continuar el camino democrático que venia construyéndose después del periodo revolucionario y del que nos apartamos, gracias al pacto entre Ortega y Alemán, a partir del 2007. El pueblo nicaragüense ansia vivir en paz y recurre al único método establecido por nuestra Constitución para elegir a sus gobernantes, el sufragio popular. Desea ejercer este derecho a plenitud, sin coacciones de ningún tipo, sin amenazas, sin temor. Sin embargo, se insiste en coartar este derecho, por la ambición desmedida de una caterva de facinerosos, a los que solo les importa continuar en el poder para seguir enriqueciéndose a costa del poder mismo.
Nuevamente Nicaragua se encuentra en una situación, en la que solo se avizora el caos, si se continúa el camino enrevesado que llevan quienes insisten en ir en contra de la historia y de la razón. Se impuso la continuidad de 25 funcionarios con periodos vencidos, en virtud de un ilegal  e inconstitucional decreto que los convierte, de hecho, en funcionarios de facto. Se impuso una candidatura ilegal e inconstitucional, aprovechándose de la venia de los referidos funcionarios de facto y de la complicidad de unos supuestos opositores que vendieron su alma al diablo por dinero y comodidad, convirtiendo a dicha candidatura en nula de nulidad absoluta y que comprometen, legalmente, los votos que se obtengan por la formula Ortega - Hallesleven. Se limita la observación electoral nacional e internacional, bajo la creencia de que el resto de la población es ciega e incapaz de proteger sus propios votos. Se entregan cedulas a manos llenas a los partidarios del dictador, muchos de ellos menores de edad, negándoselas a aquellos ciudadanos que están bajo sospecha de ser desafectos al régimen y se pretende de que estos, ni siquiera protesten, ante tamaña arbitrariedad. Se cambiaron y se continúan cambiando, a conveniencia de quienes detentan el poder, las reglas del juego del actual proceso electoral, en la medida de que las alegres cuentas sacadas al inicio por los estrategas del orteguismo, no se ajustan a la realidad de hoy. Se hecha a andar una maquinaria fraudulenta que pretende, bajo diversas artimañas, burlar la voluntad del Soberano el próximo 6 de Noviembre, bajo el supuesto de que la población aun esta sometida al miedo de otras veces y que se repetirá el mismo escenario del 2008: dos días de berrinche y luego cada quien para su casa.
Ciertamente que partiendo de muchas premisas equivocadas, Ortega y los que lo acompañan, transitan al filo de la navaja. No se han entendido, o no se quieren entender, los altos y claros mensajes que a partir de Sebaco, la población que mayoritariamente respalda a Fabio Gadea y a Mundo Jarquin, han enviado en las últimas semanas. El último de ellos, Masaya, hasta hace pocos meses un bastión del orteguismo, debería hacerlos reflexionar. Fue en Masaya donde se forjo la caída del somocismo, al son del atabal y las bombas de contacto. Fue también aquí donde se marco la pauta para la caída del sandinismo, cuando mayoritariamente los masayas rechazaron la vieja y zalamera consigna de que Monimbo era Nicaragua y respaldaron a Violeta Barrios de Chamorro en 1990.
El mensaje de que el pueblo ha perdido el miedo y lo va a expresar, primero con su voto masivo el próximo 6 de Noviembre y posteriormente defendiéndolo, en las condiciones y circunstancias que impongan quienes pretendan burlarlo - y de esto que no quepa la menor duda - debería hacerlos recapacitar y apartarlos del borde del caos en el que imprudentemente caminan, en el que, para bien o para mal, son ellos los que mas tienen que perder.

sábado, 8 de octubre de 2011

A UN MES DE UN NUEVO VIOLETAZO

Todo parece indicar, de acuerdo a lo que se viene observando en el panorama político de los últimos días, que la situación se está tornando, si no difícil para el orteguismo, al menos muy alejada de los escenarios que tiempo atrás sus estrategas habían contemplado una vez llegado a estas alturas del proceso electoral. A un mes de las elecciones nacionales, lejos de ser una situación alentadora para el presidente Daniel Ortega, las sombras de un nuevo rechazo, igual al del 25 de Febrero de 1990, ya es una realidad que atormenta a todo el campamento del candidato ilegal.
El trauma de aquella derrota sufrida a manos de una frágil mujer, Violeta Barrios de Chamorro, se torna en el inevitable Deja Vú de Ortega y Cía. Ni la entrega masiva de las migajas del festín, ni las encuestas amañadas y triunfalistas, ni la acción de los sumisos socios-competidores en la contienda, ni mucho menos las vanas y apuradas  promesas de vivir en el paraíso terrenal los próximos cinco años, aseguran el holgado triunfo que desde hace meses ya saboreaban, al igual que lo hicieron en aquel cierre de campaña del 90, un formidable baño de masas que se convertiría días después en una anécdota para la vergüenza y el olvido.
Quizás las condiciones previas a las elecciones del 90 sean diferentes a las actuales, sin embargo existen algunos elementos que obligan al análisis. Las elecciones que condujeron a la derrota del 90, se dieron como el colofón de un conflicto bélico que aprisionó a nuestra patria por cerca de diez años y dejó en su orgía sangrienta poco menos de 100 mil muertos y miles de heridos de los bandos en pugna, así como de la población civil, esta ultima formando parte de los funestos “daños colaterales” de toda guerra.
Pero no solo la guerra estaba presente en la mente de los electores de aquellos años, también se encontraban a la par de la boleta y dentro del recinto electoral, la falta de libertades individuales; la profunda división de la sociedad producto de una irracional lucha de clases; la persecución a la Iglesia Católica; una creciente corrupción en las altas esferas gubernamentales y partidarias que contrastaba con las condiciones de sobrevivencia en las que se debatía todos los días la población; la acción de los chivatos de siempre, que bajo el eufemismo de ser los “ojos y oídos de la revolución”, al final siempre fueron los orejas de sus propios vecinos; la vivencia diaria de la escasez de los productos básicos; los lunes negros de las devaluaciones semanales; las largas filas en supermercados llenos de estantes vacíos, a pesar de que ahora la Secretaria de Comunicación y Propaganda del Partido Orteguista ensalza esos tristes días y lo rememora como parte del folklor de aquellos duros tiempos, quizás porque nunca pasó, ni las privaciones ni las vicisitudes, por las que tuvieron que atravesar la inmensa mayoría de las amas de casa en los años 80´s.  
Ciertamente que muchas cosas han cambiado, pero muchas también permanecen intactas en alguna gente, pues las personas son fieles a su naturaleza intrínseca y solamente saben responder con lo que llevan dentro de sí, en lo más profundo de su ser. Responden con lo que son y aunque las condiciones varíen, siempre son predecibles, hacen exactamente lo mismo. No se puede esperar que un depredador se comporte diferente a lo que es, ni que el lobo se convierta de repente en protector del rebaño de ovejas al que ha asolado desde tiempos inmemoriales. Ya forma parte de su propio ADN el actuar así, su propia naturaleza lo obliga.
21 años después de aquel famoso Violetazo, contemplamos con estupor que se continúa transitando por el borde del despeñadero social, azuzando una falsa lucha de clases entre pobres y muy pobres, acusando a los primeros de ser los oligarcas del barrio, en la típica acción del delincuente que recién ha cometido una fechoría y grita: Atrapen al Ladrón!, para él poder escapar furtivamente. Una nueva clase de sospechosos nuevos ricos, que envidian a los viejos ricos y azuzan a los eternos pobres de Nicaragua, en la creencia de que en medio de tanta desgracia, estos no distinguen que el clasismo propuesto es más falso que un billete de cuatro pesos.   
Se continúa con la persecución a la Iglesia Católica, tal vez no con los métodos groseros de los 80´s, pero si más refinados, que van desde el halago hasta la amenaza, pasando por la cooptación, la denigración personal y el chantaje. La Concha, Nindirí, Granada, Jinotega, Jinotepe son parte del visible rastro dejado en las andanzas del Lobo de Gubia que persigue, “con la boca espumosa y el ojo fatal”, a los pastores del rebaño. Él solo entiende de sumisión, nunca permite que se le cuestione y en el colmo de la desfachatez, trata de crear una nueva religión haciéndose acompañar de renegados que en otros tiempos fueron también vejados. Van juntos camino a la perdición, unos por ambición, otros por compromisos ocultos y unos cuantos por comodidad. Trata de enfrentar a la Iglesia Oficial y a su Jerarquía, ya no con la Iglesia Popular de los 80´s, sino con “su” grupo de sacerdotes, a los que manipula a su gusto y antojo, y hay que reconocerlo, con singular maestría.
La corrupción ha crecido a niveles descomunales, arriba, en medio y abajo. Ya sea de saco y corbata o con chinela de gancho, todos se sienten con derecho a robar. El ejemplo que les llega desde las alturas, es que el Estado es un botín al que se tiene acceso de manera temporal y por lo tanto hay que aprovecharlo mientras se pueda. Los 45 años de los Somoza y la Administración Alemán se han quedado cortos ante tanta robadera y retomando la letra del tango argentino Cambalache 310, en nuestro país “!Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! Cualquiera es un Señor, Cualquiera es un Ladrón
El chivateo de los sempiternos orejas, que como camaleones se camuflan en todos los gobiernos, es ahora peor. Se pretende darles estatus de una nueva ciudadanía y con poder, son el Poder Ciudadano de un país que solo cabe en la mente de sus creadores, al mejor estilo del fascismo italiano de la época de Benito Mussolini, El Duce. Han resucitado a la Nicolasa Sevilla y sus turbas de matones para agredir a los que no piensan como ellos y a los que creen que la famosa Segunda Etapa de la Revolución no es más que una broma de mal gusto de su estrafalaria creadora. Han revivido las famosas 3 P del somocismo en la versión orteguista: Plata para los grandes empresarios, Palo para la sociedad civil y Plomo a discreción, en dependencia de las necesidades y urgencias del caso.
Ciertamente que muchas cosas permanecen en nuestro país como si el tiempo se hubiera detenido y no evolucionamos los 21 años ya vividos después del caos, o quizás sería más apropiado decir que la mentalidad de quienes nos gobiernan ha quedado petrificada, una en los años 60´s y la otra en los 80´s. Que continuemos retrocediendo o sigamos estancados depende solamente de nosotros, pues los dictadores y caudillos avanzan en la medida en que los pueblos se los permiten.
El próximo 6 de Noviembre los nicaragüenses tenemos la oportunidad de decidir sobre nuestro futuro, si será el de cambiar y avanzar o continuar retrocediendo aun mas en el tiempo. Y en la urna no estaremos solos, también estarán nuestros frescos recuerdos de cuanto hemos tenido que soportar en estos escasos 4 años y medio, ellos serán el mejor estímulo y guía  para no volvernos a equivocar, poniendo nuestro futuro y el de nuestros hijos en manos de facinerosos.
  



sábado, 1 de octubre de 2011

CONTINÚA LA GUERRA EN CONTRA DE LA IGLESIA CATOLICA

No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación.
Del Salmo 91
Pareciera ser que los asesores o estrategas del orteguismo son los peores enemigos del Presidente Ortega y su inconstitucional esfuerzo por reelegirse nuevamente, pues de otra forma no tiene ningún sentido la lucha sucia, frontal y sin cuartel, que desde las filas del gobierno libran en contra de la Iglesia Católica, una lucha que cualquiera en su sano juicio sabe que está condenada al fracaso más rotundo, no sólo porque al final nunca el mal ha prevalecido sobre el bien, independientemente de que las fuerzas de la oscuridad tengan algunas victorias o “nuevas victorias” temporales, sino porque a la Iglesia le asiste la verdad, la razón y el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo cristiano, incluso católicos orteguistas, que no están de acuerdo con lo que están viendo en los últimos días. No está de más recordar aquella frase famosa de que “La Iglesia siempre ha visto pasar los cadáveres de sus enemigos”.
Desde el arranque del gobierno del Presidente Ortega, desenfundaron sus macabras intenciones en el documento “Socialismo del Siglo XXI, Hermandad Revolucionaria”, la plataforma ideológica de este gobierno, cuando en el acápite relacionado con la Iglesia planteaban: “Fortalecer nuestra posición de fuerza contra la iglesia católica oficialista, Resaltando la figura del Cardenal Miquel Obando y Bravo, como símbolo de nuestra alianza con la iglesia que apoya al Gobierno de Reconciliación, Paz y Unidad Nacional. En este momento son decisivos los aportes de los miembros de la Convergencia Nacional y algunos sectores adversos pero actualmente nuestros aliados: La Resistencia Nicaragüense, Pastores Evangélicos, Desmovilizados, Personalidades Notables y otros”. Además, por si fuera poco, planteaban la Creación del Bloque Sandino Vive, en la que enunciaban que había que:Conformarlo con compañeros leales y fogueados, para enfrentar y anteponerlo a cualquier grupo armado que impulse la derecha y especialmente Monseñor Abelardo Mata”.
Esto fue definido desde Enero del 2009 y para cualquiera que lo leyera, hubiera percibido desde entonces una paranoia descomunal de parte del orteguismo o sencillamente identificaría un odio enfermizo hacia la Iglesia y sus principales líderes. Recordemos que la relación entre Ortega y la Institución Religiosa, a como lo analizamos en nuestro artículo del 27 de Agosto: “Ortega y la Iglesia Católica”, siempre fue tirante y agresiva. Durante los años posteriores a la derrota electoral del 90, fue a través de intermediarios que se les agredió, no hay que olvidar el caso de los famosos bombazos en los templos, cuya autoría se le achacó, nada más y nada menos, que a Carlos Fonseca Terán. Hay que recordar también la plaga de robos que se dio en varias iglesias antes de las elecciones del 2006, en los que el blanco de los asaltos era la sustracción del Cáliz y hostias debidamente consagradas. Siempre se sospechó que el destino era para consumar rituales de pactos satánicos, a cargo de gente muy especializada en el tema.
Uno de los principales objetivos de Ortega en su empeño por reconquistar el poder - logrado gracias al favor de cierto personaje acusado de corrupción y condenado a 20 años de prisión - fue recomponer su relación con la Iglesia a través del Cardenal Obando y Bravo. Bajo el principio de que ganar al Jefe significaría ganarse a todos los subordinados, siempre se pensó que un acercamiento con el purpurado y una posterior reconciliación, sería avanzar en el tramo más difícil del camino, ya que éste se había comportado durante los años 80´s y 90´s como un acérrimo enemigo del ahora Presidente y fidelísimo devoto católico. De la forma que haya sido, y de esto se cuentan muchas anécdotas, la realidad es que el Cardenal y algunos pocos sacerdotes que lo siguen, se encuentran hoy en día formando parte del equipo de Ortega y jugando en contra de sus anteriores compañeros. Sin embargo, esto no se ha traducido en la sumisión al orteguismo del resto de los líderes religiosos y sobre todo de la Conferencia Episcopal.
Monseñor Leopoldo Brenes se ha distanciado prudentemente, tanto del Cardenal como de Ortega, a pesar de las muestras de meloso y falso cariño hacia todos los sacerdotes, que había sido ordenado desde la cúpula orteguista a sus adláteres en los territorios. Mediante ordenanzas de la muy diligente Secretaria de Comunicación y Propaganda del Partido, se orientó copar con sus agentes a todos los comités parroquiales, ya sea que fueran estos vestidos con el ropaje de CPC, militantes de base o simples orejas. Así mismo se les indicó a los alcaldes y comisarios políticos municipales, a financiar cuanta actividad religiosa y fiesta patronal hubiera, como una forma de cooptar a los sacerdotes y fomentar la dependencia del dinero que venía desde el Poder. Demás está decir que muy pocos cayeron en la trampa montada.
Hoy en día, las cosas se han salido totalmente de cauce y presagia una escalada de la guerra sucia del orteguismo en contra de la Iglesia, toda vez que esta se convierte, con su voz profética y de denuncia constante, en uno de los principales obstáculos para la reelección inconstitucional de Ortega. Se pretende afanosamente pasar rápidamente un manto de olvido al crimen atroz del Padre Pupiro, un asesinato cuyos autores intelectuales, ya el pueblo con su olfato de sabueso, identifica con facilidad, a pesar de que la versión oficial acusa a un único culpable, rápidamente juzgado y condenado a 30 años de prisión.
Ante la repulsa popular y la no aceptación de las muy simples conclusiones policiales, el Poder ha respondido con amenazas, intimidación y golpes selectivos. Robo en la Iglesia de San Antonio en Jinotepe y agresión al cuidador de la misma; amenazas al Padre Edwin Román Calderón en la Iglesia de Nindirí; amenazas al padre Javier Hernández en Granada; intentos de acallar a la feligresía de La Concha, entre otras, son las acciones que han desplegado quienes temen que la venganza popular, ante tantas fechorías, se exprese con el voto en contra a Ortega el día 6 de Noviembre próximo y mediante el veredicto popular, sean enviados a donde en realidad merecen estar, en el basurero de la historia de este sufrido país.

martes, 27 de septiembre de 2011

EL VERDADERO SANDINISMO EN LA LUCHA POR UN GOBIERNO PARA TODOS




El día de ayer, lunes 26 de Septiembre, es un día histórico para nuestro municipio, Jinotepe, para nuestro departamento, Carazo y para el país. Este día, con la presencia de los candidatos de la Alianza PLI, Fabio Gadea y Mundo Jarquín y con la presencia de los miembros de la Comisión Ejecutiva del MRS, Enrique Sáenz, Víctor Hugo Tinoco y Hugo Torres Jiménez, un grupo de antiguos militantes del FSLN, congregados en el naciente Movimiento de Sandinistas Históricos del Departamento de Carazo, pusieron fin a su relación con el orteguismo y decidieron dar su aporte a la lucha por un futuro mejor, libre de corrupción, libre de oprobio, en contra de la dictadura que se alimenta de la pobreza de los más desposeídos, por más y mejor educación, por más y mejor salud, por el respeto a la dignidad de las personas, por empleos y salarios dignos, por el progreso, por la justicia y por la paz.
Todos ellos, compañeras y compañeros sandinistas, antiguos miembros de las estructuras departamental y municipales, activistas y dirigentes de barrios de los diferentes municipios del departamento de Carazo, gente sencilla, gente del pueblo e identificados todos con las causas populares, luchadores sociales, combatientes y colaboradores históricos, veteranos de la lucha contra el somocismo y de  la guerra de los años 80´s. Compañeros que durante muchos años estuvieron a cargo de las estructuras del FSLN en los barrios de los diferentes municipios de Departamento de Carazo, haciendo las tareas de movilización del partido, los que buscaban y ponían a cientos, a miles de pobladores sandinistas caraceños en las marchas y concentraciones de Ortega, los que ejecutaban tareas de promoción y defensa del voto desde los comandos electorales, los que hicieron "ganar" a Ortega tanto en el 2006, como en el 2008.
A partir del día de hoy, todos estos valientes compañeros sandinistas, desde un sandinismo verdadero y alejados para siempre del orteguismo, se suman a las filas del pueblo, se suman a las filas de todos los que luchamos y queremos Justicia, Democracia y Paz. Se suman a todos los que queremos respeto a la dignidad, a todos los que queremos un gobierno para todos y no para unos pocos privilegiados. Se suman desde el sandinismo, pero no el que se pregona hoy en día por los falsificadores del verdadero sandinismo, se suman asumiendo el legado del General Sandino, de Patria y Libertad, de Equidad y Justicia Social, de Dignidad y Soberanía Nacional. Se suman con un compromiso: continuar la lucha por los pobres, por los más desposeídos, por los excluidos de siempre, porque ellos mismos han sido excluidos de un partido que ha sido asaltado por los impostores de siempre. Pero además, se integran a la lucha por ganar las elecciones el 6 de noviembre en la casilla 13, la casilla del Cambio, la casilla de la Esperanza, la casilla del Progreso, la casilla del Gobierno para Todos.
El pronunciamiento hecho público el día de ayer, es el siguiente:


A TODO EL PUEBLO DE CARAZO Y A LOS NICARAGUENSES:
Somos un movimiento de sandinistas históricos del departamento de Carazo, una generación que combatimos a la oprobiosa dictadura somocista, con fe en Dios y con Su presencia en la historia de liberación del pueblo, guardando en nuestra memoria la sangre de nuestros Héroes y Mártires, la sangre de todos aquellos que ofrendaron sus vidas por una Nicaragua Libre de dictaduras y dictadores.
Unidos bajo una sola voz, decimos que la causa de nuestros Próceres, de nuestros Héroes y de nuestros Mártires ha sido mancillada, poniendo en marcha todo un conjunto de maniobras que violenta el estado de derecho, la constitución política y las leyes, manoseando la institucionalidad de nuestra patria y los intereses de la nación.
Nosotros y los que murieron antes que nosotros, peleamos por botar una dictadura, no por consolidar otra, luchamos por un sueño de libertad, por democracia, por una vida mejor para todos los nicaragüenses, por el respeto a la dignidad y los derechos de todos los ciudadanos, sean estos derechos políticos, laborales, económicos, sociales y humanos. Los recursos nacionales actualmente en nuestra sufrida nación, no son parte de una política económica para todos los nicaragüenses, sino que son instrumento de un dictador para dominar las conciencias de los más pobres, con el único objetivo de perpetuarse en el poder, en una reedición del somocismo, que con nuestra lucha y con nuestra sangre creíamos ya enterrada en un lejano pasado.
Hoy vemos con justa indignación, que un caudillo inmoral se enriquece desmedidamente a costa del erario público, dando las migajas al pueblo pobre, que con engaños y mentiras es llevado a las plazas, en otra farsa que pretende hacer creer un apoyo igual al que conocimos meses antes de la fuga del dictador Somoza, cuando bajo el coro de “no te vas, te quedas” quisieron perpetuar el continuismo y la reelección y el 17 de julio tuvo que abandonar un país destruido por la guerra y por sus ambiciones de poder.
Con toda la autoridad moral que nos asiste por haber entregado los mejores años de nuestras vidas a la revolución, hoy patentizamos que los Valores y Principios sandinistas en los que nos educaron, han sido traicionados. La mística revolucionaria que sustentan al día de hoy quienes traicionaron esos principios y valores, no es más que una caricatura que se resume en un carnet repartido masivamente, para llenar una cuota impuesta y hacer creer a la población de una numerosa militancia inexistente, que no es más que el pretexto para poder consumar el fraude electoral que se viene fraguando desde el 2007.
Nosotros, militantes históricos del verdadero sandinismo, el que se nutrió del legado histórico del General Sandino, de Carlos Fonseca Amador y de todos los Héroes y Mártires de la lucha de liberación, el día de hoy nos pronunciamos en contra de quienes han usurpado el sandinismo, para convertirlo en lo que es hoy, el orteguismo: Un grupo de poder económico, sometido a un caudillo y enfrascados en seguir destruyendo, no solo el legado histórico de Sandino, sino la moral y la ética revolucionaria.
El orteguismo se ha constituido en el mayor enemigo de las familias nicaragüenses. Ha dividido a la sociedad. Ha provocado que más y más nicaragüenses se vayan de nuestro país para buscar afuera lo que se les niega adentro: un trabajo digno, un salario decente, un futuro para sus hijos.
Nosotros, los sandinistas históricos del departamento de Carazo, desde lo más profundo de nuestras conciencias, nos disponemos a votar masivamente para hacer posible el cambio que queremos.
La consigna es Basta Ya de Ortega!  Todos a Votar en la Casilla 13!.
Hoy estamos patentizando nuestro apoyo a los candidatos Fabio Gadea y Edmundo Jarquín, pero también les estamos exigiendo firmeza para restaurar el estado de derecho, la constitución y las leyes, intransigencia para conquistar la paz que todos hemos soñado, exigimos No a los pactos de cúpulas, No reconocer resultados fraudulentos el próximo 6 de noviembre,  No permitir que ortega y el orteguismo pretenda gobernar desde abajo después de su derrota electoral.
Les exigimos atención a los más desposeídos, para que los caudillos no vuelvan a hablar de los pobres para seguir viviendo de ellos. Les exigimos atención para los veteranos de guerra, lisiados, madres de Héroes y Mártires, pensiones justas, trabajos y salarios dignos, salud y educación de calidad.
Exigimos el respeto a la dignidad de las personas. Exigimos libertad irrestricta de expresión. Exigimos justicia y equidad social, que el próximo gobierno no sea excluyente y que se cumpla su eslogan de “Un Gobierno Para Todos” que es lo que necesitamos en este país.
Vivan los Héroes y Mártires del sandinismo!
Viva Sandino!
Viva Nicaragua!

SANDINISTAS HISTORICOS DEL DEPARTAMENTO DE CARAZO.